PECADO, ESPÍRITU… Y PROMESA.

febrero 25, 2008

Febrero 25/2008

RELIGIÓN EN ESPAÑA.

Hablar de pecado, aquí, en España, constituye un link mental que nos lleva directamente a ‘Chiquito de la Calzada y su ‘Pecador de la pradera’ característico, en sketchs televisivos (e incluso de cine, pues este cómico ha participado en, al menos, 6 películas.

Si hay un país donde la temática cristiana tiene pocos adeptos, es este. La evidencia está en que en vísperas de las elecciones del 8 de marzo próximo (2008), las encuestas dan incluso una ligera ventaja a la izquierda socialista que asume actualmente el poder. En un reino con 44 millones de habitantes, (cerca de 32 millones con autoridad de voto), el 47% que arrojan las pesquisas como simpatizantes de la bandera roja, implican unos 15 millones de personas, incluyendo no solo los abanderados de Zapatero, sino todos los partidos de izquierda existentes en la actualidad.

Son muchos, y si pensamos que representan una línea política que autoriza el matrimonio homosexual, instruyendo a los niños en un revolucionario concepto del matrimonio que va contra las enseñanzas anteriores, y que si no ha aprobado el aborto, ha sido por la valiente presión social de miles de familias españolas en su contra, podemos decir en coherencia, que en estos momentos, más de la mitad de esta sociedad se ríe de la Palabra de Dios, de su Génesis, sus leyes… y de la propia crucifixión del Señor Jesús en la colina del Gólgota, a las afueras de Jerusalén, hace poco más de 2000 años.

Este hecho, se asume como una historieta creada y alimentada por unos fanáticos; muchas veces considerados subnormales, con escaso coeficiente cultural en el mejor de los casos, y poco inteligentes, en círculos más drásticos. Pero fue real: le crucificaron, murió y le sepultaron; después de entregarse a sí mismo como intercesor entre el Dios Padre y los seres humanos de toda raza y nación. ¿Objetivo?: La redención del pecado, que la ley de Moisés fue incapaz de detener.

Hombres y mujeres nos vemos inclinados constantemente a codiciar lo que no tenemos: se miente, se serpentea, se amenaza e incluso se mata por conseguirlo; si se nos dice que está prohibido, más aun. Nos amparamos en la nueva corriente ‘anti reprimidos‘ y nos libramos de la ley que pretende prepararnos para una vida eterna, impulsados en caída libre, a una velocidad determinada por la masa y la aceleración que impriman nuestros instintos, en el momento que decidamos actuar.

Le fallamos a nuestros padres y familiares, nuestras parejas, nuestros hijos… incluso a veces, a nuestros propios principios de conducta. Por último, como colofón, le fallamos al Espíritu.

Muchos se preguntarán qué es eso; otros, que hayan jugado con la ‘ouija’ o que suelan ‘tirarse las cartas’ o que hayan participado de sesiones espiritistas, creerán que el tema de este artículo va por ahí y pensarán comprender lo que escribo. Pero, aunque reconozco que hay una vida espiritual detrás de todos esos casos, debo alertarles que no tienen nada que ver con el Espíritu de Jesús, sino con el enemigo que tiene el poder momentáneo sobre este mundo.

El Señor resucitó al tercer día y se les estuvo apareciendo durante más de un mes a muchas personas que testificaron de este suceso. Fue una resurrección en toda regla, y sus manifestaciones no respondían a simples apariciones que los agnósticos referirán con sorna, como ‘fantasmales‘. Al revivir, el Hijo de Dios quiso demostrar que hay una vida después de la muerte física: preámbulo de la eternidad que prometió mientras instruía a sus apóstoles y hacía todo tipo de milagros, otras resurrecciones inclusive, como en el caso de su amigo Lázaro (cuatro días en el sepulcro) y la niña de 12 años, muerta en su cama.

