LUZ Y ANTILUZ

noviembre 13, 2010

Durante su apostolado, Jesús  validó las Escrituras con su enseñanza; desde Génesis hasta los profetas fue fiel con ese sistema edificante de apóstoles, y de quienes le escuchaban. Si permitimos que prospere la conjetura evolucionista del inicio biológico de toda la humanidad, a partir de un casuístico ente unicelular amebiano sin diseño, que luego se convirtió en el anticientífico homínido incapaz de multiplicarse por híbrido, fallamos a Cristo, que citó a Adán y Eva como inicio humano en Mateo 19:4, y en Marcos 10:6.

Además, hacemos  ‘homínido’ al mismo Dios, que dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen; conforme a nuestra semejanza” [Gen 1:26]. Igualmente, si admitimos la conjetura geológica de una Tierra de miles de millones de años, sin combatirla, también traicionamos al Señor por falta de fe en la historia revelada a Moisés [Creación en seis días], con una cronología bíblica que no alcanza los 7000 años.

Para que no se tergiverse la Verdad, debemos saber usar la Ciencia que demuestra la ineptitud de la datación, y la imposibilidad del mundo híbrido que propugna el antiCristo por medio de hombres. Es deber cristiano defender al Génesis; nuestro Dios repudia mentira y tibiesa, y Su Palabra es fiable al 100%. Si el Génesis se trasmite dudoso en un solo versículo, la persona que presta sus oídos a la prédica del evangelista, dudará de la Biblia entera, los más de 60 libros, porque ¿cómo sabrá a partir de cuándo comienza a ser cierta?

No se niegan errores de traducción; pero eso no altera la esencia. Por ejemplo, el original Bereshit judío, con el que instruía el Señor Jesús, dice en 2:17: «…pero del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, no comerás; pues el día que de él comas, muriendo, morirás.». Y esa última expresión es distinta a la traducción al Génesis griego “… mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.”

El error al traducir es obvio. Pero se debió a la mala praxis reiterativa de la falsa teología: intentar analizar lo divino, con el limitado conocimiento humano. Si se fuera más fiel a Jesús, instruyendo exactamente como lega la Biblia [la única teología válida], no estarían sembrando en el indulgente campo de error teólogo, alimentando vanidad, con la constante predisposición a plegarse ante gloria de hombres, para que así el mundo no les condene al ostracismo.

El ‘muriendo, morirás‘, no les decía nada a los traductores de antaño; era incompatible con lo que se conocía en aquel entonces. Lo vieron como un ‘sin sentido‘ de Dios, y escribieron lo que quisieron. Pero, tal cual dijo Einstein: “Dios no juega a los dados“, no hay ‘sin sentidos‘ en Él. Solo tenían que haber sido leales, repitiendo lo mismo que se les trasmitía… hasta que el conocimiento humano estuviera a la altura de la comprensión, pues en el siglo XX, el hallazgo del ADN, nos puso en condiciones de entender ese ‘muriendo morirás‘ dicho por el Creador en los inicios de la humanidad: morimos a medida que las mutaciones matan nuestro genoma individual.

Algo similar se ve en el libro de Salmos. Su numeración sucesiva fue distinta en hebreo (TM) y en la versión griega de los Setenta (LXX): se alteró en uno hasta el 146; y luego volvió a alterarse para intentar fidelidad en los salmos finales; como el soldado que cambia el paso para que su error pase desapercibido. Pero aun así, se puede apreciar de nuevo la alegoría al ADN, en el enigmático salmo 139: 15-16:

No fue encubierto de ti mi cuerpo,
Bien que en oculto fui formado,
Y entretejido en lo más profundo de la tierra.
Mi embrión vieron tus ojos,
Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas
Que fueron luego formadas,
Sin faltar una de ellas.

También el periodismo da crónicas divergentes en cuanto a muertos, ante catástrofe natural,  e incluso respecto al lugar del hecho, sin que el error altere en sustancia la noticia: el hecho en sí mismo.

Así que el Bereshit judío, que Jesús usaba para instruir a todos, sirve para sentar pautas; si negamos eso, negamos a Cristo, que avaló lo escrito por Moisés, bajo mandato del Señor, en ese primer libro [Posterior Génesis griego]:

1:1 “En el comienzo de la creación de Dios del cielo y la tierra, 2 cuando la tierra estaba informe y vacía, con oscuridad sobre la superficie del abismo, y la Presencia Divina flotaba sobre la superficie de las aguas…”

Analicemos esos primeros versículos, pues constituyen el fundamento: “El comienzo de la Creación indica un punto ‘0’, pues no hay nada antes de un comienzo. Explica de forma general lo que ocurrió en los inicios de la Creación. Así, los que dicen que Dios se valió de la Evolución para hacer su obra, señalando un hipotético ‘tiempo eónico‘ anterior, tergiversan la propia Palabra del Creador.

En el inicio reinaba la oscuridad en la nueva dimensión física que hoy habitamos; pero así como Dios es luz en su dimensión espiritual y angélica, así extrapoló su luz a este nuevo espacio tangible y paralelo al intangible. Ambos reales, aunque diferentes, destacan una verdad: la oscuridad no prevalece sobre la luz, sino al contrario, solo existe en su ausencia, pues la luz la rompe.

Es decir: primero fueron las sombras, y luego fue la luz:

3 dijo Dios: «Que haya luz», y hubo luz. 4 Dios vio que la luz era buena, y Dios separó la luz de la oscuridad. 5 Dios llamó a la luz «Día» y a la oscuridad la llamó «Noche». Y fue de tarde, y fue de mañana, un día.

Está claro: primero la noche; luego el día. ¡Ese fue el principio de la Creación! Por eso, Bereshit 1:17-18 dice respecto a las estrellas:

Dios puso las luces en la bóveda celeste para alumbrar la tierra de día y de noche, y para separar la luz de la oscuridad; y vio que todo estaba bien.”

Luk 1:78-79 hace una alegoría con el nacimiento de Cristo:

Porque nuestro Dios, en su gran misericordia, nos trae de lo alto el sol de un nuevo día, para dar luz a los que viven en la más profunda oscuridad, y dirigir nuestros pasos por el camino de la paz.”

Y es el libro de Isaías uno de los primeros en asociar las tinieblas al campo del maligno y sus huestes. Podemos ver, por ej., en Isa 5:20:

¡Ay de quienes a lo malo llaman bueno, y a lo bueno malo; que hacen tinieblas de la luz, y de la luz, tinieblas; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!

E instruye definitivamente sobre ello, respecto a la promesa de Dios, en Isa 58:10:

“… si te das a ti mismo en servicio del hambriento, si ayudas al afligido en su necesidad, tu luz brillará en la oscuridad, y tus sombras se convertirán en luz de mediodía.”

