6ª CAPCIOSIDAD ANTICRISTO QUE ORBITA EN LA RED.

julio 18, 2012

 Julio/18/2012

Estas capciosidades que neutralizo gracias al Señor, las copié del blog:

http://imaginario-nopensar.blogspot.com.es/2011/07/la-segunda-venida-de-cristo.html

[Capcioso: (Del latín captiosus; raíz: captio = engaño) Proposición hecha para confundir o engañar a un interlocutor o auditorio]

[6-Si ofrecer la salvación a través de Jesús siempre estuvo en los planes de Dios, ¿por qué no envió a Jesús desde el principio, en lugar de confundir y engañar generaciones de personas mediante la creación de una religión llamada Judaísmo que, según Dios mismo sabía de antemano, no sería la adecuada?]

No se confundió a nadie; es otra tergiversación de la verdad. Aunque no le reconocieron, los judíos esperaron al Mesías siempre; ancestros hebreos alertaron de su venida. El propio Jesús dijo, en Jn 5:39:

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí…

Y las Escrituras hablan de Él desde el principio al fin. Gen 49:10-12 dice:

Nadie le quitará el poder a Judá ni el cetro que tiene en las manos, hasta que venga el dueño del cetro, a quien los pueblos obedecerán. El que amarra su burrito a las viñas, el que lava toda su ropa con vino, ¡con el jugo de las uvas! Sus ojos son más oscuros que el vino…’

Parábola coherente con las reveladas en Apocalipsis 5:5 y 19:12-15:

‘Y uno de los ancianos me dijo: No llores; el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.’

‘Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.’

También la revelación a Ana, en 1Sa 2:10 (±1060 aC)

‘Delante de Jehová serán quebrantados sus adversarios, Y sobre ellos tronará desde los cielos; Jehová JUZGARÁ LOS CONFINES DE LA TIERRA, Dará poder a su Rey, Y exaltará el poderío de SU UNGIDO.’

Y más tarde, en 2Sa 7:12-16: (±1030 aC)

“Y cuando tus días fueren cumplidos, y durmieres con tus padres, yo afirmaré tu simiente tras de ti, la cual saldrá de tu vientre (la virgen María era descendiente del rey David); y yo afirmaré su reino. Este edificará casa a mi nombre: y yo afirmaré para siempre la silla de su reino. Yo le seré a él padre, y él me será a mí, hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres… Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro; y tu trono será firme eternamente.”

Luego, en Psa 2:1-12: (± 900 aC)

¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan vanidad? Estarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán en uno contra Yaveh, y contra SU UNGIDO, diciendo: ‘Rompamos sus cadenas: y echemos de nosotros sus cuerdas.’ (Lo que dice el ateísmo hoy) El que mora en los cielos se reirá: el Señor se burlará de ellos… Yaveh me dijo: ‘Mi hijo eres tú: yo te engendré hoy’…

Y ahora reyes entended: admitid consejo jueces de la tierra. Servid a Yaveh con temor: y alegraos con temblor. Besad al hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino: cuando se encendiere un poco su furor, bienaventurados todos los que en él confían.

Y en Miq 5:2: (± 750 aC)

Mas tú, Belén Efrata, pequeña para ser en los millares de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son DESDE EL PRINCIPIO, desde los dias de la eternidad.

Y otra vez en Isa 9:6-7: (±740 aC)

‘Porque niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado es asentado sobre su hombro; y llamarse ha Admirable, Consejero, Dios, Fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz: La multitud del señorío y la paz no tendrán término, sobre el trono de David, y sobre su reino, disponiéndole, y confirmándole en juicio y en justicia desde ahora para siempre…’

Vuelve a citarle en Jer 23:5: (± 627 aC)

He aquí que vienen días, dijo Yaveh, y despertaré a David renuevo justo, y reinará rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra.’

Y la enigmática profecía Cristo-Apocalipsis, en Dan 9:25-26 (±604 aC)

Sepas pues, y entiendas, que desde la salida de la palabra para hacer volver el pueblo, y edificar a Jerusalem, hasta el Mesías Príncipe habrá siete shâbuâ, sesenta y dos shâbuâ; entre tanto se tornará a edificar la plaza, y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos shâbuâ el Mesías será muerto, y no por sí; y el pueblo príncipe viniendo destruirá la ciudad, y el santuario, cuyo fin será como con avenida de aguas: hasta que al fin de la guerra sea talada con asolamiento.”

Shâbuâ no significa semana.

 

Nota: La palabra del hebreo antiguo original ‘shâbûa’ se tradujo al inglés como ‘week (semana)’, pero no significa eso; solo fue una interpretación a la que se llegó relacionando lo que se creyó participio pasivo en la traducción H7650, con lo que se creyó denominativo en H7651. Es obvio que el traductor llegó a ‘semana‘ por caminos indirectos, no por conocimiento de la palabra. El hebreo puede verse en azul: se escribía solo con consonantes; se acudió a la tradición moderna para entender la palabra. Y eso no garantiza una correcta traducción al 100%.

Pero también en Lam 4:20: (± 587 aC) se avisa sobre Jesús:

El resuello de nuestras narices, EL UNGIDO de Yaveh fue preso en sus hoyos, de quien dijimos: A su sombra tendremos vida entre las gentes.’

Y por último, en Zac 9:9: (520 aC)

Alégrate mucho, hija de Sión, jubila, hija de Jerusalem. He aquí que tu Rey vendrá a tí, Justo y Salvador, pobre y cabalgando sobre un asno, y sobre un pollino hijo de asna.

Todos estos versículos refutan la 6ª capciosidad antibíblica: no se engañó a nadie. Se habló de Jesús desde el inicio; siempre estuvo en los planes de Dios. Y si lo hizo a su forma, Él sabrá por qué; es el dueño del tiempo y del espacio, así que racionaliza el espacio y el tiempo según estime conveniente.

Todos fuimos espíritus antes de nacer, y la humanidad (muertos incluidos), suma miles de millones de seres. ¿Cuánto tiempo no se requiere para que cada espíritu celestial tenga la oportunidad de habitar un cuerpo de carne? Si cada generación se renueva sobre ± 25 años, se impone la necesidad de mucho tiempo para que todos pudieran ‘nacer’ como humanos.

Esta vida es una época de prueba; su sentido es probarnos en obediencia, pues todos volveremos a Dios para el juicio que nos tamizará. El Creador no volverá a permitir que ocurra otra sedición como la que provocó Lucifer en los cielos, hace unos cuantos miles de años.

De modo que la 6ª capciosidad diseñada para torpedear la Biblia, queda anulada. ¿Se confundió y engañó, según difunde? ¡No! Desde el principio las Escrituras hablaron del Jesús Mesiánico, y los judíos le esperaban, solo que cuando vino y les confrontó por sus malos comportamientos, no quisieron reconocerle. Y lo mismo pasa hoy: como el evangelio de Cristo reclama una exigencia ardua desde la óptica y el costumbrismo humano, muchos, en lugar de aceptarle, levantan trincheras en su contra, declarándose en rebeldía.

En cuanto al judaísmo, obviamente Dios quiso que Israel fuera ejemplo para el resto del mundo. Pero muchos judíos se contaminaron. Envió a aquel que había prometido desde el principio, manifestando Su propio poder en él, para que fuera creíble, para que reaccionaran; y estos lo crucificaron… según el plan diseñado desde el principio. El mismo libreto diseñado de antemano. Sin embargo, dando a los actores el libre albedrío: cada cual eligió y elige su trinchera. ¡Y ese es el verdadero plan! Nuestra conducta sacará a la luz lo que hay en el interior de cada cual; luego será el juicio contra todos… según el mismo propósito del inicio.

¿Alguien a favor? ¿Alguien en contra? En este mundo, con nuestros actos y palabras, cada cual está levantando sus manos por una de las dos opciones. Nadie es neutro.

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HALLOWEEN VS. LA INSTRUCCIÓN DE CRISTO

noviembre 3, 2009

3 de Noviembre/2009

Te requiero, pues, delante de Dios, y del Señor Jesucristo, que juzgará a vivos y muertos en su manifestación y en su reino: Predica la palabra; insta a tiempo y fuera de tiempo [o sea: siempre, sin cansancio]. Redarguye, reprende; exhorta con paciencia y disciplina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad sus oídos y se volverán a las fábulas. Pero tú vela en todo, soporta las aflicciones, haz la obra de evangelista, cumple tu ministerio. [2ªTim 4:1-5]

La pasada medianoche, víspera del 1º de Noviembre, salí de casa de un matrimonio cristiano y amigo, luego de compartir con ellos toda la tarde; por el camino topé muchos hombres y mujeres jóvenes disfrazados de esperpentos. Y me llamó mucho la atención que varias chicas vestían de rojo; cola y cuernos incluidos. Una loa a satanás, encubierta en un supuesto juego; aparentemente, sin segundas intenciones.

