ENANTIÓMEROS: EVIDENCIA DE DISEÑO… Y LOS OJOS DEL ESPÍRITU

abril 10, 2008

“Y oramos a Dios que ninguna cosa mala hagáis; no para que nosotros aparezcamos aprobados, sino para que vosotros hagáis lo bueno, aunque nosotros seamos como reprobados. Porque nada podemos contra la verdad, sino por la verdad.” (2ª Co 13:7)

DEL CAPRICHO BIOLÓGICO HACIA LA CREACIÓN PLANIFICADA… Y OTROS ANÁLISIS.

Hoy quiero compartir con ustedes varias curiosidades biológicas. Una es el enigma del ‘enantiómero‘, un isómero de una molécula, con idéntica conexión átomo a átomo que esta, aunque difiriendo en su orientación física: gemelos casi exactos… pero diferentes.

Una mañana del 28/IX/1969, los habitantes de Murchison, (norte de Melbourne, Australia), fueron sorprendidos por una lluvia de meteoritos ‘condritas carbonáceas tipoII‘ (CM2), formados esencialmente por carbono y agua junto con amonio, y óxidos de Azufre y Hierro. Cubrieron un área de cinco millas con pequeños fragmentos de roca espacial, colectándose más de 100 Kg; el mayor con un peso cercano a los 7 Kg.

Su textura era similar a algunas rocas volcánicas con pequeñas alineaciones que asemejan fósiles, y se cree que no han sufrido cambios desde los albores de nuestro sistema solar. Tras análisis bioquímicos se detectó la presencia de aminoácidos a concentraciones importantes; algo interesante si pensamos que el hombre también está formado en gran parte por ellos, pues son las unidades básicas que generan las proteínas, y éstas, a su vez, son los materiales y las maquinarias que definen las especies.

El meteorito de Murchison se hace especialmente relevante para el estudio de los orígenes de la vida no sólo por el hallazgo de aminoácidos en su composición, sino porque además, existe un exceso de L-aminoácidos frente a una menor concentración de D-aminoácidos: la primera evidencia natural de la existencia de un posible mecanismo prebiótico de amplificación enantiomérica. ¿Mas, qué significan estos términos?

En Química, se dice que dos estereoisómeros son enantiómeros si la imagen especular de uno no puede ser superpuesta con la del otro. O sea: un enantiómero es una imagen especular (no superponible de sí misma); como cuando usted se mira al espejo, y su brazo derecho se convierte en el izquierdo, pero una simple peca en uno de ellos, ya le identifica y les diferencia. Si intenta superponerlos, por ejemplo, dorso con dorso, no encajarán, son asimétricos o quirales: tienen la misma forma, están compuestas por los mismos tejidos pero su imagen especular no es superponible.

Enantiómeros

Los enantiómeros son moléculas ‘quirales‘: iguales características físicas y químicas, excepto ante la interacción con el plano de luz polarizada o ante otras moléculas quirales. Todos los compuestos de carbono, con 4 grupos diferentes enlazados, (el caso de los enantiómeros) crean un centro de simetría que permite que exista una molécula hermana formada por los mismos grupos y con una configuración de imagen de espejo.

Estos esteroisómeros presentan una dificultad para los investigadores del origen de la vida, pues en los sistemas vivos, solo es utilizado uno de ellos en una secuencia determinada. La forma implicada en los aminoácidos, es siempre la ‘levo‘; para los azúcares y bases nitrogenadas, la ‘dextro‘.

Por eso, cuando las moléculas son sintetizadas en el laboratorio en las condiciones que se creen que habrían existido en la tierra primitiva, ambos isómeros son formados en cantidades iguales. ¿Cómo explicar la predilección ‘Natural’ de escoger solo uno de los dos (en este caso los ‘levo’ para los 20 aminoácidos, si las propiedades entre ambos son idénticas? ¿Y cómo explicar que cuando se va a sintetizar azúcar, siempre se usa la ‘dextro’? ¿Dónde está la información que obliga a tomar, invariablemente, cada decisión?

Se han hecho grandes esfuerzos en laboratorios de todo el mundo, para responder este enigma, pero sin éxitos. Se esperaba que las arcillas lograsen discriminarlos, mas no fue así. A menos que se encuentre otra explicación para la decidida elección de cada enantiómero, la única plausible y correcta, es la existencia de un diseño.

