DARWIN, EVOLUCIÓN, ADN… MOTORES QUE SE HICIERON SOLOS III

octubre 3, 2008

Esta página debería salir como simple respuesta a un debate; pero es tan importante, y hay tanto que decir, que resulta necesario que aparezca como artículo independiente.La respuesta de la defensa evolutiva, intentando convencer de que algo tan complejo como el flagelo bacteriano, pudo surgir por partes, desde una hipotética evolución puntual y sistemática, se fundamenta en los siguientes videos:

1- La Evolución del Flagelo:

2- Evolucionista intentando desacreditar la teoría de la Complejidad Irreductible, que la propia Ciencia acredita en el flagelo bacteriano.

Antes de todo, quiero aclarar que el video comienza con una frase tergiversadora, al decir: ‘Irreducible Complexity is the cornerstone of Intelligent Design.’ [La Complejidad Irreducible es la piedra angular del Diseño Inteligente.]

Como sé que es una paráfrasis malintencionada, le salgo al paso a la mayor velocidad posible, para informarles acerca de qué es lo que constituye verdaderamente ‘la piedra angular’, pues no hay nada más importante:

La piedra que rechazaron los constructores ha llegado a ser la piedra angular“.[Sal 118:22]

Un versículo bíblico, contextuado en profecía por el propio Jesucristo, siglos más tarde:

¿Nunca leísteis en las Escrituras: ‘La piedra que desecharon los que edificaban, vino a constituir la piedra angular’? Por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos. Por tanto os digo, que el Reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca el fruto que él espera obtener. Y el que cayere sobre esta piedra, será quebrantado; y sobre quien ella cayere, lo desmenuzará.” [Mat 21:42-44]

Es decir, que quede bien claro: la piedra angular del Diseño Inteligente, es Jesús, el Cristo, participante directo de la Creación de Dios. Él es el fundamento, por más que se quiera hacer una chanza. Y no se engañen: cualquiera que se burle de las palabras del Señor, tendrá que responder por el intento de hacerse el chistoso a costa de su legado; pueden estar tan seguros como de que aun respiran.

Y aclarado esto, nos salimos de las Escrituras y vamos a respuestas originadas desde el propio empirismo científico, el conocimiento que la Ciencia pone en nuestras neuronas, para que razonemos, porque el motor del flagelo bacteriano no es más que uno entre MILES de evidencias, que niegan el irracional cuento evolutivo.

Por un lado, se refieren a los ‘pilus’, como evidencia de lo que se pretende; un recurso nemotécnico con el que se pretende impresionar. Pero en realidad, aunque estos apéndices filiformes aparecen en la superficie de una gran variedad de bacterias, no surgen en todas… porque así lo fija la información genética, no un proceso evolutivo sin orden ni gestión.

Los pilus son como pelos de 9 a 10 nm de diámetro; más cortos y finos que los flagelos. Aparecen en la superficie de muchas bacterias, y corresponden a evaginaciones de la membrana citoplasmática, a través de poros en la pared celular y la cápsula que asoman al exterior. Permiten la transferencia de ‘información de ADN’ de una bacteria que lo posea (donadora) a otra bacteria que no la tiene (receptora). Un proceso de transferencia de información genética, cuyas instrucciones se hallan en el programa preestablecido, inscrito y codificado en su ADN circular.

Es un mecanismo de defensa, concebido para permitir la diseminación de trazos genéticos importantes para la supervivencia de poblaciones bacterianas. Este mismo mecanismo también puede servir para mover la bacteria cuando el extremo distal del pilus se fija a un sustrato sólido.

Cardán mecánico

Cardán mecánico

Pero la bacteria, además lo que se quiere justificar en el video, posee dos motores con sus cardanes, sus filtros, sus estatores y rotores, no mencionados. Todo funcionando como un conjunto, pues un motor por sí solo, no sirve para nada si no se asocia a un sistema, menos aun dos. Y un cardán, según puede verse a la izquierda, por sí mismo, tampoco sirve para nada, si no es parte de un sistema; no se puede hablar de él como si fuera una simple enzima amorfa entre tantas, pues es un componente mecánico, con un diseño y una función propias: permite unir dos ejes que giran en ángulo uno respecto del otro. Él solo, no ejerce ninguna función.

Por otra parte, el filtro de la bacteria, está acoplado al vástago, y su función es que, cuando el líquido exterior entre en los motores del flagelo, no los obstruccione; luego, cuando el motor invierta el giro, cambia la dirección del fluido, y los posibles residuos recogidos en este, volverán a salir, manteniendo la limpieza del sistema. Toda una evidencia de diseño, que obviamente no surge si no hay una inteligencia controladora detrás.

