SE BUSCA SALTO DARWINISTA VIVO O MUERTO (II)

marzo 19, 2013

El darwinismo afronta un escollo insalvable: en la célula eucariota hay orgánulos ausentes en la procariota o cualquier bicho que se adopte como origen. Para salvar la traba y exhibir evidencia evolutiva, se dice que hace miles de millones de años una bacteria entró en otra, hizo endosimbiosis, creó la mitocondria… y se volvió eucariota.

Mas el procariota, además de no tener mitocondrias [su respiración celular tiene otro diseño], carece también de otros corpúsculos presentes en el eucariota: núcleo, lisosomas, centrosoma,  retículo endoplasmático, peroxisomas,  y aparato de Golgi; sintetizados por código del ADN nuclear, no del ADN de la mitocondria. De modo que habría que explicar y mostrar, la evidencia evolutiva de esos orgánulos ausentes, y además, como se inscribió en el núcleo la instrucción para crear mitocondrias. El bicho que pasaba por allí e hizo endosimbiosis, no lo explica, sino todo lo contrario: lo complica. 

La realidad acredita que esos orgánulos siempre fueron parte de la inicial célula eucariota, pues el retirar cualquiera de ellos, no hace que la célula evolucione para recuperarlos, sino que mata a la célula. Ese hecho irreductible dice que todo tuvo que ser así desde el inicio. Cualquier argumento en contra debe ser avalado, al menos, por una prueba de laboratorio. Y no la hay; los millones de especies eucariotas tienen los mismos orgánulos. Salvo el cloroplasto en plantas, en lugar de mitocondrias, debido a que su energía es por fotosíntesis.

Otra evidencia evolutiva alegada es la resistencia bacteriana a antibióticos. Pero tal capacidad existía mucho antes del hallazgo de estos. El “Medical Tribune” lo ratificó el 29/12/1998. En 1986 rescataron conservados en hielo, los cuerpos de unos marinos que enfermaron y murieron en una expedición al polo, en 1845. En sus restos había bacterias comunes del siglo XIX; y los investigadores se sorprendieron por su defensa ante antibióticos modernos, no fabricados hasta el siglo XX, posterior a su época.

O sea, su resistencia no es evolutiva, sino está en el ADN original, que las capacita con un especial sistema auto inmune, similar al splicing humano y al de los virus. ¿No hay splicing en ARNm de virus? ¿Por qué no en bacterias? La evolución nunca se verifica en ellas; jamás se convierten en especie nueva. Siguen hoy siendo bacterias.

Lo que se pretende desde el principio es sacar a Dios de la fórmula de la vida,  haciendo que la bacteria lleve a los monos para luego emparentarnos a ellos. Sin embargo, pese a que existen microscopios desde el 1630, pese a la colosal velocidad de reproducción bacteriana, y pese a que se implican en esta investigación decenas de miles de profesionales, en laboratorios en el mundo entero, con sistemas de última generación, jamás han exhibido el paso genético de un procariota a célula eucarionte.

Ese primer salto entre especies es imprescindible para sostener todo el resto de la retórica evolutiva. Pero nunca ha sido evidenciado en ningún laboratorio del planeta [millones buscan el Nóbel que el hallazgo representaría], pese a existir microscopios desde el siglo XVII, y pese a que la unicelular bacteria tiene una velocidad prolífica que no necesita el tiempo eónico que propugna la evolución.

En tres siglos de trabajo con ellas, aun con su impresionante (y sin paralelo), ritmo exponencial de reproducción, jamás se ha visto un despunte en dirección a otra especie. Todas se revelan con su inmutable ADN circular, la misma estructura… sin evolucionar para apoyar el mito. No hay ni una evidencia de intención genética evolutiva; todo laboratorio ve a las bacterias de hoy igual que siempre, sin trasmutar en otro bicho, pese a asignarles miles de millones de años.

Y eso niega el fundamento de la teoría. En un tribunal convencional, si tuviera que defenderse de una acusación de falaz, la ausencia de evidencia tal sería suficiente para declararla culpable, condenándola al ostracismo en Ciencias, y en cada aula, como deriva.

Insinuar que la mitocondria es ejemplo de evolución bacteriana hacia el forzoso paso a eucariota que exige la teoría evolutiva, va contra Ciencia. En el ADN nuclear existen genes que codifican proteínas que actúan como enzimas vigilantes, y regulan el mantenimiento preciso de todo proceso mitocondrial. Un diseño, lejos de la mitocondria, que la controla, no una chapuza del azar. Hablar de origen por endosimbiosis, sabiendo que una instrucción regula los procesos del origen mitocondrial, según necesidad de la célula, no es científico.

Hay una enfermedad autosómica que implica al menos un gen nuclear, lejos de la mitocondria, regulando cuantía de moléculas de ADNmt: el ‘Síndrome de Reducción de ADNmt’, caracterizado por una reducción del número de copias de ADNmt en varios tejidos. El origen de la dolencia está en mutaciones en un gen del ADN nuclear, fuera de la mitocondria, que controla a esta. ¿Cómo puede explicar ese hecho científico la bacteria endosimbionte que ‘pasaba por allí? ¿Cómo no ver lo irracional del planteamiento?

El ADN nuclear  incluye el reajuste  cuantitativo de mitocondrias. Se ha descubierto la interacción de los ADN mitocondrial y nuclear. Y si ambos genomas tienen las instrucciones codificadas para producir polipéptidos de OXPHOS; si tienen esa interacción INSCRITA en sus genomas: ¿Cómo logró una bacteria endosimbionte, inscribir y codificar en un núcleo del que carece, datos que no posee el procariota?

Además: el ADN mitocondrial se reparte en 37 genes que codifican la instrucción para: 2 tipos de ácido ribonucleico ribosomal (ARNr), 22 ARN de transferencia (ARNt) y 13 polipéptidos constituyentes de la cadena respiratoria o subunidades de enzimas de los complejos de la fosforilación oxidativa. [7 subunidades de la NAD deshidrogenasa del complejo I, 1 del complejo III, 3 del complejo IV y 2 del complejo V]. [Anderson et al., 1981; Chomyn et al, 1986; Tzagoloff y Myers, 1986].

Pero atención: El complejo II, presente en la mitocondria  y  parte indivisible del proceso respiratorio, lo codifica completamente el ADN nuclear. Así, si la fosforilación oxidativa, el proceso que genera energía ATP en la célula a través del sistema OXPHOS, donde interviene la mitocondria, está PREVISTA fuera de la mitocondria, ¿cómo puede alguien defender la carambola del endosimbionte? ¿Por qué ocultan ese hecho? Porque una mentira solo da evidencias de que se miente.

Si algo tiene claro la Ciencia, es que la Instrucción antecede a la síntesis de proteínas; primero la Instrucción, luego la fábrica actúa. Y es pública la clara interacción de los genomas mitocondrial y nuclear, con instrucciones codificadas para producir polipéptidos. La bacteria ‘no pasaba por allí y se quedó en forma de mitocondria’, como pretende hacer ver el anticientificismo evolutivo, sino que el ADN del núcleo tiene instrucciones precisas para elaborar mitocondrias, enzima por enzima.

Respecto a la aceptación científica de que la mitocondria depende del ADN nuclear, puede señalarse el Resumen de la 4ta Conferencia Internacional de Neurología, [Santiago de Cuba, 2004, 46-7], que plantea lo siguiente:

1-Hay envío de proteínas, vía citoplasma-mitocondria, cuyas instrucciones de síntesis y transporte son codificadas por genes del ADN nuclear. Se estima la necesidad de unas mil proteínas para la adecuada actividad de la fosforilación oxidativa. Los defectos de la compleja instrucción en el núcleo causan dolencias mitocondriales.

