LA DEMANDA DE CRISTO.

febrero 4, 2009

Como parte de su enseñanza Jesús decía:’ —”Tengan cuidado de los maestros de la ley. Les gusta pasearse con ropas ostentosas y que los saluden en las plazas, ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los lugares de honor en los banquetes. Se apoderan de los bienes de las viudas y a la vez hacen largas plegarias para impresionar a los demás. Éstos recibirán peor castigo.” [Mar 12:38-40]

La mayor preocupación que puede llenar al cristiano de hoy es la divergencia tan grande que existe con respecto a la interpretación de la Palabra del Señor. Y todo comenzó a partir de que el hombre se separara de las claras instrucciones de Jesús:

No lleven oro ni plata ni cobre en el cinturón, ni bolsa para el camino, ni dos mudas de ropa, ni sandalias, ni bastón; porque el trabajador merece que se le dé su sustento. En cualquier pueblo o aldea donde entren, busquen a alguien que merezca recibirlos, y quédense en su casa hasta que se vayan de ese lugar. Al entrar, digan: ‘Paz a esta casa.’ Si el hogar se lo merece, que la paz de ustedes reine en él; y si no, que la paz se vaya con ustedes.” [Mat 10:9-13]

Con el paso de los años, y gracias a la influencia de ‘teólogos‘, la interpretación que se le dio a esta instrucción fue la siguiente:

Vivan en un castillo de Roma, olviden la ‘toalla a la cintura’ [Juan 13:5], instituyan clara diferencia jerárquica, no solo con cargos asignados, sino mediante vestiduras, gorros y bastones que anuncien ostensiblemente, la ‘dignidad’ individual… y luego dejen que sean otros los que evangelicen; ustedes, solo rijan y administren.’

Como resultado de este ‘desvirtuar‘ la Palabra de Cristo, hoy tenemos un Vaticano, un Papa, ‘dicasterios de la Curia Romana’, el cuerpo administrativo de la Iglesia Católica, cardenales, arzobispos, obispos… y sacerdotes.

Quizás esta situación fue la que hizo que el monje alemán Martín Lutero (1483-1546), a modo de ‘protesta‘, presentara las 95 reflexiones sobre el valor de las ‘indulgencias‘ en el portón de la Iglesia de Todos los Santos, en Wittenberg, Alemania, y creara una corriente nueva: el luteranismo, regido por la misma Biblia, pero con la interpretación diferenciada de un Dios que no juzga nuestras obras, sino nuestra fe; modo obviamente ambiguo para establecer juicio. Así fundamentó el nuevo pensamiento… y así también los nuevos adeptos obviaron a Cristo en ese punto específico.

A su favor debo decir que Lutero abre la doctrina del ‘Sacerdocio Universal‘, [con la que estoy de acuerdo, pues fue lo que propugnó Jesús], en donde afirma que las Escrituras son inteligibles para todos los creyentes y que cada uno, libremente, puede examinarlas a la luz del espíritu. Lutero, fiel al Señor en ese punto, buscó hacer de cada creyente su propio sacerdote.

Pero en general, su particular separación fe-obras, dio pie a que los teólogos continuaran surgiendo en masa, sometiéndose a satanás, y dividiendo más la casa de Cristo, con interpretaciones protestantes de todo tipo sobre Su Instrucción inicial, la que le llevó a la Cruz.

La vanidad, soberbia y egolatría del hombre, dividió la iglesia cristiana, pese a los avisos de Pablo. Hoy existen más congregaciones que leyes de Dios, y cada una da su particular interpretación bíblica, segmentando el árbol de Cristo en: católicos, anglicanos, bautistas, evangelistas, ortodoxos, pentecosteces, mormones, testigos de Jehová… la gran apostasía, pues hay un solo Cristo y una sola Verdad.

Al margen del error teológico de los sucesores de Pedro y los apóstoles del inicio, así como de los de Lutero, vemos a Calvino [líder de la iglesia protestante] haciendo su particular aporte. Calvino no se limitó a predicar y a tratar de influir en los hábitos, sino que asumió un total poder político, ejercido durante 25 años, hasta su muerte. Fundó una forma de disciplina eclesiástica, con jurisdicción consistorial, facultada para infligir censuras y castigos canónicos, excomunión incluida. Su junta de ancianos y pastores, con amplio poder de sanción, vigilaba y reprimía las conductas antiCristo: se vedó y acosó el adulterio, la fornicación, el juego, la bebida, el baile y canciones obscenas, y se obligó la asistencia regular a los servicios religiosos.

