HALLOWEEN VS. LA INSTRUCCIÓN DE CRISTO

noviembre 3, 2009

3 de Noviembre/2009

Te requiero, pues, delante de Dios, y del Señor Jesucristo, que juzgará a vivos y muertos en su manifestación y en su reino: Predica la palabra; insta a tiempo y fuera de tiempo [o sea: siempre, sin cansancio]. Redarguye, reprende; exhorta con paciencia y disciplina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad sus oídos y se volverán a las fábulas. Pero tú vela en todo, soporta las aflicciones, haz la obra de evangelista, cumple tu ministerio. [2ªTim 4:1-5]

La pasada medianoche, víspera del 1º de Noviembre, salí de casa de un matrimonio cristiano y amigo, luego de compartir con ellos toda la tarde; por el camino topé muchos hombres y mujeres jóvenes disfrazados de esperpentos. Y me llamó mucho la atención que varias chicas vestían de rojo; cola y cuernos incluidos. Una loa a satanás, encubierta en un supuesto juego; aparentemente, sin segundas intenciones.

Halloween, fiesta tradicional de Estados Unidos y Canadá, cada noche del 31 de octubre, echa raíz en España. Aunque en realidad nació en Europa, mucho antes. Samhain fue la festividad celta más importante del periodo pagano europeo; predominó hasta la conversión al cristianismo. Festejaban el fin de la cosecha, considerándole el “Año Nuevo Celta”… pero también se daban a la apertura al ‘otro mundo’, reverenciando sus ancestros. En tales ritos, mediante un sacerdote druida [médium] se comunicaban con antepasados. Aparentemente, los espíritus’ ancestrales venían en esa fecha a visitar sus antiguos hogares, para guiarles en esta vida, hacia la inmortal.

El ‘Snap-Apple Night’, cuadro del artista irlandés Daniel Mac Lise en 1833, describe una multitud en plena bacanal festiva, en una gran barraca. Se inspiró en un Samhain céltico al que asistió en Blarney, Irlanda, en 1832… casualmente en los mismos tiempos  en que el profeta Joseph Smith presentaba las revelaciones de Jesucristo en América. ¿Fue casualidad? Les aseguro que no; el mundo está en guerra abierta entre Jesús de Nazaret y Lucifer desde el inicio de los tiempos, y los humanos somos los verdaderos protagonistas, según las trincheras que elegimos.

Las hogueras [¿acaso podrá el diablo eludir la llama?] jugaron su papel: en cada hogar se encendía la chimenea, y los otros fuegos se apagaban; se sacrificaban animales, y sus huesos se lanzaban a esa fogata. Y si el festejo se extendía al pueblo, se sumaba la adivinación, por lo general implicando borracheras y bacanales. Así la practicaron pueblos celtas en Europa, por más de tres milenios. Hoy, Samhain aun se festeja por grupos neo-paganos, como los devotos de la wicca y el druidismo: un canto a la hechicería o brujería.

El Papa Gregorio IV abrogó el rito pagano en el 840; y nació el universal ‘Día de Todos los Santos’, reubicado del 13 de mayo, al 1 de noviembre, cuya celebración vespertina es la ‘vigilia’ católica del 31 de octubre. Velada que en inglés fue: ‘All Hallow’s Eve’, luego ‘All Hallow Een’ [eer= espectral], y el ‘Halloween’ actual. Un festival falsamente cristiano e inocente, supo ser usado por el enemigo de Dios, como herramienta propia, dándole un carácter comercial, aunque la sola presencia de los cuernos ya le convierte en poco cándido. ¡Con ese peligro sinuoso trabaja el evil, cada vez que el hombre que se cree poseedor del don religioso crea nuevas normas, apartándose de la instrucción de Cristo!

Como la guerra espiritual es tenaz, un milenio después, con la hambruna e emigración irlandesa del 1840, en pleno apogeo de la iglesia mormona concebida por Dios para nacer en América desde emigrantes judíos, y como oposición a ella, satanás llevó la festividad a ese país tal cual la había creado; este período constituyó la etapa de madurez humana que necesitaba el antiCristo para su cosecha.

El cine y la TV se encargaron de la posterior globalización del festival, a fines de los 70 y principios de los 80. En 1978, se estrenó en EEUU [y el mundo entero] ‘La Noche de Halloween’, de John Carpenter; película ambientada en la víspera de Todos los Santos; un clásico del cine de terror. Hoy día, el veneno psicológico inunda un planeta festivamente infiel, gracias a populares series de TV. norteamericanas.

La actividad típica, su ‘truco o trato’, le vincula al pacto satánico. Las fiestas de disfraces, hogueras, visitas a casas encantadas, bromas, lectura de historias de miedo, y las películas de terror, culminan tal relación. Constituyó un firme paso para institucionalizar el rechazo a Dios en el mundo: se extrapoló al naciente imperio americano, donde nacía también la iglesia nueva de Jesucristo,  una práctica profana, contraria a la Instrucción del Señor. ¿O es que algún cristiano puede ver en esas fiestas algún punto coherente con la instrucción de Jesús? No se engañen: la apariencia infantil de tales festejos encubre en realidad propósitos recónditos del eterno enemigo de Cristo.

La sensual Hallowen gustó más que la sensatez bíblica: el ‘vive la vida’ del maligno, sentó cátedra ante la alternativa de eternidad bajo el reino Mesiánico que demanda fortaleza de fe. Ya se abordó en otros artículos de este blog el plan infernal para ateisar la humanidad hasta su Apocalipsis, aislando al corazón humano de su Creador. Propósito cuya intencionalidad intangible, se hizo evidente con toda claridad en una misma década histórica, en un entramado diseñado en el propio nido del antiCristo. Halloween [1840] solo fue un recurso más para minar el terreno de la fe. Luego lanzó su ofensiva:

— Año 1848: Marx y Engels publican el ‘Manifiesto Comunista’, cuya consecuencia fue que en el 1917, con la revolución bolchevique, se proclamara el primer estado ateo en la Rusia cristiana, y se comenzara a perseguir la iglesia de Dios contemporánea.

