LOS CIELOS DE JESUCRISTO.

diciembre 27, 2011

Diciembre 27/2011

Hace unos días participé en un debate sobre la existencia del infierno. Y hubo quien defendió con convicción que el diablo no existía, que las Escrituras le citan como ‘alegoría’ para definir las manifestaciones del mal, en oposición al bien que personifica en sí mismo el Hijo de Dios. Discusión normal si hubiera sucedido a nivel de calle, en un intercambio filosófico entre colegas… sin embargo, se trataba de una reunión cristiana, en una iglesia cristiana, entre gente que reconoce en Jesucristo al Salvador de la humanidad y al Juez que vendrá.

La ignorancia da ventaja al diablo; también la propia apatía, pues quien reconozca la trascendental importancia que tuvo para el mundo la crucifixión del Cristo, debe recordar las muchas veces que el propio Señor instruyó de forma directa sobre el diablo y sus ángeles. De hecho, viajar a las tinieblas es una posible opción definitiva cuando Él vuelva; su Visa abrirá optativamente dos puertas opuestas: cielo o infierno.

Pero resulta obvio que lo del cielo en singular no es irrebatible; en realidad, según nuestros actos tocará un tipo de gloria. El mismo Jesús dice a Pedro, en Mat 16: 19:

Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.”

Vemos que se refiere a los cielos en plural, tres veces. En general, en toda su instrucción, el Señor utiliza este plural en 38 ocasiones, en 34 versículos distintos. Incluso a veces combinándolo con un uso singular, en una misma frase:

y las estrellas caerán del cielo, y las potencias que están en los cielos serán conmovidas.” [Mar 13:25]

Y de nuevo, cuando instruye sobre la forma de orar, en Luc 11:2:

…decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”

La instrucción bíblica de Jesús es muy prolífica respecto a este punto; Él no habló por hablar, cada contexto tiene su señal. Y nuestro deber es buscarla.

Teniendo en cuenta esas reflexiones, más la de Apo 2:23: “y a cada uno de ustedes le daré según lo que haya hecho”; y la de Apo 22:12: “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra”, resulta innegable que hay varios cielos… o sea: varias categorías de gloria.

Pablo las mencionó en 2ªCo 12:2:

Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo.”

Obviamente Jesús le instruyó sobre tres cielos, y Pablo lo trasladó a los corintios. El apóstol lo menciona con la misma convicción que habla de otros asuntos acreditados; y ya sabemos cuánto era él de detallista, explicando hasta la saciedad cada punto que considerara nuevo e importante. Sin embargo no consta su educación al respecto.

Todo eso indica que se ha perdido información por el camino, pues ni esa instrucción directa de Jesús ni la de Pablo, ha llegado a nosotros. Y un ejemplo lo vemos en los Manuscritos de Nag Hammadi, los más antiguos que existen, hallados en 1945, en paleografía copta, legado de los primeros cristianos egipcios. Textos religiosos y herméticos, sentencias morales, escritos apócrifos y una reescritura de la República, de Platón, casi ignorados; gnósticismo declarado hereje por la jerarquía vaticana.

Pero no es la única información pendiente de análisis. Ya Jesús dijo en Juan 10:16:

También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.”

O sea, habla de ovejas en rediles distantes, que ya le pertenecían. Y hay testimonio de uno de ellos allende a los mares: judíos de un éxodo intercontinental acaecido en el 600 aC… que dejaron también otro legado de Jesucristo para la posteridad. ¿Quiénes eran? ¿Dónde estaban en la era de Cristo? Se tratará próximamente. Por ahora, solo es importante reconocer este hecho, mencionado también en Jn 11:51-52:

Esto no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación; y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.

Y vemos que Jesús fue muy enigmático sobre enseñanza pendiente, en Jn 16:12:

Aún tengo muchas cosas que deciros, pero es demasiado para vosotros.”

Todos han oído del libre albedrío. Y en la propia iglesia hay dudas sobre ello; hay quien dice que, puesto que solo hay cielo e infierno, el temor a Dios coarta la libertad de decisión, obligando prácticamente a decidir en una sola dirección. Sin embargo, más adelante veremos que el ser humano no elegirá entre 2 caminos, sino entre 4.

De momento, para no diluir mucho el tema, debo decir que las 3 distintas glorias celestiales solo serán establecidas al concluir el indecible tormento apocalíptico que aguarda a la humanidad. Luego vendrá la resurrección de los muertos, para llevar cada alma al juicio final; allí se decretará a cuál de los 4 reinos irá cada quien.

Así, se resucitará para salvación o para condenación. Cada alma comparecerá ante el tribunal de Cristo con cuerpo resucitado. Primero los muertos de la iglesia cristiana; luego el resto de la humanidad… incluida la porción de infierno que podrá acceder a juicio, pues hay un resto: hijos de perdición, para quienes ya no habrá más opción que el tormento eterno. Y de esto también se concretará en el siguiente artículo.

De modo que según la Justicia de Dios habrá dos resurrecciones: la de los justos… y la de los injustos redimidos del abismo, luego de larga aflicción por encadenarse ellos mismos con sus actos en vida al yugo de satanás, a sus escarnios y laceraciones. Será un periodo cuyo tiempo de cumplimiento solo lo sabe quien tiene que saberlo; pero, inexorablemente, será, aunque a algunos suene a cuento chino.

Un reino ya está: el infierno; no necesita esperar por los terribles sucesos del fin. Un ángel con autoridad ante Dios, se rebeló contra Jesús, y por esa razón fue echado lejos de la presencia del Padre; y con él sus seguidores: la tercera parte del mundo angélico. Ellos fueron los fundadores del averno; desde entonces hacen la guerra a quienes se confiesen cristianos. Les seducen mediante la sensualidad, aberración sexual, gusto por el poder, vanidad, soberbia, egolatría… cualquier deseo mundano que viole los estatutos del Creador, y las puntualizaciones de Jesucristo.

Ese será el reino más nutrido, el de conjura; con libre acceso gracias a la personal conducta en vida, opuesta a la moral y cívica cristiana. Pero también de aquellos que, habiendo reconocido al Cristo, e incluso habiendo sido bautizados en las aguas, luego se dejaron engañar al canto de lo ‘moderno’, y usaron su albedrío para vivir según su sensualidad, malicia y engaño, sin arrepentirse de ello, renunciando a la pureza obligada para estar en la eternidad con Dios y con Jesús.

Es en realidad el reino de los insensatos que tildan despectivamente de ‘anticuados’ a todo aquel que les alerta sobre el peligro de violar las leyes de Dios. Allí, siendo tarde ya para recapacitar, comprenderán que quien todo lo creó es el dueño del tiempo; en suplicio aprenderán que el Creador ha medido, mide, y medirá por siempre, según su propio reloj, no según el que mejor convenga a la debilidad del ser humano.

Así, al ser la eternidad un hecho, luego del juicio y según obras consumadas con libre albedrío, sin haberse arrepentido ante Jesús ni haberse bautizado ni comprometido en fidelidad, cada quien morará eternamente en el imperio al que le inciten sus actos.

Pero, al margen de lo individual, ¿qué pasa con la familia? ¿Tiene Dios un proyecto para ella? Sí, lo tiene. A las 12:55 del 6 de septiembre/2007, en medio de un año de oración y ayuno, recibí las siguientes palabras con toda claridad:

Abogad siempre, disciplinando en el Proyecto del Hogar

No consumo alcohol ni drogas de ningún tipo; no los necesito para funcionar. Oí lo que oí… y no es la primera vez que oigo al Espíritu. Ese ‘abogad’, nítido, no era de mi subconsciente; los cubanos no emplean el ‘vosotros’. De niños adquirimos el hábito exclusivo del ‘nosotros’, ‘ustedes’ y ‘ellos’. Incluso tuve que acudir al diccionario para un mejor razonamiento de lo que había oído. Hasta hoy no estaba preparado, pero ahora es posible; ese tema de la familia será la conclusión de este trabajo, en un posterior artículo:

LOS REINOS CELESTIALES Y EL PROYECTO DEL HOGAR.

