¡EL ADN GOLEA AL DARWIN!

enero 24, 2008

ADN: UNA EVIDENCIA IRREFUTABLE

Cuando charlamos por el móvil con alguien y le comentamos acerca del estado de un amigo común accidentado, pese a la distancia, las vibraciones de nuestra voz se transforman en oscilaciones electromagnéticas que llegan hasta su oído medio. De ahí, esas ondas pasan al oído interno, ya convertidas de nuevo en vibraciones y estimularán a las células nerviosas, la última secuencia del procesamiento del sonido. Entonces él oirá nuestro mensaje.

Luego, frente a su ordenador wireless, (sin cables) comienza a mandar e-mails a todos los conocidos que de una forma u otra se relacionan con el accidentado; de nuevo, las ondas electromagnéticas se difunden por el espacio para llevar la noticia a distintos destinos, y a veces, en distintas lenguas.

Uno de ellos, de origen parisino, recuerda a otro amigo común que está viviendo en esa ciudad; no tiene su correo electrónico, pero sí la dirección de su domicilio, así que hace una carta manuscrita, la mete en un sobre y la certifica en una oficina de correos para que llegue lo antes posible. Otro es un misionero; el correo de Internet le llega, pero en esos instantes visita una aldea indígena que se halla en un cerro lejano. El único medio de comunicación en la zona es el boca a boca, pero ha ocurrido un desprendimiento y nadie puede salir para el lugar; así que hacen una fogata y usan un patrón de señales de humo. Alguien de la aldea, capacitado para interpretarlas, se acerca al misionero y le hace partícipe de la desagradable nueva.

Ni un solo átomo ni una molécula de ninguna sustancia se movieron entre los puntos involucrados. Sin embargo, la noticia se desplazó por los itinerarios necesarios.

De esa forma tan variada se manifiesta la ‘información’; el medio de tránsito del mensaje puede ser muy versátil, pero los datos contenidos se mantendrán inalterables. Al margen de la lengua original, los informes serán los mismos, con independencia del sitio de donde provengan.

El medio utilizado, jamás será ‘la información’, sino sólo la ‘vía’ para que esta llegue.

El materialismo enseña que la materia no se crea ni se destruye, sino que se transforma; basado en este argumento, ve la vida de un ente biológico como un elemento que obedece a estrictas leyes químicas y físicas. Pero el ser vivo es algo más que química y física: es un portador de inconmensurable información. ¿De dónde salieron ‘esos informes’ que la sustentan?

Alguien podría plantear que todos los medios de comunicación usados por el hombre se subordinan a leyes químicas y/o físicas. Mas, un ordenador no escribe mensajes por sí mismo, ni un bolígrafo, ni las señales de humo salen por sí solas, si no hay antes un orden de pautas y formas. Sin embargo, una mente sí tiene la posibilidad de crear determinado paquete de datos y codificarlo de forma efectiva y universal, entendible en cualquier idioma.

Un ejemplo: a partir del momento en que un animal fecunda a otro, se comienza a formar una nueva criatura, con características muy similares a sus padres. ¿Quién dicta esa maravillosa ‘elaboración’, tan precisa y magnífica? ¿Qué patrón se sigue para que un chimpancé nazca con sus propias características, y un humano crezca también con sus peculiaridades únicas? ¿Cómo se ha trasmitido desde los ancestros de los primeros ejemplares, ese mensaje repetitivo? ¿Por qué nace un cóndor y crece como tal, en lugar de formarse un cedro?

¡Porque todos los seres vivos poseen, intrínsecamente, una información ‘codificada’ que los identifica: el ácido desoxirribonucleico, más conocido como ADN!

Esta molécula de doble hélice, como la conocen científicamente, es como un largo collar, arrollado en el centro de cada célula del cuerpo. Es ella quien porta los programas para la vida de un ser específico; la información que se transmite de generación a generación.

Algunos piensan que tiene vida en sí misma, pero esto es un error: es una molécula con INSTRUCCIONES para la vida. Un paquete con 12 mil millones de bits de información; datos que regulan la vida de todo ser, desde su etapa embrionaria hasta su muerte. Y  ‘no es capaz de autocopiarse’, como sugieren los evolucionistas; se necesita la maquinaria de una célula viva para hacer las copias de una molécula ADN, que ‘no es la información, sino que la contiene’. Solo es el ‘rollo orgánico’ sobre el cual se escribe el mensaje.