— Año 1850: Se fija la escala del tiempo geológico internacional; se habla de un mundo eónico, contradiciendo la Biblia que enseña una Creación de unos pocos  miles de años. Geólogos y paleontólogos usan ese patrón, tergiversando dataciones, puesto que una roca no contiene un solo isótopo, sino varios, por lo que el método, arrojaría tantas edades como isótopos fueran registrados en el espectrómetro. Y esa ‘locura’ es aceptada, aunque convierte la técnica en sí misma no apta científicamente para datar.

— Año 1859: Darwin publica el origen de las especies, y el anti cientificismo filosófico roba con impunidad la bata blanca, convirtiéndonos de un plumazo en descendientes de monos, solo para negar la Palabra de Dios. Por primera vez la Ciencia, hasta entonces aceptando solo hechos probados por la evidencia, admitió conceptos fantasiosos, basados en fábulas de ranas volviéndose príncipes, alterando por completo el rigor científico. Por vez primera se aceptó una teoría cuyo fundamento científico, el paso procariota-eucariota, jamás ha sido visto en ningún laboratorio del planeta.

Nada es azar en los planes de satán, sino cálculo; en ellos el mundo vio puerta liberadora en la opción de vetar un Dios al que habría que darle respuestas. Al asumir que resultaba progre y divertido el disfrazarse de demonios, brujos, muertos andantes y todo tipo de seres diabólicos, rompen el hilo sagrado que conecta al Creador, y niebla la mente para que acepte la absurda fantasía de la seudo ciencia atea.

El interés de satanás es precisamente ese: hacerlo pasar por una actividad inocente, relacionarlo con lo divertido, lo agradable; una forma de entregarle, el subconsciente con la excusa de ‘no aburrirse’. Así, su verdadero potencial de peligro es inadvertido y la irresponsabilidad nos convierte en vulnerables. Cuando la gente se dé cuenta, ya está fumando porros, alcoholizándose, cayendo en desenfrenos sexuales de varios tipos… haciendo todo lo que se hace cuando el espíritu ha sido eficazmente anestesiado. Y la iglesia tiene una enorme responsabilidad en ese aspecto; su única posición fiel ante los ojos de Dios, es el rechazo, el mismo rechazo que le hace el propio señor Jesús.

Debemos alzar nuestra voz en contra de esa costumbre, pues es una forma de iniciar el proceso adaptativo que en un futuro no lejano les llevará a vender su alma al diablo, deslizándose por la ancha avenida de desatinos, alejándose por completo de las leyes que nuestro Dios nos dejó escritas, para entregarse al proyecto de la falsa felicidad de su enemigo de siempre.

En Europa, demasiada gente ha decidido importar el Halloween. La imagen de niños norteamericanos vagando por oscuras calles, disfrazados de duendes, fantasmas y demonios, pidiendo dulces y golosinas a los vecinos del barrio, en lugar de ser repudiada, ha calado en la mente de muchos padres irresponsables. Y hasta en la de la propia adolescencia, que por aquello del y yo más, están convirtiendo el día en otra excusa para los excesos, dejando pequeños a los propios seguidores americanos.

Hay que estar alertas; debemos ser celosos con el fundamento dado por el Señor Jesucristo, porque los cimientos que nos fueron entregados resultan indispensables para poder ser hallados inocentes en el día de su juicio, en su regreso imparable. Leyes que Jesús ratificó, erigidas para que nos fuera bien ante el Creador, en la hora de responder por nuestros actos. El tiempo del pago prometido: premio de vida eterna bajo el gobierno del crucificado… o del ardor dispuesto para los culpables del sumario.

El peligro de la guerra espiritual que está pendiente sobre cada persona, ya nos fue alertado hace unos cuantos miles de años:

Porque he aquí, los malos tensan el arco, preparan sus saetas sobre la cuerda, para asaetear en oculto a los rectos de corazón. Y, si fueren destruidos los fundamentos, ¿Qué podrá hacer el justo?”  [Sal 11:2-3]

¿Dónde están los fundamentos? El día 1º, la TV recogió el festejo en un parvulario. Fue siniestro ver niños entre 2 y 4 años, a los que sus propios padres vistieron de diablos. ¿Acaso no saben que responderán ante Dios por la educación que dan a hijos cuya formación futura depende de ellos? El Proyecto del Hogar es algo vital para el Creador; la familia constituye la base de la sociedad celestial más cercana prevista por Dios; y en el futuro vendrá Jesús a cumplir ese proyecto. Tengan por seguro que todos deberemos responder ante Él, sobre cómo hemos hecho nuestros deberes al respecto.

Menos Halloween, menos toreo entre trapos rojos, y más cerebro espiritual. Despojémonos del hombre natural, enemigo de Dios. El Pastor examinará con lupa sus ovejas al reunir su rebaño, antes de guiarlo a pastos eternos y limpias aguas. Y una cosa es segura: para nada le interesarán las cabras.

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DARWIN: AUTOPISTA AL INFIERNO.

agosto 13, 2009

La última muestra de la feria Arco, ante el revuelo que hace poco provocó en el Islam la publicación de una revista con viñetas satirizando a Mahoma, y temiendo la potencial reacción violenta de algún comando integrista, dio otro toque de humor negro [yo diría ‘rojo’], eligiendo insultar a los serenos cristianos. Irreverentemente, se presentó a Cristo con un misil en la mano. El hijo de Dios hecho hombre, a quien la historia solo le imputa milagros de curación, instrucción pacifista y actos de amor, fue exhibido como icono del belicismo. ¡Hasta dónde llega la influencia satánica sobre la humanidad!

Intentaron la gracia, vejando al mártir histórico más dócil. El único líder espiritual que hizo que cojos andaran, ciegos vieran y muertos resucitaran, antes de ofrendar su sangre en la cruz como purga del pecado humano, y reconciliación del mundo con su Creador.

En la materialista y poco espiritual Europa, no hay límites de libertad de expresión. Toda provocación morbosa vende; y eso auto faculta para la ofensa. Y es que, bajo el talante chistoso y abierto, en realidad este continente aviva su retorno al integrismo total, en lo cultural, religioso, político, económico… y por supuesto, y con mucha saña, incluso en la seudo ciencia, con ejemplos de expresiones como esta:

“Y no es que los métodos y las instituciones de ciencia nos obliguen a aceptar una explicación materialista del mundo fenomenológico, sino, por el contrario, que nosotros estamos forzados por nuestra adherencia a priori a las causas materialistas para crear un aparato de investigación y una serie de conceptos que produzcan explicaciones materialistas sin importar cuánto vayan en contra de la intuición ni qué tan místicas sean para el que no ha sido iniciado. Más allá de eso, el materialismo es un absoluto, y no podemos dejar que un pie divino cruce la puerta.”