2- El ensamblaje correcto de complejos proteicos de la cadena respiratoria, de la que la mitocondria es parte esencial, no está en las mitocondrias, sino que depende de factores del ADN nuclear, fuera de ella. Mutaciones de estas secuencias se asocian con males mitocondriales, como el del síndrome de Leigh.

3-La integridad de la replicación ADNmt, demanda secuencias inscritas fuera de ella, en el ADN nuclear. Se ha descrito trastornos de señalización intergenómica coligados a delección del ADNmt, que generan distintos síndromes. Por ej., la delección múltiple del ADNmt autosómico dominante, genera oftalmoplejía progresiva externa, debilidad muscular progresiva y catarata bilateral, y ocurre por fallas en la lejana instrucción nuclear.

De modo que todos deben recordar que lo real y científico es que en el núcleo se codifican los precursores de las proteínas mitocondriales que transportan secuencias diana específicas, introducidas en la mitocondria por una vía concreta; un sistema interactuante de energía, sito fuera de la mitocondria. [Voos et al., 1994].

Es un mecanismo bien diseñado, con la expresión de dos genomas, y con enzimas mitocondriales, cuyas subunidades polipeptídicas son transcritas y translocadas desde el locus nuclear al mitocondrial. El mito de endosimbiosis no apoya ese hallazgo científico; va contra la Ciencia. Podrán desacreditarme todo lo que quieran; pero es así. Y es una vergüenza que no lo digan en las aulas. Pero la verdad demanda su sitio, y lo tendrá, por mucho que muchos intenten impedirlo.

Volviendo a la defensora evolutiva Margulis: les aseguro que al instante de su muerte se enteró de la fuente de su error, del tremendo desliz que cometió. Y no solo por no reconocer la Creación de Dios ni a Jesucristo como su salvador, sino por levantar trincheras en su contra. Y todo defensor evolucionista, lo sea por devoción o por el salario que recibe a cambio, está vendiendo su alma al diablo y tendrá que responder ante el único dueño de las almas. Le harán compañía a Darwin, Margulis y el resto si no aprovechan su oportunidad; solo es cuestión de tiempo. Sus ojos lo verán; yo estuve allí y doy testimonio de lo que vi. Y el Señor sabe que no miento.

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SE BUSCA SALTO DARWINISTA VIVO O MUERTO (I)

marzo 19, 2013

Gloria de los hombres no recibo. Mas yo os conozco, que no hay amor de Dios en vosotros. He venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis. ¿Cómo podéis creer, si recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único?” [Cristo, en Jn 5:41-44]

Desde el sig. link se accede a la despedida a la controvertida defensora evolutiva Lynn Margulis por su muerte. Fue hace algo más de un año, pero como la barbaridad que ella defendía se sigue exponiendo hoy, es inexcusable no hablar del error de su obra.

http://lacienciaysusdemonios.com/2011/11/23/adios-a-lynn-margulis/

Margulis, por negar a Dios se abrazó a la teoría evolucionista. Supo que la gran traba darwinista es que en la Tierra hay dos formas de vida: unicelulares y pluricelulares, y que jamás se ha podido presentar la evidencia del salto de uno al otro, en ningún laboratorio del planeta. Sabía que sin eso la saltarina teoría evolutiva vende humo; y a cubrir ese salto dedicó toda su vida, literalmente, pues murió en su laboratorio.

Buscó con ahínco en viejos rockeros evolutivos, investigó escritos olvidados, y salió su primera idea sobre el papel del microbio en la evolución. Así llegó a su obra guía: ‘The Cell in Developement and Heredity’ (La célula en el desarrollo y la herencia; E. B. Wilson/1928). Mirando al futuro, mas con su ancla en el pasado, siguió esa hipótesis hasta presentar su teoría de la endosimbiosis y el papel de esta en la evolución.

El CV de Margulis fue admirable: Bióloga, master y doctora. Miembro de la Academia Nacional de Ciencias de EEUU y Rusia; Medalla Darwin-Wallace; Medalla Nacional de Ciencia, dada por el protector de becarias Bill Clinton, y doctora honoris causa por universidades españolas. En su trabajo evolucionista destaca su teoría más heavy:la célula eucariota surgió por anexión simbiótica de células procariotas.De este disparate quiero escribir hoy, para ayudar a comprender a todo el que no sepa de qué se habla; para que no le engañe una seudociencia trasgresora y tergiversadora.

Pero antes de ello, es vital decir que cuando la señora Margulis murió no pudo llevar consigo ni una sola distinción dada por gloria de hombres. Y estoy seguro de que en cuanto tuvo que dar cuentas de su vida, tal cual tendremos que hacer todos, advirtió el error de haberse dedicado a cavar trincheras del antiCristo. Nadie sabe dentro de qué límites se manifestó en ella la misericordia del Señor; y esa incertidumbre debería ser el 1er factor de motivación para cada persona aguardada por su muerte. Dicho esto, analicemos la credencial que siguió a Margulis: su tenaz defensa de la teoría evolutiva o darwinismo como descrédito de la Creación de Dios.

Con una sola célula se tiene un ser vivo; y como ella, millones de personas dicen que la vida empezó por birlibirloque (azar sin diseño inteligente al control), cuando un ser unicelular (procariota) se volvió eucariota o multicelular. Y lo dicen porque cada especie animal, insecto, crustáceo, olivo, rosal, aguacate, cedro, hongo… varios millones en total (el mundo que ven nuestros ojos), no es procariota. Mas, para negar la Creación de Dios (el único objetivo; la Ciencia les tiene sin cuidado) precisan sobrevivir como teoría científica… urgen la evidencia del salto que propugnan. Y eso jamás lo han logrado en ningún laboratorio, zoo, o selva del planeta; sin esa evidencia científica, la subvención del anticristo vende ficción, no Ciencia.

Toda función vital ocurre dentro de la célula o en su linde. Hay casos especiales (ej: virus), pero centrémonos en la célula. El mundo eucariota o multicelular lo forman más de 4000 especies de mamíferos, 10000 de aves, 19000 de peces, 7000 de reptiles, 4200 de anfibios, 1’085,000 de artrópodos, [950,000 de insectos; se suponen 8 millones más], 1’800,000 de hongos, y casi un millón de plantas.

Dicho esto, volvamos al mito:la célula eucariota surgió por anexión simbiótica de células procariotas.El ejemplo que da es la mitocondria, orgánulo presente en eucariotas y no en unicelulares. Y aquí surge la 1ª duda: si la procariota es más resistente que la eucariota (demostrado en laboratorios) y obtiene su energía sin mitocondrias… ¿por qué necesitó ‘evolucionar’ a ellas? De hecho, según la teoría evolutiva, nos alejan miles de millones de años desde la 1ª célula… sin embargo el procariota sigue hoy como en ese hipotético pasado. ¡Sin mitocondrias! Sin evolución.

Se alega que la mitocondria tiene un ADN circular similar al de las bacterias… pero no que su sistema de obtención de energía es radicalmente distinto. ¿Por qué debía desaparecer su destreza energética infalible? Es un sin sentido contradictorio.