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AUTOBÚS 666 ‘LONDRES-BARCELONA’, LLEGA CON VENENO

enero 17, 2009

Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas; derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” [2ª Co10:4-5]

En estos días, todos los medios de comunicación dedican un espacio en primera plana, a una frase aparecida en autobuses ingleses, recién exportada a España, en la que se exhorta a todos a ‘disfrutar de la vida sin limitaciones‘, dando la opción de no tener que responder ante nadie. Pero hay una palabra clave: ‘probablemente‘; o sea, el hombre tiene la última voz, la capacidad de decidir. Y esto es así, porque responde al plan de Dios desde los inicios.

En el evangelio de Cristo, la palabra ‘corazón’ aparece más de 100 veces; y no en el sentido biológico, sino en el espiritual. Resulta obvio que el corazón humano es cuna del espíritu; es un conocimiento que se nos escurre ahora y se nos hace difícil entender, pero que dominaremos cuando estemos aptos para comprenderlo. Nuestro Señor nos aleccionó con frases como:

“El buen hombre, del buen tesoro de su corazón saca bien; y el mal hombre del mal tesoro de su corazón saca mal; porque de la abundancia del corazón habla su boca. ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que digo?” [Lc 6:45-46]

Dios concede el libre albedrío: tenemos acceso a toda la información existente; leemos todo lo que queremos, procesamos con la mente lo leído, pero nuestro corazón es el que toma partido. Es el órgano más espiritual del ser humano… y también es su autógrafo, un libro abierto para el mundo de la 4ª Dimensión, incluido satanás y su séquito.

Por eso se entera de nuestras debilidades, y por allí mete la punta de su lanza, socavándonos. Por la misma razón, continuamente el Cristo nos advierte más de cien veces sobre esta situación, pues Él tiene la llave que abre de par en par las puertas de esa ‘memoria espiritual‘ humana, y tiene además la facultad de leer en ella todo lo que, de alguna forma que se nos escapa, queda grabado:

Porque de adentro, del corazón humano, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los homicidios, los adulterios, la avaricia, la maldad, el engaño, el libertinaje, la envidia, la calumnia, la arrogancia y la necedad. Todos estos males vienen de adentro y contaminan a la persona.” [Mar 7:21-23]

Y nos lo advierte, porque siempre supo que estos días llegarían; hecho que hace obvio que entramos ya en la frontera de los últimos tiempos. El cuánto dure la fase, solo es dominio de Dios; Jesús la define muy bien, al explicar a sus apóstoles la parábola de la buena semilla:

El que sembró la buena semilla es el Hijo del hombre, — les respondió Jesús—. El campo es el mundo, y la buena semilla representa a los hijos del reino. La mala hierba son los hijos del maligno, y el enemigo que la siembra es el diablo. La cosecha es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles. Así como se recoge la mala hierba y se quema en el fuego, ocurrirá también al fin del mundo. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los que pecan y hacen pecar. Los arrojarán al horno encendido, donde habrá llanto y rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán en el reino de su Padre como el sol. El que tenga oídos, que oiga.” [Mat 13:37-43]

La lucha espiritual comenzó en la 4ª Dimensión, pero tendrá su fin en esta que vivimos. Nosotros somos los actores principales, y la tramoya que detonará este proceso final, no es otra que el materialismo ateo, guiada por la mano del propio jefe de los demonios.

La filosofía materialista es una corriente de pensamiento antigua, que considera la materia como absoluta e infinita: ‘La materia ni se crea ni se destruye: solo se transforma‘. Para el ateo, todo lo que existe está compuesto sólo de materia; así, este criterio imposibilita un Creador de carácter ‘no material‘. Por ello, siempre ha sido hostil al monoteísmo o cualquier proyecto humano que implique una Creación divina.

Es tanta la aversión, que se han adueñado de la ciencia, subordinando el criterio científico al filosófico, y abrazando las alternativas a mano: la teoría de la evolución y la geología conveniente. Obvian la constante ausencia científica… porque antes adoptaron la negación apriorística. El propio biólogo evolutivo, genetista y filósofo evolucionista, Richard Lewontin lo confirma en ‘‘Billions and billions of demons’, (1997):

Y no es que los usos e instituciones de ciencia obliguen a aceptar una explicación materialista del mundo fenomenológico, sino por el contrario: nosotros estamos forzados por nuestra adherencia a priori a la causa materialista, en crear un aparato investigativo y una serie de conceptos que ofrezcan explicaciones materialistas, sin importar cuánto vayan en contra de la intuición ni qué tan místicas sean, para el que no ha sido iniciado. Más allá de eso, el materialismo es un absoluto, y no podemos dejar que un pie divino cruce la puerta.”

No le importa la ciencia. Pero, como contrapartida, el descubridor del ADN y Premio Nobel, James Watson señala en su libro “La doble hélice”:

No podía ser uno buen científico sin comprender que, en contraste con la concepción popular sostenida por los periódicos y por las madres de los científicos, buen número de ellos no sólo son obtusos y de mentalidad estrecha, sino también simplemente estúpidos“.

La lealtad de los negadores de Dios, mal llamados ‘humanistas‘, se percata de que la flecha de invisibilidad material que todos portamos en el cerebro, conocida como inconsciente‘, posibilita en sí misma la realidad de un espíritu también invisible.

De ahí surgió la conducta prejuiciosa que dictó el concepto ateo: “el subconsciente se integró por sí mismo“; un absurdo jamás apoyado ni por ciencia empírica ni por la razón. Ni siquiera el origen de la materia física tiene explicación científica. Por ejemplo, el químico y experto en ADN, profesor de la Universidad de Nueva York, Robert Shapiro, dice:

Por tanto se necesita otro principio evolucionista para cruzar la brecha existente entre las mezclas de elementos químicos naturales simples y el primer replicante efectivo. Este aún no ha asido descrito en detalle o demostrado, pero está anticipado y se le da nombres como ‘evolución química’ y ‘autoorganización de la materia’. La existencia del principio se da por sentada en la filosofía del materialismo dialéctico, tal como la aplica al origen de la vida Alexander Oparin.” [Científico ruso, ateo-comunista]

La propaganda evolutiva sale asiduamente en medios de comunicación y célebres revistas de ciencia, debido a una necesidad ideológica. La evolución se presenta indispensable, gracias a que los círculos que fijan normas científicas la han hecho tabú. Y todo ese brío siempre tuvo un “propósito”: impedir toda fe en un Creador.

El evolucionismo exhibe sus intentos como “ciencia“, pero no apoyándose en ella, sino en la filosofía materialista, y en el rechazo obstinado a la existencia de cualquier cosa “más allá” de la materia, pese a que ellos mismos son capaces de pensar… y a que el pensamiento ‘no‘ es materia.

El objeto del artículo de hoy, el lema ‘autobusístico‘ de estos días, es más de lo mismo: propaganda antiCristo. Pero, al igual que un mal deportista es incapaz de sumergirse en las profundidades, pues ya le resulta excesivo el esfuerzo para sostenerse a flote, el ateísmo exhibe un mensaje universalista, implicando a todos… mas incapaz de prever el verdadero significado individual, que terminaría haciendo gran daño a la sociedad. Una vez más, hacen gala de su despiste intelectual, aun sabiendo que ninguna acción cumple su cometido, si no es antecedida por la reflexión. Analicemos el mensaje:

‘Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida’.

Ahora, individualicémoslo, descifrándolo en su real dimensión:

– ‘Violador: probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida’.

‘Asesino: probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida’.

‘Drogadicto: probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida’.

‘Pedófilo: probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida’.

‘Adúltero: probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida’.

‘Prostituta: probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida’.

Papá que va a prostíbulos: probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte…

Homosexual: probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida’.

