DATACIÓN: ENCADENADOS AL BULO

agosto 24, 2009

Ayer vi un documental en la tele, que intentaba amparar la teoría darwinista desde una óptica monoteísta. De tal trabajo, solo citaré un enfoque pusilánime, salido de la boca de alguien vestido de sotana, que se cree la voz del Señor en la Tierra: ‘Dios pudo haber apelado a cualquier método para ejecutar su Creación’. O sea, urgido del reconocimiento ateo, apoyaba que el Creador necesitara miles de millones de años para concluir su obra… y que las Escrituras usadas por el mismo Jesucristo, no dicen verdad.  

Imaginé a quien dijo eso, como un ratón encogido, trémulo, y vacilante; irresoluto ante la presencia de la serpiente. Le supuse sometido al miedo; con vergüenza de acogerse a lo único que instruye perfectamente sobre la Creación: ¡La Palabra de Dios, con crédito conquistado en la crucifixión del Gólgota!  

Cualquiera que abrace bocetos antiCristo, convierte en estéril la sangre de Jesús. Olvida que el Señor evangelizó durante tres años según las Escrituras, autentificándolas. Donó su propio cuerpo al martirio, como garantía de que cualquiera que se ciñera a Su Verdad, defendiéndola con ahínco, ganaría el sello de ‘fiel’, y sería llevado con Él en Su día del regreso, durante la ejecución del último plan de Dios para con la raza humana.  

En Job 28:5 puede leerse: “De la tierra nace el pan, y debajo de ella estará convertida en fuego”. ¿Acaso Job era geólogo? La Palabra de Dios instruye, desde hace más de 3,800 años, sobre lo que la humanidad supo hace poco. Debajo de la corteza terrestre hay casi 16 millones de kms de la lava que asoma de vez en cuando por  volcanes.  

Puedo entender que algunos académicos se confiesen ateos: asumen una posición firme y apechugan con ella; oro por ellos para que Dios les abra los ojos del corazón y logren asentarse algún día en Su Palabra. Pero jamás podré aprobar la actitud de nadie que, declarándose cristiano, intente propugnar al mismo tiempo que Jesús fue un mentiroso, solo para congraciarse con los ‘científicos’ del azar. Quienes defienden que provenimos de monos, niegan el “hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”, escrito en el libro que Cristo revalidó al hablar de Adán, de Noé, del diluvio, de Sodoma y Gomorra…  Insultan al Señor, y a sí mismos, pues la doblez  jamás será objeto de respeto, ni mucho menos podrá constituir sello de dignidad.  

No penséis que he venido para abrogar la ley ó los profetas: no he venido para abrogar, sino a cumplir. Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas.”  

¿Qué parte de eso no se entiende? Son palabras del Señor, en Mat 5:17-18: “la ley y los profetas”. Así que no solo patentiza firmeza en los mandamientos de Dios, sino también desde el alfa hasta la omega en alegatos de profetas. Y eso es el Génesis escrito por Moisés; uno de los pocos elegidos que pudieron hablar con Dios.  

Dicho esto, calemos una fábula diseñada por el propio satanás para propugnar un Cristo engañador: el mito de la datación. El argón39, un isótopo del gas, se usa para fechar núcleos de hielo y aguas subterráneas: se mide la cantidad presente, y se supone un efecto de decaimiento radiactivo desde otro isótopo… proceso hábilmente presentado como posible de cuantificar en años. No analizaremos aquí el error del concepto, tema de otro artículo, sino la contradicción en la que se cae, una vez más.  

Hace días escribí sobre el tridente de satanás; arma subliminal elaborada en un mismo contexto de tiempo: la victoria del ateísmo en Rusia, [‘Manifiesto Comunista, Marx y Engels, 1848], la Escala Geológica [1850], y ‘El Origen de las Especies’ [Darwin, 1859]. Pues bien, el mango de ese arpón triple, fue la presunta gran glaciación planteada por primera vez en 1837 por el biólogo Louis Agassiz. Así se abonó el terreno para la ofensiva del diablo, el vil cañoneo al campo de las ciencias.  

Mucho dinerito se ganó a partir de ahí; millones de libros sobre el tema, con teorías descabelladas, han saturado bibliotecas en todo el mundo durante siglos. Sin embargo, como siempre ocurre con el ateísmo, el argumento cae en cuanto se hurgan los primeros milímetros de glaciaciones ‘INTERMITENTES’, desde el místico período ‘proterozoico’, hasta el ‘holoceno’ actual. Vean el gráfico:  

Supuestas Glaciaciones y Deshielos

Supuestas Glaciaciones y Deshielos

Según se ve, la primera ‘supuesta’ glaciación ocurrió en una era datada en 2 mil millones de años [proterozoica]. La dilatan hasta un pasado de 144 millones de años [mesozoico], donde teóricamente ocurrió el primer deshielo ‘interglacial’. Observen que imaginan 8 glaciaciones, intercalando 8 deshielos, hasta la era actual. ¡Cuánta locura Dios mío! En fin… de aquí brota una pregunta, con la fuerza de un tornado, categoría máxima:  

Si se reconocen 8 fases de deshielo [Interglaciares], con 64 millones de años la primera [144-80; supuesto cretácico], otros millones intermedios, + 80,000 de la última, ¿cómo datar un bloque de hielo, según el argón contenido? ¿Cómo, si se acreditan 8 eónicas etapas de ‘deshielo’ en el planeta? ¿No ven que cada uno de ellos daría tiempo suficiente para que se liberara el gas hacia la atmósfera? Ante tanta licuación, la cantidad de argón debe tender a ‘0’, pese al decaimiento radiactivo. ¿Es que se toman alucinógenos?  

¡Eso lo puede ver un niño! Solo es invisible para quien, ciego de ofuscación, pese a su talento, se porta como toro en el ruedo, ignorando todo lo que explosiona alrededor, mientras centra su atención en un absurdo trapo rojo que abandera la ignorancia.  

Mas, veamos otra perspectiva. Si usted se sitúa frente a un espectrógrafo que analiza una muestra de roca, la pantalla exhibirá tantos espectros como isótopos contenga; no una sola pareja de decaimiento nuclear. ¿Por qué acuden siempre a parejas específicas, y no a todas? ¡Porque cada pareja de decaimiento radiactivo arrojaría una fecha distinta, y eso no conviene a los planes! Una roca no puede decir al mismo tiempo que tiene mil millones de años, o 300 millones, o un millón… o solo 6000.  

De hecho, una roca datada en un millón de años por el método potasio-argón, puede presentar también rubidio87… sin presencia de su producto de decaimiento: estroncio87 [o baja cantidad de este], suficiente para arrojar un resultado de unos pocos miles de años. Así, el método rubidio-estroncio, muy usado cuando conviene, es desechado cuando se convierte en incordio ‘científico’. Si se data un terreno al que a priori, según fósiles o ‘mapa geológico’, le han asignado ya millones de años, buscan la pareja isotópica que confirme lo que desean oír. El sistema ha sido concebido para apoyar lo que se necesita exponer como evidencia científica. ¡No la verdad, sino lo conveniente!  

En 1830 se conocían 55 elementos químicos. A mediados del siglo XIX, con la invención del espectroscopio, se revelaron otros nuevos. En total, la Tabla periódica actual contiene 106 elementos que conforman todo lo que vemos; se requiere de todos para la existencia, tanto de cuerpos inanimados, como de seres vivos. ¿Por qué pensar entonces que la cantidad de Argón 40 que tiene una roca, se debe solo a semidesintegración del Potasio 40? ¿Por qué no suponer que desde el primer momento en que surgió la piedra, el Argón40 ya era uno de sus componentes?  

Esto último se ha corroborado en la práctica. En 1980 hubo una erupción en el volcán St. Hellen; diez años más tarde, un equipo de ‘Answers in Genesis’, tomó muestras de la dacita resultante, y las llevaron a un acreditado laboratorio de datación, en 3 porciones: fragmento, cristales y polvo. No se les dijo la procedencia, pero se comentó que se consideraba que correspondía a un período lejano en el tiempo. El método usado por quienes apoyan el concepto de un planeta eónico, fue justo el comentado: el potasio-argón. Y arrojó un resultado distinto para cada muestra.  

Fragmentos, cristales y polvo, fueron datados en, desde miles de años, hasta algo más de un millón… según el Argón hallado. Sin embargo, la procedencia era la misma: una roca de dacita, formada 10 años antes, durante una erupción volcánica. Según la teoría de decaimiento radiactivo forzoso, el argón debería haber tendido a ‘0’, por el poco tiempo transcurrido desde que se integró el peñasco. Mas el encadenarse al concepto provocó el error. Innegablemente, el argón no formó parte de la muestra, el millón de años antes que arrojó la datación, sino durante la propia erupción, solo una década antes. Y ello anula la fiabilidad del método; se podrá validar para cuentos de ficción, pero jamás para la Ciencia.  

Hay científicos que postulan el Diseño Inteligente de la Creación, y luchan para que el mundo lo reacepte. Retan al criterio humanista que tilda de oscurantista a todo aquel que proteja la Verdad. Y lo hacen sin afectarles el claustro al que son sometidos por quienes han logrado que la ignorancia profane la blanca bata del Saber. Propugnan la realidad, y cuando logren romper toda cadena que les separe de Cristo, harán mejor uso de las armas que el Señor ponga en sus manos, aboliendo el timo de quienes se alinean con el contrario de Dios. El Señor les observa y lee en sus corazones, muy atento.  

Hoy, el mayor reto del mundo científico creyente, es librarse de conceptos reglados por el antiCristo. Inconsciente y/o indiferente, evita que la Verdad de la Creación de Dios fluya como el torrente que Jesús merece. Jamás, en la historia de la humanidad, existió tanta apatía en la Ciencia cristiana; gracias a su resistencia, satán solo había podido incursionar en la ignorancia. Nunca logró influir en Ciencias, pues hombres como Pasteur, Kepler, Newton, Pascal, y muchos otros, cumplieron su compromiso con Dios, testimoniaron sobre Él, y vetaron la entrada a su enemigo. Nunca antes la abulia se manifestó con tanta intensidad como en esta generación científica.  