La frase: del evolucionista Richard Lewontin, en ‘‘Billions and billions of demons’; un cabal modelo de integrismo puro y duro. La seudo ciencia apelada por la filosofía enemiga de Dios, no es más que un medio para lograr un fin: que el mundo olvide a su Creador. La sensatez les tiene sin cuidado; la única meta es la corona del ateísmo, y el destierro de Dios del alma humana. Fiel a tal obcecación, se niega sin razonar, a priori, lo que instruye un Creacionismo Bíblico cada vez más fuerte; posiblemente porque ante la verdad científica, el ilusionismo darwinista se queda sin recursos.

Hace poco, el Consejo de Educación de Kansas aprobó medidas que abren su escuela pública a la Verdad del Diseño Inteligente, según instruye el Génesis. En reacción a esto, evolucionistas de todo el mundo se tiraron de los pelos. No obstante, ¿es anticientífica la teoría del Diseño Inteligente? Todo lo contrario; lo que ocurre es que el neodarwinismo se ha reorganizado con tintes integristas: se auto proclama dueño del conocimiento, y fiel a lo que propugna Lewontin, su hacha está lista para cortar el pie de todo aquel que divulgue la imposibilidad del ‘auto-evolucionismo’ biológico.

El sostén del Diseño Inteligente es tan sólido, que cada día anula más los recursos de réplica de sus detractores. Un ejemplo es la imposibilidad de explicar el origen de la vida desde componentes químicos; ratificada por el mismo Stephen Hawking, al afirmar que la traba principal sigue siendo explicar la aparición de seres cognoscitivos, tras catorce mil millones de años de evolución, desde la espacial sopa flotante guisada en el Big Bang.

Pero volvamos a la feria; el donostiarra Luis Rico, director de Medialab, junto al Centro de Biotecnología del CSIC, mostraron el proyecto Gnom [sopa sin ‘cocinero’], en un rincón apartado. Y el personaje principal del acto fue una bacteria: la Escherichia Coli.

Como siempre, ante la ausencia de evidencias, la suposición reina sobre enigmas, la especulación impone su bata blanca y su título académico; mas lo que se pretende mostrar como elemental forma de vida, y primer paso para la generación de los animales superiores, en realidad se convierte en un boomerang de complicaciones que, como siempre que se razona, deja a los defensores evolucionistas en una difícil posición, sumamente débil en respuestas.

La presentada como supuesta autora de la vía ascendente hacia animales aparentemente más sofisticados, se eligió por ser unicelular [procariota]. El trazado evolutivo dice que los organismos unicelulares fueron ganando en complejidad y que adquirieron por sí mismos los orgánulos forzosos, para ‘trasmutar’ en las células eucariotas que forman al más de un millón de especies de animales y plantas que integran el resto de la vida.

Sin embargo, ‘Coli’ no es tan simple como se pretende hacer ver. En general, el microbio puede dar lecciones magistrales de eficacia, vitalidad y adaptación. Ningún otro animal, que debiera ser más complejo según el árbol evolutivo tradicional, logra hacer frente a los ataques químicos que enfrenta, soporta, y vence la bacteria. Extrapolando la escala, ni siquiera la raza humana, supuestamente más completa por su ubicación filogenética, sería capaz de resistir lo que esta diminuta célula independiente.

O sea, la microscópica bacteria no constituye evidencia de ‘paso’ hacia complejidad, sino que ya es compleja en sí misma. Responde a un diseño inteligente, aunque se pretenda no reconocerlo por todos los medios, pues cuenta con un programa ADN, y la regulación de precisos sistemas digestivo, reproductor, defensivo, etc. Ante cualquier ataque reacciona creando nuevas cepas, que nacen resistentes a tal agresión; posee, al igual que animales superiores, un sofisticado sistema auto inmune… inscrito en una simple célula. ¡Su defensa está programada en su ADN! Desde su genoma salen las órdenes para elaborar cualquier proteína protectora. Debido a su capacidad de reacción neutralizante, ante casi todo tipo de ataque químico, es irrefutable que opera con procesos cognitivamente organizados en su instrucción genética. ¿Quién diseñó e inscribió tan magna instrucción?

Cada vez que la Ciencia honesta logra penetrar en lo que poco antes era insondable, se topa con el hecho real de que cada investigación es congruente con la Palabra de Dios… y contradice a Darwin. No hay ni un enunciado evolutivo, que se corresponda con el testimonio bíblico de la Creación; el darwinismo es antitético respecto a la instrucción de Jesús; es todo lo contrario a la Palabra de Cristo.

¿Por qué el Vaticano da coces contra el aguijón y apoya versión distinta? Lía a más de mil millones de fieles, y abraza antojos ateos, negando el saber de Jesús, que nos enseñó sobre las pruebas de fe. Al ser tentado por satanás en el desierto, dio ejemplo de cómo había que afrontarlas: ¡Confiando en la Palabra de Dios! Tres veces fue probado y, pese a ser quien era, en las tres respondió con lo escrito en el Pentateuco judío. [Mat 4:4-10]

No hay más vueltas que darle: si el Señor, Escrituras bajo el brazo, formó a sus apóstoles refiriendo el principio de la Creación, Adán, Noé y el diluvio, Sodoma y Gomorra, etc., acreditó para siempre la verdad del manuscrito, y con ello, la de su primer libro: el Bereshit. [Génesis griego]. ¿Acaso la sangre de Cristo, con la que acuñó Su Verdad en la cruz fue una media sangre? ¿Fue un cuño a medias? ¡Nadie está autorizado para amoldar Su Verdad a pensamiento humano! Recordar 2ª Corintios 1:19:

Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que entre vosotros ha sido predicado por nosotros, por mí y Silvano y Timoteo, no ha sido Sí y No; mas ha sido Sí en Él”.

