SELECCIÓN NATURAL Y MUTACIONES

marzo 15, 2008

“Pues con el corazón se cree para alcanzar la justicia y con la boca se confiesa a Jesucristo, para alcanzar la salvación.” (Romanos 10:10)

ANEMIA FALCIFORME: ¿MUTACIÓN POSITIVA?

En un reciente debate de este blog; una deliberación trató sobre las ventajas evolutivas de la mutación para las especies. Provino de alguien capacitado para opinar, a quien le agradezco su participación y la generosa entrega de su tiempo, pues presenta alternativas de reflexión, siempre bienvenidas a esta página. Sus palabras decían lo siguiente:

‘…sabrás de la existencia de la malaria, enfermedad producida por un protozoo, el Plasmodium, que mata en torno a 3 millones de personas al año (más que el SIDA, pero como solo afecta al tercer mundo…) Bien, este protozoo se adquiere por medio de la picadura de un mosquito, y es capaz de invadir las células rojas de la sangre: los eritrocitos. Al final, causa una hemólisis severa que puede causar muerte al infestado.

Por otro lado, existe una enfermedad hereditaria llamada anemia falciforme. Esta enfermedad es producida por una única mutación del gen de las cadenas beta de la hemoglobina: un residuo de aminoácido glutámico pasa a ser valina. Y esta única mutación hace que los eritrocitos adquieran forma de hoz y sean mucho más viscosos, con lo que pasan con mayor dificultad por capilares y vénulas.

Pues bien, se ha podido observar que la frecuencia de aparición de esta mutación, y por tanto de la enfermedad, es mucho más elevada en África que en otras zonas del mundo. Tras multitud de estudios se ha demostrado que aquellas personas que tenían la enfermedad eran mucho más resistentes a ser infectados por el plasmodio de la malaria. Esto permite que aquellos individuos que presentan la enfermedad, tengan más probabilidades de sobrevivir a la malaria y por tanto de pasar sus genes a su descendencia. Y por ello, esta mutación se ha extendido en la población africana.’

Hasta aquí el comentario; ahora, reflexionemos sobre lo expuesto: ‘La mutación que genera la anemia falciforme es buena, pues ‘posibilita’ (no ‘asegura’) la inmunidad ante la malaria’.

La anemia de células falciformes (drepanocítica) afecta la hemoglobina, una proteína que forma parte de los glóbulos rojos y se encarga del transporte de oxígeno. Es de origen genético; ocurre por la sustitución de un aminoácido por otro en su síntesis, motivando que, a baja tensión de oxígeno, la hemoglobina se deforme y el eritrocito adquiera apariencia de hoz. Esta nueva geometría crea conflicto circulatorio, se taponan los vasos sanguíneos y causan síntomas que van, desde la propia anemia hasta la muerte.

¿Pueden desviar nuestra atención, los hipotéticos beneficios sin garantía, de la mutación que provoca la anemia falciforme y olvidar por eso el daño producido? Me parece oportuno trasmitir a las personas que oyen decir que las mutaciones pueden ser buenas, las consecuencias que tienen que enfrentar, quienes ‘sufren’ en su propio cuerpo, las ‘bondades’ de esta mutación por transferencia parental:

Se dan cuadros dolorosos y agudos causados por vasos sanguíneos bloqueados y órganos dañados; así como el ‘secuestro esplénico’ (se dilata el bazo, atrapando células sanguíneas). O crisis aplásica (una infección hace que la médula ósea deje de producir glóbulos rojos). Todos son trances dolorosos, en casi todos los pacientes, en algún momento de sus vidas; pueden durar de horas a días, afectando los huesos de la espalda, los largos y el tórax. Pueden ser tan graves que requieren hospitalización para el control del dolor mediante líquidos intravenosos, y llegan a matar.