Ubicándonos ahora en nuestro tiempo, se debe decir que ya no hay ninguna condenación para quienes decidan unirse al Espíritu de Cristo, permitiendo que entre en sus vidas, tome el control y les guíe por el camino que les llevará a una dimensión sin final, sin penas ni calamidades de ningún tipo. Un mundo de luz, fundamentado en el amor.

La primera persona a la que el Señor se presentó, ya resucitado, fue a María Magdalena, una mujer repudiada por la gente que la conocía, debido a su vida licenciosa. Eso encierra una enseñanza: Jesús no ve lo pecadores que somos, sino lo limpios que seremos cuando hayamos vencido al pecado con su ayuda.

La Biblia no categoriza las faltas humanas; no puntúa cuánto se nos quita por asesinato, proxenetismo, robo, adulterio, etc. Aun cuando habla de estos asuntos, que lo hace a menudo, nunca los pone en un mismo orden, sino que los alterna, para que el hombre no pueda evaluar ni se dedique a compararse con otros, intentando ver quién es más o menos, en lo que a estos términos respecta. La promesa del perdón es válida ante cualquier violación de la ley… salvo la blasfemia contra el Espíritu Santo.

La ley del espíritu que ofrece nueva vida en Cristo Jesús, nos libera de la antigua ley mosaica, de las faltas y de la muerte. Dios ha hecho lo que resultó imposible a los 10 mandamientos, debido a la debilidad humana. Hizo que su Hijo tomara cuerpo en la frágil contextura de hombre, para demostrar que era posible vencer al pecado. ¡Gloria a Dios, que de esa forma logró condenarle en nuestra propia debilidad!

Lo hizo para que así lográramos cumplir lo que la ley exige, pues una vez que entramos en Cristo, ya no vivimos conforme a la naturaleza inclinada a la maldad que habita en nosotros, sino acorde a los dictados del Espíritu, que se le opone con firmeza.

Vivir según las inclinaciones internas lleva a la muerte; no la 1ª, la física, sino a la 2ª y definitiva: la judicial, pues el que todos seremos juzgados no es cuento chino: cada acto nuestro está siendo grabado en una cinta indeleble y testificará en contra o a favor de nosotros, llegado el momento. El Señor se lo reveló a Pablo en Ro 8:7:

‘Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; pues no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.’

Y no vean lo de la ‘carne‘, exclusivamente como sexo, pues incluye todas las otras pasiones en las que esta nos sumerge: poder, vanidad, envidia, murmuración… etc. Es decir, vivir sometidos a todo instinto es tener desventaja en el juicio ante Él. Ante alguien sumergido en estas inclinaciones, se cierran las puertas a una vida eterna; algo lógico, pues contaminarían toda la levadura ya pasada por el tamiz.

El que no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo. ¿Es una conclusión? Lo es en parte, pues quien tiene la llave de la puerta principal, también deja abierta permanentemente, otra lateral; así, cualquiera podrá pasar por ella si cumple dos condiciones: el arrepentimiento de una vida apartada de las leyes de Dios y la confesión mágica, con su propia voz: ¡’Jesucristo es el Señor’!

Muchos tienen su mirada puesta en el sin sentido de la evolución de las especies: vivimos en un mundo donde se enseña que el más fuerte predomina hasta que le llegue su propio final definitivo: ¡A vivir, que son dos días!

Pero no es así; por eso he venido combatiendo esta filosofía en los 38 artículos anteriores. Hay un plan para todas las personas; hombres y mujeres son los únicos responsables de que ese proyecto fructifique. No evolucionamos de un organismo primario, unicelular, que comenzó a auto transformarse en lo que vive hoy, ya sea vegetal o animal, sino que descendemos de una pareja humana, creada por Dios: con carne y espíritu.