Y bajo su jefatura, el Consistorio de Ginebra condenó a Miguel Servet a la hoguera, imitando hechos anteriores de la Inquisición católica… ‘candela‘ que señala claramente en dirección al mismo horno de satán, el auténtico ideólogo de cada teología inoculada al hombre para adulterar la instrucción de Jesús, quien dejó claro que solo Él juzgaría.

Así, el nuevo concepto: ‘justificación por fe‘, negó la teoría católica/ortodoxa sobre ‘obra por fe en la salvación‘… que en ese punto específico, es la más fiel. Y digo esto porque no ocurre lo mismo con respecto a la mediación de los santos y el culto a imágenes, propio del catolicismo… algo SÍ totalmente opuesto a la instrucción de Cristo y del propio Dios, desde que avisa de este peligro en Lev 26:1:

No se hagan ídolos ni levanten imágenes ni piedras sagradas. No coloquen en su territorio piedras esculpidas ni se inclinen ante ellas. Yo soy el Señor su Dios.”

A lo largo de la historia, la mano del diablo ha dirigido cada teólogo corruptor del precepto de Jesús, pese al esfuerzo del Señor por que no se olvidara su Palabra. Así se validó tanto el culto al ídolo, como la falsa eminencia de una fe que le hace la vida ‘fácil‘ al cristiano, inculcando inconscientemente algo de autocomplacencia: ‘Comulgo con fe, y me olvido de las obras‘. ¡Un error clásico en la iglesia actual!

¿Dónde se originó ese malentendido? No hay dudas que en varias cartas de Pablo, que presentan la fe como elemento clave para alcanzar la salvación. Pero no se debe soslayar el contexto: Pablo evangelizaba a una generación que nunca había oído hablar de Jesús o que si lo había hecho, había sido acusándole de cosas terribles, como venido de la propia fuente de satanás. Por eso insistió una y otra vez en el acto de la fe; por ejemplo, en Rom 10:8-10:

“… Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para alcanzar justicia; mas con la boca se hace confesión para alcanzar la salvación.”

O sea, se refiere a un momento puntual, recién crucificado Cristo. Y especifica que la fe en Jesús, confesándole como el Mesías, les haría salvos; de la misma forma que acredita que muchos judíos israelitas no la alcanzarían, porque su falta de fe no les permitía reconocer al Señor como enviado de Dios. ¡Eso era lo importante al principio! Si no se reconocía a Jesucristo, no se oían sus instrucciones, y no serían alcanzados los objetivos; habría muerto en vano.

Pero también, a lo largo de su enseñanza, el propio Jesús alertaba sobre las obras:

Por sus frutos los conoceréis. ¿Se cogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?” [Mat 7:16]

Pablo mismo aclara que el acto de fe, en conjunción con el obrar según las instrucciones, es lo que lleva a la salvación [Rom 11: 19-22]:

Tal vez dirás: ‘Sí, pero las ramas fueron cortadas para injertarme a mí en el olivo’. Bien, pero fueron cortadas porque no tenían fe, mientras que tú estás ahí solo porque tienes fe. Así que no te jactes, sino más bien siente temor. Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, tampoco a ti te perdonará. Mira, pues, que bueno es Dios, aunque también que severo. Ha sido severo con los que cayeron y ha sido bueno contigo. Pero tienes que vivir siempre de acuerdo con su bondad, pues de lo contrario, tú también serás cortado.”

Las leyes humanas nos hacen ir siempre tras las últimas ‘enmiendas‘, para saber cómo pueden afectarnos. No hablo de una ley nueva, sino de ‘revisiones fundadas en malas experiencias‘ con las ya establecidas; y así hay que ver el Apocalipsis, como ‘testamento enmienda‘, el último legado escrito de Jesucristo.

Jesús, en el capítulo dedicado a ‘las iglesias‘, quiso aclarar cómo juzgaría a quienes se auto proclaman cristianos. Hablando en parábolas, se dirige de forma hipotética a 7 iglesias, separando las malas y buenas obras; pero la alegoría se distingue porque cada vez que termina la instrucción en cada una, concluye siempre:

El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.’

Repite 7 veces la frase en plural, aunque aparentemente se dirigiera a una iglesia en particular, ratificando que tal mensaje no es para una iglesia determinada, sino para toda la iglesia cristiana mundial: ‘los que tenemos oídos‘. Además, constantemente insinúa la atención que Él dará a las obras:

Apo 2:2 “Yo sé tus obras, y tu trabajo y paciencia; y que tú no puedes sufrir a los malos, y has probado a los que se dicen ser Apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos

Apo 2:9 “Yo sé tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza, pero tú eres rico, y sé la blasfemia de los que se dicen ser Judíos, y no lo son; mas son la sinagoga de Satanás.”

Apo 2:23 “…y todas las Iglesias sabrán que YO SOY el que escudriño los riñones y los corazones; y daré a cada uno de vosotros según sus obras.”