 La fecundación humana ocurre por la fertilización del óvulo femenino por parte del espermatozoide masculino. Así nace la primera célula del nuevo ser, llamada zigoto, que luego originará el resto de las células del organismo, por divisiones sucesivas.

Ese primer zigoto recoge la herencia contenida tanto en el óvulo como en el espermatozoide, en el ADN de sus cromosomas, y la transmite luego a lo largo de incontables divisiones. La herencia ADN del organismo humano está contenida en 46 cromosomas, en el núcleo de cada una de las células. Para ello, cada uno de los 46 cromosomas del zigoto [23 del padre y 23 de la madre] se duplicarán también en cada división celular, de modo que cada célula del organismo tenga en principio igual participación de la herencia materna y paterna. Esta división de cada cromosoma en otros dos idénticos se realiza por un proceso llamado ‘mitosis‘.

Al final, resulta una información recogida; como dos ‘collares de cuentas’ paralelos entre sí. En cada célula humana, (y en todos los organismos eucariontes), el ADN está organizado en cromosomas. Cada especie tiene un número característico: la cebolla tiene 16 (organizados en 8 pares), la mosca de la fruta Drosophila melanogaster, 8, y los seres humanos, 46. O sea,  tenemos 23 pares de cromosomas: 22 de ellos se llaman cromosomas autosómicos, y trasmiten el carácter hereditario. Los del par 23 se conocen como ‘sexuales‘ y son diferentes entre sí. (XX en el caso de una hembra/ XY en el caso del macho)

El ADN contiene un ‘programa‘ que hace que se integren dos cromosomas en cada nuevo par [trasmitirán la herencia genética al espermatozoide fecundar el óvulo]. La información contenida en uno corresponderá a la madre y la del otro,  al padre; de ahí surgirá todo el proceso de ‘elaboración’ del nuevo ser, con un ADN único y exclusivo. 

Pero no sucederá nada si no hay una maniobra de ‘lectura y transcripción’ de los datos contenidos como ‘en una receta de cocina‘, indicando qué proteínas habrán de formarse en el ribosoma, y a partir de qué aminoácidos específicos se sintetizará cada una. Vea el ADN como una cadena de letras enlazadas entre sí bajo un código extricto; a menos que sean unidas en la secuencia correcta, según ese código,  no darán ningún mensaje coherente.

Por ej.,  el escribir ‘elleavmaloniicáaodapsgaranicaheaiirlsobamo’ no dice nada, por estar codificado de acuerdo a un orden; pero si es conocido tal código, como se ha hecho en este caso, se ve el enunciado: ‘lleva el aminoácido asparagina al ribosoma.’

Por tanto, para leer el mensaje se necesita conocer un cifrado lingüístico ‘pre-existente’ así como el ‘sistema decodificador’. Y todo eso existe dentro de la célula; al igual que un artilugio fabricado por el hombre, no surge por sí mismo de las propiedades de su materia prima. Si Ud. mezcla los ingredientes básicos para elaborar una célula viva, sin información, no ocurre nada.

Las máquinas y los programas no surgen por sí solos de las leyes de la física y de la química, sino que precisan de una inteligencia que las cree. Jamás se ha visto nada complejo, surjir sólo con materia prima, tiempo y azar. El intelecto es lo opuesto al azar; si existe un código, es porque antes hubo un ‘codificador inteligente’ que lo diseñó.

Cuando los seres vivos se reproducen, pasan información al nuevo ente, que transportada en el ADN de los padres, resulta el ‘manual de instrucciones’ que le permite a la maquinaria de una célula elaborar, a partir de la materia prima, el nuevo ser viviente. ¡El milagro de la Creación!

Esto se hace combinando cromosomas de la cadenas materna y paterna; así los niños no serán fielmente iguales a sus padres y tendrán sus particularidades específicas. La información codificada en el ADN de todos los seres vivos señala directamente hacia una Creación inteligente, no hacia cambios casuísticos sin dirección ni orden.

La información genética de un ser tiende a alterarse (mutaciones generacionales); de ahí las anomalías físicas o psíquicas de los individuos que se ven afectados, pero nunca que se ha incrementado,  ha  generado nuevos órganos, con funciones específicas, sino que ha sido para generar caos, enfermedad y/o muerte.