Los sistemas asociados con partículas de arcilla favorecieron el criterio abiogénico. (De lo inorgánico a lo orgánico) Pero, aunque estas son catalizadoras, falta demostrar que todo elemento necesario para una célula pudo ser producido espontáneamente en un mismo lugar, y los primeros modelos de células vivas parecen ser tan complejos como las formas modernas.

Si son necesarios 1023 años para una probabilidad del 95% de lograr una proteína funcional, (100000000000000000000000 años = diez trillones de veces más que la edad datada para el planeta), ¿cuántos no harían falta para conformar toda la estructura necesaria de una simple célula eucarionte?

Otro reto es “la contigüidad de los fundamentos“. Si se necesita una cuantía de moléculas para producir una célula viva, crear una en el Kilimanjaro y otra en el Caribe, no serviría de nada: cada componente debe estar en el mismo sitio, al mismo tiempo. Es decir, que todos los elementos constituyentes de esa primera ‘célula mágica‘, debieron coincidir en tiempo y espacio: una casualidad tan necesaria como improbable… y otra evidencia que direcciona directamente hacia una Creación sabia y calculadora, pues por intragable que resulte para muchos, es la única respuesta coherente con la realidad que palpamos: Somos proyecto, no azar.

También está por resolver en la evolución química el origen de la homoquiralidad. Por ejemplo todos los monómeros tienen la misma “mano dominante” (los aminoácidos son zurdos y los ácidos nucleicos y azúcares son diestros). La homoquiralidad es esencial para la formación de ribozimas funcionales (y probablemente de las propias proteínas).

En la Naturaleza, toda proteína está formada solo por Levo-aminoácidos, no hay posibilidad de una proteína con D-aminoácidos o por una mezcla de D y L-aminoácidos. Esto ocurre también con los azúcares: todos ‘Dextro’. Esto es ‘homoquiralidad biológica‘: uno de los misterios más apasionantes que queda por desvelar, y otra flecha indicando la presencia de una Creación inteligente detrás: ‘diseño, orden y disciplina‘.

A fecha de hoy, nadie ha logrado sintetizar una célula, empleando los componentes básicos que posean las propiedades necesarias para la vida. Sin tal resultado, toda explicación es un sin sentido. ¿Cómo unas simples moléculas orgánicas crearon la primera célula? A esto solo se responde con utopías; algunos indican una temprana aparición de los ácidos nucleicos (“genes-first”), y otros postulan que primero aparecieron las reacciones bioquímicas y las rutas metabólicas (“metabolism-first”). Últimamente están apareciendo tendencias con modelos híbridos que combinan aspectos de ambos.

Religión, filosofía e ideología, se alimentan de dogmas. La creencia en una sopa primitiva en base a que no tenemos ningún otro paradigma es un ejemplo de la falacia lógica de la falsa alternativa. En Ciencia, es una virtud reconocer la ignorancia; no hay razón para que esto sea diferente en la investigación del origen de la vida, que fracasa siempre que se intenta sacar a Dios de la ecuación.

La historia muestra que un paradigma, una vez que adquiere estatus de aceptación (incorporado en los libros de texto), pese a sus fallos, solo es declarado inválido cuando surge otro para reemplazarle. Desde siempre ha existido ese otro, pero la ofuscación evolucionista ha alcanzado tal magnitud, que no hallan espacio para el retroceso; no se le quiere reconocer.

Con objeto de generar más progreso en la ciencia, es necesario que toda esa inteligencia volcada en buscar respuestas en la dirección equivocada, reajuste sus brújulas y se redirija con la orientación adecuada; entonces le serán abiertos los ojos del Espíritu y podrán ‘ver‘ las evidencias que el Señor pone en el camino de los investigadores. Es preciso hacer limpieza en los armarios contenedores de paradigmas erróneos… y en las vitrinas que los exhiben.

Los artículos de este bloc han sido criticados insistentemente por algunos miembros del sector ‘duro‘ de la Biología evolutiva; las ofensas y descalificaciones  llegaron a tal punto que hubo que cerrar los comentarios, dando fin a un debate muy interesante. Ofensas a la progenie del articulista, descréditos sin fundamento, mentiras y frases sacadas de contexto, constituyeron la causa inevitable del fin del intercambio de opiniones.

Aparentemente, la “teoría de la evolución” o “neodarwinismo”, solo incumben al campo de la biología, sin implicación en lo cotidiano; un gran error de concepto, pues más allá del supuesto análisis biológico, esta tesis constituye el apuntalamiento de una ideología fraudulenta que ha influido casi dos siglos sobre gran parte de la humanidad. En realidad se trata de la filosofía “materialista y atea” que sostiene una serie de planteamientos espurios respecto al origen de la vida en el planeta: ¡Cualquier cosa menos una Creación! El ‘yuyu’ a Dios sobrepasa su racionalidad; ¡qué lastima!