Halloween, fiesta tradicional de Estados Unidos y Canadá, cada noche del 31 de octubre, echa raíz en España. Aunque en realidad nació en Europa, mucho antes. Samhain fue la festividad celta más importante del periodo pagano europeo; predominó hasta la conversión al cristianismo. Festejaban el fin de la cosecha, considerándole el “Año Nuevo Celta”… pero también se daban a la apertura al ‘otro mundo’, reverenciando sus ancestros. En tales ritos, mediante un sacerdote druida [médium] se comunicaban con antepasados. Aparentemente, los espíritus’ ancestrales venían en esa fecha a visitar sus antiguos hogares, para guiarles en esta vida, hacia la inmortal.

El ‘Snap-Apple Night’, cuadro del artista irlandés Daniel Mac Lise en 1833, describe una multitud en plena bacanal festiva, en una gran barraca. Se inspiró en un Samhain céltico al que asistió en Blarney, Irlanda, en 1832… casualmente en los mismos tiempos  en que el profeta Joseph Smith presentaba las revelaciones de Jesucristo en América. ¿Fue casualidad? Les aseguro que no; el mundo está en guerra abierta entre Jesús de Nazaret y Lucifer desde el inicio de los tiempos, y los humanos somos los verdaderos protagonistas, según las trincheras que elegimos.

Las hogueras [¿acaso podrá el diablo eludir la llama?] jugaron su papel: en cada hogar se encendía la chimenea, y los otros fuegos se apagaban; se sacrificaban animales, y sus huesos se lanzaban a esa fogata. Y si el festejo se extendía al pueblo, se sumaba la adivinación, por lo general implicando borracheras y bacanales. Así la practicaron pueblos celtas en Europa, por más de tres milenios. Hoy, Samhain aun se festeja por grupos neo-paganos, como los devotos de la wicca y el druidismo: un canto a la hechicería o brujería.

El Papa Gregorio IV abrogó el rito pagano en el 840; y nació el universal ‘Día de Todos los Santos’, reubicado del 13 de mayo, al 1 de noviembre, cuya celebración vespertina es la ‘vigilia’ católica del 31 de octubre. Velada que en inglés fue: ‘All Hallow’s Eve’, luego ‘All Hallow Een’ [eer= espectral], y el ‘Halloween’ actual. Un festival falsamente cristiano e inocente, supo ser usado por el enemigo de Dios, como herramienta propia, dándole un carácter comercial, aunque la sola presencia de los cuernos ya le convierte en poco cándido. ¡Con ese peligro sinuoso trabaja el evil, cada vez que el hombre que se cree poseedor del don religioso crea nuevas normas, apartándose de la instrucción de Cristo!

Como la guerra espiritual es tenaz, un milenio después, con la hambruna e emigración irlandesa del 1840, en pleno apogeo de la iglesia mormona concebida por Dios para nacer en América desde emigrantes judíos, y como oposición a ella, satanás llevó la festividad a ese país tal cual la había creado; este período constituyó la etapa de madurez humana que necesitaba el antiCristo para su cosecha.

El cine y la TV se encargaron de la posterior globalización del festival, a fines de los 70 y principios de los 80. En 1978, se estrenó en EEUU [y el mundo entero] ‘La Noche de Halloween’, de John Carpenter; película ambientada en la víspera de Todos los Santos; un clásico del cine de terror. Hoy día, el veneno psicológico inunda un planeta festivamente infiel, gracias a populares series de TV. norteamericanas.

La actividad típica, su ‘truco o trato’, le vincula al pacto satánico. Las fiestas de disfraces, hogueras, visitas a casas encantadas, bromas, lectura de historias de miedo, y las películas de terror, culminan tal relación. Constituyó un firme paso para institucionalizar el rechazo a Dios en el mundo: se extrapoló al naciente imperio americano, donde nacía también la iglesia nueva de Jesucristo,  una práctica profana, contraria a la Instrucción del Señor. ¿O es que algún cristiano puede ver en esas fiestas algún punto coherente con la instrucción de Jesús? No se engañen: la apariencia infantil de tales festejos encubre en realidad propósitos recónditos del eterno enemigo de Cristo.

La sensual Hallowen gustó más que la sensatez bíblica: el ‘vive la vida’ del maligno, sentó cátedra ante la alternativa de eternidad bajo el reino Mesiánico que demanda fortaleza de fe. Ya se abordó en otros artículos de este blog el plan infernal para ateisar la humanidad hasta su Apocalipsis, aislando al corazón humano de su Creador. Propósito cuya intencionalidad intangible, se hizo evidente con toda claridad en una misma década histórica, en un entramado diseñado en el propio nido del antiCristo. Halloween [1840] solo fue un recurso más para minar el terreno de la fe. Luego lanzó su ofensiva:

— Año 1848: Marx y Engels publican el ‘Manifiesto Comunista’, cuya consecuencia fue que en el 1917, con la revolución bolchevique, se proclamara el primer estado ateo en la Rusia cristiana, y se comenzara a perseguir la iglesia de Dios contemporánea.

— Año 1850: Se fija la escala del tiempo geológico internacional; se habla de un mundo eónico, contradiciendo la Biblia que enseña una Creación de unos pocos  miles de años. Geólogos y paleontólogos usan ese patrón, tergiversando dataciones, puesto que una roca no contiene un solo isótopo, sino varios, por lo que el método, arrojaría tantas edades como isótopos fueran registrados en el espectrómetro. Y esa ‘locura’ es aceptada, aunque convierte la técnica en sí misma no apta científicamente para datar.

— Año 1859: Darwin publica el origen de las especies, y el anti cientificismo filosófico roba con impunidad la bata blanca, convirtiéndonos de un plumazo en descendientes de monos, solo para negar la Palabra de Dios. Por primera vez la Ciencia, hasta entonces aceptando solo hechos probados por la evidencia, admitió conceptos fantasiosos, basados en fábulas de ranas volviéndose príncipes, alterando por completo el rigor científico. Por vez primera se aceptó una teoría cuyo fundamento científico, el paso procariota-eucariota, jamás ha sido visto en ningún laboratorio del planeta.

Nada es azar en los planes de satán, sino cálculo; en ellos el mundo vio puerta liberadora en la opción de vetar un Dios al que habría que darle respuestas. Al asumir que resultaba progre y divertido el disfrazarse de demonios, brujos, muertos andantes y todo tipo de seres diabólicos, rompen el hilo sagrado que conecta al Creador, y niebla la mente para que acepte la absurda fantasía de la seudo ciencia atea.

El interés de satanás es precisamente ese: hacerlo pasar por una actividad inocente, relacionarlo con lo divertido, lo agradable; una forma de entregarle, el subconsciente con la excusa de ‘no aburrirse’. Así, su verdadero potencial de peligro es inadvertido y la irresponsabilidad nos convierte en vulnerables. Cuando la gente se dé cuenta, ya está fumando porros, alcoholizándose, cayendo en desenfrenos sexuales de varios tipos… haciendo todo lo que se hace cuando el espíritu ha sido eficazmente anestesiado. Y la iglesia tiene una enorme responsabilidad en ese aspecto; su única posición fiel ante los ojos de Dios, es el rechazo, el mismo rechazo que le hace el propio señor Jesús.

Debemos alzar nuestra voz en contra de esa costumbre, pues es una forma de iniciar el proceso adaptativo que en un futuro no lejano les llevará a vender su alma al diablo, deslizándose por la ancha avenida de desatinos, alejándose por completo de las leyes que nuestro Dios nos dejó escritas, para entregarse al proyecto de la falsa felicidad de su enemigo de siempre.

En Europa, demasiada gente ha decidido importar el Halloween. La imagen de niños norteamericanos vagando por oscuras calles, disfrazados de duendes, fantasmas y demonios, pidiendo dulces y golosinas a los vecinos del barrio, en lugar de ser repudiada, ha calado en la mente de muchos padres irresponsables. Y hasta en la de la propia adolescencia, que por aquello del y yo más, están convirtiendo el día en otra excusa para los excesos, dejando pequeños a los propios seguidores americanos.

Hay que estar alertas; debemos ser celosos con el fundamento dado por el Señor Jesucristo, porque los cimientos que nos fueron entregados resultan indispensables para poder ser hallados inocentes en el día de su juicio, en su regreso imparable. Leyes que Jesús ratificó, erigidas para que nos fuera bien ante el Creador, en la hora de responder por nuestros actos. El tiempo del pago prometido: premio de vida eterna bajo el gobierno del crucificado… o del ardor dispuesto para los culpables del sumario.