Y, ¡atención! No digo que la Ciencia deba ser filtrada por la Biblia; sino que todo criterio humano contrario a esta, si se analiza desde la razón, será neutralizado por la Ciencia. Así ocurrió con los ‘órganos vestigiales’ que jamás lo fueron, con el ADN llamado ‘basura evolutiva’ negado por la Ciencia [Ej: intrones, con funciones concretas, reconocidas hoy], y con el proyecto genoma, que nos hizo chimpancés en un 98%, cuando el propio trabajo arrojó diferencias del 92% en el cromosoma ‘Y’, y del 73% en el ‘X’; los que tienen que ver directamente con la reproducción y la supuesta ‘nueva especie 

Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según usanzas de hombres, conforme a los elementos del mundo, y no según el Cristo… [Colosenses 2:8]  

Cada alumno que lleve a Jesucristo en su corazón, debe salir al paso a cada planteamiento antiCristo de sus ‘maestros‘ evolutivos. El que funde sus clases en la mentira, tiene que hacer frente al amargo momento de tener que enfrentar las contradicciones que propugna. Si ha decidido obtener un salario de forma indigna, no puede irse de rositas, sino que deberá pagar el precio de la descalificación. Siempre será mejor que responder ante Cristo por su irresponsable alianza con satán, aun de forma inconsciente; incluso quizás la vergüenza le haga reaccionar, ajuste su brújula con la Verdad, y aproveche el tiempo que le queda, en defenderla.  

La garrafal deuda que la Ciencia cristiana tiene con Jesús, dura ya siglo y medio. Todo concepto que contraríe Su Palabra, es falso por axioma de Fe; quien lo acepta, hace falaz a Cristo… mas Él no miente. Un ejemplo es asentir que la luz de las estrellas indica un mundo de miles de millones de años. [Ver artículo 147 de este blog: ¿El Primer Astro? ¡La Tierra!] Todo cristiano está siendo catado respecto a esto; satanás sembró duda en las mentes, pero el Señor demanda Fe en la Creación que propugnó. La Ciencia debe hallar la Verdad; mas el velo de la Verdad solo será descorrido con declaración de Fe:  

Contraría a Cristo; luego, es falso’. La ulterior investigación racional deberá obviar cadenas de enunciados concebidos para alejar de Dios. Así, el Señor admirará vuestra Fe y les hará ver la Verdad; la Verdad les hará libres, y trasmitirán el nuevo conocimiento al mundo. No se encadena la Biblia al saber humano, sino que se somete a los pies de Cristo toda idea que contraríe la Palabra de Dios; así, Él proveerá la llave de la Verdad. De rodillas ante el rey, palmas en alto, oración de Fe… y Cristo dará discernimiento.  

“…Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, que hayas escondido esto de los sabios y de los entendidos, y lo hayas revelado a los niños. Sí, Padre, porque así agradó a tus ojos. Todas las cosas me son entregadas de mi Padre; y nadie conoció al Hijo, sino el Padre; ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quisiere revelar. [Mat 11:25-27]  

Gracias Señor por permitirnos ver Tu Verdad, oculta a quienes, pese a tener mayores conocimientos, opten por alinearse con tu enemigo… o duden sobre hacerle frente.  

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ABEJITA MAYA, HEIDI… y DATACIONES GEOLÓGICAS V.

marzo 24, 2009

Marzo 24/2009

Continuando con una serie de presentaciones de evidencias que confirman los errores de la datación geológica [muchos más que los que pueden imaginar], hoy les presento otro que ni es menos importante que los anteriores ni tampoco que el resto que iré subiendo a este blog, poco a poco.

El caso de hoy lo ocupan unos pequeños objetos metálicos y esféricos expuestos en el Museo de Klerksdorp, Sudáfrica, que han puesto a pensar a científicos internacionales de todos los niveles.

Se trata de unas pequeñas esferas metálicas que fueron halladas a una considerable profundidad bajo tierra, en diferentes minas africanas, desde algunas décadas atrás, algunas luciendo tres ranuras paralelas alrededor de su ecuador. Estas excentricidades fueron descubiertas en una mina de plata de Gestoptesfontein, cercana a la ciudad de Ottosdal, África del Sur.

Mini Esferas Africanas

Sin embargo, cuando comenzó a circular la noticia, saltaron comentarios sobre evidencias mineras que citaban que desde mucho tiempo atrás, y en minas distintas, resultaba usual que los obreros de las profundidades topasen objetos de este tipo, aunque no de forma masiva, sino aislada.

Pese a que las hay de distintos tamaños, ninguna excede los 8 cms, y tienen una característica que las diferencia y que introducen más interrogantes, pues con independencia de su tamaño, pueden dividirse en dos tipos: sólidas y huecas. Las primeras con un metal azulado con algunas pintas blancas; las huecas, en cambio, están repletas de un material esponjoso y blanco que se esfuma al cortarlas y quedar en contacto con el aire.

Pero quizás lo más importante es que su exterior este integrado por una aleación de acero y níquel de gran dureza; así como que presenten unas finas rayas o surcos, que las rodean y dividen en dos hemisferios idénticos.

Esfera sin Respuestas.

Esto pudiera establecer una pauta lógica de datación, puesto que aunque no se sabe con exactitud la fecha en que se descubrió la técnica de fundir mineral de hierro, los primeros artilugios de este metal, desenterrados por arqueólogos en Egipto, si pueden ubicarlos, al menos ya en esa etapa. En realidad, los primeros en producir objetos de hierro, según indicios producto de investigaciones históricas, fueron los ‘hititas’, pueblo ubicado, a mediados del siglo XIV A.C, en la actual Turquía.

Precisamente, su poder se fundaba en tal adelanto, que les proveía de armamento muy superior, así como mejoras navales que acrecentaron su potencial marinero. El tramiento térmico que endurecería aun más las armas de hierro, no llegó hasta el 1.000 a.C., cuando los griegos dominaron esta técnica, más compleja.

Aun así, el límite que fija la posibilidad de aparición de estas esferas, lo establece en realidad la presencia del níquel, pues no hay datos que refieran la aparición de la aleación de este metal y hierro, hasta el siglo XIX. Fue en aquel período que se supo que el hierro, aleado con metales como cobre y níquel, mejoraba su resistencia a la corrosión por oxidación. La historia de la siderurgia dicta que en 1865 ya se hacían aceros con 25 y 35% de níquel.

Luego, estamos ante una frontera creíble desde el conocimiento tecnológico histórico, en que estas esferas pudieron ser elaboradas. Sin embargo, la situación se complicó cuando, durante pruebas de laboratorio a las que fueron sometidas, se precisó que estas extrañas esferas metálicas estaban perfectamente equilibradas; hasta tal punto que excedían el límite de exigencia establecido por la ingeniería NASA, aplicada al diseño de los giroscopios usados en los sistemas de dirección de sus naves espaciales.

Se constató que el nivel de balanceo de algunas de estas esferas alcanzó ¡cien milésimas de pulgada! Y partiendo del criterio de que ese es un logro que hoy solo se alcanza en laboratorios muy especializados, y bajo condiciones de gravedad cero, algunos se ‘estiraron’ para opinar que su procedencia era, o ‘extraterrestre‘ [de nuevo otro cuentito], o de culturas anteriores, que habían adquirido una abismal capacidad tecnológica.

La NASA se interesó por estos objetos y los sometió a estudios en sus laboratorios. Los halló perfectamente balanceados, algo solo posible desde una inteligencia; excluyeron con rotundidad cualquier planteamiento anterior que les señalara como ‘naturales‘. Y yo, por supuesto, no iré contra la opinión de la NASA, pues coincide con la mía: una inteligencia procedente de culturas anteriores, tan anteriores como, por ejemplo… ¿quizás el siglo XV? ¿Acaso hay que viajar más lejos en el tiempo? ¿Hay que subirse a una nave espacial estilo ‘Futurama‘?

¿Por qué no pensar en el nivel de precisión tecnologica que exige la maquinaria de un reloj? ¿No se fabricaron relojes cuyas piezas interiores estaban montadas en áncoras metálicas pequeñísimas, con una oscilación exacta y micrométrica?
Un ejemplo lo vemos en el reloj astronómico del Ayuntamiento de Praga, del año 1486. Incluso en su inferior hay una ‘esfera‘ calendario. También Italia da su testimonio, con el reloj instalado en la torre del campanario de San Eustorgio, Milán, fechado en el 1309.

Hasta España ha puesto su granito de arena testigo. En un inventario de la Catedral de Toledo, hecho a mediados del 1250, se cita un ‘orologio desbaratado‘; o sea, que había dejado de funcionar… acreditando que estuvo dando su hora allí, ya antes de esa fecha. El tratado de Alfonso X ‘El Sabio’, describiendo la presencia de relojes mecánicos en el 1267, en los ‘Libros del Saber de Astronomía’, también dan fe de ello.

Los sistemas ‘balancines’, ajustándonos más a la perfección citada por NASA, en cuanto a la propiedad de las esferas exóticas, fueron incorporados en relojes portátiles, desde el 1675, mediante una innovación introducida por Huygens. Así que no dudemos de la capacidad de crear objetos precisos que tenían nuestros ancestros, pues en este mismo año, un señor apellidado ‘Newton’, ya revolucionaba la mecánica.

Y ahora, aclarada la posibilidad real de que, desde nuestros bisabuelos hacia acá, hubo capacidad tecnológica de crear estos artilugios, enfrentemos una situación que sí resulta imposible de explicar desde la razón, la lógica y el conocimiento humano. Según Roelf Marx, director del Museo de Klerksdorp, donde se exhiben esferas de este tipo, el estrato de roca donde fueron localizadas corresponde al Precámbrico, la etapa más larga de la Historia de la Tierra… según ‘desinforman‘ los actuales sistemas de datación.

Es decir, desde el Museo se dice al mundo entero, que los depósitos en los cuales se produjo el hallazgo se formaron por sedimentación hace unos 2.800 millones de años; una etapa dónde se calcula no existían aun ni las cianobacterias. ¿Cómo es posible siquiera intentar explicar la presencia de estos objetos ‘manufacturados’, en estratos precámbicos? ¿Quién estaba en disposición, hace miles de millones de años, de la tecnología necesaria para poder fabricar tales piezas enigmáticas?