El materialismo sustenta que lo único que perdura es la materia: la esencia de todo lo orgánico e inorgánico; niega a Dios como arquitecto de todo lo existente: visible o invisible. Al someter todo, a un factor que siempre transmuta, dictan que el hombre y cada entidad biológica, son condenados a su extinción.

En general, esta noción tiende a hacer del hombre un ser egoísta que vela solo por sí mismo, apartándole de los valores altruistas infundidos por el espíritu desde su interior, y potenciando el inicio de los desastres que sobrevendrán al ser humano que viva negando los códigos del Señor. Pero la espiritualidad de muchos se está imponiendo, incluso en aquellos que se consideran al margen de cualquier pensamiento religioso, intentando proteger al individuo y reencausarle. Si se sabe que de infringir las leyes humanas, habrá sanción, ¿por qué arriesgarnos a violar las de Dios?

La prédica materialista, aun no queriendo, abole muchos valores básicos que deben constituir el fundamento del estado y la sociedad, forjando un conjunto social insensible, que solo persiguirá lo material. La justicia, la lealtad, la honestidad, el sacrificio, el honor o una ética correcta, dan paso a la frase contemporánea: ‘Búscate la vida‘, que muchos apuntan cuando alguien les solicite ayuda; un orden social establecido, pero condenado a hacerse pedazos en un plazo más ágil que tardío.

Los materialistas (que ‘evolucionan’ hacia comunistas), han sido y son, uno de los peligros más serios para el pilar primario del país: la familia. Los ancestrales conceptos sagrados de ‘un estado por la familia‘, son pisoteados por una velada ‘patria potestad‘ estatal’, encargada de imponer ideas anti-creacionistas y anti-Dios en los niños: los futuros líderes y gobernantes.

La teoría de la evolución constituye el llamado fundamento científico del materialismo, del cual depende la ideología comunista. Es una realidad que las ideas materialistas (siendo las de Marx las principales), están colapsando actualmente, debido a que cada día más, la teoría evolutiva está siendo absolutamente invalidada por los descubrimientos de la ciencia moderna, que paso a paso, demuestra que todo lo existente obedece a un proyecto inteligente y no al caos que se promulga.

La ola materialista llegó a las costas europeas con tal intensidad, que España se convirtió el 30-06-2005, en el cuarto país del mundo en reconocer la opción ‘nupcial‘ a los homosexuales, junto a Holanda, Bélgica y Canadá. La unión entre ellos ya puede considerarse como ‘matrimonio‘; triunfando incluso sobre la misma Naturaleza que les niega la capacidad de procrear, y sobre los propios derechos del niño a convivir en un hogar que responda al proyecto de toda la vida (mamá y papá incluidos), que la ‘justicia de las urnas‘ supeditó a la supremacía ‘gay‘.

Una parte de los españoles se rasga las ropas cuando se alza una voz contra lo ‘políticamente‘ correcto; pero no lo hace cuando un niño, sacado a pasear un domingo por sus padres en su día de descanso, que deciden inculcarle la educación convencional, es obligado a ver el desfile del ‘orgullo gay‘, y además se les instruye el lunes sobre sobre lo ‘normal‘ de la homosexualidad en las aulas, mediante la ¿Educación para la ciudadanía?…

¿Dónde están los derechos de esos padres, pagadores de impuestos, a educar a sus hijos como entiendan mejor? La opción gay es individual; todas sus manifestaciones deben buscar la privacidad, no intentar arrastrar a la gente a sus pensamientos o normas de conducta. No existe un día del orgullo ‘masculino‘ o ‘femenino‘; cada cual morirá su muerte y tiene derecho a vivir su vida según sus propias decisiones… pero sin imponer sus inclinaciones al resto de sus semejantes.

He escrito varias veces que esto no es una cruzada contra los ‘homo’, pues todos tenemos algo reprobable en nuestras vidas y la Biblia no cuantifica cuánto demérito tiene una falta o la otra. Solo puntualizo sobre el hecho real que, al menos, debería salir el defensor del menor, en reclamo de lo que a este también  le pertenece en la sociedad. El Proyecto del Hogar debe ser invariable, pues ni se debe ir contra la corriente ni se puede reclamar todo lo que deseamos. Si un adulto alucina por una menor de edad, la sociedad va a por él, haciéndole pagar por ese delirio, pues va contra los derechos de la joven y de los padres que la educan.