Somos un objeto de diseño y hay una expectativa para todos, que supera el límite de la vida según lo conoce la ciencia. Hay un ‘más allá‘, más allá; es eterno, y está a disposición de todo el que sea capaz de verlo y luchar por ello con fidelidad y constancia. Esa es la verdadera evolución, la concluyente: de carne a espíritu, para siempre, en el Sión definitivo.

¡Qué la luz del Señor Jesucristo les ilumine y puedan ser salvos!

“Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen. (Ap 14: 13.)

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CREACIONISTAS (PSSI) EN ESPAÑA.

enero 27, 2008

Enero 27/2008

  YUYO EN ESPAÑA: ¡LLEGA ‘COCO’ YANKI!

Días atrás saltó la noticia: la asociación estadounidense PSSI, (en español: Médicos y Cirujanos por la Integridad Científica) llegó a España con el objetivo de dar un ciclo de conferencias en el mundo universitario y en prestigiosos foros de debate. Su particular cruzada, cuestionando la teoría de la evolución desde la ciencia, está respaldada en E.U por los grupos creacionistas y por todos aquellos que propugnan el diseño inteligente, en oposición a la teoría evolutiva, el ‘sálvese el que pueda’, de Darwin.

Contra lo que muchos piensan, fósiles y artilugios expuestos como ‘pruebas evolucionistas’ han sido hallados lejos de su sitio hipotético. Es decir, estaban en un estrato que ‘dicen’ que representa un periodo de tiempo en el cual no vivía quien animaba ese esqueleto e incluso junto a ¡artefactos humanos que no pudieron haber sido hechos aún! Diversas revistas de nivel científico han publicado buena cantidad de ejemplos que el poderoso bloque censurante ha obviado.

Los fósiles de ‘dinos’ a menudo no coinciden con restos de vegetación; por Ej, en la formación Morrison, E.U. Obviedad de que el estrato no implica eras de vida; si fuera así, ¿qué comían esos gigantes? Exigirían al menos una tonelada de follaje diario, pero no hay indicios reveladores de flora en muchas de estas capas. Lo que se ha visto, son dinosaurios sepultados, posiblemente por un cataclismo, no ecosistemas enterrados o una ‘Edad de los Dinosaurios’.

Con el lema: ‘Lo que Darwin no sabía’, Antonio Martínez, oftalmólogo y representante de PSSI en España, considera que, dado el nivel de la ciencia actual, resulta una tomadura de pelo que se pretenda dar respuesta al origen y desarrollo de la vida desde la teoría de la evolución.

Reciba mi reconocimiento por su valentía…pero no se ‘moja’; no plantea sin miedo que los datos apuntan más hacia la existencia de un gran ‘Creador’. Es absurda la creencia de que todo, exactamente todo ente biológico actual, provino de la ‘casuística’ serie de transformaciones que sufrió una especie de ‘unicelular’ alga marina, que llegó a la orilla de la playa y, de forma ‘no explícita’, luego de transformaciones extraordinarias, ella ‘solita’ comenzó a convertirse en frondosos árboles, versátiles animales de todo tipo (incluyendo, por supuesto, a los gigantescos dinosaurios) y, al final, en hombre. ¿En serio que esto responde las expectativas de alguien?

Las denuncias de la Asociación Española de Biología Evolutiva, alegando falta de rigor científico de los conferencistas, (pese a que entre estos hay dos doctorados y dos médicos) ha logrado parte de su propósito y algunas de las actividades programadas han sido denegadas después de su aceptación inicial.

Dichos disertantes son Tom Woodward, doctorado por la universidad de Florida, Isaac Lorencez, doctorado en el Instituto Federal de Tecnología de Zurich; más los médicos Geoffrey Simmons y el propio Antonio Martínez. Todos ellos fundamentados en “pruebas científicas” contrarias a las tesis de Darwin. Es decir, dos doctorados y dos médicos, son considerados ‘a priori’, como faltos de rigor científico.

¡Hemos asistido al sepelio de la ‘Libertad de Expresión’!

