EL DIOS INDECISO

marzo 13, 2013

Marzo 13/2013

Es tiempo de ‘fumatas’; es la guerra. Sus señorías vaticanas exhiben sus altas galas para que el mundo les vea en su ostentosa humildad. Igual que en un pase de modelos, muestran la plenitud de su gloria humana, antes de decidir el futuro de la… ¿iglesia cristiana? ¿Acaso representan a la iglesia de Cristo?

Los fariseos y escribas judíos que tanto criticó el Señor, vestían con igual petulancia. Contrarían a Cristo en eso, pues Él, que puso a Juan Bautista como patrón a seguir por el cristianismo, dice en Mat 11:7-11:

Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir de Juan a la gente: “¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? ¿O qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están… De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.”

Y antes de eso, en Mat 3:4, la Biblia dijo como vestía el designado por Cristo como patrón de buen cristiano:

Y tenía Juan su vestido de pelos de camellos, y una cinta de cuero al rededor de sus lomos; y su comida era langostas, y miel montés.’

¿Acata esa misma sencillez la curia vaticana? ¡No; sino todo lo contrario!

La Tele mostró ayer el señorial desfile de modelos por la pasarela romana. Todo un espectáculo. Busqué a Jesús entre ellos, pero por más que me esforcé me fue imposible verlo. La profunda sencillez del sacerdocio de Cristo es incompatible con la superficial superchería sacerdotal de la jerarquía católica.

Vi a Cristo en Teresa de Calcuta; lo vi en el misionero católico Vicente Ferrer y lo veo cada día en las hermanas cristianas que sirven voluntariamente en Cáritas, así como en los miles de misioneros católicos que se la juegan y llevan el mensaje del amor de Cristo por todo el mundo. Pero me es imposible verlo en esos hombres de inmaculada seda blanca y roja que pretenden solapar la lucha por el poder, la vanidad, la soberbia, la homosexualidad y el amor a las riquezas, con sus ropas, sus raras maneras y su petulancia.

Los hombres y mujeres de Dios se dan al amor incondicional; buscan sustento fuera del Templo del Padre Celestial; solo van allí para honrarle y adorarle. La misericordia no es mercancía que se compre o se venda; pertenece a Cristo y a Él debe dársele sin pedir nada a cambio. Esa fue la instrucción legada a sus apóstoles, los verdaderos pilares de su iglesia, antes que la degradación moral y la falsa humildad infectaran su casa. Jesús alertó contra la banca y tesoros Vaticanos en Mat 6:19-24:

No os hagáis tesoros en la tierra, donde polilla y orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazónNinguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.”

Y alertó sobre la vanidad y el llamarse ‘padres’ unos a otros, en Mat 23:3-10:

“Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: ‘Rabí, Rabí’. Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.”

De modo que no encarnan a Cristo, sino a ellos mismos. Que el Señor me perdone, pero cuando la cámara les enfoca no veo cristianos, sino una bandada de buitres engalanados, agitando plumas, lidiándose la carroña. Y me duele el corazón el daño que sus concupiscencias, vanidad, tapadera de pecados, y alteración del mensaje de modestia de Jesús, hacen al cristianismo.

Se llaman a sí mismos ‘representantes de Dios en la Tierra’. Mas, si lo fueran, ¿requerirían tantas rondas de fumatas para decidir qué sacerdote es el llamado por Dios para representarle? ¿Acaso es nuestro Padre Celestial un indeciso? Si tuvieran el Espíritu Santo no haría falta tanto ‘humo’, pues Su directa forma de decidir y ordenar es relatado en Hechos 13:2-3:

Un día, mientras celebraban el culto al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: “Sepárenme a Bernabé y a Saulo para el trabajo al cual los he llamado.” Entonces, luego de orar y ayunar, les impusieron las manos y les despidieron.

El Dios vaticano es irresoluto; no es el Padre Celestial, sino el antiDios. Les aseguro, en el nombre de Jesús, que si fueran los representantes del Señor, este estaría junto a ellos, eligiendo con toda claridad. Pero ni uno de ellos es justo; con sus actos indignos se apartan del Creador, y por ello han sido desechados.

Lo siento por los dos mil millones de cristianos que se confiesan católicos; son las ovejas sin pastor de las que Cristo se apiadó en Mat 9:36:

Al ver a la gente, sintió compasión de ellos, porque estaban cansados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor.”

He dicho varias veces que el 13 de septiembre del 2011 fui llevado en espíritu a un área del infierno. Allí vi una procesión católica: hombres portaban un trono, las mujeres llevaban velos y mantillas… y vi demonios entre ellos. Lo siento si hiero sensibilidades, pero si no doy testimonio de esto tendré que responder por tibieza ante Cristo, y yo no puedo darme el lujo de cometer más errores. Digo lo que me fue mostrado, lo recibido en el espíritu; ¡y ay de mí si no lo hiciera así!

¡En el nombre de Jesús: Olviden la gloria de hombres que les encadena al mismo satanás! Busquen solo al Cristo viviente, el único puro, el único santo, el único digno de alabanza, gloria y lealtad. Él es la única roca de salvación; la obediencia ciega a su evangelio es lo único que conducirá al ser humano hacia la redención en Él, y a la exaltación en el reino de los cielos.