En cuanto a educación, moral y cívica, España no será de las primeras, pero en otros aspectos, ha metido la 5ª marcha y, entre las leyes anti Cristo, el SIDA, y el cada más más incipiente consumo de drogas y alcohol por parte de la juventud (el futuro del país), ya se ha colocado en la vanguardia internacional. Sé que muchos se escandalizarán con mis palabras, pero, díganme: ¿Estoy diciendo algo que no sea de dominio público a nivel mundial? ¿Hay que sentir orgullo por lo ‘politicamente correcta‘ que se ha vuelto la sociedad española y por la fama de ‘modernista‘ adquirida?

Creo que los padres y la jefatura del estado deberían concienciarse más sobre estas deficiencias; pienso que los medios de comunicación deberían reflexionar sobre el papel que les corresponde en la actualidad, pues el futuro nos pasará la cuenta a todos, irremediablemente. Afortunadamente, hay una gran representación de España que cada vez tiene una participación más importante en los triunfos científicos del planeta; el Gobierno debería estudiar qué sistema de educación han usado los padres de esos que tan exitosamente han corrido su buena carrera, e intentar institucionarlo, para bien de todo el conjunto de la población futura.

Si alguien roba, estafa, amenaza o viola, las leyes se lo comen, al atentar contra el derecho a la paz individual, pues lo que está mal, mal está. Tampoco hay ‘derechos humanos‘, si las revindicaciones se sustentan en la indefensión de alguien incapaz de decidir por sí mismo. Mala praxis para el que nada contra la corriente establecida por quien creó el cauce de la vida, e igualmente negativa para quien le aplaude por hacerlo… en todos los casos.

Somos algo más que materia y hay una expectante vida eterna; en el medio estará el ajuste de cuentas. ¡Qué El Señor nos abra los ojos del Espíritu, y nos dé discernimiento, para que el Juez nos declare inocentes!

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SOMOS ALGO MÁS QUE CASUALIDAD.

febrero 2, 2008

Febrero 2/2008

¿EVOLUCIÓN? SÍ… PERO HORIZONTAL

Los evolucionistas consideran al creacionismo como fuente informativa anacrónica y falaz. Es decir, nos encasilla (yo me incluyo, por supuesto, y con mucha honra) en un marco bien definido, como ejemplo de lo que “no debe escucharse, por no ajustarse a la realidad“.

Pero, ¿dónde está el límite entre lo irreal y lo real? Porque ellos no han presentado aún una prueba concluyente; un científico evolucionista sale a buscar la respuesta que le conviene, hace ensayos tras ensayos en su laboratorio sin aceptar las evidencias que no respondan a sus expectativas. Cuando al fin, logra llegar a través de sus cálculos a un resultado que considera conveniente, lo convierte de inmediato en concluyente, estableciéndolo como corolario fiable.

Se ha hallado miles de fósiles humanos que no responden a sus expectativas. Si aparecían en un área anacrónica, aludían que un terremoto había removido las bases naturales correspondientes a su Biblia particular: su tabla geológica. Pero, si topaban a un individuo con malformaciones producidas por alguna artrosis atrofiante, o alteraciones óseas importantes (como los hay incluso hoy día), hacían la prueba de datación por C14… ¡y ‘hallazgo’ publicado!

Lo que comenzó siendo hipotético, termina en teorema: una verdad demostrable a través del razonamiento…pero sin agregar la inherente posibilidad de errores en sus conjeturas, porque, voy a darles una noticia: el carbono 14, la base de sus conclusiones radiométricas, ¡NO ES FIABLE!

Hay muchas evidencias desmintiendo su fiabilidad, que la censura ha callado. Han hallado colágeno1 en huesos de dinosaurios con, supuestos 65 millones de años. ¿Es eso posible químicamente? Desde luego que no; la espectrometría de masa ha fijado que el colágeno tiene fecha de caducidad en 2000 años, a 20ºC, y que alcanza un máximo de 130000 años, si se conserva a 7ºC. Si el colágeno hallado en el T. Rex de Montana demuestra algo, es que el bicho no podía tener la edad que le atribuye una datación erróneamente chapucera, por mucha bata blanca ostentada durante la técnica.