Narcotraficantes, borrachos, maltratadores de mujeres y niños, mentirosos, tramposos, usureros, egoístas, poderosos, orgullosos, avariciosos, lujuriosos, iracundos, envidiosos, perezosos, resentidos, vengativos, mafiosos, imprudentes, desleales, sicópatas, codiciosos… probablemente Dios no existe. Dejen de preocuparse

¡Ese es el auténtico mensaje trasmitido: crear caos en el mundo! Y los cristianos tenemos el deber ante Jesús de denunciarlo y alzarnos contra tal blasfemia, impidiendo por todos los medios que la sinrazón y la locura atea continúen haciendo daño a la sociedad.

¿Seremos capaces de generar una revolución de principios? Si se hace individualmente: ¡Sí! Cuando cada ser humano sea capaz de mejorar aquellos hábitos que afectan a la colectividad, ¿afectará positivamente al resto de la humanidad? ¿O si tiene una actitud socorrista con el prójimo? ¿O si evita hacer daño a los demás?…

No hay dudas que sí, que en esos supuestos, la convivencia humana iría en una dirección convergente con la paz y la felicidad. ¡Ese es el mensaje que se debe trasmitir! ¡Esa debería ser la preocupación primera, de cada uno de los políticos implicados en dar el visto bueno a todo mensaje publicado, tanto ante ojos de niños, como de adultos!

Pero, desafortunadamente, en la misma medida que el hombre se ha ido apartando de Dios, se ha impuesto lo ‘políticamente correcto‘, porque, aunque probablemente no sea lo mejor, es lo que da votos, dinero y poder: el principal alimento del egoísmo humano.

¡Que nadie se escaquee! El mejor mensaje que debe ser cifrado con cincel de hierro y punta de diamante en el corazón humano, es el que nos dejó escrito, hace 2 milenios, quien vendrá sin falta, cuando se cumpla el límite de tiempo fijado por el Dios Padre. Lo escribió quien convivió con Él y fue su discípulo favorito, durante los 3 años de apostolado:

El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rechaza al Hijo no sabrá lo que es esa vida, sino que permanecerá bajo el castigo de Dios.” [Juan 3:36]

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¿MEDIA EVOLUCIÓN O MEDIA BIBLIA?

febrero 8, 2008

Febrero 8/2008

EL PELIGRO DE IR A MEDIAS

La evolución es religión.

El Gran Diccionario de la lengua española, en su segunda acepción sobre religión, dice:


‘Cada una de las doctrinas surgidas de los dogmas y prácticas propios de una confesión.”

Según esto, me lanzo en caída libre e, impulsado por los 9.8 m/seg que desplazarán mi 1.80 m con 83 kilos, manifiesto que la evolución no es ciencia, sino religión. La religión última que se opone a la primigenia, tal como demuestran sus propias aseveraciones, a través de un ejercicio comparativo; se han estudiado la Biblia con el único objetivo de desacreditarla. Analicemos como se han preocupado de desvirtuar cada planteamiento bíblico:


B: En el principio, Dios creó…  Ev: No hay Dios (ateísmo); no hay creación.


B: La Palabra de Dios es la clave del pasado… Ev: El presente es la clave del pasado.


B: Fuimos creados por Dios… Ev: Estamos aquí por accidente natural.


B: Somos diseño inteligente; cabalmente calculado… Ev: Mutación al azar con selección natural.


B: El universo y la vida fueron creados en 6 días de 24 hs., hace unos 6,000 años…  Ev: La vida apareció gradualmente y se diversificó durante miles de millones de años.


B: Hubo un diluvio que cubrió toda la tierra… Ev: No existió tal diluvio.


B: Dios creó la materia… Ev: La materia siempre existió o simplemente apareció.


B: La Tierra se creó antes que el sol y las estrellas… Ev: El sol y estrellas existieron antes de la Tierra.


B: La luz fue creada antes del sol… Ev: El sol fue la fuente de luz primaria para la Tierra.


B: Las plantas fueron los primeros seres vivos creados… Ev: Los seres del mar fueron los primeros seres vivos que se formaron.


B: Las aves fueron antes que los reptiles… Ev: Los reptiles fueron antes que las aves.


B: Las ballenas antecedieron a los mamíferos terrestres… Ev: Los mamíferos terrestres precedieron a las ballenas.


B: La enfermedad y la muerte se deben al pecado del hombre… Ev: La enfermedad y la muerte vinieron con el hombre.


B: El espíritu del hombre vivirá eternamente… Ev: No hay vida después de la muerte.


B: Dios desea que vivamos con Él para siempre… Ev: No hay Dios, esta es la única vida.


B: Dios es la máxima autoridad del hombre… Ev: El hombre es su máxima autoridad.


B: El amor a Dios y la obediencia a su Palabra es la prioridad principal del hombre… Ev: La auto-realización es la prioridad principal del hombre.


B: Dios es el Creador Todopoderoso… Ev: Dios es reducido a una creación del hombre.


B: Dios debe ser honrado en la vida pública… Ev: Dios es eliminado de la vida pública.


B: Dios fija lo correcto e incorrecto… Ev: El hombre decide lo correcto e incorrecto.


B: Las leyes civiles deben basarse en las Leyes Divinas… Ev: Las leyes las escriben los poderosos.


¿No resulta curioso? Aunque ellos mismos no lo sepan, responde a un esquema ideado por el verdadero diseñador de la teoría evolutiva, el enemigo primigenio; gracias a esto, la fuerza política/económica de este mundo, toma el mando sobre Dios y los hombres caen en su red.


El sistema educativo occidental, a diferencia del oriental, (más fiel) ha ido supliendo con los años los fundamentos bíblicos por creencias evolucionistas; ha presentado estas últimas como hechos verdaderos, sin aportar bases sólidas. Así se fraguan los dirigentes del mañana: maestros, jueces y políticos; guías con influencia en asuntos sociales que quizás conviertan en leyes, duros proyectos que hoy confrontan la sociedad (como la de  legitimación del aborto).


Se ha ‘eliminado‘ a Dios del sistema público. Lo que es correcto o incorrecto, y las leyes reguladoras, se definen dependiendo de quién tiene la mayor fuerza política. En la actualidad ya no se buscan en la Biblia las bases para establecer estatutos, sino que estos se subordinan a la conveniencia de los que ejercen el control político-económico sobre la sociedad.


A esta vorágine han sucumbido muchas organizaciones importantes, ya sean clericales o civiles, seminarios, y colegios bíblicos, el mismo Papa… todos han doblado sus rodillas ante las ideas evolucionistas, enseñándolas a las generaciones futuras como la ‘verdad‘.


El informe Barna (1997), dijo que: ‘la cristiandad está perdiendo influencia en la vida de las personas en lugar de impactarlas.’ De hecho, los cristianos han mostrado una falta de impacto alarmante en la cultura nacional como consecuencia directa de su fe.


Si los cristianos tienen las mismas bases que el mundo, ¿dónde estamos situando a Cristo? Los líderes cristianos que han aceptado la evolución o el cuento igualmente anti-bíblico de ‘largas edades’, en realidad nos están diciendo que Dios se equivocó en el orden de la Creación.


De hecho, si las teorías fueran correctas, entonces la Biblia lo dice todo al revés, ya que enseña que Dios creó la tierra antes del sol, los pájaros antes de los reptiles, las ballenas antes de los animales terrestres… y a un hombre inicialmente inmortal. ¿Nos dejamos llevar por la Palabra de Dios, como hicieron los primeros seguidores de Jesús o dependemos de líderes religiosos, filósofos y otros que han confiado más en criterios de hombre?


Una vez que se comienzan a manipular racionalmente Las Escrituras, desde el falible punto de vista humano, ¿en qué punto se puede detener?


La Palabra establece que Dios es perfecto, Él sabe exactamente cómo creó el mundo, y Él nos lo comunicó. Si no creemos cuando nos dice cómo lo creó, o si decimos que Él nos lo dijo en una manera abstracta, ¿cómo podemos confiar cuando nos habla de otros principios importantes?