Nadie que anteponga criterio humano a la Palabra de Dios, puede proclamar luego ser adalid cristiano. No se puede estar al mismo tiempo con Cristo y contra Él. Hemos sido advertidos, y vivimos el momento histórico de la profecía; pero ante la real posibilidad de defender lo que el Señor enunció en su momento, la vanidad opta por lo inverso: ‘Cristo mintió, y el ateísmo lleva razón’. ¡Tal mensaje es anatema! Apoya una falacia y defiende que Dios no nos creó, que los monos fueron mutando por arte de birli-birloque, y que salimos de debajo de la manga del azar. ¡Qué vergüenza!

Y lo peor es que no hay ninguna posibilidad real de tal hecho, porque La Ciencia [con mayúsculas], fija que las casi 200 especies distintas de primates ni se aparean entre sí, ni generan otros individuos que no sean los de su mismo tipo. El ‘homínido’ del año de la corneta de piedra, del que pretenden derivarnos, es un fraude sin fundamento científico. ¡Jamás pudo aparecer, por mucho que intenten hacer creer lo contrario!

Pese a que está escrito que sucederían estas cosas, los principales encargados de defender la credibilidad de la Biblia, el sustento del evangelio de la Creación, y la Verdad de Jesús, llegado el tiempo más importante, le dicen al pueblo que Cristo engañó, y se alinean con los enemigos de Dios. ¿Estaba acaso Darwin con Jesús? ¿Apoyó alguna frase cristiana? ¡NO! ¡Darwin fue la marioneta del antiCristo! Jesús la vio venir; y nos alertó, casi dos mil años antes que el payaso exhibiera sus malabarismos de ‘reajuste constante’:

Quien no está conmigo, está contra mí; y quien conmigo no recoge, desparrama” [Mat 12:30; Luc 11:23]

Lo cierto es que ningún científico ha podido presentar jamás, una evidencia que refute al Génesis bíblico. Su original Bereshit judío muestra aun una colosal salud verídica, pese a tener unos cuantos milenios a sus espaldas; de hecho, constituyó el libro de consulta de la mayoría de los científicos de vanguardia que sentaron las bases de todas las Ciencias. Sin embargo, cada vez más, en este tiempo materialista enfrentamos a un integrismo filosófico que, sin presentar evidencias ciertas, se ha colgado la bata de sabiduría, ha logrado atravesar el umbral de la Ciencia, y dispone un nido para satanás, en donde siempre existió la armonía de Dios con el conocimiento humano.

No todos los libros que se venden como científicos exponen Ciencia. En realidad, muchos son de ateísmo filosófico, encubiertos con títulos académicos, mas con ausencia total de evidencias en el caso de la biología evolutiva, tergiversación de las pruebas en el de la paleontología, y mala praxis en geología/paleontología.

La palabra ‘megalomanía’, derivada de las griegas ‘mégalos’ [grande] y ‘manía’ [locura], define perfectamente al darwinismo. El evolucionismo megalómano no apostó jamás por la instrucción científica, sino por una trinchera filosófica desde donde lanzar un ataque continuado, conociendo la debilidad primaria del humano: la necesidad de la no existencia de un Cristo que vendría a por sus fieles, y que luego pediría al resto las cuentas por sus actos. El eterno enemigo de Dios, conocedor de las batallas interiores del alma humana, concibió este ardid y lo lanzó a la palestra de la única especie capaz de razonar y de tener conciencia del ‘yo’; la única con espíritu… y le dio resultado.

No es una guerra de conocimiento vs atraso, sino una ofensiva espiritual, cuyo objetivo desde el inicio fue entronizar al constantemente anunciado antiCristo, e intentar desintegrar la verdad científica de la Creación de Dios. Las sutiles e invisibles fuerzas de satán, desde lo más bajo de la cuarta dimensión espiritual, tienen el suficiente poder sobre hombres y mujeres, para llevarles a donde quieren. Mediante la individual tendencia a los distintos tipos de pecado, utiliza los canales interiores del ser humano para lograr su objetivo: la renuncia al derecho que da a todos el propio Jesucristo, a la vida plena y eterna bajo su reinado, en el Sión definitivo. Pero el Plan de Dios se hará, no importa los intentos enemigos por evitarlo.

La Creación basada en un Diseño Inteligente, exhibe su cuño más demoledor en el ADN,  la Instrucción para crear, desarrollar, mantener, y reproducir todo tipo de vida. Quien piense que esos miles de millones de datos que aparecen en cada ser humano, hayan podido ser diseñados, programados, secuenciados, organizados, y codificados por el azar, no hace uso del raciocinio otorgado a todos. No mira lo ‘que es’, sino, lo que ‘quiere que sea’, es lo que mira. Pero, según está escrito, lo ‘que es’ será, aunque muchos no lo deseen; son palabras de Jesús, legadas para que las tengamos presente:

El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán”. [Mat 24:35, Mar 13:31, Luc 21:33]

No son palabras de Darwin, sino de Cristo; ¡Ojalá las ovejas dejaran de creerse cabras! Ojalá, antes de agotar su tiempo, aprendieran a ser fieles al Pastor Universal, cerrando los ojos a los tentadores falsos prados… los envenenados pastos del diablo.

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AMOR, ESPADA, Y FALSAS EXPECTATIVAS.

junio 26, 2008
Premio Excelencia

PREMIO EXCELENCIA

Desde que el hombre fue capaz de reflejar toda información a partir de la palabra escrita, los creyentes en la Fe de Dios fueron evolucionando personalmente según el plan divino, con los fundamentos establecidos en lo que fue considerado como ‘Las Escrituras’. La Palabra de Dios fue dada cronológicamente a los profetas, desde el AT, (39 libros de la Torá) hasta el NT (27 libros), todos los que conformaron la actual Biblia.
Pero, con los siglos, el mundo se dejó influenciar por una enseñanza darwinista basada en hipotéticos ‘miles de millones de años’ que sacarían a Dios de la fórmula de la vida. Así comenzaron a ceder los principios básicos de la fe cristiana; las conexiones entre la forma de pensar, de comportarse y el propio análisis de las enseñanzas de Cristo, fueron variando con el tiempo, de manera constante y desleal, hasta el día de hoy.