Ignoro quién será el ‘líder’ elegido; pero sí sé perfectamente que la elección final será humana, no divina. Y lo sé porque he recibido que el humo de fumatas del Vaticano sale directo de las calderas del infierno. Es humo de lobos, no de pastores; el Espíritu Santo no se manifiesta con humo tenebroso, sino con claro fuego purificador, tal como lo relata la Biblia.

Salga quien salga, no representará a Cristo si no llama a los habitantes de ese castillo escoba en mano y dedica lo que le queda de vida a limpiar toda la podredumbre acumulada en sus suelos, paredes, y salas ocultas. Jamás representará al Señor Jesús si no se entrega a la causa de la Restauración del Evangelio de Cristo, fiel al legado que dejó escrito, sin tergiversaciones, cortes, enmiendas, ni chapuzas ni abominaciones espirituales.

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LA DEMANDA DE CRISTO.

febrero 4, 2009

Como parte de su enseñanza Jesús decía:’ —”Tengan cuidado de los maestros de la ley. Les gusta pasearse con ropas ostentosas y que los saluden en las plazas, ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los lugares de honor en los banquetes. Se apoderan de los bienes de las viudas y a la vez hacen largas plegarias para impresionar a los demás. Éstos recibirán peor castigo.” [Mar 12:38-40]

La mayor preocupación que puede llenar al cristiano de hoy es la divergencia tan grande que existe con respecto a la interpretación de la Palabra del Señor. Y todo comenzó a partir de que el hombre se separara de las claras instrucciones de Jesús:

No lleven oro ni plata ni cobre en el cinturón, ni bolsa para el camino, ni dos mudas de ropa, ni sandalias, ni bastón; porque el trabajador merece que se le dé su sustento. En cualquier pueblo o aldea donde entren, busquen a alguien que merezca recibirlos, y quédense en su casa hasta que se vayan de ese lugar. Al entrar, digan: ‘Paz a esta casa.’ Si el hogar se lo merece, que la paz de ustedes reine en él; y si no, que la paz se vaya con ustedes.” [Mat 10:9-13]

Con el paso de los años, y gracias a la influencia de ‘teólogos‘, la interpretación que se le dio a esta instrucción fue la siguiente:

Vivan en un castillo de Roma, olviden la ‘toalla a la cintura’ [Juan 13:5], instituyan clara diferencia jerárquica, no solo con cargos asignados, sino mediante vestiduras, gorros y bastones que anuncien ostensiblemente, la ‘dignidad’ individual… y luego dejen que sean otros los que evangelicen; ustedes, solo rijan y administren.’

Como resultado de este ‘desvirtuar‘ la Palabra de Cristo, hoy tenemos un Vaticano, un Papa, ‘dicasterios de la Curia Romana’, el cuerpo administrativo de la Iglesia Católica, cardenales, arzobispos, obispos… y sacerdotes.

Quizás esta situación fue la que hizo que el monje alemán Martín Lutero (1483-1546), a modo de ‘protesta‘, presentara las 95 reflexiones sobre el valor de las ‘indulgencias‘ en el portón de la Iglesia de Todos los Santos, en Wittenberg, Alemania, y creara una corriente nueva: el luteranismo, regido por la misma Biblia, pero con la interpretación diferenciada de un Dios que no juzga nuestras obras, sino nuestra fe; modo obviamente ambiguo para establecer juicio. Así fundamentó el nuevo pensamiento… y así también los nuevos adeptos obviaron a Cristo en ese punto específico.

A su favor debo decir que Lutero abre la doctrina del ‘Sacerdocio Universal‘, [con la que estoy de acuerdo, pues fue lo que propugnó Jesús], en donde afirma que las Escrituras son inteligibles para todos los creyentes y que cada uno, libremente, puede examinarlas a la luz del espíritu. Lutero, fiel al Señor en ese punto, buscó hacer de cada creyente su propio sacerdote.

Pero en general, su particular separación fe-obras, dio pie a que los teólogos continuaran surgiendo en masa, sometiéndose a satanás, y dividiendo más la casa de Cristo, con interpretaciones protestantes de todo tipo sobre Su Instrucción inicial, la que le llevó a la Cruz.

La vanidad, soberbia y egolatría del hombre, dividió la iglesia cristiana, pese a los avisos de Pablo. Hoy existen más congregaciones que leyes de Dios, y cada una da su particular interpretación bíblica, segmentando el árbol de Cristo en: católicos, anglicanos, bautistas, evangelistas, ortodoxos, pentecosteces, mormones, testigos de Jehová… la gran apostasía, pues hay un solo Cristo y una sola Verdad.

Al margen del error teológico de los sucesores de Pedro y los apóstoles del inicio, así como de los de Lutero, vemos a Calvino [líder de la iglesia protestante] haciendo su particular aporte. Calvino no se limitó a predicar y a tratar de influir en los hábitos, sino que asumió un total poder político, ejercido durante 25 años, hasta su muerte. Fundó una forma de disciplina eclesiástica, con jurisdicción consistorial, facultada para infligir censuras y castigos canónicos, excomunión incluida. Su junta de ancianos y pastores, con amplio poder de sanción, vigilaba y reprimía las conductas antiCristo: se vedó y acosó el adulterio, la fornicación, el juego, la bebida, el baile y canciones obscenas, y se obligó la asistencia regular a los servicios religiosos.

Y bajo su jefatura, el Consistorio de Ginebra condenó a Miguel Servet a la hoguera, imitando hechos anteriores de la Inquisición católica… ‘candela‘ que señala claramente en dirección al mismo horno de satán, el auténtico ideólogo de cada teología inoculada al hombre para adulterar la instrucción de Jesús, quien dejó claro que solo Él juzgaría.