Si son repetitivas, pueden ocasionar daños en riñones, pulmones, huesos, hígado y sistema nervioso central. Se dan ataques de dolor abdominal, de hueso, Jadeo, Retraso en el crecimiento y en la pubertad, Fatiga, Fiebre, Ictericia, Taquicardia, Orina sanguinolenta (hematuria), Dolor en el pecho, Sed excesiva, Micción frecuente, Erección dolorosa (priapismo; esto ocurre en el 10 al 40% de los hombres con la enfermedad), Visión deficiente y ceguera. Así como susceptibilidad a infecciones y úlceras en la parte inferior de las piernas. (En adolescentes y adultos)

Los trasplantes de médula ósea pueden curarla, pero sólo se recomiendan en una minoría de pacientes debido al alto riesgo, pues las drogas necesarias para posibilitar el trasplante son altamente tóxicas, además de la dificultad para encontrar donantes apropiados.

Los tratamientos adicionales pueden ser: diálisis o trasplante de riñón para enfermedad renal, extirpación de la vesícula, reemplazo de cadera en caso de necrosis, cirugía para problemas oculares y transfusiones o cirugía para eventos neurológicos, tales como accidentes cerebrovasculares. Las causas de muerte abarcan insuficiencia de órganos e infección. Algunos viven incidentes menores, breves y poco frecuentes, mientras que otros sufren traumas graves, prolongados y habituales. Veamos qué problemas clínicos específicos puede producir la anemia falciforme:

Infecciones.- Los bebés y niños pequeños enfermos, son especialmente propensos a contraer graves infecciones bacterianas como la meningitis (infección de la membrana que reviste el cerebro) y las infecciones de la sangre. Presentan la principal causa de muerte entre los niños afectados, sobre todo en los países pobres. En los ricos, puede detectarse en la mayoría de los recién nacidos, proporcionándoles la atención médica adecuada para prevenir complicaciones, pero solo eso.

Episodios de dolor: Es el síntoma más común de la dolencia. Algunos afectados tienen uno o ningún episodio de dolor anual, mientras otros llegan a tener 15 o más. Suelen durar desde unas horas hasta varios días o incluso semanas y puede originarse en cualquier órgano o articulación del cuerpo donde los glóbulos falciformes se amontonen y bloqueen los vasos sanguíneos. Algunos estados pueden ser graves y necesitan ser tratados en un hospital con analgésicos potentes administrados por vía intravenosa.

Accidente cerebrovascular.- Ocurre si los glóbulos en forma de hoz bloquean un vaso sanguíneo del cerebro. El 10% de los niños con la mutación lo sufre, pudiendo llegar a incapacidades permanentes. En algunos casos, los médicos pueden identificar los niños con un mayor riesgo, tras examen por ultrasonido; en ocasiones indicando transfusiones de sangre periódicas para evitarlo. Un estudio realizado en 1998 comprobó que estas reducían mucho el riesgo en niños; también el de un segundo accidente. Pero estas, si son periódicas tienen peligro, pues se acumula más hierro del debido en el organismo y se puede generar infección en la sangre.

Síndrome torácico agudo.- Este síndrome tiene síntomas similares a los de la neumonía, como dificultades para respirar, dolor en el pecho y fiebre. Puede ser causado por una infección o por el bloqueo de los vasos sanguíneos del pulmón; puede ser fatal y debe tratarse en un hospital, con antibióticos, transfusiones de sangre, analgésicos, oxígeno y medicamentos que ayudan a abrir los vasos sanguíneos y mejorar la respiración.

Problemas de visión.- Cuando los diminutos vasos sanguíneos del ojo se bloquean con glóbulos falciformes, pueden aparecer problemas de visión e incluso ceguera. Algunos niños con la mutación, pueden necesitar exámenes de vista periódicos.

Retraso en el crecimiento.- Los niños con esta anemia suelen crecer más lentamente que lo normal y comienzan la pubertad después que los demás. Por lo general, suelen ser pálidos, les falta el aire y se cansan fácilmente.