Un grupo amplio de creyentes en un único Creador, fue abandonando su conexión con Él, aunque intentando mantener un cierto grado de fe; otros se apartaron por completo, dando lugar a todo tipo de manifestaciones religiosas: hinduistas, budistas, santeros, babalaos, vudúes, espiritistas (que incluso leen la Biblia en sus reuniones)…

Así surgió el recurso nemotécnico satánico [el ‘Divide et Vencis’ Cesáreo]. Luego surtió a las nuevas generaciones de pedagogos y líderes [concientes e inconscientes], apartados de la fe cristiana, que asumieron el poder sobre antiguos colegios y universidades del mundo entero, logrando que esta se percibiera como ‘inconsistente y demagógica’ y que la nueva juventud se volcara, cada vez más, en el movimiento modernista:

‘Todo es relativo; no hay absolutos… la evolución de las especies así lo demuestra.’

Una vez llegados a este punto, se perdió totalmente el respeto por Dios y su subsecuente Creación humana. La evolución de las especies, ya en la mente de muchos, pasa a ser la célula básica de la sociedad, desplazando el carácter tradicional educativo que venía imponiendo la familia, que sí respondía al verdadero proyecto del Creador. Se nació a un nuevo concepto humanista y desapareció de las aulas la verdad sobre la fórmula de la vida.

O sea, el bisabuelo asistía a la iglesia, la Biblia era su libro de cabecera y sabía de nuestros orígenes; así como también del Apocalipsis. Conocía que cruzaba una estación de tránsito que nos evaluaría para nuestra permanencia en otra definitiva y espiritual, bajo el gobierno del propio Jesucristo; así se lo trasmitió a sus hijos. Pero una gran parte de la descendencia de estos, (padres actuales), han desechado por completo el planteamiento del Génesis.

La teoría evolutiva (que solo es eso: una como tantas, no DEFINITIVA), echó por tierra las creencias, fortificándose en una fe debilitada. Los actuales nietos, ya ‘pasan’ por completo de un tema que consideran ‘tabú’, un cuento para tontos; mientras, los biznietos ‘meditan’ con posturas yogas en las montañas, ante la ‘madre Naturaleza’… o se hinchan de wisky y alucinógenos de nueva tecnología, dándose cada vez más a la sin razón y el despropósito.

A esto ha llegado el mundo occidental, incrementándose día a día en el árabe, el hindú, el budista; es decir, de una u otra forma, gran parte del mundo, respondiendo al croquis del enemigo de Dios, se aparta de las creencias primigenias inculcadas por Jesús: almas débiles, lanceadas por el demonio buscador de fisuras penetrables.

Tal error fue fortalecido por los propios teólogos, cuya vanidad hizo que el hombre deformara la verdad, reinterpretando la revelación bíblica; fue revitalizado en el mismo instante en que los ‘doctos de la iglesia’ consideraron determinante una frase sacada de contexto, cuando Jesús dijo que mil días para el hombre eran como uno para Dios, refiriéndose en realidad a la paciencia imperturbable de quien es eterno en el tiempo, no a los días de la Creación, perfectamente definidos en el Bereshit judío, que señala, al fin de cada obra creada: ‘Y fue la tarde y la mañana, el 1º… el 2º… el 6º día’. En ese momento, quien debía ser defensor a ultranza de la Palabra del Eterno, según solicitud a Pedro por parte del propio Mesías, en realidad trasmite a las nuevas generaciones que la Biblia es falible, pues, si existe dudas en uno solo de sus planteamientos, ¿cuál es el creíble?

Cualquier colegio cristiano que comprometa el fundamento del Génesis bíblico (y este es el estado de la mayoría, por error Vaticano), ha iniciado su resbalón por el peligroso canal de la inverosimilitud; si no se corrige la brújula cristiana, unificando la iglesia, como Cristo exige, el final no será otro que el repetido, por importante, en Gálatas 1:8-9:

“Mas, aun si nosotros o un ángel del cielo os anunciare otro Evangelio del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo decimos otra vez: Si alguno os anunciare otro Evangelio del que habéis recibido, sea anatema.”

En realidad, todo hombre o mujer que se considere a sí mismo un ‘soldado del Señor’, se deprime ante esta situación. ¿Seremos capaces entre todos de normalizarla? Estoy seguro que sí, si lo rogamos al Padre. No hace mucho, leí en un libro, cuyo nombre no recuerdo:

‘Si uno empieza a escarbar en una mina de carbón con una cuchara, se hará un pequeño agujero; pero si se incorporan millones de personas con la debida voluntad, cuchara en mano, esa mina será desvastada.’

¡Qué fácil puede resultar venirse abajo y desanimarse ante los ‘gigantes’ que se han unido contra la Biblia! Gigantes negadores de la Creación, tales como: la prensa, la radio, la TV, las universidades y colegios (incluyendo cristianos/católicos), organizaciones humanistas, gobiernos (especialmente los de izquierdas), toda agrupación filosófica atea…

Contra tal depresión, el antídoto de Dios: Su Palabra. Recordemos la historia de David vs Goliat, en 1ª Samuel 17:42:

‘El filisteo le tuvo en poco, porque era un joven de tez sonrosada y hermoso semblante’

Es decir, Goliat le subestimó, viéndole como un hombre débil; mas, ¿cuál fue la respuesta?:

“Tú vienes a mí con espada, lanza y venablo, pero yo voy contra ti, en nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a quien tú has desafiado.”

David le hizo frente. ¿Cuál fue el resultado? ¡Un gigante decapitado! Opongámonos al gigante evolutivo, en el nombre del Dios Altísimo; les aseguro, con la convicción absoluta de quien sabe de qué les está hablando, que este grande también quedará sin cabeza. Cual ‘ciclópeo’ acéfalo, la mentira darwinista, como el agua que siempre busca su nivel, quedará sellada en el olvido definitivamente; no por nuestra pujanza, sino porque debido a nuestra fe, el propio Espíritu de nuestro Señor Jesucristo tomará el control de la onda cristiana.

Como contrapartida desafortunada, reconocidos disertantes educativos cristianos han editado libros, y escrito artículos, contra la postura de una Creación divina que muchos sostenemos y apoyamos; ante esta situación, es muy fácil que el cristiano de a pie vacile. El ‘instruido’ que vulnera la Palabra del Señor, muchas veces es escuchado por seguidores de Cristo; estos aceptan lo que oyen, dándolo por válido, impresionados por la irracional facundia evolucionista; abrumados ante el léxico seudo científico que les anula.