Veamos el salto que proponen; 1º, la célula procariota:

 procariota

Y ahora, la célula eucariota, responsable de toda forma animal, vegetal, y hongos:

CélulasEucariotas 

Un proverbio dice: “Vista hace fe”. Y lo siento; por mucho que mire me es imposible aceptar que la célula de arriba, se ponga como se ponga, pueda llegar a convertirse en las dos de abajo. Eso desde la lógica; ahora, razonemos según ciencia:

La mitocondria es uno de los 12 orgánulos eucariotas; y no hay que hacer mucho esfuerzo para ver que está fuera y lejos del núcleo. Su cantidad varía con la actividad. Ej: un espermatozoide contiene más mitocondrias que una célula del tejido epitelial; y el músculo del deportista en acción exige mucho más energía que en reposo. Aproximadamente hay unas 2000 mitocondrias por célula, pero las que desarrollan trabajos intensos, como las musculares, concentran mayor cantidad. Aquí surge el 1er problema evolucionista: si la mitocondria surgió al azar… ¿por qué hay inscritas en el ADN del núcleo, lejos y fuera de la mitocondria, instrucciones para cuantificar tanto la cantidad de mitocondrias necesarias, como su correcto funcionamiento?

Para quien no lo entienda diré que, básicamente, la teoría dice que un bicho engulló a otro, y el engullido dijo: ‘Qué bien, aquí haré mi casa; no me muevo más’. Luego el azar le hizo ingeniero industrial, alteró todo el sistema energético celular (suyo y de quien le engulló), y… ¡eureka! nació, la mitocondria, la fábrica de energía de la célula eucariota, ausente en el procariota… + otros 12 orgánulos más.

Ver mejor explicado en:

 https://jolimu.wordpress.com/2008/08/04/la-evolucion-y-su-paradoja/

y en:

https://jolimu.wordpress.com/2008/09/19/evolucion-mitocondrias-fosiles-y-momias/

La defensa evolutiva cita a Margulis como si la Ciencia la apoyara; pero no es así. Varias revistas científicas se negaron a publicar su obra quince veces. Solo gracias, según ella misma, a instancias de su editor (James F. DaNelly, 1966) el Journal of Theoretical Biology la aceptó; finalmente publicó su artículo Origin of Mitosing Cells, a fines de 1967.

Pero sin la evidencia del procariota tornándose eucariota, Darwin es ficción: lagartos con alas; mamíferos hermafroditas haciendo submarinismo mientras generan 40 especies distintas de ballenas sexuadas (hembra y macho); y primates hibridando hasta llegar al humano, aunque haya casi 300 especies de primates incapaces de procrear nada que no sean individuos de su propia especie. La evolución del mundo híbrido contra Ciencia, pues los híbridos son estériles por definición. En fin…

No tienen nada difícil la evidencia: miles de laboratorios en todo el mundo buscan con afán y tecnología punta ese salto que llevaría al Nóbel. Hay expertos en cultivar cepas de distintas bacterias, con la ventaja de la colosal capacidad de reproducción de estas: a una velocidad promedio de 15 minutos, una sola bacteria, en 24 hs, puede generar la friolera impronunciable  de otras  20,000’’’’000,000’’’000,000’’000,000’000,000 más; 96 generaciones. Si la generación humana se fija en 25 años y hacemos una comparativa, a los efectos de la evolución sería como si pasaran 2400 años en un solo día. (96 X 25)

Sin embargo, no han hallado ni una mitocondria ni un solo orgánulo eucariota en ninguna bacteria, en ningún laboratorio del mundo, aun hurgando entre pentamillones de ellas. ¡Ni una/o! Y lo buscan desde Darwin; ¡casi doscientos años tras el brinco mágico que la naturaleza les niega constantemente, pese al capricho y la obstinación!

En realidad, la mitocondria evidencia diseño, no azar. El 80% de las proteínas que regulan, trascriben, trasladan y replican en el ADN mitocondrial, se codifican en el ADN nuclear, fuera de la mitocondria. Y eso niega la endosimbiosis: hay mitocondria, porque en el ADN del núcleo, del que carece el procariota, están las instrucciones para cuantificarlas y regularlas según la necesidad de la célula, no por azar.

Margulis se dedicó a sembrar en campos del error, y solo cosechó frutos del error, por mucha bata blanca vestida, mucho microscopio mirado, mucha titulación académica, o muchos honores de hombres recibidos en vida. Y en su muerte lo entendió; deseó tener la oportunidad de ir atrás y rectificar, pero su tiempo había pasado. Solo Dios sabe en qué sitio está y qué precio paga por haber insistido tanto en enfrentar la Creación Divina, burlándose de la ciencia creacionista que intentó persuadirla. Espero que la misericordia de Cristo minimice el precio de la garrafal hipoteca que contrajo al vender su alma al diablo; pues en el paraíso seguro que no está.

Y espero que sus colegas de hoy se separen del oscuro capricho de la evolución de especies y logren reaccionar a tiempo, en este lapso de probación a punto de caducar.

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5ª CAPCIOSIDAD antiCRISTO QUE ORBITA EN LA RED.

julio 17, 2012

 Julio/17/2012

Estas capciosidades que neutralizo gracias al Señor, las copié del blog:

http://imaginario-nopensar.blogspot.com.es/2011/07/la-segunda-venida-de-cristo.html

[Capcioso: (Del latín captiosus; raíz: captio = engaño) Proposición hecha para confundir o engañar a un interlocutor o auditorio]

[5-¿Por qué los cristianos creen en el alma cuando la neurología ha encontrado pruebas claras de que el sentido de identidad y la personalidad pueden ser alterados por cambios físicos en el cerebro?]

¿Qué tiene que ver el alma con alteración sicomotora de causa orgánica? Igual tergiversación se vio en la lista de 86 órganos funcionales que, con la misma convicción ¿científica?, en 1893 Robert Wiedersheim publicó como escoria de la evolución. Clítoris, amígdalas, hipófisis, epífisis, apéndice, etc, fueron entonces declarados órganos vestigiales: residuos de una hipotética evolución de una especie a otra. Más abajo veremos que lo que ha comprobado la Ciencia es todo lo contrario: independencia

Al igual que cuando el conocimiento estuvo a la altura de responder sobre la funcionalidad de esos órganos, avergonzando a los listos que los declararon no funcionales, ya es hora de que la ignorancia del ateísmo sobre el alma se avergüence de las tonterías que apoya. No se puede hablar de lo que no se conoce. Mucho más cuando en realidad no persiguen un logro científico, sino intentar desmentir a como sea la Creación de Dios, alma incluida.

Lean ‘The Mystery of the Mind’, del Dr. Wilder Penfield. (Toronto, Little, Brown & Co.1975, p. 88.) [Edición en castellano: El misterio de la mente. Madrid, Pirámide 1977]. TambiénThe Mysterious Matter of Mind”, de Arthur C. Custance, (M.A., Ph. D.†). Lo recomiendo porque, aunque ningún científico ha podido desmentir sus experiencias, jamás se ha vuelto a apoyar una investigación similar.

Penfield fue célebre por sus estudios y su eficaz tratamiento en cientos de pacientes con epilepsia. Combinó cirugía, y estimulación con electrodos en el lóbulo cerebral, en pacientes despiertos. Las respuestas de aquellos enfermos, bajo estimulación sobre la propia mesa de operación, le ayudaron a localizar áreas dañadas causantes de esa dolencia.

