¿A QUÉ VINO JESÚS AL MUNDO?

febrero 5, 2015

El Señor Jesucristo fue hecho hombre para traer la verdad de la salvación al hombre. El mayor daño provocado por las divergencias entre iglesias cristianas ha sido sin duda la distorsión de tal verdad: el Evangelio de Cristo. En su afán por distanciarse del resto, y más allá del tipo de congregación que sea (y hablo de todas en general), e incluso más allá de las buenas cosas que hacen, cada iglesia siempre presenta praxis o planteamiento que le distancia no solo del resto, sino del propio Evangelio legado por el Señor Jesús, el Hijo de Dios, el Cordero enviado como pago de rescate para la salvación del mundo.

Los análisis policiales más avezados emplean un método cuando quieren llegar a la verdad de un asunto bajo investigación: van hacia la raíz, siguiendo la huella del hilo del delito hasta sus inicios; a ello deben el éxito de llegar a la verdad deseada.

Y ese recurso debería ser usado en todas las iglesias cristianas, independientemente de su denominación: buscar a Cristo, la raíz del Evangelio. Sin embargo, las diferentes corrientes teológicas de cada una de ellas han provocado la intoxicación, distorsión, y tergiversación, del mensaje de Jesús de Nazaret, con la práctica aceptación de todos sus seguidores, que ni se molestan en el mandato (no consejo) que el propio Hijo de Dios da en Jn 5:39:

Escudriñad las escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”.

De modo que la primera reflexión advierte no escuchar a ningún interpretador bíblico‘ que intente desdoblar la palabra con el conocido: ‘lo que Jesús quiso decir aquí, es…’

El Señor dijo lo que dijo, y fue muy claro; tanto que irrumpió como riada en el corazón de los malos judíos (los buenos le aceptaron), y sacó a la superficie el fango de sus malignos pensamientos y hábitos, provocando que estos decidieran crucificarle cuanto antes. O sea, no le crucificaron porque no le entendieron sino porque le captaron perfectamente y sabían que les confrontaba a ellos, a su falsa autoridad, y a su ‘gloria de hombres‘, contra la cual advirtió día sí y día también, porque sabía que esa falsa gloria lleva a la alfarería del diablo.

Cómo podéis creer, vosotros, que recibís la gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del único Dios” [Jn 5:44]

Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio y no ha permanecido en la verdad… (Jn 8:44)

Los teólogos obvian a Jesucristo y siguen a satanás, el primer teólogo del mundo: el gran tergiversador, cuya primera teología fue engañar precisamente a Eva ‘reinterpretando‘ el mandamiento de Dios que la primera mujer le dijo haber recibido (Gén 3: 4-5):

Entonces la serpiente dijo a la mujer: ‘No moriréis, sino que sabe Dios que el día en que comáis del fruto serán abiertos vuestros ojos y seréis como dioses, conociendo el bien y el mal’

Esa experiencia debería bastar para que todos fuéramos más prudentes al prestar nuestros oídos al canto de sirenas. El propio Señor Jesucristo dio la pauta a seguir cuando fue tentado por la ‘tergiversaciones‘ del diablo en el desierto (Mat 4:1-11). Por tres veces fue tentado, y las tres lo neutralizó con las Escrituras, (la 2ª tentación fue con tergiversación) diciéndole: “está escrito”. De modo que los teólogos que alteran La Palabra original no son enviados del Señor, sino de su enemigo.

Así que, si un cristiano decide seguir al Señor Jesús, buena determinación toma, pero mejor aun sería limitarse a repetir textualmente las cosas que dijo el Cristo, porque les aseguro que no hay nadie, ni en lo alto, ni en lo ancho, ni en lo superficial ni en lo profundo, que pueda optimizar el Evangelio del Señor. Lo que vino del Padre es perfecto; nadie puede reformarlo ni aquí en la tierra ni en los cielos. Lo legó el apóstol Pablo en Heb 6:17-20:

Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, la confirmó con un juramento, para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo, quienes buscamos refugio para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros; la cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo; donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.”

Por tanto, no son reformas ni reformistas lo que necesita el Evangelio, sino Restauración de la palabra del Señor, según su forma y manera; según la perfección de su pedagogía y didáctica. Esa tesitura la vemos en Su advertencia de Apo 22:18-19:

...yo testifico a todo el que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la ciudad santa y de las cosas que están escritas en este libro.

También en Apo 2: 23 es incisivo y directo:

“… y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriño la mente y el corazón; y daré a cada uno de vosotros según vuestras propias obras.” 

¿Acaso el Señor menciona la fe por alguna parte? No nos dice que nos juzgará según nuestra fe, sino que es específico: escudriña nuestras mentes y corazones, y nos dará a cada uno según obremos.

Quien decida hacer labor evangelista, al predicar debe ceñirse a las palabras del Señor, y a las de los profetas y apóstoles… siempre que estas no contradigan las palabras de Cristo. Les aseguro que no hay decisión más saludable, porque algún día estaremos ante Él, y entonces veremos como hemos sido vistos, y sentiremos vergüenza ante Él al darnos cuenta del error si habiendo seguido enseñanzas de hombres hemos propugnado, no Su Palabra, sino su tergiversación.

El Hijo de Dios nos ha dado una norma para que no seamos engañados, porque satanás anda por toda la tierra (sobre todo por las iglesias) embaucando a las naciones, para prenderlas en sus astutas cadenas y conducir sus almas al infierno. Por consiguiente, solo si se ora con espíritu contrito, obedeciendo textualmente sus ordenanzas, sin alterar el Evangelio original, se será aceptado.

Si damos la buena noticia de la salvación mediante el quebrantamiento y arrepentimiento, aceptando a Jesús como nuestro salvador, bautizándonos en el agua por inmersión, como Él lo hizo, esforzándonos por no pecar, y repitiendo al mundo sus advertencias, podremos ser acreedores de Su promesa. Solo siendo fiel, como Él exige: “Se fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.”. Por tanto, si un hermano, confundido, teologiza alterando alguna sentencia de Cristo, amonestémosle; si es nuestro hermano reconocerá el error y se disculpará ante el Señor. Si no lo hace es porque la vanidad y la soberbia ya están en él, y el diablo es quien lleva sus riendas y quien le ha conducido a la transgresión.

Por último, tener siempre presente el mensaje de la misericordia dado por el Señor: recordar en todas las cosas a los pobres, los necesitados, los enfermos y los afligidos, porque quien no lo haga así, no es su discípulo.

El Señor Jesús vino al mundo para salvarlo; y su método es el mejor método: convertir a sus seguidores en pescadores de personas para la salvación de estas. Salvación por fidelidad al plan original de Salvación, enseñando las mismas cosas, y advirtiendo sobre las mismas cosas que advirtió siendo hombre. Y la mayor seguridad que puede tener un cristiano es que, al estar ante Él pueda decirle:

Señor, perdona mis errores, pero por favor, ten presente que no acepté ninguna gloria humana; intenté serte fiel desde el alfa hasta la omega, tu primera y última letra, como nos ordenaste.”

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¿POR QUÉ ES NECESARIO QUE LAS PERSONAS SE BAUTICEN?

marzo 12, 2013

Marzo 12/2013

Trabajando en la obra misional en mi iglesia, he visto más de una vez que buenos muchachos, aun decidiendo oír y aceptar el mensaje del Evangelio, dejan de ser receptivos a la hora de decidir bautizarse. O sea: no entienden la necesidad del bautizo establecido por el mismo Señor Jesucristo.