Incluso en varios centros de estudio e iglesias, muchos académicos son subyugados ante la idea de aceptación y respeto de sus compañeros seculares; como si fuera un premio el obtener respeto y aceptación de los intelectuales no cristianos, a cambio de ceder en principios que el propio Jesucristo, quien mencionó repetidamente a Adán y Eva, a Moisés y al diluvio de Noé, consideró irrenunciables.

Con frecuencia mayor de la debida, se alega que aceptar el Génesis tal cual aparece, resulta demasiado ingenuo, y se alienta a oír a los enemigos de Dios. ¡Cuán bajo hemos caído! ¡Nos exaltamos ante los hombres, aunque estemos crucificando de nuevo al que tiñó con su sangre la cruz, para perdonar nuestros pecados y darnos la opción a la eternidad mesiánica!

Ni siquiera nos detenemos a pensar que la evidencia está a nuestro favor, que los propios descubrimientos de la Ciencia, la dualidad de idiomas usados en la traducción de un ADN nacido antes que la misma vida, la inscripción en lenguaje codificado, y toda la información programada conteniendo la fórmula de la vida biológica, señala, como flecha justiciera, hacia una Creación inteligente, por parte del Todopoderoso.

El apóstol Juan, testigo ocular por 3 años de la instrucción de Cristo en persona; uno de los favoritos del Señor, que contempló con sus propios ojos los muchos milagros de curación realizados, la resurrección de una niña, la de Lázaro y la del Mesías mismo, describe bajo revelación, la verdadera despedida de Cristo: la alerta del Apocalipsis. Y ante el preferir el respeto de los hombres, a la gloria y las bendiciones de Dios, nos dice, en Juan 12:43:

“Porque amaban más la gloria humana que la gloria de Dios. Mas Jesús clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió; y el que me ve, ve al que me envió.”

Y, probando que todo ha sido parte de un plan, este hombre-espíritu dice, en Juan 12:38:

“Para que se cumpliese la palabra que dijo el profeta Isaías: ‘¿Señor, quién creerá a nuestro dicho? ¿Y el brazo del Señor, a quién es revelado?’ Por esto no podían creer, porque otra vez dijo Isaías: ‘Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón: para que no vean con los ojos, y entiendan de corazón, y se conviertan, y yo los sane.”

Y luego, patentiza que son las Palabras de Jesús las que nos juzgarán, en Juan 12:48:

“El que me desecha, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.”

Todo es definido en la instrucción apostólica; también Pablo profetizó sobre nuestros días:

“Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de maestros que les digan las novelerías que quieren oír. Dejarán de escuchar la verdad y se volverán a los mitos.”[2ª Ti 4:3]

Dicho esto, ¿qué nos queda? Dios siempre ha estado al control. Si 7 defensores evolutivos se dan palmaditas y enhorabuenas entre sí por lo ‘bien que lo hacen’, esto les hará sentirse mejor, indudablemente; pero ese estado será efímero e iluso, pues no controlan el Proyecto de la Vida. Y si 700 o 700,000 o 700,000,000 se encumbran a sí mismos, dándose entre sí valores terrenos, sucederá igual: sus criterios jamás podrán alterar el Plan de Dios, que se llevará a cabo, con ellos, sin ellos… e incluso contra ellos, si no cambian.

Es el propio Señor quien viene a reclamar lo que le pertenece; su prédica fue la del amor, pero también resultó claro ante los fariseos, a quienes llamó ‘hipócritas’, evidenciando que ante ciertas posturas agresivas a Dios, Él olvida la diplomacia y pasa de lo ‘políticamente correcto’: al ‘pan’: ‘pan’, y al ‘vino’: ‘vino’. Su profecía Apocalíptica enseña que la 2ª aparición suya será empuñando la espada de la justicia: amor, a quien amor merece; sanción a los conquistadores de castigo.

Soy consciente que se me ha criticado en el blog por intentar ‘asustar’, recordándome que estoy ante gente que peina canas; como si representara el cuento que se les hace a los niños para que coman. Pero sería un irresponsable si no actuara así; a diferencia de otros, yo he escogido la aprobación de Cristo, (aunque venga acompañada de la descalificación, y la burla de la mal llamada Ciencia), antes que la palmadita darwinista. Está escrito:

“El temor de Dios es el principio de la sabiduría.” [Salmos 111:10]

“Aprovecha más la reprensión en el entendido, que cien azotes en el necio.” [Pro 17:10]

Acojámonos al refrán ‘A buen entendedor’; neguemos las falsas expectativas que inducen a pensar que si Dios es amor, siempre habrá tiempo para la contrición. Nuestros relojes controlan horas humanas, pero nadie conoce el ‘kairos’ del Señor; a la hora de partida (individual o colectiva) nos iremos, con o sin maletas. Será el fin de la ocasión de arreglar asuntos con Cristo.

De lo sublime a lo vulgar no hay más que un paso; toda reflexión que nos evite darlo, será sabia. La diferencia de conocimiento que aísla al cristiano de ateos, budistas, hinduistas, musulmanes o cualquier otra manifestación religiosa y/o filosófica, es la identificación con el Espíritu de Cristo. Todas las religiones tienen su líder (incluso los hijos de Darwin), pero ninguno dejó una estela de milagros de todo tipo, y se entregó luego en una cruz, condonando la deuda humana ante el pecado, para resucitar días después.

Puntualizo que no tengo nada contra quien decide no creer, sino contra el que no cree y decide arrastrar a su vorágine a todo aquel inocente que le escucha, haciendo todo lo posible por sacar a Dios de la mente humana, pues es un acto reprobable. Exhorto a todo aquel que lea estas líneas, sin marginar color, sexo o nación (todos somos de una misma raza), a que abran su mente como un paracaídas, al conocimiento del Espíritu, pues él, y no otro, será quien impida que seamos llevados a donde no deseamos.

Seamos buenos y reflexivos; el Señor bendice con el mismo poder que juzga. Guste o no, con independencia de halagos humanos, ya vengan de aldeanos, obreros, sabios, reyes o gobernantes, Cristo regresa con su cetro eterno y definitivo, ungido por el Padre.

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SEMANA SANTA Y EXPECTATIVAS DEL SEÑOR

marzo 19, 2008

¿A DÓNDE IRÁS EN ESTAS FIESTAS?