Si no se cree cuando Génesis 1:3:31 explica que Él creó el universo y todo lo que en él existe, en seis días; entonces tampoco a Éxodo 20:13, cuando ordena: ‘No matarás’. La palabra en Hebreo, ‘ratsach‘, significa asesinar. Asesinar es tomar intencionalmente la vida de otra persona, y esto cubre el aborto, suicidio, infanticidio y la llamada ‘muerte por misericordia’.


“Porque el Señor hizo en 6 días el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, y descansó el día séptimo.”

Si estos seis días citados en Éxodo 20:11, ratificando lo dicho en Génesis, pueden ser extendidos a miles de millones de años, entonces se pueden extender los principios morales bíblicos en la dirección que se desee, opuesta a la idea original del Creador.

Se podría razonar que si se nos enseña a ser misericordiosos, asistir a una persona para que se quite la vida, terminando con un gran sufrimiento, no debería tomarse como asesinato, sino el cumplimiento de la orden: ‘ser compasivo’. El no asistir a esa persona, podría argumentarse como falta de amor, lo que se tomaría como pecado. En base a esto, el ‘Dr. Muerte’ (el famoso asistente de suicidios, Jack Kevorkian) sería considerado como un ‘hombre santo’.

O las personas que apoyan el aborto pueden justificarse, diciendo que este es aceptable debido a que el bebé no era deseado y la madre le previene del dolor futuro, al sentirse rechazado posteriormente. Así como las que invocan mutaciones genéticas que implicarían una minusvalía perenne.

El infanticidio, ese acto criminal de quien mata a un niño, también sería aceptado debido a las excesivas molestias que hipotéticamente un niño podría provocar a sus padres. Incluso los jueces y policías podrían coartar la libertad a las personas cuando quisieran. El siguiente paso sería eliminar a cualquiera que se atravesase en nuestro camino, lo cual pasó con Hítler, que pensó que el pueblo judío no debía existir y los exterminó por millones. Esta progresión no es ficción ni exageración. Otras sociedades las han llevado a cabo: Cambodia, Rusia, China, etc.

Contribuir a la muerte de un ser no libera de los millones de sufrimientos de la humanidad… ni del nuestro propio, por el que todos hemos de pasar irremisiblemente; el dolor es hijo del pecado, y solo desaparecerá cuando venga a liberarnos el único que le venció. La vida de una persona se limita a unos cuantos años; el sufrimiento, bastante menos. ¿Qué significa eso ante la perspectiva de una vida eterna? No es ni siquiera una fracción de grano de arena con respecto a todos los desiertos del mundo.

Una vez que se empieza a racionalizar el significado literal de la Palabra de Dios, las opciones son ilimitadas. Si nosotros decimos que la Biblia no es ‘científica‘, y que sólo tiene que ver con el ‘por qué’, y no con el ‘cómo‘ Dios hizo las cosas, entonces ¿podemos estar seguros que Cristo nació de una virgen? O que, ¿resucitó de entre los muertos? Después de todo, estos son también eventos ‘científicamente imposibles’.

Si nosotros no podemos confiar en ninguno de estos temas cruciales del libro del Génesis, ¿cómo podemos confiar en Dios acerca de nuestra salvación? No podemos ir a medias con el Señor: no podemos ser medio crédulos, o medio honestos ni medio valientes.

De hecho, el Dios de la Biblia es muy capaz y preciso. Él dice exactamente lo que quiere decir; a través de toda la Biblia, es muy específico. Nos dice exactamente lo que tenemos que hacer para ser salvos; el modificar algo, sólo traerá consecuencias desastrosas:

“Os aseguro que todo lo que atéis en este mundo, también quedará atado en el cielo; y todo lo que desatéis en este mundo, también quedará desatado en el cielo.” (Mt 28:18).

Somos filmados en un video adimensional y etéreo; todas nuestras acciones y palabras serán reproducidas en su momento cuando seamos juzgados y hablarán por nosotros. Lo más razonable, por precaución y lógica, es tomar en serio estas palabras de Jesús, escritas por alguien que las oyó de su boca, y las escribió para que las futuras generaciones heredaran Su testimonio.

¡Saquen fuerzas de la gracia recibida de Cristo Jesús! Tomen su parte en los padecimientos, como buenos soldados cristianos, porque es muy cierto lo dicho en 2ª Ti 2:11-13:

“Si morimos con Él, también viviremos con Él; si sufrimos, tendremos parte en su reino; si le negamos, también el nos negará; si no somos fieles, Él seguirá siendo fiel, porque no puede negarse a sí mismo.”

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ABORTO SÍ, ABORTO NO… ¿DÓNDE ME PONGO?

febrero 5, 2008

Febrero 5/2008

ANALIZANDO EL ABORTO

En días recientes, el tema de interrupción de embarazo ha copado las informaciones de primera plana del panorama nacional. En la Generalitat, regida por el tri-partito, un médico abortista fue a prisión preventiva, junto a dos de sus más estrechos colaboradores. Están acusados de delito de aborto, asociación ilícita e intrusismo y falsedad documental. Los investigadores de la Guardia Civil aseveran que ejercían abortos ilegales en casos de avanzado estado de gestación.

Algo más al oeste, la capital madrileña ha sido testigo del cierre de dos clínicas por supuestas irregularidades. Incluso hay referencias de agresiones y amenazas de muerte ejercidas sobre algunas operarias de ambos centros. El caso de Barcelona se halla bajo investigación judicial, de modo que no se sabrá hasta dónde alcanzó la violación legal, hasta que el juzgado correspondiente se pronuncie.

En la Comunidad de Madrid, presidida por el Partido Popular, las clínicas hablan de una auténtica “caza de brujas”. Las clínicas abortivas han cerrado filas y se han reunido para debatir cómo enfrentarán su futuro.

No sé qué piensan ustedes al respecto, pero mi olfato me dice que esto no huele bien; creo, aunque no tengo pruebas para confirmarlo, que ante tanta demanda y cantidad de dinero que representa esta práctica, muchas clínicas abortivas están toreando la ley. He escuchado en la cadena Ser un comentario acerca de ‘niños‘ (lo siento no puedo llamarlos de otra forma) de seis y siete meses, recién extraídos del vientre de la madre que luego son pasados por una trituradora, como si de un pollo se tratara.

Los reportes oficiales dicen que cerca del 90% de los abortos se realizan en los 3 primeros meses; según el Ministerio de Sanidad, solo el 2% de las interrupciones se efectúan sobre gestación de más de 5 meses. Pero, pese a estos informes, el pensar que en esos centros de ‘salud’ se extraigan niños perfectamente formados y se trituren igual que se hace con documentos ‘comprometedores’, me pone la carne de gallina. Que solo se haga con uno, ya es un crimen; si son 1000… deduzca usted.

El aborto en España solo se libra de delito en estos casos: denuncia de violación, taras físicas/síquicas graves y riesgo inminente para la vida, o para la salud física/síquica de la madre. Los médicos acuden al recurso por excelencia para sus dictámenes: la ecografía; pero esta no es infalible y a veces los galenos tardan en percibir las anomalías… o se equivocan en sus percepciones, pues son humanos.

¿Qué pasa si se firma que un niño es anormal sin serlo? ¿Está dispuesta la madre a correr ese riesgo, con tal de desembarazarse del hijo que no le apetece recibir? Ahí lo dejo.

Soy consciente de lo que representa para una mujer un embarazo inadecuado;  la sociedad está sometida a muchas presiones: falta de trabajo, padre ‘accidental’, hijo nacido de adulterio, ninguna prisa por parir, etc.

– ‘Si nos deshacemos de un gatito, ¿por qué no de un ‘fetito‘?’

Mala deducción y peor praxis; se gesta lo que se gesta, y eso no puede cambiarlo nadie. Ya pueden los pro-abortistas quedar sin voz, alegando que el bebé aun no nacido solo es tejido amorfo; es humano desde el instante de la fecundación, pues todo el ADN necesario para abrirle al mundo ya está en el óvulo y comienza su ciclo de vida. Imagine su piel formándose, sus huesitos, sus pequeños músculos… no se estaría deshaciendo de un gato o un perro; ¡ES UN MARAVILLOSO Y DIMINUTO SER HUMANO!