Sobre la importancia del bautismo quiero escribir hoy.

El Nuevo Testamento nos relata en Hechos 9, como Saulo, en componenda con el sumo sacerdote judío, recibe las cartas de extradición para las sinagogas de Damasco. Iba con la intención de hallar y llevarse presos a Jerusalén a todos los cristianos, hombres o mujeres. En ese viaje de tuvo un encuentro con el Señor Jesús, quien le amonestó y le dejó ciego, trastocándole todos sus planes.

Al 3er día, Jesús se le presentó a Ananías, un discípulo suyo, para que fuera a donde estaba Saulo, le impusiera las manos, le devolviera la vista, y luego le bautizara.

No fue hasta después de esto, y recibiera la confirmación del Espíritu Santo, que el renacido Pablo, apóstol de Cristo, pudo comenzar su vital misión evangelizadora; solo habiendo renacido de las aguas. Años más tarde fue llevado en Espíritu al 3er cielo; el sitio donde está el Paraíso (2ªCor 12:1-4), el lugar determinado por Dios para el descanso de los justos, luego de la muerte física. Fue un premio a su esfuerzo.

Toda salida es la entrada a otro lugar. Así, no se entra a un sitio si no se sale antes de otro. Esta experiencia de Pablo nos ha sido legada para que sepamos qué debemos hacer si queremos asegurar a nuestro espíritu la entrada a un buen lugar, cuando esté obligado a salir del cuerpo físico en nuestra muerte.

En el artículo de este blog: LA PARÁBOLA DEL SEMBRADOR NOS AFECTA, del 1º/enero/2013, se aclaró lo que quiso decir el Señor Jesús con su parábola de las espigas fructificando al 30, el 60 o el 100% (Mat 13:1-9). Y también lo que quiso decir cada una de las 31 veces que habló en plural sobre “el reino de ‘los cielos’ (Ej: Mat 4:17; 5:11-12; 7:21; 11:11; 13:44; 18:3; 19:23; 23:13; 25:1-13) .

Las espigas fructíferas y el reino de los cielos están intrínsecamente relacionados. Nadie que no se haya bautizado en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, tal cual estableció el Señor Jesús podrá entrar al paraíso cuando muera; o sea: un sitio del 3er cielo, uno de los que habló en plural el Hijo de Dios.

Esto lo sabemos desde que iniciamos el estudio del Evangelio de Cristo. Y responde esto la pregunta original del por qué debemos bautizarnos… pero solo en parte. La verdadera razón, la condición sine qua non la da Pablo en Rom 8:12-14:

Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.”

Y esta es la verdadera importancia del bautismo; al ser sumergidos a la manera de Cristo, su sangre nos limpia de pecado, establecemos compromiso de fidelidad con el Creador, y nos convertimos en sus hijos… sus herederos.

Por Ley Celestial, el bautismo nos hace herederos de cada promesa dada a través de Jesús. Si morimos bautizados, habiendo permanecido fieles, como Hijos de Dios tendremos visa para el Paraíso, para esperar allí la 2ª venida de Cristo.

Y según esa misma ley, nadie sin bautismo podrá ser considerado heredero de la promesa. Al morir se le negará el acceso de su espíritu al Paraíso… y entonces deberá ir a otro sitio, el anticielo, el infierno de satanás, donde morará, pagando un precio de castigo por no haberse arrepentido en vida, ni aceptado a Jesús como su Salvador, permaneciendo fiel hasta que el Señor lo estime necesario.

Por eso Él avisó a los mal autoproclamados ‘cristianos’, en Mat 7:21:

No todo el que me dice: ‘¡Señor, Señor!’, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”.

¡Por eso es importante el bautismo, no recién nacidos, sino con conciencia de culpa, tal cual se hizo bautizar el propio Jesús, para sentar cátedra!

La juventud que dispone de salud se siente segura: están jóvenes, no se enferman, corren sin descansar, están toda una noche despiertos en las discotecas y/u otros sitios, dejándose llevar por la riada del mundo, sin pensar en lo efímero de la vida, abrazados a la quimera de lo fugaz, lo que se acaba, vencido por el tiempo.

No piensan en lo frágiles que realmente somos. Un día cualquiera despiertan con un dolor que va a más durante días, sin reacción a los calmantes, y de pronto se ven ante el médico, informe en mano, oyendo el nombre de la dolencia detectada, que hará todo lo posible por sacarlo de la vida. Solo hay que visitar oncológicos, salas de neurología, cardiología, digestivas, traumatología, etc, y contar la gente joven que se ven de pronto enfrentados a la vulnerabilidad humana.

Según datos del Ministerio de Salud Pública, diabetes, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, cáncer ictus, y males respiratorios encabezan la lista negra. Hoy, las principales causas de muerte en España y en el mundo son las enfermedades crónicas no transmisibles, que aparecen a edades cada vez más prematuras. Constantemente mueren de infarto en los campos de fútbol, baloncesto, u otras disciplinas, jóvenes considerados sanos hasta ese instante. También de cáncer de distintos tipos, o de asma, sida…

Estudios de la población joven muestran que los predecesores de las enfermedades de corazón empiezan en la adolescencia. El proceso de arterosclerosis dura décadas, y comienza en la infancia. Las determinantes patobiológicas, en estudios basados en jóvenes, demostraron que las lesiones internas aparecieron en todas las aortas y más de la mitad de las arterias coronarias derecha de infantes de 7 a 9 años.

Un informe de la OMS dice que cada año mueren más de 2,6 millones de jóvenes de 10 a 24 años por causas prevenibles. Y cada día más jóvenes padecen muerte súbita tanto en la calle como en hospitales. Si antes los afectados por males superaban los 70 años de edad, actualmente hay muchos que ni siquiera llegan a los 40. Son miles de muertes prematuras diarias.

Y no solo por enfermedades; hay muchas formas de cortar sueños, que no tienen en cuenta los deseos de vivir, ni la fortaleza física o mental, ni que se haya acabado de terminar la carrera y se tenga un buen trabajo; ni proyectos ni la buena racha por la que hasta un instante antes se haya estado viviendo. Se estima que los traumatismos causados por el tránsito provocan la muerte de unos 700 jóvenes cada día.

En España, unos 1.400 jóvenes mueren cada año en accidentes de tráfico; es la 1ª causa mortal en personas entre 15 y 29 años. Pero hay muchas otras que aíslan del hilo de la vida: tabaquismo alcoholismo, accidentes laborales e incluso deportivos, asesinatos… Cada día mueren aproximadamente 430 jóvenes de 10 a 24 años por violencia interpersonal. Así las cosas, y sabiendo que somos parte de la estadística: ¿no es inteligente blindarse contra las posibilidades de que ocurra un imprevisto?

Muchos jóvenes contratan seguros: moto, coche, dental; trabajan para pagarlo. Sin embargo, son reacios a aceptar el contrato más seguro de todos, pese a ser gratuito: el de una vida eterna sin contratiempos ni castigo ni dolor. No hay que firmar nada; solo comprometerse en vivir fiel a las condiciones del seguro: obediencia.

Y esto es lo que hace más difícil la decisión de buenos jóvenes. Es una lástima que el mundo haya logrado ejercer una influencia tan grande, tanto entre la juventud como entre la propia vejez; no se bautizan por temor al compromiso con Cristo. No saben de hecho que, al negar al Señor le están diciendo ‘Sí’, a su enemigo, contrayendo automáticamente un compromiso con él. Jesús lo aclaró en Mat 12:29-30:

“Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa. El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.”