Embarazo.- Las mujeres que hereden esta mutación tienen un riesgo mayor de sufrir complicaciones que pueden afectar su salud y la de sus bebés. Durante el embarazo, la enfermedad puede volverse más grave y las crisis de dolor pueden ocurrir con más frecuencia. El riesgo de parto prematuro y de dar a luz un bebé de bajo peso, es mayor.

La anemia depranocítica, causada por un tipo anormal de hemoglobina (pigmento portador de oxígeno) llamada hemoglobina S, es heredada de ambos padres como un rasgo autosómico recesivo. Si la hemoglobina S se hereda de uno de los padres, el hijo adquiere el rasgo depranocítico, pero la enfermedad se presenta generalmente sin síntomas. Este mal, afecta principalmente a personas de herencia africana, con lo que, además de en África, 1 de 400 afro americanos también se ven afectados.

La distribución de las altas incidencias de anemia falciforme, coincide en África con áreas de presencia de la malaria falciparum, la forma más severa y con frecuencia mortal, de esta infección, causada por el Plasmodium falciparum, un protozoario parásito de los glóbulos rojos del hombre. Los africanos con hemoglobina normal (HN-HN) son muy susceptibles a la malaria y con frecuencia sucumben a esta enfermedad, mientras que los portadores del gen mutante falciforme, en forma homocigota, son muy resistentes a la infección del parásito. Se supone que los eritrocitos deformados y de poco volumen, no permiten el desarrollo adecuado del parásito en su interior, por lo que la infección nunca ocurre. Sin embargo, la anemia es tan severa en estos individuos, que no suelen llegar a los 40 años.

Por otro lado, los heterocigotos (HN-HS), en los que sólo una proporción de sus eritrocitos son falciformes, presentan resistencia a la infección del plasmodio de la malaria y son lo suficientemente robustos para no sufrir severamente los efectos de la anemia. Y esto es precisamente lo que se manifiesta como evidencia de que la selección natural ha favorecido al individuo, presentada como un caso de selección ‘balanceadora o estabilizante’, en el que una mutación, letal en los homocigotos, se conserva inocua en los heterocigotos que han adquirido una adaptación favorable a las condiciones de su medio, que incluyen el alto riesgo de contraer la malaria falciparum. Pero no señalan que solo una parte de sus eritrocitos son falciformes, que el resto es normal ni que la garantía de inmunidad no es del 100%.

Este paralelismo malaria/anemia depranocítica,  no pasa de ser una simple coincidencia; la relación de esta mutación, como respuesta genética producto de una hipotética selección natural, queda desmentida, según puede verse en el mapa. En países del sur de Asia como el oeste de Irán, todo Pakistán, Afganistan, India, Bangladesh, Nepal, Myanmar, Thailandia, Cambodia, Laos, Vietnam y parte del sur de China, la malaria ha impuesto un trono, y sin embargo, la anemia falciforme no se manifiesta con mayor incidencia que, digamos, en Francia. Por lo que la relación malaria/mutación falciforme africana, no va más allá de la simple coincidencia, al igual que la gripe/cancer en Inglaterra.

No solo eso, sino que al turista que viaja a esos países se les recomienda vacunarse contra la malaria, mientras muchos de los nativos ya han adquirido inmunidad ante la picadura del Anopheles. Es decir: ‘no ha sido necesaria una mutación para hacerle frente a la enfermedad’; el propio organismo logra crear los anticuerpos necesarios. Dicho esto: ¿puede considerarse beneficiosa una mutación que no deja vivir a un grupo importante de individuos más allá de los 40 años, luego de sufrir toda su vida hasta el final,  cuando se demuestra que nuestro código genético codificado contempla la autodefensa?  ¿Es racional plantear que la mutación se origina porque constituye una ventaja evolutiva?