Casi ocho siglos después, el espíritu de Jesús se le apareció a Saulo, en medio de la luz fulgurante que le cegó, diciéndole:

Te mando a ellos para que les abras los ojos y no caminen más en la oscuridad, sino en la luz; para que no sigan bajo el poder de satanás, sino que sigan a Dios; y para que crean en mí y reciban así el perdón de los pecados y una herencia en el pueblo santo de Dios.’ [Hch 26:18]

Ratificándose varias veces en la misma instrucción; por ejemplo:

La noche está muy avanzada, y se acerca el día; por eso, dejemos de hacer las cosas propias de la oscuridad y revistámonos de luz, como un soldado se reviste de su armadura.” [Rom 13:12]

Pero ustedes, hermanos, no están en la oscuridad, para que el día del regreso del Señor los sorprenda como un ladrón. Todos ustedes son de la luz y del día. No somos de la noche ni de la oscuridad…” [1ª Tes 5:4-5]

Y es que, aunque la luz rompe a las tinieblas [y estas jamás pueden romper la luz], como buenas aprovechadas dominan en cuanto la luz se retira; por eso debemos estar alertas. La Creación comenzó con oscuridad; luego vino la luz, evidenciando que la luz siempre predominará sobre la lobreguez, que solo puede existir si la luz se aparta. El mundo empezó con tinieblas, mas con luz terminará:

Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.” [Apo 22:16]

O sea irradiará a sus fieles como sol en su aurora, quemando la paja: los adictos a tinieblas… los verdaderos muertos de la Creación de Dios:

Despiértate, tú que duermes;
levántate de entre los muertos,
y te iluminará Cristo
. [Efe 5:14]

Doy testimonio de que es absolutamente cierto: si el pecado lastra tu conciencia como losa, entrega tu arrepentimiento a Jesús; tendrás la luz de Cristo… pero luego sé fiel, porque sin santidad nadie verá jamás su rostro. Mucho menos después de haber sido perdonado.

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¡A VIVIR, QUE SON DOS DÍAS!

agosto 7, 2010

El peligro advertido por Pedro.

Actualmente prevalece la filosofía del camino fácil. Si se pregunta a un adolescente qué quiere ser de mayor, en el 90% de los casos su respuesta tendrá que ver con el confort, el dinero seguro, y un puesto que les sitúe sobre la mayoría de los demás, satisfaciendo así su vanidad y egolatría. Las niñas sueñan, como el más de lo más, ser modelos de alta cotización; y los varones, en ser millonarios… sin plantearse siquiera el razonar sobre la fuente de ese dinero que les encumbraría.

Gran parte de la sociedad ha perdido valores inculcados por nuestros abuelos. Por otra parte, la temática de la igualdad quiebra las bellas diferencias que existen entre el hombre y la mujer [complementarios por antonomasia]. Y el resultado es que, aun sin ser homosexuales, ante la ambigüedad establecida, muchos hombres se comportan como mujeres, y muchas mujeres como hombres. Se ha perdido el concepto de límites: esas fronteras que nos hacen distintos y complementarios.

Y no se trata de la gente inculta, sino hasta de universitarios. Ser cutres, es guay; mientras más, mejor. Solo hay que pasearse entre las movidas bote-drogo-sexo, suceso del que se jactan cada día más y más jóvenes europeos, entre los que España aparece como abanderada, con Inglaterra siguiéndole los pasos.

Al acercarse a cualquiera de ellos y oírles hablar en ese entorno, se hace muy difícil identificarlos como alguien que ha tenido que estudiar durante 12 o más años. En ese contexto, los futuros investigadores de prestigio, ministros, políticos, abogados, médicos, y profesionales de todos los ramos, se despelotan; cuanto más lo hagan, más dentro del grupo se sienten, así que incluso se esfuerzan por destacar en lo negativo, negándose a sí mismos la estatura social que tantos años costó obtener.

Y es que, entre sus compañeros, pugnan por no ser frikys’, estigmatizando de manera sutil con esta nominación, también al correcto, amable, educado o piadoso. Como nadie quiere ser condenado al ostracismo dentro de su círculo, pues entonces se esfuerzan en conseguir destacar en los antónimos: falsos, malévolos, vulgares, y/o insensibles.

Las mujeres pugnan por ser aun más mal habladas que los hombres; algunas son más lanzadas, y más prosaicas. En realidad, no se compite por ser ‘iguales’, sino por ser peores, porque en este mundo actual, la óptica inculcada desde la escuela es que ser mala tiene falso premio, e implica sello de triunfadora.

Nadie me malinterprete: me gusta la mujer; no hay mejor tiempo que el pasado junto a quien fue diseño de nuestro Dios para el hombre, que además de eso atrae… si, en culminación, se siente atraída por uno. Es la cohesión sexual por excelencia; para mí, la única posible. Pero la mujer debe saber que, sin ética, aunque muchos rasguen sus vestiduras, suele ser considerada fácil en lo íntimo del hombre: ‘si lo fue conmigo, lo será con otro’.

No se trata de verla solo como objeto sexual, sino que la mayor parte del tiempo, con ella se comparten puntos de vista, proyectos, fracasos y éxitos… y en ese contexto, la ética es vital.

Algunos se querrán trepar por las paredes a leer esto; pero lo cierto es que gran cantidad de hombres y mujeres se han corrompido y vuelto chabacanos e irreverentes, porque la sociedad ha determinado que eso es lo que mola. El mundo al revés: lo malo se premia; lo bueno se proscribe.

Pero es evidente quién está controlando al planeta; lo peor es que la mayoría se deja arrastrar por la corriente, y muy pocos son capaces de ver la oscura avenida por la que se deslizan cuesta abajo, en caída libre. Y esto, pese a que Pedro, el principal alumno de Cristo, y uno de sus testigos oculares [le vio, le tocó, anduvo en vida junto a Él durante tres años, y luego de Su crucifixión, obtuvo la compañía y guía eterna de Su Espíritu], nos advierte desde hace dos milenios:

2Pe 3:3 “… sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias,
2Pe 3:4 y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación…2Pe 3:7 pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos. 2Pe 3:8 Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.
2Pe 3:9 El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

El propio Hijo de Dios habló sobre las señales del fin de los tiempos en Luk 21:10: guerras constantes, grandes terremotos, hambres, pestilencias, terror de fuego y colosales señales desde el cielo. Y todos somos testigos de su fiel cumplimiento. Pero lo más importante es que legó consejo:

Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre. Luk 21:34-36

¿Estamos mirando por nosotros mismos, o nos estamos dejando arrastrar por la vorágine succionadora? Son las palabras de Jesús, el alfa y la omega, el principio y el fin, aunque a muchos les cueste trabajo creerlo.

Incluso, hoy, en que todo está tan materializado que ni se habla de la capacidad espiritual del ser humano, el Espíritu advierte para nuestro bien, demandando el arrepentimiento para perdón de pecados y disfrute de vida eterna bajo su gobierno:

El hombre se jacta, con indignidad, de su impureza

Y es que, en su jactancia por vivir en desenfreno, sin ataduras morales ni ética salvadora, demasiados hombres y mujeres no meditan sobre el hecho de que ni un inicuo entrará en la eternidad de Cristo. Son como rama caída del árbol, que se deja arrastrar por el viento, para terminar alimentando su propio fuego. Y esa llama está al prenderse; lo inteligente es estar en el bando adecuado cuando Dios decida que ese día llegue, porque la oportunidad solo se presenta mientras vivimos. Luego no se librarán ni los muertos, pues la muerte solo es una puerta de entrada a otro lugar.

