MATRIMONIO GAY: EL PELIGRO QUE SUBYACE.

noviembre 23, 2012
23 de noviembre/2012
El 6/11/2012 se aprobó el decreto que constitucionaliza el matrimonio homosexual. Dicen 8 ‘señorías’ que es compatible con la Constitución española. Los 3 jueces que votaron en contra no se imaginan la carga de pecado que se han quitado de encima con el valiente hecho de haberse negado a levantar trincheras frente a Dios, cuyas leyes eternas se dieron a la primera pareja humana hace algo menos de 6 mil años.
Tal decisión pone fin a la incertidumbre jurídica que rodeó en los últimos siete años la reforma que el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero provocó en julio de 2005, recién llegado este al poder. Su ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar fue el brazo ejecutor de las 18 palabras que forzaron el Artículo 44 del Código Civil:
El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o de diferente sexo
Así, España se convirtió en el 3er país de la Unión Europea en legalizar lo que Dios condena explícitamente: la homosexualidad. Desde entonces se han celebrado unas 22.000 bodas homosexuales… menos de un 2% del total de bodas efectuadas en el territorio nacional.
El Tribunal Constitucional alegó no ver nada que impida incluir a la unión entre personas del mismo sexo dentro de la protección que dispensa el artículo 32 de la Carta Magna, según el cual: “el hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica“.
Sin embargo, el artículo 32 es diáfano: ‘jurídicamente solo se puede contraer matrimonio entre un hombre y una mujer‘. Al parecer de sus señorías, si menos del 2% de la población reclama el derecho a recibir aplauso por sus inclinaciones, aunque se opongan al artículo 32, es legal alterar la letra de ese artículo de la Constitución, que rige al 100% todas las personas jurídicas.
Si la Constitución lo deja bien claro: ‘matrimonio entre hombre y mujer‘, al decidir el Tribunal Constitucional que también lo es entre ‘un hombre y otro hombre o una mujer y otra mujer’, alteran en toda regla la propia Constitución, que dicta que solo puede ser reformada mediante el artículo 166 de la CE: ‘su reforma se ha de ejercer en los términos recogidos en los apartados 1 y 2 del artículo 87′. Sus 8 señorías pueden alegar incluso hasta miopía congénita si les place, pero lo cierto es que alteraron el espíritu de la Constitución con alevosía y ensañamiento.
Se llama matrimonio a lo que no es, con el único objetivo de torpedear en su línea de flotación el mandamiento de Dios que regula la única posibilidad biológica de la multiplicación de la especie. ¡La única! Le pese a quien le pese. Otra cosa sería que un hombre fuera capaz de ovular y su óvulo pudiera ser fertilizado por otro hombre; o su contrapartida: que una mujer pudiera ver como su óvulo es fertilizado por el semen de otra mujer. Hechos imposibles, por antinatural.
Ya no basta ofender a Dios en privado (pese a que Su ojo todo lo ve); se necesita el aplauso de la sociedad, y esta, cada vez más enfrentada a su Creador, se lo da. A partir de ahora, lo que antes significaba una cosa pasa a significar otra, porque así lo exige una minoría y punto. Yo estoy seguro que, más allá de esa indigna escaramuza legal, la mayoría de los españoles no aporta sus manos a ese aplauso. Y, créanme, es lo más inteligente.
¿Que lo dice la ley? No vale de argumento; también hubo leyes que prohibieron a negros subir al autobús. Y otras que autorizaban el quemar en la hoguera a quien negara que la Tierra fuera el centro del universo. Las malas leyes de Hitler también fueron cumplidas. La ley humana podrá justificar todo lo que pretenda, e incluso intentar legalizarlo ante el mundo, pero no ante Dios si Él se opone a tal legislación. Y eso ocurre con el matrimonio gay: jamás podrá ser legal ante los ojos de quien juzgará al mundo con leyes que penalizan la unión homosexual, el adulterio, la prostitución, y todo tipo de fornicación; o sea: todo sexo fuera del matrimonio, tal cual Él lo estableció.
Las ilustrísimas que votaron a favor de esa relación proscrita, lo han hecho en la perspectiva de lo políticamente correcto, violando los principios de la moral y cívica cristianas reglados por Jesucristo. Se dejaron arrastrar por el tsunami ateísta que devasta la Rectitud desde hace algunas décadas, cada vez con más intensidad, vulnerando leyes selladas a perpetuidad con la sangre del sacrificio del Señor en la cruz.
Sabiendo que Jesús sentenció:
El buen hombre del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el mal hombre del mal tesoro saca malas cosas. Mas yo os digo, que toda palabra ociosa que hablaren los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. [Mat 12:35-36] “,
Así, queda escrito en el Libro de Dios que Ocho jueces + todas las personas favorecidas por su fallo, + todos quienes lo aplauden, eligieron quebrantar el decreto divino y eterno (para siempre) del proyecto del hogar que el Creador legisló en Gén 2:24:
Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”.
Ninguna ley humana, sin importar el nivel jerárquico de los implicados, tiene poder legal ante Cristo para alterar uno solo de sus mandamientos. ¿Podrá engañar el hombre a Dios? ¿Podrá de alguna forma subordinarse a su lógica de la conveniencia para justificar el pecado? Les aseguro que no; doy testimonio de que hay un sitio terrorífico, tenebroso y lúgubre, para los violadores de los mandamientos divinos. Yo fui llevado a allí en la madrugada del martes 13 de septiembre del 2011, y aun hoy, más de un año después, no me he logrado reponer de lo que entonces viví.
Y declaro que aquello es tan inmenso como ningún hombre conoce. Aunque a veces el Señor lo muestra a algunos para que den testimonio de lo que espera a los rebeldes, solo deja ver un área, y luego lo vuelve a cerrar. No hay un sitio en el planeta: teatro, zona deportiva, colosales escenarios, que logre albergar tanta gente junta como esa zona de sufrimiento, angustia y dolor, dispuesta para asesinos, fornicarios, y rebeldes en general. Y la homosexualidad es un tipo de fornicación, por tanto es inexcusable ante Dios: el pecado que más le ofende, después del crimen. Nos legó el relato de Sodoma y Gomorra, y doy fe que es verídico. Allí están y estarán todos los que fueron, son, y serán rebeldes a Él, muriendo sin aceptarle:
Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. [Apo 21:6-8]
Doy fe que en ese sitio coincidieron, coinciden, y coincidirán, reyes, presidentes, ministros, gobernadores, jueces… todos los que de una forma u otra, teniendo capacidad de influir sobre decretos humanos decidan (o hayan decidido) legislar cualquier disposición contraria a la ley dada por el Hijo de Dios. Y también que fue, va, e irá allí al morir, tanto cada persona que viviera o viva según leyes antiCristo, como quien las aplaudió o aplauda, si mueren sin arrepentimiento y bautismo. Ningún juez humano tiene poder para liberar de las exigencias establecidas en los mandamientos de Dios.
Jesús lo dejó bien claro en dos versículos repetidos en Luc 11:23 y Mat 12:30:
El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.”
Jesucristo fue hecho hombre y enviado a instruir al mundo sobre una Constitución Universal que no admite reformas ni evoluciones en los tiempos. Y aunque hay personas que piensan que ‘los tiempos modernos no deben medirse con relojes viejos’, deben saber que el dueño del tiempo no da otra opción que la obediencia a Su Ley. Su Constitución regula el comportamiento humano para todo el planeta; incluyendo la Sagrada Ley que dicta que el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer. Respecto a la familia, será la única ley válida hasta la llegada del Juicio Final; y todo el género humano (incluyendo jueces, por supuesto) será juzgado por ella. No puede ser de otra forma porque, ¿cómo se va a contradecir Dios juzgando de forma distinta, según el momento histórico de cada generación? Los hombres alteran legislaciones según intereses; Dios no. La Ley que calibrará a todos es inquebrantable, intocable, e inexorable desde el principio de su fundación.
Así que sus señorías antiCristo darán cuenta por la posición adoptada; habrá un día en que sabrán que su imperio no es reconocido por Dios si no ejercen justicia fundados en los mandamientos divinos. Y los aplausos contra la ley de Dios, idem. La gloria de hombres que alcancen en esta vida jamás podrá eximirles de tener que dar cuentas ni de ser a sí mismos juzgados por el Señorío Divino, la única autoridad reconocida por Dios: Jesús de Nazaret, el Juez que vendrá.

El dolor herirá a cada persona que muera sin arrepentirse ni bautizarse según decreto de Jesús (bautizado con 30 años, no recién nacido): el de la salvación. Si eligen arroparse en leyes humanas que dan rienda suelta a inclinaciones, sabiéndolo o no, se hacen a sí mismos agentes de satanás. Quiéranlo o no, con su actitud se harán representantes de ese ser ya condenado, que influye en la conciencia de las personas de múltiples maneras (el sexo no es la única) para atraerles a su misma condenación. Quien no acepte el legado de Jesús, no podrá abrazarse al premio de su promesa; de modo que será abrazado por aquel opositor a quien se sometió por propia voluntad.