Un hallazgo inesperado, y luego repetido cientos de veces, fue que bajo estímulos eléctricos los pacientes “veían” en la pantalla de su mente escenas personales del pasado lejano. Detallaban el sitio de esa película, las personas a su lado, etc… conscientes de la actividad del cirujano. Esos trabajos se realizaron en el Instituto Neurológico de Montreal durante treinta años. Más de 1000 operaciones a cerebro abierto que revivían como una película en la pantalla de la mente, recuerdos del pasado que le llevaron a la tesis de la doble conciencia.

El investigador dijo que, aunque pasó tres décadas intentando explicar la mente en base a la acción cerebral, esta experiencia le obligó a ver mente y cerebro como dos elementos interactuantes, pero autónomos.

Y para tranquilizar ánimos, diré que no es una artimaña creacionista, sino un trabajo como debe hacerse en Ciencias: sin prejuicios que condicionen los estudios. En Oxford bajo Sir Charles Sherrington y luego por un corto tiempo, bajo el Dr. Santiago Ramón y Cajal en España, Penfield absorbió y aceptó completamente el principio de que el trabajo experimental lo realizaría en la presunción de que la mente está dentro del cerebro, y que la mente, gracias a trabajos como el suyo, quedaría totalmente explicada en términos de física, química y circuitos eléctricos. O sea, jamás pensó en demostrar la espiritualidad humana a través de la mente, sino que buscaba una respuesta materialista al fabuloso procesador mental.

Lo más importante, y que nos lleva a la respuesta de esta 5ª Capciosidad, es que al extirpar el tejido de la corteza cerebral que antes había dado lugar a recuerdos del pasado bajo estimulación eléctrica (por considerar que era para beneficio del epiléptico) observó que el paciente podía aun evocar el recuerdo del pasado, aunque el área de estímulo ya no existía. Y eso le indicó que el subconsciente no tiene localización física específica. El corte de la conexión hacía imposible evocar la memoria mediante estímulo eléctrico… pero no erradicaba la memoria misma, que aun sin tejido podía ser suscitada voluntariamente.

Durante el “Simposio sobre Control de la Mente”; Univ. de California, San Francisco, 1961, [citado también en Arthur Koestler, “Ghost in the Machine”, Londres, Hutchinson Publishing Group, 1967, p. 203-204] el famoso especialista declaró:

« ¿Explica la mente, los mecanismos del cerebro? ¿Se puede explicar la mente mediante lo que se conoce actualmente acerca del cerebro? Si no es así, ¿cuál es la más razonable de las dos posibles hipótesis: que el ser humano está constituido por un elemento, o por dos?

Como se puede ver, hay muchos mecanismos demostrables en el cerebro. Funcionan automáticamente para los propósitos de la mente si se les invoca. Pero, ¿Qué agente recurre a estos mecanismos, eligiendo uno en lugar de otro? ¿Se trata de otro mecanismo, o hay en la mente una esencia diferente? Decir que estas dos cosas son una y la misma no significa que sea así. Pero sí bloquea el avance de las investigaciones.»

Y las investigaciones se bloquearon. Como el resultado señaló hacia la existencia del espíritu, anularon esos trabajos en el futuro; táctica igual a la del propugnador de la teoría darwinista, Richard Lewontin, quién evidenciando su verdadera motivación por la ciencia, dijo en su Libro de Estrategia: ‘‘Billions and billions of demons’, (1997):

Y no es que los métodos y las instituciones de ciencia nos obliguen a aceptar una explicación materialista del mundo fenomenológico, sino, por el contrario, que nosotros estamos forzados por nuestra adherencia a priori a las causas materialistas a crear un aparato de investigación y una serie de conceptos que produzcan explicaciones materialistas sin importar cuánto vayan en contra de la intuición ni qué tan místicas sean para el que no ha sido iniciado. Más allá de eso, el materialismo es un absoluto, y no podemos dejar que un pie divino cruce la puerta.

O sea: no Ciencia, sino apriorística alevosía, ensañamiento, y doble muro de hormigón contra la Verdad. El embarazoso trabajo de Penfield se selló en el olvido; y fue porque esta ciencia de los últimos tiempos, según se profetizó hace 2000 años, rechaza todo lo que tienda a apoyar la Palabra de Dios. Pablo lo advirtió en 1Ti 6:20-21:

Oh Timoteo, guarda lo que se te ha confiado, evita las profanas y banales pláticas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia, la cual profesando algunos, se desviaron de la fe. La gracia sea contigo. Amén.’

Es significativo que los trabajos del Dr. Penfiel, que a muchos dolió tanto que jamás permitieron la continuidad de esa investigación, evidenciaran que todos nuestros actos son grabados en algún punto no físico, apoyando la posibilidad científica de que se cumplan las promesas y advertencias del Señor Jesús, en Mat 12:35-37:

“El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el malo, del mal tesoro saca malas cosas. Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Pues por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.”

¡Nuestros actos y palabras son grabados! Todos daremos cuenta, no solo de lo que hacemos, sino hasta de lo que decimos; y será, aunque constantemente se empeñen en negarlo los seguidores de Lewontin, bajo la parodia del llamado de Franco a la Legión:

¡A mí los ateos!

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EL CREACIONISMO EN LA CIENCIA

febrero 2, 2011

1º de febrero/2011

La batalla filosófica [no científica, pues no hay Ciencia si uno de dos la evita] entre evolución y creación, entró al mundo con la primera lucubración ateísta de la escuela jónica [VI aC], sobre el origen de la vida. Tal filosofía [que no Ciencia], bebió la intuición cosmogónica adoptada hoy por la filosofía [no Ciencia], del evolucionismo. 

El ateísmo aceptó una evolución natural y continua; el elemento primario variaba, según el gallo cantor de aquel gallinero indocto en cuanto a orígenes. Tales de Mileto la achacó al agua; Anaxímenes al aire, y Heráclito de Efeso dijo que toda existencia está en continuo cambio. Pero Anaximandro fue el pionero evolutivo: según él, los primeros animales surgieron del agua, y pasaron luego a tierra firme. Fue el primero en pensar que el hombre nació de un animal. O sea, la misma película de hibridismo ficción que obligan a ver milenios después, en salas académicas del mundo.
Galeno (130-201 d.C.), demostró desde la raíz del evolucionismo que no se trataba de una problemática científica, sino de contradecir a cómo fuera, el relato del Génesis:

Es precisamente en este punto que nuestra propia opinión y la de Platón y otros griegos que siguen el recto método de las ciencias naturales difieren de la posición adoptada por Moisés. Para este último parece suficiente declarar que simplemente Dios ordenó que la materia se estructurase en su debido orden, y que así sucedió; porque él cree que todo es posible para Dios… Nosotros, sin embargo, no sostenemos tal cosa; decimos que ciertas cosas son de natural imposibles y que Dios ni siquiera intenta tales cosas, sino que él elige lo mejor de la posibilidad del devenir
Ese ‘nosotros’ exhibe al ateísmo desmarcándose de quienes protegían la conservación de las especies según el Antiguo Testamento aceptado durante milenios. Luego, en el siglo XIX, en 1809 [¡año Darwin!], renunciando a ciencia, al Caballero de Lamarck [Jean Baptiste Monet], le dio por leer libros viejos, e incitó un retroceso histórico en Ciencias, publicando su obra pro-jónica “Filosofía Ecológica”.