Una vez más, como otras veces, vemos que los sistemas de datación, cada vez que existe la posibilidad de contrastarlos con una realidad palpable, resultan erróneos hasta la mayor exageración capaz de ser concebida.

Si los involucrados en la geología y la teoría evolutiva resultaran más racionales, actuando como se actúa desde la sensatez, reaccionarían y acabarían reconociendo que las técnicas empleadas para apoyar hipótesis de mundo eónico, no arrojan ni un ápice de credibilidad. Si de verdad la honestidad brillara en sus corazones, cada vez que se vieran ante estas situaciones [que no son aisladas ni mucho menos, sino que son cientos de evidencias], saltaría la señal de alarma gobernada en el mecanismo de la inteligencia, y levantarían la señal de STOP.

Pero no se hace; simplemente se arrojan las evidencias ‘íncomodas‘ a un museo, y se siguen cometiendo los mismos errores, sin mostrar una pizca de deseos de rectificación. Por favor, reaccionen ante la presencia del Hijo de Dios; mediten en su corazón durante un instante, y cuestiónense al menos: ‘¿Y sí estamos equivocados?

Solo pregúntenselo; les aseguro que el Señor verá eso como un primer síntoma de sinceridad en el corazón, el sitio donde nacen las intenciones… quizás esa simple curiosidad, sea el primer paso para convertir su negación en arrepentimiento, y la muerte, en inmortalidad.

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ERAS GEOLÓGICAS Y EVOLUCIÓN DE LAS ESPECIES: DOS LETRAS PARA UNA CANCIÓN ANTICRISTO.

marzo 6, 2009

Desde que se inició este blog, estoy haciendo un llamado a la reflexión profunda sobre las teorías inculcadas, de generación en generación, cuyo único objetivo ha sido adulterar el hábito que caracterizó y caracteriza a los buenos investigadores. Los grandes de la Ciencia, siempre construyeron el resultado de sus esfuerzos en función de las evidencias obtenidas; o sea, para formular teorías, no se fundamentaban en ‘pareceres‘, sino en resultados con los que pudieran luego alimentarlas. Tenían muy claro lo que podía considerarse científico, y lo que no debía atravesar jamás la frontera de lo filosófico, para infiltrarse en las ciencias.

Así, bajo este esquema, la sociedad fue avanzando inexorable e imparable, en todos los campos, pero fundando su desarrollo tecnológico en 4 pilares: Matemáticas, Física, Química, y Biología. Esta última, aunque quizás la más importante, al estar vinculada directamente con la vida, siempre necesitó de las otras tres para poder prosperar, a partir del desarrollo tecnológico imprescindible.

Sin embargo, a partir del 1820, comenzó a imponerse un programa de acción que estaba destinado a cambiar radicalmente el fundamento científico: surgió el primer enfoque sobre un planeta eónico, con el único fin de desmentir lo que se había venido manejando desde los inicios del cientificismo humano: la Creación de Dios, en 6 días de 24 horas, y una edad para el planeta, que no llegaba a los 6000 años.

De esa forma, la geología, permeada por conceptos filosóficos que lucubraban según se manifestaban las distintas capas de la tierra, obvió el hecho de que la gran hecatombe húmeda, relatada en el Diluvio resultaba congruente con la presencia de fósiles, y de estratos del subsuelo, muchas veces ‘doblados’ como si fueran de goma.

Al fin, el concepto internacional sobre ‘eras geológicas’ se instauró en el 1850. Solo nueve años después, en el 1859, Darwin publica ‘El Origen de las Especies‘; pero el corredor para que ambos tomaran la velocidad prevista, ya había sido cimentado poco antes: en el 1848, cuando Marx y Engels publican el ‘Manifiesto Comunista.’ Y el anunciado antiCristo bíblico, cruzaba el umbral de la hasta entonces pulcra y honesta Ciencia, ondeando la bandera color averno, al canto de la Internacional Comunista:

No más salvadores supremos, ni César, ni burgués… ni Dios. Nosotros mismos nos haremos, nuestra propia redención…”

No voy a alargar esto más de lo necesario; al enemigo de Dios se le hacía imprescindible una herramienta que resultara convincente a los humanos, para poder infiltrarse por primera vez, en un terreno que los siglos de científicos creyentes y fieles le habían negado. Y así nació la ‘datación radiométrica.’

De modo que intentaré explicar este tema de la forma más sencilla posible, y resulte mejor dirigido el razonamiento; si aun después eligen seguir creyendo en las argucias con disfraz de Ciencia, ya no será por desconocimiento… sino por una decisión del corazón: el libro que se abre a los ojos del Señor con la claridad de un espejo. El que será abierto para juzgarnos a todos, llegado el tiempo de la justicia individual.

Veamos; a grandes rasgos, [aunque es más complicado], la palabra clave es ‘isótopo‘. Se dice que dos átomos presentan una relación de isotopía, cuando pese a tener el mismo número atómico [igual cantidad de protones en su núcleo], poseen distinto número másico; o sea: distinto número de neutrones en su núcleo, diferenciándoles.

Todo elemento químico tiene uno o varios isótopos, de los cuales: todos, algunos, o ninguno, pueden ser estables. La estabilidad se la da la fuerza de cohesión que ejerce el núcleo de cada átomo, luchando contra la energía electromagnética, que hace que los protones, de carga positiva, se repelan entre sí.

Eso establece un límite; hay un punto determinado por la cantidad de protones en el núcleo, que convierte en ineficaz a esta fuerza de cohesión; un punto en que los protones no podrán ser retenidos, y escaparán. Y el número de protones que permanecen en el núcleo determinará las propiedades químicas del átomo y qué elemento químico es.

Estos isótopos desde los que escapan protones, se convierten en ‘inestables‘, y constituyen el principio básico de la radiactividad. Mantienen excitado el núcleo del átomo, y para lograr un estado esencial deben perder energía, mediante emisiones electromagnéticas o de partículas con determinada energía cinética.

Si varían la de sus electrones, emiten rayos X; si varían sus nucleones, la radiación será gamma. Pero si desde el núcleo se emiten electrones, positrones, neutrones, protones o partículas más pesadas, durante pasos sucesivos en el tiempo, un isótopo pesado termina convirtiéndose en otro más ligero… en otro elemento químico

Un ejemplo es el Thorio232, cuya semidesintegración se ‘calcula‘  en 13.900 millones de años. O sea, pasado el doble de ese tiempo, se convierte en el elemento final: Plomo208. El número a la derecha simboliza el ‘peso atómico’ del elemento, su ‘número másico’, y constituye su ‘tarjeta de identidad’. Por eso verán que cada isótopo está identificado por ese número, que será el que ‘indique’ su característica… y su ‘edad’ de desintegración.

Para que lo vean más claro; ubicados en este Torio232 del párrafo anterior: al desintegrarse, emite una partícula alfa, [dos protones y dos neutrones], reduciendo su número atómico en dos unidades, y su número másico en cuatro. Así,  se convierte  en otro elemento químico: el radio 228 [232-4]. Posteriores desintegraciones forman la cadena natural del torio. Su gran periodo de desintegración continuaría produciendo elementos de su serie durante miles de millones de años. hasta formar finalmente el Plomo no radiactivo, y por tanto estable.

Y a su serie de desintegraciones, hasta llegar al Plomo 208, se le llama cadena del Torio232. Asímismo, existen otras dos series en la naturaleza, que se usan en dataciones: la del Uranio-238 y la del Actinio-227, que se van convirtiendo en otros isótopos radiactivos según sus etapas.

Y aquí entramos en conflicto. ¿Podemos deducir de esto, que los isótopos fueron apareciendo uno a uno, según sus desintegraciones atómicas? ¡Por supuesto que no! No hay ni una evidencia científica que diga que los elementos no aparecieron todos al mismo tiempo, sino todo lo contrario; lo razonable es que todos los elementos químicos surgieron al unísono, puesto que la vida orgánica no es más que reacciones químicas. Y lo mismo ocurre con los elementos inorgánicos:  no existen reacciones sin elementos implicados.

Tampoco existe ni una evidencia científica de que el ritmo de desintegración se haya mantenido constante en el tiempo. ¡Ni una! De modo que aunque el Torio 232, luego de 27, 800 millones de años, ‘según cálculos‘ ‘debiera‘ convertirse en Plomo 208, no quiere decir que si se lleva una muestra de roca a un espectrómetro, y este arroja una radiación espectrométrica con alto contenido en Torio232 y bajo en Plomo208,  esa roca tiene 27 800 millones de años.

Pudo perfectamente haber surgido solo 6000 años atrás, ya que no es posible saber cuándo apareció, cuánta radiación emitía al principio, si esta se ha mantenido constante en el tiempo, ni cuánto se ha perdido hasta hoy. O sea, estamos ante una función con 4 posibles variables; y ante ese hecho, la datación solo es válida en términos teóricos, para determinados cálculos standarizados en energía nuclear. Pero jamás para datar nada, pues ninguno de los factores implicados puede darse por seguro. ¿Se coge la idea?

Por otra parte, otra posibilidad de datación, es la del método Rubidio-Estroncio, válido para datar fechas menores. Así que, si todos los isótopos estaban presentes desde el inicio, ¿qué edad deducir, si esa misma muestra presenta, por ejemplo, en el mismo espectrómetro, la presencia de espectros indicando alto contenido de estroncio y bajo de rubidio, induciendo así solo unos miles de años?

¿Por qué considerarlo como ‘un error‘ de conteo, si el detector es tan capaz de ser sensible a una radiación como la otra? Yo les diré: Porque no es eso lo que se busca; las cosas en Ciencias, no se están llevando como en los tiempos de los grandes de la Física y la Química. No se busca hallar nada nuevo, sino coherencias con la teoría, al precio que sea necesario.

Ahora, se ‘quiere‘ que las cosas sean de una forma, y se dirigen todas las investigaciones en esa dirección, obviando apriorísticamente, sin detenerse un segundo para razonar, aquellas mediciones que indiquen una tierra joven, o un fósil de dinosaurio de solo unos pocos miles de años.