¿Cuál es el ‘yuyo’ de la Asociación Española de Biología Evolutiva? ¿Es posible que no se sientan lo suficientemente competentes como para rebatir las vigorosas y bien sustentadas ideas de este grupo? Quizás teman que dentro de poco, Dios mediante, serán unos cuantos millones, pues la luz siempre prevalece sobre las tinieblas.

Es lógica su aprensión; se juegan un ‘trabajo’ que, aunque basado en especulaciones, hoy por hoy representa un status personal… y el dinerito de todos los meses.

Pero, vayamos al grano: todos coincidimos en la pasmosa existencia del código genético; una secuencia magistral, cuya exactitud dejó boquiabiertos a sus propios descubridores. Obviamente les aplaudimos por el hallazgo y somos conscientes de la importancia tan enorme que tiene para la Ciencia que estudia la biología en todas sus ramas…pero, ¿quién le puso el ‘cascabel al gato’? Porque, obviamente, si al hombre le ha sido posible acceder a su cifrado, estamos ante un tipo de lenguaje. ¿Quién lo pensó? No tiene el caos de lo casuístico, sino el orden del ‘diseño’, así que: ¿Quién fue Su diseñador? Pensar que su ‘sabio laberinto’ derivó del azar, errores genéticos, etc., está simplemente más allá de cualquier comprensión lógica.

¿Cómo es posible que entre personas razonables se concluya antagónicamente ante una misma situación? Los ateos abordan la suposición de que el universo ha estado presente por ‘eones’, explicando todo en base al tiempo y al albur. Han hallado muchas cosas que no se ajustan a su concepto, pero han resuelto esto, reinterpretando sus datos para ajustarlos a sus cálculos.

Ante una evidencia contradictoria hallan la respuesta: ‘un meteorito chocó con la Tierra‘. Si hay restos de agua y arena joven en territorio que debe corresponder al Pre Cámbrico, dicen: ‘No tiene importancia, son filtraciones por algún movimiento telúrico’.

No importa que no tengan pruebas, da lo mismo, lo que interesa es que prevalezcan sus criterios sobre todo y contra todo. ¿Es esto rigor científico?

Aquellos que creemos en el Creador de la Biblia, rechazamos un tiempo de edades largas. Nosotros ‘sabemos’ que Dios fue el Creador de los orígenes de la vida y que registró fielmente esos eventos en Su Palabra; por lo tanto, al analizar los datos científicos simplemente los confrontamos con las Escrituras… ¡Y todo encaja sin esfuerzos!

La propia extraordinaria complejidad y versatilidad del ADN lo confirma; exhorto a todos a que busquen la información completa al respecto (es fácil desde Internet) y que analicen desde su corazón si toda esa maravilla que contiene puede haber surgido por ‘evolución celular intrínseca’

Por otra parte, no sólo deben explicar cómo la inmensamente larga cadena de ADN pudiera haberse formado de pedazos en un proceso al azar, sino que también deben revelar la incógnita de la codificación de sus datos contenidos y el increíble ‘proceso’ para interpretarlos.

¿Cuántos experimentos de laboratorio fueron necesarios para ‘crear’ la oveja Dolly y cuántas horas de análisis de ‘todo un equipo de profesionales altamente cualificados’, fue imprescindible para conseguir este engendro químico? Mas, al final, al margen del indudable éxito obtenido, el animal envejeció prematuramente y murió; por lo que todo aquel esfuerzo no consiguió ‘imitar’ el resultado obtenido cuando un embrión de oveja hembra es fecundado por el espermatozoide del macho, siguiendo el diseño original del Creador. ¿Cómo pensar que ‘una sola célula’ por sí misma, carente de inteligencia, es capaz de llegar a donde estamos?