Apuntaló dos leyes anticientíficas, amparando la generación espontánea como suceso frecuente: ‘Todo ser tiene un instinto interno que le lleva al autoperfeccionamiento’, y ‘Generan nuevas necesidades cuando se producen cambios en el ambiente’. O sea, la filosofía [no Ciencia] que prevalece hoy: la selección natural hace/crea el órgano. Absurdas propuestas del azar creador, saltarín e irracional, que todos saben cómo destruyó científicamente el inmenso Pasteur. Dios le tenga en Su Gloria.

Luego, Darwin indujo cópula demagógica: la selección natural, supuestamente mejorando al azar rasgos ya existentes, llegaría a estructuras más y más complejas, hasta crear nuevas especies. Pero la utopía de la selección natural siempre evita el origen de lo que supuestamente selecciona, pues lo real es que al tratar el origen de nuevos órganos y funciones [visión, oído…], no se seleccionan y mejoran estructuras, sino que hay que crearlas. Y, ¿acaso se puede crear el ojo sin saber de óptica, o el oído sin el saber acústica y mecánica? Solo con argumento filosófico, no desde Ciencias.

Ese antiCristo, y anticiencia, contorneó ojos ante el pico de pinzones, con sus ‘híbridos fértiles’, pero los pinzones, y las 10000 especies de aves conocidas, no procrean si no coinciden hembras y machos de igual especie. E igual ocurre con los más de 2 millones de especies sexuadas que existen: no hay gametos si no coinciden en tiempo machos y hembras de la misma especie. El mundo híbrido de Darwin, de algas a mamíferos terrestres, a ballenas, a simios y a humanos, solo puede existir en una imaginación prejuiciada, no en una mente científica.

Pero no hacía falta más; poco importaba ir contra Ciencia; había surgido un líder que guiaba hacia la emancipación de Dios y de su Hijo Jesús, el juez que vendrá. A partir de ahí, a todo defensor de la Creación se le llamó despectivamente ‘creacionista’.

Pero el hecho es: ¿El creacionismo implica Ciencia? Veamos: En Lingüística, la parte de la gramática que estudia las funciones de las palabras en el contexto de una oración, se denomina sintaxis. Así, ‘creacionismo’ halla raíz en un verbo reconocido por la Real Academia Española, de múltiples usos en el idioma: ‘crear’. Y su significado etimológico, no el teológico, sino el sintáctico, dice que es:

Producir algo de la nada”. Ej: Se creó el primer computador, sin aun existir. Está la evidencia: ausencia de computadores; nadie les conoce, hasta que el primer prototipo inteligentemente cavilado, diseñado, y creado, vino al mundo para su comprobación, como nueva creación. Así, en este caso, el creacionismo es la corriente de pensamiento científico que sigue la pauta irrefutable que deja un diseño, desde su obra, hasta llevar al diseñador inteligente: el ingeniero del computador.

Un dato: si alguien dice que una célula procariota se convierte por sí misma en eucariota; o que salen alas de los lagartos o que los simios trasmutan en humanos o que las calabazas se vuelven carrozas, sin presentar evidencias de ninguno de los pasos, no se habla de Ciencias, sino de argumentación transformista. Se cuenta que lo que ya existía evolucionó hacia otra cosa, sin que ese tránsito se pueda comprobar.

Pero, por ej, si se analiza científicamente la proteína ‘distrofina’, se ve que de ella depende la estabilidad de las membranas de las células musculares. Y hay algo que certifica que no sale al azar: la receta inscrita en el ADN para elaborarla. Pero aun hay más: la orden solo se activa cuando un factor genético detecta la deficiencia proteica, e indica a otra instrucción en el ADN, la de su síntesis, que tiene que ponerse las pilas y volver a fabricar distrofina por un tubo, hasta que se le diga stop. Y eso evidencia un Diseño científico que incluso prevé imprevistos. Es una prueba de DI.

Y veamos algo aquí: la mutación génica en tal instrucción, , es producida al azar; y ese azar, al ser anticientífico o no previsto, causa dolencias como la distrofia muscular de Duchenne y la de Becker. O sea, el empirismo científico dice que la mutación en ese gen conduce al caos, no a la mejora genética; por lo que la alteración azarosa se descarta como vía transicional a algo mejor. Es lo que se llama en Ciencias ‘evidencia negadora’.

¿Cuánto diseño ha hallado la Ciencia en esta proteína? Veamos: 1-En el núcleo de las células musculares, las instrucciones enteras de las regiones de los exones e intrones del gen de la distrofina son copiadas en el ARN premensajero. 2-Los intrones, que no codifican la síntesis, son eliminados entonces de esta copia o trascripción, mientras los exones son empalmados juntos uno tras otro, al ARN mensajero. 3-Ese ARNm con el mensaje genético almacenado en 79 exones, viaja a los ribosomas, las fábricas de proteínas, en el citoplasma de las células, y allí es donde la unión de los 3 685 aminoácidos adecuados crean la distrofina.

4/5- La proteína es llevada bajo la membrana de la célula muscular, donde forma parte de un complejo con muchas otras; algo necesario para trasmitir la fuerza muscular y para la estabilidad de la membrana celular bajo tensión mecánica.

6- Otro diseño gestiona más transporte proteico si el músculo persiste en necesidad de tensión. 7- Mientras, factores genéticos reguladores están pendientes por si es necesario extender la síntesis de distrofinas o detenerla, pues, aunque los científicos hablan de las cosas con que trabajan como si fuera sólo una de cada: ‘una proteína’, ‘la distrofina’, ‘el gen’, ‘la fibra muscular’… en realidad, actúan miles de millones de ellas. Hay 114 mil millones de moléculas de distrofina en un gramo de tejido de músculo. O sea, 7 diseños previendo la necesidad celular para una sola proteína, expresada miles de millones de veces.

Se crean 10000 distintas, no una sola; ¡una grandeza de Diseño! ¿A cuánto asciende el total de todas, actuando en el organismo? Y el esquema del programa ADN prevé la instrucción para sintetizarlas todas; no solo los billones de distrofinas, sino el total de proteínas existentes en el cuerpo, pentatrillones, funcionando con armonía y rigor.

Como pueden apreciar, este rastreo no ha sido filosófico, sino científico y empírico. Jamás verán este análisis por parte de ningún equipo evolucionista, que solo siguen la flecha del azar y la ‘homología orgánica’ en sus conclusiones. Solo vayan al trabajo seudocientífico del genoma hombre-chimpancé, y lo comprobarán: ‘genes homólogos, polimorfismos debidos a la evolución…’ Hacen todo lo anticientífico que esté en sus manos para lograr apuntalar las lucubraciones que caracterizan la teoría; incluso cogen los cromosomas 12 y 13 del chimpa, los recortan en brazos largos y cortos, y luego los pegan, intentando franquear la sólida barrera genética que impone la realidad: esos simios tienen 48 cromosomas, mientras el humano solo tiene 46. Aun sabiendo las funestas consecuencias que la experiencia señala en el caso de los humanos con aneuploidías, cambio del número de cromosomas.

 Es decir: buscan aquello que necesitan hallar para apuntalar su teoría, en una inducción circular. Pero aunque lo niegan en la Creación de Dios, la propia defensa evolutiva depende de diseño; sin él, nadie logra solución. Solo que el evolucionista lo usa para intentar apoyar una teoría decadente, a como sea. Y en eso fundamenta su plan de acción.

Yo participé durante años como miembro de un equipo de investigación, y sé que luego de la jornada laboral, por las noches, ya en familia, el cerebro está procesando, buscando para el día siguiente un nuevo diseño o plan que permita el éxito, que no nos haga parecer a la zaga del resto, que no retrase el trabajo investigativo. Así, este análisis de la distrofina rastreó las evidencias científicas identificables por experimentación; siguió cada proceso celular desde su instrucción ADN. Y a quienes usan esta técnica de pesquisa, buscando conclusión objetiva, les llaman, despectivamente, ‘creacionistas’.