Apo 2:13 “Yo sé tus obras, y dónde moras, donde está la silla de Satanás; y tienes mi Nombre, y no has negado mi fe, aun en los días en que fue Antipas mi testigo fiel, el cual ha sido muerto entre vosotros, donde Satanás mora.”

Apo 2:19 “Yo he conocido tus obras, y amor, y servicio, y fe, y tu paciencia, y tus obras, las postreras que son muchas más que las primeras.”

Apo 3:1-2 “Y escribe al ángel de la Iglesia que está en Sardis: …”Yo conozco tus obras; que tienes nombre de que vives, y estás muerto. Sé vigilante, y confirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios.”

Apo 3:7-8 “Y escribe al ángel de la Iglesia que está en Filadelfia: …Yo conozco tus obras: he aquí, he dado la puerta abierta delante de ti, y ninguno la puede cerrar; porque tienes algo de potencia, y has guardado mi Palabra, y no has negado mi Nombre.”

Apo 3:14-15 “Y escribe al ángel de la Iglesia de los laodicenses: He aquí, el que dice Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios; Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni hirviente. ¡Bien que fueses frío, o hirviente!”…

En fin, puede que para algunos teólogos, las obras sean de carácter secundario, e intenten hacer aparecer como ‘favorecido‘ a todo aquel que confiese su fe en Cristo; pero evidentemente, el que vendrá con la toga de talla única, no piensa igual, y considera que más allá de la fe, juzgará su consecuencia:

y el que no toma su cruz [obras]y me sigue no es digno de mí”. [Mat 10:38]

Que nadie se engañe: Apocalipsis es el primer y único libro en el que Jesús alecciona directamente a ‘las iglesias’. Obviar su puntualización al respecto, es ignorarle en su dimensión de ‘Cabeza Evangelizadora’. Solo hay un Cristo, solo una Palabra; se impone pues, una sola definición. Y aunque la egolatría de alguien considere algún comentario suyo como ‘políticamente incorrecto’, Él sabe por qué dijo cada frase que dijo, y nuestra única función es trasmitirla, sin juicio humano corrector.

Si tienes fe en Jesús serás salvo; tu fe te guiará hacia el amor, y hará que todos tus pecados sean llevados a ‘O’… pero a partir de haberle aceptado como el Señor, tendrás que acreditarte con tus actos. Es la única forma de demostrar tu fe; ella demandará tu obra desde el amor, por el resto de tu vida. Pero eso se evaluará por el único capacitado para evaluar:  Fe-amor-obras, un trío inseparable.

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LA EVOLUCIÓN Y LA VERDAD HISTÓRICA.

octubre 29, 2008

En cada debate observado en todo tema, resulta constante la referencia a links de todos tipos, como apoyo y confirmación de lo que se plantea. El hombre siente necesidad de que se le reconozca la validez de sus planteamientos, y para conseguirlo, hace uso de testigos que le avalen, cada vez que plantea algo que cree puede resultar contradictorio o poco convincente para algún interlocutor o lector de sus líneas.

Cada cual con su intención particular, todos más o menos acudimos alguna vez que otra a referencias ajenas, tratando de darle peso a nuestros criterios. Y cuando digo todos, incluyo a reyes históricos, gobernantes, filósofos, líderes revolucionarios, y aquel que de alguna manera haya intentado cambiar su entorno social, presentando lo que considera como verdadero camino, en fidelidad a sus propias convicciones.

Así, vemos por ejemplo a Lenin constantemente aludiendo a Marx en sus discursos. Fundamentándose en sus escritos creó todas las leyes sociales, económicas y políticas: Marx y Engels fueron el constante ‘link’ virtual del padre del comunismo ruso. Sin embargo, Marx acuna la concepción del materialismo dialéctico, a partir del filósofo alemán, el creyente Hegel, que retoñando la Metafísica como ciencia, activó lo que la ‘Crítica de la Razón Pura’ había desautorizado:

‘Todo lo racional es real, y todo lo real es racional.’… y esto constituyó el ‘link’ de Marx.

Así, la Ontología de Hegel sitúa la ‘razón’ como realidad fundamental, pero considerando a Dios como cumbre del hombre, pues se formó en el seminario de la Iglesia Protestante en Württemberg, y su creencia de fe, le siguió hasta su muerte. Ahora bien, al margen de su creencia cristiana, durante su desarrollo intelectual, recibió la influencia de personajes como Heráclito (VI a.C.), Aristóteles, Descartes, Goethe, Spinoza, etc.