 Nacer con la mutación, implica peor calidad de vida hasta el final; la malaria en cambio, es curable. El vector de la malaria humana son las hembras de mosquitos del género Anopheles. Los machos no pican al ser humano, ya que únicamente se alimentan de jugos vegetales. La única causa de muerte ocurre por la falta de atención médica, que no tiene que ver con la genética, sino con la riqueza o la pobreza. Esto si es un ejemplo negativo del azar, que establece que unos nazcan en una sociedad con todos los medios disponibles, mientras otros lo hacen en una aldea del centro de Zaire, en el sur de China, o en las zonas más pobres de América Latina, según puede verse en el siguiente mapa:

Malaria en el mundo

El primer tratamiento eficaz para la malaria, se debió a la corteza del árbol Cinchona, que contiene el alcaloide quinina: el mejor antídoto hasta ahora. En regiones donde la malaria es altamente endémica, las personas son tan a menudo infectadas que a veces desarrollan la ‘inmunidad adquirida’, es decir: son portadores más o menos asintomáticos del parásito. Aunque la co-infección VIH-malaria ha incrementado la mortalidad, ésta permanece siendo un problema menor que la combinación de VIH-tuberculosis.

La pregunta que deseo lanzar al lector es la siguiente: ¿cuál es la mejor forma de combatir la malaria: con la mutación que produce la anemia falciforme, que mata y produce sufrimientos prolongados durante todas una vida o con quinina en cantidades suficientes, donde sea necesaria?

La mutación genética causa cada año, solo en España, unos 160000 nuevos casos de cáncer. He accedido a un sublistado de 110 enfermedades genéticas, en el que aparecen otros cientos más; de él extraje algunas para compartirlas en esta página:

Leucemia infantil, causada por mutación celular, retinoblastoma: enfermedad que forma células cancerosas en la retina. Detección de la prevalencia de mutaciones consideradas malignas en los genes de la cadena pesada de la betamiosina (MYH7, 11 mutaciones) y la troponina T (TNNT2, 5 mutaciones) en pacientes con miocardiopatía hipertrófica.

Algunas otras derivaciones de la ‘bondadosa‘ mutación genética, que se supone algunas veces buena para la evolución (mejoría biológica) del ser humano, son: Aneuploidía, Beta-talasemia, Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, Cromosoma Filadelfia, Distrofia muscular de Duchenne, Síndrome de Down, Enfermedad poliquística renal, Esclerosis tuberosa, Fenilcetonuria, Galactosemia, Glomeruloesclerosis diabética, Glucogenosis, Hemofilia, Hipertermia maligna, Síndrome de Marfan, Neurofibromatosis, Osteogénesis imperfecta, Osteopetrosis, Síndrome de Patau, Síndrome de Proteus, Síndrome de Rett, Sindrome de Lowe, Síndrome de Stickler, Síndrome de Beckwith Wiedemann, Síndrome de Ochoa, Síndrome de von Hippel-Lindau, Talasemia, Enfermedad de Tarui, Enfermedad de Tay-Sachs, Síndrome de Tourette, Síndrome de Turner, Enfermedad de Von Gierke, Síndrome de Williams, Enfermedad de Wilson, Síndrome de Wolff-Parkinson-White, Síndrome del XYY, Síndrome de Zellweger.

Solo son algunas; ponerlas todas significaría una conferencia escrita, que no es el objetivo del blog. Pero sí, deseo hacer un llamado a la meditación, a todos aquellos que han sido imbuidos de la idea de que las mutaciones pueden constituir un ejemplo de la selección natural. ¿Es más el daño que provocan, que las hipotéticas ventajas que algunos piensan? Yo creo que sí.

¿Y ustedes?

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¡HALLADA LA COSTILLA DE ADÁN!

enero 22, 2008

Enero 22/2008

ADÁN Y LA COSTILLA ‘PERDIDA’

Este artículo es sobre un relato hallado en ‘Respuestas en Génesis’, que deseo compartirles por lo curioso e instructivo que resulta, y que concluye con mis comentarios personales:

‘En Mayo del 1999, un inesperado impacto frontal contra un tanque de combustible completamente lleno, a velocidades de vértigo por la autopista, casi a 180 Km/h me obligó a vivir  una experiencia que a nadie le deseo. La sorpresa fue haber sobrevivido a ello, al igual que mi hija Lisa, entonces con 11 años, quien milagrosamente escapó ilesa; claramente, Dios tenía otros planes para mí.