Quienes hayan seguido esta flecha biológica paso a paso, no tienen otra opción que reconocer en el diseño a un Creador que perfila su prototipo, pues en la fórmula de la vida resulta científicamente contrastado que la información antecede a la obra final. Y a esta corriente científica, que siguiendo paso a paso los procedimientos científicos implícitos en el ADN de cada célula, de cada organismo viviente en este planeta, hasta llegar al Diseñador que acabó siendo Creador, se le llama ‘Creacionismo’.

El creacionismo pues, no es un pensamiento vulgar, sin reglas, aferrado solo a una fe y una filosofía, sino el final de un razonamiento científico, que en cada obra conduce hacia la inconmensurable Ciencia de Dios, el Creador de toda Ciencia. Es la sistemática de análisis de todo defensor de la Creación, que acude a las Ciencias para defender la verdad científica del Diseño Inteligente de nuestro Dios. Llegados aquí: ¿puede alguien decir que el creacionismo no es Ciencia? Solo desde el capricho y la enorme necesidad de desautorizar la verdad.

El DI tiene en el creacionismo la causa fundamental. Dios diseñó, no para que el azar actuara, sino para que [como el todopoderoso ingeniero que es], pudiera llevar a término el producto: la Creación de un mundo física y químicamente armónico, desde la Tierra hasta las profundidades más recónditas del espacio cósmico, donde vemos más de 25 tipos diferentes de órbitas, sin que ningún defensor del azar sea capaz de determinar, no el teórico big bang, sino de dónde brota esa colosal fuerza que aun hoy, en este mismo instante en que Ud. lee, mantiene a ese multimillonario conglomerado flotando armónicamente en el espacio.

Son materialistas, se guían por la física, y la física enseña que la energía no se crea ni se destruye, sino que se transforma; pero también dice que no existe la máquina de movimiento perpetuo, de modo que el materialismo ateo debería explicar la fabulosa e inconmensurable maquinaria cósmica de movimiento perpetuamente sincrónico que Dios ha presentado al mundo, poniéndole a los sabios ateos los pelos de punta al verse impotentes para dar una respuesta científica satisfactoria. Y además, deben hacerlo mediante el uso de la reflexión, una entidad inmaterial e intangible, de la que ningún defensor evolutivo es capaz de señalar su ‘trasmutación animal‘.

Sin embargo, algunos cristianos yerran al presentar el DI como una entidad independiente, desmarcándose con temor de la palabra creacionismo. El ‘coco’ ha sabido meter el miedo a la ofensa, a la descalificación y al ostracismo científico. El ‘coco’ sabe mucho; sabe por dónde meter la punta de su lanza, y sabe que el ser humano no presenta una fisura mayor que su propia vanidad. Y el ser humano quiere desmarcarse siendo dubitativo: “bueno sí, creacionismo… pero no exactamente… sustentamos la idea de defender el Diseño Inteligente de Dios, pero no hablamos del cómo ni del cuándo…”

Y el coco gana esa batalla ideológica, por abandono del contrario. ¡A pesar de que el contrario [el creacionista] tiene a Dios de su parte! ¡Pues no! El coco, que sabe leer perfectamente en el corazón humano, debe ver que no hay fisuras en la cadena del espíritu, que no tememos ser avergonzados, porque el propio Señor Jesucristo nos lo advirtió: “En el mundo tendréis aflicción, pero no temáis, Yo he vencido al mundo”.

Así que, sí el Señor Jesucristo siempre llamó al pan ‘pan’ y al vino ‘vino’, comportémonos dignamente ante Él. Digamos sin tapujos que el Diseño Inteligente no es una maquinaria humana; no es un artefacto creado por el cristiano para marginarse del creacionismo, sino que es la consecuencia de seguir una pauta analítica que conduce irreversiblemente hacia una entidad Creadora Inteligente.

Tal como Jesús no intentó vender coches a nadie, sino que habló claro, propugnando la unidad de su iglesia, no continuemos siendo separatistas por miedo al coco, sino tomemos la senda que Cristo trilló, y digamos con orgullo que el Diseño Inteligente al que conduce el análisis científico de cada célula, fue el precursor de la Creación Inteligente de Dios. Y que el creacionismo no es más que la corriente de pensamiento científico que defiende ese Diseño. Sin miedo, pues no es poca cosa lo que tenemos: nada más y nada menos que el apoyo del Señor Jesús. ¿Quién puede contra Él?

Sí, somos científicamente creacionistas; la Ciencia nos avala. Pero más aun Jesús, partícipe directo de la Creación de Dios, y para quien fueron creadas todas las cosas. Nuestro Gobernador eterno, Dios mediante, en el Sion definitivo e inexpugnable que esperamos habitar.

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COCTEL HOMÍNIDO, SOPHISMA, y antiCIENCIA.

enero 25, 2011

25/1/2011 

Hace unos días, mirando unas frases en latín, sin saber por qué, me llamó la atención una palabra en particular: ‘sophisma‘.  Acudí a la traducción, y este es el uso gramatical que presentan:

Razón o argumento aparente con que se quiere defender lo que es falso, intentando persuadir de su certeza.”

Y entonces supe que algo en mi interior me había movido para darle a  la teoría de la evolución de las especies la perspectiva que merece, desde la óptica de la sintaxis: La Teoría Darwinista nació siendo sofhisma, y sofhisma morirá; escrito en latín, para bañar la argumentativa vacía de base, con un poco de cultura.

Para los paleontólogía evolutiva, el punto de inicio de la humanidad fue la aparición de los primates, 65 millones de años atrás. Y las especies clasificadas como primates son los simios, monos, musarañas… y el humano. Este es el árbol homínido que presentan en escuelas del mundo entero:

Si esto no es hibridismo puro, ¿qué cosa lo es?

Los catedráticos evolucionistas Gould y Edgregue, peritos evolutivos, con 20 años abriendo tumbas, crearon la contra teoría del equilibrio punteado, al comprender que no había forma de hallar el eslabón perdido. Y uno de los problemas que les llevó a esta decisión fue el concluir que distintos homínidos, cada uno de los cuales había sido considerado como eslabón hacia los otros, en realidad había convivido en el mismo período. Pero si se consideraron eslabones, como veremos al final, se está hablando de híbridos fértiles, pues yendo hacia atrás en el tiempo tendrían todos un ancestro común.

Se dice que hace 2,5-1,8 millones de años, varias especies bípedas coexistieron en África, tales como: Homo habilis, Homo rudolfensis, Homo ergaster y Paranthropus boisei. Al plantear esa convivencia niegan el anterior concepto de una sola especie homínida bípeda, reemplazándola por otra ramal.

Así, dándole las vueltas que quieran darle, al tratarse de especies sexuadas, eso solo se podría lograr desde el hibridismo de unas con otras. Y entonces les ataca la contradicción: los híbridos son estériles por definición científica.