Así, el nuevo concepto: ‘justificación por fe‘, negó la teoría católica/ortodoxa sobre ‘obra por fe en la salvación‘… que en ese punto específico, es la más fiel. Y digo esto porque no ocurre lo mismo con respecto a la mediación de los santos y el culto a imágenes, propio del catolicismo… algo SÍ totalmente opuesto a la instrucción de Cristo y del propio Dios, desde que avisa de este peligro en Lev 26:1:

No se hagan ídolos ni levanten imágenes ni piedras sagradas. No coloquen en su territorio piedras esculpidas ni se inclinen ante ellas. Yo soy el Señor su Dios.”

A lo largo de la historia, la mano del diablo ha dirigido cada teólogo corruptor del precepto de Jesús, pese al esfuerzo del Señor por que no se olvidara su Palabra. Así se validó tanto el culto al ídolo, como la falsa eminencia de una fe que le hace la vida ‘fácil‘ al cristiano, inculcando inconscientemente algo de autocomplacencia: ‘Comulgo con fe, y me olvido de las obras‘. ¡Un error clásico en la iglesia actual!

¿Dónde se originó ese malentendido? No hay dudas que en varias cartas de Pablo, que presentan la fe como elemento clave para alcanzar la salvación. Pero no se debe soslayar el contexto: Pablo evangelizaba a una generación que nunca había oído hablar de Jesús o que si lo había hecho, había sido acusándole de cosas terribles, como venido de la propia fuente de satanás. Por eso insistió una y otra vez en el acto de la fe; por ejemplo, en Rom 10:8-10:

“… Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para alcanzar justicia; mas con la boca se hace confesión para alcanzar la salvación.”

O sea, se refiere a un momento puntual, recién crucificado Cristo. Y especifica que la fe en Jesús, confesándole como el Mesías, les haría salvos; de la misma forma que acredita que muchos judíos israelitas no la alcanzarían, porque su falta de fe no les permitía reconocer al Señor como enviado de Dios. ¡Eso era lo importante al principio! Si no se reconocía a Jesucristo, no se oían sus instrucciones, y no serían alcanzados los objetivos; habría muerto en vano.

Pero también, a lo largo de su enseñanza, el propio Jesús alertaba sobre las obras:

Por sus frutos los conoceréis. ¿Se cogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?” [Mat 7:16]

Pablo mismo aclara que el acto de fe, en conjunción con el obrar según las instrucciones, es lo que lleva a la salvación [Rom 11: 19-22]:

Tal vez dirás: ‘Sí, pero las ramas fueron cortadas para injertarme a mí en el olivo’. Bien, pero fueron cortadas porque no tenían fe, mientras que tú estás ahí solo porque tienes fe. Así que no te jactes, sino más bien siente temor. Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, tampoco a ti te perdonará. Mira, pues, que bueno es Dios, aunque también que severo. Ha sido severo con los que cayeron y ha sido bueno contigo. Pero tienes que vivir siempre de acuerdo con su bondad, pues de lo contrario, tú también serás cortado.”

Las leyes humanas nos hacen ir siempre tras las últimas ‘enmiendas‘, para saber cómo pueden afectarnos. No hablo de una ley nueva, sino de ‘revisiones fundadas en malas experiencias‘ con las ya establecidas; y así hay que ver el Apocalipsis, como ‘testamento enmienda‘, el último legado escrito de Jesucristo.

Jesús, en el capítulo dedicado a ‘las iglesias‘, quiso aclarar cómo juzgaría a quienes se auto proclaman cristianos. Hablando en parábolas, se dirige de forma hipotética a 7 iglesias, separando las malas y buenas obras; pero la alegoría se distingue porque cada vez que termina la instrucción en cada una, concluye siempre:

El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.’

Repite 7 veces la frase en plural, aunque aparentemente se dirigiera a una iglesia en particular, ratificando que tal mensaje no es para una iglesia determinada, sino para toda la iglesia cristiana mundial: ‘los que tenemos oídos‘. Además, constantemente insinúa la atención que Él dará a las obras:

Apo 2:2 “Yo sé tus obras, y tu trabajo y paciencia; y que tú no puedes sufrir a los malos, y has probado a los que se dicen ser Apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos

Apo 2:9 “Yo sé tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza, pero tú eres rico, y sé la blasfemia de los que se dicen ser Judíos, y no lo son; mas son la sinagoga de Satanás.”

Apo 2:23 “…y todas las Iglesias sabrán que YO SOY el que escudriño los riñones y los corazones; y daré a cada uno de vosotros según sus obras.”

Apo 2:13 “Yo sé tus obras, y dónde moras, donde está la silla de Satanás; y tienes mi Nombre, y no has negado mi fe, aun en los días en que fue Antipas mi testigo fiel, el cual ha sido muerto entre vosotros, donde Satanás mora.”

Apo 2:19 “Yo he conocido tus obras, y amor, y servicio, y fe, y tu paciencia, y tus obras, las postreras que son muchas más que las primeras.”

Apo 3:1-2 “Y escribe al ángel de la Iglesia que está en Sardis: …”Yo conozco tus obras; que tienes nombre de que vives, y estás muerto. Sé vigilante, y confirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios.”