Hemos llegado a Semana Santa; lo que para muchos representa ocasión de aventura, visita a París, o mucho dinero debido a turistas visitantes, en realidad es una evocación de algo sucedido hace 1975 años atrás, el preámbulo de un hecho que aun hoy rompe todos los esquemas de la mente humana: la crucifixión de Jesús de Nazaret. Lo que para una buena parte de la humanidad constituye un sin sentido, resulta una promesa de opción a vida eterna para todos aquellos que le reconocen como Hijo de Dios.

Jesús predicó siempre la paz, y esta es unión; sin embargo, pese a todos sus esfuerzos y recomendaciones constantes, su iglesia ha sido dividida por los hombres: católica, (las que comulgan con roma y las que no, que son muchas más de lo que se piensa), la ortodoxa, (ídem), y la protestante, que también está representada por cerca de cien tipos. “Divide et vinces“, el “divide y vencerás” del emperador romano Julio César, es aplicable a este caso: el cristianismo se fracciona y el demonio abre una botella de champán, se apoltrona en su mejor butaca y pone su música satánica favorita, disfrutando su éxito.

Ya Pablo comentaba en sus epístolas, sobre el riesgo de las interpretaciones personales de la Biblia y de las inclinaciones hacia determinados guías espirituales de su época, siempre centrado en presentar a Jesús como tronco de la iglesia, y a los cristianos como su ramaje. No obstante, a día de hoy, se perciben grandes diferencias de concepto, pese a que una de las últimas manifestaciones de Cristo advierten del peligro en Ap 22:12:

‘Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.’

¿Necesitamos que el Señor sea más específico? ¿Por qué usó los términos ‘alfa y omega’? ¿En qué parte se relacionan la primera y última letras del alfabeto griego con el Salvador, si no en su Biblia? Resulta evidente que nos instruye sobre nuestro comportamiento hasta su llegada: seguir fielmente sus instrucciones, que Él tuvo mucho cuidado que quedaran escritas, confirmando una vez más que todo lo escrito en el libro de Dios, queda consagrado como verdad; es decir, que la sangre del Mesías representa el cuño que certifica la autenticidad de cada palabra bíblica.

¿Por qué el hombre se mete en diatribas filosóficas, incorporando deducciones que no fueron escritas por Dios? ¿Es que acaso este pecó de insuficiencia de argumentos? ¡Cuánta osadía hay en el corazón humano! Gracias a ello, surgieron las cruzadas antes, y el odio entre católicos y protestantes llenaron de muerte las calles del Ulster, más tarde. Pese a que la enseñanza recibida del Señor siempre fue la paz: antípoda de la violencia.

¿Por qué propugnar, por ejemplo, a un Cristo aliado a empresarios, cuando en realidad, constantemente se nos enseña lo contrario en la Palabra de Dios? En Santiago 2:5 se nos dice que Dios ha escogido a los pobres de este mundo para hacerlos ricos en fe y que reciban como herencia el reino prometido a quienes le aman. ¿Qué con esto, que Jesús odia a los empresarios? ¡Claro que no! La enseñanza está en que lo importante para el Señor es el Espíritu. ¿Qué clase de empresario fue Pablo? Si tuvo alguna empresa, fue de propaganda, sin cobrar por ello, difundiendo desde las cárceles romanas sus prodigiosas cartas evangelizadoras, pues cuando no estaba preso por causa de Cristo, le andaban buscando, para arrestarle. ¿Y Esteban? ¿Y el recaudador de impuestos?

¿Qué tipo de empresarios fueron aquellos que el propio Señor les indicó que salieran a proclamar su mensaje, solo con lo puesto? En la casa de Dios no se acuñan monedas; la instrucción y la evidencia bíblica, enseñan que el dinero es poder, y ambos corrompen al Espíritu que mora en cada hombre: el primer Renault 7 ya no gusta, aunque funcione bien; pasamos por el concesionario y nos encandila el ostentoso Mercedes plateado que se exhibe. Nuestra mente deja de estar donde debe y comienza a resbalar hacia donde no debe.

Lo material es enemigo de lo espiritual; la bonanza económica de un cristiano, es gracia de Dios, concedida para una etapa efímera, pues según la propia Biblia, ‘el rico es como la flor de la hierba, que no permanece.’ Y así hay que verlo. “A quien Dios se lo dio, San Pedro se lo bendiga“, reza un refranero popular, con más verdad que vicio.

Una evidencia de la corrupción derivada del dinero, la vemos en la propia materialización del Espíritu. Los cristianos abrazados a la fe católica salen en sus procesiones, con una imagen de madera que representa a un Cristo crucificado. El concejal de urbanismo, de Palma, Islas Baleares, cofrade asiduo en estas procesiones, sobre cuyo hombro ha estado varias veces el representativo Cristo de madera, parece que estimó que una buena forma de dignificarse ante Jesús, era pagar con la tarjeta de crédito del Ayuntamiento, todas las consumiciones realizadas en un club de alterne gay, carnes incluidas. ¿Agrada esto al Señor y responde a sus expectativas con los cristianos?

Y no es que esté involucrando en este hecho a todos los hermanos en la fe que salen tras las representaciones de la Virgen y del Cautivo; sino que intento evidenciar que tenemos una idea distorsionada sobre lo que nuestro señor Jesucristo espera de nosotros. Llegan estas fechas tan especiales y, en lugar de recordar lo que verdaderamente se debe: las promesas de vida eterna y la instrucción de llevar una vida ordenada, según las leyes que nos dejó, lo que se hace es acudir a comilonas, bebidas inclusive, viajes turísticos, etc.

No le reverenciamos con el acto de contrición debido, en recuerdo a su agónico sufrimiento, desde Getsemaní, hasta su muerte en la Cruz, sino con una parafernalia de artículos conmemorativos, vendidos y comprados en unas ‘fiestas‘ concebidas para ganar dinero. Los hosteleros no meditan en el Cristo agonizante, sino en las expectativas de un lleno completo en sus negocios; mientras una mayoría del resto de las personas, en lugar de recogerse, sacan cuentas sobre cuánto dinero tienen para montárselo bien en estos días: Paganismo puro y duro. ¿Es qué acaso hacemos fiesta en el aniversario de muerte de un familiar; el padre, por ejemplo?