Como la cadena es doble (madre-padre) a veces uno de los dos genes prevalece sobre el mutante y se da un tipo de auto corrección paliativa, como por ejemplo, arcos bucales con menos dientes, pero que no impiden la función de la dentadura. (Mi caso específico: nunca me nacieron los incisivos superiores y dos premolares salieron desde el lateral del maxilar; hubo que extraerlos pese a estar en buen estado)

De regresar en el tiempo a lo largo de la línea genética de cualquier ser vivo, los humanos por ejemplo, veríamos como patrón general una mejora genética gradual en la medida que retrocedemos, pues siempre hay merma de información a partir de varias generaciones.

Ninguna población es infinitamente vieja ni contiene información infinita, por lo tanto, tuvo que haber un punto en el tiempo en el cual el primer programa surgió sin otro pre-existente; es decir: el primero en su especie, sin padres. Porque la evidencia es una: si existe una cadena de ADN ‘codificada’, debe también existir alguien que la ‘codificó’.

Razonando con inteligencia, la perfección biológica de la Naturaleza entera, en toda su diversidad, no pudo haber surgido caóticamente espontánea, sin el ADN, guía de procesos específicos, calculados y establecidos de antemano. Si la evolución quiere dar otra explicación que la del Diseño Inteligente bíblico, más que abordar la explosión casuística de vida a partir de un alga unicelular, debe decir cómo esa alga trasmutó en la compleja célula eucariota que constituye a más de un millón de animales y casi otro millón de plantas. 

¿Por qué no presentan ‘sus pruebas’  de un procariota adquiriendo los orgánulos solo visibles en la célula eucariota? Eso jamás ha podido ser comprobado en ningún laboratorio del mundo; y hay microscopios desde el año 1600.

No podemos decir que el hombre evolucionó del mono y que este provino de una especie de alga marina ‘unicelular’ que llegó a la tierra, dando origen a la biología; a la vida… transformándose por sí misma en árboles, arbustos, aves, peces, cuadrúpedos, chimpancés… y ¡dinosaurios! De organismos simples a complejos, por sí solos. Eso es menos inteligente que decir que la inmensa complejidad de la suma de entes biológicos existentes, plantas y animales, es producto de un diseño bien definido. Hay demasiada complejidad en la información ADN, para suponer que somos producto de una evolución azaroza, sin orden ni programa.

¿Cómo es posible que el mundo no ‘Vea’ la locura de esa definición? Está ciego y sordo. ¡Todo es tan simple! Solo tenemos que mirarnos a nosotros mismos por dentro. ¿De verdad puede alguien creer que este laboratorio tan complejo y cronometrado como el nuestro puede haber surgido de un caos, por generación espontánea? ¡Venga ya!

Esto me recuerda lo escrito en Ro 1:18-20:

Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa’

¡El código del ADN es una prueba irrefutable de que no procedemos del ‘caos’, sino del ‘orden’ cronometrado por una mente infinitamente superior a la humana: la del Creador! Es el sello de Dios.

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¡HALLADA LA COSTILLA DE ADÁN!

enero 22, 2008

Enero 22/2008

ADÁN Y LA COSTILLA ‘PERDIDA’

Este artículo es sobre un relato hallado en ‘Respuestas en Génesis’, que deseo compartirles por lo curioso e instructivo que resulta, y que concluye con mis comentarios personales:

‘En Mayo del 1999, un inesperado impacto frontal contra un tanque de combustible completamente lleno, a velocidades de vértigo por la autopista, casi a 180 Km/h me obligó a vivir  una experiencia que a nadie le deseo. La sorpresa fue haber sobrevivido a ello, al igual que mi hija Lisa, entonces con 11 años, quien milagrosamente escapó ilesa; claramente, Dios tenía otros planes para mí.

Durante los 5 meses y medio en el hospital, y durante años después, sufrí una serie de operaciones para reconstruir varias partes de mi cuerpo, especialmente los huesos de mi cara. Como resultado directo del accidente, tuve un total de 55 sesiones de cirugía bajo anestesia general; aunque la mayoría no involucró extracción de costilla.