Y un vástago, en mecánica, no es otra cosa que una varilla o barra que transmite el movimiento a algún mecanismo: como en las válvulas de climatización, que dejan pasar agua caliente o no, según esté regulada en el sistema al que pertenece, moviéndose arriba o abajo, en sentido vertical. [eje central, en la foto] Esta transmisión, en el flagelo bacteriano, no tiene ningún sentido si no forma parte del sistema; si se le retira, ocurre lo mismo que cuando se le quita a una válvula: ni abre ni cierra… ES NO FUNCIONAL.

De la misma forma, una llave reguladora NO puede ejercer ninguna función por sí sola; pues está diseñada para ‘regular’ situaciones en su entorno. De hecho, si se quita la llave reguladora del flagelo, no es que este pierda ‘eficiencia’, no es que constituya algo para ‘mejorar’ el funcionamiento del sistema… sino que este ‘NO FUNCIONA’. De modo que, habría que explicar como pudo responder el sistema, antes de la aparición de algo que se evidencia imprescindible.

Y las chaperonas plasmáticas, no son más que proteínas; así que volvemos a lo mismo, dependen de una instrucción que aparece en el ADN. Forman parte de las miles de secuencias que aparecen allí, inscritas y codificadas, garantizando que ellas surjan: de nuevo la información que prepara la vida, no la vida que surge por casualidad.

Dicho esto, sabiendo que todo proceso de construcción proteica aparece antes inscrito y codificado en el genoma bacteriano, hay que recordar que en ninguno de los dos videos se explica cómo se fueron reinscribiendo y recodificando las instrucciones, en el caso de que fueran apareciendo por partes. Es decir: cuando el flagelo no tenía motores, ¿cómo se reinscribieron y recodificaron en el ADN todas las instrucciones para que tuvieran lugar las secuencias proteicas que lograran que estos surgieran?

Y cuando el flagelo no tenía ‘cardan’, ¿cómo se reinscribieron y recodificaron en el ADN las instrucciones para que tuvieran lugar las secuencias proteicas que les harían surgir? ¿Cuando no tenía ‘llave reguladora’ o filtros o chaperonas plasmáticas proteicas…?

También plantean que el F1Fo ATP Synthase pudo surgir desde un ancestro, por sí mismo. Pero la F1F0 ATP sintasa es el motor molecular más pequeño y eficiente de la naturaleza, que cataliza la reacción de síntesis o hidrólisis de ATP… un complejo enzimático. Y las enzimas no son más que sustancias de naturaleza proteica que catalizan reacciones químicas; todas, absolutamente todas las secuencias para sintetizar proteínas, están inscritas y codificadas en la hebra del genoma.

No surgen por casualidad, para mejorar ‘algo’, sino que existe un ‘recetario programado’; un programa de ejecución, inscrito y codificado en el ADN, con todas las instrucciones para que, al final, este pequeño motor pueda emerger. Las proteínas que se convertirán en enzimas de la ATP, se forman, según esta inscripción; su instrucción no cae del cielo, luego de sepetecientos miles de millones de años, sino que aparecen en esta secuencia:

1- La orden ADN, transcrita a los ARNm, organizan las bases nitrogenadas.

2- Se forman única y exclusivamente, segundo a segundo, los tripletes o codones ordenados por los datos contenidos en el ADN.

3- Aparecen los aminoácidos, según el orden establecido en la información contenida en el genoma de la bacteria.

4- Se elaboran en el ribosoma bacteriano, las proteínas ajustadas a cada una de las 42 piezas del flagelo, motores y estatores incluidos, pues, aunque diferentes, como todos los organismos vivos, las bacterias sintetizan todas sus proteínas necesarias en sus ribosomas… también siguiendo las instrucciones que aparecen inscritas y codificadas en la hebra genómica, no por reacciones aleatorias al azar.

Eso es lo que aparece bajo el microscopio, la evidencia científica. La respuesta científica no está en decir cómo pudo surgir de la nada cada parte de ese complejo irreductible que compone el flagelo, como granizo caido del cielo, sino cómo se fueron REINSCRIBIENDO y RECODIFICANDO en el ADN, todas esas maniobras que los evolucionistas plantean que surgieron poco a poco desde el azar, para ‘mejorar’ al complejo.

Primero está la Información; solo luego se obtendrá el resultado dinámico del proceso que indican las instrucciones contenidas en tal información. Lo que vengo repitiendo desde el principio y continuaré haciendo, cada vez que se pretenda ir por las ramas. No se puede decir que ‘algo surgió’ sin más. Todo proceso metabólico en los seres vivos, es ejecutado porque ANTES APARECE LA INSTRUCCIÓN PARA CREAR VIDA, en forma de datos inscritos y codificados en el genoma.