El peligro de la guerra espiritual que está pendiente sobre cada persona, ya nos fue alertado hace unos cuantos miles de años:

Porque he aquí, los malos tensan el arco, preparan sus saetas sobre la cuerda, para asaetear en oculto a los rectos de corazón. Y, si fueren destruidos los fundamentos, ¿Qué podrá hacer el justo?”  [Sal 11:2-3]

¿Dónde están los fundamentos? El día 1º, la TV recogió el festejo en un parvulario. Fue siniestro ver niños entre 2 y 4 años, a los que sus propios padres vistieron de diablos. ¿Acaso no saben que responderán ante Dios por la educación que dan a hijos cuya formación futura depende de ellos? El Proyecto del Hogar es algo vital para el Creador; la familia constituye la base de la sociedad celestial más cercana prevista por Dios; y en el futuro vendrá Jesús a cumplir ese proyecto. Tengan por seguro que todos deberemos responder ante Él, sobre cómo hemos hecho nuestros deberes al respecto.

Menos Halloween, menos toreo entre trapos rojos, y más cerebro espiritual. Despojémonos del hombre natural, enemigo de Dios. El Pastor examinará con lupa sus ovejas al reunir su rebaño, antes de guiarlo a pastos eternos y limpias aguas. Y una cosa es segura: para nada le interesarán las cabras.

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JESÚS: LA VERDADERA FIESTA DE LA NAVIDAD

diciembre 25, 2008


…Porque este pueblo se me sacrifica, y con sus labios me honra, mas su corazón se alejó de mí; y su culto con que me honra fue enseñado por mandamiento de hombres; por tanto, he aquí que yo volveré a hacer obra admirable entre este pueblo con un milagro espantoso; porque la sabiduría de sus sabios se perderá, y la prudencia de sus prudentes se desvanecerá.” [Isa 29:13-14]… “y los errados de espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina.” [Isa 29:24]

El mundo cristiano celebra hoy un aniversario más del nacimiento del Cristo, en la aldea de Belén, lugar donde los profetas habían anunciado que nacería el Mesías (Miqueas 5: 2). Una ciudad situada a unos 9 km al sur al sur de Jerusalén, y enclavada en los Montes de Judea, en la Cisjordania de hoy, administrada en la actualidad por la Autoridad Palestina, y con unos 30.000 habitantes, mayormente cristianos.

Sus orígenes corresponden a la histórica tribu de Judá, también cuna de quien daría una gran fuerza política al naciente reino de Israel, y bajo el cual se adquiriría un gran esplendor: el rey David (1ªSamuel 17:12). Siglos después, por voluntad de Dios, nació allí un descendiente suyo: Jesús, llamado el Cristo. (Lucas 2: 4-15; Mateo 2:1).

Precisamente, el nacimiento del Señor en este lugar se debió a que José, esposo de María, era descendiente de David, y un edicto del imperio romano dominador, hizo que sus habitantes acudieran a su localidad de origen para empadronarse, con el objetivo de hacer el censo fiscal.

Y ambos orígenes son una nueva manifestación de ese misterio de Dios, que propugna que muchos ‘últimos‘ serán primeros, y que muchos ‘primeros‘ serán los últimos: un llamado a la humildad que se espera de todos los hombres. El rey más grande de Israel nació en cuna de pastores, y creció él mismo, como pastor de ovejas. El Rey del Sión definitivo, nació en un humilde pesebre, entre animales y pobreza, y fue, Él mismo, pastor de humanos.

Es decir, con la llegada de este día, se accede a la oportunidad de festejar el advenimiento del Señor. Sin embargo, la tradición se ha ido dejando infiltrar por el paganismo, y la fiesta de Navidad, para muchos, no es más que otro pretexto para borracheras, sexo, drogas, violencia… todo lo que conspira contra las verdaderas enseñanzas del mismo que se pretende homenajear.

Pero el nacimiento de Jesús no fue un acontecimiento del contexto humano; no nació porque un hombre y una mujer decidieron tener hijos, sino porque el mismo Dios quiso enviar a la Tierra a su propio Hijo, para que diera testimonio de Él; delegó en el espíritu primigenio que incluso había tenido intervención activa en la obra de la Creación, según nos relata en testimonio, un alegato viviente de todas las obras de Jesucristo, el apóstol Juan:

En el principio ya era la Palabra, y aquel que es la Palabra era con el Dios, y la Palabra era Dios. Este era en el principio con el Dios. Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fue hecho.” [Juan 1:1-3]

El nacimiento de Nuestro Señor Jesús entre los humanos, fue la segunda parte de un plan previsto por el mismo Dios desde siglos antes, con el anuncio del Mesías, en 1ª Samuel 2:10:

El SEÑOR juzgará los términos de la tierra, y dará fortaleza a su Rey, y ensalzará el cuerno de su Mesías.”

O sea, no se trata de una historieta sacada a la luz por unos cuantos locos que ‘ven visiones y hablan con espíritus‘, sino de historia cronológicamente congruente, que el propio Dios ha puesto en manos de nosotros. Y pese a valerse para ello de diversas personas, en distintos lugares geográficos, en disímiles épocas, el objetivo de la trama resulta coincidente: la redención de la humanidad.

Aunque la Ciencia se jacta de sabiduría, basando esta en lo que resulta palpable a los sentidos con los que Dios ha dotado al hombre, ignora lo esencial: la presencia del espíritu… y lo que resulta más importante aun: la existencia de distintos tipos de fuerzas espirituales que ejercen poder sobre el ser humano. Y el pecado, la causa por la cual el Espíritu del Hijo de Dios se hizo hombre, se manifiesta gracias a que nuestro espíritu interior se abre a la influencia de fuerzas espirituales enemigas de Dios, que habitan en una dimensión no asequible, porque la nuestra, la 3ª, está subyugada por una 4ª Dimensión, invisible para la Ciencia.

Esta 4ª Dimensión corresponde a un mundo angélico, fraccionado a su vez en dos grupos: los que se rigen por las leyes de Dios, y los sediciosos, subyugados por satanás. Ambos tienen influencia sobre el nuestro… y Dios le da al hombre el libre albedrío para decidir a cuál influjo ceder; es un proceso imprescindible, pues será nuestra actitud dinámica y espiritual la que nos ubique en un punto de la cuerda tensada desde extremos opuestos.

Será la posición que cada ser humano adopte, la que defina la tendencia espiritual de cada individuo, y eso permitirá que cuando seamos pasados por la ‘criba‘ de Jesús, se nos elija o no, para vivir en un mundo de justicia eterna, bajo las leyes del Dios Omnipotente. Obviamente, los rebeldes no tendrán cabida en ese mundo final y definitivo que será regido por Jesús, pues resultarían la mala levadura, que leudaría la masa seleccionada.

La única causa de desobediencia, es el pecado. Nos gustan las cosas que Dios repudia, porque el pecado entró al mundo a través de Satanás, el jefe rebelde de las fuerzas espirituales que violan el reglamento establecido por Dios, y que, como miembros de la 4ª Dimensión espiritual, ejercen influencia sobre todos nosotros.

Se codicia la mujer de otro, o el marido de otra; el corazón se subordina ante los lujos, la vanidad, la soberbia, la envidia… Se roba, nos entregamos al alcohol y las drogas, se ejerce violencia contra los semejantes, se viola a niños y a adultos, se asesina; unos se prostituyen sexualmente… y otros acuden a la llamada de la prostitución. Se practica la homosexualidad entre mujeres y hombres; mentimos para conseguir lo que deseamos, y luego volvemos a mentir, una vez que ya hemos sido saciados. Nuestros ojos inquietos se sumerjen de nuevo en la búsqueda de una nueva necesidad.

Siempre estamos insatisfechos; y lo estamos, porque nuestro espíritu no está en resonancia con las fuerzas espirituales de los ángeles de Dios, constantemente a nuestro lado, intentando que nos abramos a ellos, que conozcamos la Verdad. Nos alejamos de la instrucción de Jesús.

Las tendencias que nos llevan a hacer todo lo que está censurado por las leyes del Creador, no son una causa genética, sino espiritual. No está enfermo el ladrón, ni el asesino, ni los que se prostituyen ni nadie que transgreda cualquiera de los mandamientos. No están enfermos los homosexuales; y no lo están, porque su organismo continúa comportándose como lo que son, aunque no quieran serlo: las lesbianas tienen sus ciclos de menstruación, y pueden ser madres si se unen a un homosexual varón, orgánicamente apto para la erección e inseminación diseñada para los hombres.

Todo el que siente apego a lo que vaya contra lo establecido por Dios, no es más que un monigote en las manos de las huestes de satán; se es víctima de la debilidad del espíritu, por alejarse del Espíritu de Dios. Algo sobre lo que el apóstol Pablo nos instruye, en Efesios 6:11-12:

Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del siglo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los cielos.”