Apo 3:7-8 “Y escribe al ángel de la Iglesia que está en Filadelfia: …Yo conozco tus obras: he aquí, he dado la puerta abierta delante de ti, y ninguno la puede cerrar; porque tienes algo de potencia, y has guardado mi Palabra, y no has negado mi Nombre.”

Apo 3:14-15 “Y escribe al ángel de la Iglesia de los laodicenses: He aquí, el que dice Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios; Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni hirviente. ¡Bien que fueses frío, o hirviente!”…

En fin, puede que para algunos teólogos, las obras sean de carácter secundario, e intenten hacer aparecer como ‘favorecido‘ a todo aquel que confiese su fe en Cristo; pero evidentemente, el que vendrá con la toga de talla única, no piensa igual, y considera que más allá de la fe, juzgará su consecuencia:

y el que no toma su cruz [obras]y me sigue no es digno de mí”. [Mat 10:38]

Que nadie se engañe: Apocalipsis es el primer y único libro en el que Jesús alecciona directamente a ‘las iglesias’. Obviar su puntualización al respecto, es ignorarle en su dimensión de ‘Cabeza Evangelizadora’. Solo hay un Cristo, solo una Palabra; se impone pues, una sola definición. Y aunque la egolatría de alguien considere algún comentario suyo como ‘políticamente incorrecto’, Él sabe por qué dijo cada frase que dijo, y nuestra única función es trasmitirla, sin juicio humano corrector.

Si tienes fe en Jesús serás salvo; tu fe te guiará hacia el amor, y hará que todos tus pecados sean llevados a ‘O’… pero a partir de haberle aceptado como el Señor, tendrás que acreditarte con tus actos. Es la única forma de demostrar tu fe; ella demandará tu obra desde el amor, por el resto de tu vida. Pero eso se evaluará por el único capacitado para evaluar:  Fe-amor-obras, un trío inseparable.

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AMOR, ESPADA, Y FALSAS EXPECTATIVAS.

junio 26, 2008
Premio Excelencia

PREMIO EXCELENCIA

Desde que el hombre fue capaz de reflejar toda información a partir de la palabra escrita, los creyentes en la Fe de Dios fueron evolucionando personalmente según el plan divino, con los fundamentos establecidos en lo que fue considerado como ‘Las Escrituras’. La Palabra de Dios fue dada cronológicamente a los profetas, desde el AT, (39 libros de la Torá) hasta el NT (27 libros), todos los que conformaron la actual Biblia.
Pero, con los siglos, el mundo se dejó influenciar por una enseñanza darwinista basada en hipotéticos ‘miles de millones de años’ que sacarían a Dios de la fórmula de la vida. Así comenzaron a ceder los principios básicos de la fe cristiana; las conexiones entre la forma de pensar, de comportarse y el propio análisis de las enseñanzas de Cristo, fueron variando con el tiempo, de manera constante y desleal, hasta el día de hoy.

Un grupo amplio de creyentes en un único Creador, fue abandonando su conexión con Él, aunque intentando mantener un cierto grado de fe; otros se apartaron por completo, dando lugar a todo tipo de manifestaciones religiosas: hinduistas, budistas, santeros, babalaos, vudúes, espiritistas (que incluso leen la Biblia en sus reuniones)…

Así surgió el recurso nemotécnico satánico [el ‘Divide et Vencis’ Cesáreo]. Luego surtió a las nuevas generaciones de pedagogos y líderes [concientes e inconscientes], apartados de la fe cristiana, que asumieron el poder sobre antiguos colegios y universidades del mundo entero, logrando que esta se percibiera como ‘inconsistente y demagógica’ y que la nueva juventud se volcara, cada vez más, en el movimiento modernista:

‘Todo es relativo; no hay absolutos… la evolución de las especies así lo demuestra.’

Una vez llegados a este punto, se perdió totalmente el respeto por Dios y su subsecuente Creación humana. La evolución de las especies, ya en la mente de muchos, pasa a ser la célula básica de la sociedad, desplazando el carácter tradicional educativo que venía imponiendo la familia, que sí respondía al verdadero proyecto del Creador. Se nació a un nuevo concepto humanista y desapareció de las aulas la verdad sobre la fórmula de la vida.

O sea, el bisabuelo asistía a la iglesia, la Biblia era su libro de cabecera y sabía de nuestros orígenes; así como también del Apocalipsis. Conocía que cruzaba una estación de tránsito que nos evaluaría para nuestra permanencia en otra definitiva y espiritual, bajo el gobierno del propio Jesucristo; así se lo trasmitió a sus hijos. Pero una gran parte de la descendencia de estos, (padres actuales), han desechado por completo el planteamiento del Génesis.

La teoría evolutiva (que solo es eso: una como tantas, no DEFINITIVA), echó por tierra las creencias, fortificándose en una fe debilitada. Los actuales nietos, ya ‘pasan’ por completo de un tema que consideran ‘tabú’, un cuento para tontos; mientras, los biznietos ‘meditan’ con posturas yogas en las montañas, ante la ‘madre Naturaleza’… o se hinchan de wisky y alucinógenos de nueva tecnología, dándose cada vez más a la sin razón y el despropósito.

A esto ha llegado el mundo occidental, incrementándose día a día en el árabe, el hindú, el budista; es decir, de una u otra forma, gran parte del mundo, respondiendo al croquis del enemigo de Dios, se aparta de las creencias primigenias inculcadas por Jesús: almas débiles, lanceadas por el demonio buscador de fisuras penetrables.