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FE, AMOR, OBRAS: EL MENSAJE CRISTIANO.

enero 15, 2009

Uno de los problemas más graves que enfrenta hoy el difundir la Palabra de Jesús, es la falta de convergencia en el mensaje. Según de qué iglesia provenga, se hacen evidentes las diferencias entre las distintas agrupaciones cristianas; y eso es malo. Tal falta de afinidad no aglutina, sino divide; satanás hace fiesta si dos cristianos dan enfoques distintos sobre un mismo planteamiento: pues a río revuelto… ganancia de pescadores. Y el pescador de enemigos de Dios, sabe que cada humano con conceptos distorsionados del mensaje de Cristo, es un virtual aliado potencial: una herramienta en sus manos, si es ‘trabajado‘ desde la debilidad en la fe provocada por un mensaje distorsionado… u omitido.

Más frecuente de lo debido, se hace evidente una pugna por el poder religioso, con independencia de la confesión que se trate. Cada quien sueña con representar la Verdad de Cristo; pero al igual que se falsea el mensaje y se crucifica al Señor si se propugna la Palabra bíblica ante una congregación, siendo pedófilo en la vida privada o violando el legado del Señor de cualquier forma, también se aflige a Cristo, cuando la jerarquía eclesiástica decide ‘trasladar’ al pedófilo, y con él al problema, para acallar rumores, pese a que la propia Biblia estipula que ante caso grave de falta, solo cabe el alejamiento de la iglesia.

Por otra parte, también si se ‘soslaya y/o evita’ cualquier frase del Crucificado, le estamos siendo desleales, y nos estamos revistiendo de una autoridad, que solo Él personalmente puede conferir. Algo ratificado con énfasis en su aviso, en Mateo 5:18:

Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido.”

Sin embargo, desde la personal investidura de ‘docto de la iglesia’, más de lo debido, se decide que no resulta ‘políticamente correcto’ usar advertencias bíblicas que inculquen miedo en los creyentes, aunque sean avisos del mismo Jesús. Y se hace, solo para dar un enfoque ‘distinto’ al de los considerados, grito en pecho, como ‘adversarios’ cristianos. Adversidad más que manifiesta, por ejemplo, en los constantes encuentros entre católicos y protestantes en el Ulster. ¿Hay algo que pueda entristecer más a Cristo que ese espectáculo?

Y es que el enfoque de ‘no decir lo mismo que el otro‘ es un grave error, pues esto no es una lucha comercial; la idea no es la de ‘vender’ un coche ni emular en adeptos. Nadie que se confiese cristiano cumple su deber, si omite o adultera cualquier frase legada a nosotros por el propio Jesús. Si queremos ser fieles a Él, no hay más opción que ser leales a la Palabra, delegada en nosotros: Su voto de confianza. Algo que nos compromete a actuar según sus expectativas, y que Él mismo se encargó de dejar bien claro en nuestros corazones, al advertirnos:

Cuídense de los falsos profetas. Vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces. Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los cardos? Del mismo modo, todo árbol bueno da fruto bueno, pero el árbol malo da fruto malo. Un árbol bueno no puede dar fruto malo, y un árbol malo no puede dar fruto bueno. Todo árbol que no da buen fruto se corta y se arroja al fuego. Así que por sus frutos los conocerán. “No todo el que me dice: ‘Señor, Señor’, entrará en el reino de los cielos, sino sólo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Muchos me dirán en aquel día: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros?’ Entonces les diré claramente: ‘Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!‘ [Mat 7:15-23]

Analicemos: “sólo el que ‘hace’ la voluntad de mi Padre“. Si en algo se caracterizó el Señor, fue en ser conciso en sus sentencias. El verbo ‘hacer‘ implica ‘obras‘; no hay otro efecto recto del ‘hacer‘ que involucre algo distinto al ‘obrar‘. Y lo ratifica varias veces en el mismo párrafo: ‘frutos buenos‘, ‘frutos malos‘, seguido de un enérgico: ‘Todo árbol que no da buen fruto [obra], se corta y se arroja al fuego.’

Ahora bien, muchas veces, pese a haber sido perdonados, se nos somete a pruebas muy difíciles. En el libro de Job, podemos leer: ‘Por medio del sufrimiento, Dios salva al que sufre; por medio del dolor, le hace entender.’ Y el propio Pedro, testimonio vivo junto a Juan, lo puntualiza, en 1ªPe 5:8-10:

Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. Resístanlo, firmes en la fe, sabiendo que sus hermanos en todo el mundo están soportando la misma clase de sufrimientos. Y después que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables.”

También Pablo; probablemente el más castigado por las pruebas, según refiere en 2ªCo 11:26, peligros en ríos, con bandidos, perseguido por compatriotas, por gentiles; peligros en la ciudad, en el campo, y naufragios en el mar. Peligros de parte de falsos hermanos; trabajos y fatigas. Muchas veces sin dormir; sufriendo hambre y sed, y muchas veces quedándose en ayunas, con frío y desnudez… y conociendo casi todas las cárceles romanas. Nos habla de ello, en Rom 8:35, evidenciando su fortaleza en la fe:

¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el peligro, o la violencia?

Respondiéndose a sí mismo, en Rom 8:39:

…ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor.”

Y ahora, pasemos al objetivo de este artículo: pese a su amor, manifiesto en su crucifixión a favor de nuestro perdón, el Señor no regresará con ramos de rosas. Vendrá a juzgarnos por nuestras obras. Se presentó como humano, regalando amor por donde pasara, curando a cada pecador que se cruzara en su camino, y perdonando sus faltas… pero advirtiendo a cada uno que no pecara más. Quien diga otra cosa, tiene que ser consciente del peligro de distorsionar la Palabra de Cristo, aunque piense que tiene la razón… porque si nuestras palabras no están en sintonía con Él, serán ellas mismas las que nos castigarán:

Pero yo les digo que en el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de toda palabra ociosa que hayan pronunciado. Porque por tus palabras se te absolverá, y por tus palabras se te condenará.” [Mat 12:36-37]

Y también, en Mar 8:38:

Si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en medio de esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.”

Y concluye en Mat 22:14:

Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.”

Si algo identificó al Señor, fue que ninguna frase suya resultó pueril; cada una persiguió un objetivo: donde habló de fe, nos aclaró que la fe salva… y habló de ello muchas veces. Sin embargo, también especificó cuál era la acción inmediata a la fe… y lo que cada acto de fe exigía para el futuro.

Mediante el testimonio vivo de Juan, su apóstol preferido, quien murió casi centenario, nos acercamos al suceso del hombre que llevaba 38 años enfermo, sanado por Jesús, gracias a su fe [Jn 5:5], a quien el Señor le dejó las cosas claras respecto a que, independiente de haber sido salvo, su futuro dependería de sus obras.

Después le halló Jesús en el Templo, y le dijo: “He aquí, eres ya sano; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor.” [Jn 5:14]

Y es que la carrera del cristiano no tiene fin: ‘La fe demanda de toda una vida; la traición a ella, un solo instante.’ El ejemplo lo tenemos en el mismo Pablo, el apóstol de la fe, que alude a ‘una espina clavada en el cuerpo‘, cuyo retiro le pidió 3 veces a Cristo, obteniendo por respuesta: ‘mi poder se perfecciona en la debilidad

Es decir; aun después de haber sido perdonados y salvos, por la gracia del Señor, nos vemos sumidos en tentaciones, que el propio Cristo reconoce. Un solo momento de fe quebrada, puede conducir al error de obrar mal… y ocupar un lugar de juicio ante quien vendrá a juzgarnos a todos: a cristianos y a no cristianos, pero con el agravante de su sentencia, en Lucas 12: 47-49:

El siervo que conoce la voluntad de su señor, y no se prepara para cumplirla, recibirá muchos golpes. En cambio, el que no la conoce y hace algo que merezca castigo, recibirá pocos golpes. A todo el que se le ha dado mucho, se le exigirá mucho; y al que se le ha confiado mucho, se le pedirá aun más. He venido a traer fuego a la tierra, y ¡cómo quisiera que ya estuviera ardiendo!”