Estas operaciones a menudo requirieron usar mis propios huesos para hacer injertos. Yo notaba que el cirujano plástico siempre volvía al lado derecho de mis costillas, de hecho a través de la misma cicatriz horizontal, para tomar más, con vista a la reconstrucción. Un día le pregunté por qué nunca se le agotaba el hueso. Me miró vagamente y me explicó que él y su equipo extraían la costilla entera cada vez. ‘Dejamos el periostio intacto, así que normalmente la costilla crece de nuevo.’ El ‘periostio‘ es una membrana fibrosa pegada a los huesos, que sirve para su nutrición… y renovación.

A pesar del hecho de haber sido entrenado y de haber practicado como médico, estaba intrigado; nunca antes me había dado cuenta de eso. El periostio (el significado literal es ‘alrededor del hueso’) es la membrana que lo cubre; la razón por la que se te queda ‘algo‘ entre los dientes cuando muerdes un muslo de pollo, por ejemplo. Contiene unas células llamadas ‘osteoblastos‘, productoras de la sustancia ósea, que regeneran el hueso. Sobre todo en los jóvenes, el periostio de la costilla tiene la admirable capacidad de regenerar hueso, quizás más que cualquier otro del cuerpo.

Los cirujanos toráxicos extraen costillas de forma rutinaria, y estas vuelven a crecer, por completo o en parte. Depende del cuidado con el que es extraída; necesita ser ‘pelada‘ de su periostio para dejar la membrana lo más intacta posible. Una razón importante por la que la costilla es ideal para la regeneración, es que los músculos intercostales ligados a ella le proveen un flujo de sangre. Cuando oí al cirujano, pensé de inmediato: ‘¡qué bien, Adán no tuvo que andar por ahí con un defecto!’ En Génesis 2:21, refiriéndose a la creación de Eva, leemos:

‘Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.’

Sorprendentemente, muchos crecen creyendo que el hombre tiene una costilla menos que la mujer. Tienen el mismo número, por supuesto. Algunos anti-creacionistas han usado el hecho de que a los hombres no les falta ninguna costilla para burlarse de un Génesis literal.

Antes de mi accidente, si alguien me preguntaba sobre esto yo le respondía algo así:

‘Si su padre perdió su dedo en una sierra circular, ¿esperaría usted que todos sus hijos tuvieran un dedo menos? ¿O todos sus hijos, pero no sus hijas? Claro que no. Las instrucciones del ADN que son pasadas de un padre a un hijo van en forma de código, como un escrito; remover una costilla (o un dedo) no cambiaría las instrucciones en el código, así que toda su descendencia tendrá todas sus costillas (o dedos).’

Mientras todo eso es verdad y pertinente, esta información sobre la regeneración de las costillas añade una nueva y fascinante dimensión. Dios diseñó la costilla junto con el periostio y los osteoblastos contenidos en ella: los encargados de su regeneración, pues la célula ósea, como el resto de las células del cuerpo, envejece y necesita ser renovada continuamente. Él sabía con seguridad cómo extraer una costilla de manera que creciera de nuevo, justo como las costillas lo hacen hoy; sin requerir ningún tipo de milagro especial, pues el milagro ya fue manifiesto en el origen de la ‘creación’ del hombre.

Mi Comentario: ¿Por qué no hizo a la mujer de la misma forma que al hombre, del polvo? La respuesta es obvia: Para que todos, hombres y mujeres,  fuéramos descendientes de Adán, incluso Eva, la madre de la humanidad.

El poder y sabiduría de Dios se ratifica en toda la Naturaleza; pero si nos circunscribimos a la vida animal, esta evidencia se palpa desde el enigma de la concepción: un espermatozoide fecunda un óvulo y automáticamente se inicia un proceso mágico de diferenciación de la célula; la apertura de operaciones extremadamente complejas, responderán al diseño de condiciones exigidas a cada futuro órgano de la precisa maquinaria que constituye al ser vivo. Y es infalible, pues cada ser humano y cada animal, marino o terrestre, ya sea insecto, cuadrúpedo, reptil o ave, tendrá su propia complejidad… ¡y nunca serán compatibles fuera de cada especie! ¿No es un clarísimo ejemplo de diseño autonómico?