Tal error fue fortalecido por los propios teólogos, cuya vanidad hizo que el hombre deformara la verdad, reinterpretando la revelación bíblica; fue revitalizado en el mismo instante en que los ‘doctos de la iglesia’ consideraron determinante una frase sacada de contexto, cuando Jesús dijo que mil días para el hombre eran como uno para Dios, refiriéndose en realidad a la paciencia imperturbable de quien es eterno en el tiempo, no a los días de la Creación, perfectamente definidos en el Bereshit judío, que señala, al fin de cada obra creada: ‘Y fue la tarde y la mañana, el 1º… el 2º… el 6º día’. En ese momento, quien debía ser defensor a ultranza de la Palabra del Eterno, según solicitud a Pedro por parte del propio Mesías, en realidad trasmite a las nuevas generaciones que la Biblia es falible, pues, si existe dudas en uno solo de sus planteamientos, ¿cuál es el creíble?

Cualquier colegio cristiano que comprometa el fundamento del Génesis bíblico (y este es el estado de la mayoría, por error Vaticano), ha iniciado su resbalón por el peligroso canal de la inverosimilitud; si no se corrige la brújula cristiana, unificando la iglesia, como Cristo exige, el final no será otro que el repetido, por importante, en Gálatas 1:8-9:

“Mas, aun si nosotros o un ángel del cielo os anunciare otro Evangelio del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo decimos otra vez: Si alguno os anunciare otro Evangelio del que habéis recibido, sea anatema.”

En realidad, todo hombre o mujer que se considere a sí mismo un ‘soldado del Señor’, se deprime ante esta situación. ¿Seremos capaces entre todos de normalizarla? Estoy seguro que sí, si lo rogamos al Padre. No hace mucho, leí en un libro, cuyo nombre no recuerdo:

‘Si uno empieza a escarbar en una mina de carbón con una cuchara, se hará un pequeño agujero; pero si se incorporan millones de personas con la debida voluntad, cuchara en mano, esa mina será desvastada.’

¡Qué fácil puede resultar venirse abajo y desanimarse ante los ‘gigantes’ que se han unido contra la Biblia! Gigantes negadores de la Creación, tales como: la prensa, la radio, la TV, las universidades y colegios (incluyendo cristianos/católicos), organizaciones humanistas, gobiernos (especialmente los de izquierdas), toda agrupación filosófica atea…

Contra tal depresión, el antídoto de Dios: Su Palabra. Recordemos la historia de David vs Goliat, en 1ª Samuel 17:42:

‘El filisteo le tuvo en poco, porque era un joven de tez sonrosada y hermoso semblante’

Es decir, Goliat le subestimó, viéndole como un hombre débil; mas, ¿cuál fue la respuesta?:

“Tú vienes a mí con espada, lanza y venablo, pero yo voy contra ti, en nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a quien tú has desafiado.”

David le hizo frente. ¿Cuál fue el resultado? ¡Un gigante decapitado! Opongámonos al gigante evolutivo, en el nombre del Dios Altísimo; les aseguro, con la convicción absoluta de quien sabe de qué les está hablando, que este grande también quedará sin cabeza. Cual ‘ciclópeo’ acéfalo, la mentira darwinista, como el agua que siempre busca su nivel, quedará sellada en el olvido definitivamente; no por nuestra pujanza, sino porque debido a nuestra fe, el propio Espíritu de nuestro Señor Jesucristo tomará el control de la onda cristiana.

Como contrapartida desafortunada, reconocidos disertantes educativos cristianos han editado libros, y escrito artículos, contra la postura de una Creación divina que muchos sostenemos y apoyamos; ante esta situación, es muy fácil que el cristiano de a pie vacile. El ‘instruido’ que vulnera la Palabra del Señor, muchas veces es escuchado por seguidores de Cristo; estos aceptan lo que oyen, dándolo por válido, impresionados por la irracional facundia evolucionista; abrumados ante el léxico seudo científico que les anula.

Incluso en varios centros de estudio e iglesias, muchos académicos son subyugados ante la idea de aceptación y respeto de sus compañeros seculares; como si fuera un premio el obtener respeto y aceptación de los intelectuales no cristianos, a cambio de ceder en principios que el propio Jesucristo, quien mencionó repetidamente a Adán y Eva, a Moisés y al diluvio de Noé, consideró irrenunciables.

Con frecuencia mayor de la debida, se alega que aceptar el Génesis tal cual aparece, resulta demasiado ingenuo, y se alienta a oír a los enemigos de Dios. ¡Cuán bajo hemos caído! ¡Nos exaltamos ante los hombres, aunque estemos crucificando de nuevo al que tiñó con su sangre la cruz, para perdonar nuestros pecados y darnos la opción a la eternidad mesiánica!

Ni siquiera nos detenemos a pensar que la evidencia está a nuestro favor, que los propios descubrimientos de la Ciencia, la dualidad de idiomas usados en la traducción de un ADN nacido antes que la misma vida, la inscripción en lenguaje codificado, y toda la información programada conteniendo la fórmula de la vida biológica, señala, como flecha justiciera, hacia una Creación inteligente, por parte del Todopoderoso.