De modo que todo un selecto equipo de expertos científicos fracasa en aquella misión, pero sin embargo, la humanidad debe contentarse con la explicación: ‘la perfecta y complicada evolución de las especies, desde el punto de vista genético, ocurrió debido a una ignorada asociación de sucesos ‘fortuitos’ ocurridos durante millones de años’. No quiero ni pensar en la otra respuesta ajena a la casualidad: ¡La célula tuvo inteligencia para hacer todo lo que vemos!

¿Responde a vuestra comprensión ese planteamiento? A la mía, desde luego que no.

El premio Nobel Sir Fred Hoyle, repito: ¡Premio Nóbel!, manifestó en su momento:

‘La ciencia de hoy está enclaustrada en paradigmas; modelos que se toman como referencia o como punto de comparación y que el hombre llega a considerarlos como ‘prototipos’. Cada avenida está bloqueada por creencias erróneas, y si usted trata hoy de que alguna revista científica le publique algo que vaya contra eso, correrá en contra de un paradigma, y los editores lo tumbarán.’

¿Alguien ha pensado en ‘censura’? ¡Bienvenido al club!

Se han localizado fósiles humanos, cientos de ellos, pero, generalmente, en depósitos que la mayoría de los creacionistas pensarían que fueron post-diluvianos (por ejemplo enterrados en cuevas durante la edad de hielo ‘post-Diluviano’). Sin embargo, al menos una vez, han aparecido huesos humanos en un estrato más antiguo: Dos esqueletos humanos fueron hallados en una mina de cobre en Moab, UTA, en la Piedra Arenisca Dakota, señalada por los evolucionistas como Cretáceo, que corresponde supuestamente, a la ‘Edad de los Dinosaurios.’ [C.L. Burdick, ‘Descubrimiento de Esqueletos Humanos en Formación Cretácea (Moab, UTA),’ Creation Research Society Quaterly, 1973, 10(2):109-10.]

Si los paleontólogos tropiezan con varios restos hallados en un mismo sitio, que no se ajustan entre sí a la era geológica correspondiente, analizan los fósiles buscando respuestas que, de no aparecer, serán sustituidas con excusas. Para saber si los restos hallados en un mismo lugar cohabitaron y murieron juntamente,  examinan los fósiles. Pero la explicación del ‘escape estratigráfico’ (donde algo ‘joven’ es encontrado en una roca antigua por contaminación) es invocada casi invariablemente para los restos que están ‘fuera de lugar’.

La mayor parte del registro fósil no representa la historia de la vida en la Tierra, sino el orden de entierro durante el Diluvio. La confirmación sobre un Diluvio global la hallamos precisamente y perfectamente explicada, en los estratos geológicos. Los geólogos seculares asumen que la historia terrestre fue formada según indica la teoría evolutiva: su doctrina por antonomasia los últimos 2 siglos. La idea del Diluvio es rechazada por la mayoría de los geólogos actuales, que tratan de explicar las evidencias según hechos conocidos solo en el presente.

La Biblia tiene una profecía, en 2ª Pedro 3:3-7, acerca de esta errada postura de investigadores que niegan la Creación y todo lo que ella implica:

“…sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias y diciendo: ‘¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación.’  Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.”

Hay mucha evidencia gritando que los estratos de roca no implican eones de tiempo. Toda la secuencia del Gran Cañón está ‘doblada’ en el Kaibab Upwarp; en unos puntos radicalmente y sin grietas, indicando que los ‘supuestos estratos de 300 millones de años’ estaban aún ‘blandos’ cuando el doblez ocurrió. Efecto congruente con el Diluvio de 40 días del Génesis 7:17.

Mencionaré otras dos evidencias de un depósito rápido de capas, con la certidumbre de que se pueden citar muchas más, pero no deseando extender demasiado este ‘ladrillo’ imprescindible:

1- La extensión limitada de las interrupciones entre depósitos o sedimentos indican tiempo interrumpido; pero estas se localizan en áreas limitadas,no en vastas extensiones de terreno”, sin alguna evidencia en las rocas del mismo estrato en áreas aledañas, indicando por lo tanto que cualquier interrupción de falla fue ‘local y corto’, perfectamente atribuible a los diversos terremotos indicados en el Génesis bíblico.