Y para eso nuestro Señor habitó entre los hombres; constantemente alertaba sobre el peligro del pecado, mientras hacía curaciones de todo tipo, resurrecciones de muertos incluidas, para demostrar su Poder, consciente que, debido a nuestra fe débil solo somos susceptibles a creer en aquello que nuestros ojos pueden ver.

Buscaba influencia sobre el frágil corazón humano, para que le creyeran, para que confiaran… para que se le entregaran en fidelidad, aunque el mismo demonio susurrara en los oídos, y sembrara en el corazón todas las dudas posibles, haciendo uso de su capacidad de subyugarnos. Jesús sabía que su enemigo espiritual, por pertenecer a su misma dimensión, puede influir sobre nosotros; y puso en nuestras manos el arma más potente del cristiano: la fe, y el amor a Él, para vencer a la muerte, que es la última consecuencia del pecado.

Nuestro Señor se entregó en la Cruz por nosotros, para que todos pudiéramos tener la opción de una vida eterna bajo su reinado; con su sangre pagó el precio de perdón por nuestras faltas. Él llevó nuestras culpas en su cuerpo, sobre el madero, para que nosotros siendo muertos a los pecados, vivamos en su justicia, sanados por sus heridas y bautizados con su sangre. Nos dice que solo exige contrición sincera, no importa lo que hayamos hecho: arrepentimiento, etapa de prueba para demostrar que nuestro nuevo camino es definitivo y somos capaces de enfrentar las tentaciones, y luego su clemencia concluyente. Su reino se establecerá de todas formas; ninguno de nosotros podrá impedirlo, pues es la voluntad del mismo Dios que así terminen las cosas, así que el final individual está en las manos de cada uno.

Jesucristo resucitó de entre los muertos al tercer día de haber sido sepultado; no 72 horas después, como intentan señalar algunos, para meter contradicción en la Palabra de Dios y restar credibilidad y fe, sino al 3er día. Le crucificaron un viernes y fue enterrado; pasó el sábado, y llegó el domingo, el día en que se apareció a sus seguidores. Juan y Pedro, testigos directos de esto, colaboradores y alumnos suyos durante 3 años, presentes durante su apresamiento, castigo, crucifixión, sepultura, y aparición posterior, han dejado testimonio escrito de ello.

Sus palabras han vencido al tiempo y están ahí, al alcance de todo aquel que desee leerlas. Hoy es un buen día para hacerlo, sabiendo que el Señor estará con quien se le entregue.

Mateo también nos dejó escrito muchas de las enseñanzas de Jesús; y yo no puedo terminar sin exponer la que considero más apropiada, la que el Señor me entregó esta mañana, cuando le pedí que me ayudara a escribir estas palabras de homenaje en su cumpleaños.

‘…Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir’: “Arrepentíos, que el Reino de los cielos se ha acercado.” [Mat 4:17]

¡Feliz aniversario Señor! Ven pronto; quienes confiamos en ti te estamos esperando.

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AMOR, ESPADA, Y FALSAS EXPECTATIVAS.

junio 26, 2008
Premio Excelencia

PREMIO EXCELENCIA

Desde que el hombre fue capaz de reflejar toda información a partir de la palabra escrita, los creyentes en la Fe de Dios fueron evolucionando personalmente según el plan divino, con los fundamentos establecidos en lo que fue considerado como ‘Las Escrituras’. La Palabra de Dios fue dada cronológicamente a los profetas, desde el AT, (39 libros de la Torá) hasta el NT (27 libros), todos los que conformaron la actual Biblia.
Pero, con los siglos, el mundo se dejó influenciar por una enseñanza darwinista basada en hipotéticos ‘miles de millones de años’ que sacarían a Dios de la fórmula de la vida. Así comenzaron a ceder los principios básicos de la fe cristiana; las conexiones entre la forma de pensar, de comportarse y el propio análisis de las enseñanzas de Cristo, fueron variando con el tiempo, de manera constante y desleal, hasta el día de hoy.

Un grupo amplio de creyentes en un único Creador, fue abandonando su conexión con Él, aunque intentando mantener un cierto grado de fe; otros se apartaron por completo, dando lugar a todo tipo de manifestaciones religiosas: hinduistas, budistas, santeros, babalaos, vudúes, espiritistas (que incluso leen la Biblia en sus reuniones)…

Así surgió el recurso nemotécnico satánico [el ‘Divide et Vencis’ Cesáreo]. Luego surtió a las nuevas generaciones de pedagogos y líderes [concientes e inconscientes], apartados de la fe cristiana, que asumieron el poder sobre antiguos colegios y universidades del mundo entero, logrando que esta se percibiera como ‘inconsistente y demagógica’ y que la nueva juventud se volcara, cada vez más, en el movimiento modernista:

‘Todo es relativo; no hay absolutos… la evolución de las especies así lo demuestra.’

Una vez llegados a este punto, se perdió totalmente el respeto por Dios y su subsecuente Creación humana. La evolución de las especies, ya en la mente de muchos, pasa a ser la célula básica de la sociedad, desplazando el carácter tradicional educativo que venía imponiendo la familia, que sí respondía al verdadero proyecto del Creador. Se nació a un nuevo concepto humanista y desapareció de las aulas la verdad sobre la fórmula de la vida.

O sea, el bisabuelo asistía a la iglesia, la Biblia era su libro de cabecera y sabía de nuestros orígenes; así como también del Apocalipsis. Conocía que cruzaba una estación de tránsito que nos evaluaría para nuestra permanencia en otra definitiva y espiritual, bajo el gobierno del propio Jesucristo; así se lo trasmitió a sus hijos. Pero una gran parte de la descendencia de estos, (padres actuales), han desechado por completo el planteamiento del Génesis.

La teoría evolutiva (que solo es eso: una como tantas, no DEFINITIVA), echó por tierra las creencias, fortificándose en una fe debilitada. Los actuales nietos, ya ‘pasan’ por completo de un tema que consideran ‘tabú’, un cuento para tontos; mientras, los biznietos ‘meditan’ con posturas yogas en las montañas, ante la ‘madre Naturaleza’… o se hinchan de wisky y alucinógenos de nueva tecnología, dándose cada vez más a la sin razón y el despropósito.

A esto ha llegado el mundo occidental, incrementándose día a día en el árabe, el hindú, el budista; es decir, de una u otra forma, gran parte del mundo, respondiendo al croquis del enemigo de Dios, se aparta de las creencias primigenias inculcadas por Jesús: almas débiles, lanceadas por el demonio buscador de fisuras penetrables.

Tal error fue fortalecido por los propios teólogos, cuya vanidad hizo que el hombre deformara la verdad, reinterpretando la revelación bíblica; fue revitalizado en el mismo instante en que los ‘doctos de la iglesia’ consideraron determinante una frase sacada de contexto, cuando Jesús dijo que mil días para el hombre eran como uno para Dios, refiriéndose en realidad a la paciencia imperturbable de quien es eterno en el tiempo, no a los días de la Creación, perfectamente definidos en el Bereshit judío, que señala, al fin de cada obra creada: ‘Y fue la tarde y la mañana, el 1º… el 2º… el 6º día’. En ese momento, quien debía ser defensor a ultranza de la Palabra del Eterno, según solicitud a Pedro por parte del propio Mesías, en realidad trasmite a las nuevas generaciones que la Biblia es falible, pues, si existe dudas en uno solo de sus planteamientos, ¿cuál es el creíble?

Cualquier colegio cristiano que comprometa el fundamento del Génesis bíblico (y este es el estado de la mayoría, por error Vaticano), ha iniciado su resbalón por el peligroso canal de la inverosimilitud; si no se corrige la brújula cristiana, unificando la iglesia, como Cristo exige, el final no será otro que el repetido, por importante, en Gálatas 1:8-9:

“Mas, aun si nosotros o un ángel del cielo os anunciare otro Evangelio del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo decimos otra vez: Si alguno os anunciare otro Evangelio del que habéis recibido, sea anatema.”

En realidad, todo hombre o mujer que se considere a sí mismo un ‘soldado del Señor’, se deprime ante esta situación. ¿Seremos capaces entre todos de normalizarla? Estoy seguro que sí, si lo rogamos al Padre. No hace mucho, leí en un libro, cuyo nombre no recuerdo:

‘Si uno empieza a escarbar en una mina de carbón con una cuchara, se hará un pequeño agujero; pero si se incorporan millones de personas con la debida voluntad, cuchara en mano, esa mina será desvastada.’