No se puede hablar de ‘contrapeluzas epitílicas’ y ‘sinobias conceptuales’, palabras sin sentido ni lógica, como si las evidencias declararan sin duda que los distintos metabolismos suceden por azar… o simplemente, porque alguna teoría intente aferrarse a ello para no naufragar.

Hay una información en el ADN, que instruye sobre todos los pasos para que se formen cada una de las miles de proteínas que intervendrán en todo ser vivo, bacterias incluidas. Y si siguen cada una de las explicaciones con las que los evolucionistas pretenden justificar lo irracional de sus planteamientos, se darán cuenta de que jamás mencionan por ningún sitio al ADN.

Dicho de otra forma, se abstienen con toda intención de entrar al debate en cuanto a la información existente desde siempre en la hebra del ADN, con las instrucciones correspondientes a cada uno de los pasos químicos que deben llevarse, secuencialmente, para que las cosas funcionen adecuadamente… proteínas incluidas.

Es una acción lógica: tampoco se menciona la soga en la casa del ahorcado. Resulta prohibitivo.

El ADN no es una evidencia del eónico ‘paso a paso’ evolutivo, sino de programa integral e indivisible; constituye la mayor evidencia de Diseño Inteligente que jamás la Ciencia ha puesto al alcance de la humanidad. Lo inteligente y racional es seguir su huella, para ver a dónde nos lleva, no intentar desviar la atención del mundo entero, obviando su presencia en todo organismo vivo, para decir que la vida surgió porque sí.

Las casualidades consecutivas y positivas, solo ocurren en el mundo fantasioso de la teoría de la evolución de las especies. En la realidad, lo que la Ciencia ha podido comprobar, es que todo servosistema que interactúa con el ser humano, es producto de un diseño, un cálculo y una programación. Nadie podrá demostrar jamás lo contrario, por muy mala intención que tenga en sacar a Dios del programa de la vida.

Por mucho que lo intenten, nunca podrán demostrar al mundo que las instrucciones surgen por si mismas, que los diseños surgen por sí mismos, que los códigos se hacen por sí mismos ni que los programas se hacen solos. No importan los doctorados con trajes y corbatas elegantes que salgan en videos, como abanderados de una causa que cada vez más se hunde en la sinrazón y el descrédito.

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¿EVOLUCIÓN DE LAS ESPECIES? ¡SOLO POR MILAGRO!

agosto 28, 2008

En la multitud de tus caminos te cansaste; mas no dijiste: ‘No hay remedio’. Hallaste lo que buscabas, por tanto no te arrepentiste. ¿Y a quién reverenciaste y temiste? ¿Por qué mientes; que no te has acordado de mí, ni te vino al pensamiento? ¿No he disimulado desde tiempos antiguos, y nunca me has temido? Yo publicaré tu justicia y tus obras, que no te aprovecharán. Cuando clamares, líbrente tus allegados; pero a todos ellos llevará el viento, y los tomará la vanidad; mas el que en mí espera, tendrá la tierra por heredad, y poseerá el Monte de mi santidad. Y dirá: ‘Allanad, allanad; barred el camino; quitad los tropiezos del camino de mi pueblo’. Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita en eternidad, y cuyo nombre es El Santo, que tengo por morada la altura y la santidad; y con el quebrantado y abatido de espíritu habito, para hacer vivir el espíritu de los abatidos, y para hacer vivir el corazón de los quebrantados. Porque no contenderé para siempre, ni para siempre enojaré; porque el espíritu por mi vistió el cuerpo, y yo hice las almas.” [Isa 57:10-16]

Hace unos días describimos en este blog la imposibilidad de que toda la biología existente en el planeta tuviera un origen común, debido precisamente a la inscripción que aparece codificada en el ADN. El paso de los años y el avance de las investigaciones en todo el mundo, determinó que todos los seres vivos contienen un ADN ‘semejante’, formado a partir de una misma base: los nucleótidos. O sea, el código genético usado al “inscribir” las instrucciones para crear todo tipo de vida, es común a todos los organismos.