De modo que podemos ver como por ejemplo, Heráclito, ajeno por completo a la que se liaría muchos siglos después, según las generaciones fueron dándole a su pensamiento un enfoque distinto al origen, vino a ser parte intelectual en la inspiración de la ‘Dictadura del Proletariado’… aunque jamás tuvo una implicación ‘linkeante’, en el pensamiento de Lenin.

Por otra parte, vemos que Hitler, que se presentaba [y era aceptado por el clero] como católico, cierta vez dijo a sus amigos: ‘Himmler es algo así como nuestro Ignacio de Loyola’ (The Secret History of the Jesuits, por Paris, p. 167, Chick Publications)

En Francia, la Acción Católica fue la quinta columna [Federación Nacional Católica]: constituyó el ‘link’ de Hitler para lograr el apoyo internacional de la iglesia cristiana con más partidarios en el mundo. En los Estados Unidos, el padre jesuita Coughlin (apóstol de la esvástica) convertido en locutor radiofónico, fue escuchado por más de 20 millones de seguidores. Controló células comandos que operaban en las principales ciudades, según los métodos de los hijos de Loyola… entrenados por agentes nazis (The Secret History of the Jesuits, Paris, p. 159, Chick Publications)

Los jesuitas decían a los católicos que el Papa respaldaba a Hitler, inculcando un ejército católico nazi cuando llegara el momento. En 30 días, los tanques alemanes sometieron a Francia (New illustrated Encyclopedia of World History, p. 1048)… apoyados por la Acción Católica; algo que considero como una confirmación de que el papado católico no tuvo verdadera FE en un Espíritu Santo con el cual poder enfrentar al maligno. De haberla tenido, sus curas no se habrían fotografiado junto a uno de los mayores asesinos de la historia. [Dudo con respecto a Stalin]; no creyeron lo que predicaban y su fe se diluyó en el miedo, ante las SS de Himmler.

¿Comprenden a dónde quiero llegar?… A lo que es en realidad el pensamiento humano. Tenemos la tendencia inherente a dirigir nuestro conocimiento hacia ‘links’ demostrativos que coronen que lo que pensamos es lo congruente con la verdad… para que nos tomen en serio, y nuestras peripecias vayan en la dirección adecuada; sin embargo, a veces resultan contradictorios. Nadie es inmune.

El mundo es un mutable y relacionado sistema: estilos humanos considerados por cada quien como positivos o negativos, e incongruentes entre sí. Toda realidad implicará la convivencia de elementos contrarios, la alternativa, la versión opuesta a la Verdad. Y quienes no creen en una Creación de Dios, unidos con quienes creen a medias, faltos de fe en Su Palabra, se dicen a sí mismos:

‘¿Dónde se puede encontrar la Verdad, en un mundo material, sino en respuestas que provengan de lo racionalmente deducible, de lo evidente… de lo sensorial?’

Mas la ignorancia del humano es una constante; no importan los adelantos científicos. El hombre aprende cada día, pero cada enseñanza trae siempre de la mano una nueva duda, un nuevo desconocimiento. Llegados a este punto, creo conveniente citar un comentario del defensor creacionista Ken Ham:

Si no puedes saber lo que ignoras, no puedes saber qué no ignoras; y si no puedes saber qué sabes, puede entonces ser debido a que en realidad sepas muy poco.’

Ya voy terminando; presentaré 2 testimonios escritos, en la esperanza que mediten en el hecho de que fueron sucesos históricos recogidos por quienes participaron físicamente en ellos. El 1º convivió con Jesús, y le vio hacer todo tipo de milagros, incluido el resucitar muertos: el apóstol Juan. Él nos entrega las palabras pronunciadas por Cristo, en un momento de Instrucción.

Presento mi propio ‘link’ al respecto, seguro de él, puesto que mi protagonista murió siendo fiel a la causa del perdón. No deja de ser una carta ‘testamentaria’: Juan 15:1, hasta 16:1. Les ruego sean pacientes y lean:

Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Toda rama que en mí no da fruto, la corta; pero toda rama que da fruto, la poda para que dé más fruto todavía. Ustedes ya están limpios por la palabra que les he comunicado. Perseveren en mí, y yo permaneceré en ustedes. Así como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes darán fruto si no persisten en mí.

Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada. El que no permanece en mí es desechado y se seca, como las ramas que se recogen, se arrojan al fuego y se queman. Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, lo que quieran pedir se les concederá. Mi Padre es glorificado cuando ustedes dan mucho fruto y muestran así que son mis discípulos. Así como el Padre me ha amado a mí, también yo los he amado a ustedes.

Permanezcan en mi amor. Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo he obedecido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que tengan mi alegría y así su alegría sea completa. Y éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no está al tanto de lo que hace su amo; los he llamado amigos, porque todo lo que a mi Padre le oí decir se lo he dado a conocer a ustedes.