Durante los 5 meses y medio en el hospital, y durante años después, sufrí una serie de operaciones para reconstruir varias partes de mi cuerpo, especialmente los huesos de mi cara. Como resultado directo del accidente, tuve un total de 55 sesiones de cirugía bajo anestesia general; aunque la mayoría no involucró extracción de costilla.

Estas operaciones a menudo requirieron usar mis propios huesos para hacer injertos. Yo notaba que el cirujano plástico siempre volvía al lado derecho de mis costillas, de hecho a través de la misma cicatriz horizontal, para tomar más, con vista a la reconstrucción. Un día le pregunté por qué nunca se le agotaba el hueso. Me miró vagamente y me explicó que él y su equipo extraían la costilla entera cada vez. ‘Dejamos el periostio intacto, así que normalmente la costilla crece de nuevo.’ El ‘periostio‘ es una membrana fibrosa pegada a los huesos, que sirve para su nutrición… y renovación.

A pesar del hecho de haber sido entrenado y de haber practicado como médico, estaba intrigado; nunca antes me había dado cuenta de eso. El periostio (el significado literal es ‘alrededor del hueso’) es la membrana que lo cubre; la razón por la que se te queda ‘algo‘ entre los dientes cuando muerdes un muslo de pollo, por ejemplo. Contiene unas células llamadas ‘osteoblastos‘, productoras de la sustancia ósea, que regeneran el hueso. Sobre todo en los jóvenes, el periostio de la costilla tiene la admirable capacidad de regenerar hueso, quizás más que cualquier otro del cuerpo.

Los cirujanos toráxicos extraen costillas de forma rutinaria, y estas vuelven a crecer, por completo o en parte. Depende del cuidado con el que es extraída; necesita ser ‘pelada‘ de su periostio para dejar la membrana lo más intacta posible. Una razón importante por la que la costilla es ideal para la regeneración, es que los músculos intercostales ligados a ella le proveen un flujo de sangre. Cuando oí al cirujano, pensé de inmediato: ‘¡qué bien, Adán no tuvo que andar por ahí con un defecto!’ En Génesis 2:21, refiriéndose a la creación de Eva, leemos:

‘Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.’

Sorprendentemente, muchos crecen creyendo que el hombre tiene una costilla menos que la mujer. Tienen el mismo número, por supuesto. Algunos anti-creacionistas han usado el hecho de que a los hombres no les falta ninguna costilla para burlarse de un Génesis literal.

Antes de mi accidente, si alguien me preguntaba sobre esto yo le respondía algo así:

‘Si su padre perdió su dedo en una sierra circular, ¿esperaría usted que todos sus hijos tuvieran un dedo menos? ¿O todos sus hijos, pero no sus hijas? Claro que no. Las instrucciones del ADN que son pasadas de un padre a un hijo van en forma de código, como un escrito; remover una costilla (o un dedo) no cambiaría las instrucciones en el código, así que toda su descendencia tendrá todas sus costillas (o dedos).’

Mientras todo eso es verdad y pertinente, esta información sobre la regeneración de las costillas añade una nueva y fascinante dimensión. Dios diseñó la costilla junto con el periostio y los osteoblastos contenidos en ella: los encargados de su regeneración, pues la célula ósea, como el resto de las células del cuerpo, envejece y necesita ser renovada continuamente. Él sabía con seguridad cómo extraer una costilla de manera que creciera de nuevo, justo como las costillas lo hacen hoy; sin requerir ningún tipo de milagro especial, pues el milagro ya fue manifiesto en el origen de la ‘creación’ del hombre.