Ni siquiera piensan usar el Carbono14, [desintegración=5,730 años] para datar huesos de dinos, porque ‘no quieren‘ saber de una fecha que esté por debajo de los 65 millones de años. Si ocurriera algo así, la reacción es automática:

‘¡Imposible; es un hongo que ha ‘contaminado’ la muestra!’

Ese es el resultado obtenido, cuando se le permite a la filosofía incursionar en las Ciencias.

A pesar de todo, se enfrentan a un grave problema con el colágeno1 detectado en un hueso no fosilizado de Tiranosaurio Rex, porque se sabe empíricamente que, en las mejores condiciones de temperatura [7ºC], esta proteína solo dura 100,000 años; mientras que a 20ºC, lo más parecido a la normal… solo dura 2,000 años.

Y eso es una espina, pues a la coherencia con los dinosaurios mencionados en la Biblia, y los avistados por generaciones de marinos de todos los continentes, hay que sumar ahora la científica: ¡No tienen los millones de años que se pretenden achacarles!

Sin embargo, sí usan el C14, cuando interesa presentar un fósil, que cubra un ‘vacío de transición homínida‘, en un intervalo de unos miles de años. Ante tal ausencia de evidencias, entonces sí acuden al C14… ¡pues les dará lo que necesitan! Aunque asumiendo que su cantidad en la atmósfera se ha mantenido constante a través del tiempo. Pese a que nadie ha podido demostrarlo, y solo es una posibilidad, dan esa opción como hecho real: datan el fósil, obtienen los 30 o 40 mil años necesarios… ‘¡y subvención, fama, titulares y prestigio académico resuelto en un mismo paquete!

Es decir, no se usa si no resulta conveniente con lo que se busca; pero sí cuando es muy necesario presentar un ‘eslabón‘ del que se carece. Se desecha la influencia sobre la datación, que ejerce el declive exponencial que el campo magnético ha venido manifestando en los últimos años. Algo que incrementa la cantidad de radiación que penetra la atmósfera, y altera la creación de C14 en una cuantía imposible de calcular. No se considera tampoco, que, pese a la ignorancia sobre el ritmo de formación de C14 en la atmósfera desde los inicios hasta la fecha, este se asume como constante en el tiempo; toda una evidencia de intencionalidad dirigida.

Pero sobre todo, y esto es lo más importante, se desecha que cuando se somete una muestra a un espectrómetro, está dará tantas edades, como isótopos se registren en ella, cubriendo un entorno que puede ir desde los miles de años, hasta los miles de millones. Y si una es considerada como válida, las demás deben tener la misma consideración, pues han sido registradas por el mismo sistema, y por el mismo equipo.

Pero, ¿cómo se resuelve esta situación? Pues se va al ‘mapa geológico‘, el tratado místico sobre ‘los años que nunca fueron‘, se ve que el terreno ha sido considerado como de la era ‘terciaria’ y ¡voalá!: Usan el registro correspondiente al isótopo que más conviene a la fecha teórica, desechando el resto, tan científicamente válidos como el escogido… pero no el conveniente.

Así funcionan los sistemas de datación; así se dataron por ejemplo tres muestras de una única roca de dacita, sometida a polvo, cristal y fragmento. Así obtuvieron tres edades que cubrieron la ‘exactitud cronológica‘ de un periodo que cubrió desde 300, 000, hasta 2.8 millones de años, sobre una misma muestra que provenía de la erupción del volcán St Helen, Washington, y ocurrida… ¡Diez años antes!

Ese es el sistema considerado por los defensores del ateísmo geológico-evolucionista ‘científicamente‘ válido, y ‘altamente fiable‘, para ponerle muletas a un planeta que sería capaz de correr sin ellas, los 100 ms. en menos de 11 seg.

Otro recurso más, manipulador, tergiversador, anticientífico… pero altamente conveniente para apartar a Dios de su Obra, ante el ser humano. O mejor dicho, para intentarlo, porque aun quedan neuronas bien puestas en los cerebros, funcionando a tope, para identificar y denunciar la mentira, aunque traten de disfrazarla con impecables batas de laboratorio.

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FE, AMOR, OBRAS: EL MENSAJE CRISTIANO.

enero 15, 2009

Uno de los problemas más graves que enfrenta hoy el difundir la Palabra de Jesús, es la falta de convergencia en el mensaje. Según de qué iglesia provenga, se hacen evidentes las diferencias entre las distintas agrupaciones cristianas; y eso es malo. Tal falta de afinidad no aglutina, sino divide; satanás hace fiesta si dos cristianos dan enfoques distintos sobre un mismo planteamiento: pues a río revuelto… ganancia de pescadores. Y el pescador de enemigos de Dios, sabe que cada humano con conceptos distorsionados del mensaje de Cristo, es un virtual aliado potencial: una herramienta en sus manos, si es ‘trabajado‘ desde la debilidad en la fe provocada por un mensaje distorsionado… u omitido.

Más frecuente de lo debido, se hace evidente una pugna por el poder religioso, con independencia de la confesión que se trate. Cada quien sueña con representar la Verdad de Cristo; pero al igual que se falsea el mensaje y se crucifica al Señor si se propugna la Palabra bíblica ante una congregación, siendo pedófilo en la vida privada o violando el legado del Señor de cualquier forma, también se aflige a Cristo, cuando la jerarquía eclesiástica decide ‘trasladar’ al pedófilo, y con él al problema, para acallar rumores, pese a que la propia Biblia estipula que ante caso grave de falta, solo cabe el alejamiento de la iglesia.

Por otra parte, también si se ‘soslaya y/o evita’ cualquier frase del Crucificado, le estamos siendo desleales, y nos estamos revistiendo de una autoridad, que solo Él personalmente puede conferir. Algo ratificado con énfasis en su aviso, en Mateo 5:18:

Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido.”

Sin embargo, desde la personal investidura de ‘docto de la iglesia’, más de lo debido, se decide que no resulta ‘políticamente correcto’ usar advertencias bíblicas que inculquen miedo en los creyentes, aunque sean avisos del mismo Jesús. Y se hace, solo para dar un enfoque ‘distinto’ al de los considerados, grito en pecho, como ‘adversarios’ cristianos. Adversidad más que manifiesta, por ejemplo, en los constantes encuentros entre católicos y protestantes en el Ulster. ¿Hay algo que pueda entristecer más a Cristo que ese espectáculo?

Y es que el enfoque de ‘no decir lo mismo que el otro‘ es un grave error, pues esto no es una lucha comercial; la idea no es la de ‘vender’ un coche ni emular en adeptos. Nadie que se confiese cristiano cumple su deber, si omite o adultera cualquier frase legada a nosotros por el propio Jesús. Si queremos ser fieles a Él, no hay más opción que ser leales a la Palabra, delegada en nosotros: Su voto de confianza. Algo que nos compromete a actuar según sus expectativas, y que Él mismo se encargó de dejar bien claro en nuestros corazones, al advertirnos:

Cuídense de los falsos profetas. Vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces. Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los cardos? Del mismo modo, todo árbol bueno da fruto bueno, pero el árbol malo da fruto malo. Un árbol bueno no puede dar fruto malo, y un árbol malo no puede dar fruto bueno. Todo árbol que no da buen fruto se corta y se arroja al fuego. Así que por sus frutos los conocerán. “No todo el que me dice: ‘Señor, Señor’, entrará en el reino de los cielos, sino sólo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Muchos me dirán en aquel día: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros?’ Entonces les diré claramente: ‘Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!‘ [Mat 7:15-23]

Analicemos: “sólo el que ‘hace’ la voluntad de mi Padre“. Si en algo se caracterizó el Señor, fue en ser conciso en sus sentencias. El verbo ‘hacer‘ implica ‘obras‘; no hay otro efecto recto del ‘hacer‘ que involucre algo distinto al ‘obrar‘. Y lo ratifica varias veces en el mismo párrafo: ‘frutos buenos‘, ‘frutos malos‘, seguido de un enérgico: ‘Todo árbol que no da buen fruto [obra], se corta y se arroja al fuego.’

Ahora bien, muchas veces, pese a haber sido perdonados, se nos somete a pruebas muy difíciles. En el libro de Job, podemos leer: ‘Por medio del sufrimiento, Dios salva al que sufre; por medio del dolor, le hace entender.’ Y el propio Pedro, testimonio vivo junto a Juan, lo puntualiza, en 1ªPe 5:8-10:

Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. Resístanlo, firmes en la fe, sabiendo que sus hermanos en todo el mundo están soportando la misma clase de sufrimientos. Y después que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables.”

También Pablo; probablemente el más castigado por las pruebas, según refiere en 2ªCo 11:26, peligros en ríos, con bandidos, perseguido por compatriotas, por gentiles; peligros en la ciudad, en el campo, y naufragios en el mar. Peligros de parte de falsos hermanos; trabajos y fatigas. Muchas veces sin dormir; sufriendo hambre y sed, y muchas veces quedándose en ayunas, con frío y desnudez… y conociendo casi todas las cárceles romanas. Nos habla de ello, en Rom 8:35, evidenciando su fortaleza en la fe:

¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el peligro, o la violencia?

Respondiéndose a sí mismo, en Rom 8:39:

…ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor.”

Y ahora, pasemos al objetivo de este artículo: pese a su amor, manifiesto en su crucifixión a favor de nuestro perdón, el Señor no regresará con ramos de rosas. Vendrá a juzgarnos por nuestras obras. Se presentó como humano, regalando amor por donde pasara, curando a cada pecador que se cruzara en su camino, y perdonando sus faltas… pero advirtiendo a cada uno que no pecara más. Quien diga otra cosa, tiene que ser consciente del peligro de distorsionar la Palabra de Cristo, aunque piense que tiene la razón… porque si nuestras palabras no están en sintonía con Él, serán ellas mismas las que nos castigarán:

Pero yo les digo que en el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de toda palabra ociosa que hayan pronunciado. Porque por tus palabras se te absolverá, y por tus palabras se te condenará.” [Mat 12:36-37]

Y también, en Mar 8:38:

Si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en medio de esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.”

Y concluye en Mat 22:14:

Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.”