La palabra ‘fe’, aflora 246 veces en el nuevo testamento; ‘amor’:120 veces; y ‘obras’ [plural]: 89 veces + ‘obra’ [singular]: 48 veces, para un total de 137 repeticiones. ¿Qué instrucción debemos sacar de esto? ¿Hay prevalencia de alguna sobre otra? Leamos las afirmaciones del Señor, legadas a través de la Biblia:

Fe: ‘Cuando entró en la casa, se le acercaron los ciegos, y él les preguntó: “— ¿Creen que puedo sanarlos?” ‘—Sí, Señor— le respondieron.’ Entonces les tocó los ojos y les dijo: “—Se hará con ustedes conforme a su fe.” [Mat 9:28-29]

Amor: “Por esto te digo: si ella ha amado mucho, es que sus muchos pecados le han sido perdonados. Pero a quien poco se le perdona, poco ama.” [Lucas 7:47]

Obras: ‘Entonces oí una voz del cielo, que decía: “Escribe: Dichosos los que de ahora en adelante mueren en el Señor.” “Sí — dice el Espíritu—, ellos descansarán de sus fatigosas tareas, pues sus obras los acompañan“.’ [Ap 14:13]

Y la única vez que se evidencia comparación bíblica entre las tres, es en el último aviso de Cristo, en Ap 2:19:

Conozco tus obras, tu amor y tu fe, tu servicio y tu perseverancia, y sé que tus últimas obras son más abundantes que las primeras.”

Creo que no es necesario hablar más sobre esto; el Señor nos enseña qué es lo que estará bajo su análisis: el conjunto fe, amor y obras. Un trío inseparable el día de su juicio. Ojalá todos seamos capaces de verlo, y seamos lo fieles que se nos requiere, en la transmisión de sus Instrucciones y Enseñanzas. Su ‘Manual de Comportamiento‘ que nos preparará para ser considerados ‘aptos‘ en el día de su juicio… [ese en el que ‘muchos serán los llamados, pero pocos los escogidos‘], no debe ser alterado, bajo ningún concepto.

Por fe en Su resurrección, creemos en la vida eterna propugnada. Y por fe creemos que solo perdonando desde el amor a quienes nos ofenden, resultaremos perdonados. Así como que solo desde ese amor, seremos capaces de hacer las obras que nos conducirán al premio que con fe esperamos.

Fe, Amor, y Obras: Que el Señor nos haga fieles a su Palabra.

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¿CUÁL ES LA BUENA NOTICIA?

julio 7, 2008

Hace unos días (y a cada momento lo hacen), me dejaron una propaganda sobre régimen de adelgazamiento, en el limpiaparabrisas del coche. Nadie duda que esa actividad se ha convertido en un negocio muy lucrativo; esta generación se ha volcado como nunca en el cuidado de su cuerpo y, cada día más, se dedica una parte importante de los ahorros en ser menos gordito/a, flaquito/a, muy exuberante… o menos, según sea el caso, etc.

La humanidad ha ido vaciando cada vez más su espiritualidad; esta ha ido menguando a favor de la ‘grosura mental’ que provoca el cáncer del espíritu, en incremento alarmante.

Se anhela gustar más; la envidia ajena por la presencia propia resulta una inyección de vanidad muy difícil de rechazar. Se acude al gimnasio y se hace sumisión a dietas rigurosas, en beneficio de una carne efímera, pues la belleza física se difumina en el tiempo y no constituye una garantía de felicidad ni de seguridad.

Un buen cuerpo siempre encontrará sustituto en otro… a veces no tan formidable, y mucho menos espectacular; luego, el sacrificio de la vanidad no todas las veces se ve correspondido por la fidelidad de la persona a la que se quiere impresionar, pues el ser humano siempre es deslumbrado por lo nuevo, y hay mucho de nuevo bajo el sol, esperando saciar el vacío existencial de los insaciables.

La juventud es carrera rápida; sin darnos cuenta, la piel tersa se vuelve porosa, se cubre de manchas, los primeros surcos delinean más contornos de los deseados… y los michelines ajenos, que provocaban comentarios sarcásticos, se presentan como justicieros, sin avisar, en el propio cuerpo. La carne corrompible acude sin falta a su cita con la corrupción; años antes o después, se marchita e inicia su acelerada carrera hacia su decadencia y postrer exterminio definitivo. Sin embargo, el espíritu que la sustenta (ese ignorado por muchos), que siempre está conectado con el Creador querámoslo o no, prevalece para siempre.

El mal de la carne busca su cura en la medicina, cuyo adelanto permite mitigarlo y anularlo en muchas ocasiones; aunque solo es un vano intento para detener la inercia, pues el destino del hombre carnal es ineludible. Haga lo que se haga, siempre habrá un final.

Pero un espíritu enfermo es más grave, pues su continuidad en el tiempo se hace eterna. Si nuestra salud espiritual es buena, solo lo alimentamos con lo que le fortalece: la fe en un Jesucristo vencedor de la muerte, quién lo evidenció con su propio ejemplo. También, con la buena conducta en nuestro entorno, el conocimiento y cumplimiento de las leyes de Dios, el dominio propio ante las tentaciones, la paciencia ante las contrariedades y pruebas que nos harán subir nuestro nivel espiritual, la práctica piadosa (libre de egoísmos), y el amor desinteresado, sin segundas intenciones.

Si nuestro espíritu no está sano, nuestros ojos no estarán en la luz ni las manos ni el cuerpo entero; incluso el propio corazón, que se verá inundado por el egoísmo y el culto al ‘yo’, que tanto nos aleja de los fundamentos reales, cuyas raíces viven en la instrucción de Jesús.

La genética humana no determina los sentimientos e inclinaciones, aunque ya hay por ahí ‘estudiosos’ del tema que señalan lo contrario. La genética es la instrucción para crear vida animada en carne, a partir de los aminoácidos que darán lugar a las miles de proteínas necesarias. Pero el ADN no hace al hombre ladrón, violador, pederasta, asesino, ególatra, vanidoso, borracho, drogadicto, usurero…; todo lo que contamina la pasión, es obra del espíritu dominante en el ser, y mientras más en resonancia estemos con el Espíritu Santo, menos serán las imperfecciones y aristas internas que habrá que enfrentar, limar, y extirpar, para emerger dignos e inocentes, en el inexorable instante de la justicia divina.

Pero si nos alejamos de Él, satanás hallará con habilidad cada fisura nuestra. Ninguna cadena es más fuerte que su eslabón más débil, y si un arte es dominado por el maligno a la perfección, es el de hacerse fuerte en nuestras debilidades íntimas. Como el ojo de un tornado de fuerza T10, nos succionará cada vez que le interese alejarnos de Dios; sabe cómo hacerlo y puede hacerlo, si nos apartamos del Altísimo.