No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre. Éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros. Si el mundo los aborrece, tengan presente que antes que a ustedes, me aborreció a mí. Si fueran del mundo, el mundo los querría como a los suyos. Pero ustedes no son del mundo, sino que yo los he escogido de entre el mundo. Por eso el mundo los aborrece.

Recuerden lo que les dije: ‘Ningún siervo es más que su amo.’ Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán. Si han obedecido mis enseñanzas, también obedecerán las de ustedes. Los tratarán así por causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió. Si yo no hubiera venido ni les hubiera hablado, no serían culpables de pecado. Pero ahora no tienen excusa por su pecado. El que me aborrece a mí, también aborrece a mi Padre. Si yo no hubiera hecho entre ellos las obras que ningún otro antes ha realizado, no serían culpables de pecado. Pero ahora las han visto, y sin embargo a mí y a mi Padre nos han aborrecido.

Pero esto sucede para que se cumpla lo que está escrito en la ley de ellos: ‘Me aborrecieron sin motivo’. Cuando venga el Consolador, que yo les enviaré de parte del Padre, el Espíritu de Verdad que procede del Padre, él testificará acerca de mí. Y también ustedes darán testimonio porque han estado conmigo desde el principio. Todo esto les he dicho para que no flaquee vuestra fe.”

Fueron Palabras de Jesús. El 2º testimonio es de un soldado romano, nacido en la época romana, un judío que vistió uniforme dado por el César, portó armas del César, y cobró en monedas del César: Saulo de Tarso… el último de los primeros apóstoles de Cristo; como decía él mismo: uno no natural. Veamos los recuerdos de un apóstol Pablo encadenado por propugnar la Palabra de Dios, y las enseñanzas de Jesús: Act 26:1-32:

Agripa [el rey] dijo a Pablo: ‘Se te permite hablar por ti mismo’. Pablo entonces, extendiendo la mano, comenzó a dar razón por sí, diciendo:

Acerca de todas las cosas de que soy acusado por los judíos, oh rey Agripa, me tengo por bienaventurado de que haya hoy de defenderme delante de ti; mayormente sabiendo tú todas las costumbres y cuestiones que hay entre los judíos, por lo cual te ruego que me oigas con paciencia. Mi vida, desde mi juventud, desde el principio, fue en mi nación, en Jerusalén, todos los judíos la saben; los cuales tienen ya conocido que yo desde el principio, si quieren testificarlo, conforme a la más perfecta secta de nuestra religión, he vivido como fariseo.

Y ahora, por la esperanza de la promesa hecha por Dios a nuestros padres, soy llamado a juicio; la cual promesa a nuestras doce tribus, sirviendo constantemente de día y de noche, esperan que ha de llegar. Por esta esperanza, oh rey Agripa, soy acusado de los judíos. ¡Qué! ¿Se juzga cosa increíble entre vosotros que Dios resucite los muertos? Yo ciertamente hice muchas cosas contrarias contra el nombre de Jesús el Nazareno; lo cual también hice en Jerusalén. Y encerré en cárceles a muchos de los santos, recibida potestad de los príncipes de los sacerdotes; y cuando los mataron, yo di mi voto.

Y muchas veces, castigándolos por toda sinagoga, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras. En lo cual ocupado, yendo a Damasco con potestad y comisión de los príncipes de los sacerdotes, en mitad del día, oh rey, vi en el camino una luz del cielo, que sobrepujaba al resplandor del sol, la cual me rodeó y a los que iban conmigo, habiendo caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebraica:

“Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?… Dura cosa te es dar coces contra los aguijones.”

Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor exclamó:

“Yo Soy Jesús, a quien tú persigues. Mas levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto te he aparecido, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que apareceré a ti; librándote de este pueblo y de los gentiles, a los cuales ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, remisión de pecados y herencia entre los santificados.”

Por lo cual, oh rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial: Antes anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento. Por causa de esto los judíos, tomándome en el Templo, intentaron matarme. Mas, con el auxilio de Dios, persevero hasta el día de hoy, dando testimonio a pequeños y a grandes, no diciendo nada fuera de las cosas que los profetas y Moisés dijeron que habían de venir: que el Cristo había de padecer, que había de ser el primero de la resurrección de los muertos, [a la vida espiritual], que había de anunciar luz a este pueblo y a los gentiles.’

Y diciendo él estas cosas (y dando razón de sí), Festo dijo a gran voz:

Estás loco Pablo; las muchas letras te vuelven loco. — contestando Pablo:

No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que hablo palabras de verdad y de templanza. Pues el rey sabe estas cosas, delante del cual también hablo confiadamente. Pues no pienso que ignora nada de esto; pues no ha sido esto hecho en algún rincón. ¿Crees, rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees.’