Si algo identificó al Señor, fue que ninguna frase suya resultó pueril; cada una persiguió un objetivo: donde habló de fe, nos aclaró que la fe salva… y habló de ello muchas veces. Sin embargo, también especificó cuál era la acción inmediata a la fe… y lo que cada acto de fe exigía para el futuro.

Mediante el testimonio vivo de Juan, su apóstol preferido, quien murió casi centenario, nos acercamos al suceso del hombre que llevaba 38 años enfermo, sanado por Jesús, gracias a su fe [Jn 5:5], a quien el Señor le dejó las cosas claras respecto a que, independiente de haber sido salvo, su futuro dependería de sus obras.

Después le halló Jesús en el Templo, y le dijo: “He aquí, eres ya sano; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor.” [Jn 5:14]

Y es que la carrera del cristiano no tiene fin: ‘La fe demanda de toda una vida; la traición a ella, un solo instante.’ El ejemplo lo tenemos en el mismo Pablo, el apóstol de la fe, que alude a ‘una espina clavada en el cuerpo‘, cuyo retiro le pidió 3 veces a Cristo, obteniendo por respuesta: ‘mi poder se perfecciona en la debilidad

Es decir; aun después de haber sido perdonados y salvos, por la gracia del Señor, nos vemos sumidos en tentaciones, que el propio Cristo reconoce. Un solo momento de fe quebrada, puede conducir al error de obrar mal… y ocupar un lugar de juicio ante quien vendrá a juzgarnos a todos: a cristianos y a no cristianos, pero con el agravante de su sentencia, en Lucas 12: 47-49:

El siervo que conoce la voluntad de su señor, y no se prepara para cumplirla, recibirá muchos golpes. En cambio, el que no la conoce y hace algo que merezca castigo, recibirá pocos golpes. A todo el que se le ha dado mucho, se le exigirá mucho; y al que se le ha confiado mucho, se le pedirá aun más. He venido a traer fuego a la tierra, y ¡cómo quisiera que ya estuviera ardiendo!”

La palabra ‘fe’, aflora 246 veces en el nuevo testamento; ‘amor’:120 veces; y ‘obras’ [plural]: 89 veces + ‘obra’ [singular]: 48 veces, para un total de 137 repeticiones. ¿Qué instrucción debemos sacar de esto? ¿Hay prevalencia de alguna sobre otra? Leamos las afirmaciones del Señor, legadas a través de la Biblia:

Fe: ‘Cuando entró en la casa, se le acercaron los ciegos, y él les preguntó: “— ¿Creen que puedo sanarlos?” ‘—Sí, Señor— le respondieron.’ Entonces les tocó los ojos y les dijo: “—Se hará con ustedes conforme a su fe.” [Mat 9:28-29]

Amor: “Por esto te digo: si ella ha amado mucho, es que sus muchos pecados le han sido perdonados. Pero a quien poco se le perdona, poco ama.” [Lucas 7:47]

Obras: ‘Entonces oí una voz del cielo, que decía: “Escribe: Dichosos los que de ahora en adelante mueren en el Señor.” “Sí — dice el Espíritu—, ellos descansarán de sus fatigosas tareas, pues sus obras los acompañan“.’ [Ap 14:13]

Y la única vez que se evidencia comparación bíblica entre las tres, es en el último aviso de Cristo, en Ap 2:19:

Conozco tus obras, tu amor y tu fe, tu servicio y tu perseverancia, y sé que tus últimas obras son más abundantes que las primeras.”

Creo que no es necesario hablar más sobre esto; el Señor nos enseña qué es lo que estará bajo su análisis: el conjunto fe, amor y obras. Un trío inseparable el día de su juicio. Ojalá todos seamos capaces de verlo, y seamos lo fieles que se nos requiere, en la transmisión de sus Instrucciones y Enseñanzas. Su ‘Manual de Comportamiento‘ que nos preparará para ser considerados ‘aptos‘ en el día de su juicio… [ese en el que ‘muchos serán los llamados, pero pocos los escogidos‘], no debe ser alterado, bajo ningún concepto.

Por fe en Su resurrección, creemos en la vida eterna propugnada. Y por fe creemos que solo perdonando desde el amor a quienes nos ofenden, resultaremos perdonados. Así como que solo desde ese amor, seremos capaces de hacer las obras que nos conducirán al premio que con fe esperamos.

Fe, Amor, y Obras: Que el Señor nos haga fieles a su Palabra.

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LA FAMILIA ES PLAN DE DIOS, NO HERRAMIENTA POLÍTICA.

diciembre 28, 2008


Abogad siempre, disciplinados en el Proyecto del Hogar


Ayer estuve viendo por la TV un debate sobre la ‘Misa por la familia’. Y la porfía, aunque se celebraría en el mundo entero, se centró en el acto litúrgico que tendría lugar en la madrileña Plaza de Colón. Una parte defendía el derecho a salir a manifestarse, alegando que nadie se cubre de ceniza cuando la desvergüenza ‘gay’ sale a la calle subida a carrozas, haciendo todo tipo de manifestaciones obscenas, mientras una familia que desea darle una educación moral diferente a sus hijos, ve inflingidos sus propios derechos, y se siente condenada a no salir a la calle a pasearles, porque las leyes del estado les desamparan. La contraparte, ‘los progre‘, alegaban que estaban contra la manifestación, porque la consideraban no religiosa, sino política.


Pero yo me pregunto: ¿es que hay algo no político en esta sociedad? Las luchas de ideas, todas, de una u otra forma se convierten en pugnas políticas; y en este caso específico, más aun. Se autorizó toda fiesta homosexual impúdica, sin tener en cuenta para nada la posible influencia sobre la niñez… porque se consideró ‘políticamente correcto’. Sin miedo a pecar de difamación, yo digo que en la aprobación de esas ‘autorizaciones’, así como en la que concede la adopción de niños a parejas del mismo sexo, predominó el derecho a la lascivia, sobre el derecho a la inocencia que corresponde a la infancia.


Y esa ‘injusticia’, está mellando incluso los propios órganos del estado creados en utopía para asegurar la ‘justicia’ en todas las decisiones judiciales. Analicemos: el juez Calamita fue procesado en Madrid, penado a dos años de inhabilitación por sus propios colegas, acusado de no tramitar la solicitud de adopción de un niño, por parte de una lesbiana que convivía con la madre biológica. Poco antes, esta misma institución, sentenció ‘justicia’ sobre el caso sevillano, la negligencia del juez Tirado, que dejó en la calle a un pederasta que luego violó y asesinó a la niña Mariluz, ‘condenándolo’ solo a 1500 € de multa.


El bastón de mando justiciero, está en manos del corporativismo. Es inadmisible que una negligencia que acabó en muerte solo sea multada con 1500€, mientras que otro juez, por fidelidad a su convicción cristiana, sea alejado dos años de los órganos del Poder Judicial. No importa cuánto griten desde la otra orilla: fue un juicio político… Y ambos afectaron a familias.


La familia está siendo víctima de la inquisición gay. Cualquiera que dice algo en su contra pierde su empleo, es juzgado y condenado al ostracismo y presentado como enemigo público. La degeneración homosexual y totalitarismo gay, no contento con abrirse un hueco en las aulas en la asignatura mal llamada ‘Educación para Ciudadanía’, ha impuesto además, trono en la Magistratura.


Y ocurre esto, porque se ha convertido al laicismo en la punta de lanza del Gobierno. El apoyo legislativo a la institución matrimonial se ha reducido a la mínima expresión; por ir a más, se ha ido a menos; se degrada el concepto de familia a escalones que conducen al mismo nido de satán. Y tal diseño se hace extensible al ámbito educativo: por ‘simpatizar’ con la cada vez mayor fuerza votante que representan los homosexuales de ambos sexos, se hace un pacto con el diablo, y se condena a la familia al ostracismo, en lugar de auxiliarla, por su papel esencial en la transmisión de valores y ética.


La ofensiva laicista se oculta bajo una interpretación falaz de los derechos humanos, reconociendo los que resultan convenientes, y obviando los que no lo son. La familia, como célula básica de la sociedad, exige al poder político una actitud activa para su protección social y económica, que está muy lejos de las expectativas iniciales. En su lugar vemos un radicalismo ideológico eliminando el Crucifijo en las aulas, mientras apoya una ‘Ley de la Memoria Histórica’ cuyo único objetivo es meter debate en la sociedad, dividiéndola, según interesa al enemigo de Dios.


La evocación eucarística con motivo del Día de la Sagrada Familia, incluye una conexión con Roma para escuchar el mensaje del Papa y la misa presidida por el cardenal arzobispo de Madrid, a la que asistirán cerca de cuarenta obispos de diferentes diócesis españolas. Se defenderá el único concepto de ‘familia’ posible: el de aquellos biológicamente preparados para concebir y procrear. Una valiente oposición a conceptos políticos que nada tienen que ver con la Verdad, sino que la enfrentan de forma irracional.


La Familia debería ser defendida como el núcleo moral de la sociedad; según todas las encuestas, es la institución más valorada en España. Jesús nos habla continuamente de la importancia que Él le da y le dará al amor en su hora de justicia, y la familia es la mejor vía para trasmitir esos valores: un hogar fundado y alimentado en los conceptos cristianos, es la mayor manifestación de desinterés y entrega, y la mayor trinchera contra el egoísmo y materialismo que la parte atea de la sociedad pretende promover.


No hay oportunidad mayor que la de estos tiempos, para apelar a la familia como el epicentro de la maquinaria que podrá solventar estos meses de graves dificultades. Una familia imbuida en la fe cristiana, ayuda a soportar las tensiones de la crisis y del paro; así como la discrepancia y las malas experiencias sufridas en entornos personales. La familia cristiana da abrigo; el incremento de hogares cimentados en Cristo constituye la mejor esperanza de la humanidad, y será bendecido por la propia gracia del único Dios Creador.


Quiero dedicar esta página de hoy a toda iglesia que se confiese cristiana: la gran familia de Cristo, para que en ella reine la unidad, el amor y la alegría, dando contención a todas las familias. Pero también a todas las familias del planeta. Quiero que todos oremos por los maridos y las mujeres, para que vivan su amor conyugal, asumiendo con compromiso la entrega de la vida, y convirtiendo cada hogar en una proyección de la Familia de Nazaret.