Ahora bien, regresando al genoma, si hay algo que este sí determina, es nuestro sexo, a través de la combinación cromosomática que ‘nos toca’. Los cromosomas X-Y imponen la condición sexual, mediante un sistema único en personas y animales. Los cromosomas humanos, en situación normal, se manifiestan en parejas, y son 23; los que determinan el sexo, corresponden precisamente al par numerado en el orden 23.

La sola presencia del par cromosómico XX, implica como resultado un individuo hembra, mientras que la asociación y combinación XY significa la expresión genética que resulta en un individuo macho. Asegurando esta situación aun más, existe un gen en el cromosoma Y, el TDF (del inglés testis-determining factor o factor determinador de los testículos), que es el responsable de que el embrión desarrolle testículos y se haga masculino; no existe un gen equivalente para la diferenciación de los ovarios, de manera que el embrión será por defecto femenino, si no posee el gen TDF.

De modo que cualquier inclinación al sexo contrario no tiene su raíz en el ADN, sino en el espíritu; una evidencia de esto, que no deja lugar a dudas, es la erección que ocurre en todo homosexual pasivo, a quien la genética le hizo hombre… pero una influencia espiritual, de la 4ª Dimensión de satanás, le impone que se sienta mujer. Este influjo suele presentarse desde la niñez, aunque a veces se manifiesta también una vez adulto. En el lesbianismo ocurre igual: influencia demoníaca, en sentido contrario. Por tal razón es que la homosexualidad está implícitamente condenada por las leyes de quien nos creó.

No se trata de una ‘atrofia’ evolutiva que les ha hecho así. Si sucediera algo biológicamente posible: que una lesbiana que se ‘imagina’ hombre, tuviera sexo con un afeminado, la vida les jugaría una mala pasada: ella sería mamá y él, papá. Créanme, el enigma está en el espíritu, no en la carne: la 4ª Dimensión Espiritual somete y sojuzga a la 3ª Dimensión que vivimos en el cuerpo; lo que somos, y cómo nos manifestamos, depende de por quién nos dejemos sojuzgar: si por el Espíritu Santo o su enemigo tradicional por antonomasia.

Hace poco se celebró en Madrid el internacional ‘día del orgullo gay’, Homosexuales de ambos sexos (vaginas y penes), subidos en carrozas, a medio vestir, pusieron el adobo infalible hoy día en la sociedad: el morbo que genera el saber que se hace lo que va contra la ley de Dios, alimentando la inmoralidad, y con ello, la ira del que todo lo puede.

Aquí se vio, una vez más la desidia de algunas familias, llevando a sus críos para que ‘disfrutaran’ el espectáculo. Inconscientes e irresponsables; incapaces de evaluar lo que resulta importante para el Señor. No se puede permitir esos desfiles a la vista de los niños, inculcándoles que la unión hombre-hombre y mujer-mujer, también integran el concepto del matrimonio, pues va contra Natura y constituyen una aberración. Están muertos y no se percatan; juegan con fuego y el final no será otro que la incineración en vida, pueden darlo por hecho.

Desde aquí mi apoyo a todos los que se manifiestan contra estas actividades nítidamente subversivas, pues no pueden considerarse de otra forma. Por su parte, los gobiernos que apoyan esto, legislando leyes que se oponen frontalmente a las de Dios, tendrán que dar cuentas a la cabeza gobernante que les supera; las familias que se han marginado del Proyecto del Hogar establecido por el Creador, también serán cuestionadas, y los directamente involucrados, que escuchen el mensaje: ¡Abran los ojos del espíritu y cierren las piernas! Aun están a tiempo del arrepentimiento; la hora llega.

Declaro desde este blog, en el nombre de Jesús, que toda violación de las leyes establecidas por el Padre de la humanidad tiene punición, y pueden estar convencidos que esta será severa, en el caso de los que no se arrepientan y caigan en la persistencia de la continuidad.

Por otra parte, sea cual sea el pecado cometido, tenemos un abogado en Cristo, que tiene Poder para perdonar y librarnos de culpa, sin importar la infracción, si somos capaces de reaccionar y nos aferramos a su Espíritu purificador del nuestro, fortificándonos día a día en el conocimiento de su Palabra, para no reincidir más en nuestras faltas.

Se ha hecho todo lo posible por sacar a Dios de la mente de los hombres, desde la base: las escuelas. Educan a los futuros presidentes y ministros, en el ateismo que puede conducir a la inmoralidad, preparando las condiciones para las leyes antiCristo que hoy pululan en todo el planeta. Les alimenta un inconmensurable odio a Dios, que les hace cocear contra el mismo aguijón que acabará destruyéndoles, dejándose arrastrar en un sin sentido, y lo que es peor: arrastrando consigo a mentes débiles, ignorantes del plan del Señor.

Solo se libran de estas inclinaciones los que fundamentan sus normas de conducta en la instrucción bíblica… y de forma extraordinaria, los no creyentes a los que el Creador les ha dado un espíritu de nobleza lo suficientemente fuerte como para continuar siendo buenas personas, pese a no reconocer aun a Cristo: un espejo de la gracia de Dios.

¿Se me critica porque no hablo del amor, sino del castigo? A la Biblia me remito; ambos caminos nos permitirán alcanzar el reino de Jesús: el amor es el idóneo, el más rápido, mientras que la sanción punitiva produce dolor, y por este entra la convicción del peligro; se empieza a ser sensible y se llega a evaluar que la mejor opción es la de la obediencia. Pagamos entonces el precio de la corrección, y cuando el Omnipotente estime que estamos listos, nos reincorpora a su pueblo. Y esa es la buena noticia: Cristo es válido para hacer libres tanto a los que están cerca de Dios, como a los alejados que regresan; el método lo impone el propio individuo, con su decisión de entrega, ya sea temprana o tardía.

Luego de ello, todo el que sea fiel a Jesús, tendrá vida eterna con Él, en su montaña, pues es el puente que lleva hacia el Padre. Es decir, después del arrepentimiento y la constricción (y repito la buena noticia de estos tiempos), los no creyentes tendrán la misma opción que los creyentes, pues Cristo vive en el corazón por la fe. La forma en que esta se adquiera no es determinante; lo importante es llegar a sentirla.

La fe lleva al amor; una vez que estemos firmemente enraizados en Él, podremos entender cuán ancho, largo, profundo y alto es el amor de Jesús. Así como que la iglesia es una casa de oración, pero el verdadero templo del Señor es portátil y lo llevamos en un interior saneado. El concepto de iglesia trasciende en la unidad con Jesús: hubo un solo cuerpo crucificado para el perdón de los pecados, un solo Espíritu Santo, una sola esperanza, un solo Señor, una sola fe y un solo bautismo. Hay un solo Dios; y por tanto, una sola iglesia. Esa es la meta que debe existir en todos los cristianos y la que Cristo espera de todos: que obviemos las diferencias y nos unamos en lo que nos aglutina: Su cuerpo de la Redención.

Jesús preparó a sus apóstoles para un acto de servicio: la edificación del Cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a estar unidos en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios. Solo así alcanzaremos la edad y el desarrollo que corresponden a la plena madurez de Cristo. Como dijo Pablo, en su carta a los Efesios 4:16:

“Por Cristo, el cuerpo entero se ajusta y se liga bien, con la unión de todas sus partes; y cuando una parte funciona bien, todo el cuerpo va creciendo y edificándose en amor.”