Y ello acarreará el llanto y el crujir de dientes; yo estuve allí y pude verlo. Cuán tenebroso no pueden imaginarlo ni cuán amplio y terrorífico son capaces siquiera de suponer. Si lo supieran, no dudarían ni un segundo en volver atrás, llorar el perdón al perdonador, bautizarse en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espítiru Santo, y hacer compromiso serio de obediencia y sumisión a Sus leyes.
Y ojalá lo hicieran en esta vida, porque en la otra pasarán mucho tiempo purgando pecados; solo el Señor sabe si su misericordia les alcanzará cuando Él regrese para juicio, dándoles otra oportunidad. ¡Esta vida es la etapa de las oportunidades seguras! Y eso es válido tanto para los jueces del antiCristo, como para cualquiera que se ría de lo legislado por Dios. Este tiempo debe aprovecharse bien, pues luego será tarde, porque: ¿quién conoce su fecha de caducidad? ¿Qué pasa si se nos llama esta noche o mañana? El esfuerzo por la Rectitud es eterno y conduce a la buena eternidad.
Arrepentimiento, bautismo para el perdón de los pecados, y compromiso de fidelidad a las leyes de Dios. Esa es la única vía para homosexuales y etéreos que atenten contra los Mandamientos divinos; es la única opción para no sufrir junto a los que murieron, mueren, y morirán, siendo enemigos de Jesús. Y pueden dar por seguro que eso no podrá alterarlo, ¡ni un milímetro!, ningún juez ni alcurnia humana alguna.
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ARREPENTIMIENTO: ANTÍDOTO DEL CASTIGO

noviembre 29, 2011

Noviembre 29/2011

Oíd, quienes conocéis la rectitud sin obrarla; oigan, aquellos cuyo corazón les acusa. Abrid vuestro oído y sed sabios. Examinad la roca de donde fuisteis separados, y la cantera donde os compraron, pues el hombre es polvo y al polvo torna, pero el espíritu es eterno… y entre agua viva y fuego se hallan sus moradas.

De Dios nació la ley; en Cristo está el poder para consumarla. Jesús dio sus espaldas al azotador, y su mentón a quienes tiraron de su barba; su rostro jamás se escondió de la humillación ni del escupitajo de los diablos. El Padre siempre estuvo sobre Él, y aunque su cuerpo resultó pedernal de vergüenza ante los hombres, solo fue un tiempo de instrucción y advertencia necesarias; el Perfecto volverá como Rey para juzgar la causa humana y apartar sus elegidos. El León de Judá está a las puertas; ¡clamad al Juez antes de su llegada! En su tribunal ya no habrá clemencia con las tramas.

Jesús es amor, sí, fuente de afecto y amistad fiel si le buscan con corazón agradecido; pero debe responder en justicia ante su Padre, y por tal razón no permitirá que nada impuro contamine la eternidad que aguarda por la obediencia humana. La pureza es la meta inexorable; si no nos descontaminamos, no podremos entrar con Él. Y como el espíritu es inmortal por diseño Creador, deberá asumir su inmortalidad en la esquina opuesta: el reino de las calderas, las antípodas del Cristo, donde satanás ejecutará su mando sobre los que desecharon la puerta abierta al Cordero que salva.

¿Quién contenderá con Él? ¿Quién está a la altura de creerse su adversario? Látigo, espada y fuego hay en su boca: en sus juicios sentencia firme sin apelación válida. ¿Quién teme al Señor? ¿Quién obedece su Voz? El mundo se hunde cada vez más en sus tinieblas; cada vez más se traiciona a sí mismo, jactándose con indignidad de su impureza. Se entrega al eterno enemigo de Dios; se da a la voluntad de aquel que le encadenará para siempre al yugo del infierno. Flama real, porque real es la Palabra.

Muere la carne y el espíritu sale de su cárcel humana. ¿Y a dónde va? El justo, al paraíso, a esperar allí la venida del Señor, el día en que, empezando por Su iglesia, ejecutará juicio sobre toda la especie humana.

Pero el que en vida prendió fuego y sopló sobre centellas, mientras tarde Cristo arderá en su propio ardor; entre las llamas que animó será incinerado sin muerte, pues en perpetua angustia se verá aquel que no se arrepienta de sus pecados. Nadie escapará si no alinea su brújula íntima con el Hijo de Dios.

Rómpase ante Él, mientras esté en vida, y ruegue su perdón con corazón contrito, bautizándose en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Y aun no saldrá indemne si no lleva luego una vida de observancia, esforzándose con ahínco ante todo acecho de pecado. “Sé fiel hasta la muerte, y Yo te daré la corona de la Vida” — Dijo Jesús en Apocalipsis 2:10.

Sin ser fiel hasta el fin, no se obtendrá visado para ir a Dios. Se dan palmaditas, se dicen unos a otros lo bien que lo hacen; halagan y son halagados, condecoran y son condecorados. Gente de a pie, reyes, gobernantes, teólogos, sacerdotes… cada cual según su vanidad, egolatría y soberbia busca con ahínco la gloria humana. Lo malo hacen bueno, y lo bueno malo; y si alguien alza la voz mostrando el error, le tratan como a apestado. Y así es en la calle, en el trabajo, el gobierno… hasta en la iglesia es rechazado quien amoneste con la Palabra de Verdad en la mano, solo por cumplir con el deber ante el Juez que viene a juzgar a todos, comenzando por su casa.

Cada cual solo oye  la voz de sí mismo… o de quienes acarician sus oídos con lisonjas; mientras, la Verdad se desgañita en un mundo de sordos que se cree sabio. Surca el error la falsa complacencia; mas si se obra mal, creyendo obrar bien, ¿qué se obtendrá? Sembrar en terrenos del error es cosechar frutos de error; no hay otro resultado. Se ignora que así como el autoengaño lleva a la perdición por violación de la ley, la autocrítica conduce a perfección y salvación, por la obediencia a la misma ley.

La ley no sale por tedio; Dios no decretó sus estatutos porque se aburría, sino porque establecerían una frontera en Su proyecto humano. No se fundan ordenanzas para que sean violadas sin secuela. Donde hay ley, espera con paciencia la justicia; la ley es el fundamento del juicio. Así como un inmueble no se levanta sino cuando se han establecido antes cimientos sólidos, así la legislación no se crea si no está ya construida la balanza. Y esta juzgará sin obstrucción, milímetro a milímetro, con cota de plomada. Allí donde esté la violación de la ley, primará sin falta la ejecución de la sentencia firme, según la ley vulnerada.

Así, solo en Cristo hay esperanza; solo en Él se borran las violaciones de la ley, si hay firme determinación de cambiar las estructuras personales y vivir según aconseja que vivamos. ¡Solo el río de agua viva puede apagar el fuego del diablo! La desobediencia de las propias personas prenden la mecha de un explosivo cuyo detonante son: mala cabeza, dura cerviz, fornicación [homosexualidad incluida], hechicerías, homicidios, alcoholismo, drogadicción, idolatrías, mentiras, y todo lo malo que el razonamiento mundano pretenda justificar como bueno.

Se acerca el tribunal de Cristo; continentes e islas serán aquilatados. Vivos y muertos, ya sabiéndolo, ya ignorándolo, darán cuenta de sus actos. Levantad los ojos y luego bajadlos, pues todo lo que está sobre nuestras cabezas se esfumará como humo; y la tierra se fundirá como cuando se acrisola el oro: millones morirán carbonizados.

¡Volveos a Cristo; huid de la llama que no se apaga! ¡Volveos a Él, quienes dicen que hay demasiadas religiones para creer que la Verdad está en una sola! ¡Buscad al Redentor, los que argumentan que igual porción de fe tienen Mahoma, Buda, y otros líderes espirituales con los que el enemigo de Dios ha enredado a tantos! ¡Clamad a Jesús y arrepentíos, pues solo Él se entregó en la cruz para limpiarnos de pecado! ¡Ningún otro! ¡Solo Él es el resucitado que salva! No hay otra vía alternativa ni en lo alto ni en lo bajo ni a la derecha o la izquierda. ¡Solo Cristo es la senda que conduce al Edén eterno del Padre! Es ley de Dios: ¡Solo Él regirá el futuro humano!

Creed en Cristo y viviréis; confiad en cualquier otro y estaréis sembrando en el campo del error y del pecado, encadenándoos a pestilencia y flama. El fruto de ignorarle mancha alforjas; el cosechado con fidelidad a Jesucristo es blanco y puro; dará al ser humano el único visado para el viaje sin retorno a la eterna salvación del alma.

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MAPA, PAMA, Y NIÑOS LIGH.

marzo 7, 2011

Marzo 4/2011

Hoy me he enterado, a través del TV, que pese a haber aprobado todos los exámenes con buena nota, se negó la titulación a dos alumnas de una escuela secundaria en Las Cabezas de San Juan, Sevilla. Motivo: la objeción de conciencia de la asignatura “Educación para la Ciudadanía”, que atenta contra su fe cristiana.