Han datado ciertas formaciones en el período Cretáceo, definiéndolas como producto de sedimentación paulatina, pese a que en ¡el mismo terreno!,  estas aparecen dobladas, evidenciando la acción de sedimentación inmediata ‘barrosa’, producto, posiblemente, de una cataclismo húmedo que bien pudo haber sido el diluvio de los tiempos de Noé, hace solo unos miles de años atrás. También han datado un gato familiar, enterrado 20 años antes, como un antecesor del gato común actual, pero cifrándolo en ¡30000 años! ¡Apaga y vámonos!

¿Es que se ve a los cristianos como gente incapaz de reflexionar? ¿Es que se piensa que creemos en la Biblia sin analizar todo lo que en ella se dice? Muy bien, según refrán español: “entremos al trapo“; demostraremos que también poseemos cerebro y que además, sabemos utilizarlo muy bien. Razonemos:

Hubo un hombre que se constituyó en la herramienta satánica para desmentir el plan de Dios: Charles Darwin, el verdadero motor de la teoría de la evolución de las especies.

La raíz que diferencia sus planteamientos y los fundamentados en Génesis, estriba en el eje del tiempo: un mundo de miles de millones de años, según los evolucionistas y un universo de sólo unos pocos miles, según el libro de Moisés. Es decir, estamos ante dos diseños contrapuestos y ambos, sustancialmente, provienen de hombres: uno, según su propio testimonio, ha escrito toda la historia recibida directamente del mismo Dios, mientras que el otro ha reunido una serie de deducciones humanas para contradecirle.

El debate comenzó en el siglo XIX. Increíblemente, incluso en los colegios católicos ya se imparte hoy la teoría de las especies con la aprobación del mismo Vaticano. Es obvio el triunfo logrado por un pensamiento fundamentado solo en especulaciones; presentan esqueletos, dicen que las pruebas de la ‘contrapeluza epítilica‘ ratifican que tiene un millón de años, y ya está: hay quien deja que sus oídos sean llenos de palabras nuevas y, complacido con el ‘a vivir que son dos días‘ y sobre todo, satisfecho de no tener que dar cuentas de sus perversiones a ninguna entidad superior, se encarga del resto.

Acuña esos absurdos pensamientos con sello ‘científico‘ y cierra sus ojos a una realidad que grita tan alto, que si la escucháramos no permitiría oír nada de lo dicho en su contra. Pero el triunfo no se mide por un éxito inmediato, sino por la victoria definitiva; la verdad está a la puerta y se enseñoreará de todos nosotros.

Sé que ustedes dirían: – ¿Moisés?… ¿Quién es este señor?

Entonces, la respuesta nos llevaría hacia la posición en la que hablo del libro de Dios, sin aportar más evidencia que el cúmulo de realidades visibles de nuestro entorno, observadas con los ojos del corazón. De modo, que, para defender este artículo, no queda otra opción que intentar trasmitir la simiente de Verdad contenida en cada uno de sus folios. Veamos lo que se profetizó en las escrituras sobre todo esta porfía actual:

“Lo que de Dios se puede conocer, ellos lo conocen muy bien, porque Él mismo se lo ha mostrado; pues lo invisible de Dios puede llegar a conocerse si se reflexiona en sus hechos. En efecto, desde que el mundo fue creado, se ha podido ver claramente que Él es Dios y que su poder nunca tendrá fin. Por eso los malvados no tienen disculpa, pues aunque han conocido a Dios, no lo han honrado como a Dios ni le han dado las gracias. Al contrario, han terminado pensando puras tonterías y su necia mente se ha quedado a oscuras.”(Romanos 1:18).

Analicemos, por ejemplo, al cerebro: un diseño divino. Pese a que millones de forenses, de todas las nacionalidades y todos los tiempos, han escudriñado hasta el milímetro en cráneos de cadáveres, jamás ninguno ha detectado una imagen guardada, ni la magia utilizada en el ser humano que le permita esas formidables representaciones pictóricas que suceden durante los ‘sueños, pesadillas e incluso en los propios pensamientos‘. ¿Cómo se almacena la inteligencia? ¿Cómo actúa ese procesador por excelencia? Y la pregunta más importante: ¿De dónde rayos evolucionó?

El cerebro humano, que según los evolucionistas provino de la ‘evolución de un alga‘, pesa alrededor de 1,3 kg y cuenta con unos 100.000 millones de células nerviosas, conectadas entre sí. ¡100000 millones! Estas tienen la entretenida tarea de coordinar no solo  las funciones mentales, sino del cuerpo entero: sueño, hambre, sed y casi todas las actividades vitales necesarias para la supervivencia. Todas las emociones humanas como el amor, el odio, el miedo, la ira, la alegría y la tristeza, son controladas por él.