Mi Comentario: ¿Por qué no hizo a la mujer de la misma forma que al hombre, del polvo? La respuesta es obvia: Para que todos, hombres y mujeres,  fuéramos descendientes de Adán, incluso Eva, la madre de la humanidad.

El poder y sabiduría de Dios se ratifica en toda la Naturaleza; pero si nos circunscribimos a la vida animal, esta evidencia se palpa desde el enigma de la concepción: un espermatozoide fecunda un óvulo y automáticamente se inicia un proceso mágico de diferenciación de la célula; la apertura de operaciones extremadamente complejas, responderán al diseño de condiciones exigidas a cada futuro órgano de la precisa maquinaria que constituye al ser vivo. Y es infalible, pues cada ser humano y cada animal, marino o terrestre, ya sea insecto, cuadrúpedo, reptil o ave, tendrá su propia complejidad… ¡y nunca serán compatibles fuera de cada especie! ¿No es un clarísimo ejemplo de diseño autonómico?

Con respecto al embrión de hombre, lo que será hueso, primero deviene en tejido óseo y lo que será carne, se convierte en tejido muscular. Su cuerpo tendrá funciones de todo tipo, ‘dirigidas’ por un cerebro mediante un complicado entramado de nervios y conexiones micro eléctricas muy variadas: los minúsculos, pero maravillosos circuitos neuronales.

Para que sea perfecto, es necesario que el futuro ‘software’ de la máquina extraordinaria que resultará al final, se subdivida en dos: el sistema nervioso central, con todas las ramificaciones necesarias desde el eje del cuerpo que es la columna, y el sistema periférico que controlará el pensamiento, la digestión, señales de hambre, de dolor, la inteligencia, etc. Además, si el nuevo ente biológico será bípedo, precisará un elemento regulador del equilibrio; y el Creador entonces le dota del cerebelo, que cumplirá esas funciones.

También diseñó y creó el resto de órganos que conforman el ‘atlas humano’. Es obvio que ‘calculó’ la energía necesaria y la corrección precisa ante el inexorable desgaste celular por oxidación, a partir del momento en que el embrión se desarrolla, llega a su edad adulta y muere. Pero quizás la mayor maravilla de esta creación, sea la gigantesca cadena de ADN de la que dispone todo ser vivo; tan inmensamente compleja y larga, que fue preciso ‘codificarla’ inteligentemente, de forma que todas las órdenes hagan su aparición en el justo momento y escogiendo el órgano preciso entre  muchos con los que cuenta el ser humano.

¿Más, cómo podrá el feto de sólo unos centímetros, llegar a adquirir una estatura superior al metro cincuenta y los 50-100 kilogramos que alcanzará más tarde, en su edad adulta?

¿No les parece que todo resulta muy complejo como para que la teoría de la evolución, que defiende un ADN casuístico logre conseguir tales resultados? A mi inteligencia, de coeficiente normalito, le resulta imposible aceptar esa respuesta. ¿Y a la suya?

No lo dude; somos un objeto de creación: fuimos diseñados, calculados y ‘creados’. Nos lo dice el propio Creador. ¿Es que no les resulta esta solución la más confiable?

El periostio le permitió a Adán recobrar su costilla y tener su caja toráxica perfecta; hasta su muerte, dispuso del mismo costillar que nosotros poseemos hoy en día.

El milagro especial fue la creación de Eva a partir del hueso y la carne. ¿Por qué de esta manera, por qué no directamente del polvo de la tierra, como el primer mortal?… Para que todos nosotros, incluyendo a Eva, estemos relacionados con Adán. De esta forma los millones de mujeres de la actualidad pueden sentirse identificadas directamente con él y, por supuesto con el postrero, que vendrá a buscar a todos aquellos que le hayan sido fieles: Cristo Jesús, para que disfruten junto a Él de Su reino eterno.

‘Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.’ (1ª Co 15:45)

Podemos tener órganos más chicos o más grandes, pero desde luego que a nadie le falta nada; mucho menos, una costilla.

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