Hoy, a la luz del conocimiento ADN, y de las limitaciones ADN que fijan fronteras, aluden que no fue por hibridismo, sino por cambios puntuales, sustituciones de bases, duplicaciones de síntesis, aneuploidías, polimorfismos, etc…

Pero lo real es que la OMS registra a día de hoy casi 30,000 dolencias de causas génicas, debidas a esas mismas sustituciones de bases, duplicaciones de síntesis, polimorfismos, aneuploidías, etc. Es decir, no hay ni un apoyo científico a la teoría, acreditando que las sumas de cambios puntuales en bases del ADN conduzcan hacia una mejora genética. ¡Todo lo contrario! Que presenten la prueba de lo que dicen, pues si se especula sin evidencias, se propugna un disparate; esa sustitución de bases, ese cambio genético a mejor, solo existe en los sueños. ¡No se ha registrado ni uno, en todo el planeta!

El árbol evolutivo llevado a cada escuela en el mundo presenta un problema: por si alguien aun se lo cree, los niños no vienen de París; ni lo traen las cigüeñas darwinistas, desde el país de Alicia. Existe un hecho impuesto por la genética: una hembra es embarazada solo si un espermatozoide masculino, compatible genéticamente con ella, fertiliza su óvulo. Y ese hecho es negado por la fábula sinóptica que se cuenta en las aulas, pues esto es lo que se propugna:

– Hembras de la 1ª especie, Homínidas Australopithecas, 3 millones de años atrás, de pronto dejaron de parir australopithecas y sus bebés se convirtieron en Homos habilis.

-También de pronto, un día esa 2ª especie, las homas hábiles, dejaron de parir homos hábiles, y les dio por dar a luz una 3ª especie: homus erectus.

-Y luego, también de pronto, las homusas erectas, dejaron de parir homus erectus, que era lo suyo, y comenzaron a generar dos especies distintas: machos y hembras de Java o Pithecanthropus Erectus (4ª, a 700000 años) por una parte, y machos y hembras de Pekín (5ª, 250,000-500000 años).

– De una de estas dos especies, distintas entre sí, [vaya a ud a saber cual] salió la 5ª especie: el Homo sapiens neanderthalis. Y de nuevo, por arte de birlibirloque evolutivo, luego de milenios, un día las mamás sapiens neanderthalis negaron su especie, y les dio por empezar a parir al humano moderno, hace unos 35 mil años… pues ningún niño nace sin madre.

Y esto es lo que se dice en las aulas… más o menos, porque si ud. consulta en libros distintos, verá tantas alteraciones como vean los autores que ud. lea. Algo normal, porque cuando no hay ajuste a la verdad, cualquier opinión encaja; cualquier suposición tiene la misma validez.

Pero, en general, la evolución dice que unos 35.000 años atrás la Europa Occidental estaba poblada de Neanderthales, y que entonces hubo un cambio radical de especie: entró el humano, con sus esculturas, música, comercio e innovación. Luego entonces, es innegable que Neanderthales y humanos no solo se conocieron, sino que coexistieron en hibridación, pues los primeros padres de humanos, según la sabiduría evolutiva, fueron Neanderthales. E igual tuvo que ocurrir antes entre los otros ancestros homínidos, pues todo hijo sale siempre de una madre, y siempre hubo madres pariendo hijos de nuevas especies.

¿Estoy diciendo alguna barbaridad? Pues es lo que dice el árbol evolutivo. Veamos más:

Esto es lo que los evolucionistas dicen en las aulas sobre la Eva mitocondrial, la 1ª mujer:

Los cálculos estadísticos que se han realizado informan que, en los mamíferos y en concreto en el hombre, cada 10.000 años aproximadamente surge una mutación en una de las bases del ADN mitocondrial. Es decir, la diferencia entre una mujer que hubiera nacido hace 40.000 años y un descendiente directo, vía materna que viviera hoy, sería por término medio, 4 bases. De hecho, un estudio realizado en los ADNmt de los europeos (Bryan Sykes), afirma que estos provienen de siete mujeres, las siete hijas de Eva. La Eva mitocondrial, la antepasada común más moderna de todos los seres humanos que hay en el mundo, se remontaría de este modo a unos 150.000 años.”

Obviemos un instante la barbaridad que se ha dicho aquí, pues las mutaciones en las mitocondrias causan miles de enfermedades diferentes, todas letales. ¡No hay ni una sola mutación mitocondria beneficiosa! ¡Que la presenten! Pero, vayamos solo a la contradicción: ‘hace 150000 años vivió la mujer más antigua’. ¿Alguien duda que anuncian la 1ª mujer?

Según lo que se dice en las aulas, ¿quiénes habitaban el planeta en aquel entonces? ¡Las Homo sapiens neanderthalis! ¿Cómo es posible conjugar eso desde el raciocinio? Según esto, un día las homo sapiens neanderthalis comenzaron a parir mujeres humanas… ¡sin el cromosoma ‘Y’ masculino humano! ¡El único compatible embriológicamente con las mujeres, pues sabemos que no nacen mujeres sin padres hombres! Es la cresta de la fábula.

No hay dudas de que presentan un híbrido en las aulas, puesto que el primer cromosoma ‘Y’, según cuenta la literatura docente evolucionista, el macho humano, apareció hace 50,000 años. Así, el cálculo mitocondrial evolutivo ofrece una contradicción: Eva tiene unos 150,000 años, y Adán, solo 50,000; 84,000 años esperando al padre de sus hijos.

Y, ¿qué pasó mientras tanto? ¿Cómo se mantuvo viva la especie de esa Eva evolutiva durante 84,000 años, sin un Adán que la hiciera madre? ¡Solo quedando embarazada de machos de otra especie, distintos al hombre! ¡84,000 años de híbridos fértiles! Y a eso, sin inmutarse, le llaman Ciencia… y es lo que cuentan en las aulas.

¿Estará ya entre nosotros otra nueva especie y no nos hemos dado cuenta? Pues si seguimos las huellas del árbol evolucionista, eso está al suceder.

Queridas futuras mamás pro-evolucionistas; no se asusten si algún día les sale algo distinto a un niño: se estaría cumpliendo el sueño evolutivo. Tal cual están las cosas hoy día, igual le dan un cheque premio a la primera; todo es cuestión de sentarse a esperar. A las seguidoras de esa fe, les aconsejo que lo hagan de la forma más cómoda posible.

¡Jamás ha habido en Ciencias un intrusismo más cruel, tergiversador, manipulador y mentiroso! ¡Y jamás ha habido tanta indolencia entre los hombres que hacen Ciencia! ¿Dónde están los Pasteurs de esta época? ¿Dónde ha quedado la dignidad científica?

La mentira ya lleva alas, cuando la verdad aun se está poniendo las botas. El mal triunfa si las personas de bien se mantienen pávidamente al margen, sin cumplir su deber social, permitiendo que en las aulas se cuenten las mentiras como verdades.

¡Vive y deja vivir! — dicen.

Lo más triste es que todos deberemos dar cuentas ante el juez, incluso de esas cómodas e indecisas posturas sociales que dejan vivir en impunidad a los mentirosos.

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LUZ Y ANTILUZ

noviembre 13, 2010

Durante su apostolado, Jesús  validó las Escrituras con su enseñanza; desde Génesis hasta los profetas fue fiel con ese sistema edificante de apóstoles, y de quienes le escuchaban. Si permitimos que prospere la conjetura evolucionista del inicio biológico de toda la humanidad, a partir de un casuístico ente unicelular amebiano sin diseño, que luego se convirtió en el anticientífico homínido incapaz de multiplicarse por híbrido, fallamos a Cristo, que citó a Adán y Eva como inicio humano en Mateo 19:4, y en Marcos 10:6.