Con respecto al embrión de hombre, lo que será hueso, primero deviene en tejido óseo y lo que será carne, se convierte en tejido muscular. Su cuerpo tendrá funciones de todo tipo, ‘dirigidas’ por un cerebro mediante un complicado entramado de nervios y conexiones micro eléctricas muy variadas: los minúsculos, pero maravillosos circuitos neuronales.

Para que sea perfecto, es necesario que el futuro ‘software’ de la máquina extraordinaria que resultará al final, se subdivida en dos: el sistema nervioso central, con todas las ramificaciones necesarias desde el eje del cuerpo que es la columna, y el sistema periférico que controlará el pensamiento, la digestión, señales de hambre, de dolor, la inteligencia, etc. Además, si el nuevo ente biológico será bípedo, precisará un elemento regulador del equilibrio; y el Creador entonces le dota del cerebelo, que cumplirá esas funciones.

También diseñó y creó el resto de órganos que conforman el ‘atlas humano’. Es obvio que ‘calculó’ la energía necesaria y la corrección precisa ante el inexorable desgaste celular por oxidación, a partir del momento en que el embrión se desarrolla, llega a su edad adulta y muere. Pero quizás la mayor maravilla de esta creación, sea la gigantesca cadena de ADN de la que dispone todo ser vivo; tan inmensamente compleja y larga, que fue preciso ‘codificarla’ inteligentemente, de forma que todas las órdenes hagan su aparición en el justo momento y escogiendo el órgano preciso entre  muchos con los que cuenta el ser humano.

¿Más, cómo podrá el feto de sólo unos centímetros, llegar a adquirir una estatura superior al metro cincuenta y los 50-100 kilogramos que alcanzará más tarde, en su edad adulta?

¿No les parece que todo resulta muy complejo como para que la teoría de la evolución, que defiende un ADN casuístico logre conseguir tales resultados? A mi inteligencia, de coeficiente normalito, le resulta imposible aceptar esa respuesta. ¿Y a la suya?

No lo dude; somos un objeto de creación: fuimos diseñados, calculados y ‘creados’. Nos lo dice el propio Creador. ¿Es que no les resulta esta solución la más confiable?

El periostio le permitió a Adán recobrar su costilla y tener su caja toráxica perfecta; hasta su muerte, dispuso del mismo costillar que nosotros poseemos hoy en día.

El milagro especial fue la creación de Eva a partir del hueso y la carne. ¿Por qué de esta manera, por qué no directamente del polvo de la tierra, como el primer mortal?… Para que todos nosotros, incluyendo a Eva, estemos relacionados con Adán. De esta forma los millones de mujeres de la actualidad pueden sentirse identificadas directamente con él y, por supuesto con el postrero, que vendrá a buscar a todos aquellos que le hayan sido fieles: Cristo Jesús, para que disfruten junto a Él de Su reino eterno.

‘Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.’ (1ª Co 15:45)

Podemos tener órganos más chicos o más grandes, pero desde luego que a nadie le falta nada; mucho menos, una costilla.

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Juicio Scopes III: ¿FUIMOS UNA AMEBA?

enero 14, 2008

Enero 14/2008

LA EVOLUCIÓN DE LAS ESPECIES.

La evolución no es teoría, sino conjetura.

“Si se vienen abajo los cimientos, ¿qué podrá hacer el hombre justo? Sal 11:3

Cuando el abogado Darrow presionó al indocumentado fiscal cristiano William Jennings Bryan hasta el agotamiento mental, este acabo asumiendo ‘como muy difícil, que la Tierra hubiera sido creada en 24 horas’, dejando la puerta abierta al mundo de miles de millones de años propuesto por geólogos evolucionistas ateos.

Actualmente, casi todos los niños del mundo (resulta significativo que una de las excepciones esté en los países musulmanes), reciben instrucción acerca de la teoría de la Evolución de las Especies, sugerida y defendida por Darwin en los 1800. Ha sido otra de las maniobras del príncipe de las sombras, para demostrar que él tiene poder y control sobre el plano material de la humanidad. ¿Por qué lo ha hecho? ¿Se ha debido solamente a un capricho de su soberbia demoníaca?

La respuesta es sencilla: en toda era, los niños serán el gobierno del futuro; los que se destaquen llegarán a presidentes, ministros, altos funcionarios en órganos legislativos, etc. o se convertirán en personas que dominarán las comunicaciones. Así, el poderoso sistema de información de la sociedad y las leyes que la rigen, serán controlados por el maligno, gracias a una adecuada base amoral educativa, ya adquirida desde su infancia.