Quiero orar desde aquí por los padres de familia desempleados, para que hallen en Cristo la esperanza y la fortaleza para seguir luchando con dignidad por el sustento de sus familias. Y también por los hijos, para que la familia, desde el amor responsable, les guíe y ayude a desarrollar un carácter maduro que condicione desde la fe en Jesús, su proyecto de vida personal. Quiero orar por los novios, para que piensen en el matrimonio con amor y responsabilidad desvelando en el amor el proyecto de Dios para sus vidas.


Y por último, deseo orar por los gobernantes, para que atinen más con la justicia, considerando que el concepto de familia se extrapola de la opinión política y tiene frontera en la Biología. En el contexto humano, solo puede ser considerada como familia, la unión de seres capaces de incrementar la sociedad mediante la procreación y la multiplicación genética de la especie, según el proceso de semen-óvulo, dispuesto en la naturaleza.


Que el Señor les ayude a llevar a las familias a vivir con decoro su misión social, recibiendo todo el apoyo necesario para educar a sus hijos de la forma que decidan, porque es un derecho elemental, adjudicado en el mismo momento en que se firma el acta de matrimonio, y santificado por el mismo Dios, el único dador de vida.


Jesús, prácticamente desde su primera aparición como hombre, habla del amor entre los seres humanos, destacando la importancia que tiene, incluso, para nuestro propio perdón: ‘El amor te hará inocente‘, dice el Señor. Y como siempre, este consejo de Cristo no fue para cubrir un espacio de tiempo, haciendo comentarios sin sentido, sino que nos instruye sobre la mejor manera de vivir, para que nos vayan bien las cosas.


El incumplimiento de sus instrucciones se manifiesta en los miles de focos de violencia que vemos entre distintos países, y aun, dentro de un mismo país. No basta pues con el amor individual dentro de una familia, sino que debemos alimentar el amor entre todos los seres humanos, como miembros que somos de la gran familia creada por Dios.


Hermanos: abrámosnos al reconocimiento de que solo el amor nos hará inocentes ante el Juez con toga de talla única. Piensen por qué el amor nos hace sentir mejor que el odio; ¿por qué no amarnos tal como somos, si todos somos de una misma familia?


Padre Creador, haz que cada familia humana en el mundo, se llene de la fe en tu Hijo Jesús, nacido de la Virgen, y mediante el Espíritu Santo, para que en estos tiempos difíciles, tu palabra de promesa alimente a todos los hombres, y todos los hombres se vuelvan a ti, que eres la fuente de toda solución. Permite que los pensamientos y obras de cada padre y madre implicados en la sociedad, sean guiados por tu propia bendición, para el bien de su núcleo, y así, de todas las familias del mundo. Actúa Señor, para que los hijos logren hallar en su familia, su propio crecimiento en la verdad y el amor.


Haz que el amor fortalecido en las instrucciones de Cristo, de donde se deriva tu Proyecto del Hogar’, sirva de solución ante debilidades y crisis por las que a veces atraviesan familias de todo el mundo. Permite Dios mío, en el sagrado nombre de Jesús, la unión de toda tu iglesia, entre todas las naciones de la Tierra, para que seamos más capaces de responder a todas las expectativas que Tú has depositado sobre todos los que aseguramos reconocerte y amarte.

Te lo pido Señor, en el sagrado nombre de tu Hijo Jesús, abrazado a su promesa, pues Él nos dijo que todo lo que te pidiéramos, fundamentados en Él, nos sería concedido por tu gracia. ¡Amén!

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JESÚS: LA VERDADERA FIESTA DE LA NAVIDAD

diciembre 25, 2008


…Porque este pueblo se me sacrifica, y con sus labios me honra, mas su corazón se alejó de mí; y su culto con que me honra fue enseñado por mandamiento de hombres; por tanto, he aquí que yo volveré a hacer obra admirable entre este pueblo con un milagro espantoso; porque la sabiduría de sus sabios se perderá, y la prudencia de sus prudentes se desvanecerá.” [Isa 29:13-14]… “y los errados de espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina.” [Isa 29:24]

El mundo cristiano celebra hoy un aniversario más del nacimiento del Cristo, en la aldea de Belén, lugar donde los profetas habían anunciado que nacería el Mesías (Miqueas 5: 2). Una ciudad situada a unos 9 km al sur al sur de Jerusalén, y enclavada en los Montes de Judea, en la Cisjordania de hoy, administrada en la actualidad por la Autoridad Palestina, y con unos 30.000 habitantes, mayormente cristianos.

Sus orígenes corresponden a la histórica tribu de Judá, también cuna de quien daría una gran fuerza política al naciente reino de Israel, y bajo el cual se adquiriría un gran esplendor: el rey David (1ªSamuel 17:12). Siglos después, por voluntad de Dios, nació allí un descendiente suyo: Jesús, llamado el Cristo. (Lucas 2: 4-15; Mateo 2:1).

Precisamente, el nacimiento del Señor en este lugar se debió a que José, esposo de María, era descendiente de David, y un edicto del imperio romano dominador, hizo que sus habitantes acudieran a su localidad de origen para empadronarse, con el objetivo de hacer el censo fiscal.

Y ambos orígenes son una nueva manifestación de ese misterio de Dios, que propugna que muchos ‘últimos‘ serán primeros, y que muchos ‘primeros‘ serán los últimos: un llamado a la humildad que se espera de todos los hombres. El rey más grande de Israel nació en cuna de pastores, y creció él mismo, como pastor de ovejas. El Rey del Sión definitivo, nació en un humilde pesebre, entre animales y pobreza, y fue, Él mismo, pastor de humanos.

Es decir, con la llegada de este día, se accede a la oportunidad de festejar el advenimiento del Señor. Sin embargo, la tradición se ha ido dejando infiltrar por el paganismo, y la fiesta de Navidad, para muchos, no es más que otro pretexto para borracheras, sexo, drogas, violencia… todo lo que conspira contra las verdaderas enseñanzas del mismo que se pretende homenajear.

Pero el nacimiento de Jesús no fue un acontecimiento del contexto humano; no nació porque un hombre y una mujer decidieron tener hijos, sino porque el mismo Dios quiso enviar a la Tierra a su propio Hijo, para que diera testimonio de Él; delegó en el espíritu primigenio que incluso había tenido intervención activa en la obra de la Creación, según nos relata en testimonio, un alegato viviente de todas las obras de Jesucristo, el apóstol Juan:

En el principio ya era la Palabra, y aquel que es la Palabra era con el Dios, y la Palabra era Dios. Este era en el principio con el Dios. Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fue hecho.” [Juan 1:1-3]

El nacimiento de Nuestro Señor Jesús entre los humanos, fue la segunda parte de un plan previsto por el mismo Dios desde siglos antes, con el anuncio del Mesías, en 1ª Samuel 2:10:

El SEÑOR juzgará los términos de la tierra, y dará fortaleza a su Rey, y ensalzará el cuerno de su Mesías.”

O sea, no se trata de una historieta sacada a la luz por unos cuantos locos que ‘ven visiones y hablan con espíritus‘, sino de historia cronológicamente congruente, que el propio Dios ha puesto en manos de nosotros. Y pese a valerse para ello de diversas personas, en distintos lugares geográficos, en disímiles épocas, el objetivo de la trama resulta coincidente: la redención de la humanidad.

Aunque la Ciencia se jacta de sabiduría, basando esta en lo que resulta palpable a los sentidos con los que Dios ha dotado al hombre, ignora lo esencial: la presencia del espíritu… y lo que resulta más importante aun: la existencia de distintos tipos de fuerzas espirituales que ejercen poder sobre el ser humano. Y el pecado, la causa por la cual el Espíritu del Hijo de Dios se hizo hombre, se manifiesta gracias a que nuestro espíritu interior se abre a la influencia de fuerzas espirituales enemigas de Dios, que habitan en una dimensión no asequible, porque la nuestra, la 3ª, está subyugada por una 4ª Dimensión, invisible para la Ciencia.

Esta 4ª Dimensión corresponde a un mundo angélico, fraccionado a su vez en dos grupos: los que se rigen por las leyes de Dios, y los sediciosos, subyugados por satanás. Ambos tienen influencia sobre el nuestro… y Dios le da al hombre el libre albedrío para decidir a cuál influjo ceder; es un proceso imprescindible, pues será nuestra actitud dinámica y espiritual la que nos ubique en un punto de la cuerda tensada desde extremos opuestos.

Será la posición que cada ser humano adopte, la que defina la tendencia espiritual de cada individuo, y eso permitirá que cuando seamos pasados por la ‘criba‘ de Jesús, se nos elija o no, para vivir en un mundo de justicia eterna, bajo las leyes del Dios Omnipotente. Obviamente, los rebeldes no tendrán cabida en ese mundo final y definitivo que será regido por Jesús, pues resultarían la mala levadura, que leudaría la masa seleccionada.

La única causa de desobediencia, es el pecado. Nos gustan las cosas que Dios repudia, porque el pecado entró al mundo a través de Satanás, el jefe rebelde de las fuerzas espirituales que violan el reglamento establecido por Dios, y que, como miembros de la 4ª Dimensión espiritual, ejercen influencia sobre todos nosotros.

Se codicia la mujer de otro, o el marido de otra; el corazón se subordina ante los lujos, la vanidad, la soberbia, la envidia… Se roba, nos entregamos al alcohol y las drogas, se ejerce violencia contra los semejantes, se viola a niños y a adultos, se asesina; unos se prostituyen sexualmente… y otros acuden a la llamada de la prostitución. Se practica la homosexualidad entre mujeres y hombres; mentimos para conseguir lo que deseamos, y luego volvemos a mentir, una vez que ya hemos sido saciados. Nuestros ojos inquietos se sumerjen de nuevo en la búsqueda de una nueva necesidad.

Siempre estamos insatisfechos; y lo estamos, porque nuestro espíritu no está en resonancia con las fuerzas espirituales de los ángeles de Dios, constantemente a nuestro lado, intentando que nos abramos a ellos, que conozcamos la Verdad. Nos alejamos de la instrucción de Jesús.