Es decir, parte del ADN de un ser humano puede ser ‘leído’ dentro de una bacteria, y también en una planta se puede identificar porciones de la información genética de otra diferente. Así, se considera la información genética de los seres vivos, como “universalidad del código genético”. Pero si toda información genética de la biología del planeta, usa los mismos elementos, las mismas bases nitrogenadas, etc., es porque hemos sido creados para interactuar en un mundo donde todos necesitamos de elementos químicos comunes:

El hombre incorpora animales y plantas en su dieta. ¿Cómo podría ser esto posible si no fueran químicamente compatibles los procesos? Lo mismo ocurre con los animales herbívoros y los carnívoros, así como con los elementos químicos usados por todos, en sus respectivos metabolismos. Y con respecto a que todos descendemos de una misma especie que evolucionó durante miles de millones de años, considero que, desde el razonamiento imprescindible en la única especie ‘diseñada’ para hacerlo, hay potentes ‘razones’ que contradicen y niegan la teoría evolutiva, que dicta que todos descendemos de organismos unicelulares procariotas:

¿Cómo se reinscribieron y recodificaron los datos necesarios para convertirse en eucariota? Ante la necesaria reinscripción y recodificación imprescindible, determinadas por los experimentos científicos, la endosimbiosis y todas las otras fábulas resultan carentes de fundamento: no disponen ni tan solo de una evidencia de laboratorio.

Para que una ballena proviniera de un mamífero terrestre cuadrúpedo, según afirman con tozudez, resulta forzoso que antes fuera cambiado todo el ‘programa’ que aparece inscrito en su genoma… y que al mismo tiempo, este se recodificara. Las cadenas de proteínas necesarias para que se creen las patas, no son las mismas que las que se precisan para que salgan aletas; asimismo toda la morfología del animal responde a los alelos, formas alternas de genes, que difieren en secuencia o función… y que aparecen ya inscritas.

Se pertenece a una especie dada, si se presentan rasgos comunes a ese género: aspecto, conducta [inteligencia, pauta sexual, locomoción…], fisiología [enzimas y hormonas…]. Cada uno de estos distintivos o caracteres, más o menos repetidos en una especie, se ‘HEREDAN’ de los padres a través de los cromosomas, y cada uno se despliega según la información específica para él… presente por inscripción en el ADN nuclear.

Es decir, todo responde a la enigmática escritura que apareció necesariamente en el primer ADN de la primera célula surgida de elementos inorgánicos, y que los quijotes evolutivos quieren minimizar a toda costa, pues ante ella no valen respuestas ambiguas, y encarnan un obstáculo: hay una inscripción clara y específica para cada especie, manifiesta mediante un código; ‘orgánicamente sellada’ en un carrete muy especial, un ‘libro de instrucciones’, que, una vez desplegado, resulta 40000 veces mayor que la célula que lo contiene.

Por esa razón hemos insistido tanto en que para que un lagarto vuele, antes tienen que reinscribirse y recodificarse en el ADN toda la instrucción necesaria para que cambie su morfología. Y, ¿cómo pudo acaecer eso, si la Ciencia dicta que nada se INSTRUYE a sí mismo, se PROGRAMA a sí mismo, se RECODIFICA a sí mismo ni se REINSCRIBE a sí mismo?

El examen a nivel molecular señala que la formación de los aminoácidos no ha sido esclarecida en lo más mínimo por los evolucionistas. La formación de las proteínas es un enigma, pero esto solo es el inicio. La precisa organización celular lleva a los evolucionistas a otro aprieto: una célula no es una cantidad de proteínas estructuradas por aminoácidos; sino un dispositivo vivo, con cientos de sistemas desarrollados, y tan complejos, que el hombre es incapaz de resolver su incógnita. No pueden explicar su complejidad, como así tampoco la formación de las unidades básicas de la célula.

Jamás han logrado suministrar una elucidación coherente sobre la presencia de moléculas que son la base de la estructura celular. Por el contrario, la ciencia genética y el hallazgo de ácidos nucleicos ADN y ARN, ha desatado nueva dificultad para la teoría de la evolución.

Meditemos: el cuerpo humano contiene un trillón de células, y cada una con seis pies de ADN; así que nuestros cuerpos suman ¡más de un billón de kms de ADN! La molécula ADN, en el núcleo de cada una de ellas [fundamentalmente en los cromosomas], contiene el plan de obra completo de la vida. La información respecto a las características de la persona, la apariencia física y hasta la estructura de los órganos internos, están registrados en el ADN por medio de un sistema de código especial.

Todas las diferencias estructurales entre las personas dependen de las variaciones en las secuencias de estas letras. Un banco de millones de datos, compuesto solo de cuatro letras; la forma en que estas letras están combinadas ha dado origen a toda la complejidad de la vida. ¿Pudo haber surgido eso por casualidad? Y aun si trillones de casualidades hubieran coincidido: ¿cómo lograron inscribirse y codificarse esos millones de datos, en la hebra del ADN, sin factor externo?