Volviendo a lo que nos ocupa, vean algunos apuntes sobre las propias ‘pruebas’ de las que se valen los evolucionistas para datar la Tierra en miles de millones de años, negando los seis días literales definidos en la Biblia, negando al Creador de todo y apoyando así la ‘evolución paulatina de las especies’.

EVIDENCIA ANTI-EVOLUCIÓN.- ¿Demuestran los fósiles la progresión de estructuras unicelulares, como la ameba, hasta llegar a ser organismos complejos? Consideremos los hechos siguientes:

1-Aparición no cíclica de animales.-. Los tipos diferentes y básicos de animales, aparecen sin responder a una cronología en los estratos, sin la prueba de antepasados.

“La evolución requiere formas intermedias entre las especies y la paleontología no las proporciona”. (David Kitts, paleontólogo y Evolucionista)

El registro fósil desmiente a Darwin. No contiene prueba alguna de la ‘macroevolución de los animales’. Con las plantas es lo mismo; la Ciencia no ha hallado la historia Evolutiva, incluso, de un solo grupo de plantas modernas. El Evolucionista Edred Corner comenta:

“Imparcialmente, yo pienso que el registro fósil de las plantas está a favor de una creación especial”. (Evolución en Pensamiento Contemporáneo, 1961, p.97)

2-Animales inalterados. En la ‘evolución‘ del animal ‘X’, debían aparecer fósiles de sus pasos ‘evolutivos’: ‘X1, X2, X3’…’ Si la Evolución es verdad, ¿por qué no ocurre eso? Se supone que la historia evolutiva fue llenada con restos biológicos variables en el tiempo, según implica el hipotético tránsito eónico de la ‘ameba al hombre’. Opuestamente a la creencia común, la mayoría de los fósiles no corresponde a animales extintos, sino que son muy similares (y a menudo totalmente idénticos) a criaturas existentes hoy. Hay muchas más especies vivientes de animales, que los tipos sólo conocidos a través de sus fósiles.

Hay una falta continua de evidencia evolutiva, pese a la enorme cantidad de restos. Aunque los científicos continúan descubriendo nuevas variedades de animales y plantas fósiles, los millones existentes y los sedimentos ya explorados, proporcionan una indicación fiable de la dirección que toman las evidencias: no ha sido ni será hallada ninguna que apoye el Evolucionismo; sin embargo, en su tozudez, se sigue hurgando. El hecho en sí de que continúen, dice que no están conformes con los resultados, si no, ya habrían parado

3-Formación rápida de los estratos.-. Aumenta la evidencia de que muchas piedras sedimentarias, que algunos piensan que tomó miles o millones de años para acumularse, ciertamente fueron depositadas en sólo meses, días, horas, ó minutos. Vea el siguiente artículo de Keith Swenson. (Revista Creation, 25 junio-agosto 2001)

Un nuevo domo de lava.- “En agosto de 1993, subí junto con el Dr. Steven Austin y otras personas del Instituto de Investigaciones Creacionistas (ICR), para observar el domo de lava del Monte St. Helens (en Washington, EE.UU.). Fue una de esas experiencias que valen la pena ¡sudar hasta la última gota! El domo se ve como una colina de 1.1 Km. de largo, y 350 m de alto. Se localiza al extremo sur del enorme cráter con forma de herradura, formado por la erupción espectacular del 18 de mayo de 1980.

Desde el cráter, el domo aparece como un enorme montón de oscuros bloques apilados de dacita: roca volcánica finamente granulada, salpicada con grandes cristales visibles, parecidos a los pedacitos de fruta cortados, existentes en un pan de frutas.

Actualmente, este domo de lava en el Monte St. Helens es el tercero en formarse desde la erupción de 1980; con los dos primeros siendo arrasados por las subsecuentes erupciones. Se creó después de la última expulsión del volcán. Una masa espesa de lava fluyó por la abertura volcánica, durante las 17 erupciones conocidas que dieron lugar al domo, producidas en seis años: desde el 18 de octubre de 1980 al 26 de octubre de 1986.