La Inspección General de la Consejería de Educación de Andalucía emitió en 2007 una resolución que permitía obtener el título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) con notas de un uno sobre diez en Física, Matemática u otras asignaturas, si se aprobaba el resto; sin embargo, se negó en este caso por no cursar Educación para la Ciudadanía en 3º de ESO ni Educación ético-cívica de 4º, pese ha haber logrado buena calificación en todas las asignaturas comunes a la Unión Europea.

O sea, el gobierno español activa la KGB escolar con toda su artillería, para amparar lo antinatural del 3er sexo y defender la bandera multicolor, coartando con tal acción la potestad de los padres a instruir sus hijos en preceptos cristianos si lo consideran oportuno. Una flagrante violación de los derechos humanos; ¿o solo es humano el homosexual?

¿Dónde está la ‘tolerancia’ proclamada desde las azoteas? ¿Qué sucede en España? El único rédito de la asignatura Aído’ es hacer bailar al son de la trompeta gay; no hay ni un solo sustento académico. Obviamente, la decisión de dejarlas sin título no fue escolar, sino política. Los largos tentáculos de sus señorías ateas demuestran su capacidad de influencia incluso sobre el Tribunal Supremo, que en 2009 determinó inobjetable que alguien decidiera no seguir el ritmo impuesto por invertidos sexuales.

El consejero andaluz de Educación, Álvarez de la Chica, respaldó a la Dirección de la Secundaria y ha dicho que ‘la ley hay que respetarla’. Sin embargo, no se respetó en los ERES ilegales de Andalucía, una vergüenza que pica y se extiende, salpicando ya a cerca de un centenar de socialistas and amiguetes.com. La moral y cívica de la honestidad propugnada por Cristo se sacó de las aulas para poder trampear y mangar sin confrontación de conciencia; en cambio se declara sagrado cada icono gay.

 Olvidan que en la actualidad está aun vigente una fuerza jurídica que se saltan a la torera cada vez que les conviene. Es la que aparece en el Art. 264, conforme a la Ley 23.264, que establece la patria potestad como una institución destinada a la protección e integridad del hijo menor:

“La patria potestad es el conjunto de derechos y deberes que corresponden a los padres sobre las personas y bienes de los hijos, para su protección y formación integral, desde la concepción de éstos y mientras sean menores de edad y no se hayan emancipado”.

Imagino a la ex-ministra Bibiana Aído, valedora del yerro abiológico, glosando al consejero: ‘Si no las suspendes, nos comerá el coco de la derecha; será su victoria‘. Y así fue: la suspensión se oficializó para ‘que no sentara precedentes‘… aunque se violara la patria potestad establecida en la Constitución Española.

Así prevalece aun  la propugna zurda, yendo contra derecho, abatiendo la ética inculcada por padres que deciden trasmitir a sus hijos los mismos valores que ellos a su vez habían recibido, y que antes acogieron todos sus ancestros. Estamos ante un estado totalitario, y stalinista que, como ayer en la Unión Soviética [y aun hoy en cada país comunista] instaura el capricho a grito republicano, aunque cada día sus líderes acudan al Parlamento y a los medios de comunicación, proclamándose a sí mismos como ‘precursores de la democracia’.

¿Por qué no lo someten al escrutinio público? ¿Por qué insisten en mirar hacia el techo mientras las asociaciones pro familia protestan en las calles? El lobby político español en el poder se aferra con obstinación a la impureza del óxido, ancorado aun en las ruinas abismales del sombrío trasatlántico marxista, persistiendo con capricho mohoso en el toque de arrebato de la Internacional:

No más salvadores supremos,
ni César ni burgués ni Dios.
Nosotros mismos nos haremos,
nuestra propia redención
.”

La exministra Aído, hoy relegada a secretaria de Estado de Igualdad, miente sobre el proyecto de educación sexual gubernamental, al negar el martes pasado el anunciado nombramiento de agentes sanitarios para impartir formación sexual en los colegios:

ni el anterior Ministerio de Igualdad pretendía ni el actual Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad pretende nombrar ni a maestros ni a agentes sanitarios, ni por tanto contempla ninguna partida presupuestaria específica para tal fin»]

Pro abortista, pro homosexual, e inflexible antiCristo, achacó la acusación ‘a falta de rigor’ e ‘información no contrastada’; lamentando ‘la enorme diferencia existente entre lo que imaginan y dicen, y la verdad’, aludiendo a las medidas que aparecen en la Ley sobre interrupción voluntaria del embarazo y salud sexual y reproductiva.

Mas, la falsedad no resiste la llama de la Verdad; la candela siempre saca la escoria, pues la Ley sobre interrupción voluntaria del embarazo y salud sexua y reproductiva, se concibió como amparo explícito de la ingerencia educativa:

«Los poderes públicos apoyarán a la comunidad educativa en la realización de actividades formativas relacionadas con la educación sexual» [Artículo 10].

Además, su plan de instituir la educación sexual en el aula, desde instancias ajenas a centros escolares, se legalizó el 8 de noviembre de 2009 por el entonces Secretario General de Sanidad, José Martínez Olmos en declaración al ABC: «Tenemos que contar con farmacéuticos y enfermeros para entrar en los colegios y no cargar a los profesores con cuestiones para los que no están preparados ni formados».

Y hay algo más allá de proveer agentes directamente adjuntos a la administración: el socialismo subvenciona y alienta el adoctrinamiento sexual escolar desde colectivos ajenos al ámbito colegial. Sindicatos, partidos políticos y tropas LGTB, visitaron escuelas con total libertad, adoctrinando a menores, proveyendo preservativos, guías, y otros materiales que incitan a la práctica indiscriminada de la sexualidad.

El 20 de octubre de 2010 se nombró ministra de Sanidad a Leire Pajín, anexándole las funciones de la dislocada cartera de Bibiana Aído, y la Secretaría de Estado de Igualdad, entró en Sanidad. Ya antes, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) había presentado la campaña “Vuelta al Cole. Este curso, ¡Escuela sin armarios!”, apoyando, en el mismo corazón del sistema educativo, la inmoralidad sexual instaurada por la LOE.

Presentaron sus proyectos antipadres, recursos, y material de propaganda pro juventud LGTB, propugnando aquello contra lo que viene luchando la familia tradicional española. Y lo hicieron incluso ante agentes sindicales de enseñanza CCOO, y UGT, implicados forzosos en el proyecto antifamilia.

Se suspende a dos buenos estudiantes por el delito de ser fieles a la educación tradicional, mientras la adopción gay ve portón abierto, engordando el idioma español: la familia ahora no solo la instituye la mamá, el papá y sus hijos concebidos de forma natural. Ya existe también la figura política de ‘mapa’, en lugar de madre; ‘pama’, en lugar de padre… y los niños light, con instrucción homosexual asegurada cada vez que pillen en arrumacos a mapa-pama en el sofá, la cocina… o la cama.

Este gobierno, con su desgobierno, es el principal responsable ante Jesús por propugnar cada renglón que les dicta a sus corazones el propio antiCristo. Sus leyes están concebidas para atentar contra el legado de Dios: la familia, y Su proyecto del hogar. Como siempre, se ponen las manos en los oídos, y los pulgares en los ojos, tirando hacia delante, ignorando las advertencias:

Pero en cuanto a los cobardes, los incrédulos, los odiosos, los asesinos, los que cometen inmoralidades sexuales, los que practican la brujería, los que adoran ídolos, y todos los mentirosos, a ellos les tocará ir al lago de azufre ardiente, que es la segunda muerte.” [Apo 21:8]

Lo advierte Jesús de Nazaret, el Juez que vendrá a salvar o condenar según sea; y lo inteligente no es dar coces contra el aguijón, sino huir de él, pues quema; es llama.

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ORGULLO DE POCOS, IMPUESTO A MUCHOS.

julio 13, 2009

Julio 13/2009

El domingo 5 de julio del 2009, las TV del mundo trasmitieron la algarada que por motivo del ‘Día del Orgullo Gay‘, se desarrolló en la población madrileña de Chueca, según lo que ya se ha convertido en esperpento usual, desde hace varios años.  No está de más detenerse en el sentido etimológico de la palabra ‘orgullo‘, que en el contexto homosexual, pretende clasificar, catalogar y encasillar una actitud que enfrenta las ancestrales normas de conductas éticas y cívicas dictadas por siglos de humanidad.

La voz ‘orgulloso‘, en nuestro diccionario, define a quien, convencido de su valía o belleza, presume además de ello; implicando también a un inherente sentimiento de satisfacción por cosas propias, autocalificadas como ‘méritos‘ ante la sociedad. También contiene otra tipificación que tiene que ver con el amor propio, el respeto  y la autoestima que alguien siente por sí mismo: ‘Por mi orgullo, no me humillaré ante nadie‘.

Así, el orgullo se constituye en sinónimo de altivez y de arrogancia, alineadas contra todo sentimiento de recato, pudor, castidad y vergüenza. Justo esta proyección es la que convierte al orgullo, en todo lo contrario de la modestia.