El orden secuencial de las letras establece la estructura del ser humano hasta el milímetro. Además de rasgos como el peso, los ojos, el color de la piel y del cabello, el ADN de una sola célula contiene también el diseño del esqueleto humano; un conjunto organizado de 206 piezas óseas que facilitan al cuerpo humano una firme morfología multifuncional: movilidad, defensa, sustento… excepto el hueso hioides, aislado del esqueleto, todos los demás se articulan entre sí. Un soporte de estructuras conectivas complementarias: ligamentos, tendones, cartílagos, huesos, 600 músculos, una red de 2 millones de nervios ópticos, 100 billones de células nerviosas, kilómetros de tejido venoso…

Si escribiésemos la traducción de toda la instrucción codificada en el ADN, se compilaría una biblioteca gigante, de 900 enciclopedias con 500 páginas cada una. Y tal increíble y PRAGMÁTICA mole de ‘instrucciones’, está codificada en los genes. ¿Puede ese ADN pasar a existir por casualidad?

Hay algo vital, que merece atención: un error en la secuencia de los nucleótidos que componen un gen, convertiría al mismo en completamente inútil. Cuando se considera que en el cuerpo humano hay 25 mil genes, se hace obvio lo imposible que resulta que millones de nucleótidos que integran esos genes se formen por casualidad en la secuencia correcta. El biólogo evolucionista, Frank Salisbury, lo comenta:

“Una proteína media incluye unos 300 aminoácidos. El ADN que controla esto tiene unos mil nucleótidos en su cadena. Dado que hay cuatro tipos de nucleótidos en la cadena de ADN, una que consiste de mil enlaces o uniones podría existir en 4 elevado a 1000 formas. Usando un poco de álgebra (logaritmos), se ve que 4 a la 1000 = 10 a la 600 potencia. ¡Diez multiplicado por sí mismo 600 veces da una cifra igual a 1, con 600 ceros!”

Un 10, seguido de once ceros, forma un billón; una cifra con 600 ceros es muy difícil de concebir; va más allá de nuestra comprensión. Esta imposibilidad de formación de ARN y ADN, por acumulación casual de nucleótidos, la expresó el científico francés Paul Anger:

“Tenemos que distinguir rigurosamente los dos escenarios en la formación fortuita de moléculas complejas, como los nucleótidos, por medio de acontecimientos químicos: la producción de nucleótidos uno por uno, lo cual pudiera ser posible, y luego, la mezcla de los mismos en frecuencias muy especiales. Esto último es absolutamente imposible.”

Incluso Francis Crick, quien creyó en la teoría de la evolución molecular durante muchos años, se dio cuenta, después del descubrimiento del ADN, que una molécula así de compleja no se podía formar fortuitamente como resultado de un proceso evolutivo:

“Un hombre honesto, provisto del conocimiento actual, solo podría decir que el origen de la vida se presenta casi como un milagro.”

También el profesor evolucionista Ali Demirsoy se vio forzado a hacer la siguiente confesión en la materia:

“De hecho la probabilidad de la formación de una proteína y un ácido nucleico (ADN-ARN) es realmente incalculable. Por otra parte, la posibilidad de la aparición de una cierta cadena de proteína es tan ínfima, que resulta astronómicamente improbable.”

Llegados a este punto, tropezamos con uno de los escenarios más complicados para poder ser explicados desde la teoría evolutiva: el ADN se replica con la ayuda de ciertas enzimas, que en realidad son proteínas, pero la síntesis de estas, solo se puede elaborar mediante la información que aparece codificada en el ADN. Es decir, ambos dependen uno del otro, se interrelacionan, y deben existir simultáneamente. El microbiólogo norteamericano Jacobson comentó, solo dos años después del develamiento de la estructura ADN por Watson y Crick:

“Las órdenes de los planes reproductores, para el desarrollo de la secuencia [proteica] y para la eficiencia del mecanismo que traslada las instrucciones que desarrollan el conjunto, tuvieron que estar presentes simultáneamente [al inicio de la vida]. Esta combinación de sucesos se ha presentado como un acontecimiento accidental increíblemente improbable, y a menudo ha sido adscrito a la intervención divina.”

Sin embargo, pese al avance tecnológico, el problema sigue sin ser resuelto. Los científicos alemanes Junker y Scherer, explicaron la necesidad de condiciones diferentes para la síntesis de cada una de las moléculas requeridas por la ‘evolución química’, así como que era prácticamente imposible la mixtura de las substancias implicadas:

“Hasta ahora, no hay ningún experimento con el cual podamos obtener todas las moléculas necesarias para la evolución química. Por lo tanto, es esencial producir distintas moléculas en distintos lugares bajo condiciones muy apropiadas y luego llevarlas a otro lugar para su reacción, protegiéndolas de los elementos dañinos como la hidrólisis y la fotólisis.”