¡Qué fácil puede resultar venirse abajo y desanimarse ante los ‘gigantes’ que se han unido contra la Biblia! Gigantes negadores de la Creación, tales como: la prensa, la radio, la TV, las universidades y colegios (incluyendo cristianos/católicos), organizaciones humanistas, gobiernos (especialmente los de izquierdas), toda agrupación filosófica atea…

Contra tal depresión, el antídoto de Dios: Su Palabra. Recordemos la historia de David vs Goliat, en 1ª Samuel 17:42:

‘El filisteo le tuvo en poco, porque era un joven de tez sonrosada y hermoso semblante’

Es decir, Goliat le subestimó, viéndole como un hombre débil; mas, ¿cuál fue la respuesta?:

“Tú vienes a mí con espada, lanza y venablo, pero yo voy contra ti, en nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a quien tú has desafiado.”

David le hizo frente. ¿Cuál fue el resultado? ¡Un gigante decapitado! Opongámonos al gigante evolutivo, en el nombre del Dios Altísimo; les aseguro, con la convicción absoluta de quien sabe de qué les está hablando, que este grande también quedará sin cabeza. Cual ‘ciclópeo’ acéfalo, la mentira darwinista, como el agua que siempre busca su nivel, quedará sellada en el olvido definitivamente; no por nuestra pujanza, sino porque debido a nuestra fe, el propio Espíritu de nuestro Señor Jesucristo tomará el control de la onda cristiana.

Como contrapartida desafortunada, reconocidos disertantes educativos cristianos han editado libros, y escrito artículos, contra la postura de una Creación divina que muchos sostenemos y apoyamos; ante esta situación, es muy fácil que el cristiano de a pie vacile. El ‘instruido’ que vulnera la Palabra del Señor, muchas veces es escuchado por seguidores de Cristo; estos aceptan lo que oyen, dándolo por válido, impresionados por la irracional facundia evolucionista; abrumados ante el léxico seudo científico que les anula.

Incluso en varios centros de estudio e iglesias, muchos académicos son subyugados ante la idea de aceptación y respeto de sus compañeros seculares; como si fuera un premio el obtener respeto y aceptación de los intelectuales no cristianos, a cambio de ceder en principios que el propio Jesucristo, quien mencionó repetidamente a Adán y Eva, a Moisés y al diluvio de Noé, consideró irrenunciables.

Con frecuencia mayor de la debida, se alega que aceptar el Génesis tal cual aparece, resulta demasiado ingenuo, y se alienta a oír a los enemigos de Dios. ¡Cuán bajo hemos caído! ¡Nos exaltamos ante los hombres, aunque estemos crucificando de nuevo al que tiñó con su sangre la cruz, para perdonar nuestros pecados y darnos la opción a la eternidad mesiánica!

Ni siquiera nos detenemos a pensar que la evidencia está a nuestro favor, que los propios descubrimientos de la Ciencia, la dualidad de idiomas usados en la traducción de un ADN nacido antes que la misma vida, la inscripción en lenguaje codificado, y toda la información programada conteniendo la fórmula de la vida biológica, señala, como flecha justiciera, hacia una Creación inteligente, por parte del Todopoderoso.

El apóstol Juan, testigo ocular por 3 años de la instrucción de Cristo en persona; uno de los favoritos del Señor, que contempló con sus propios ojos los muchos milagros de curación realizados, la resurrección de una niña, la de Lázaro y la del Mesías mismo, describe bajo revelación, la verdadera despedida de Cristo: la alerta del Apocalipsis. Y ante el preferir el respeto de los hombres, a la gloria y las bendiciones de Dios, nos dice, en Juan 12:43:

“Porque amaban más la gloria humana que la gloria de Dios. Mas Jesús clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió; y el que me ve, ve al que me envió.”

Y, probando que todo ha sido parte de un plan, este hombre-espíritu dice, en Juan 12:38:

“Para que se cumpliese la palabra que dijo el profeta Isaías: ‘¿Señor, quién creerá a nuestro dicho? ¿Y el brazo del Señor, a quién es revelado?’ Por esto no podían creer, porque otra vez dijo Isaías: ‘Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón: para que no vean con los ojos, y entiendan de corazón, y se conviertan, y yo los sane.”

Y luego, patentiza que son las Palabras de Jesús las que nos juzgarán, en Juan 12:48:

“El que me desecha, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.”

Todo es definido en la instrucción apostólica; también Pablo profetizó sobre nuestros días:

“Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de maestros que les digan las novelerías que quieren oír. Dejarán de escuchar la verdad y se volverán a los mitos.”[2ª Ti 4:3]

Dicho esto, ¿qué nos queda? Dios siempre ha estado al control. Si 7 defensores evolutivos se dan palmaditas y enhorabuenas entre sí por lo ‘bien que lo hacen’, esto les hará sentirse mejor, indudablemente; pero ese estado será efímero e iluso, pues no controlan el Proyecto de la Vida. Y si 700 o 700,000 o 700,000,000 se encumbran a sí mismos, dándose entre sí valores terrenos, sucederá igual: sus criterios jamás podrán alterar el Plan de Dios, que se llevará a cabo, con ellos, sin ellos… e incluso contra ellos, si no cambian.

Es el propio Señor quien viene a reclamar lo que le pertenece; su prédica fue la del amor, pero también resultó claro ante los fariseos, a quienes llamó ‘hipócritas’, evidenciando que ante ciertas posturas agresivas a Dios, Él olvida la diplomacia y pasa de lo ‘políticamente correcto’: al ‘pan’: ‘pan’, y al ‘vino’: ‘vino’. Su profecía Apocalíptica enseña que la 2ª aparición suya será empuñando la espada de la justicia: amor, a quien amor merece; sanción a los conquistadores de castigo.

Soy consciente que se me ha criticado en el blog por intentar ‘asustar’, recordándome que estoy ante gente que peina canas; como si representara el cuento que se les hace a los niños para que coman. Pero sería un irresponsable si no actuara así; a diferencia de otros, yo he escogido la aprobación de Cristo, (aunque venga acompañada de la descalificación, y la burla de la mal llamada Ciencia), antes que la palmadita darwinista. Está escrito:

“El temor de Dios es el principio de la sabiduría.” [Salmos 111:10]

“Aprovecha más la reprensión en el entendido, que cien azotes en el necio.” [Pro 17:10]

Acojámonos al refrán ‘A buen entendedor’; neguemos las falsas expectativas que inducen a pensar que si Dios es amor, siempre habrá tiempo para la contrición. Nuestros relojes controlan horas humanas, pero nadie conoce el ‘kairos’ del Señor; a la hora de partida (individual o colectiva) nos iremos, con o sin maletas. Será el fin de la ocasión de arreglar asuntos con Cristo.

De lo sublime a lo vulgar no hay más que un paso; toda reflexión que nos evite darlo, será sabia. La diferencia de conocimiento que aísla al cristiano de ateos, budistas, hinduistas, musulmanes o cualquier otra manifestación religiosa y/o filosófica, es la identificación con el Espíritu de Cristo. Todas las religiones tienen su líder (incluso los hijos de Darwin), pero ninguno dejó una estela de milagros de todo tipo, y se entregó luego en una cruz, condonando la deuda humana ante el pecado, para resucitar días después.

Puntualizo que no tengo nada contra quien decide no creer, sino contra el que no cree y decide arrastrar a su vorágine a todo aquel inocente que le escucha, haciendo todo lo posible por sacar a Dios de la mente humana, pues es un acto reprobable. Exhorto a todo aquel que lea estas líneas, sin marginar color, sexo o nación (todos somos de una misma raza), a que abran su mente como un paracaídas, al conocimiento del Espíritu, pues él, y no otro, será quien impida que seamos llevados a donde no deseamos.

Seamos buenos y reflexivos; el Señor bendice con el mismo poder que juzga. Guste o no, con independencia de halagos humanos, ya vengan de aldeanos, obreros, sabios, reyes o gobernantes, Cristo regresa con su cetro eterno y definitivo, ungido por el Padre.

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EL TEMPLO DE CRISTO

abril 24, 2008


“Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.”  (2ª Timoteo 4:1)

A través de la historia de la humanidad, se han mencionado templos de todo tipo; los griegos fueron quizás los más profusos en esto: su mitología recoge casi tantas deidades como hombres hubo en la vida real. También se hallan muy difundidos en India, China, América… y cada uno, hipotéticamente albergando al menos un Dios.

Las religiones antiguas ya asimilaban indistintamente el monoteísmo y el politeísmo, según el lugar y las costumbres de la sociedad en cuestión. Si nos dejamos llevar por leyendas recogidas luego de múltiples generaciones, se contabilizan, según la enciclopedia mitológica de ABC ‘Dioses’, no menos de 861 divinidades, entre los que resaltan el nepalí Buda, (un noble a quien los seres humanos convirtieron en Dios), los indios Brahma, Sarasvati, Siva…, el fenicio Baal, el egipcio Ra, el maya Itzam-ná, el filisteo Dagón… una lista tan larga, como carente de evidencias de poder.