Distintos padrones a nivel asiático, europeo y americano, dictan que el 2% de la población mundial, 30 millones, siente atracción sexual por otros del mismo sexo. Así, la inmensa mayoría [98%, casi 7 mil millones], comulga según la tradicional unión de sexos distintos y complementarios; hombre y mujer, según la imposición que al fluir de la vida asigna la genética. Y si algo resulta indiscutible, es que durante siglos, las leyes sociales jamás han sido fijadas según la minoría; no por capricho, sino por pura justicia social y lógica: si cualquier actitud afecta a una mayoría, los estatutos humanos siempre han ido en la dirección de proteger el derecho de tal conjunto, porque de hecho, cuantitativamente, lo que fuera contra ellos, afectaría al derecho de un número mayor de personas.

Esto es realidad manifiesta y sostenida, en el caso de múltiples inclinaciones y tendencias de distintas minorías que siempre han existido entre  humanos. El resto, los descontentos, los inadaptados, los que se han autoexcluido de las normas de conducta establecidas como correctas por el otro 98% de la población mundial, no tiene otra opción que someterse al código fijado, y vivir según las reglas que tal código provee, apechugando con las consecuencias de la actitud asumida.

Y en Chueca, mientras los payasos del policromo se preparaban para lucir sus nalgas al aire de una forma que jamás lo han hecho ni las propias mujeres, excepto prostitutas, muy cerca de allí, en Galapagar, el principal impulsor de la ignominia, la desvergüenza y la falta de respeto en España, el peor ‘presi’ de gobierno en la historia del país, Don Zapatero, inauguraba el curso de la escuela de verano ‘Jaime Vera’. Y una de sus frases de ese día, fue que cada ley promovida por él, es resultado de ‘ser fiel a valores mayoritarios’… de donde se desprende que según sus sólidos conocimientos de matemáticas, un 2% debe ser considerado como ‘valor mayoritario’, cada vez que se le compare con un 98% opositor.

Lo cierto es que desde siempre, la sociedad se ha armado de leyes para luchar contra ‘sus lacras‘ [ninguna palabra más precisa], y estas armas se han usado cuando han sido necesarias, han sido efectivas, y mantienen la ley, el orden y el civismo: la paz y la justicia social. La ejecución constante de las regulaciones sociales ha mantenido a raya, durante siglos, a ladrones, exhibicionistas, estafadores, pedófilos, asesinos, maltratadores… a todo aquel que, viéndose a sí mismo como el ombligo del mundo, pretende imponer sus normas, hábitos, apetencias, inclinaciones, y tendencias, amparándose en supuestos ‘derechos‘, pero olvidando convenientemente el dogma básico de la humanidad:

No se puede reclamar derechos individuales, si estos atentan contra el derecho colectivo‘.

Algo que, dicho de otra forma vendría a ser: ‘No se puede reclamar a la sociedad ningún derecho individual, si antes no se ha cumplido con cada deber individual para con ella.’

Ninguna conducta individual o colectiva puede ser aplaudida, ni premiada, ni festejada, si afecta a una mayoría; eso es un extravío que va contra las más básicas normas de la convivencia. Sin embargo, en este mundo de incoherencias, el actuar incorrectamente, se ha convertido en ‘políticamente correcto‘ según decreto; ha entrado en la conciencia social y ha echado raíces, creando falsas expectativas de civismo. Mas ese mal ejercicio de ‘autoridad’ no deja de ser errado, y lo erróneo jamás puede convertirse en ‘correcto’, solo porque a algunos resulte ‘políticamente‘ conveniente. Se actúa bien o no; no se puede ir con un calzador, forzando como natural lo antinatural, desde el capricho y la obstinación.

¿Cómo es posible atentar contra el derecho infantil a que sus ojos no vean lo que no tienen que ver, subordinándolo a las inclinaciones sexuales de un 2%? Si el 98% de los padres y madres del mundo entero, haciendo uso de su patria potestad, ha decidido instruir a sus hijos en el proyecto convencional del matrimonio [al margen de que luego este perdure o no, no es eso lo que se discute], nadie puede ir por ahí ante tales hijos, intentando ‘influenciar‘ en plena calle, sobre todo lo contrario, exhibiendo sus desfachateces, propugnando una forma de vida sexual marginada de lo establecido por la mayoría.

No es legal, ni justo, por mucho que se desgarren vestiduras, y se intente hacer ver lo contrario. Todo lo apartado de lo considerado natural y lógico por una mayoría, se clasifica como aberrante; y ninguna aberración puede ser convertida en actitud normal, por mucho interés que se ponga en ello: se impone bajo presión política, pero no deja de ser un extravío.

Por otra parte, y esto no debe pasar desapercibido, si se reconoce todo derecho minoritario, por la misma regla de tres habría que reconocer también, por ejemplo, el derecho de los viejos cuya felicidad consiste en ir por ahí, toqueteando niñas, y reclamando tal derecho para sí, porque es el que ha ‘elegido‘ como opción personal, como su derecho a ‘ser feliz’.  Y les aseguro que ese por ciento está por encima del 2% de la población homosexual; solo hay que explorar los dineros que se dejan en variopintos prostíbulos para comprobarlo. Y eso les daría, desde la óptica del barbarismo, ventaja sobre estos, en cuanto a ‘reclamación de derechos raros’ se refiere.

O habría que reconocer el derecho del que se siente realizado saliendo a la calle para coger lo que no es suyo, reclamándolo como un ‘derecho individual‘ que le hace sentir pleno consigo mismo. O del que tima, embauca, y miente en busca de algún beneficio propio, dañando el derecho individual de otros a vivir en paz y sin engaños.

Nada de lo que nos ‘alegra‘ la vida puede constituir ‘derecho individual’, si de alguna forma atenta contra la libertad individual de una abrumadora mayoría acogida al propio derecho de ver las cosas desde otra óptica… una masa humana a la cual hace infeliz lo que a otros entusiasma.

Si el 98% de la población mundial educa a los hijos según el concepto genético del matrimonio: hombre-mujer, el 2% restante no tiene ni el más mínimo derecho a ir por ahí celebrando ferias, patrocinando lo contrario a lo que ha aceptado y ampara oficialmente ese 98%. ¡Eso es aberrante! No tienen ningún derecho a intervenir a grito vivo, en contra de la educación que las familias convencionales, la inmensa mayoría de la población mundial, está trasmitiendo a sus hijos.

Si el homosexual pretende hacer valer sus derechos individuales, oponiéndose tal reclamo a las pautas establecidas por el 98% de la población mundial, debe aceptar que forma parte de una ínfima agrupación, que su punto de vista choca contra el 98% de las familias y debe ser coherente y justo, reconociendo que su postura minoritaria afecta a una gran mayoría… si es que siente la necesidad de sentirse orgulloso de algo. Ese sería el verdadero orgullo gay: la ausencia de egoísmo, el pensar más en los deberes, antes de reclamar derechos.

Sus derechos íntimos, al igual que lo hace el otro 98% de la población mundial, deben accionarlos en la intimidad, el único sitio donde no afectará al derecho de la mayoría. No tiene más opción de justicia que la de no conculcar, transgredir, violar, vulnerar, y contravenir lo que la mayor parte de la sociedad ha dejado establecido como correcto, para que esta se desarrolle en paz. Lo otro solo es imposición y chulería; nada de derechos. Primero cumplamos nuestros deberes como agentes sociales; luego reclamemos, porque no se puede reclamar derechos personales, si se va por ahí incumpliendo a capa y espada cada deber contraído con la sociedad.

He querido dejar lo más importante para lo último: Las leyes de los hombres fueron creadas para dilucidar juicios en tribunales humanos; se fundamentan en la igualdad de derechos para todos. Pero al margen de los tribunales humanos, las leyes de Dios fueron establecidas para juzgar desde el Supremo y definitivo tribunal de Dios. Jesús, quien en su momento se apareció a la humanidad como abogado, triunfando en el juicio contra el pecado de la humanidad, vendrá por segunda vez, en esta oportunidad como fiscal del mundo, estableciendo cada causa personal… según tales leyes de Dios dictadas al ser humano desde el principio de los tiempos.

Y hay muchos confundidos por ahí, con respecto a la ley y al ‘amor‘ entre los hombres, propugnado por el Señor. Cristo dejó muy claro el abismo existente entre sexo y amor; y la palabra sodomía, nacida de la corrupta Sodoma conocida por todos, fija el contexto. Jesús se expresó con toda claridad con respecto a esto, cuando refirió la ‘sanción’ sobre ella:

De cierto os digo, que el castigo será más tolerable a la tierra de los de Sodoma y de los de Gomorra en el día del juicio, que a aquella ciudad… “[Mat 10:15]

Sin embargo, el verdadero peligro no está en la homosexualidad en sí misma, sino en lo que genera la política de la propaganda homosexual, su intención de influir sobre los más débiles de la sociedad, incitándolos a ver como normal lo que resulta una manifiesta actitud contra la ley de Dios: la incitación al pecado sobre los niños. Aquí podemos ver la opinión de Jesús al respecto, y su más que clara advertencia:

Pero si alguien hace pecar a uno de estos pequeños que creen en mí,  más le valdría que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojaran al mar“. [Mar 9:42]

De modo que, lo más inteligente es ver a Chueca, y a toda parafernalia gay, en cualquier punto del planeta, como lo que realmente es: un símbolo del enemigo de Dios, un terreno peligroso del que hay que apartar incluso la mirada. No nos engañemos: ‘Quien calla, otorga‘; si no alzamos nuestras voces contra lo declarado por Dios como inmoralidad, nos estamos haciendo cómplices de la impudicia. En estas cosas no podemos ser ambiguos, pues con nuestros actos tomamos el mismo partido que con nuestra inacción… y eso nos pasará la cuenta, cuando seamos confrontados por el Espíritu, en la hora última de nuestras respuestas.