Dicho de otra forma: ni el darwinismo renovado es capaz de demostrar ninguna de las etapas evolutivas que supuestamente ocurren a nivel molecular, desde el cacareado paso procariota-eucariota. Y es el propio progreso de la ciencia, quien les niega; sin embargo, los evolucionistas crean sus escenas imposibles como si cada una de ellas fuese realidad científica. Prefieren denigrarse aferrados a absurdos, que aceptar la lógica de la Creación. El acreditado biólogo, Michael Denton, lo explica en ‘Evolution: A Theory in Crisis’:

“Para los escépticos, la proposición de que los programas genéticos de los organismos más elevados, consistentes en cerca de mil millones de bits de información, equivalente a la secuencia de letras en una pequeña biblioteca de mil volúmenes, conteniendo ‘incontables formas codificadas’, miles de confusos algoritmos que controlan, especifican y ordenan el crecimiento y desarrollo de billones y billones de células, de un cuerpo complejo, fueron mezclados por un proceso fortuito, resulta una afrenta a la razón. ¡Pero para los darwinistas, que aceptan la idea sin la mínima duda, el ejemplo tiene prioridad!”

“Porque las cosas invisibles de Él; su eterna potencia y divinidad, se ven entendidas por la Creación del mundo, y por las cosas que son hechas, para que no haya excusa; porque habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias; antes se desvanecieron en sus fantasías, y el tonto corazón de ellos fue entenebrecido”. [Rom 1:20-21]

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CARTA ABIERTA AL PAPA DECISIVO

julio 1, 2008
Premio \'Excelencia\'

PREMIO EXCELENCIA

A: PAPA BENEDICTO XVI

DE: UN CREYENTE CON FE.

ASTO: DARWIN EN AULAS CRISTIANAS.

Estimado señor Joseph Ratzinger:

Soy consciente que estas líneas, hechas por un cristiano sin influencias, que da voces a favor de la sangre de Cristo desde el anonimato, y dirigidas al líder de una congregación de más de mil millones de personas, con un correo posiblemente filtrado por un ejército de ‘secretarios’, serán consideradas como carentes de raciocinio y de lógica. Aún así, sé que mi súplica concluirá localizándose en sus ojos, pues he sido confrontado en el espíritu; el propio Señor está al control. Usted es un líder de este tiempo, y en su mano está la orden (y el orden), que el momento demanda.

Hace algo menos de dos años, durante su visita a Ratisbona, Baviera, usted mostró cuál era su posición respecto a una teoría de la evolución que asegura que Dios es “inútil” para el hombre, y que dedica ingentes esfuerzos mediante la alianza de ‘peritos’ en tumbas, geólogos, biólogos y otros etcéteras marginados de Jesús, para sacar al Hacedor, de la fórmula humana.

Antes de dirigirse a la Universidad de la que usted había sido vicerrector, durante la misa multitudinaria, que acogió a 250000 personas, asumió una postura bizarra al afirmar que ‘la teoría de la evolución es irracional, que el ateísmo moderno nace del miedo a Dios y que el odio y el fanatismo destruyen la imagen del Señor.’ Es decir, con ‘saber’ apuntó a los extremos; los cristianos debemos ser muy cautelosos con nuestras posturas, pues la fuerza de la pasión puede constituirnos en una piedra de obstáculo para lo mismo que intentamos defender. De modo que, si en mi forma de presentar a Cristo he resultado ofensivo a alguien, desde aquí ruego me disculpen.

Ese día ud., señalando hacia el origen de la vida, mostró las dos opciones: ‘o la Razón creadora: Espíritu que hace todo y fomenta el desarrollo o la irracionalidad, que sin razón alguna, produjo un cosmos ordenado de modo matemático, al hombre y a la razón.

Aquellas manifestaciones suyas llenaron de esperanza a una cantidad importante de fieles en el mundo entero, puesto que no solo pueden ser considerados como tales los más de mil millones de personas que se confiesan católicas, sino que se debe anexar a todos aquellos que por antonomasia, aunque no hayan optado por esa línea del evangelio, forman parte intrínseca del cuerpo de Cristo, por la fe, y por el amor que Él nos dejó por herencia a todos, sin importar color de bandera, clase social o nación.

Sin embargo, a día de hoy, desde hace ya bastantes años (yo diría que demasiados), las escuelas católicas, presionadas por leyes estatales, han venido propugnando la teoría de Darwin en sus clases de Biología, bajo la falsa deducción de que los descubrimientos científicos se oponen a las escrituras, y eso obliga a ‘reinterpretar‘ la Palabra de Dios.