¿Cuál es la diferencia entre todas esas tendencias ‘religiosas‘ y la fe cristiana? ¿Por qué los seguidores de Jesús confiamos en que solo Él es fiel a la verdad? Ambas preguntas se responden de una misma manera: porque ninguno de aquellos a los que se les han atribuido potestad jamás demostró nada. Solo el Hijo de Dios hecho hombre evidenció su majestad y poderío mediante auténticos milagros, recogidos, no solo por la propia literatura cristiana, sino por muchos historiadores antiguos, de diferentes nacionalidades. Solo Él se entregó en sacrificio por la humanidad, venciendo a la muerte al tercer día, según propioa premonición ante los suyos.

Un ejemplo de ello se manifiesta en el libro ‘Antigüedades Judías’ (Antiquitates Iudaicae) escrito por Flavio Josefo. En la sección 18.5.2, se cuenta la muerte de Juan el Bautista a manos de Herodes, aunque sin detallar su relación con Jesús; pero los párrafos 63 y 64 del capítulo XVIII, sí dan testimonio sobre Él. En el acápite 3,3 de dicha sección, existe un texto denominado tradicionalmente «Testimonio flaviano», que dice textualmente:

“Por este tiempo apareció Jesús, un hombre sabio, si es correcto llamarlo hombre, ya que fue un hacedor de milagros impactantes, un maestro para quienes reciben la verdad con gozo, y atrajo hacia Él a muchos judíos, y a muchos gentiles además. Era el Cristo (el Mesías)). Y cuando Pilatos, frente a la denuncia de aquellos que son los principales entre nosotros, lo condenó a la Cruz, aquellos que lo habían amado primero no le abandonaron, ya que se les apareció vivo nuevamente al tercer día, habiendo predicho esto, además de otras tantas maravillas sobre Él anunciadas con antelación por los santos profetas. La tribu de los cristianos, llamados así por causa de Él, no ha cesado de crecer hasta este día”.

Hay quien dice que el texto fue alterado, y no responde al auténtico testimonio de Flavio Josefo. Sin embargo, una gran parte de estudiosos cree que el pasaje completo acerca de Jesús, tal como aparece hoy en día, es genuino. Señalan como argumentos principales de la autenticidad del fragmento de Josefo los siguientes:

– Todos los códices o manuscritos hallados sobre el trabajo de este historiador, coinciden en ese texto en cuestión; para una falsificación, habría que suponer que absolutamente cada copia diseminada cayó en manos cristianas, y que todos se pusieron de acuerdo para alterarlos de manera coincidente, algo fuera de la razón y de la lógica.

– Si Eusebio (‘Hist. Eccl’., I, xi; cf. ‘Dem. Ev.’, III, v), Sozomeno (Hist. Eccl., I, i), Nicéforo (Hist. Eccl., I, 39), Isidoro de Pelusium (Ep. IV, 225), San Jerónimo (catal.script. eccles.xiii), Ambrosio, Casiodoro, y muchos otros, recurren al testimonio de Josefo, no deben haber existido dudas respecto a su autenticidad, en aquel tiempo.

– No contiene ninguna afirmación incompatible con la historia. Toda Roma supo que Jesús fue el Cristo crucificado, fundador del cristianismo; sus admirables obras y Resurrección de entre los muertos, se pregonaron sin cesar de forma tal, que sin estos atributos el Jesús de Josefo no hubiera coincidido con los miles de alegatos populares de la época.

Por otra parte, en el capítulo 20, epígrafe 9.1, Josefo menciona indirectamente a Jesús, al relatar la muerte de alguien a quien describe como ‘su hermano‘ Santiago. El texto hace filológica e historiográficamente más consistente el Testimonio Flaviano; léanlo:

‘Ananías era un saduceo sin alma. Convocó astutamente al Sanedrín en el momento propicio. El procurador Festo había fallecido; el sucesor, Albino, todavía no había tomado posesión. Hizo que el Sanedrín juzgase a Santiago, el hermano de Jesús, y a algunos otros. Les acusó de haber transgredido la ley y los entregó para que fueran apedreados.’

También Plinio el joven, escribió sobre esto. Con profesores como Quintiliano y Nices Sacerdos, inició la carrera de leyes a la edad de 19 años, creciendo su reputación en este campo muy rápidamente. Plinio, hombre honesto y moderado, fue ascendiendo por el cursus honorum. (Cargos administrativos civiles y militares del Imperio) y fue Flamen Divi Augusti (sacerdote del culto al Emperador). Luego, decemvir litibus iudicandis (algo equiparable a un juez de lo civil), tribuno militar en Siria (donde conoció a los filósofos Artemidor y Eúfrates), Sevir equitum Romanorum (jefe de un escuadrón de caballería), quaestor imperatoris y questor urbano entre el año 89 y el 90.

Fue nombrado tribuno de la plebe en el 91, pretor en el 93, prefecto (primero de las finanzas del ejército y luego del templo de Saturno), y cónsul suffectus en el 100. Entró en el colegio de augures por elección, fue supervisor del río Tíber y finalmente legatus (embajador) en el Imperio de Bitinia, donde se supone que murió. Se puede decir que su carrera es un resumen de todos los cargos públicos más importantes en Roma, y en efecto Plinio contribuyó a la organización del Imperio en mucho de sus campos.

O sea, no fue un mequetrefe que se puso a escribir historias, sino alguien debidamente capacitado, con suficiente participación en la temática, y que en una de sus numerosas cartas (las Epistulae), habló al emperador Trajano sobre creyentes que no le adoraban como Dios ni maldecían a Jesucristo, aun bajo la peor de las torturas; así como de los acusados que cedían al dolor y negaban su fe; liberados luego que, según palabras textuales: “habían repetido la invocación que yo había hecho a los dioses, ofrecido incienso y vino a tu imagen [la de Trajano] […] y, además, maldecido a Cristo”.

Todo lo que se apartara de este ejercicio de renuncia, culminaba en ejecución. Trataba al cristianismo como una superstición estúpida y manifestaba su sorpresa por el gran número de denuncias anónimas que se recibían en este campo, de parte de la población, lo que demostraba la gran cantidad de seguidores que desde la clandestinidad, persistían en su fidelidad al Señor. Trajano le respondió apoyando su actitud, y ordenándole que no diera curso a dichas denuncias anónimas.

Talo, otro historiador pagano que vivió en la época de Cristo, registra en el tercer libro de sus relatos, que “hubo tinieblas milagrosas en la faz de la tierra en aquella Pascua judía.”

Fueron muchos los romanos que trataron el tema de la proyección real de Jesucristo en su época, pues Tácito aporta otra referencia histórica en el año 116 ó 117:

Ergo abolendo rumori Nero subdidit reos et quaesitissimis poenis adfecit, quos per flagitia invisos vulgus Chrestianos appellabat. Auctor nominis eius Christus Tibero imperitante per procuratorem Pontium Pilatum supplicio adfectus erat; repressaque in praesens exitiabilis superstitio rursum erumpebat, non modo per Iudaeam, oríginem eius mali, sed per urbem etiam, quo cuncta mundique atrocia aut pudenda confluunt celebranturque.’

Lo que traducido, dice: ‘Por lo tanto, aboliendo los rumores, Nerón subyugó a los reos y los sometió a penas e investigaciones; por sus ofensas, el pueblo, que los odiaba, los llamaba “cristianos”, nombre que toman de un tal Cristo, que en época de Tiberio fue ajusticiado por Poncio Pilato; reprimida por el momento, la fatal superstición irrumpió de nuevo, no sólo en Judea, de donde proviene el mal, sino también en la metrópoli [Roma], donde todas las atrocidades y vergüenzas del mundo confluyen y se celebran.

Otras referencias vienen de Caius Suetonius Tranquillus (75-160), cuya obra capital fue ‘De vita Caesarum’ (año 121); una serie de biografías de los primeros doce emperadores, de Julio César a Domiciano; páginas que aportaron a la historiografía una gran cantidad de datos sobre la vida privada y el gobierno de césares romanos, aunque en ocasiones se centra más en cuestiones superficiales, (en algunos casos, escandalosos), que en un estudio profundo de los hechos históricos.