En días anteriores, las clínicas privadas amenazaron con dejar de practicar abortos, debido al trato mediático, el silencio de los políticos y la presión de los grupos católicos. Su portavoz concluyó que esto redundaría en un grave problema para el Estado.

Así que consideran que están haciéndole un favor a la sociedad… mientras se forran a costa de la desesperación ajena. Todos tendremos que pagar por nuestros actos. ¡Qué el Señor les ilumine para que empleen los conocimientos adquiridos en curar enfermedades! Eso siempre será una digna actitud ante el Creador; el servicio a los demás nos enaltece ante sus ojos y nos limpia de mucho pecado. Pero parar una vida es un crimen, no hay otra.

Por cierto, no todos los que se oponen por cuestión de fe son católicos; yo no lo soy. Todo el que se sienta atado al Creador de alguna forma, estará contra esto, sea musulmán, judío o cristiano. Quizás incluso haya otras religiones que no conozcan a Dios y piensen de la misma manera; eso quiere decir que están cerca de Él sin saberlo.

Con respecto a la velada amenaza de ‘grave problema para el Estado’, me parece que en realidad lo que ocurre es que perciben un inminente riesgo para sus bolsillos y acuden al chantaje burdo y vil de siempre; desde que el primer humano vio peligrar sus intereses.

No se quiere hacer el bien; si fuera así, sería gratuito. Desde el momento en que se extiende una factura, ya se está lucrando; hay mucho más dinero en juego del que se puede pensar: una vez más, el maldito peculio que les permite adornarse con buenas ropas, joyas y peinados, entorpeciendo corazones y arrastrando cada vez más a la deshumanización y la barbarie.

La Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción Voluntaria del Embarazo, (ACAI), cuyo pomposo nombre no logra encubrir toda la ignominia que cometen, ya planteó una variante en la ley para poder continuar ingresando esas sumas importantes:

Eva Rodríguez Armario, presidenta de dicha entidad, a la que pertenecen 31 clínicas en toda España, 22 de las cuales sólo pueden practicar abortos dentro del primer trimestre de embarazo, planteó lo siguiente:

“Es fundamental que se cambie por una ley de plazos, la que hay en la mayoría de los países europeos. Lo ideal sería hasta las 12 semanas. Y a partir de ahí, una ley de indicaciones como la que tenemos ahorano hay que temer dar libertad a las mujeres en el control de la maternidad si eso se acompaña de una actuación completa en materia de educación y acceso real a la anticoncepción. Así podríamos avanzar hacia situaciones como la de Holanda, que aunque tiene la ley menos restrictiva de Europa, posee el número más bajo de abortos voluntarios”.

¡Cuidado con el todo vale!, pues parafraseando la última expresión, según la verdad contenida, sería como decir: “Así podríamos acercarnos a Holanda, que aunque tiene la ley menos restrictiva de Europa, posee el número más bajo de crímenes autorizados.”

La Pelota está en manos de los políticos; el PSOE despenalizaría la ley de buen grado, no me cabe duda; solo hay que leer el contenido de su ‘Educación para la Ciudadanía’, para saber qué piensan al respecto… pero no se la juegan. Las elecciones están a la vuelta de la esquina y la multitudinaria manifestación pro-familia que tuvo lugar muy recientemente, les hace pensar que incluso dentro de sus filas hay raciocinio y proyecto del hogar.

Ojalá se levante un político con carisma, convicción y fe, haciendo todo lo posible para que esta sociedad dedique un poco de tiempo a reflexionar sobre sus propios valores; quizás al anegarse en la verdad anidada en sus corazones, asuma el papel que el Señor desea que todos apoderemos, sin distinción de raza, nivel cultural o pensamiento.

No tengo nada contra el sexo; no hay sensación comparable a los momentos de placer que genera… dentro de un matrimonio bien estructurado y reflexionado. Conocer a alguien y subir a la cama sin más, sin dudas tendrá consecuencias; en ese caso, la responsabilidad siempre será nuestra. Por ello, quiero hacerles partícipes de un comentario de una anciana, escuchado hace muchos años, siendo yo un chaval, dentro de un autobús. Iba dirigido a un grupo de chiquillas que entró con el alboroto característico de su edad, mirando a todos con chispa inquieta:

– ¡Siiiiiii, abran bien los ojos, ábranlos bien… y cierren sus piernas hasta que llegue el momento de tenerlas abiertas!

Yo mismo cometí un error en el pasado con respecto a ese tema, dando un consejo que jamás debió haber salido de mi boca; aun lo lamento. Por eso digo ahora: si alguna mujer está leyendo esto y se siente involucrada, sepa que hay un Dios que comprende todos nuestros fallos y está dispuesto a perdonar y ayudar; pues esta vida no es más que un proceso de filtrado en el que todos vamos soltando lastre con cada error que cometemos. Nos depuramos en un periodo de selección que, aunque similar por la metódica, nada tiene que ver con la de la universidad o del trabajo nuevo, sino con una vida mejor, sin penas y eterna.

Di no al aborto; busca un sitio de privacidad, apoya tus rodillas en el suelo y pide al Señor que te ayude a salir adelante. Por amor, Jesús nos dice:

“¿Es muy pesada tu carga? ¿Te aflige tanto que no sabes en qué dirección encaminar tus pasos?… Pues dame tu carga y sígueme; yo la llevaré por ti.”

Ese amor genera nuestra fe en Él; ya no habrá más temor, ni miedo, ni el pánico inundará nuestro corazón. Te aseguro que Él está pendiente de que le llames; si tomas su mano ya no volverás a estar sola y tendrás su amparo. Pon a prueba mis palabras y te sorprenderás del resultado; su promesa viene acuñada por el apóstol Pablo, que tenía revelaciones de Él, entre ellas, la versión de Cristo sobre el amor:

“El amor es sufrido, es benigno; el amor no envidia, no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor es total.” (1ª Co 13: 4-7)

¡La paz y la sabiduría del Señor Jesucristo estarán con quien le clame!

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SOMOS ALGO MÁS QUE CASUALIDAD.

febrero 2, 2008

Febrero 2/2008

¿EVOLUCIÓN? SÍ… PERO HORIZONTAL

Los evolucionistas consideran al creacionismo como fuente informativa anacrónica y falaz. Es decir, nos encasilla (yo me incluyo, por supuesto, y con mucha honra) en un marco bien definido, como ejemplo de lo que “no debe escucharse, por no ajustarse a la realidad“.

Pero, ¿dónde está el límite entre lo irreal y lo real? Porque ellos no han presentado aún una prueba concluyente; un científico evolucionista sale a buscar la respuesta que le conviene, hace ensayos tras ensayos en su laboratorio sin aceptar las evidencias que no respondan a sus expectativas. Cuando al fin, logra llegar a través de sus cálculos a un resultado que considera conveniente, lo convierte de inmediato en concluyente, estableciéndolo como corolario fiable.

Se ha hallado miles de fósiles humanos que no responden a sus expectativas. Si aparecían en un área anacrónica, aludían que un terremoto había removido las bases naturales correspondientes a su Biblia particular: su tabla geológica. Pero, si topaban a un individuo con malformaciones producidas por alguna artrosis atrofiante, o alteraciones óseas importantes (como los hay incluso hoy día), hacían la prueba de datación por C14… ¡y ‘hallazgo’ publicado!

Lo que comenzó siendo hipotético, termina en teorema: una verdad demostrable a través del razonamiento…pero sin agregar la inherente posibilidad de errores en sus conjeturas, porque, voy a darles una noticia: el carbono 14, la base de sus conclusiones radiométricas, ¡NO ES FIABLE!