Pero todos fuimos advertidos por el apóstol Pablo, bajo revelación del mismo Señor, en su carta a los Gálatas, en 1:6-12, que en la Biblia ‘Dios Habla Hoy‘, recuerda:

6″Estoy muy sorprendido que ustedes se hayan alejado tan pronto de Dios, que los llamó mostrando en Cristo su bondad, y se hayan pasado a otro evangelio. 7 En realidad no es que haya otro evangelio. Lo que pasa es que hay algunos que los perturban a ustedes, y que quieren trastornar el evangelio de Cristo. 8 Pero si alguien les anuncia un evangelio distinto del que ya les hemos anunciado, que caiga sobre él la maldición de Dios, no importa si se trata de mí mismo o de un ángel venido del cielo. 9 Lo he dicho antes y ahora lo repito: Si alguien les anuncia un evangelio diferente del que ya recibieron, que caiga sobre él la maldición de Dios. 10 Yo no busco la aprobación de los hombres, sino la aprobación de Dios. No busco quedar bien con los hombres. ¡Si yo quisiera quedar bien con los hombres, ya no sería un siervo de Cristo!”. 11 Sepan ustedes esto, hermanos: el evangelio que yo anuncio no es invención humana. 12 No lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino que Jesucristo mismo me lo hizo conocer.”

Sin embargo, se dejó de mirar en la dirección adecuada, y oídos cristianos se recrearon con el canto de sirena de la falsa ciencia: el nuevo evangelio negador de Jesús. A día de hoy se enseña teoría de la evolución en colegios cristianos y, ¿cual es la consecuencia? Observe el siguiente párrafo, extraído de un forum sobre religión y ciencia, en el que se debatía sobre las clases de biología evolutiva dentro de aulas de colegios católicos:

“Sí, enseñan evolucionismo, pero la verdad es que se están contradiciendo ellos mismos al enseñarte religión, y luego la clase de Ciencias naturales, habla de cómo el mono fue evolucionando hasta llegar al ser humano: homo sapiens sapiens. Si Jesús se sacrificó por los humanos en la cruz, ¿de que sirvió, si hoy día hay guerra, hambre, muertes, violaciones e injusticia? Y también te dicen que si te portas mal Dios te va a mandar al infierno y que no te va a perdonar; acaso la religión no dice que el perdón es lo primero, pero después de decirte que te van a mandar al infierno, te dicen *Dios te ama*… baa.”

Así que en realidad, al aceptar una teoría manifiestamente atea, en una escuela donde debe enseñarse el principio bíblico, lo que se ha creado es confusión. Justo lo que pretende satanás desde el principio, y pese a que Jesús siempre instruyó en base al Pentateuco judío, cuando habló de Adán, Noé y Moisés. ¡Qué agilidad para olvidar que no hay punto de encuentro entre Dios y su enemigo!

En el1er libro, el Bereshit, con el que instruía Jesús, en 1:5, enseña:

“Dios llamó a la luz «Día» y a la oscuridad la llamó «Noche». Y fue de tarde, y fue de mañana, un día.”

Aquí, la Biblia no deja lugar a dudas sobre una Creación en 6 días de 24 horas; la frase: ‘mil años son para Dios como un día‘, se expresó en 2ª Pe 3:8-9, en uncontexto de ‘paciencia‘:

“Mas, oh amados, no ignoréis una cosa: y es que un día delante del Señor es como mil años y mil años son como un día. El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; pero es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno se pierda, sino que todos procedan al arrepentimiento.”

No obstante, de todas formas, la propia Ciencia está de parte de Dios. Así como nuestro ombligo es la huella de nuestra madre, nuestro ADN lleva implícita la firma del Todopoderoso.

Cada deducción que lleve a que derivamos de una célula inicial que logró complejidad por sí misma, está errada. La conjetura que indique que por sí misma fue capaz de inscribir toda una instrucción originaria de vida, sin agente externo diseñador del programa necesario y codificador de tal programa, es irracional y falta, no solo de lógica, sino de evidencias de laboratorio, pues jamás se logrado crear una simple célula eucariota desde una bacteria; y jamás lo lograrán. Y esos puntos, precisamente, constituyen la vulnerabilidad de la teoría evolutiva. Analicemos:

1- La primera célula de la humanidad llevó inscrita por necesidad la primera instrucción, la fórmula para la vida. Se evidencia una receta química producto de un análisis; luego un conocimiento amplio sobre programación, pues cada secuencia viene cronológicamente escrita, para ser leída en cada momento idóneo por el ribosoma. Tampoco se puede permanecer indiferente al hecho de que esa lectura aparece codificada, lo cual exige un ‘codificador’, pues nada es capaz de codificarse a sí mismo; no hay ley científica que lo afirme. Y, por último, los datos están inscritos en la hebra ADN: ¿Quién los inscribió? La información no es casuística, sino causal; antecede a la vida, y luego la genera; de modo que si surge antes que la propia vida, exige un factor externo inteligente, desde su inicio.