Luego nos sentimos ofendidos si los creyentes musulmanes (no hablo del extremismo islámico) nos consideran impuros. ¿Dónde ha quedado la exhortación constante a la pureza por parte de Jesús?  En Pedro 1:16  puede leerse las recomendaciones del Señor:

“Sed santos, como yo soy santo”

Estos días deben ser aprovechados para reflexionar sobre nuestro comportamiento ante la vida. Debemos estar más dispuestos a escuchar a los demás, siendo lentos ante la réplica soberbia y la ira, pues el hombre enojado no hace lo agradable a Dios. No debemos discriminar a unas personas de otras; ya sea por su dinero o raza, pues la ley reza: ‘Ama a tu prójimo como a ti mismo‘, y a nadie le complace recibir trato de inferioridad por parte de otros. Hay que ser compasivos, sabiendo que si no lo somos, sin compasión seremos juzgados Tenemos, en fin, que despojarnos de toda maldad y aceptar el mensaje de Cristo con humildad, porque tiene poder para salvarnos.

Debemos reflexionar en las consecuencias derivadas de la aceptación Papal de la teoría evolutiva; una tesis que borra de un plumazo desde el capítulo 1 del Génesis, hasta el 11; lo que Dios ordenó a Moisés que escribiera, como sentencia firme, sin ambages ni más puntualizaciones: una Creación de 6 días de 24 horas, no de miles de millones de años, con la participación directa del Espíritu de Cristo, con Adán y Eva incluidos, por supuesto. Pablo nos advirtió ya sobre la ‘mal llamada ciencia‘.

Gracias a esa flexión de rodillas Papal ante la diosa ‘evolución’, hoy se enseña, incluso en las escuelas católicas, que no fuimos hechos por Dios a su imagen y semejanza, que no hay más futuro para el hombre que convertirse en otro tipo de ser (que nadie sabe como será)… y que al no haber juicio para vida eterna, pues esta no existe, no tenemos que dar cuenta a nadie de nuestros actos.

Por otra parte, si decimos que tenemos fe, debemos ser coherentes ante el Señor, corroborándola con nuestra actitud, evitando que alguien pueda criticar nuestra fe sin hechos, mientras da pruebas de su propia fe, a través de sus obras, incluso siendo ateo.

Renglón aparte merece nuestra lengua: quien no comete errores en lo que dice, está cerca de Dios. Así como la brida en la boca del caballo permite su obediencia, debemos poner freno espiritual en nuestra boca, para no arder en el fuego que puede provocar. Hay un proverbio chino que expresa: ‘Eres dueño de lo que callas, y esclavo de lo que hablas‘.

Si nos consideramos sabios, debemos demostrar la sabiduría con buena conducta. Si dejamos que la envidia nos invada el corazón, actuaremos por rivalidad, faltaremos a la verdad y nos desprenderemos ante Dios de todo lo que pueda enorgullecernos. Donde hay envidias y discordias resultantes, impera la maldad y el desorden: enemigos del Padre de todos. Los que se abrazan a la sabiduría procedente de Dios, intentan ser puros, pacíficos, bondadosos y dóciles. También compasivos, imparciales y sinceros: hacedores de bien y paz; ya se sabe que quienes procuran paz, siembran en paz, para recoger como fruto la justicia final.

Los malos deseos acunan en el corazón del humano; generan sus guerras y todo tipo de desavenencias. Se ansía lo que no se posee y se llega a matar por conseguirlo. No se logra lo que se quiere porque lo que queremos no está en correspondencia con lo que nuestro Padre desea para nosotros. ¿No desean los padres lo mejor para sus hijos? Pues funciona igual; si pedimos, lo hacemos mal, pues nos mueve nuestro materialismo y sensualidad: enemigos del Creador, que ama con celo nuestro espíritu  interior.

Dios se opone al orgulloso y es generoso con el humilde. Sometámonos a Él y resistamos las tentaciones de su oponente; así este huirá de nosotros. Acerquémonos al Señor y Él se acercará; limpiemos nuestros cuerpos de faltas, así como nuestra mente y corazón de malos pensamientos, pues no se puede amar a Dios y al mundo al mismo tiempo. ¡Humillémonos para que seamos enaltecidos por el gran Enaltecedor!

No hablemos mal unos de otros, pues estaremos juzgando y, con ese mismo rigor, se nos tratará en nuestro inexorable juicio personal. Olvidemos el orgullo y subordinemos nuestros planes a la voluntad del Eterno, pues somos neblina fugaz, que aparece y desaparece sin dejar rastro. Si Dios quiere, viviremos y podremos hacer lo que le pidamos, si está en resonancia con su voluntad; y si no hacemos el bien, pudiendo hacerlo, estaremos en falta ante los ojos del Supremo, con toda seguridad.

Seamos capaces de darle a la Semana Santa el verdadero valor espiritual que reclama; que sean días para hacer un alto, reajustar nuestras brújulas y reemprender nuestros pasos con un mayor sentido de orientación. No es tan difícil, solo debemos preguntarnos en cada acción nuestra: ¿Actuaría así nuestro Señor Jesucristo? Él está pendiente de nosotros; tiene sus expectativas puestas en cada uno, pues cada uno responde a un plan.

No debemos finalizar sin exponer que la muerte gloriosa del Señor, sin ‘cuidados paliativos‘, fue también una señal contra la eutanasia. Al morir con honra en la cruz, instruyó sobre el modo en el que los cristianos deben enfrentarse a su último aliento: el Crucificado le plantó cara, lleno de fe; la aceptó con amor, confiado en que iba hacia los brazos del Padre. ¿Fue o no un tránsito digno? Estando cerca de Dios, la muerte no asusta; la fe nos fortalecerá en la hora de la prueba.

Seamos etimológicos: no estamos de fiestas, sino en la semana de Jesús, quien sufrió muerte en la Cruz para lograr un pacto de vida eterna ante Dios, en beneficio de la humanidad. Una opción de eternidad bajo su gobierno, en el Sión definitivo, que debemos aprovechar. Intentemos ser mejores personas y rompámonos en este aniversario ante Él, para que lleve nuestras deudas a cero y nos comprometamos a dar lo que se espera de nosotros, según enseña Tito 2:14:

“Él se entregó a la muerte por nosotros, para salvarnos de toda maldad y limpiarnos totalmente, para que seamos suyos, deseosos de hacer el bien”

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