Pese a ello, este libro fue muy popular durante la Edad Media, en especial por su estilo de escritura fluido y llano, libre de artificios. Sobre el emperador Claudio, dejó escrito que expulsó de Roma a judíos instigados por las enseñanzas que había dejado un tal ‘Chrestus’: [De Vita Caésarum. Divus Claudius, 25]

‘Iudaeos, impulsore Chresto, assidue tumultuantis Roma expulit.’ (A los judíos, instigados por Chrestus, los expulsó de Roma por sus hábitos escandalosos)

También dejó constancia, en una lista de las actividades realizadas por Nerón, del siguiente hecho: [De Vita Caesarum. Nero, XVI.2.]

‘Multa sub eo et animadversa severe, et coercita, nec minus instituta […] afflicti suppliciis Christiani, genus hominum superstitionis novae ac maleficae.’ (Bajo éste [su reinado] se reprimió y castigó con muchos abusos, y reglamentos muy severos […] Nerón infligió suplicios a los cristianos, un género de hombres de una superstición nueva y maligna.)

Por último, están los escritos de Quinto Séptimo Florente Tertullianus, hijo de un centurión de la legión romana, castellanizado como Tertuliano (155-230), que nació, vivió y murió en Cartago, en el actual Túnez. Fue educado en las creencias romanas, hasta que de alguna manera se le manifestó el Señor, convirtiéndose al cristianismo y  posteriormente, en líder de su Iglesia, así como en un prolífico autor durante el siglo II de esta era.

Abogado, sus artículos brotan en latín riquísimo, con muchos juegos de palabras y voces acuñadas por él mismo; algunos de cuyos neologismos arraigaron después en la terminología teológica cristiana. Tertuliano propuso el ejemplo de Cristo como modelo para vivir la virtud de la paciencia, manifestando que pese a que, siendo el mismo Dios, durante su vida terrenal soportó todas las injurias imaginables con una infinita capacidad de perdonar y de devolver amor ante cada ofensa.

Por si esto fuera poco, tenemos el alegato de Juan y Pedro, quienes no fueron personas que oyeron hablar de Jesús en la recogida de aceitunas ni mientras le atendían en una barbería ni a través de los cuentos del vendedor de frutas del mercado judío, sino que convivieron, comieron y charlaron con Él durante tres años, mientras les instruía;  testigos directos de sus muchísimos milagros, así como de la resurrección de Lázaro, de la niña de 12 años, y del propio Cristo Jesús.

Fueron testigos directos de su restauración, pues le vieron mientras le clavaban en el ominoso madero, y también cuando murió y le llevaron al sepulcro. Fueron de los primeros en verle resucitado, como evidencia de que su promesa de vida eterna era posible, y dan fe de ello en sus cartas, en el Nuevo Testamento. También Pablo, el que otrora había sido centurión romano, perseguidor de cristianos, luego de la muerte de Jesús, habla sobre cómo este se le presentó, preguntándole que por qué le perseguía.

Todos fueron mártires: apedreados, pasados a espada o crucificados, como el Señor; ninguno recibió premio de hombre por sus actos, sino acoso, hambre, y mucha aflicción. ¿Qué pasó en sus vidas para que decidieran darle un cambio tan radical, y entregarse como lo hicieron, a la causa cristiana? ¿Estamos ante una coincidencia de muchos locos en un lugar y momento determinados? ¿Un virus quizás?

Los escritos muestran, además de los milagros de Jesús de Nazaret, que es imposible creer que los judíos, después cristianos conversos, estuvieran dispuestos a morir por algo que no resultara convincente. Su tolerancia al martirio se debió a que fueron testigos oculares de la vida, muerte, y vuelta a vivir de Jesucristo, y a que ‘oyeron‘ las declaraciones históricas de Jesús. Los primeros seguidores de Cristo y todos los escritores del Nuevo Testamento fueron judíos, excepto Lucas, que era griego.

Por favor, ábranse a la realidad de estar ante un hecho que no puede ser explicado desde la lógica y el razonamiento humano, aunque ha quedado bien patentizado en la historia; un suceso en el que todos, absolutamente todos, estamos implicados.

Volviendo al inicio, coloquialmente, un templo es cualquier lugar en donde se concentra un grupo de personas para adorar al Dios que vive en sus mentes. En el caso de los cristianos, que también contamos con cuatro paredes para reunirnos y dedicarle nuestro tiempo al Todopoderoso, sabemos además que hay una casa, no hecha de cemento ni madera ni material inerte, en la cual podemos compartir con el Creador: el propio corazón.

Mantengámoslo limpio, para que se instaure allí la presencia del Fiel, y nuestra opción del ‘para siempre‘, se convierta en realidad inexorable. Que cada cual se transforme en renovador del Templo del Eterno y se vigile con celo; estamos en la estación y el tren viene: no permitamos que nuestro boleto individual se halle caducado.

“Respondió Jesús, y díjoles: ‘Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.’ Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue este templo edificado, ¿y tú en tres días lo levantarás? Mas él hablaba del templo de su cuerpo.” (Juan 2:19)  

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SEMANA SANTA Y EXPECTATIVAS DEL SEÑOR

marzo 19, 2008

¿A DÓNDE IRÁS EN ESTAS FIESTAS?

Hemos llegado a Semana Santa; lo que para muchos representa ocasión de aventura, visita a París, o mucho dinero debido a turistas visitantes, en realidad es una evocación de algo sucedido hace 1975 años atrás, el preámbulo de un hecho que aun hoy rompe todos los esquemas de la mente humana: la crucifixión de Jesús de Nazaret. Lo que para una buena parte de la humanidad constituye un sin sentido, resulta una promesa de opción a vida eterna para todos aquellos que le reconocen como Hijo de Dios.

Jesús predicó siempre la paz, y esta es unión; sin embargo, pese a todos sus esfuerzos y recomendaciones constantes, su iglesia ha sido dividida por los hombres: católica, (las que comulgan con roma y las que no, que son muchas más de lo que se piensa), la ortodoxa, (ídem), y la protestante, que también está representada por cerca de cien tipos. “Divide et vinces“, el “divide y vencerás” del emperador romano Julio César, es aplicable a este caso: el cristianismo se fracciona y el demonio abre una botella de champán, se apoltrona en su mejor butaca y pone su música satánica favorita, disfrutando su éxito.

Ya Pablo comentaba en sus epístolas, sobre el riesgo de las interpretaciones personales de la Biblia y de las inclinaciones hacia determinados guías espirituales de su época, siempre centrado en presentar a Jesús como tronco de la iglesia, y a los cristianos como su ramaje. No obstante, a día de hoy, se perciben grandes diferencias de concepto, pese a que una de las últimas manifestaciones de Cristo advierten del peligro en Ap 22:12:

‘Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.’

¿Necesitamos que el Señor sea más específico? ¿Por qué usó los términos ‘alfa y omega’? ¿En qué parte se relacionan la primera y última letras del alfabeto griego con el Salvador, si no en su Biblia? Resulta evidente que nos instruye sobre nuestro comportamiento hasta su llegada: seguir fielmente sus instrucciones, que Él tuvo mucho cuidado que quedaran escritas, confirmando una vez más que todo lo escrito en el libro de Dios, queda consagrado como verdad; es decir, que la sangre del Mesías representa el cuño que certifica la autenticidad de cada palabra bíblica.

¿Por qué el hombre se mete en diatribas filosóficas, incorporando deducciones que no fueron escritas por Dios? ¿Es que acaso este pecó de insuficiencia de argumentos? ¡Cuánta osadía hay en el corazón humano! Gracias a ello, surgieron las cruzadas antes, y el odio entre católicos y protestantes llenaron de muerte las calles del Ulster, más tarde. Pese a que la enseñanza recibida del Señor siempre fue la paz: antípoda de la violencia.

¿Por qué propugnar, por ejemplo, a un Cristo aliado a empresarios, cuando en realidad, constantemente se nos enseña lo contrario en la Palabra de Dios? En Santiago 2:5 se nos dice que Dios ha escogido a los pobres de este mundo para hacerlos ricos en fe y que reciban como herencia el reino prometido a quienes le aman. ¿Qué con esto, que Jesús odia a los empresarios? ¡Claro que no! La enseñanza está en que lo importante para el Señor es el Espíritu. ¿Qué clase de empresario fue Pablo? Si tuvo alguna empresa, fue de propaganda, sin cobrar por ello, difundiendo desde las cárceles romanas sus prodigiosas cartas evangelizadoras, pues cuando no estaba preso por causa de Cristo, le andaban buscando, para arrestarle. ¿Y Esteban? ¿Y el recaudador de impuestos?

¿Qué tipo de empresarios fueron aquellos que el propio Señor les indicó que salieran a proclamar su mensaje, solo con lo puesto? En la casa de Dios no se acuñan monedas; la instrucción y la evidencia bíblica, enseñan que el dinero es poder, y ambos corrompen al Espíritu que mora en cada hombre: el primer Renault 7 ya no gusta, aunque funcione bien; pasamos por el concesionario y nos encandila el ostentoso Mercedes plateado que se exhibe. Nuestra mente deja de estar donde debe y comienza a resbalar hacia donde no debe.