El apóstol Juan, testigo ocular por 3 años de la instrucción de Cristo en persona; uno de los favoritos del Señor, que contempló con sus propios ojos los muchos milagros de curación realizados, la resurrección de una niña, la de Lázaro y la del Mesías mismo, describe bajo revelación, la verdadera despedida de Cristo: la alerta del Apocalipsis. Y ante el preferir el respeto de los hombres, a la gloria y las bendiciones de Dios, nos dice, en Juan 12:43:

“Porque amaban más la gloria humana que la gloria de Dios. Mas Jesús clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió; y el que me ve, ve al que me envió.”

Y, probando que todo ha sido parte de un plan, este hombre-espíritu dice, en Juan 12:38:

“Para que se cumpliese la palabra que dijo el profeta Isaías: ‘¿Señor, quién creerá a nuestro dicho? ¿Y el brazo del Señor, a quién es revelado?’ Por esto no podían creer, porque otra vez dijo Isaías: ‘Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón: para que no vean con los ojos, y entiendan de corazón, y se conviertan, y yo los sane.”

Y luego, patentiza que son las Palabras de Jesús las que nos juzgarán, en Juan 12:48:

“El que me desecha, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.”

Todo es definido en la instrucción apostólica; también Pablo profetizó sobre nuestros días:

“Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de maestros que les digan las novelerías que quieren oír. Dejarán de escuchar la verdad y se volverán a los mitos.”[2ª Ti 4:3]

Dicho esto, ¿qué nos queda? Dios siempre ha estado al control. Si 7 defensores evolutivos se dan palmaditas y enhorabuenas entre sí por lo ‘bien que lo hacen’, esto les hará sentirse mejor, indudablemente; pero ese estado será efímero e iluso, pues no controlan el Proyecto de la Vida. Y si 700 o 700,000 o 700,000,000 se encumbran a sí mismos, dándose entre sí valores terrenos, sucederá igual: sus criterios jamás podrán alterar el Plan de Dios, que se llevará a cabo, con ellos, sin ellos… e incluso contra ellos, si no cambian.

Es el propio Señor quien viene a reclamar lo que le pertenece; su prédica fue la del amor, pero también resultó claro ante los fariseos, a quienes llamó ‘hipócritas’, evidenciando que ante ciertas posturas agresivas a Dios, Él olvida la diplomacia y pasa de lo ‘políticamente correcto’: al ‘pan’: ‘pan’, y al ‘vino’: ‘vino’. Su profecía Apocalíptica enseña que la 2ª aparición suya será empuñando la espada de la justicia: amor, a quien amor merece; sanción a los conquistadores de castigo.

Soy consciente que se me ha criticado en el blog por intentar ‘asustar’, recordándome que estoy ante gente que peina canas; como si representara el cuento que se les hace a los niños para que coman. Pero sería un irresponsable si no actuara así; a diferencia de otros, yo he escogido la aprobación de Cristo, (aunque venga acompañada de la descalificación, y la burla de la mal llamada Ciencia), antes que la palmadita darwinista. Está escrito:

“El temor de Dios es el principio de la sabiduría.” [Salmos 111:10]

“Aprovecha más la reprensión en el entendido, que cien azotes en el necio.” [Pro 17:10]

Acojámonos al refrán ‘A buen entendedor’; neguemos las falsas expectativas que inducen a pensar que si Dios es amor, siempre habrá tiempo para la contrición. Nuestros relojes controlan horas humanas, pero nadie conoce el ‘kairos’ del Señor; a la hora de partida (individual o colectiva) nos iremos, con o sin maletas. Será el fin de la ocasión de arreglar asuntos con Cristo.

De lo sublime a lo vulgar no hay más que un paso; toda reflexión que nos evite darlo, será sabia. La diferencia de conocimiento que aísla al cristiano de ateos, budistas, hinduistas, musulmanes o cualquier otra manifestación religiosa y/o filosófica, es la identificación con el Espíritu de Cristo. Todas las religiones tienen su líder (incluso los hijos de Darwin), pero ninguno dejó una estela de milagros de todo tipo, y se entregó luego en una cruz, condonando la deuda humana ante el pecado, para resucitar días después.

Puntualizo que no tengo nada contra quien decide no creer, sino contra el que no cree y decide arrastrar a su vorágine a todo aquel inocente que le escucha, haciendo todo lo posible por sacar a Dios de la mente humana, pues es un acto reprobable. Exhorto a todo aquel que lea estas líneas, sin marginar color, sexo o nación (todos somos de una misma raza), a que abran su mente como un paracaídas, al conocimiento del Espíritu, pues él, y no otro, será quien impida que seamos llevados a donde no deseamos.

Seamos buenos y reflexivos; el Señor bendice con el mismo poder que juzga. Guste o no, con independencia de halagos humanos, ya vengan de aldeanos, obreros, sabios, reyes o gobernantes, Cristo regresa con su cetro eterno y definitivo, ungido por el Padre.

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SOMOS ALGO MÁS QUE CASUALIDAD.

febrero 2, 2008

Febrero 2/2008

¿EVOLUCIÓN? SÍ… PERO HORIZONTAL

Los evolucionistas consideran al creacionismo como fuente informativa anacrónica y falaz. Es decir, nos encasilla (yo me incluyo, por supuesto, y con mucha honra) en un marco bien definido, como ejemplo de lo que “no debe escucharse, por no ajustarse a la realidad“.