Cuando miremos ondear la bandera multicolor, no estamos ante un símbolo inocuo e inofensivo, sino ante un emblema nacido en el Puesto de Mando del Comandante en Jefe de las huestes enemigas de Cristo: el nido de satán. Pueden creerlo o no, pero es un hecho inamovible. Y cada postura individual al respecto, en cada uno de esos momentos, ya sea por acción o inacción, será grabada con huellas eternas, testimoniando en su momento a favor o contra nosotros, el día de nuestra presencia individual ante el Juez.

No se engañen: cuando Dios decida, el Señor Jesucristo hará la selección de su equipo olímpico, para la mayor Olimpiada conocida jamás por la humanidad. Será celebrada en el Sion Definitivo, habrá banquete y habrá fiestas, y nuestro anfitrión se nos presentará ya sin su toga, con todo hecho, según su promesa:

Les digo que muchos vendrán del oriente y del occidente,  y participarán en el banquete con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos.” [Mat 8:11]

Les aseguro que ese día está cada vez más cerca… y que no habrá ni un asta en esa fiesta, donde se enarbole la bandera de la ignominia. El Señor viene, tal cual fue su promesa, y llega mirando los registros individuales que están siendo debidamente grabados, según plan, según lo establecido por el Creador de todo, para dar a cada uno lo que cada examen individual establezca.

Y para los que gusten hablar de Ciencia, con la intencionalidad manifiesta de apartar a Dios del corazón humano, les diré que la grabación y registro de nuestros actos es un hecho empíricamente comprobado, pues ha sido científicamente observado en miles de casos, durante décadas de investigación neurológica. Y tales registros serán inexorablemente desplegados ante el León de Judá, cuando llegue el tiempo de saldar nuestras cuentas; es promesa escrita.

Escribe al ángel de la iglesia de Tiatira:  ‘Esto dice el Hijo de Dios,  el que tiene ojos que resplandecen como llamas de fuego y pies que parecen bronce al rojo vivo:’
“Conozco tus obras,  tu amor y tu fe,  tu servicio y tu perseverancia,  y sé que tus últimas obras son más abundantes que las primeras. Sin embargo,  tengo en tu contra que toleras a Jezabel,  esa mujer que dice ser profetisa.  Con su enseñanza engaña a mis siervos,  induciéndoles a cometer inmoralidades sexuales… Le he dado tiempo para que se arrepienta de su inmoralidad,  pero no quiere hacerlo… los heriré de muerte.  Así sabrán todas las iglesias que yo soy el que escudriña la mente y el corazón;  y a cada uno de ustedes lo trataré de acuerdo con sus obras
.” [Apocalipsis 2:18 -23]

¿Queda clara la posición del Señor con respecto a la homosexualidad? Entonces, no la tergiversen ni añadan más leña a lo que pudiera convertirse en propio fuego; cultivemos la oportunidad de estar vivos mientras podamos, arrepintámonos todos de nuestros errores [la homosexualidad no es el único] y pongámonos en las manos de la misericordia de Cristo, el único con Poder de limpiarnos y adecuarnos para su regreso.

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LA FAMILIA ES PLAN DE DIOS, NO HERRAMIENTA POLÍTICA.

diciembre 28, 2008


Abogad siempre, disciplinados en el Proyecto del Hogar


Ayer estuve viendo por la TV un debate sobre la ‘Misa por la familia’. Y la porfía, aunque se celebraría en el mundo entero, se centró en el acto litúrgico que tendría lugar en la madrileña Plaza de Colón. Una parte defendía el derecho a salir a manifestarse, alegando que nadie se cubre de ceniza cuando la desvergüenza ‘gay’ sale a la calle subida a carrozas, haciendo todo tipo de manifestaciones obscenas, mientras una familia que desea darle una educación moral diferente a sus hijos, ve inflingidos sus propios derechos, y se siente condenada a no salir a la calle a pasearles, porque las leyes del estado les desamparan. La contraparte, ‘los progre‘, alegaban que estaban contra la manifestación, porque la consideraban no religiosa, sino política.


Pero yo me pregunto: ¿es que hay algo no político en esta sociedad? Las luchas de ideas, todas, de una u otra forma se convierten en pugnas políticas; y en este caso específico, más aun. Se autorizó toda fiesta homosexual impúdica, sin tener en cuenta para nada la posible influencia sobre la niñez… porque se consideró ‘políticamente correcto’. Sin miedo a pecar de difamación, yo digo que en la aprobación de esas ‘autorizaciones’, así como en la que concede la adopción de niños a parejas del mismo sexo, predominó el derecho a la lascivia, sobre el derecho a la inocencia que corresponde a la infancia.


Y esa ‘injusticia’, está mellando incluso los propios órganos del estado creados en utopía para asegurar la ‘justicia’ en todas las decisiones judiciales. Analicemos: el juez Calamita fue procesado en Madrid, penado a dos años de inhabilitación por sus propios colegas, acusado de no tramitar la solicitud de adopción de un niño, por parte de una lesbiana que convivía con la madre biológica. Poco antes, esta misma institución, sentenció ‘justicia’ sobre el caso sevillano, la negligencia del juez Tirado, que dejó en la calle a un pederasta que luego violó y asesinó a la niña Mariluz, ‘condenándolo’ solo a 1500 € de multa.


El bastón de mando justiciero, está en manos del corporativismo. Es inadmisible que una negligencia que acabó en muerte solo sea multada con 1500€, mientras que otro juez, por fidelidad a su convicción cristiana, sea alejado dos años de los órganos del Poder Judicial. No importa cuánto griten desde la otra orilla: fue un juicio político… Y ambos afectaron a familias.


La familia está siendo víctima de la inquisición gay. Cualquiera que dice algo en su contra pierde su empleo, es juzgado y condenado al ostracismo y presentado como enemigo público. La degeneración homosexual y totalitarismo gay, no contento con abrirse un hueco en las aulas en la asignatura mal llamada ‘Educación para Ciudadanía’, ha impuesto además, trono en la Magistratura.


Y ocurre esto, porque se ha convertido al laicismo en la punta de lanza del Gobierno. El apoyo legislativo a la institución matrimonial se ha reducido a la mínima expresión; por ir a más, se ha ido a menos; se degrada el concepto de familia a escalones que conducen al mismo nido de satán. Y tal diseño se hace extensible al ámbito educativo: por ‘simpatizar’ con la cada vez mayor fuerza votante que representan los homosexuales de ambos sexos, se hace un pacto con el diablo, y se condena a la familia al ostracismo, en lugar de auxiliarla, por su papel esencial en la transmisión de valores y ética.


La ofensiva laicista se oculta bajo una interpretación falaz de los derechos humanos, reconociendo los que resultan convenientes, y obviando los que no lo son. La familia, como célula básica de la sociedad, exige al poder político una actitud activa para su protección social y económica, que está muy lejos de las expectativas iniciales. En su lugar vemos un radicalismo ideológico eliminando el Crucifijo en las aulas, mientras apoya una ‘Ley de la Memoria Histórica’ cuyo único objetivo es meter debate en la sociedad, dividiéndola, según interesa al enemigo de Dios.


La evocación eucarística con motivo del Día de la Sagrada Familia, incluye una conexión con Roma para escuchar el mensaje del Papa y la misa presidida por el cardenal arzobispo de Madrid, a la que asistirán cerca de cuarenta obispos de diferentes diócesis españolas. Se defenderá el único concepto de ‘familia’ posible: el de aquellos biológicamente preparados para concebir y procrear. Una valiente oposición a conceptos políticos que nada tienen que ver con la Verdad, sino que la enfrentan de forma irracional.


La Familia debería ser defendida como el núcleo moral de la sociedad; según todas las encuestas, es la institución más valorada en España. Jesús nos habla continuamente de la importancia que Él le da y le dará al amor en su hora de justicia, y la familia es la mejor vía para trasmitir esos valores: un hogar fundado y alimentado en los conceptos cristianos, es la mayor manifestación de desinterés y entrega, y la mayor trinchera contra el egoísmo y materialismo que la parte atea de la sociedad pretende promover.


No hay oportunidad mayor que la de estos tiempos, para apelar a la familia como el epicentro de la maquinaria que podrá solventar estos meses de graves dificultades. Una familia imbuida en la fe cristiana, ayuda a soportar las tensiones de la crisis y del paro; así como la discrepancia y las malas experiencias sufridas en entornos personales. La familia cristiana da abrigo; el incremento de hogares cimentados en Cristo constituye la mejor esperanza de la humanidad, y será bendecido por la propia gracia del único Dios Creador.