A todo el que no lo haya hecho ya, le exhorto a romper las ataduras del ladrón para que no saquee el premio de la promesa. Acudan con fe a las aguas del bautismo, en los mismos términos que lo hizo el Señor Jesús; no desparraméis, sino recoged junto a Cristo, con compromiso, para que Él os dé el júbilo de vuestra recompensa.

¡Sed Hijos del Dios Vivo, no bastardos deudores de las tinieblas, el dolor, y la muerte!

 


LA TECNOLOGÍA Vs LA SALVACIÓN EN DIOS.

enero 15, 2013

 15 de Enero/2013

Hace poco terminó en Las Vegas, USA la feria Internacional de Electrónica CES. Allí, Panasonic mostró su nueva gama de electrodomésticos (hornos, aire acondicionado, lavadoras, etc) controlados mediante un smartphone con soporte NFC y la aplicación debida. Hubo muchas novedades de distintas empresas; Samsung mostró la de un teléfono celular con pantalla de colores, flexible, por ser plástica y no de cristal, y con el grosor de una hoja de papel: un artilugio del tamaño de una caja de fósforos.

Una vez leí: “Nada es veneno, todo es veneno; el secreto está en la dosis.” Y eso se aplica en que los avances mal usados son dañinos. Hoy hay más accidentes de tráfico  por distracción con el móvil que hace unos años. Al principio solo se llamaba o respondía llamadas o se leían y remitían SMS mientras se conducía; pero hoy va in crescendo el que la cámara de un helicóptero policial detecte el uso de los modernos Androids y Cia. como navegadores. Estando al timón, igual se busca la vía de acceso desde Lepe a Madrid, que se habla o está pendiente de e-mails o se dedica atención y tiempo a los ‘whatsApp’ que cada vez más esclavizan la voluntad del ser humano.

Además, la cita de Las Vegas, más allá de los sin duda pasmosos avances exhibidos, dedicó (este año más que el anterior) conferencias a la relación entre tecnología y placeres carnales. Por ej: el fabricante canadiense Standard Innovation presentó un vibrador para parejas, con la oferta de ser ‘el único que puede ser usado durante las relaciones sexuales’. En esa misma feria, se presentaron debates como: ‘El sexo no envejece’, ‘La ciencia se encuentra con la sexualidad y ‘El sexo en tiempos digitales’.

Más allá de las innegables ventajas que el desarrollo tecnológico aporta al campo de la industria en general, y de la salud en particular, también se ve como algunos, en su afán de ganar dinero, venden su alma al diablo y usan la tecnología como trinchera anticristo. Cada vez más subyugan al espíritu y al corazón humano. Hay invenciones que, más que ser un aporte positivo a la sociedad, violan las leyes de Dios y trasmutan en drogas virtuales que arrastran las personas hasta su destrucción definitiva.

Jugar al bingo, ver pornos en HD, intercambiar archivos pedófilos, fabricar bombas, etc, cada vez está más al alcance no solo de adultos, sino de menores de edad. Y no hay quien pare esa noria. Los alumnos en clase están más pendientes de videojuegos, Facebook, recepción de fotos, pornografía, etc, que de su superación personal.

Y lo más preocupante es que ese peligro está tocando las puertas de la misma iglesia cristiana, con la venia y/o apatía de sus dirigentes. No digo que haya visto el uso de la pornografía dentro de las iglesias, pero sí que he detectado a alumnos en sus zonas wifi, supuestamente comprometidos con Cristo, más pendientes de los juegos y correos a través de sus smartphones, que de las clases de Evangelio.

Y esto es sin duda un gran obstáculo, no solo para ellos, sino mayor aun para los dirigentes que con un alto grado de responsabilidad no han decidido todavía atacar ese problema. Algo crucial, pues se trata del futuro de la iglesia cristiana.

Por otra parte, para el mundo implicado con el compromiso de ‘salvar al planeta’, opuesto a la contaminación ambiental, malos políticos, desigualdades sociales, etc, la protección de la Tierra es la garantía de la salvación personal futura. Priorizan lo subjetivo a lo objetivo; dicen que ese amparo depende de las gestiones y luchas de los débiles contra los poderosos. Sin embargo, deberían apagar esa luz larga que pretende ver al mosquito del futuro sin detectar al elefante del presente, y en su lugar dejar que prenda en el interior la luz que guía en Verdad a la Salvación individual.

Dios dice muy claramente cual debe ser nuestra preocupación prioritaria:

Oíd, oh cielos, escucha, oh tierra, y regocijaos, vosotros los habitantes de ellos, porque el Señor es Dios, y aparte de Él, no hay Salvador.

Esto también dice el Señor:

Yo, el Señor, soy misericordioso y benigno para con los que me temen, y me deleito en honrar a los que me sirven en rectitud y en verdad hasta el fin. Grande será su galardón y su gloria; y a ellos revelaré todos los misterios ocultos de mi reino desde los días antiguos, y por siglos futuros; les haré saber la buena disposición de mi voluntad tocante a todas las cosas pertenecientes a mi reino. Aun las maravillas de la eternidad…

O sea: sin rectitud no hay avance espiritual; la corrupción sigue morando en nosotros, y no podremos ser herederos de la promesa, por cuanto en el reino de Dios (que Jesús nos promete si somos fieles a su legado) es imposible que moren la pureza con la impureza; tal mezcla es tan imposible como la de aceite y vinagre en sus estados naturales.

En realidad, la contaminación del planeta es secundaria ante el peligro de la notoria corrupción que alcanza el alma humana en los tiempos actuales. Más que preocuparnos por el efecto invernadero, la toxicidad de los gases industriales, la tala de árboles, la matanza de ballenas, o la posible extinción del colibrí esmeralda, el lobo rojo, o el gorila de montaña, deberíamos alarmarnos muy seriamente por lo que verdaderamente está en peligro de extinguirse por fuego: el alma humana.

Yo doy testimonio de que es cierta la advertencia del Señor Jesucristo que aparece en Luc 16:19, cuando cuenta la historia de Lázaro el mendigo, que va al Paraíso, y el rico sin nombre, condenado al infierno. (Había perdido su nombre debido a la contaminación de su alma; por esa razón no aparecía inscrito en el libro de la vida)

No voy a describir aquí esa historia, pero les sugiero que la lean, porque contiene más verdad y conocimiento para salvación, que el que puedan hallar en ningún otro libro. La angustia tormentosa del rico en el infierno que ahí se relata, es un aviso para los que insisten en ignorar las advertencias de Jesús, el Hijo de Dios, de quien de nuevo doy testimonio; a quien vi el 2 de enero del 2009 (Él sabe que es cierto), y con quien conversé en visión. Su misericordia me alcanzó, exhortándome al arrepentimiento, bajo una amonestación severa debido al trato que había dado en mi blog a los defensores de la evolución, por haber respondido a sus insultos y descalificaciones con igual ofensa.

Categóricamente, el Señor me ordenó que no diera a nadie por muerto, pues yo mismo lo había estado, y Él me había rescatado. Me ordenó borrar cada insulto mío, uno por uno, dejando los otros, en más de 2000 debates; ello me llevó más de un mes. Y aprovecho la oportunidad por si ha quedado alguno, para que me lo hagan saber y pueda suprimirlo.