La lava de dacita es demasiado espesa para fluir lejos, así que se amontona alrededor de la abertura, formando una pequeña colina en el domo que bloquea el orificio del volcán.

Pero: ¿Cómo funciona verdaderamente la ‘datación’ radioactiva? ¿Por qué el domo de lava prueba la inexactitud de la datación por radioisótopos?

Existen dos razones. Primero, este método es el que se usa para el material ígneo o rocas fundidas; la Dacita cae en esta definición. Los fósiles, conteniendo roca sedimentaria, no pueden ser directamente datados radioisotópicamente. Segundo, y lo más importante, ‘sabemos cuando se formó esa lava’. Esta es una de las raras instancias en las que la pregunta: ‘¿Estuviste allí?’ puede ser respondida: ‘Sí, ¡allí estuvimos!”

El método usado por el Dr. Austin sobre las muestras del Mt. St. Helens fue el de potasio-argón, usualmente usado en la geología. Está basado en que el potasio-40 (un isótopo o ‘variedad’ del potasio) ‘decae’ espontáneamente a argón-40 (un isótopo del elemento argón), en un tiempo de 1300 millones de años. Es decir: 1 g de potasio 40 debe, en 1300 millones de años, decaer a un punto en que sólo se encuentre 0.5 g.

Contra lo que generalmente se cree, no se trata solo de medir la cantidad de potasio 40 y argón 40 en una muestra de roca de edad desconocida, y calcular la fecha. Antes de hacer esto, tenemos que conocer la historia de la roca; se debe saber qué cantidad de material ‘hijo‘ estaba presente en la roca cuando fue formada.

En la mayoría de los casos no se sabe, debido a que no se estuvo allí para medirlo, por lo que hay que hacer suposiciones. Usualmente, se ‘presupone‘ que inicialmente no había argón. También tenemos que conocer si el potasio 40 o el argón 40 se habían introducido o escapado de la roca desde que se formó; y otra vez, no podemos saberlo, por lo que tenemos que hacer más ‘suposiciones. Generalmente, se estima que es un sistema cerrado, que no pudo escapar ninguna cantidad y que las condiciones atmosféricas permanecieron inalterables… no es sino hasta después de una serie de suposiciones y elucubraciones infundamentadas, que se puede calcular la edad de la roca. Cuando se llega a aquí, esta es usualmente ‘millones de años o miles de millones de años.’

Mas la lava del domo del monte St. Helens nos da la oportunidad de eliminar supuestos, pues sabemos que fue formado hace sólo unos pocos años, entre 1980 y 1986.

La prueba de datación.-. En Junio de 1992, el Dr Austin recolectó un bloque de 7 kg de dacita de lo alto de la colina del domo. Una porción de esta muestra fue quebrada y molida hasta ser polvo fino. Otra muestra fue fraccionada, y varios de sus cristales fueron cuidadosamente separados.

El polvo de la roca, más otros concentrados de cuatro minerales, se sometieron a análisis de potasio-argón en los laboratorios Geochron de Cambridge, MA, un centro profesional de alta calidad en dataciones por radioisótopo. La única información dada al laboratorio fue que las muestras provenían de dacita y que se suponía un contenido bajo de argón. ‘No fue dicho que esos especímenes provenían de la lava del domo del Mt. St. Helens y que tenía sólo 10 años de edad.’ Sus resultados fueron los siguientes:

Muestra Edad en Millones de años
1.Rocacompleta 0.35 ± 0.05
2. Feldespato, etc. 0.34 ± 0.06
3. Amphibole, etc. 0.9 ± 0.2
4. Piroxeno (en polvo de roca). 1.7 ± 0.3
5. Piroxeno (en lava) 2.8 ± 0.6

¿Qué podemos ver en ella? Ante todo, ¡que están mal! Un resultado correcto debería haber sido ‘cero argón‘, pues la muestra era demasiado joven para este tipo de análisis. En lugar de ello, el informe reportó entre ¡340,000 y 2.8 millones de años! ¿Por qué? Obviamente, las ‘suposiciones‘ fueron erróneas, y esto invalida el método de datación. Probablemente, algo de argón 40 fue incorporado inicialmente en la roca, dando una apariencia de mucha antigüedad. Observe asimismo, que incluso los resultados de las diferentes muestras de la misma roca difieren entre ellas: ‘una evidencia absurda‘.