Así pues, la alerta de Dios es que no nos alejemos de Él, sumidos en pensamientos vanos, con el entendimiento en tinieblas. No permitan que el corazón lata insensible en el pecho, haciéndose así ignorantes de las leyes de Dios, y de su gracia. Todos tenemos parte, mediante el evangelio, en la misma promesa: Perdón de los pecados y opción de vida eterna, bajo su reinado espiritual.

Por la gracia de Dios, yo, sin mérito alguno, me veo hoy confrontado en el espíritu para escribir estas cosas. Y no sería fiel a Cristo si no insisto sobre su promesa de salvación para todos aquellos que se arrepientan de sus malas acciones y se conviertan a Él, culminando con un párrafo de la carta a los Efesios, en 3:10:

“Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora notificada por la Iglesia, a los principados y potestades en los cielos, conforme a la determinación eterna, que hizo en Cristo Jesús Señor nuestro…”

¡Gloria a Dios en nuestros corazones, en Cristo Jesús, por todos los siglos y para siempre! ¡Amén!


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LA MINIFALDA EN EL PROYECTO DEL HOGAR.

mayo 3, 2008


PADRES, HIJOS Y MINIFALDAS GENEROSAS

Ante los constantes cambios en los hábitos y las ‘modas‘ de la juventud (generada por la agresiva publicidad mercantil de los medios de comunicación), el peligro de la vanidad y la preocupación juvenil por no ir contra la corriente de su ‘pandilla‘, los padres no podemos menos que permanecer alertas La mejor instrucción que podemos darle a nuestros hijos, por supuesto, presuponiendo que ya tienen a Jesús en su vida, es que se pregunten a cada momento cómo reaccionaría el Señor ante cada comportamiento suyo.

¿Cómo se sentiría Él, por ejemplo, con respecto a una cristiana en minifalda guerrera, enseñando más allá del horizonte? ¿Cómo, cuando el borde de la casi inexistente braga asoma sugerente sobre el pantalón mientras anda o en el insinuante momento en que se sienta? ¿O cuando la joven se emborracha durante un botellón, por seguir la corriente de los amigos?

Para ser atractiva, una mujer no tiene por qué ir mostrando todos sus atributos; así como  para ser feliz no necesita anegarse en alcohol ni consumir drogas de ningún tipo. La minifalda jamás dejará de instituir un mensaje subliminal: la ‘diana que busca la flecha‘, aunque alguien, inocentemente, piense lo contrario. De la misma forma que no hay inocencia si se exhibe un inmenso diamante, sino vanidad; el objetivo siempre será provocar la mirada hacia el escenario.

Y ya no se habla solo desde la posición ante Dios, sino de la propia seguridad personal. A través de los tiempos, ¿cuántos casos salen en los informativos sobre chicas jóvenes que han sido perseguidas por la lascivia de un psicópata incontrolado que las ataca, viola y asesina brutalmente, alegando luego que la provocación le pudo? El riesgo de incineración siempre estará presente en cada fuego que se prenda.

Llegados a este punto, no creo que sea desacertado señalar la feliz y sana alternativa de una juventud cristiana, no ‘mojigata‘ ni ‘reprimida‘, como quieren hacerla aparecer los ateos, en su afán por el descrédito, sino felizmente reunida entre vasos de refrescos y zumos, con sanas conversaciones que no tienen por qué no resultar divertidas, y al compás de los mismos ritmos que suenan en la calle.

Por ejemplo, el pastor de mi iglesia, quien ha sabido cumplir eficazmente con su deber ante Dios y el Proyecto del Hogar establecido por el mismo Jesucristo, creando una familia sólida, con dos hijas muy jóvenes, llenas de neuronas correctamente instituidas, ha adoptado una sabia medida al respecto: yo he tenido la oportunidad de ver cómo nuestra juventud se la ha pasado muy bien en el amplio espacio de nuestro local, en un día acordado, entre bailes, mucha risa, y sin presencia de alcohol ni estupefacientes.

Además, por iniciativa suya, asiste a una inmutable tertulia directa con ellos cada sábado, orientándoles sabiamente sobre la actitud ante el noviazgo, alertándoles sobre su compromiso cristiano, y alimentándoles el celo por no afrentar a nuestro Señor.

¿Qué mayor acicate que la inmensa deuda de gratitud contraída con Él, por su ofrecimiento en la Cruz como perdón de los pecados de toda la humanidad? Siempre se debe cuidar la compostura ante quien atisba cada milímetro del corazón humano y es garante, si le seguimos en fidelidad, de una vida eterna e incombustible en el tiempo: un mundo de paz y amor, distinto a este beligerante, financiero, usurero y egoísta que nos somete.

Como comentario aparte me gustaría mencionar la alternativa musulmana sincera con Dios (no hablamos de los ‘otros‘), pese a que no puede haber comparación estricta, pues ignoran a Jesús, el fundamento. Pero reconozcamos que la mujer musulmana ‘practicante‘, es más fiel tocante al aspecto del vestir y al maquillaje, que muchas congéneres occidentales de la actualidad. Y si alguna lectora se siente herida, que me perdone; pero antes de juzgarme, lea con el corazón lo escrito, sin soberbia y en humildad, pues por lo general, cualquier comentario como ese, aunque se hable con la Biblia en la mano, es respondido con dureza, alegando machismo y exponiendo la bandera de la ‘igualdad‘ femenina.
Mas, según la Palabra de Dios, ¿quién yerra?

La mujer musulmana fiel a Dios, viste con túnica, sin propaganda de silueta; evita el atuendo vanidoso que vaya ‘pidiendo guerra‘, como percutor de una lujuria codiciada. Por su parte, las hermanas cristianas de mi congregación, incluso las adolescentes, acuden los domingos y otros días de reunión, con elegancia y porte, sin mostrar silicona ni el escote natural que les haga resultar provocativas.  Y no por eso dejan de ser atractivas.

Transcribo un fragmento de una chica, durante un debate al respecto, en un forum del ‘ciber’ sobre las fiestas de bodas musulmanas. Decidí copiarlo por la enseñanza que encierra:

‘Sí, he asistido a varias y me han parecido las mejores que he visto jamás. La gente se divierte a montones sin necesidad de embrutecerse con alcohol ni espectáculos obscenos. Como no tienen que aportar dinero ni a la iglesia ni para el salón, ni pagarle a nadie para que los casen, al final les sale muy barato el festejo y es por eso que invitan a tanta gente, con la que comparten gustosos el banquete. La gente no va a chismear ni a criticar quién es la mejor vestida o la más escotada. La verdad, me la pasé muy bien; aunque no me cierro, seguramente las habrá bonitas en cualquier parte del mundo.

Ahora bien, ¿qué instruye el planteamiento bíblico acerca de esta situación? Si comparamos los escritos de los profetas del AT con los del NT, podremos apreciar diferencias de contextos, (debido a que los hábitos van cambiando en el tiempo) pero jamás, de principios. Por ejemplo, a partir de Ez. 16:11, tratando sobre la infidelidad de Israel, Dios establece una parábola:

Te atavié con adornos, y puse brazaletes en tus brazos y collar a tu cuello. Puse joyas en tu nariz, y zarcillos en tus orejas, y una hermosa diadema en tu cabeza. Así fuiste adornada de oro y de plata, y tu vestido era de lino fino, seda y bordado; comiste flor de harina de trigo, miel y aceite; y fuiste hermoseada en extremo, prosperaste hasta llegar a reinar… Pero confiaste en tu hermosura, y te prostituiste a causa de tu renombre, y derramaste tus fornicaciones a cuantos pasaron; suya eras.’