Posteriormente, el 13 de septiembre del 2011 me condujo en espíritu al infierno, y luego me dio evidencias de que esa visita había sido cierta, y que debía testimoniar sobre ella. Nunca me ha revelado el Paraíso; probablemente porque aun estoy lejos de él; pero prometo que si alguna vez Él me muestra al menos una pequeña parte de esa Plenitud, también hablaré de ello; contaré, para esperanza, todo lo que me autorice contar.

Más allá de esto, advirtiendo sobre el infierno, el propio Dios expone, refiriéndose a la resurrección de los muertos para juicio, cuando el Señor Jesús regrese:

Y saldrán, los que hayan hecho el bien, en la resurrección de los justos; y los que hayan hecho el mal, en la resurrección de los injustos.

“La resurrección de los injustos”… ¿de dónde resucitan? Sabemos que los justos van al Paraíso cuando mueren pero, si Jesús instruye en el capítulo 16 de Lucas que el mundo de los muertos está dividido en dos: Infierno y Paraíso: ¿A cual pertenecen los injustos sino al infierno? Y por si alguien quiere acomodar esto a sí mismo, diciendo que han sido buenos, y que eso no va con ellos, les remito la frase del Señor:

El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra

Todos somos pecadores, en mayor o menor medida, en público y/o en secreto; y jamás podremos estar en su presencia si morimos en pecado. Deberemos purgar nuestras faltas con dolor y sufrimiento, en el sitio preparado para ello desde el principio de los tiempos. Reajustemos el alma y el espíritu, pues no hay más tiempo que este para ponernos en paz con el Señor Jesús a través del bautismo por arrepentimiento y la fidelidad futura.

Aprovechemos los avances tecnológicos para todo tipo de bien; para todo lo que sea útil a la humanidad… pero huyamos como de la propia muerte, de la tecnología diseñada para conducir a la corrupción moral del espíritu. Sigamos con decisión inquebrantable la flecha que guía hacia Cristo, el rastro de sus pasos: Su Evangelio.

Si somos negligentes respecto a este aviso, haremos un muy mal negocio. Den por seguro que habría que pagar una hipoteca con un interés muy alto, y muy extenso en el tiempo, por una lúgubre y pavorosa residencia que, si nos esmeramos, todos podemos evitar.

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LA PARÁBOLA DEL SEMBRADOR NOS AFECTA.

enero 1, 2013

1º de enero/2013

Un sembrador salió a sembrar. Y al sembrar, una parte de la semilla cayó en el camino, y llegaron las aves y se la comieron. Otra parte cayó entre las piedras, donde no había mucha tierra; esa semilla brotó pronto, porque la tierra no era muy honda; pero el sol la quemó al salir, y como no tenía raíz, se secó. Otra parte de la semilla cayó entre espinos, que crecieron y la ahogaron. Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio buena cosecha; algunas espigas dieron cien granos por semilla, otras sesenta granos, y otras treinta. [Mat 13:3-8]

Ante todo, deseo dejar mis mejores deseos para que en este 2013 la Palabra del Señor Jesucristo ancle en sus corazones.

Empiezo este nuevo año con ese versículo porque me ocurrió algo extraordinario: Estando en una clase de Evangelio, solo dos alumnos, con el profesor analizando la explicación que posteriormente Jesús da a sus Apóstoles sobre esa parábola, en Mat 13: 18-23, vino a mí una revelación:

“Eso se corresponde con lo que has aprendido sobre los 3 Reinos de Gloria Celestial”

Y, ¿por qué es importante esa manifestación? ¿En qué edifica? En dos cosas:

En primer lugar, que se cumple su promesa de Mat 18:20:

“Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre,  allí estoy yo en medio de ellos.

Y en 2º lugar, que al hablar de espigas, se está refiriendo a frutos de cosecha, ya que la espiga es lo último que brota de la planta. Si habla de 100, 60, y 30 granos por espiga, claramente está refiriendo las categorías de frutos que el Señor establecerá para su selección… la selección de los reinos eternos a los que se refiere cuando repite tantas veces “el reino de los cielos”, así, siempre en plural. Es decir: tres categorías… correspondientes a 3 reinos de gloria celestial.

Eso es coherente con lo descrito en el artículo 185: LOS 3 REINOS DE GLORIA : Celestial, Terrestre, y Telestial, y clarifica el enigmático concepto tantas veces repetido por el Señor Jesús  sobre el ‘reino de los cielos’, así, en plural, durante sus 3 años de instrucción. (Mat 4:17; 5:3, 10, 19, 20; 7:21; 16:19; 18:3; 19:14 y 23; Luc 6:23; 10:20; 11:2; 12:33…)

El apóstol Pablo dice en 2ªCo 12:2-4:

“Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar.”

Ese versículo nos da 3 informaciones:
1- Que hay un tercer cielo
2- Que en ese tercer cielo se encuentra el Paraíso de Dios. (a donde van los muertos que mueren en el Señor, habiendo sido bautizados en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, y habiendo muerto fieles al Evangelio de Jesucristo.)
3- Que si hay un 3er cielo, quiere decir que hay por necesidad un 2º y un 1º… ¡los ‘cielos’ de Jesucristo!

Con esos datos, volvamos a la parábola: La semilla representa al Evangelio de Cristo en cada corazón; habla por tanto de lo fructífero que cada cristiano puede llegar a ser. Al final, cuando sus ángeles vengan a recoger su pueblo, nuestro comportamiento y frutos nos asignarán un sitio en uno de esos reinos de gloria del Dios Creador, nuestro Padre Celestial; algo también coherente con lo que dice Mat 16:27:

“El Hijo del Hombre vendrá en la Gloria de su Padre y con sus ángeles para recompensar a cada uno según sus obras.”

Así, la espiga (léase cristiano) que dio 100 granos, rindió al 100%; o sea: al máximo. Por tanto, tendrá su sitio natural en la exaltación máxima, el 1er cielo… el máximo  sitio de Gloria: la Plenitud de Dios. Allí vivirá por siempre, bajo el gobierno de Cristo, y en la presencia del propio Dios. El grado de purificación que le da ese 100% le conduce a la Perfección; le hace apto para vivir bajo la ley de ese Reino Celestial. La pureza lograda le permitirá soportar la Gloria del mismo Dios.

Por otra parte, la espiga que dio 60 granos, rindió al 60%. O sea, no dio el máximo; un 40% se perdió por el camino. Por tanto, ya que no pudo cumplir con la Ley Celestial del 1er reino, que exige el 100%, tendrá que habitar un reino de gloria inferior, el 2ºreino, el sitio que le asignan sus frutos… su comportamiento en vida entre los hombres. 

Y por último, la espiga que dio 30 granos por semilla, categoriza al cristiano que, aun siendo una buena persona, no se esforzó todo lo que pudo. Su rendimiento solo fructificó un 30% de lo que podía dar… perdió un 70% por el camino.  De modo que no podrá responder a las exigencias del 1º ni del 2º reino de gloria celestial, y solo se le permitirá acceder al 3er reino de Gloria del que habló Pablo: el Paraíso de Dios, que aunque es la menor gloria, es una inmensa bendición, también contenida en la promesa de Jesús.

El resto, el que no sea hallado fructífero o connivente con uno o varios de los distintos tipos de pecados, deberá pagar el precio de su actitud en vida. En su deseo por justificar ‘pecadillos’, según un personal ‘espiritúmetro’, olvidan que Jesús dejó casi 50 versículos en los que advierte sobre la desobediencia. Uno de ellos, muy claro, cita de nuevo al reino de los cielos en plural; está en Mat 7:21:

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Y este otro, en Mat 10:22:

  “Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre;  mas el que persevere hasta el fin,  éste será salvo.