Es obvio que esta técnica de datación no es el ‘más de lo más‘; en cuanto a métodos de fechado se refiere, no genera una ‘prueba‘ que implique un planeta de millones de años. Cuando este método es probado en rocas de edad conocida, falla categóricamente; la lava del Monte St. Helens ¡no es eónica! Cuando se analizó tenía 10 años de edad. Lo atestiguan las personas que estuvieron allí. ¿Cómo aceptar entonces resultados de los mismos métodos radiométricos sobre rocas de edades ignoradas?

Fue una ‘colleja correctora’ sobre el cogote de aquellos que subordinan su fe a la ‘seudo ciencia‘, contradiciendo la cronología de la ‘Palabra de Dios’.

4-La rápida formación del carbón.-Otra convicción anti-evolución; la vieja teoría Evolutiva sobre la formación del carbón en los pantanos es errónea. Está aumentando la evidencia de que los depósitos masivos de carbón fueron formados en aguas de diluvio profundas. Las capas de varios tipos de carbón en los EE.UU. consisten principalmente de restos de corteza de los bosques desvastados, pertenecientes a las enormes masas de árboles sacados de raíz, debido al cataclismo que precedió al diluvio. Las capas de sus cortezas fueron enterradas en el barro y se carbonizaron; la formación del carbón es relativamente rápida cuando se aplica el calor, y en el interior de la tierra, debido a las grandes presiones, este aumenta considerablemente.

La fosilización, en cambio, requiere entornos especiales. Los fósiles de dinosaurios y otros, no podrían haberse formado de la forma sugerida por la mayoría de los libros evolutivos. Los animales no se fosilizan si no son enterrados rápida y profundamente, antes que los carroñeros, las bacterias y la erosión, los reduzcan al polvo. Tales condiciones son muy raras. En casi todos los casos, la misma existencia de los fósiles, en los tipos y cantidad descubiertos, indica fuertemente que su entierro se debió a situaciones catastróficas rápidas que permitieron su preservación. Sin este contexto, no existe ninguna explicación creíble que pueda verificar su existencia. Inmensos dinosaurios, grandes bancos de peces y muchas especies animales, fueron hallados enterrados por sedimentos barrosos masivos que se endurecieron en piedra. Casi todos los fósiles fueron encontrados en sedimentos de aguas en reposo.

5-Orden equivocado para la evolución.-Se ha informado que del “80 al 85% de la superficie de la Tierra no tiene ni siquiera 3 períodos geológicos que aparecen en el ‘correcto orden consecutivo‘ establecido para la evolución, mediante su ‘tabla periódica‘, basada en ‘suposiciones‘. El registro fósil no provee evidencia de apoyo para la evolución.

“Los fósiles son una gran vergüenza para la teoría Evolutiva y ofrece un apoyo enorme para el concepto de la Creación”. (Dr. Gary Parker, Ph.D., Biólogo/paleontólogo; anteriormente Evolucionista)

No somos descendientes de una ameba, ni de un chimpancé o macaco; lo único que nos une es que formamos parte de una Creación concebida en 6 días con sus noches. Si la ciencia ha encontrado en todos, oxígeno, hidrógeno y carbono; así como los cuatro tipos de macromoléculas: proteínas, carbohidratos, lípidos y ácidos grasos, es porque son elementos presentes en el patrón de Dios para los seres vivos, pues fuimos ‘creados‘ para interaccionar en un mundo ‘diseñado‘ para la convivencia.

El que no es espiritual no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son tonterías. Y tampoco las puede entender, porque son cosas que tienen que juzgarse espiritualmente… ¿Quién conoce la mente del Señor? ¿Quién podrá instruirle? Sin embargo, nosotros tenemos la mente de Cristo 1ª Co 2:14-16

Tenemos un compromiso con el Creador; si Él insistió en indicarle a Moisés y a todos los demás involucrados, que escribieran sus Palabras, el objetivo estaba claro: prepararnos en conocimiento para poder enfrentar todos estos ataques que ‘previó’ desde los inicios de la humanidad. No podemos ver cómo se vulnera la credibilidad bíblica y permanecer indiferentes; defender la verdad, allí donde sea necesario, es nuestro deber ineludible.

¡Abogad siempre, disciplinados en el proyecto de Dios!

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