Quiero dedicar esta página de hoy a toda iglesia que se confiese cristiana: la gran familia de Cristo, para que en ella reine la unidad, el amor y la alegría, dando contención a todas las familias. Pero también a todas las familias del planeta. Quiero que todos oremos por los maridos y las mujeres, para que vivan su amor conyugal, asumiendo con compromiso la entrega de la vida, y convirtiendo cada hogar en una proyección de la Familia de Nazaret.


Quiero orar desde aquí por los padres de familia desempleados, para que hallen en Cristo la esperanza y la fortaleza para seguir luchando con dignidad por el sustento de sus familias. Y también por los hijos, para que la familia, desde el amor responsable, les guíe y ayude a desarrollar un carácter maduro que condicione desde la fe en Jesús, su proyecto de vida personal. Quiero orar por los novios, para que piensen en el matrimonio con amor y responsabilidad desvelando en el amor el proyecto de Dios para sus vidas.


Y por último, deseo orar por los gobernantes, para que atinen más con la justicia, considerando que el concepto de familia se extrapola de la opinión política y tiene frontera en la Biología. En el contexto humano, solo puede ser considerada como familia, la unión de seres capaces de incrementar la sociedad mediante la procreación y la multiplicación genética de la especie, según el proceso de semen-óvulo, dispuesto en la naturaleza.


Que el Señor les ayude a llevar a las familias a vivir con decoro su misión social, recibiendo todo el apoyo necesario para educar a sus hijos de la forma que decidan, porque es un derecho elemental, adjudicado en el mismo momento en que se firma el acta de matrimonio, y santificado por el mismo Dios, el único dador de vida.


Jesús, prácticamente desde su primera aparición como hombre, habla del amor entre los seres humanos, destacando la importancia que tiene, incluso, para nuestro propio perdón: ‘El amor te hará inocente‘, dice el Señor. Y como siempre, este consejo de Cristo no fue para cubrir un espacio de tiempo, haciendo comentarios sin sentido, sino que nos instruye sobre la mejor manera de vivir, para que nos vayan bien las cosas.


El incumplimiento de sus instrucciones se manifiesta en los miles de focos de violencia que vemos entre distintos países, y aun, dentro de un mismo país. No basta pues con el amor individual dentro de una familia, sino que debemos alimentar el amor entre todos los seres humanos, como miembros que somos de la gran familia creada por Dios.


Hermanos: abrámosnos al reconocimiento de que solo el amor nos hará inocentes ante el Juez con toga de talla única. Piensen por qué el amor nos hace sentir mejor que el odio; ¿por qué no amarnos tal como somos, si todos somos de una misma familia?


Padre Creador, haz que cada familia humana en el mundo, se llene de la fe en tu Hijo Jesús, nacido de la Virgen, y mediante el Espíritu Santo, para que en estos tiempos difíciles, tu palabra de promesa alimente a todos los hombres, y todos los hombres se vuelvan a ti, que eres la fuente de toda solución. Permite que los pensamientos y obras de cada padre y madre implicados en la sociedad, sean guiados por tu propia bendición, para el bien de su núcleo, y así, de todas las familias del mundo. Actúa Señor, para que los hijos logren hallar en su familia, su propio crecimiento en la verdad y el amor.


Haz que el amor fortalecido en las instrucciones de Cristo, de donde se deriva tu Proyecto del Hogar’, sirva de solución ante debilidades y crisis por las que a veces atraviesan familias de todo el mundo. Permite Dios mío, en el sagrado nombre de Jesús, la unión de toda tu iglesia, entre todas las naciones de la Tierra, para que seamos más capaces de responder a todas las expectativas que Tú has depositado sobre todos los que aseguramos reconocerte y amarte.

Te lo pido Señor, en el sagrado nombre de tu Hijo Jesús, abrazado a su promesa, pues Él nos dijo que todo lo que te pidiéramos, fundamentados en Él, nos sería concedido por tu gracia. ¡Amén!

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JESÚS: LA VERDADERA FIESTA DE LA NAVIDAD

diciembre 25, 2008


…Porque este pueblo se me sacrifica, y con sus labios me honra, mas su corazón se alejó de mí; y su culto con que me honra fue enseñado por mandamiento de hombres; por tanto, he aquí que yo volveré a hacer obra admirable entre este pueblo con un milagro espantoso; porque la sabiduría de sus sabios se perderá, y la prudencia de sus prudentes se desvanecerá.” [Isa 29:13-14]… “y los errados de espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina.” [Isa 29:24]

El mundo cristiano celebra hoy un aniversario más del nacimiento del Cristo, en la aldea de Belén, lugar donde los profetas habían anunciado que nacería el Mesías (Miqueas 5: 2). Una ciudad situada a unos 9 km al sur al sur de Jerusalén, y enclavada en los Montes de Judea, en la Cisjordania de hoy, administrada en la actualidad por la Autoridad Palestina, y con unos 30.000 habitantes, mayormente cristianos.

Sus orígenes corresponden a la histórica tribu de Judá, también cuna de quien daría una gran fuerza política al naciente reino de Israel, y bajo el cual se adquiriría un gran esplendor: el rey David (1ªSamuel 17:12). Siglos después, por voluntad de Dios, nació allí un descendiente suyo: Jesús, llamado el Cristo. (Lucas 2: 4-15; Mateo 2:1).

Precisamente, el nacimiento del Señor en este lugar se debió a que José, esposo de María, era descendiente de David, y un edicto del imperio romano dominador, hizo que sus habitantes acudieran a su localidad de origen para empadronarse, con el objetivo de hacer el censo fiscal.

Y ambos orígenes son una nueva manifestación de ese misterio de Dios, que propugna que muchos ‘últimos‘ serán primeros, y que muchos ‘primeros‘ serán los últimos: un llamado a la humildad que se espera de todos los hombres. El rey más grande de Israel nació en cuna de pastores, y creció él mismo, como pastor de ovejas. El Rey del Sión definitivo, nació en un humilde pesebre, entre animales y pobreza, y fue, Él mismo, pastor de humanos.

Es decir, con la llegada de este día, se accede a la oportunidad de festejar el advenimiento del Señor. Sin embargo, la tradición se ha ido dejando infiltrar por el paganismo, y la fiesta de Navidad, para muchos, no es más que otro pretexto para borracheras, sexo, drogas, violencia… todo lo que conspira contra las verdaderas enseñanzas del mismo que se pretende homenajear.

Pero el nacimiento de Jesús no fue un acontecimiento del contexto humano; no nació porque un hombre y una mujer decidieron tener hijos, sino porque el mismo Dios quiso enviar a la Tierra a su propio Hijo, para que diera testimonio de Él; delegó en el espíritu primigenio que incluso había tenido intervención activa en la obra de la Creación, según nos relata en testimonio, un alegato viviente de todas las obras de Jesucristo, el apóstol Juan:

En el principio ya era la Palabra, y aquel que es la Palabra era con el Dios, y la Palabra era Dios. Este era en el principio con el Dios. Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fue hecho.” [Juan 1:1-3]

El nacimiento de Nuestro Señor Jesús entre los humanos, fue la segunda parte de un plan previsto por el mismo Dios desde siglos antes, con el anuncio del Mesías, en 1ª Samuel 2:10:

El SEÑOR juzgará los términos de la tierra, y dará fortaleza a su Rey, y ensalzará el cuerno de su Mesías.”

O sea, no se trata de una historieta sacada a la luz por unos cuantos locos que ‘ven visiones y hablan con espíritus‘, sino de historia cronológicamente congruente, que el propio Dios ha puesto en manos de nosotros. Y pese a valerse para ello de diversas personas, en distintos lugares geográficos, en disímiles épocas, el objetivo de la trama resulta coincidente: la redención de la humanidad.

Aunque la Ciencia se jacta de sabiduría, basando esta en lo que resulta palpable a los sentidos con los que Dios ha dotado al hombre, ignora lo esencial: la presencia del espíritu… y lo que resulta más importante aun: la existencia de distintos tipos de fuerzas espirituales que ejercen poder sobre el ser humano. Y el pecado, la causa por la cual el Espíritu del Hijo de Dios se hizo hombre, se manifiesta gracias a que nuestro espíritu interior se abre a la influencia de fuerzas espirituales enemigas de Dios, que habitan en una dimensión no asequible, porque la nuestra, la 3ª, está subyugada por una 4ª Dimensión, invisible para la Ciencia.

Esta 4ª Dimensión corresponde a un mundo angélico, fraccionado a su vez en dos grupos: los que se rigen por las leyes de Dios, y los sediciosos, subyugados por satanás. Ambos tienen influencia sobre el nuestro… y Dios le da al hombre el libre albedrío para decidir a cuál influjo ceder; es un proceso imprescindible, pues será nuestra actitud dinámica y espiritual la que nos ubique en un punto de la cuerda tensada desde extremos opuestos.