¿Qué es lo más importante en estos versículos, que Él autoriza los adornos para la mujer o que la vanidad, la soberbia y la prepotencia pueden llevar a la perdición a una hija de Eva? La gloria de su ornamento: la plenitud económica con la que el propio Dios había bendecido a Israel para que destacara entre todas las naciones, degeneró en altivez arrogante, causando su enfado.

Posteriormente, cuando Jesús vino, nos enseñó reiteradamente que Su misión no era cambiar ni una tilde de la ley y los profetas, sino ‘especificarla‘. Pulió el criterio con respecto al sábado, instruyendo que se podía hacer el bien ese día, aunque fuera trabajando… y también sobre el comportamiento que esperaba de hombres y mujeres. Sobre estas últimas, la carta de Pablo a Corintios, en 1ª 11:6, expresa un planteamiento con respecto al uso del velo, que a nosotros los occidentales nos alarma:

‘Porque si la mujer no se cubre, que se corte también el cabello; y si le es vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra. ‘

Pero se debió a que en el AT, eso era lo que se enseñaba, pues Dios quería disciplinar a su pueblo… y Pablo tenía aun las profundas raíces judías. No hay pues contradicción entre las órdenes dadas a Moisés y los criterios de Pablo, de raíz farisea, una línea del judaísmo que seguía la ley a rajatabla; mas sin la oportunidad del resto de los apóstoles: 3 años de perfeccionamiento junto al Señor. Veamos que indica al respecto, la ‘roca‘ de Jesús (que sí la tuvo) en 1ª Pedro 3:1-4:

‘Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la Palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa. Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.’

Aunque obvia el velo, mantiene la esencia del respeto a Dios; no contradice a Moisés. No hay ni una enseñanza de Jesús con respecto al velo en todo el Nuevo Testamento. De donde se desprende que la idea de que los tiempos nuevos ‘no’ deben medirse con relojes viejos, es válida solo cuando se siguen las aclaraciones del Hijo de Dios, hecho hombre. Tal como se describe en el libro para niños El Principito (también recomendable para los adultos): ‘lo esencial es invisible para los ojos‘; pero el que puede otear cada fisura del corazón humano, está pendiente de las intenciones de su interior, sin importarle las apariencias externas.

Es cierto que la moda varía con los años, pero examinen la dirección del cambio, porque siempre va en trayectoria opuesta a la Palabra. Llegado a este punto, creo conveniente repetir la última frase de 1ª Pedro 3:4:

‘…en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.’

Después de esto, juzguen si se ha comentado algo que se aparte de las enseñanzas o que pueda resultar ofensivo para una verdadera seguidora de Jesús. No se engañen, a Él no se le sigue desde la provocación, sino desde el pudor y el saber estar que se enseña a toda mujer, desde el Génesis, hasta el Apocalipsis.

Su Palabra es inmutable; ni siquiera el tiempo, ese inexpugnable contra el que nadie puede, ha logrado ni conseguirá jamás alterarla. Todos tendremos que responder por nuestros actos; también por nuestra actitud ante las responsabilidades, dentro de la familia. Su pauta más importante es el proyecto del hogar, dado que este constituye la base de la sociedad. El mundo, ante los ojos del Creador, no es más que un inmenso conjunto familiar; si funciona bien, con la educación de la descendencia en sitio preferente, Él bendecirá a sus fieles.

Soy consciente de las violentas reacciones que estas palabras causarán en toda persona alejada de Dios que lea este artículo; pero créanme, eso no resolverá nada, así como el avestruz no resuelve su situación metiendo la cabeza en un agujero que no le salva.  Mi objetivo no es señalar hacia nadie; si alguien se siente aludido, por favor, no lo interprete de otra forma que una llamada a la reflexión, pues todos, incluso quien escribe, tendremos que responder ante nuestros actos. Quien actúe en obediencia, no tendrá problemas, así como no los tiene aquel hijo que atiende la corrección de sus padres.

Y por si queda alguna duda sobre cuál debe ser la posición de los padres con respecto a sus hijos, el dilema de las modas, las generaciones, las leyes ‘anticuadas‘ y el papel del matrimonio, el propio Jesús nos alerta sobre la impermeabilidad de su enseñanza ante el paso de los años. Lo hace reiterativamente en  Mt 24:35,  Mc 13:31 y  Lc 21:33:

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán’

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CANTANDO LAS 40 AL EVOLUCIONISMO.

enero 23, 2008

Enero 23/2008

¿CREACIÓN DE MILLONES DE AÑOS?

Años después de exhibir su teoría, Carlos Darwin comprendió la dificultad de explicar la visión humana u animal desde la evolución. En un libro suyo, manifestó:

‘Suponer que el ojo con toda su inimitable complejidad para ajustar su centro focal a distintas distancias, para reconocer distintas cantidades de luz, y para corregir las desviaciones esféricas y cromáticas, pudiera haber sido formado por la selección natural, parece, y lo confieso francamente, absurdo en sobremanera.’

Sin embargo, más adelante, explica ambiguamente por qué, de todos modos, creía que el ojo evolucionó y que el ‘absurdo’ solo era ilusorio. Con el conocimiento actual acerca del ojo y sus sistemas asociados (el cual es mucho mayor que en su tiempo), habría abandonado su teoría naturalista sobre el origen de los seres vivos.

Más de un siglo después recibió ayuda del Papa Juan Pablo II, pues este dinamitó la Biblia entera, al exponer el 23 de octubre de 1996, en la Academia de Ciencias Obispales que: “el nuevo conocimiento lleva al reconocimiento de que la teoría de la evolución es más que una hipótesis”.

Con esas palabras autorizaba que creación y evolución convivieran juntas sin ningún conflicto, en una manifestación de debilidad, incongruente con alguien que con tanto valor se opuso siempre al comunismo, el aborto, las abominaciones sexuales, y todo lo que atentaba contra la Palabra de Dios. Una concesión filosófica para lograr mantener al menos, que solo Dios puede crear el alma humana.

Los medios de comunicación fueron al árbol caído, como el oso al panal de miel. La noticia siguiente hizo ver que la expresión papal se convertía en la mortaja definitiva sobre una Biblia caduca. ¿Cuál fue la consecuencia de esta postura del líder católico? Pues inducir la pérdida de la Credibilidad de la Palabra de Dios; si el Génesis no era fiable, ¿cuándo entonces comenzaba a serlo el libro Sagrado? No solo atacaba la Verdad de la Creación, sino que arruinaba la fiabilidad de los otros 65 libros que el propio Creador ordenó que se escribieran, y que jamás han resultado contradictorios en sus afirmaciones y enseñanzas.

Sembró duda sobre lo escrito: la deidad de Jesús, sus milagros y enseñanzas, su agonía en la cruz y, lo más importante, el motivo por el cual se sometió a ese inenarrable martirio: el perdón de los pecados de toda la humanidad y su resurrección, que implicó la esperanza de resurgir a una vida eterna con Él. Es decir, también arruinaba la solidez de los escritos del Nuevo Testamento: las enseñanzas recibidas por apóstoles directos e indirectos del Redentor, plasmadas por escrito por orden de este, como testimonio para las siguientes generaciones, pues el mismo libro que dice que Dios creó el mundo y todo lo que existe, da alegato de los hechos anteriores.