Entonces Agripa dijo a Pablo:

Por poco me persuades que me haga cristiano.

— ¡Deseo delante de Dios que, por poco o por mucho, no solamente tú, sino también todos los que hoy me oyen, fueseis hechos tales cual yo soy, excepto estas cadenas! —Contestó Pablo.

Y cuando hubo dicho estas cosas, se levantó el rey, y el gobernador, y Berenice, y los que se habían sentado con ellos; cuando se retiraron aparte, hablaban los unos a los otros, diciendo: Ninguna cosa digna ni de muerte, ni de prisión, hace este hombre. Y Agripa dijo a Festo: — Podía este hombre ser suelto, si no hubiera apelado a César…

Han sido mis dos links; testimonios de personas vivas, recogidos en pliegos históricos, a los que le asignaron numeración, línea a línea, para que no pudieran ser distorsionados… no derivan de anécdotas del abuelo Pepe ni son como las teorías de especies surgiendo al azar desde un tornado darwinista, sino planteamientos acreditados por la sangre que le dio a la humanidad una oportunidad de redimirse. Lástima que actualmente, buena parte de su descendencia quiera sellar aquellos prodigios en el olvido.

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SEMANA SANTA Y EXPECTATIVAS DEL SEÑOR

marzo 19, 2008

¿A DÓNDE IRÁS EN ESTAS FIESTAS?

Hemos llegado a Semana Santa; lo que para muchos representa ocasión de aventura, visita a París, o mucho dinero debido a turistas visitantes, en realidad es una evocación de algo sucedido hace 1975 años atrás, el preámbulo de un hecho que aun hoy rompe todos los esquemas de la mente humana: la crucifixión de Jesús de Nazaret. Lo que para una buena parte de la humanidad constituye un sin sentido, resulta una promesa de opción a vida eterna para todos aquellos que le reconocen como Hijo de Dios.

Jesús predicó siempre la paz, y esta es unión; sin embargo, pese a todos sus esfuerzos y recomendaciones constantes, su iglesia ha sido dividida por los hombres: católica, (las que comulgan con roma y las que no, que son muchas más de lo que se piensa), la ortodoxa, (ídem), y la protestante, que también está representada por cerca de cien tipos. “Divide et vinces“, el “divide y vencerás” del emperador romano Julio César, es aplicable a este caso: el cristianismo se fracciona y el demonio abre una botella de champán, se apoltrona en su mejor butaca y pone su música satánica favorita, disfrutando su éxito.

Ya Pablo comentaba en sus epístolas, sobre el riesgo de las interpretaciones personales de la Biblia y de las inclinaciones hacia determinados guías espirituales de su época, siempre centrado en presentar a Jesús como tronco de la iglesia, y a los cristianos como su ramaje. No obstante, a día de hoy, se perciben grandes diferencias de concepto, pese a que una de las últimas manifestaciones de Cristo advierten del peligro en Ap 22:12:

‘Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.’

¿Necesitamos que el Señor sea más específico? ¿Por qué usó los términos ‘alfa y omega’? ¿En qué parte se relacionan la primera y última letras del alfabeto griego con el Salvador, si no en su Biblia? Resulta evidente que nos instruye sobre nuestro comportamiento hasta su llegada: seguir fielmente sus instrucciones, que Él tuvo mucho cuidado que quedaran escritas, confirmando una vez más que todo lo escrito en el libro de Dios, queda consagrado como verdad; es decir, que la sangre del Mesías representa el cuño que certifica la autenticidad de cada palabra bíblica.

¿Por qué el hombre se mete en diatribas filosóficas, incorporando deducciones que no fueron escritas por Dios? ¿Es que acaso este pecó de insuficiencia de argumentos? ¡Cuánta osadía hay en el corazón humano! Gracias a ello, surgieron las cruzadas antes, y el odio entre católicos y protestantes llenaron de muerte las calles del Ulster, más tarde. Pese a que la enseñanza recibida del Señor siempre fue la paz: antípoda de la violencia.

¿Por qué propugnar, por ejemplo, a un Cristo aliado a empresarios, cuando en realidad, constantemente se nos enseña lo contrario en la Palabra de Dios? En Santiago 2:5 se nos dice que Dios ha escogido a los pobres de este mundo para hacerlos ricos en fe y que reciban como herencia el reino prometido a quienes le aman. ¿Qué con esto, que Jesús odia a los empresarios? ¡Claro que no! La enseñanza está en que lo importante para el Señor es el Espíritu. ¿Qué clase de empresario fue Pablo? Si tuvo alguna empresa, fue de propaganda, sin cobrar por ello, difundiendo desde las cárceles romanas sus prodigiosas cartas evangelizadoras, pues cuando no estaba preso por causa de Cristo, le andaban buscando, para arrestarle. ¿Y Esteban? ¿Y el recaudador de impuestos?