2- Según la tesis evolutiva, la célula eucariota derivada incrementó la información inicial, adquiriendo todo lo que la diferencia de la bacteria. Pero, ¿quién entonces ‘actualizó’ esos datos, ‘reinscribiendo’ en la hebra la nueva información imprescindible para que un reptil ‘volara‘, eones de tiempo después?

3- ¿Cómo puede ser posible la hipotética evolución ‘homínido-hombre’, cuando lo que se manifiesta es una constante depauperación y mutaciones en el genoma humano, ocasionando casi 20000 enfermedades genéticas reconocidas hasta la fecha? Nuestro viaje es hacia la muerte, no hacia una vida más capacitada e intelectiva; pues el destino de esta es el espíritu, no la carne. La sentencia de que esta vida es solo estación de tránsito, pronosticando la degeneración genética, fue dictada hace unos cuantos miles de años, cuando el Creador le dijo a Adán:

“pero del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, no comerás; pues el día que de él comas, muriendo, morirás”. [Bereshit 2:17]

Es decir, ese enigmático ‘muriendo morirás‘, que los traductores del Génesis griego decidieron omitir, al resultarles incomprensible, toma actualidad hoy, precisamente debido a los hallazgos de la Ciencia. Como auguró el eminente científico cristiano Pasteur, sin conciencia de profecía: ‘Mucha Ciencia acerca a Dios; poca, aleja de Él’

De modo que la temática de los colegios cristianos debe enfocarse en el sentido de que la teoría de la evolución ‘NO ES CIENCIA‘, enseñando los valores bíblicos con toda seguridad, pues dicha teoría jamás ha estado tan cerca de ser razonada como el mayor error de concepto concebido en la historia de la humanidad. No resulta responsable que los propios cristianos señalemos una falibilidad de las palabras de Jesús, cuando instruyó acerca de Adán y Noé, pues, si la Biblia no es fiable en su Génesis, ¿en qué punto puede ofrecer garantías al nuevo evangelizado?

El propio Jesucristo nos alerta; y los escribas lo reflejan 3 veces, para que no lo olvidemos. en Mat 24:35, Mar 13:31, y Luc 21:33:

‘El cielo y la tierra pasarán; mas mis palabras no pasarán’.

Tengo entendido que usted, Sr. Ratzinger fue bautizado el mismo día que nació: un sábado de Gloria: la conmemoración de Jesús en el sepulcro. Sé, por fe, que será usted el encargado de poner la Palabra del Señor en la cumbre educativa. También soy consciente de los muchos problemas que está enfrentando, pero por favor, en el nombre de Cristo, no tarde mucho en hacer que el agua de la fidelidad alcance el nivel que nuestro Señor exige.

No podemos ir a medias con Él, pues Él no fue a medias con nosotros. Se entregó por entero: su sangre en el ignominioso madero limpió el pasado y futuro de los hombres. La de sus pies, la de sus manos, la de su espalda, y la de la lanceada en su costado. El cerco de espinas, que también la derramó sobre su cara, le coronó para siempre como el Rey definitivo de Sion… la montaña en la que promete estar junto a todo aquel que le sea fiel.

Dé el paso definitivo y autoritario que esa sangre de Cristo reivindica, con la valentía que siempre le ha caracterizado, cuando desde sus inicios ya fue clasificado como ‘reformista‘. Levante la bandera de Jesús y verá cuántos iremos con usted. La reforma es precisa; el Señor la está exigiendo: primero la interior, para que podamos ascender a los nuevos niveles que nos demanda, y luego la externa, la que hará compatible el dogma de la fe con las propias investigaciones de la Ciencia que muchos intentan desvirtuar, sin conseguirlo.

Por último, permítame dejar un párrafo que ha salido 3 veces al azar (suelo abrir así la Biblia cuando le pido a Dios una palabra), en menos de 15 días, consciente de lo que significa mentir en estas cosas:

[Efesios 4:14-16] “Ya no seremos como niños, que cambian fácilmente de parecer y que son arrastrados por el viento de cualquier nueva enseñanza hasta dejarse engañar por gente astuta que anda por caminos equivocados. Más bien, profesando la verdad en el amor, debemos crecer en todo hacia Cristo, que es la cabeza del cuerpo. Y por Cristo el cuerpo entero se ajusta y se liga bien mediante la unión entre sí de todas sus partes; y cuando cada parte funciona bien, todo va creciendo y edificándose en amor.”

¡Todas sus partes: el pueblo de Jesús! Que el Altísimo le fortalezca y le proporcione un entorno adecuado, en un clima de buenos consejos, para que la credibilidad bíblica se imponga como acto de fe, y ningún cristiano se avergüence de declarar a viva voz:

“JESUCRISTO ES EL SEÑOR, HOY, MAÑANA Y SIEMPRE.”

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