Hay muchas evidencias desmintiendo su fiabilidad, que la censura ha callado. Han hallado colágeno1 en huesos de dinosaurios con, supuestos 65 millones de años. ¿Es eso posible químicamente? Desde luego que no; la espectrometría de masa ha fijado que el colágeno tiene fecha de caducidad en 2000 años, a 20ºC, y que alcanza un máximo de 130000 años, si se conserva a 7ºC. Si el colágeno hallado en el T. Rex de Montana demuestra algo, es que el bicho no podía tener la edad que le atribuye una datación erróneamente chapucera, por mucha bata blanca ostentada durante la técnica.

Han datado ciertas formaciones en el período Cretáceo, definiéndolas como producto de sedimentación paulatina, pese a que en ¡el mismo terreno!,  estas aparecen dobladas, evidenciando la acción de sedimentación inmediata ‘barrosa’, producto, posiblemente, de una cataclismo húmedo que bien pudo haber sido el diluvio de los tiempos de Noé, hace solo unos miles de años atrás. También han datado un gato familiar, enterrado 20 años antes, como un antecesor del gato común actual, pero cifrándolo en ¡30000 años! ¡Apaga y vámonos!

¿Es que se ve a los cristianos como gente incapaz de reflexionar? ¿Es que se piensa que creemos en la Biblia sin analizar todo lo que en ella se dice? Muy bien, según refrán español: “entremos al trapo“; demostraremos que también poseemos cerebro y que además, sabemos utilizarlo muy bien. Razonemos:

Hubo un hombre que se constituyó en la herramienta satánica para desmentir el plan de Dios: Charles Darwin, el verdadero motor de la teoría de la evolución de las especies.

La raíz que diferencia sus planteamientos y los fundamentados en Génesis, estriba en el eje del tiempo: un mundo de miles de millones de años, según los evolucionistas y un universo de sólo unos pocos miles, según el libro de Moisés. Es decir, estamos ante dos diseños contrapuestos y ambos, sustancialmente, provienen de hombres: uno, según su propio testimonio, ha escrito toda la historia recibida directamente del mismo Dios, mientras que el otro ha reunido una serie de deducciones humanas para contradecirle.

El debate comenzó en el siglo XIX. Increíblemente, incluso en los colegios católicos ya se imparte hoy la teoría de las especies con la aprobación del mismo Vaticano. Es obvio el triunfo logrado por un pensamiento fundamentado solo en especulaciones; presentan esqueletos, dicen que las pruebas de la ‘contrapeluza epítilica‘ ratifican que tiene un millón de años, y ya está: hay quien deja que sus oídos sean llenos de palabras nuevas y, complacido con el ‘a vivir que son dos días‘ y sobre todo, satisfecho de no tener que dar cuentas de sus perversiones a ninguna entidad superior, se encarga del resto.

Acuña esos absurdos pensamientos con sello ‘científico‘ y cierra sus ojos a una realidad que grita tan alto, que si la escucháramos no permitiría oír nada de lo dicho en su contra. Pero el triunfo no se mide por un éxito inmediato, sino por la victoria definitiva; la verdad está a la puerta y se enseñoreará de todos nosotros.

Sé que ustedes dirían: – ¿Moisés?… ¿Quién es este señor?

Entonces, la respuesta nos llevaría hacia la posición en la que hablo del libro de Dios, sin aportar más evidencia que el cúmulo de realidades visibles de nuestro entorno, observadas con los ojos del corazón. De modo, que, para defender este artículo, no queda otra opción que intentar trasmitir la simiente de Verdad contenida en cada uno de sus folios. Veamos lo que se profetizó en las escrituras sobre todo esta porfía actual:

“Lo que de Dios se puede conocer, ellos lo conocen muy bien, porque Él mismo se lo ha mostrado; pues lo invisible de Dios puede llegar a conocerse si se reflexiona en sus hechos. En efecto, desde que el mundo fue creado, se ha podido ver claramente que Él es Dios y que su poder nunca tendrá fin. Por eso los malvados no tienen disculpa, pues aunque han conocido a Dios, no lo han honrado como a Dios ni le han dado las gracias. Al contrario, han terminado pensando puras tonterías y su necia mente se ha quedado a oscuras.”(Romanos 1:18).

Analicemos, por ejemplo, al cerebro: un diseño divino. Pese a que millones de forenses, de todas las nacionalidades y todos los tiempos, han escudriñado hasta el milímetro en cráneos de cadáveres, jamás ninguno ha detectado una imagen guardada, ni la magia utilizada en el ser humano que le permita esas formidables representaciones pictóricas que suceden durante los ‘sueños, pesadillas e incluso en los propios pensamientos‘. ¿Cómo se almacena la inteligencia? ¿Cómo actúa ese procesador por excelencia? Y la pregunta más importante: ¿De dónde rayos evolucionó?

El cerebro humano, que según los evolucionistas provino de la ‘evolución de un alga‘, pesa alrededor de 1,3 kg y cuenta con unos 100.000 millones de células nerviosas, conectadas entre sí. ¡100000 millones! Estas tienen la entretenida tarea de coordinar no solo  las funciones mentales, sino del cuerpo entero: sueño, hambre, sed y casi todas las actividades vitales necesarias para la supervivencia. Todas las emociones humanas como el amor, el odio, el miedo, la ira, la alegría y la tristeza, son controladas por él.

Recibe e interpreta las múltiples señales enviadas desde el organismo, y las procedentes del exterior. Su gran superficie y complejo proceso evidencian el sumo nivel intelectivo del hombre con respecto al de los animales; es el órgano del cuerpo que más trabaja, ya que participa en casi todas las funciones del organismo. Si se confronta con un ordenador, la diferencia salta al saber que este hace su trabajo gracias a procesos secuenciales lógicos, de antemano previstos; mientras el cerebro es multidireccional: actúa con mucha más complejidad, procesando incluso situaciones casuales y sintetizando e integrando su análisis mediante pasos paralelos y simultáneos.

Toda información recibida del mundo exterior, proviene de los sentidos (gusto, tacto, olfato, vista y oído) a través de los órganos concernientes, controlando lengua, piel, nariz, ojos y oídos, cuyas células envían asiduamente “mensajes” sobre todo lo que sucede en el extrarradio. No obstante y a pesar de la inmensa información, la Ciencia ha manifestado que utilizamos solo un diez por ciento (10 %), aproximadamente, de la capacidad de este maravilloso órgano.

Asimismo, se sabe que cada hemisferio se interrelaciona íntimamente con su homólogo, aunque ejecutando funciones diferentes; cada uno haciéndose responsable de un lado del cuerpo. Las funciones de la parte izquierda son dirigidas por la mitad derecha, y las de la porción derecha, por el hemisferio izquierdo.

¿Se imaginan tal complicadísima red neuronal de miles de millones de células, dirigiendo las actividades orgánicas? Se trata de toda la acción intelectiva ¡y toda la ‘incondicionada’!: digestión, sexualidad, hormonas, vista, gusto, oído, olfato, tacto, emociones, fatigas, raciocinio…etc, etc.

Me gustaría que alguien me explicara, de forma argumentativa, cómo ‘evolucionó‘ desde una sola célula todo ese compendio magistral que tenemos encerrado en nuestros respectivos tejados óseos. Es inaudito que se pretenda fundamentar tal exactitud y eficiencia  de los procesos increíbles que encierra la mente humana, desde el sortilegio. ¿Cómo pudo un alga unicelular crear, no solo al cerebro, sino a toda la biología contenida en el planeta? Puntualicemos: no quiero enfrentarme a alguien defendiendo mis ideas desde la trinchera de la fe, sino desde la propia inteligencia.

¿Puede alguien exponer de forma racional, cómo interpreta la posibilidad evolutiva de los hipotéticos primeros homínidos hasta el hombre actual, sin aporte genético? Pues no hay ni una evidencia de genes nuevos entre fósiles y hombre actual; todo lo contrario, la Ciencia sabe que lo obvio es la ‘pérdida de información genética‘. ¿Cómo les superamos, perdiendo genes? ¿Es posible explicarlo sin plantear las ofensas ni descalificaciones que indican falta de evidencias?