Lo material es enemigo de lo espiritual; la bonanza económica de un cristiano, es gracia de Dios, concedida para una etapa efímera, pues según la propia Biblia, ‘el rico es como la flor de la hierba, que no permanece.’ Y así hay que verlo. “A quien Dios se lo dio, San Pedro se lo bendiga“, reza un refranero popular, con más verdad que vicio.

Una evidencia de la corrupción derivada del dinero, la vemos en la propia materialización del Espíritu. Los cristianos abrazados a la fe católica salen en sus procesiones, con una imagen de madera que representa a un Cristo crucificado. El concejal de urbanismo, de Palma, Islas Baleares, cofrade asiduo en estas procesiones, sobre cuyo hombro ha estado varias veces el representativo Cristo de madera, parece que estimó que una buena forma de dignificarse ante Jesús, era pagar con la tarjeta de crédito del Ayuntamiento, todas las consumiciones realizadas en un club de alterne gay, carnes incluidas. ¿Agrada esto al Señor y responde a sus expectativas con los cristianos?

Y no es que esté involucrando en este hecho a todos los hermanos en la fe que salen tras las representaciones de la Virgen y del Cautivo; sino que intento evidenciar que tenemos una idea distorsionada sobre lo que nuestro señor Jesucristo espera de nosotros. Llegan estas fechas tan especiales y, en lugar de recordar lo que verdaderamente se debe: las promesas de vida eterna y la instrucción de llevar una vida ordenada, según las leyes que nos dejó, lo que se hace es acudir a comilonas, bebidas inclusive, viajes turísticos, etc.

No le reverenciamos con el acto de contrición debido, en recuerdo a su agónico sufrimiento, desde Getsemaní, hasta su muerte en la Cruz, sino con una parafernalia de artículos conmemorativos, vendidos y comprados en unas ‘fiestas‘ concebidas para ganar dinero. Los hosteleros no meditan en el Cristo agonizante, sino en las expectativas de un lleno completo en sus negocios; mientras una mayoría del resto de las personas, en lugar de recogerse, sacan cuentas sobre cuánto dinero tienen para montárselo bien en estos días: Paganismo puro y duro. ¿Es qué acaso hacemos fiesta en el aniversario de muerte de un familiar; el padre, por ejemplo?

Luego nos sentimos ofendidos si los creyentes musulmanes (no hablo del extremismo islámico) nos consideran impuros. ¿Dónde ha quedado la exhortación constante a la pureza por parte de Jesús?  En Pedro 1:16  puede leerse las recomendaciones del Señor:

“Sed santos, como yo soy santo”

Estos días deben ser aprovechados para reflexionar sobre nuestro comportamiento ante la vida. Debemos estar más dispuestos a escuchar a los demás, siendo lentos ante la réplica soberbia y la ira, pues el hombre enojado no hace lo agradable a Dios. No debemos discriminar a unas personas de otras; ya sea por su dinero o raza, pues la ley reza: ‘Ama a tu prójimo como a ti mismo‘, y a nadie le complace recibir trato de inferioridad por parte de otros. Hay que ser compasivos, sabiendo que si no lo somos, sin compasión seremos juzgados Tenemos, en fin, que despojarnos de toda maldad y aceptar el mensaje de Cristo con humildad, porque tiene poder para salvarnos.

Debemos reflexionar en las consecuencias derivadas de la aceptación Papal de la teoría evolutiva; una tesis que borra de un plumazo desde el capítulo 1 del Génesis, hasta el 11; lo que Dios ordenó a Moisés que escribiera, como sentencia firme, sin ambages ni más puntualizaciones: una Creación de 6 días de 24 horas, no de miles de millones de años, con la participación directa del Espíritu de Cristo, con Adán y Eva incluidos, por supuesto. Pablo nos advirtió ya sobre la ‘mal llamada ciencia‘.

Gracias a esa flexión de rodillas Papal ante la diosa ‘evolución’, hoy se enseña, incluso en las escuelas católicas, que no fuimos hechos por Dios a su imagen y semejanza, que no hay más futuro para el hombre que convertirse en otro tipo de ser (que nadie sabe como será)… y que al no haber juicio para vida eterna, pues esta no existe, no tenemos que dar cuenta a nadie de nuestros actos.

Por otra parte, si decimos que tenemos fe, debemos ser coherentes ante el Señor, corroborándola con nuestra actitud, evitando que alguien pueda criticar nuestra fe sin hechos, mientras da pruebas de su propia fe, a través de sus obras, incluso siendo ateo.

Renglón aparte merece nuestra lengua: quien no comete errores en lo que dice, está cerca de Dios. Así como la brida en la boca del caballo permite su obediencia, debemos poner freno espiritual en nuestra boca, para no arder en el fuego que puede provocar. Hay un proverbio chino que expresa: ‘Eres dueño de lo que callas, y esclavo de lo que hablas‘.

Si nos consideramos sabios, debemos demostrar la sabiduría con buena conducta. Si dejamos que la envidia nos invada el corazón, actuaremos por rivalidad, faltaremos a la verdad y nos desprenderemos ante Dios de todo lo que pueda enorgullecernos. Donde hay envidias y discordias resultantes, impera la maldad y el desorden: enemigos del Padre de todos. Los que se abrazan a la sabiduría procedente de Dios, intentan ser puros, pacíficos, bondadosos y dóciles. También compasivos, imparciales y sinceros: hacedores de bien y paz; ya se sabe que quienes procuran paz, siembran en paz, para recoger como fruto la justicia final.

Los malos deseos acunan en el corazón del humano; generan sus guerras y todo tipo de desavenencias. Se ansía lo que no se posee y se llega a matar por conseguirlo. No se logra lo que se quiere porque lo que queremos no está en correspondencia con lo que nuestro Padre desea para nosotros. ¿No desean los padres lo mejor para sus hijos? Pues funciona igual; si pedimos, lo hacemos mal, pues nos mueve nuestro materialismo y sensualidad: enemigos del Creador, que ama con celo nuestro espíritu  interior.

Dios se opone al orgulloso y es generoso con el humilde. Sometámonos a Él y resistamos las tentaciones de su oponente; así este huirá de nosotros. Acerquémonos al Señor y Él se acercará; limpiemos nuestros cuerpos de faltas, así como nuestra mente y corazón de malos pensamientos, pues no se puede amar a Dios y al mundo al mismo tiempo. ¡Humillémonos para que seamos enaltecidos por el gran Enaltecedor!

No hablemos mal unos de otros, pues estaremos juzgando y, con ese mismo rigor, se nos tratará en nuestro inexorable juicio personal. Olvidemos el orgullo y subordinemos nuestros planes a la voluntad del Eterno, pues somos neblina fugaz, que aparece y desaparece sin dejar rastro. Si Dios quiere, viviremos y podremos hacer lo que le pidamos, si está en resonancia con su voluntad; y si no hacemos el bien, pudiendo hacerlo, estaremos en falta ante los ojos del Supremo, con toda seguridad.

Seamos capaces de darle a la Semana Santa el verdadero valor espiritual que reclama; que sean días para hacer un alto, reajustar nuestras brújulas y reemprender nuestros pasos con un mayor sentido de orientación. No es tan difícil, solo debemos preguntarnos en cada acción nuestra: ¿Actuaría así nuestro Señor Jesucristo? Él está pendiente de nosotros; tiene sus expectativas puestas en cada uno, pues cada uno responde a un plan.

No debemos finalizar sin exponer que la muerte gloriosa del Señor, sin ‘cuidados paliativos‘, fue también una señal contra la eutanasia. Al morir con honra en la cruz, instruyó sobre el modo en el que los cristianos deben enfrentarse a su último aliento: el Crucificado le plantó cara, lleno de fe; la aceptó con amor, confiado en que iba hacia los brazos del Padre. ¿Fue o no un tránsito digno? Estando cerca de Dios, la muerte no asusta; la fe nos fortalecerá en la hora de la prueba.

Seamos etimológicos: no estamos de fiestas, sino en la semana de Jesús, quien sufrió muerte en la Cruz para lograr un pacto de vida eterna ante Dios, en beneficio de la humanidad. Una opción de eternidad bajo su gobierno, en el Sión definitivo, que debemos aprovechar. Intentemos ser mejores personas y rompámonos en este aniversario ante Él, para que lleve nuestras deudas a cero y nos comprometamos a dar lo que se espera de nosotros, según enseña Tito 2:14:

“Él se entregó a la muerte por nosotros, para salvarnos de toda maldad y limpiarnos totalmente, para que seamos suyos, deseosos de hacer el bien”

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