Recibe e interpreta las múltiples señales enviadas desde el organismo, y las procedentes del exterior. Su gran superficie y complejo proceso evidencian el sumo nivel intelectivo del hombre con respecto al de los animales; es el órgano del cuerpo que más trabaja, ya que participa en casi todas las funciones del organismo. Si se confronta con un ordenador, la diferencia salta al saber que este hace su trabajo gracias a procesos secuenciales lógicos, de antemano previstos; mientras el cerebro es multidireccional: actúa con mucha más complejidad, procesando incluso situaciones casuales y sintetizando e integrando su análisis mediante pasos paralelos y simultáneos.

Toda información recibida del mundo exterior, proviene de los sentidos (gusto, tacto, olfato, vista y oído) a través de los órganos concernientes, controlando lengua, piel, nariz, ojos y oídos, cuyas células envían asiduamente “mensajes” sobre todo lo que sucede en el extrarradio. No obstante y a pesar de la inmensa información, la Ciencia ha manifestado que utilizamos solo un diez por ciento (10 %), aproximadamente, de la capacidad de este maravilloso órgano.

Asimismo, se sabe que cada hemisferio se interrelaciona íntimamente con su homólogo, aunque ejecutando funciones diferentes; cada uno haciéndose responsable de un lado del cuerpo. Las funciones de la parte izquierda son dirigidas por la mitad derecha, y las de la porción derecha, por el hemisferio izquierdo.

¿Se imaginan tal complicadísima red neuronal de miles de millones de células, dirigiendo las actividades orgánicas? Se trata de toda la acción intelectiva ¡y toda la ‘incondicionada’!: digestión, sexualidad, hormonas, vista, gusto, oído, olfato, tacto, emociones, fatigas, raciocinio…etc, etc.

Me gustaría que alguien me explicara, de forma argumentativa, cómo ‘evolucionó‘ desde una sola célula todo ese compendio magistral que tenemos encerrado en nuestros respectivos tejados óseos. Es inaudito que se pretenda fundamentar tal exactitud y eficiencia  de los procesos increíbles que encierra la mente humana, desde el sortilegio. ¿Cómo pudo un alga unicelular crear, no solo al cerebro, sino a toda la biología contenida en el planeta? Puntualicemos: no quiero enfrentarme a alguien defendiendo mis ideas desde la trinchera de la fe, sino desde la propia inteligencia.

¿Puede alguien exponer de forma racional, cómo interpreta la posibilidad evolutiva de los hipotéticos primeros homínidos hasta el hombre actual, sin aporte genético? Pues no hay ni una evidencia de genes nuevos entre fósiles y hombre actual; todo lo contrario, la Ciencia sabe que lo obvio es la ‘pérdida de información genética‘. ¿Cómo les superamos, perdiendo genes? ¿Es posible explicarlo sin plantear las ofensas ni descalificaciones que indican falta de evidencias?

Un niño recién nacido, inicialmente es un compendio de reflejos incondicionados; a medida que va creciendo, es capaz de interactuar con el medio que le rodea, receptando información. Su inteligencia se va desarrollando, es innegable. Primero emite sonidos guturales, luego comienza a articular monosílabos, más tarde, palabras… y un buen día se te pone delante y te suelta:

– Necesito unos vaqueros nuevos.

En ese sentido, sí acepto una evolución… horizontal; es decir, en base a un programa pre-establecido en el embrión que fue en su momento, ‘sin aportar ningún gen nuevo‘,  él será capaz de interactuar con el mundo hasta dominarlo, respondiendo así al plan de Dios:

“Y dijo Dios: ‘Hagamos al hombre a Nuestra Imagen, y a Nuestra Semejanza. Él reinará sobre los peces del mar, las aves del cielo, y sobre los animales, y sobre toda la tierra, y sobre todos los reptiles que reptan  sobre la tierra». “ Gn 1: 26

Yo, personalmente, con el perdón del Creador, agregaría, parafraseando el original:

“…y sobre todos aquellos que pretenden desmentir la verdad encerrada en la Creación con evidencias no demostrables.”

Estamos ante un misterio de Dios; y ya Deuteronomio 29:29 avisa sobre esto:

“Hay cosas que no sabemos, esas pertenecen al Señor nuestro Dios; pero hay otras que nos han sido reveladas a nosotros y a nuestros hijos, para que las cumplamos siempre: todos los mandamientos de la ley”.

Seamos serios; pero también buena gente, para que el Rey nos traiga el regalo necesario.

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