2- Exhiben la existencia de muchos ‘fósiles vivientes’, como evidencia de los cientos de millones de años de la ‘historia terrestre’: pero esas medusas, estrellas de mar, almejas, braquiópodos y caracoles datados por los evolucionistas hasta en 530 millones de años, son como los actuales. El Dr. Scheven, un científico alemán, posee más de 500 de esos ‘ejemplares.’

No citan el caso de artrópodos marinos recientes, llevados a laboratorios evolucionistas como hallazgos de excavaciones, sin decir que habían sido extraídos del mar y puestos al sol pocos meses antes; dichos centros de análisis, después de sus pruebas de datación, los cifraron en un entorno variable de cientos de millones de años. Una evidencia de lo poco fiable de las técnicas empleadas.

“¡ANTE UNA DUDA, TODO ES DUDA!”

¡Felicidades a los valientes seguidores de la verdad del PSSI! Sean perseverantes.

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ADÁN y EVA: ¿CON O SIN OMBLIGO?

enero 20, 2008

Enero 20/2008

EL OMBLIGO DE ADÁN.

Mira tu cuerpo: La huella de tu madre está ahí, en el centro, en tu ombligo.

Esta es una pregunta en la que se han sumergido hasta la saciedad, teólogos, eruditos, curiosos… personas de toda raíz y nivel social se la han formulado desde hace siglos, de modo que, intentando ser original, le daré un enfoque bíblico-científico al asunto.

Pero, antes de continuar ‘razonando’, situémonos en las funciones del ombligo:

La mujer embarazada enfrenta crecientes exigencias para alimentar al bebé que fragua en su vientre. Debe aumentar la ingestión de proteínas, vitaminas, minerales, hidratos de carbono y grasas, debido a que el sano desarrollo del feto depende de su dieta alimenticia.

El ser en formación se alimenta y recibe oxigeno de la placenta que se encuentra unida a la pared del útero; la conexión es a través del cordón umbilical. La placenta es un órgano muy complejo que libera hormonas y enzimas, y en su área de vellosidades se realizan las funciones metabólicas endocrinas, dependiendo casi por completo de la sangre materna.

Hay una interacción funcional: la placenta transporta el alimento y oxígeno del sistema circulatorio de la madre hacia el feto y este envía productos de eliminación hacia la placenta. Una vez que el sistema circulatorio del feto esté listo, la circulación sanguínea de una y otro serán independientes. Pero la sangre proveniente de las arterias que circundan las vellosidades de la placenta materna contiene alimentos que pasan desde las paredes de las vellosidades, a través del cordón umbilical, hacia la criatura que se gesta.

La función del cordón umbilical es intercambiar sangre mediante dos arterias enlazadas en espiral en torno a una única vena; estos tres componentes están unidos por un extremo al ombligo del feto, y por el otro, a la placenta. El oxígeno y los nutrientes pasan al feto utilizando las dos arterias del cordón umbilical; el feto elimina el dióxido de carbono y los desechos a través de la vena del cordón umbilical, llevándola hacia las vellosidades de la placenta y de allí a la circulación de la madre. Al nacer, es preciso romper ese cordón para separar madre e hijo, y anudarlo definitivamente. Ese nudo será el futuro ombligo.

Según el Génesis, Adán, el primer ser humano viviente fue creado por Dios; quien luego hizo a Eva. Así que no nacieron de madre alguna y sus ombligos no tenían razón de ser; por tanto, yo, que no estuve ahí, supongo que NO tenían ombligo, porque ¿para qué?