Sabiendo que Jesús dijo que solo entrará en sus reinos quien haga la voluntad del Padre (y el Padre no induce a los pecadillos) o quien persevere hasta el fin, o sea, hasta su regreso, ¿cómo es posible que puedan habitar un reino de gloria personas cuyos actos en vida les conducen al mismo infierno? La misericordia no puede reclamarle su parte a la justicia de Dios, porque le falta la esencia: ‘el arrepentimiento que nunca llegó‘.

Sin embargo, aun así podrán ser salvos los que hayan muerto en pecado. Después de pagar en el infierno un precio de punición en el espíritu, aun podrán optar por otros dos reinos de gloria: El Terrestre o el Telestial. No tienen el carácter de gloria celestial del reino de los cielos de los que habló Jesús; pero sí una gloria inferior. Y eso lo logran, si son bautizados… ¡gracias a la promesa de Mar 16:16:

El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.

¡La promesa de Cristo les redime! El haber pecado, sin haber rechazado al Espíritu Santo, sin perjurar ni blasfemar contra Él, les permite beneficiarse de la misericordia de Jesús… aun después de muertos, si sus familiares en vida que hayan sido bautizados, se bautizan en su nombre, como ‘apoderados espirituales de ellos. Es algo difícil de aceptar por las distintas confesiones cristianas de hoy; sin embargo era una costumbre establecida por el Señor Jesús entre sus apóstoles, que el tiempo o la tergiversación humana, ha impedido que llegara a nosotros. Pablo habla de ello con toda claridad, en 2ªCor 15:29:  

De otro modo, ¿qué harán los que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos resucitan? ¿Por qué,  pues, se bautizan por los muertos?”

Quien dilapida su existencia humillándose en el pecado, ofendiendo a Dios, defraudando a Jesucristo, y niega el Evangelio por propia voluntad, tendrá que pasar un tiempo de condenación sometido en muerte a aquel a quien se sometió en vida. Pero si un familiar suyo, habiendo sido sumergido en las aguas tal cual ejemplificó el Señor, bautizado en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, actúa como apoderado suyo en el mundo de los vivos, y se bautiza en su nombre, facilitará que, luego del tiempo de dolor que decida el Señor, este enviará ángeles suyos, con Su poder, al propio infierno para preguntar al que esté penando si ‘está preparado para recibir el Evangelio del Señor

Si lo acepta, es sacado de allí y enviado a una prisión espiritual, lejos ya del dolor, en donde comenzará a recibir el legado de Cristo. Si aprovecha esa oportunidad podrá obtener también su propia salvación eterna; aunque ya no en un reino de gloria celestial, pues en vida renunció a ella, pero al menos en otro reino de menor gloria (Terrestre o Telestial) fuera ya del infierno, sin padecer los terribles dolores del reino de satán.

Así se manifiesta una vez más en Jesucristo  la misericordia del Padre. Aunque antes la misericordia haya tenido que ceder paso a la Justicia y esta lleve a penar un tiempo en el infierno, condenado a un grado de punición según pecado, aun le queda la esperanza de la salvación. Una vez bautizado por algún familiar vivo (a su vez ya bautizado), la misericordia le reclama y le da su oportunidad si se arrepiente de sus pecados y acepta allí el Evangelio de Cristo.

Solo que será cuando Jesús vaya en su rescate: un milenio después de su venida;  cuando haya puesto en orden todas las cosas. Luego del juicio, no podrá vivir con Jesús, ni verá al Padre; pero vivirá bajo el gobierno del Espíritu Santo, si no blasfemó en su contra.

Por eso dice la Palabra de Dios, en Mat 12:32:

A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.

Visto todo esto, creo que la decisión más inteligente es luchar con todas las fuerzas por la opción de la promesa contenida en la parábola del sembrador, en Mat 13:3-8:

“Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio buena cosecha; algunas espigas dieron cien granos por semilla, otras sesenta granos, y otras treinta.”

¡Esforcémonos para entrar directamente en la Gloria Celestial!¡Que el infierno no nos vea el pelo! Rindamos al máximo, para que podamos disfrutar el máximo de las promesas de nuestro Señor Jesucristo, junto a Él, bajo su gobierno eterno… en la misma presencia de nuestro Dios y Padre Celestial.

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6ª CAPCIOSIDAD ANTICRISTO QUE ORBITA EN LA RED.

julio 18, 2012

 Julio/18/2012

Estas capciosidades que neutralizo gracias al Señor, las copié del blog:

http://imaginario-nopensar.blogspot.com.es/2011/07/la-segunda-venida-de-cristo.html

[Capcioso: (Del latín captiosus; raíz: captio = engaño) Proposición hecha para confundir o engañar a un interlocutor o auditorio]

[6-Si ofrecer la salvación a través de Jesús siempre estuvo en los planes de Dios, ¿por qué no envió a Jesús desde el principio, en lugar de confundir y engañar generaciones de personas mediante la creación de una religión llamada Judaísmo que, según Dios mismo sabía de antemano, no sería la adecuada?]

No se confundió a nadie; es otra tergiversación de la verdad. Aunque no le reconocieron, los judíos esperaron al Mesías siempre; ancestros hebreos alertaron de su venida. El propio Jesús dijo, en Jn 5:39:

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí…

Y las Escrituras hablan de Él desde el principio al fin. Gen 49:10-12 dice:

Nadie le quitará el poder a Judá ni el cetro que tiene en las manos, hasta que venga el dueño del cetro, a quien los pueblos obedecerán. El que amarra su burrito a las viñas, el que lava toda su ropa con vino, ¡con el jugo de las uvas! Sus ojos son más oscuros que el vino…’

Parábola coherente con las reveladas en Apocalipsis 5:5 y 19:12-15:

‘Y uno de los ancianos me dijo: No llores; el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.’

‘Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.’

También la revelación a Ana, en 1Sa 2:10 (±1060 aC)

‘Delante de Jehová serán quebrantados sus adversarios, Y sobre ellos tronará desde los cielos; Jehová JUZGARÁ LOS CONFINES DE LA TIERRA, Dará poder a su Rey, Y exaltará el poderío de SU UNGIDO.’

Y más tarde, en 2Sa 7:12-16: (±1030 aC)

“Y cuando tus días fueren cumplidos, y durmieres con tus padres, yo afirmaré tu simiente tras de ti, la cual saldrá de tu vientre (la virgen María era descendiente del rey David); y yo afirmaré su reino. Este edificará casa a mi nombre: y yo afirmaré para siempre la silla de su reino. Yo le seré a él padre, y él me será a mí, hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres… Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro; y tu trono será firme eternamente.”

Luego, en Psa 2:1-12: (± 900 aC)

¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan vanidad? Estarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán en uno contra Yaveh, y contra SU UNGIDO, diciendo: ‘Rompamos sus cadenas: y echemos de nosotros sus cuerdas.’ (Lo que dice el ateísmo hoy) El que mora en los cielos se reirá: el Señor se burlará de ellos… Yaveh me dijo: ‘Mi hijo eres tú: yo te engendré hoy’…

Y ahora reyes entended: admitid consejo jueces de la tierra. Servid a Yaveh con temor: y alegraos con temblor. Besad al hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino: cuando se encendiere un poco su furor, bienaventurados todos los que en él confían.