Un niño recién nacido, inicialmente es un compendio de reflejos incondicionados; a medida que va creciendo, es capaz de interactuar con el medio que le rodea, receptando información. Su inteligencia se va desarrollando, es innegable. Primero emite sonidos guturales, luego comienza a articular monosílabos, más tarde, palabras… y un buen día se te pone delante y te suelta:

– Necesito unos vaqueros nuevos.

En ese sentido, sí acepto una evolución… horizontal; es decir, en base a un programa pre-establecido en el embrión que fue en su momento, ‘sin aportar ningún gen nuevo‘,  él será capaz de interactuar con el mundo hasta dominarlo, respondiendo así al plan de Dios:

“Y dijo Dios: ‘Hagamos al hombre a Nuestra Imagen, y a Nuestra Semejanza. Él reinará sobre los peces del mar, las aves del cielo, y sobre los animales, y sobre toda la tierra, y sobre todos los reptiles que reptan  sobre la tierra». “ Gn 1: 26

Yo, personalmente, con el perdón del Creador, agregaría, parafraseando el original:

“…y sobre todos aquellos que pretenden desmentir la verdad encerrada en la Creación con evidencias no demostrables.”

Estamos ante un misterio de Dios; y ya Deuteronomio 29:29 avisa sobre esto:

“Hay cosas que no sabemos, esas pertenecen al Señor nuestro Dios; pero hay otras que nos han sido reveladas a nosotros y a nuestros hijos, para que las cumplamos siempre: todos los mandamientos de la ley”.

Seamos serios; pero también buena gente, para que el Rey nos traiga el regalo necesario.

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EVOLUCIÓN NO ES CIENCIA

enero 28, 2008
Enero 28/2008
La evolución no es teoría, sino Conjetura.
 
La ciencia es una invención creacionista; la evolución es religión. La Ciencia experimental comenzó sus hallazgos y métodos, basada en la fe de vivir en un universo racional, creado por alguien que no interfería y le otorgaba al hombre el libre albedrío. Una paradoja de la historia: la ciencia, que profesionalmente no tiene que ver con la fe, le debe sus orígenes a actos de fe que interpretaron racionalmente al universo desde esta presunción.

Los fundadores de la ciencia no eran materialistas; su ‘saber’ no excluyó a un creador. El creyente Newton, para muchos, el científico más grande que haya existido, es un excelente ejemplo. La reciente filosofía fue introducida por los marxistas primero y luego por el resto.
 
No se trata de si la evolución es ciencia y la creación es religión, sino de ser ‘coherente con la verdad’. Mas, si me apuran, yo diría que la Evolución es Religión, no Ciencia. ‘Es la religión que pretende vulnerar todos los escritos bíblicos, pues si consigue inyectar  dudas en quienes leen la Biblia, ya han logrado su propósito: Darwin y el diablo 1; Dios y Su Palabra 0.
 
Sin embargo, un partido no concluye hasta que el ‘árbitro’ toque el silbato. Y la duda es la certeza de no poseer la verdad; si un niño crece pensando en una tierra de miles de millones de años, tal como le enseñan en las escuelas, cuando lea el Génesis no verá la Biblia más que como otro libro de cuentos y fábulas, entre tantos que existen.
 
El hombre de ciencia, de tendencia evolucionista,  con sus forzosas declaraciones no reconoce el principio más básico: ‘observación> inducción> hipótesis> probar hipótesis por experimentos> demostración/refutación> conocimiento.‘, sino que intenta desde el principio afinar bien su puntería y conseguir como sea, que el proyectil de la duda dé justo bajo la línea de flotación del libro de Dios.
 
El evolucionista busca una réplica alternativa al origen bíblico; de esa forma pretende liberar al hombre de su dependencia al Creador, para poder hacer lo que les de la gana sin temor a Su castigo. Hay que reconocer que esto da una posibilidad cómoda para muchos: el sexo, el aborto, la violación, el crimen, el robo, la mentira, y todo lo señalado como ‘causa de juicio’, deja de serlo de golpe; el ser humano elige su forma de vivir y el más fuerte siempre prevalecerá sobre el más débil, según enseña la propia teoría-embuste de la evolución.
 
No hay fórmula válida para que el materialista pueda definir la evolución como ‘ciencia’ y la creación como ‘religión’, ignorando la ‘verdad de la creación’. Pero sí podemos distinguir entre los tipos de ciencia: la operacional que involucra descubrir cómo opera la creación en el día de hoy: fenómenos observables y repetibles en el presente (la de Newton), y la de los orígenes, que trata con las cosas del pasado: eventos únicos, no observables y por tanto: no demostrables.
 
Hay diferencias básicas entre una y otra: la ciencia operacional experimenta en el aquí y el ahora; la de los orígenes busca ‘cómo algo llegó a existir en el pasado‘, así que no está abierta a verificación experimental, a menos que se invente una ‘máquina del tiempo‘ para viajar a los ancestros.

Una ‘crea’, la otra ‘destruye’. Estudiar un organismo (ADN, mutaciones, reproducción, etc.) no dice cómo llegó a existir éste en primer lugar; la primera ‘alga‘ fue conjetura, no ciencia.

Es obvio que a los materialistas les conviene confundir la ciencia operacional y la de los orígenes, aunque sabemos que la mayoría de la confusión es producto de ‘información dirigida’. Las facultades de ciencia no enseñan filosofía de la ciencia; no hacen distinción entre la experimental/operacional y la histórica/de los orígenes.
 
El químico Dr. Stephen Grocott, pese a haber pasado al menos siete años de educación universitaria, manifestó no hace mucho:
 
 ‘Aunque había trabajado como científico por 10 años, en realidad sólo aprendí lo que era la ciencia a través de ‘Respuestas en Génesis’. Algunos temas que la gente llama ‘ciencia’ en realidad están fuera del ámbito de esta; no son observables, evaluables, o/ni repetibles. Las áreas de conflicto son dogmas sobre el pasado, no abiertos a prueba experimental.
Ambas: Evolución y Creación, son consideradas ‘ciencias de los orígenes’; son dirigidas por conceptos filosóficos. Los mismos datos están disponibles para cada quien, pero diferentes interpretaciones intentan explicar lo que ocurrió en el pasado.
 
Los anti-creacionistas, ateos por definición, comúnmente objetan que la creación es religión y la evolución es ciencia. Para defender esta afirmación ellos citan una lista de criterios que definen una ‘buena teoría científica’. Un criterio común es que la mayoría de los científicos practicantes hoy día, deben aceptar la teoría propuesta como ciencia válida.
 
Otro criterio que define lo que es ciencia, es la habilidad de una teoría para hacer predicciones que puedan ser evaluadas. Los evolucionistas generalmente afirman que la evolución hace muchas predicciones que han sido comprobadas. Ellos dicen que ejemplos como la resistencia a los antibióticos en bacterias, son una clase de predicción de la evolución, mientras que a la vez, cuestionan el valor del modelo creacionista al hacer predicciones.
 
Según ellos, la creación no cumple con su definición de ‘ciencia’, y es por lo tanto una ‘religión‘,  así que, implícitamente, debe ser ignorada; pero en el caso de la resistencia bacteriana a antibióticos,  no hay ‘genes nuevos‘, sino una especie de ‘cortes y empalmes’ similares  a los del programa autoinmune de las células eucariotas. Una especie de ‘splicing’, fundamentado en la información ARN original; de hecho se sabe que las bacterias pueden tener también plásmidos, pequeñas moléculas de ADN extra-cromosómico con genes responsables de la resistencia a los antibióticos o factores de virulencia.
 
Pero una música no gana un certamen por ser cantada muchas veces, sino por la votación de un jurado…  es obvio que si se consiguen influencias con el ‘juez‘, hay más oportunidades.
 
Un libro evolucionista dice que la ‘Creación‘ no es científica porque ‘supuestamente’ no se puede someter a prueba. Pero en el mismo párrafo señala: ‘los científicos han examinado cuidadosamente las argumentaciones de la ciencia creacionista, y han hallado que ideas como las de la Tierra joven y el Diluvio son incompatibles con la evidencia’. Una contradicción, pues obviamente la Creación no fue puesta a prueba y hallada falsa si ‘no se puede someter a prueba’.
 