Pero, ¿dónde está el límite entre lo irreal y lo real? Porque ellos no han presentado aún una prueba concluyente; un científico evolucionista sale a buscar la respuesta que le conviene, hace ensayos tras ensayos en su laboratorio sin aceptar las evidencias que no respondan a sus expectativas. Cuando al fin, logra llegar a través de sus cálculos a un resultado que considera conveniente, lo convierte de inmediato en concluyente, estableciéndolo como corolario fiable.

Se ha hallado miles de fósiles humanos que no responden a sus expectativas. Si aparecían en un área anacrónica, aludían que un terremoto había removido las bases naturales correspondientes a su Biblia particular: su tabla geológica. Pero, si topaban a un individuo con malformaciones producidas por alguna artrosis atrofiante, o alteraciones óseas importantes (como los hay incluso hoy día), hacían la prueba de datación por C14… ¡y ‘hallazgo’ publicado!

Lo que comenzó siendo hipotético, termina en teorema: una verdad demostrable a través del razonamiento…pero sin agregar la inherente posibilidad de errores en sus conjeturas, porque, voy a darles una noticia: el carbono 14, la base de sus conclusiones radiométricas, ¡NO ES FIABLE!

Hay muchas evidencias desmintiendo su fiabilidad, que la censura ha callado. Han hallado colágeno1 en huesos de dinosaurios con, supuestos 65 millones de años. ¿Es eso posible químicamente? Desde luego que no; la espectrometría de masa ha fijado que el colágeno tiene fecha de caducidad en 2000 años, a 20ºC, y que alcanza un máximo de 130000 años, si se conserva a 7ºC. Si el colágeno hallado en el T. Rex de Montana demuestra algo, es que el bicho no podía tener la edad que le atribuye una datación erróneamente chapucera, por mucha bata blanca ostentada durante la técnica.

Han datado ciertas formaciones en el período Cretáceo, definiéndolas como producto de sedimentación paulatina, pese a que en ¡el mismo terreno!,  estas aparecen dobladas, evidenciando la acción de sedimentación inmediata ‘barrosa’, producto, posiblemente, de una cataclismo húmedo que bien pudo haber sido el diluvio de los tiempos de Noé, hace solo unos miles de años atrás. También han datado un gato familiar, enterrado 20 años antes, como un antecesor del gato común actual, pero cifrándolo en ¡30000 años! ¡Apaga y vámonos!

¿Es que se ve a los cristianos como gente incapaz de reflexionar? ¿Es que se piensa que creemos en la Biblia sin analizar todo lo que en ella se dice? Muy bien, según refrán español: “entremos al trapo“; demostraremos que también poseemos cerebro y que además, sabemos utilizarlo muy bien. Razonemos:

Hubo un hombre que se constituyó en la herramienta satánica para desmentir el plan de Dios: Charles Darwin, el verdadero motor de la teoría de la evolución de las especies.

La raíz que diferencia sus planteamientos y los fundamentados en Génesis, estriba en el eje del tiempo: un mundo de miles de millones de años, según los evolucionistas y un universo de sólo unos pocos miles, según el libro de Moisés. Es decir, estamos ante dos diseños contrapuestos y ambos, sustancialmente, provienen de hombres: uno, según su propio testimonio, ha escrito toda la historia recibida directamente del mismo Dios, mientras que el otro ha reunido una serie de deducciones humanas para contradecirle.

El debate comenzó en el siglo XIX. Increíblemente, incluso en los colegios católicos ya se imparte hoy la teoría de las especies con la aprobación del mismo Vaticano. Es obvio el triunfo logrado por un pensamiento fundamentado solo en especulaciones; presentan esqueletos, dicen que las pruebas de la ‘contrapeluza epítilica‘ ratifican que tiene un millón de años, y ya está: hay quien deja que sus oídos sean llenos de palabras nuevas y, complacido con el ‘a vivir que son dos días‘ y sobre todo, satisfecho de no tener que dar cuentas de sus perversiones a ninguna entidad superior, se encarga del resto.

Acuña esos absurdos pensamientos con sello ‘científico‘ y cierra sus ojos a una realidad que grita tan alto, que si la escucháramos no permitiría oír nada de lo dicho en su contra. Pero el triunfo no se mide por un éxito inmediato, sino por la victoria definitiva; la verdad está a la puerta y se enseñoreará de todos nosotros.

Sé que ustedes dirían: – ¿Moisés?… ¿Quién es este señor?

Entonces, la respuesta nos llevaría hacia la posición en la que hablo del libro de Dios, sin aportar más evidencia que el cúmulo de realidades visibles de nuestro entorno, observadas con los ojos del corazón. De modo, que, para defender este artículo, no queda otra opción que intentar trasmitir la simiente de Verdad contenida en cada uno de sus folios. Veamos lo que se profetizó en las escrituras sobre todo esta porfía actual:

“Lo que de Dios se puede conocer, ellos lo conocen muy bien, porque Él mismo se lo ha mostrado; pues lo invisible de Dios puede llegar a conocerse si se reflexiona en sus hechos. En efecto, desde que el mundo fue creado, se ha podido ver claramente que Él es Dios y que su poder nunca tendrá fin. Por eso los malvados no tienen disculpa, pues aunque han conocido a Dios, no lo han honrado como a Dios ni le han dado las gracias. Al contrario, han terminado pensando puras tonterías y su necia mente se ha quedado a oscuras.”(Romanos 1:18).