Y en Miq 5:2: (± 750 aC)

Mas tú, Belén Efrata, pequeña para ser en los millares de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son DESDE EL PRINCIPIO, desde los dias de la eternidad.

Y otra vez en Isa 9:6-7: (±740 aC)

‘Porque niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado es asentado sobre su hombro; y llamarse ha Admirable, Consejero, Dios, Fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz: La multitud del señorío y la paz no tendrán término, sobre el trono de David, y sobre su reino, disponiéndole, y confirmándole en juicio y en justicia desde ahora para siempre…’

Vuelve a citarle en Jer 23:5: (± 627 aC)

He aquí que vienen días, dijo Yaveh, y despertaré a David renuevo justo, y reinará rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra.’

Y la enigmática profecía Cristo-Apocalipsis, en Dan 9:25-26 (±604 aC)

Sepas pues, y entiendas, que desde la salida de la palabra para hacer volver el pueblo, y edificar a Jerusalem, hasta el Mesías Príncipe habrá siete shâbuâ, sesenta y dos shâbuâ; entre tanto se tornará a edificar la plaza, y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos shâbuâ el Mesías será muerto, y no por sí; y el pueblo príncipe viniendo destruirá la ciudad, y el santuario, cuyo fin será como con avenida de aguas: hasta que al fin de la guerra sea talada con asolamiento.”

Shâbuâ no significa semana.

 

Nota: La palabra del hebreo antiguo original ‘shâbûa’ se tradujo al inglés como ‘week (semana)’, pero no significa eso; solo fue una interpretación a la que se llegó relacionando lo que se creyó participio pasivo en la traducción H7650, con lo que se creyó denominativo en H7651. Es obvio que el traductor llegó a ‘semana‘ por caminos indirectos, no por conocimiento de la palabra. El hebreo puede verse en azul: se escribía solo con consonantes; se acudió a la tradición moderna para entender la palabra. Y eso no garantiza una correcta traducción al 100%.

Pero también en Lam 4:20: (± 587 aC) se avisa sobre Jesús:

El resuello de nuestras narices, EL UNGIDO de Yaveh fue preso en sus hoyos, de quien dijimos: A su sombra tendremos vida entre las gentes.’

Y por último, en Zac 9:9: (520 aC)

Alégrate mucho, hija de Sión, jubila, hija de Jerusalem. He aquí que tu Rey vendrá a tí, Justo y Salvador, pobre y cabalgando sobre un asno, y sobre un pollino hijo de asna.

Todos estos versículos refutan la 6ª capciosidad antibíblica: no se engañó a nadie. Se habló de Jesús desde el inicio; siempre estuvo en los planes de Dios. Y si lo hizo a su forma, Él sabrá por qué; es el dueño del tiempo y del espacio, así que racionaliza el espacio y el tiempo según estime conveniente.

Todos fuimos espíritus antes de nacer, y la humanidad (muertos incluidos), suma miles de millones de seres. ¿Cuánto tiempo no se requiere para que cada espíritu celestial tenga la oportunidad de habitar un cuerpo de carne? Si cada generación se renueva sobre ± 25 años, se impone la necesidad de mucho tiempo para que todos pudieran ‘nacer’ como humanos.

Esta vida es una época de prueba; su sentido es probarnos en obediencia, pues todos volveremos a Dios para el juicio que nos tamizará. El Creador no volverá a permitir que ocurra otra sedición como la que provocó Lucifer en los cielos, hace unos cuantos miles de años.

De modo que la 6ª capciosidad diseñada para torpedear la Biblia, queda anulada. ¿Se confundió y engañó, según difunde? ¡No! Desde el principio las Escrituras hablaron del Jesús Mesiánico, y los judíos le esperaban, solo que cuando vino y les confrontó por sus malos comportamientos, no quisieron reconocerle. Y lo mismo pasa hoy: como el evangelio de Cristo reclama una exigencia ardua desde la óptica y el costumbrismo humano, muchos, en lugar de aceptarle, levantan trincheras en su contra, declarándose en rebeldía.

En cuanto al judaísmo, obviamente Dios quiso que Israel fuera ejemplo para el resto del mundo. Pero muchos judíos se contaminaron. Envió a aquel que había prometido desde el principio, manifestando Su propio poder en él, para que fuera creíble, para que reaccionaran; y estos lo crucificaron… según el plan diseñado desde el principio. El mismo libreto diseñado de antemano. Sin embargo, dando a los actores el libre albedrío: cada cual eligió y elige su trinchera. ¡Y ese es el verdadero plan! Nuestra conducta sacará a la luz lo que hay en el interior de cada cual; luego será el juicio contra todos… según el mismo propósito del inicio.

¿Alguien a favor? ¿Alguien en contra? En este mundo, con nuestros actos y palabras, cada cual está levantando sus manos por una de las dos opciones. Nadie es neutro.

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IGLESIA POLÍTICAMENTE CORRECTA: INFIEL A CRISTO.

marzo 2, 2012

Marzo/2/2012

“Todo el mundo los odiará a ustedes por causa mía; pero el que se mantenga firme hasta el fin, se salvará. Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra; pues les aseguro que el Hijo del hombre vendrá antes que ustedes hayan recorrido todas las ciudades de Israel. Ningún discípulo es más que su maestro, y ningún criado es más que su amo.” [Mat 10:22-24]

El serllamado para servir a Dios, oyéndole, recibiendo sus visiones, o estudiando Su Palabra, contrae responsabilidad. La fiel ejecución del compromiso es más importante que el tener o no éxito en la misión.

Jeremías, que hablaba con Dios, y se le quejó por dar solo malas noticias, fue elegido como vigilia. De no haber dado Sus mensajes al mundo, habría sido responsable del destino de los oyentes. Al proclamarlos cumplió su deber, aun si el receptor lo ignoró. Pero no solo los profetas son centinelas; todo cristiano lo es. Si callamos ante algo que sabemos en el corazón que está mal, pecamos de tolerantes. Caer pesado es lo de menos, lo único importante es ser fiel a Cristo, al Espíritu Santo, y por ende, al Padre Celestial. Es más fácil pasar un problema a la próxima generación que enfrentarlo con valor; pero se responderá por cada dejadez.

Eze 13:1-23 habla de condenación a los falsos profetas. Sus mensajes eran lisonjeros, decían lo que la gente deseaba oír; pero con ellos les condenaba al ostracismo, no a la perfección. Pese al ánimo consolador, estaban errados. La falsa paz que propugnaban caería sobre ellos; la tolerancia animosa puede hacer que se esté animosamente equivocado. Dar falso consuelo y falso sentido de seguridad es un error. Ejemplos:

Eze 13:5 No habéis subido a las brechas ni habéis edificado un muro alrededor de la casa de Israel, para que resista firme en la batalla en el día de Javhe… 8 Por tanto, así ha dicho Javhe el Señor: Por cuanto vosotros habéis hablado vanidad, y habéis visto mentira, por tanto, he aquí yo estoy contra vosotros, dice Javhe el Señor. 9 Estará mi mano contra quienes ven vanidad y adivinan mentira; no estarán en la congregación de mi pueblo, ni serán inscritos en el libro de la casa de Israel, ni a la tierra de Israel volverán; y sabréis que yo soy Javhe el Señor.