Será la posición que cada ser humano adopte, la que defina la tendencia espiritual de cada individuo, y eso permitirá que cuando seamos pasados por la ‘criba‘ de Jesús, se nos elija o no, para vivir en un mundo de justicia eterna, bajo las leyes del Dios Omnipotente. Obviamente, los rebeldes no tendrán cabida en ese mundo final y definitivo que será regido por Jesús, pues resultarían la mala levadura, que leudaría la masa seleccionada.

La única causa de desobediencia, es el pecado. Nos gustan las cosas que Dios repudia, porque el pecado entró al mundo a través de Satanás, el jefe rebelde de las fuerzas espirituales que violan el reglamento establecido por Dios, y que, como miembros de la 4ª Dimensión espiritual, ejercen influencia sobre todos nosotros.

Se codicia la mujer de otro, o el marido de otra; el corazón se subordina ante los lujos, la vanidad, la soberbia, la envidia… Se roba, nos entregamos al alcohol y las drogas, se ejerce violencia contra los semejantes, se viola a niños y a adultos, se asesina; unos se prostituyen sexualmente… y otros acuden a la llamada de la prostitución. Se practica la homosexualidad entre mujeres y hombres; mentimos para conseguir lo que deseamos, y luego volvemos a mentir, una vez que ya hemos sido saciados. Nuestros ojos inquietos se sumerjen de nuevo en la búsqueda de una nueva necesidad.

Siempre estamos insatisfechos; y lo estamos, porque nuestro espíritu no está en resonancia con las fuerzas espirituales de los ángeles de Dios, constantemente a nuestro lado, intentando que nos abramos a ellos, que conozcamos la Verdad. Nos alejamos de la instrucción de Jesús.

Las tendencias que nos llevan a hacer todo lo que está censurado por las leyes del Creador, no son una causa genética, sino espiritual. No está enfermo el ladrón, ni el asesino, ni los que se prostituyen ni nadie que transgreda cualquiera de los mandamientos. No están enfermos los homosexuales; y no lo están, porque su organismo continúa comportándose como lo que son, aunque no quieran serlo: las lesbianas tienen sus ciclos de menstruación, y pueden ser madres si se unen a un homosexual varón, orgánicamente apto para la erección e inseminación diseñada para los hombres.

Todo el que siente apego a lo que vaya contra lo establecido por Dios, no es más que un monigote en las manos de las huestes de satán; se es víctima de la debilidad del espíritu, por alejarse del Espíritu de Dios. Algo sobre lo que el apóstol Pablo nos instruye, en Efesios 6:11-12:

Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del siglo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los cielos.”

Y para eso nuestro Señor habitó entre los hombres; constantemente alertaba sobre el peligro del pecado, mientras hacía curaciones de todo tipo, resurrecciones de muertos incluidas, para demostrar su Poder, consciente que, debido a nuestra fe débil solo somos susceptibles a creer en aquello que nuestros ojos pueden ver.

Buscaba influencia sobre el frágil corazón humano, para que le creyeran, para que confiaran… para que se le entregaran en fidelidad, aunque el mismo demonio susurrara en los oídos, y sembrara en el corazón todas las dudas posibles, haciendo uso de su capacidad de subyugarnos. Jesús sabía que su enemigo espiritual, por pertenecer a su misma dimensión, puede influir sobre nosotros; y puso en nuestras manos el arma más potente del cristiano: la fe, y el amor a Él, para vencer a la muerte, que es la última consecuencia del pecado.

Nuestro Señor se entregó en la Cruz por nosotros, para que todos pudiéramos tener la opción de una vida eterna bajo su reinado; con su sangre pagó el precio de perdón por nuestras faltas. Él llevó nuestras culpas en su cuerpo, sobre el madero, para que nosotros siendo muertos a los pecados, vivamos en su justicia, sanados por sus heridas y bautizados con su sangre. Nos dice que solo exige contrición sincera, no importa lo que hayamos hecho: arrepentimiento, etapa de prueba para demostrar que nuestro nuevo camino es definitivo y somos capaces de enfrentar las tentaciones, y luego su clemencia concluyente. Su reino se establecerá de todas formas; ninguno de nosotros podrá impedirlo, pues es la voluntad del mismo Dios que así terminen las cosas, así que el final individual está en las manos de cada uno.

Jesucristo resucitó de entre los muertos al tercer día de haber sido sepultado; no 72 horas después, como intentan señalar algunos, para meter contradicción en la Palabra de Dios y restar credibilidad y fe, sino al 3er día. Le crucificaron un viernes y fue enterrado; pasó el sábado, y llegó el domingo, el día en que se apareció a sus seguidores. Juan y Pedro, testigos directos de esto, colaboradores y alumnos suyos durante 3 años, presentes durante su apresamiento, castigo, crucifixión, sepultura, y aparición posterior, han dejado testimonio escrito de ello.

Sus palabras han vencido al tiempo y están ahí, al alcance de todo aquel que desee leerlas. Hoy es un buen día para hacerlo, sabiendo que el Señor estará con quien se le entregue.

Mateo también nos dejó escrito muchas de las enseñanzas de Jesús; y yo no puedo terminar sin exponer la que considero más apropiada, la que el Señor me entregó esta mañana, cuando le pedí que me ayudara a escribir estas palabras de homenaje en su cumpleaños.

‘…Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir’: “Arrepentíos, que el Reino de los cielos se ha acercado.” [Mat 4:17]

¡Feliz aniversario Señor! Ven pronto; quienes confiamos en ti te estamos esperando.

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¿CUÁL ES LA BUENA NOTICIA?

julio 7, 2008

Hace unos días (y a cada momento lo hacen), me dejaron una propaganda sobre régimen de adelgazamiento, en el limpiaparabrisas del coche. Nadie duda que esa actividad se ha convertido en un negocio muy lucrativo; esta generación se ha volcado como nunca en el cuidado de su cuerpo y, cada día más, se dedica una parte importante de los ahorros en ser menos gordito/a, flaquito/a, muy exuberante… o menos, según sea el caso, etc.

La humanidad ha ido vaciando cada vez más su espiritualidad; esta ha ido menguando a favor de la ‘grosura mental’ que provoca el cáncer del espíritu, en incremento alarmante.

Se anhela gustar más; la envidia ajena por la presencia propia resulta una inyección de vanidad muy difícil de rechazar. Se acude al gimnasio y se hace sumisión a dietas rigurosas, en beneficio de una carne efímera, pues la belleza física se difumina en el tiempo y no constituye una garantía de felicidad ni de seguridad.

Un buen cuerpo siempre encontrará sustituto en otro… a veces no tan formidable, y mucho menos espectacular; luego, el sacrificio de la vanidad no todas las veces se ve correspondido por la fidelidad de la persona a la que se quiere impresionar, pues el ser humano siempre es deslumbrado por lo nuevo, y hay mucho de nuevo bajo el sol, esperando saciar el vacío existencial de los insaciables.

La juventud es carrera rápida; sin darnos cuenta, la piel tersa se vuelve porosa, se cubre de manchas, los primeros surcos delinean más contornos de los deseados… y los michelines ajenos, que provocaban comentarios sarcásticos, se presentan como justicieros, sin avisar, en el propio cuerpo. La carne corrompible acude sin falta a su cita con la corrupción; años antes o después, se marchita e inicia su acelerada carrera hacia su decadencia y postrer exterminio definitivo. Sin embargo, el espíritu que la sustenta (ese ignorado por muchos), que siempre está conectado con el Creador querámoslo o no, prevalece para siempre.

El mal de la carne busca su cura en la medicina, cuyo adelanto permite mitigarlo y anularlo en muchas ocasiones; aunque solo es un vano intento para detener la inercia, pues el destino del hombre carnal es ineludible. Haga lo que se haga, siempre habrá un final.

Pero un espíritu enfermo es más grave, pues su continuidad en el tiempo se hace eterna. Si nuestra salud espiritual es buena, solo lo alimentamos con lo que le fortalece: la fe en un Jesucristo vencedor de la muerte, quién lo evidenció con su propio ejemplo. También, con la buena conducta en nuestro entorno, el conocimiento y cumplimiento de las leyes de Dios, el dominio propio ante las tentaciones, la paciencia ante las contrariedades y pruebas que nos harán subir nuestro nivel espiritual, la práctica piadosa (libre de egoísmos), y el amor desinteresado, sin segundas intenciones.

Si nuestro espíritu no está sano, nuestros ojos no estarán en la luz ni las manos ni el cuerpo entero; incluso el propio corazón, que se verá inundado por el egoísmo y el culto al ‘yo’, que tanto nos aleja de los fundamentos reales, cuyas raíces viven en la instrucción de Jesús.

La genética humana no determina los sentimientos e inclinaciones, aunque ya hay por ahí ‘estudiosos’ del tema que señalan lo contrario. La genética es la instrucción para crear vida animada en carne, a partir de los aminoácidos que darán lugar a las miles de proteínas necesarias. Pero el ADN no hace al hombre ladrón, violador, pederasta, asesino, ególatra, vanidoso, borracho, drogadicto, usurero…; todo lo que contamina la pasión, es obra del espíritu dominante en el ser, y mientras más en resonancia estemos con el Espíritu Santo, menos serán las imperfecciones y aristas internas que habrá que enfrentar, limar, y extirpar, para emerger dignos e inocentes, en el inexorable instante de la justicia divina.