Esta idea ha aterrado a muchos teólogos, pues es una crítica abierta a la perfección de la Creación: ‘Si Dios es perfecto, tuvo que crear seres perfectos’. Puede parecer una cuestión baladí, pero lo que estaba en juego era nada menos que la idea de perfección de Dios. Sería una enorme falla que Dios hubiera creado a todos los seres humanos con ombligo, salvo a uno que, para colmo, fue nada menos que el primero de todos.

Pero por otra parte, si Adán hubiera tenido ombligo, entonces Dios hubiera creado algo superfluo, porque el ombligo de Adán hubiera carecido de toda función, ¿y cómo puede haber creado Dios algo sin ninguna función…?

Sin embargo, creo que ante esta alarma de teólogos y estudiosos bíblicos de todos los tiempos, el Señor decidió revelarme que no existe contradicción: El Bereshit 1:26, del original Talmud judío (que más tarde, en la traducción griega sería Génesis 1:26.), explica:

‘Y dijo Dios: «Hagamos al hombre a Nuestra Imagen, y a Nuestra Semejanza.’

‘Nuestra’, implica a Dios y alguien más; ¿Quién es, o son? Dios alecciona en Mc 12:25:

‘Porque cuando resuciten de los muertos, ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles que están en los cielos.’

Más claro ni el agua. El ‘nosotros’ incluye a los ángeles, que no se casan ni paren, así que no tienen ombligo; creo que Dios tampoco. Si Adán fue hecho a su imagen y semejanza, ¡deduzcan!

Más tarde, cuando la preñez de Eva, todo cambió: Caín fue el primer feto, Abel el segundo. La tradición judía plantea que fueron gemelos, pues según su Torá, en Bereshit 4:1 dice:

‘El hombre conoció a su mujer Javá (Eva) y ella concibió y dio a luz a Caín, diciendo: «He adquirido un hombre con El Eterno». Y también dio a luz a su hermano Hevel (Abel).’

A muchas personas se les hace difícil aceptar este relato de la Creación, pues lo ven como un mito religioso. Pero, es mucho más difícil creer que descendamos de un organismo unicelular, según anuncian los evolucionistas; es lo mismo que decir que el hombre fue ‘haciéndose’ él solito a sí mismo, con complejísimas mixturas ‘casuísticas’, sin un Creador. Aún pensando que podrían tener razón: ¿Quién ‘codificó’ entonces, el ADN actual?

Grandes científicos contradicen esta loca aventura evolucionista; hasta Isaac Newton dijo:

“No hay ciencia mejor atestiguada que la religión de la Biblia.”

En su publicación “The Races of Mankind”, la profesora Ruth Benedict y el Dr. Gene Weltfish manifiestan:

“El relato bíblico de Adán y Eva, padre y madre de toda la raza humana, contó hace siglos la misma verdad que la ciencia ha mostrado hoy día:

‘Todos los pueblos de la Tierra son una sola familia y tienen un origen común.’

Jesucristo, mayor en sabiduría que cualquier investigador científico, dijo, en Mt 19:4-5:

‘¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?

De modo que, lo importante no es que Eva hubiera tenido o no ombligo, sino que, desde la fe en la Palabra del Señor, podemos asegurar que las algas, algas son. Los anfibios: bien gracias; las ballenas existen según las variaciaciones genéticas con respecto a las primeras creadas por Dios, y todo ente biológico, de acuerdo a las mutaciones sufridas, pero sin variar de especie, también se encuentran de lo mejor, ratificando la creatividad del Eterno.

Adán y Eva fueron los primeros humanos; nosotros somos sus descendientes. Todo lo demás es hipótesis que la propia Ciencia pondrá en su sitio; por lo pronto, los seguidores de la teoría de la evolución llevan dos siglos intentando convertir la célula básica de la bacteria en un organismo eucariota, pero aun no lo han logrado.

Que sigan intentándolo; los cristianos sabemos perfectamente quienes fueron nuestros predecesores y cómo se comportaron.

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