A partir de ahí, entre los propios creyentes comenzaron a fluir los ‘iluminados’. Un ejemplo lo vemos en la teoría de una ‘Creación progresiva’, ideada por el Dr. Hugh Ross en ‘Cómo interpretar el libro de Génesis’, respaldada por varios líderes ¿religiosos? y por iglesias, seminarios, y universidades cristianas; como si después de Dios, alguien tuviera que agregar algo. Respaldando la postura de ‘Respuestas en Génesis’, creo que es vital citar aquí el aviso legado desde Hechos 17:11

Y éstos judíos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.”

El Dr. Ross se manifiesta ‘cristiano’, pero aúna criterios con astrónomos y geólogos evolucionistas: algo incompatible. Veamos sus planteamientos y mis respuestas desde ‘Bereshit’, el libro judío original al que acudía Jesús, que después se llamó ‘Génesis’ en la traducción griega:

1- ‘El gran Estallido (‘Big Bang’), origen del universo, surgió 16 mil millones de años atrás; por tanto, la muerte, la violencia y la enfermedad existieron antes de Adán y Eva.’

Nota: Bereshit 1:1’En el comienzo de la creación de Dios del cielo y la tierra, 2cuando la tierra estaba informe y vacía, con oscuridad sobre la superficie del abismo, y la Presencia Divina flotaba sobre la superficie de las aguas, 3dijo Dios: «Que haya luz», y hubo luz. 4Dios vio que la luz era buena, y Dios separó la luz de la oscuridad. 5Dios llamó a la luz «Día» y a la oscuridad la llamó «Noche». ‘Y fue de tarde, y fue de mañana, un día.’

Es decir, ‘en el comienzo’, o dicho de otra forma, durante el comienzo, cuando la tierra recién hecha estaba vacía‘, creó luz con su Palabra, dando órdenes. Al final puntualiza: ‘y fue la tarde y fue la mañana: un día’, mostrando por vez primera su definición de ‘día’: una tarde y luego la mañana. ¿Existe algo de lo ‘hecho’, antes de un comenzar a hacerlo? ¡Big Bang no! Lo dice el Señor.

2-‘ La Creación no fue en 6 días, sino que atañe a las eras geológicas establecidas’.

Nota– Si seguimos leyendo Bereshit 1, hasta el 1:31, veremos cómo a cada obra finalizada Dios sentencia: ‘y fue de tarde y de mañana, el segundo día’, el tercero, el cuarto, el quinto, el sexto… es decir, establece antes de construirlos, los ciclos que corresponderían al día y a la noche. El sol y la luna fueron hechos el cuarto día, pero ya desde los anteriores, desde que creó la luz, fijó la tarde y la mañana: la puesta y salida solar del futuro inmediato, marcando el inicio de una nueva jornada y dejando evidencia de su propósito: 6 días de 24 hs., al concluir en 1:31: Y Dios vio todo lo que había hecho, y he aquí que era muy bueno. ‘Y fue de tarde, y fue de mañana, el sexto día.’ Lo de una sola era geológica podrá verlo explicado puntualmente en el artículo ¡Mi planeta es un chavalito!

3- ‘El Diluvio de Noé fue un evento local.’

Nota- Veamos esto, que es interesante; primero, la distribución original del planeta. (Gn 1:9):

‘Dijo Dios: «Que las aguas debajo del cielo se reúnan en un área, y que aparezca la tierra seca». Y así fue. Dios llamó a la tierra seca «Tierra», y a la reunión de aguas la llamó «Mares».’

Es decir, una tierra y mares. Cada día más, los estudiosos coinciden en que, al principio, todos los continentes estaban unidos, confirmando el saber bíblico. Actualmente sabemos que el movimiento de las llamadas placas tectónicas, producen terremotos y tsunamis catastróficos. Pero veamos qué dice el libro del Conocimiento y la Sabiduría sobre el diluvio de Noé:

Según Bereshit (ó Génesis) 7:11En el año seiscientos de la vida de Noaj (Noé), en el segundo mes, el diecisiete del mes, ese día, se rompieron todas las fuentes del gran abismo y se abrieron las ventanas de los cielos.’

Todas las fuentes en todo el planeta; de local, nada. El cimiento continental se partió y dividió; esto tuvo más consecuencia de lo que muchos imaginan, porque se originaron los continentes… y la única glaciación que existió. También se explicará en el artículo llamado ‘Una edad: una glaciación.’

4- ‘El pecado tiene sólo un efecto regionalmente limitado en el mundo.’

Nota: Induzco al Dr. Ross a que le eche un vistazo a lo que dice Ro 5:12:

‘Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron’

5– ‘Seres semejantes al hombre pintaron las paredes de las cuevas antes de Adán y Eva, pero no tenían un espíritu y por lo tanto no tenían ninguna salvación’.

Nota– Es tan absurdo y tan falto de evidencia que no merece otra respuesta que el mismo Génesis 1:1:31. Dios empieza a referir la historia del Mundo con las palabras: ‘En el comienzo de la Creación’ ¿Qué puede haber antes de un comienzo? Sobre las lucubraciones evolucionistas del hombre Neandertal y otros, ver el artículo: ‘¿Un mono pintor?’

6- ‘El registro humano de la naturaleza, es tan perfecto como la Palabra de Dios.’

Nota- El registro humano de la Naturaleza se basa en una suposición tras otra; nadie vivió desde el principio; los estudiosos del tema hacen sus cálculos mediante el sistema radiométrico y otros, considerando, por ejemplo, valores iniciales de carbono14 por concepto, sin tener en cuenta que se desconoce el efecto de la variación de las radiaciones nucleares del Sol desde sus inicios y su influencia sobre esto. Tampoco se sabe si esa cifra, considerada estable, se comportó de esa forma o si varió (como es lógico suponer) con los cambios de temperatura producidos con la glaciación.

El registro humano es falible; se ha demostrado con lava volcánica de origen conocido (10 años) que sin embargo arrojó varios millones de años en laboratorios evolucionistas cuando se mandó a datar sin informarles su procedencia. También se escribirá sobre esto próximamente.

7- ‘Millones de años atrás, Dios creó especies que luego se extinguieron.’

Nota– Otra fábula desmentida en el Génesis; los animales, todos, incluido el hombre fueron creados entre el 5º y el 6º día. Si la evolución es real, los fósiles deberían ir apareciendo en orden: los primarios debajo y los ‘evolucionados encima’; sin embargo, en las capas más inferiores han aparecido animales que existen aún en la actualidad… porque el diluvio, el único desastre reconocido, es el que pudo generar la fosilización por enterramiento inmediato. Recuerden que ‘se abrieron las fuentes del abismo’. También se profundizará sobre esto en un artículo a punto de salir.

Los libros del Dr. Ross son publicados por NAVPRESS, el soporte editorial de los Navegantes. Su declaración ante la prensa fue radical: “Nosotros consideramos nuestro privilegio y nuestro llamamiento, sostener a Hugh Ross con nuestro apoyo como su publicador.”

¡Que Dios les bendiga… y les pille arrepentidos!

El Señor tiene un plan para usted; solo tiene que hincar su rodilla en lo íntimo y pedirle que le provea de discernimiento sobre estas cosas. Si lo hace de corazón, se asombrará de los resultados.