Analicemos, por ejemplo, al cerebro: un diseño divino. Pese a que millones de forenses, de todas las nacionalidades y todos los tiempos, han escudriñado hasta el milímetro en cráneos de cadáveres, jamás ninguno ha detectado una imagen guardada, ni la magia utilizada en el ser humano que le permita esas formidables representaciones pictóricas que suceden durante los ‘sueños, pesadillas e incluso en los propios pensamientos‘. ¿Cómo se almacena la inteligencia? ¿Cómo actúa ese procesador por excelencia? Y la pregunta más importante: ¿De dónde rayos evolucionó?

El cerebro humano, que según los evolucionistas provino de la ‘evolución de un alga‘, pesa alrededor de 1,3 kg y cuenta con unos 100.000 millones de células nerviosas, conectadas entre sí. ¡100000 millones! Estas tienen la entretenida tarea de coordinar no solo  las funciones mentales, sino del cuerpo entero: sueño, hambre, sed y casi todas las actividades vitales necesarias para la supervivencia. Todas las emociones humanas como el amor, el odio, el miedo, la ira, la alegría y la tristeza, son controladas por él.

Recibe e interpreta las múltiples señales enviadas desde el organismo, y las procedentes del exterior. Su gran superficie y complejo proceso evidencian el sumo nivel intelectivo del hombre con respecto al de los animales; es el órgano del cuerpo que más trabaja, ya que participa en casi todas las funciones del organismo. Si se confronta con un ordenador, la diferencia salta al saber que este hace su trabajo gracias a procesos secuenciales lógicos, de antemano previstos; mientras el cerebro es multidireccional: actúa con mucha más complejidad, procesando incluso situaciones casuales y sintetizando e integrando su análisis mediante pasos paralelos y simultáneos.

Toda información recibida del mundo exterior, proviene de los sentidos (gusto, tacto, olfato, vista y oído) a través de los órganos concernientes, controlando lengua, piel, nariz, ojos y oídos, cuyas células envían asiduamente “mensajes” sobre todo lo que sucede en el extrarradio. No obstante y a pesar de la inmensa información, la Ciencia ha manifestado que utilizamos solo un diez por ciento (10 %), aproximadamente, de la capacidad de este maravilloso órgano.

Asimismo, se sabe que cada hemisferio se interrelaciona íntimamente con su homólogo, aunque ejecutando funciones diferentes; cada uno haciéndose responsable de un lado del cuerpo. Las funciones de la parte izquierda son dirigidas por la mitad derecha, y las de la porción derecha, por el hemisferio izquierdo.

¿Se imaginan tal complicadísima red neuronal de miles de millones de células, dirigiendo las actividades orgánicas? Se trata de toda la acción intelectiva ¡y toda la ‘incondicionada’!: digestión, sexualidad, hormonas, vista, gusto, oído, olfato, tacto, emociones, fatigas, raciocinio…etc, etc.

Me gustaría que alguien me explicara, de forma argumentativa, cómo ‘evolucionó‘ desde una sola célula todo ese compendio magistral que tenemos encerrado en nuestros respectivos tejados óseos. Es inaudito que se pretenda fundamentar tal exactitud y eficiencia  de los procesos increíbles que encierra la mente humana, desde el sortilegio. ¿Cómo pudo un alga unicelular crear, no solo al cerebro, sino a toda la biología contenida en el planeta? Puntualicemos: no quiero enfrentarme a alguien defendiendo mis ideas desde la trinchera de la fe, sino desde la propia inteligencia.

¿Puede alguien exponer de forma racional, cómo interpreta la posibilidad evolutiva de los hipotéticos primeros homínidos hasta el hombre actual, sin aporte genético? Pues no hay ni una evidencia de genes nuevos entre fósiles y hombre actual; todo lo contrario, la Ciencia sabe que lo obvio es la ‘pérdida de información genética‘. ¿Cómo les superamos, perdiendo genes? ¿Es posible explicarlo sin plantear las ofensas ni descalificaciones que indican falta de evidencias?

Un niño recién nacido, inicialmente es un compendio de reflejos incondicionados; a medida que va creciendo, es capaz de interactuar con el medio que le rodea, receptando información. Su inteligencia se va desarrollando, es innegable. Primero emite sonidos guturales, luego comienza a articular monosílabos, más tarde, palabras… y un buen día se te pone delante y te suelta:

– Necesito unos vaqueros nuevos.

En ese sentido, sí acepto una evolución… horizontal; es decir, en base a un programa pre-establecido en el embrión que fue en su momento, ‘sin aportar ningún gen nuevo‘,  él será capaz de interactuar con el mundo hasta dominarlo, respondiendo así al plan de Dios:

“Y dijo Dios: ‘Hagamos al hombre a Nuestra Imagen, y a Nuestra Semejanza. Él reinará sobre los peces del mar, las aves del cielo, y sobre los animales, y sobre toda la tierra, y sobre todos los reptiles que reptan  sobre la tierra». “ Gn 1: 26

Yo, personalmente, con el perdón del Creador, agregaría, parafraseando el original:

“…y sobre todos aquellos que pretenden desmentir la verdad encerrada en la Creación con evidencias no demostrables.”

Estamos ante un misterio de Dios; y ya Deuteronomio 29:29 avisa sobre esto:

“Hay cosas que no sabemos, esas pertenecen al Señor nuestro Dios; pero hay otras que nos han sido reveladas a nosotros y a nuestros hijos, para que las cumplamos siempre: todos los mandamientos de la ley”.

Seamos serios; pero también buena gente, para que el Rey nos traiga el regalo necesario.

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