Pero si nos alejamos de Él, satanás hallará con habilidad cada fisura nuestra. Ninguna cadena es más fuerte que su eslabón más débil, y si un arte es dominado por el maligno a la perfección, es el de hacerse fuerte en nuestras debilidades íntimas. Como el ojo de un tornado de fuerza T10, nos succionará cada vez que le interese alejarnos de Dios; sabe cómo hacerlo y puede hacerlo, si nos apartamos del Altísimo.

Ahora bien, regresando al genoma, si hay algo que este sí determina, es nuestro sexo, a través de la combinación cromosomática que ‘nos toca’. Los cromosomas X-Y imponen la condición sexual, mediante un sistema único en personas y animales. Los cromosomas humanos, en situación normal, se manifiestan en parejas, y son 23; los que determinan el sexo, corresponden precisamente al par numerado en el orden 23.

La sola presencia del par cromosómico XX, implica como resultado un individuo hembra, mientras que la asociación y combinación XY significa la expresión genética que resulta en un individuo macho. Asegurando esta situación aun más, existe un gen en el cromosoma Y, el TDF (del inglés testis-determining factor o factor determinador de los testículos), que es el responsable de que el embrión desarrolle testículos y se haga masculino; no existe un gen equivalente para la diferenciación de los ovarios, de manera que el embrión será por defecto femenino, si no posee el gen TDF.

De modo que cualquier inclinación al sexo contrario no tiene su raíz en el ADN, sino en el espíritu; una evidencia de esto, que no deja lugar a dudas, es la erección que ocurre en todo homosexual pasivo, a quien la genética le hizo hombre… pero una influencia espiritual, de la 4ª Dimensión de satanás, le impone que se sienta mujer. Este influjo suele presentarse desde la niñez, aunque a veces se manifiesta también una vez adulto. En el lesbianismo ocurre igual: influencia demoníaca, en sentido contrario. Por tal razón es que la homosexualidad está implícitamente condenada por las leyes de quien nos creó.

No se trata de una ‘atrofia’ evolutiva que les ha hecho así. Si sucediera algo biológicamente posible: que una lesbiana que se ‘imagina’ hombre, tuviera sexo con un afeminado, la vida les jugaría una mala pasada: ella sería mamá y él, papá. Créanme, el enigma está en el espíritu, no en la carne: la 4ª Dimensión Espiritual somete y sojuzga a la 3ª Dimensión que vivimos en el cuerpo; lo que somos, y cómo nos manifestamos, depende de por quién nos dejemos sojuzgar: si por el Espíritu Santo o su enemigo tradicional por antonomasia.

Hace poco se celebró en Madrid el internacional ‘día del orgullo gay’, Homosexuales de ambos sexos (vaginas y penes), subidos en carrozas, a medio vestir, pusieron el adobo infalible hoy día en la sociedad: el morbo que genera el saber que se hace lo que va contra la ley de Dios, alimentando la inmoralidad, y con ello, la ira del que todo lo puede.

Aquí se vio, una vez más la desidia de algunas familias, llevando a sus críos para que ‘disfrutaran’ el espectáculo. Inconscientes e irresponsables; incapaces de evaluar lo que resulta importante para el Señor. No se puede permitir esos desfiles a la vista de los niños, inculcándoles que la unión hombre-hombre y mujer-mujer, también integran el concepto del matrimonio, pues va contra Natura y constituyen una aberración. Están muertos y no se percatan; juegan con fuego y el final no será otro que la incineración en vida, pueden darlo por hecho.

Desde aquí mi apoyo a todos los que se manifiestan contra estas actividades nítidamente subversivas, pues no pueden considerarse de otra forma. Por su parte, los gobiernos que apoyan esto, legislando leyes que se oponen frontalmente a las de Dios, tendrán que dar cuentas a la cabeza gobernante que les supera; las familias que se han marginado del Proyecto del Hogar establecido por el Creador, también serán cuestionadas, y los directamente involucrados, que escuchen el mensaje: ¡Abran los ojos del espíritu y cierren las piernas! Aun están a tiempo del arrepentimiento; la hora llega.

Declaro desde este blog, en el nombre de Jesús, que toda violación de las leyes establecidas por el Padre de la humanidad tiene punición, y pueden estar convencidos que esta será severa, en el caso de los que no se arrepientan y caigan en la persistencia de la continuidad.

Por otra parte, sea cual sea el pecado cometido, tenemos un abogado en Cristo, que tiene Poder para perdonar y librarnos de culpa, sin importar la infracción, si somos capaces de reaccionar y nos aferramos a su Espíritu purificador del nuestro, fortificándonos día a día en el conocimiento de su Palabra, para no reincidir más en nuestras faltas.

Se ha hecho todo lo posible por sacar a Dios de la mente de los hombres, desde la base: las escuelas. Educan a los futuros presidentes y ministros, en el ateismo que puede conducir a la inmoralidad, preparando las condiciones para las leyes antiCristo que hoy pululan en todo el planeta. Les alimenta un inconmensurable odio a Dios, que les hace cocear contra el mismo aguijón que acabará destruyéndoles, dejándose arrastrar en un sin sentido, y lo que es peor: arrastrando consigo a mentes débiles, ignorantes del plan del Señor.

Solo se libran de estas inclinaciones los que fundamentan sus normas de conducta en la instrucción bíblica… y de forma extraordinaria, los no creyentes a los que el Creador les ha dado un espíritu de nobleza lo suficientemente fuerte como para continuar siendo buenas personas, pese a no reconocer aun a Cristo: un espejo de la gracia de Dios.

¿Se me critica porque no hablo del amor, sino del castigo? A la Biblia me remito; ambos caminos nos permitirán alcanzar el reino de Jesús: el amor es el idóneo, el más rápido, mientras que la sanción punitiva produce dolor, y por este entra la convicción del peligro; se empieza a ser sensible y se llega a evaluar que la mejor opción es la de la obediencia. Pagamos entonces el precio de la corrección, y cuando el Omnipotente estime que estamos listos, nos reincorpora a su pueblo. Y esa es la buena noticia: Cristo es válido para hacer libres tanto a los que están cerca de Dios, como a los alejados que regresan; el método lo impone el propio individuo, con su decisión de entrega, ya sea temprana o tardía.

Luego de ello, todo el que sea fiel a Jesús, tendrá vida eterna con Él, en su montaña, pues es el puente que lleva hacia el Padre. Es decir, después del arrepentimiento y la constricción (y repito la buena noticia de estos tiempos), los no creyentes tendrán la misma opción que los creyentes, pues Cristo vive en el corazón por la fe. La forma en que esta se adquiera no es determinante; lo importante es llegar a sentirla.

La fe lleva al amor; una vez que estemos firmemente enraizados en Él, podremos entender cuán ancho, largo, profundo y alto es el amor de Jesús. Así como que la iglesia es una casa de oración, pero el verdadero templo del Señor es portátil y lo llevamos en un interior saneado. El concepto de iglesia trasciende en la unidad con Jesús: hubo un solo cuerpo crucificado para el perdón de los pecados, un solo Espíritu Santo, una sola esperanza, un solo Señor, una sola fe y un solo bautismo. Hay un solo Dios; y por tanto, una sola iglesia. Esa es la meta que debe existir en todos los cristianos y la que Cristo espera de todos: que obviemos las diferencias y nos unamos en lo que nos aglutina: Su cuerpo de la Redención.

Jesús preparó a sus apóstoles para un acto de servicio: la edificación del Cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a estar unidos en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios. Solo así alcanzaremos la edad y el desarrollo que corresponden a la plena madurez de Cristo. Como dijo Pablo, en su carta a los Efesios 4:16:

“Por Cristo, el cuerpo entero se ajusta y se liga bien, con la unión de todas sus partes; y cuando una parte funciona bien, todo el cuerpo va creciendo y edificándose en amor.”

Así pues, la alerta de Dios es que no nos alejemos de Él, sumidos en pensamientos vanos, con el entendimiento en tinieblas. No permitan que el corazón lata insensible en el pecho, haciéndose así ignorantes de las leyes de Dios, y de su gracia. Todos tenemos parte, mediante el evangelio, en la misma promesa: Perdón de los pecados y opción de vida eterna, bajo su reinado espiritual.

Por la gracia de Dios, yo, sin mérito alguno, me veo hoy confrontado en el espíritu para escribir estas cosas. Y no sería fiel a Cristo si no insisto sobre su promesa de salvación para todos aquellos que se arrepientan de sus malas acciones y se conviertan a Él, culminando con un párrafo de la carta a los Efesios, en 3:10:

“Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora notificada por la Iglesia, a los principados y potestades en los cielos, conforme a la determinación eterna, que hizo en Cristo Jesús Señor nuestro…”

¡Gloria a Dios en nuestros corazones, en Cristo Jesús, por todos los siglos y para siempre! ¡Amén!


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