Eze 13:10- Sí, por cuanto engañaron a mi pueblo, diciendo: Paz’, no habiendo paz; y uno edificaba la pared, y he aquí que los otros la recubrían con lodo suelto, 11 di a los recubridores con lodo suelto, que caerá; vendrá lluvia torrencial, y enviaré piedras de granizo que la hagan caer, y viento tempestuoso la romperá.

Eze 13:12 Y he aquí cuando la pared haya caído, ¿no os dirán: ‘Dónde está la embarradura con que la recubristeis’? 13 Por tanto, así ha dicho Javhe, el Señor: Haré que la rompa viento tempestuoso con mi ira, y lluvia torrencial vendrá con mi furor, y piedras de granizo con enojo para consumir. 14 Así desbarataré la pared que vosotros recubristeis con lodo suelto, y la echaré a tierra, y será descubierto su cimiento, y caerá, y seréis consumidos en medio de ella; y sabréis que yo soy Javhe. 15 Cumpliré así mi furor en la pared y en los que la cubrieron con lodo suelto; y os diré: No existe la pared, ni los que la recubrieron, 16 los profetas de Israel que profetizan acerca de Jerusalén, y ven para ella visión de paz, no habiendo paz, dice Javhe, el Señor.

Sobre esto mismo alertó Jesús cuando dijo en Luc 6:46-49:

“¿Por qué me llamáis Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? Todo el que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca. Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa.”

Si Cristo es el único camino hacia Dios, no se pueden contemplar otros caminos. Hay que hacer las cosas como Él dejó escrito que se hiciera, y hay que decir lo mismo que Él dijo. Si se habla de paz y amor, hablemos según Cristo, no según la gloria de hombres absortos en la complacencia del falso nirvana eclesiástico, ajenos a la amonestación que el Señor legó a su iglesia a través de su mensaje de Apo 2, repetido siete veces: ”

El que tenga oídos oiga lo que el Señor dice a las iglesias.”

¿Qué nos pasa a todos? ¿Se nos han caído las orejas? ¿O acaso hemos permitido que el diablo ponga tapones cada vez que a él le interese?

Ezequiel 33 es otra advertencia sobre la responsabilidad ante Dios:

Eze 33:2-9 Hijo de hombre, habla a los hijos de tu pueblo, y diles: Cuando trajere yo espada sobre la tierra, y el pueblo de la tierra tomare un hombre de su territorio y lo pusiere por atalaya, y él viere venir la espada sobre la tierra, y tocare trompeta y avisare al pueblo, cualquiera que oyere el sonido de la trompeta y no se apercibiere, y viniendo la espada lo hiriere, su sangre será sobre su cabeza. El sonido de la trompeta oyó, y no se apercibió; su sangre será sobre él; mas el que se apercibiere librará su vida. Pero si el atalaya viere venir la espada y no tocare la trompeta, y el pueblo no se apercibiere, y viniendo la espada, hiriere de él a alguno, éste fue tomado por causa de su pecado, pero demandaré su sangre de mano del atalaya. A ti, pues, hijo de hombre, te he puesto por atalaya a la casa de Israel, y oirás la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte. Cuando yo dijere al impío: ‘Impío, de cierto morirás’; si tú no hablares para que se guarde de su camino, el impío morirá por su pecado, pero su sangre yo la demandaré de tu mano. Y si tú avisares al impío de su camino para que se aparte de él, y él no se apartare de su camino, él morirá por su pecado, pero tú libraste tu vida.

Estos augurios explican que una comunidad no puede escapar del juicio por su culpa, confiando en la justicia de algunos de sus miembros. Una sociedad corrompida por alguna impureza, por pequeña que fuere, no puede esperar ser exonerada en razón de tener unos pocos santos en su medio; de la misma forma que no puede expiar una familia con algún grado de impureza el tener un antepasado piadoso.

El concepto de purificación se presenta vagamente; la corrupción se enseña de forma inocente, como ‘pecadillo‘ sin importancia; está tan arraigada en la sociedad que solo se hacen pequeñas modificaciones en el actuar. Se trae el mundo a la iglesia y se intenta, con gloria de hombres, compatibilizar ambas; mas eso es contaminación, no purificación. Es intentar estar con Dios y el diablo al mismo tiempo, sabiendo que lo puro no puede habitar con lo impuro. Esa frontera debe ser clavada en el corazón de cada cristiano.

Se hacen las cosas al revés. Cada templo de Dios debe purificarse para luego llevar al mundo la asepsia. Y debe hacerse sin importar lo pequeño que sea, pues por costumbre vemos que a Él le gusta sorprender con lo pequeño: entre Caín y Abel, eligió al menor; también José fue el penúltimo de sus hermanos, y luego, Efraín más pequeño que Manasés, fue el bendecido por Jacob. David también era el más pequeño, y sin embargo, fue el elegido para reinar. Jesús, coronado como rey del mundo, nació sin embargo en un pequeño pesebre, en la pequeña aldea de Belén.

Purifíquese la iglesia pequeña, y verá la acción de Dios derramarse con poder sobre ella; será ejemplo ante los inmensos templos donde habite la gloria humana. Pongan al Señor a prueba en esto y lo verán.

La corrupción de una sociedad suele ir más allá de lo individual. Puede llegar a ser parte de las instituciones de esa sociedad; y no solo las civiles, sino también las religiosas. Se aceptan prácticas como dogma de conducta porque se divulgan según tradiciones apoyadas por jerarquías eclesiásticas. Pero eso no justifica tales prácticas; Jesús habló de ello en varios versículos; por ej., en Mat 15:3:

“¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?”

Y en Jn 12:42-43:

“…aun muchos gobernantes creyeron en Él; mas a causa de los fariseos [sus tradiciones] no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga. Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios.”

Asimismo en Ez 22:26 el propio Dios dice:

Sus sacerdotes violaron mi ley, y contaminaron mis santuarios; entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre inmundo y limpio; y de mis días de reposo apartaron sus ojos, y yo he sido profanado en medio de ellos.

Somos vulnerables; la muerte física nos espera sin remedio para separar al espíritu del cuerpo. Y el cuerpo, materia corruptible, se volverá polvo; pero el espíritu es eterno, así que: ¿dónde esperará el regreso de Cristo? Por albedrío, cada cual decidirá por sí mismo; solo hay infierno y Paraíso, y este último no admitirá un espíritu sin perfeccionar, pues, por ley de Dios, lo mundano no puede convivir con lo divino. Quien lea entienda; y quien no entienda, doble sus rodillas y ruegue a Dios discernimiento sobre esto.

Yo lo he hecho… y tuve respuesta: La pureza se allega a la pureza; la corrupción a la corrupción. Debido a que un gramo de levadura leuda toda la masa, no se admitirá pureza al 95%; si hay algún % impuro, cualquiera que sea, deberá depurarse en fuego. ¡Purifiquémonos para poder esperar al Señor en el Paraíso del 100%!

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LOS CIELOS DE JESUCRISTO.

diciembre 27, 2011

Diciembre 27/2011

Hace unos días participé en un debate sobre la existencia del infierno. Y hubo quien defendió con convicción que el diablo no existía, que las Escrituras le citan como ‘alegoría’ para definir las manifestaciones del mal, en oposición al bien que personifica en sí mismo el Hijo de Dios. Discusión normal si hubiera sucedido a nivel de calle, en un intercambio filosófico entre colegas… sin embargo, se trataba de una reunión cristiana, en una iglesia cristiana, entre gente que reconoce en Jesucristo al Salvador de la humanidad y al Juez que vendrá.