¿Qué tipo de empresarios fueron aquellos que el propio Señor les indicó que salieran a proclamar su mensaje, solo con lo puesto? En la casa de Dios no se acuñan monedas; la instrucción y la evidencia bíblica, enseñan que el dinero es poder, y ambos corrompen al Espíritu que mora en cada hombre: el primer Renault 7 ya no gusta, aunque funcione bien; pasamos por el concesionario y nos encandila el ostentoso Mercedes plateado que se exhibe. Nuestra mente deja de estar donde debe y comienza a resbalar hacia donde no debe.

Lo material es enemigo de lo espiritual; la bonanza económica de un cristiano, es gracia de Dios, concedida para una etapa efímera, pues según la propia Biblia, ‘el rico es como la flor de la hierba, que no permanece.’ Y así hay que verlo. “A quien Dios se lo dio, San Pedro se lo bendiga“, reza un refranero popular, con más verdad que vicio.

Una evidencia de la corrupción derivada del dinero, la vemos en la propia materialización del Espíritu. Los cristianos abrazados a la fe católica salen en sus procesiones, con una imagen de madera que representa a un Cristo crucificado. El concejal de urbanismo, de Palma, Islas Baleares, cofrade asiduo en estas procesiones, sobre cuyo hombro ha estado varias veces el representativo Cristo de madera, parece que estimó que una buena forma de dignificarse ante Jesús, era pagar con la tarjeta de crédito del Ayuntamiento, todas las consumiciones realizadas en un club de alterne gay, carnes incluidas. ¿Agrada esto al Señor y responde a sus expectativas con los cristianos?

Y no es que esté involucrando en este hecho a todos los hermanos en la fe que salen tras las representaciones de la Virgen y del Cautivo; sino que intento evidenciar que tenemos una idea distorsionada sobre lo que nuestro señor Jesucristo espera de nosotros. Llegan estas fechas tan especiales y, en lugar de recordar lo que verdaderamente se debe: las promesas de vida eterna y la instrucción de llevar una vida ordenada, según las leyes que nos dejó, lo que se hace es acudir a comilonas, bebidas inclusive, viajes turísticos, etc.

No le reverenciamos con el acto de contrición debido, en recuerdo a su agónico sufrimiento, desde Getsemaní, hasta su muerte en la Cruz, sino con una parafernalia de artículos conmemorativos, vendidos y comprados en unas ‘fiestas‘ concebidas para ganar dinero. Los hosteleros no meditan en el Cristo agonizante, sino en las expectativas de un lleno completo en sus negocios; mientras una mayoría del resto de las personas, en lugar de recogerse, sacan cuentas sobre cuánto dinero tienen para montárselo bien en estos días: Paganismo puro y duro. ¿Es qué acaso hacemos fiesta en el aniversario de muerte de un familiar; el padre, por ejemplo?

Luego nos sentimos ofendidos si los creyentes musulmanes (no hablo del extremismo islámico) nos consideran impuros. ¿Dónde ha quedado la exhortación constante a la pureza por parte de Jesús?  En Pedro 1:16  puede leerse las recomendaciones del Señor:

“Sed santos, como yo soy santo”

Estos días deben ser aprovechados para reflexionar sobre nuestro comportamiento ante la vida. Debemos estar más dispuestos a escuchar a los demás, siendo lentos ante la réplica soberbia y la ira, pues el hombre enojado no hace lo agradable a Dios. No debemos discriminar a unas personas de otras; ya sea por su dinero o raza, pues la ley reza: ‘Ama a tu prójimo como a ti mismo‘, y a nadie le complace recibir trato de inferioridad por parte de otros. Hay que ser compasivos, sabiendo que si no lo somos, sin compasión seremos juzgados Tenemos, en fin, que despojarnos de toda maldad y aceptar el mensaje de Cristo con humildad, porque tiene poder para salvarnos.

Debemos reflexionar en las consecuencias derivadas de la aceptación Papal de la teoría evolutiva; una tesis que borra de un plumazo desde el capítulo 1 del Génesis, hasta el 11; lo que Dios ordenó a Moisés que escribiera, como sentencia firme, sin ambages ni más puntualizaciones: una Creación de 6 días de 24 horas, no de miles de millones de años, con la participación directa del Espíritu de Cristo, con Adán y Eva incluidos, por supuesto. Pablo nos advirtió ya sobre la ‘mal llamada ciencia‘.