Las evidencias existen; ¡claro que existen! Pero las interpretan desde conjeturas absurdas. Según la revelación de la Biblia, la filosofía de vida coherente con ella debe provenir de sus datos; ellos, al contrario, llevan su filosofía a los hallazgos y la usan para interpretarlos.
 
Pueden definir ‘ciencia’ de tal manera que excluya todo lo que no les gusta. Hoy, la ciencia es naturalismo: sólo las nociones materialistas’ pueden ser consideradas, no importa lo que diga la evidencia. Así, el prominente evolucionista Profesor Richard Lewontin dijo:
 
‘Nos ponemos del lado de la ciencia pese lo enormemente absurdo de algunos conceptos, pese a su fracaso en cumplir muchas de sus extravagantes promesas de vida y salud, pese la tolerancia de la comunidad científica a historias especulativas sin fundamento, porque tenemos un compromiso anterior: un ‘compromiso con el materialismo’. Y no es que los métodos y las instituciones de ciencia nos obliguen a aceptar una explicación materialista del mundo fenomenológico, sino, por el contrario, que nosotros estamos forzados por nuestra adherencia a priori a las causas materialistas para crear un aparato de investigación y una serie de conceptos que produzcan explicaciones materialistas sin importar cuánto vayan en contra de la intuición ni qué tan místicas sean para el que no ha sido iniciado. Más allá de eso, el materialismo es un absoluto, y no podemos dejar que un pie divino cruce la puerta.’
 
¡Eso es mente abierta! ¿No debe tratar la ‘ciencia‘ de seguir la evidencia a donde lleve? Aquí es donde la ‘religión‘ del defensor evolutivo pone el ‘Stop‘.
 
Las formas individuales de ver el mundo llenan nuestras percepciones de prejuicios generados por dos corrientes opuestas: los que siguen a Dios y los que se someten a su enemigo, aunque sin ser conscientes de ello. De aquí se desprende que la interrogación fundamental es: ‘¿cuál es la cosmovisión adecuada?’, porque esto determinará si las conclusiones extraídas de los datos son correctas.
 
Los creacionistas no tienen absolutamente ningún problema con la ciencia operacional, pues la evidencia conduce a ella. No importa si usted es cristiano, musulmán, hindú, o ateo: el agua pura hierve a 100°C a nivel del mar para todos.
 
Pero la ciencia de los orígenes es dirigida por su ‘filosofía’, que determina qué historias acepta. Ahora, si la mayoría de sus fieles tiene el sistema de creencias equivocado, entonces sus argucias aceptadas serían erróneas. Así que el voto mayoritario de ciertos ‘científicos contemporáneos, no es la forma idónea para determinar la validez de cuentos respectivos. Y, en esencia, la evolución es entonces otro sumario de fábulas.
 
Los materialistas suelen adaptar la definición de evolución según convenga al argumento. Por lo tanto aclaramos que estamos discutiendo la ‘Teoría General de la Evolución’; definida por el evolucionista Kerkut como ‘la teoría que dice que todas las formas vivas en el mundo han surgido de una sola fuente que a su vez vino de una forma inorgánica.’
 
Los evolucionistas muestran las mutaciones y resistencia a antibióticos en bacterias (ciencia operacional) como una ‘predicción’ de la evolución (ciencia/cuento de los orígenes). De hecho, la genética (ciencia operacional) fue un nudo para la evolución; por eso la investigación pionera de Mendel en genética, sobre genes diferenciados, pasó muchos años sin ser reconocida, al no encajar con la idea de Darwin: una variación ‘continua e ilimitada’.
 
Cuando las mutaciones fueron descubiertas, se vieron como la reconciliación del Darwinismo con las observaciones de la ciencia operacional; de allí la síntesis neo-Darwinista de Mayr, Haldane, Fisher, etc. De donde se deduce que el Darwinismo nunca predijo nada, sino que fue modificado para acomodarse convenientemente a cada descubrimiento.
 
El registro del sendero de la evolución es muy deprimente y le hace daño a la ciencia de muchas maneras, pues la ciencia moderna cabalga sobre los logros de los creacionistas del pasado. Para un ejemplo claro de predicciones científicas actuales, vea la tabla periódica de elementos químicos de Mendeleiev, quien al elaborarla dejó espacios vacíos correspondientes a elementos no conocidos entonces, pero que su convicción científica, demostrable, decía que algún día serían descubiertos; como años después sucedió.
 
La teoría evolucionista ha demostrado negar la realidad; y aún así prevalece. Por ejemplo, está la profunda ausencia de los millones de fósiles de transición que deberían existir si la evolución fuera verdad: los eslabones perdidos. Ese mismo patrón en el registro fósil contradice rotundamente las nociones evolucionistas de cómo debería haber sido el origen de todo.
 
Contrario a las expectativas evolucionistas, ninguno de los casos de resistencia a los antibióticos, resistencia a los insecticidas, etc. que han sido estudiados a nivel bioquímico (ciencia operacional) ha involucrado nueva información genética compleja.
 
El Creador diseñó la cadena de ADN, con toda la información ‘codificada’ necesaria para que ‘sus seres’, incluyendo al hombre, se enriquecieran en variedades o razas. Determinados cambios genéticos provocaron que existieran varias razas de perros y de hombres, sin alterar la especie. Sin embargo, un caballo puede tener cría con una burra, pero el resultado será un híbrido, siempre estéril, por lo que no ocurren nuevas poblaciones. Y lo mismo pasa con muchos otros cruces de animales: solo dan híbridos incapaces de aumentar las especies ya existentes.
 
 Y aunque vemos por ejemplo que hay unas 160 especies de primates, ninguna cruza la frontera ADN con otra especie: un gorila jamás se cruza con otro primate distinto a una gorila… y jamás da otra cosa que un gorilita. Igual ocurre con el orangután, chimpancé, mono verde, etc; siempre con su pareja respectiva, y siempre dando lo mismo que establecen sus cromosomas: un hijo de su misma especie.  ¿De dónde entonces pudo surgir el ‘homínido evolutivo’.  Solo desde la fantasía, no desde la Ciencia y lo observable en el mundo real.
 
Los evolucionistas decían que, dadas las condiciones correctas, una célula viva se podría hacer a sí misma (abiogénesis); los creacionistas dijeron que eso era imposible. La ciencia operacional ha destruido esa noción evolucionista; tanto, que los evolucionistas obvian el origen de la vida, dejándolo fuera del debate, prefiriendo partir desde un punto ‘X’ impreciso en el tiempo en que una imprecisa alga, mediante cqambios imprecisos [e irracionales] generó toda la vida del planeta.
 
Por qué persisten? Para los materialistas es la única historia disponible que contradiga a la Biblia. Es como el avestruz que introduce su cabeza en la arena, pensando que todo lo que existe es lo que está allí. Su cosmovisión excluye todo lo que no encuentra conveniente; en la ‘oscuridad’, todos los hechos inaceptables dejan de existir.
 
Pero la mayor oscuridad es vivir sin Dios; como si fuéramos un accidente cósmico, sólo ‘basura química organizada’, según el evolucionismo. Tristemente, muchos son enseñados a pensar de esa manera, y las horrendas consecuencias se ven en el creciente suicidio juvenil, drogadicción, desintegración familiar, violencia, etc. ¡Cuánto necesitamos la luz de Jesús!
 
Dios nos pedirá cuentas a cada uno y todos merecemos una condenación. Pero la Biblia dice que Él ha provisto una vía de escape a través de Jesucristo para todos aquellos que acepten humildemente la necesidad de perdón; Él vino a esparcir la luz de Dios en lugares oscuros:
 
“Yo soy la luz del mundo, el que me siga tendrá la luz que le da vida y nunca andará en oscuridad.(Juan 8:12)
 
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