La ignorancia da ventaja al diablo; también la propia apatía, pues quien reconozca la trascendental importancia que tuvo para el mundo la crucifixión del Cristo, debe recordar las muchas veces que el propio Señor instruyó de forma directa sobre el diablo y sus ángeles. De hecho, viajar a las tinieblas es una posible opción definitiva cuando Él vuelva; su Visa abrirá optativamente dos puertas opuestas: cielo o infierno.

Pero resulta obvio que lo del cielo en singular no es irrebatible; en realidad, según nuestros actos tocará un tipo de gloria. El mismo Jesús dice a Pedro, en Mat 16: 19:

Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.”

Vemos que se refiere a los cielos en plural, tres veces. En general, en toda su instrucción, el Señor utiliza este plural en 38 ocasiones, en 34 versículos distintos. Incluso a veces combinándolo con un uso singular, en una misma frase:

y las estrellas caerán del cielo, y las potencias que están en los cielos serán conmovidas.” [Mar 13:25]

Y de nuevo, cuando instruye sobre la forma de orar, en Luc 11:2:

…decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”

La instrucción bíblica de Jesús es muy prolífica respecto a este punto; Él no habló por hablar, cada contexto tiene su señal. Y nuestro deber es buscarla.

Teniendo en cuenta esas reflexiones, más la de Apo 2:23: “y a cada uno de ustedes le daré según lo que haya hecho”; y la de Apo 22:12: “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra”, resulta innegable que hay varios cielos… o sea: varias categorías de gloria.

Pablo las mencionó en 2ªCo 12:2:

Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo.”

Obviamente Jesús le instruyó sobre tres cielos, y Pablo lo trasladó a los corintios. El apóstol lo menciona con la misma convicción que habla de otros asuntos acreditados; y ya sabemos cuánto era él de detallista, explicando hasta la saciedad cada punto que considerara nuevo e importante. Sin embargo no consta su educación al respecto.

Todo eso indica que se ha perdido información por el camino, pues ni esa instrucción directa de Jesús ni la de Pablo, ha llegado a nosotros. Y un ejemplo lo vemos en los Manuscritos de Nag Hammadi, los más antiguos que existen, hallados en 1945, en paleografía copta, legado de los primeros cristianos egipcios. Textos religiosos y herméticos, sentencias morales, escritos apócrifos y una reescritura de la República, de Platón, casi ignorados; gnósticismo declarado hereje por la jerarquía vaticana.

Pero no es la única información pendiente de análisis. Ya Jesús dijo en Juan 10:16:

También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.”

O sea, habla de ovejas en rediles distantes, que ya le pertenecían. Y hay testimonio de uno de ellos allende a los mares: judíos de un éxodo intercontinental acaecido en el 600 aC… que dejaron también otro legado de Jesucristo para la posteridad. ¿Quiénes eran? ¿Dónde estaban en la era de Cristo? Se tratará próximamente. Por ahora, solo es importante reconocer este hecho, mencionado también en Jn 11:51-52:

Esto no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación; y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.

Y vemos que Jesús fue muy enigmático sobre enseñanza pendiente, en Jn 16:12:

Aún tengo muchas cosas que deciros, pero es demasiado para vosotros.”

Todos han oído del libre albedrío. Y en la propia iglesia hay dudas sobre ello; hay quien dice que, puesto que solo hay cielo e infierno, el temor a Dios coarta la libertad de decisión, obligando prácticamente a decidir en una sola dirección. Sin embargo, más adelante veremos que el ser humano no elegirá entre 2 caminos, sino entre 4.

De momento, para no diluir mucho el tema, debo decir que las 3 distintas glorias celestiales solo serán establecidas al concluir el indecible tormento apocalíptico que aguarda a la humanidad. Luego vendrá la resurrección de los muertos, para llevar cada alma al juicio final; allí se decretará a cuál de los 4 reinos irá cada quien.

Así, se resucitará para salvación o para condenación. Cada alma comparecerá ante el tribunal de Cristo con cuerpo resucitado. Primero los muertos de la iglesia cristiana; luego el resto de la humanidad… incluida la porción de infierno que podrá acceder a juicio, pues hay un resto: hijos de perdición, para quienes ya no habrá más opción que el tormento eterno. Y de esto también se concretará en el siguiente artículo.

De modo que según la Justicia de Dios habrá dos resurrecciones: la de los justos… y la de los injustos redimidos del abismo, luego de larga aflicción por encadenarse ellos mismos con sus actos en vida al yugo de satanás, a sus escarnios y laceraciones. Será un periodo cuyo tiempo de cumplimiento solo lo sabe quien tiene que saberlo; pero, inexorablemente, será, aunque a algunos suene a cuento chino.

Un reino ya está: el infierno; no necesita esperar por los terribles sucesos del fin. Un ángel con autoridad ante Dios, se rebeló contra Jesús, y por esa razón fue echado lejos de la presencia del Padre; y con él sus seguidores: la tercera parte del mundo angélico. Ellos fueron los fundadores del averno; desde entonces hacen la guerra a quienes se confiesen cristianos. Les seducen mediante la sensualidad, aberración sexual, gusto por el poder, vanidad, soberbia, egolatría… cualquier deseo mundano que viole los estatutos del Creador, y las puntualizaciones de Jesucristo.

Ese será el reino más nutrido, el de conjura; con libre acceso gracias a la personal conducta en vida, opuesta a la moral y cívica cristiana. Pero también de aquellos que, habiendo reconocido al Cristo, e incluso habiendo sido bautizados en las aguas, luego se dejaron engañar al canto de lo ‘moderno’, y usaron su albedrío para vivir según su sensualidad, malicia y engaño, sin arrepentirse de ello, renunciando a la pureza obligada para estar en la eternidad con Dios y con Jesús.

Es en realidad el reino de los insensatos que tildan despectivamente de ‘anticuados’ a todo aquel que les alerta sobre el peligro de violar las leyes de Dios. Allí, siendo tarde ya para recapacitar, comprenderán que quien todo lo creó es el dueño del tiempo; en suplicio aprenderán que el Creador ha medido, mide, y medirá por siempre, según su propio reloj, no según el que mejor convenga a la debilidad del ser humano.

Así, al ser la eternidad un hecho, luego del juicio y según obras consumadas con libre albedrío, sin haberse arrepentido ante Jesús ni haberse bautizado ni comprometido en fidelidad, cada quien morará eternamente en el imperio al que le inciten sus actos.

Pero, al margen de lo individual, ¿qué pasa con la familia? ¿Tiene Dios un proyecto para ella? Sí, lo tiene. A las 12:55 del 6 de septiembre/2007, en medio de un año de oración y ayuno, recibí las siguientes palabras con toda claridad:

Abogad siempre, disciplinando en el Proyecto del Hogar

No consumo alcohol ni drogas de ningún tipo; no los necesito para funcionar. Oí lo que oí… y no es la primera vez que oigo al Espíritu. Ese ‘abogad’, nítido, no era de mi subconsciente; los cubanos no emplean el ‘vosotros’. De niños adquirimos el hábito exclusivo del ‘nosotros’, ‘ustedes’ y ‘ellos’. Incluso tuve que acudir al diccionario para un mejor razonamiento de lo que había oído. Hasta hoy no estaba preparado, pero ahora es posible; ese tema de la familia será la conclusión de este trabajo, en un posterior artículo:

LOS REINOS CELESTIALES Y EL PROYECTO DEL HOGAR.

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