Las tendencias que nos llevan a hacer todo lo que está censurado por las leyes del Creador, no son una causa genética, sino espiritual. No está enfermo el ladrón, ni el asesino, ni los que se prostituyen ni nadie que transgreda cualquiera de los mandamientos. No están enfermos los homosexuales; y no lo están, porque su organismo continúa comportándose como lo que son, aunque no quieran serlo: las lesbianas tienen sus ciclos de menstruación, y pueden ser madres si se unen a un homosexual varón, orgánicamente apto para la erección e inseminación diseñada para los hombres.

Todo el que siente apego a lo que vaya contra lo establecido por Dios, no es más que un monigote en las manos de las huestes de satán; se es víctima de la debilidad del espíritu, por alejarse del Espíritu de Dios. Algo sobre lo que el apóstol Pablo nos instruye, en Efesios 6:11-12:

Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del siglo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los cielos.”

Y para eso nuestro Señor habitó entre los hombres; constantemente alertaba sobre el peligro del pecado, mientras hacía curaciones de todo tipo, resurrecciones de muertos incluidas, para demostrar su Poder, consciente que, debido a nuestra fe débil solo somos susceptibles a creer en aquello que nuestros ojos pueden ver.

Buscaba influencia sobre el frágil corazón humano, para que le creyeran, para que confiaran… para que se le entregaran en fidelidad, aunque el mismo demonio susurrara en los oídos, y sembrara en el corazón todas las dudas posibles, haciendo uso de su capacidad de subyugarnos. Jesús sabía que su enemigo espiritual, por pertenecer a su misma dimensión, puede influir sobre nosotros; y puso en nuestras manos el arma más potente del cristiano: la fe, y el amor a Él, para vencer a la muerte, que es la última consecuencia del pecado.

Nuestro Señor se entregó en la Cruz por nosotros, para que todos pudiéramos tener la opción de una vida eterna bajo su reinado; con su sangre pagó el precio de perdón por nuestras faltas. Él llevó nuestras culpas en su cuerpo, sobre el madero, para que nosotros siendo muertos a los pecados, vivamos en su justicia, sanados por sus heridas y bautizados con su sangre. Nos dice que solo exige contrición sincera, no importa lo que hayamos hecho: arrepentimiento, etapa de prueba para demostrar que nuestro nuevo camino es definitivo y somos capaces de enfrentar las tentaciones, y luego su clemencia concluyente. Su reino se establecerá de todas formas; ninguno de nosotros podrá impedirlo, pues es la voluntad del mismo Dios que así terminen las cosas, así que el final individual está en las manos de cada uno.

Jesucristo resucitó de entre los muertos al tercer día de haber sido sepultado; no 72 horas después, como intentan señalar algunos, para meter contradicción en la Palabra de Dios y restar credibilidad y fe, sino al 3er día. Le crucificaron un viernes y fue enterrado; pasó el sábado, y llegó el domingo, el día en que se apareció a sus seguidores. Juan y Pedro, testigos directos de esto, colaboradores y alumnos suyos durante 3 años, presentes durante su apresamiento, castigo, crucifixión, sepultura, y aparición posterior, han dejado testimonio escrito de ello.

Sus palabras han vencido al tiempo y están ahí, al alcance de todo aquel que desee leerlas. Hoy es un buen día para hacerlo, sabiendo que el Señor estará con quien se le entregue.

Mateo también nos dejó escrito muchas de las enseñanzas de Jesús; y yo no puedo terminar sin exponer la que considero más apropiada, la que el Señor me entregó esta mañana, cuando le pedí que me ayudara a escribir estas palabras de homenaje en su cumpleaños.

‘…Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir’: “Arrepentíos, que el Reino de los cielos se ha acercado.” [Mat 4:17]

¡Feliz aniversario Señor! Ven pronto; quienes confiamos en ti te estamos esperando.

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LA CIENCIA, LA FE… Y SU AUSENCIA

noviembre 26, 2008

Y dijo el Señor… “¿ Y Dios no defenderá a sus escogidos, que claman a él día y noche, aunque sea magnánimo con ellos? Os digo que los defenderá presto. Pero cuando el Hijo del hombre viniere, ¿hallará fe en la tierra ?” [Lucas 18:6-8]

No resulta difícil entender por qué ateos y agnósticos defienden el darwinismo naturalista: un mecanismo materialista, innecesariamente procedente de una inteligencia invisible, les proporciona un apoyo excelente para el enfoque del mundo, según sus corazones. Pero, ¿por qué razón, científicos que se dicen cristianos, aprueban, el pretencioso desafío de los naturalistas metafísicos que controlan una ciencia pro evolucionista? ¿Por qué a veces ellos mismos resultan incluso más vehementes a la hora de neutralizar cualquier visión científica de la vida, a partir de un diseño inteligente?

No tengo dudas sobre la respuesta: porque son contemplativos, tras gafas erróneas.

A veces citan el ‘prejuicio creacionista’, incluso antes de valorar lo que se plantea, sin siquiera entrar en un análisis racional. Así, ellos mismos dan evidencias de ese prejuicio que atribuyen a los valedores del Diseño Inteligente, incapaces de abrirse ni siquiera al peligro de error, al dar una valoración científica a favor de la evolución; en realidad, el subconsciente de todo evolucionista es condicionado por un cartel a su entrada: ‘ACCESO PROHIBIDO A LA INTELIGENCIA Y AL DISEÑO.’

La evolución tiene voces importantes en Hawking, Weinberg, Gould, Davies, Crick, Dawkins, Futuyma, Suzuki, Sagan, Johanson, Leakey. También, muchos informadores se hacen eco de ellos en medios de comunicación masivos como la TV o en la prensa escrita o libros de textos ‘educativos’. Todos hablan en nombre de la ciencia, y los más vehementes, como Dawkins y Sagan, han sido premiados por la Royal Society británica y la National Academy of Science de los Estados Unidos. Es decir, todo indica que cuentan con el respaldo de organizaciones científicas muy prestigiosas.

Un naturalista metodológico jamás conceptuará la ciencia, sino como un sondeo en busca de las mejores teorías naturalistas. Los orígenes de la información genética o de la conciencia, jamás serán aceptados con implicaciones sobrenaturales; dogmáticamente presuponen que todos los eventos de la evolución tienen que ser atribuidos a causas no inteligentes… que paradójicamente antecedieron incluso a la hipotética ‘evolución‘ de la inteligencia.

Mas no se trata de si la información genética surgió por combinación de azar y leyes químicas, sino sencillamente de ‘cómo ocurrió este proceso’. No puede decirse: ‘sucedió así‘, y quedar tan panchos, como si en la práctica, los milagros se manifestaran continuamente por todas partes, en todos los puntos del planeta.

El gran problema es que, aunque la Ciencia observada en cada esquema de la Creación, ha sido enfáticamente desviada de su Creador, esquinándola al rincón asignado al ámbito de la religión, y excluyéndola de lo científico, ciertos naturalistas metodológicos se autonominan teístas. Con este ‘especial’ teísmo interpretan los resultados globales de la ciencia [todo suceso estaba bajo el control de Dios], pero sin efecto sobre cómo razonan sus ‘conclusiones científicas

Unos y otros, en esa inaudita amalgama de creyentes y ateos arrimando el hombro e influyendo juntos sobre el corazón humano, para apartar a Dios de su obra, tropieza con una gran piedra de obstáculo: el origen de la información genética y de la conciencia humana. Sus causas no inteligentes resultan incomprensibles, del mismo modo que un ordenador y un libro no se pueden ubicar manando de la nada.

El inicio del libro de Dawkins The Blind Watchmaker [El Relojero Ciego], textúa: ‘La biología es el estudio de cosas complicadas que dan la apariencia de haber sido diseñadas con un propósito.‘ O sea, Dawkins, igual que otros naturalistas, ve lo obvio del diseño; pero, indaga en la dirección contraria: una causa no inteligente. Hablan de los prejuicios del científico creacionista cristiano, sin manifestarse sobre el propio prejuicio evolutivo que descarta desde el inicio, todo cientificismo en la dirección de las evidencias, prefiriendo ir contra estas, en la búsqueda del polo contrario al que esas evidencias indican. Y luego le llaman ‘ciencia‘ a lo que hacen… Recoge y vámonos.

Un biólogo evolucionista niega que su punto de vista esté basado en una devoción apriorística al naturalismo sin análisis, pero ve toda alternativa a la evolución, cómo un creer en que la tierra es plana; están cerrados a cualquier otra posibilidad científica.

Por otro lado, un naturalista teísta es un ‘creyente’ que ve al darwinismo como perspectiva correcta, y el mejor camino para comprender cómo surgieron los seres vivos. Y esto en sí mismo, constituye un serio problema que muchos eligen ignorar, pues esos científicos se declaran cristianos, pero testifican sobre un Jesús mentiroso, al negar al Adán primigenio, sin homínidos intermedios, que el propio Cristo citó en Mat 19:4:

‘¿No han leído que en el principio el Creador ‘los hizo hombre y mujer‘…

Parecen apoyarse en una fe de ‘Dios siempre al control‘, con prehumanos incluidos… pero en realidad manifiestan falta de fe en el legado que Jesús nos dejó a través de testigos como Juan y Pedro, que le vieron, le tocaron, oyeron sus instrucciones durante tres años, le vieron morir y resucitar, y nos cuentan estos hechos. Esta es la razón por la que los teístas-evolucionistas, son en realidad una minoría marginada en el contexto científico, siempre a la defensiva. Intentan proteger su realce profesional, restringiendo su teísmo a la vida privada, ocupando una posición indistinguible del naturalismo… pero como reza el refrán:

No se puede estar con Dios y con el diablo.

O como profetizó el mismo Jesucristo, en Lucas11:23:

El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.

Sus compromisos puntuales entre naturalismo en la religión, y naturalismo en la ciencia, tienen en realidad poco peso en el mundo científico, pues se reconoce su ajuste forzado entre líneas de pensamiento en conflicto; un pujo para mantenerse en la línea respetable de la ciencia humana, humillando a la propia Ciencia de Dios.