Gracias a esa flexión de rodillas Papal ante la diosa ‘evolución’, hoy se enseña, incluso en las escuelas católicas, que no fuimos hechos por Dios a su imagen y semejanza, que no hay más futuro para el hombre que convertirse en otro tipo de ser (que nadie sabe como será)… y que al no haber juicio para vida eterna, pues esta no existe, no tenemos que dar cuenta a nadie de nuestros actos.

Por otra parte, si decimos que tenemos fe, debemos ser coherentes ante el Señor, corroborándola con nuestra actitud, evitando que alguien pueda criticar nuestra fe sin hechos, mientras da pruebas de su propia fe, a través de sus obras, incluso siendo ateo.

Renglón aparte merece nuestra lengua: quien no comete errores en lo que dice, está cerca de Dios. Así como la brida en la boca del caballo permite su obediencia, debemos poner freno espiritual en nuestra boca, para no arder en el fuego que puede provocar. Hay un proverbio chino que expresa: ‘Eres dueño de lo que callas, y esclavo de lo que hablas‘.

Si nos consideramos sabios, debemos demostrar la sabiduría con buena conducta. Si dejamos que la envidia nos invada el corazón, actuaremos por rivalidad, faltaremos a la verdad y nos desprenderemos ante Dios de todo lo que pueda enorgullecernos. Donde hay envidias y discordias resultantes, impera la maldad y el desorden: enemigos del Padre de todos. Los que se abrazan a la sabiduría procedente de Dios, intentan ser puros, pacíficos, bondadosos y dóciles. También compasivos, imparciales y sinceros: hacedores de bien y paz; ya se sabe que quienes procuran paz, siembran en paz, para recoger como fruto la justicia final.

Los malos deseos acunan en el corazón del humano; generan sus guerras y todo tipo de desavenencias. Se ansía lo que no se posee y se llega a matar por conseguirlo. No se logra lo que se quiere porque lo que queremos no está en correspondencia con lo que nuestro Padre desea para nosotros. ¿No desean los padres lo mejor para sus hijos? Pues funciona igual; si pedimos, lo hacemos mal, pues nos mueve nuestro materialismo y sensualidad: enemigos del Creador, que ama con celo nuestro espíritu  interior.

Dios se opone al orgulloso y es generoso con el humilde. Sometámonos a Él y resistamos las tentaciones de su oponente; así este huirá de nosotros. Acerquémonos al Señor y Él se acercará; limpiemos nuestros cuerpos de faltas, así como nuestra mente y corazón de malos pensamientos, pues no se puede amar a Dios y al mundo al mismo tiempo. ¡Humillémonos para que seamos enaltecidos por el gran Enaltecedor!

No hablemos mal unos de otros, pues estaremos juzgando y, con ese mismo rigor, se nos tratará en nuestro inexorable juicio personal. Olvidemos el orgullo y subordinemos nuestros planes a la voluntad del Eterno, pues somos neblina fugaz, que aparece y desaparece sin dejar rastro. Si Dios quiere, viviremos y podremos hacer lo que le pidamos, si está en resonancia con su voluntad; y si no hacemos el bien, pudiendo hacerlo, estaremos en falta ante los ojos del Supremo, con toda seguridad.

Seamos capaces de darle a la Semana Santa el verdadero valor espiritual que reclama; que sean días para hacer un alto, reajustar nuestras brújulas y reemprender nuestros pasos con un mayor sentido de orientación. No es tan difícil, solo debemos preguntarnos en cada acción nuestra: ¿Actuaría así nuestro Señor Jesucristo? Él está pendiente de nosotros; tiene sus expectativas puestas en cada uno, pues cada uno responde a un plan.

No debemos finalizar sin exponer que la muerte gloriosa del Señor, sin ‘cuidados paliativos‘, fue también una señal contra la eutanasia. Al morir con honra en la cruz, instruyó sobre el modo en el que los cristianos deben enfrentarse a su último aliento: el Crucificado le plantó cara, lleno de fe; la aceptó con amor, confiado en que iba hacia los brazos del Padre. ¿Fue o no un tránsito digno? Estando cerca de Dios, la muerte no asusta; la fe nos fortalecerá en la hora de la prueba.

Seamos etimológicos: no estamos de fiestas, sino en la semana de Jesús, quien sufrió muerte en la Cruz para lograr un pacto de vida eterna ante Dios, en beneficio de la humanidad. Una opción de eternidad bajo su gobierno, en el Sión definitivo, que debemos aprovechar. Intentemos ser mejores personas y rompámonos en este aniversario ante Él, para que lleve nuestras deudas a cero y nos comprometamos a dar lo que se espera de nosotros, según enseña Tito 2:14:

“Él se entregó a la muerte por nosotros, para salvarnos de toda maldad y limpiarnos totalmente, para que seamos suyos, deseosos de hacer el bien”

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