La teoría neodarwinista ortodoxa [la microevolución se extrapola a la macroevolución] intenta explicar cómodamente la historia, desde el primer organismo hasta los humanos. Se presenta como juicio científico e incluso como un ‘hecho’, en escuelas, museos y muchas instituciones. Pero la teoría del linaje común [de alga a todo ente viviente], no es explicación satisfactoria de la sistemática de la clasificación.

Los supuestos antepasados comunes de los fílums, por ejemplo, andan perdidos. Los trilobites, considerados por el evolucionismo como miembros extintos del fílum Arthropoda, dentro del cual se clasifican en la actualidad los insectos modernos, dejaron un registro fósil amplio y minucioso, supuestamente, 540 millones de años antes que apareciera el ser humano. Y ya mostraban entonces, ‘al igual que sus sucesores modernos‘, complejos cuerpos segmentados, sistema nervioso cefalizado, apéndices articulados y pleódopos, antenas, ojos compuestos… ¿De qué bichos ‘evolucionaron ? ¿Por dónde se ve asomar la evolución en estos casos?

Sin embargo, la descendencia común se considera axiomática; jamás se pone en duda. Mas no es axioma, sino una vacilante hipótesis plausible, debido al fracaso general en el intento de identificar antepasados fósiles específicos para especies importantes.

Estamos sumidos en el prejuicio; [palabra planteada para denigrar enfoques]. Unos dicen tener una perspectiva racional, por tanto, asumen que la contrapartida tiene un prejuicio y está ofuscada, sin remedio. Pero todos tenemos un punto de vista, y la palabra ‘prejuicio‘ se adecúa para cualquier visión que limita las posibilidades que la mente pueda considerar. Un prejuicio racial o religioso puede inducir a rechazar a un trabajador perfectamente calificado. Asimismo, el evolucionismo es un prejuicio que limita la mente, al confinar opciones susceptibles de una consideración seria.

Con cierta frecuencia se citan a científicos creyentes que apoyan la teoría de la evolución, como evidencia de notables que han sido ‘capaces’ de sobreponerse a ‘prejuicios ancestrales’. Pero solo son débiles de la fe que se han dejado someter ante hipotéticas evidencias, en realidad inexistentes, pues la verdadera evidencia, es que hay un programador excluido del programa obvio existente en el ADN, así como hay un Instructor excluido de las instrucciones que esta molécula contiene. De la misma forma que se cuidan mucho en excluir al codificador, de la evidente codificación que encripta y minimiza la información de cada proteína.

Un ejemplo de esto que siempre cito, porque es vital que se visualice, y por razones de espacio, es la información genética que codifica la secuencia de una proteína, con solo varias decenas de aminoácidos: la hormona concentradora de melanina:

atg (inicio) gca aag atg aat ctc tct tcc tat ata tta ata cta act ttt tct ttg ttt tct caa ggt att tta ctt tca gca tcc aag tcc ata aga aat tta gat gat gac atg gta ttt aat aca ttc agg ttg ggg aaa ggc ttt cag aag gaa gac act gca gaa aaa tca gtt att gct cct tcc ctg gaa caa tat aaa aat gat gag agc agt ttc atg aac gaa gag gaa aat aaa gtt tca aag aac aca ggc tcc aaa cat aat ttc tta aat cat ggt ctg cca ctc aat ctg gct ata aaa gga tat caa gca cta aaa gga tct gta gat ttc cca gct gag aat gga gtt cag aat act gaa tca aca caa gaa aag aga gaa att ggg gat gaa gaa aac tca gct aaa ttt cct ata gga agg aga gat ttt gac atg ctc aga tgt atg ctc gga aga gtc tac cga ccc tgt tgg caa gtc – Fin de síntesis]

Es una versión impresa, de lo que se observa en el microscopio, base nitrogenada, tras base nitrogenada. Es todo un modelo de programa encriptado; órdenes exactas y cronológicas para elaborar una proteína imprescindible, ejecutadas no aleatoriamente, no casuísticamente, sino en un momento específico y puntual del metabolismo celular, según órdenes específicas que ningún darwinista puede decir de dónde surgieron, pero que sin embargo afloran ahí, frente a sus ojos, en sus laboratorios, permitiendo su análisis, su estudio, y su aceptación como evidencia de un gigantesco y complejo ‘manual de instrucciones‘.

Observe este caso anterior de información codificada, y razone si pudo originarse desde el azar, sin un ‘agente codificador’ implicándose directamente en el proceso. Piense en proteínas donde se involucran aminoácidos como la glutamina y tirosina, con solo 10 minutos de vida; o arginina, fenil, alanina, leucina o aspartato, con apenas dos minutos de tiempo para desaparecer del escenario. ¿Cómo se puede considerar siquiera la excusa del azar en un tiempo de miles de millones de años, para la aparición de tales proteínas, si se sabe que solo dos minutos bastan para que no se dé el milagro de la vida?

Ahora, piense que existen decenas de miles de proteínas necesarias en el organismo humano; entre ellas las inmunoglobulinas, que contienen unos 1300 aminoácidos cada una [1300 palabras codificadas en lugar de las decenas anteriores] unidas de manera exclusiva, pues si solo se altera el orden previsto para una sola de las 3900 bases nitrogenadas implicadas [las letras], puede resultar incluso en muerte. Algo que evidencia que no estamos ante el resultado de la casuística desordenada y carente de objetivos, sino ante un engendro de la inteligencia y el diseño: una obra de Creación.

A raíz de la presentación en este blog, de célebres científicos cristianos, con el objetivo de sacudir la vanidad evolucionista que pretende agenciarse el conocimiento, ignorando a los grandes que sentaron las bases del desarrollo de la humanidad, la reacción fue entonces la de intentar neutralizar el sentido de mis argumentos, ansiando demostrar que hay científicos creyentes que aprueban la teoría evolutiva. Pero resulta inevitable la existencia de judas en todas las esferas; ya sea inconsciente o conscientemente, siempre hay alguna mala semilla donde la planta de la fe ha echado raíces superfluas, y se termina entregando principios ante la primera ventisca que sople sobre ellos.

No quiero terminar sin poner otro ejemplo, el de Agustín Louis Cauchy. 1789-1857. Católico, Matemático. Junto a Gauss, desarrolló el análisis en el campo complejo. Rigorizó el cálculo y contribuyó grandemente en las teorías de la convergencia de series, de los determinantes, de los grupos, y de las ecuaciones algebraicas, aportando incluso una elegante prueba del teorema fundamental del álgebra. Fue miembro de la Conferencia de San Vicente de Paúl, creada para ayudar a los pobres, para aliviar su sufrimiento y fomentar su dignidad e integridad humana. Contribuyó a la fundación de numerosas sociedades, para sostener escuelas en las misiones de Oriente, etc…

Él dijo:

Yo soy cristiano, es decir, creo en la divinidad de Jesús, como lo hicieron Tycho Brahe, Copernicus, Descartes, Newton, Fermat, Leibniz, Pascal, Grimaldi, Euler, Guldin, Boscovich, Gerdil; como lo hicieron todos los grandes astrónomos, físicos y geómetras de edades pasadas. Y más, soy católico, como la mayor parte de ellos; y si fuera preguntado por las razones de fe, las daría gustoso. Probaría que mis convicciones tienen su origen en la razón y en una resuelta búsqueda. Comparto las profundas convicciones abiertamente manifestas en palabras, en hechos y en escritos por tantos sabios de primera categoría, por un Fuffini, un Haüy, un Laënec, un Ampere, un Pelletier, un Freycinet, un Coriolis, y si evito nombrar alguno de los que están vivos, es por terror a herir su modestia. [K.A.Knelle, Christianity and the Leaders of Modern Science, Real View Books, Michigan, 1995. p. 54.]

Según la Biblia:

‘Por la fe entendemos haber sido compuestos los siglos por la palabra de Dios, siendo hecho lo que se ve, de lo que no se veía.’[Heb 11:3]

Esa fe bastó a científicos del pasado para dirigir sus investigaciones, aferrados a la esperanza que les proporcionaba la promesa del Creador a través de Su Palabra. No fueron locos burros ignorantes, coceando en todas direcciones buscando resultados, sino mentes prodigiosas imbuidas por el propio espíritu de Cristo, que demostraron que la creencia en un Dios absoluto no es una manifestación de oscurantismo, sino de convicción interior. Así se sentaron en realidad las bases científicas del actual conocimiento, pese a que hoy se pretenda asociar con ignorancia cualquier planteamiento que no se corresponda con la irracionalidad de precachalotes corriendo por praderas africanas o asombradas águilas, ante homólogos lagartos con recién estrenadas alas, zurcando sus predios aéreos.

Los científicos de hoy no tienen excusa: han tenido la posibilidad que Darwin no tuvo: ver la propia firma de Dios en su diseño. El descubrimiento del ADN, esa inmensa biblioteca de instrucciones, debidamente codificada, evidenciando raciocinio por dondequiera que se le estudie, y manifestándose como la mayor complejidad a la que ningún programa informático actual ha sido capaz de llegar aun, ha sido la prueba más grande a la que la sociedad ha tenido acceso sobre la existencia de un Diseño Inteligente.

Una obra biológica, hábilmente puesta a punto, como un preciso reloj que, pese a irse desgastando con el tiempo, anunciando su fin físico, va marcando el paso de la vida, segundo a segundo, siglo a siglo, inexorable e inmutable ante las distintas corrientes de pensamiento de la humanidad… casi inmaterialmente consciente de que se manifestará así, hasta que se cumplan todas las cosas que han sido anunciadas por el relojero que lo echó a andar.

Cristo vivió lleno de la Ciencia de Dios, haciendo milagros de todo tipo. Y murió para que todos fuéramos uno; sin embargo, muchos seudos se dejan arrastrar por el antiCristo, inculcándonos que hagamos lo imposible por dividirnos, casi obligando a la humanidad a obviar las palabras de Jesús, y a creer en absurdos y anticiéntificos antepasados arbóreos.

Pero,

… hay un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todas las cosas, y por todas las cosas, y en todos vosotros. [Efesios 4:5-6]


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