Además, hacemos  ‘homínido’ al mismo Dios, que dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen; conforme a nuestra semejanza” [Gen 1:26]. Igualmente, si admitimos la conjetura geológica de una Tierra de miles de millones de años, sin combatirla, también traicionamos al Señor por falta de fe en la historia revelada a Moisés [Creación en seis días], con una cronología bíblica que no alcanza los 7000 años.

Para que no se tergiverse la Verdad, debemos saber usar la Ciencia que demuestra la ineptitud de la datación, y la imposibilidad del mundo híbrido que propugna el antiCristo por medio de hombres. Es deber cristiano defender al Génesis; nuestro Dios repudia mentira y tibiesa, y Su Palabra es fiable al 100%. Si el Génesis se trasmite dudoso en un solo versículo, la persona que presta sus oídos a la prédica del evangelista, dudará de la Biblia entera, los más de 60 libros, porque ¿cómo sabrá a partir de cuándo comienza a ser cierta?

No se niegan errores de traducción; pero eso no altera la esencia. Por ejemplo, el original Bereshit judío, con el que instruía el Señor Jesús, dice en 2:17: «…pero del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, no comerás; pues el día que de él comas, muriendo, morirás.». Y esa última expresión es distinta a la traducción al Génesis griego “… mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.”

El error al traducir es obvio. Pero se debió a la mala praxis reiterativa de la falsa teología: intentar analizar lo divino, con el limitado conocimiento humano. Si se fuera más fiel a Jesús, instruyendo exactamente como lega la Biblia [la única teología válida], no estarían sembrando en el indulgente campo de error teólogo, alimentando vanidad, con la constante predisposición a plegarse ante gloria de hombres, para que así el mundo no les condene al ostracismo.

El ‘muriendo, morirás‘, no les decía nada a los traductores de antaño; era incompatible con lo que se conocía en aquel entonces. Lo vieron como un ‘sin sentido‘ de Dios, y escribieron lo que quisieron. Pero, tal cual dijo Einstein: “Dios no juega a los dados“, no hay ‘sin sentidos‘ en Él. Solo tenían que haber sido leales, repitiendo lo mismo que se les trasmitía… hasta que el conocimiento humano estuviera a la altura de la comprensión, pues en el siglo XX, el hallazgo del ADN, nos puso en condiciones de entender ese ‘muriendo morirás‘ dicho por el Creador en los inicios de la humanidad: morimos a medida que las mutaciones matan nuestro genoma individual.

Algo similar se ve en el libro de Salmos. Su numeración sucesiva fue distinta en hebreo (TM) y en la versión griega de los Setenta (LXX): se alteró en uno hasta el 146; y luego volvió a alterarse para intentar fidelidad en los salmos finales; como el soldado que cambia el paso para que su error pase desapercibido. Pero aun así, se puede apreciar de nuevo la alegoría al ADN, en el enigmático salmo 139: 15-16:

No fue encubierto de ti mi cuerpo,
Bien que en oculto fui formado,
Y entretejido en lo más profundo de la tierra.
Mi embrión vieron tus ojos,
Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas
Que fueron luego formadas,
Sin faltar una de ellas.

También el periodismo da crónicas divergentes en cuanto a muertos, ante catástrofe natural,  e incluso respecto al lugar del hecho, sin que el error altere en sustancia la noticia: el hecho en sí mismo.

Así que el Bereshit judío, que Jesús usaba para instruir a todos, sirve para sentar pautas; si negamos eso, negamos a Cristo, que avaló lo escrito por Moisés, bajo mandato del Señor, en ese primer libro [Posterior Génesis griego]:

1:1 “En el comienzo de la creación de Dios del cielo y la tierra, 2 cuando la tierra estaba informe y vacía, con oscuridad sobre la superficie del abismo, y la Presencia Divina flotaba sobre la superficie de las aguas…”

Analicemos esos primeros versículos, pues constituyen el fundamento: “El comienzo de la Creación indica un punto ‘0’, pues no hay nada antes de un comienzo. Explica de forma general lo que ocurrió en los inicios de la Creación. Así, los que dicen que Dios se valió de la Evolución para hacer su obra, señalando un hipotético ‘tiempo eónico‘ anterior, tergiversan la propia Palabra del Creador.

En el inicio reinaba la oscuridad en la nueva dimensión física que hoy habitamos; pero así como Dios es luz en su dimensión espiritual y angélica, así extrapoló su luz a este nuevo espacio tangible y paralelo al intangible. Ambos reales, aunque diferentes, destacan una verdad: la oscuridad no prevalece sobre la luz, sino al contrario, solo existe en su ausencia, pues la luz la rompe.

Es decir: primero fueron las sombras, y luego fue la luz:

3 dijo Dios: «Que haya luz», y hubo luz. 4 Dios vio que la luz era buena, y Dios separó la luz de la oscuridad. 5 Dios llamó a la luz «Día» y a la oscuridad la llamó «Noche». Y fue de tarde, y fue de mañana, un día.

Está claro: primero la noche; luego el día. ¡Ese fue el principio de la Creación! Por eso, Bereshit 1:17-18 dice respecto a las estrellas:

Dios puso las luces en la bóveda celeste para alumbrar la tierra de día y de noche, y para separar la luz de la oscuridad; y vio que todo estaba bien.”

Luk 1:78-79 hace una alegoría con el nacimiento de Cristo:

Porque nuestro Dios, en su gran misericordia, nos trae de lo alto el sol de un nuevo día, para dar luz a los que viven en la más profunda oscuridad, y dirigir nuestros pasos por el camino de la paz.”

Y es el libro de Isaías uno de los primeros en asociar las tinieblas al campo del maligno y sus huestes. Podemos ver, por ej., en Isa 5:20:

¡Ay de quienes a lo malo llaman bueno, y a lo bueno malo; que hacen tinieblas de la luz, y de la luz, tinieblas; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!

E instruye definitivamente sobre ello, respecto a la promesa de Dios, en Isa 58:10:

“… si te das a ti mismo en servicio del hambriento, si ayudas al afligido en su necesidad, tu luz brillará en la oscuridad, y tus sombras se convertirán en luz de mediodía.”

Casi ocho siglos después, el espíritu de Jesús se le apareció a Saulo, en medio de la luz fulgurante que le cegó, diciéndole:

Te mando a ellos para que les abras los ojos y no caminen más en la oscuridad, sino en la luz; para que no sigan bajo el poder de satanás, sino que sigan a Dios; y para que crean en mí y reciban así el perdón de los pecados y una herencia en el pueblo santo de Dios.’ [Hch 26:18]

Ratificándose varias veces en la misma instrucción; por ejemplo:

La noche está muy avanzada, y se acerca el día; por eso, dejemos de hacer las cosas propias de la oscuridad y revistámonos de luz, como un soldado se reviste de su armadura.” [Rom 13:12]

Pero ustedes, hermanos, no están en la oscuridad, para que el día del regreso del Señor los sorprenda como un ladrón. Todos ustedes son de la luz y del día. No somos de la noche ni de la oscuridad…” [1ª Tes 5:4-5]

Y es que, aunque la luz rompe a las tinieblas [y estas jamás pueden romper la luz], como buenas aprovechadas dominan en cuanto la luz se retira; por eso debemos estar alertas. La Creación comenzó con oscuridad; luego vino la luz, evidenciando que la luz siempre predominará sobre la lobreguez, que solo puede existir si la luz se aparta. El mundo empezó con tinieblas, mas con luz terminará:

Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.” [Apo 22:16]

O sea irradiará a sus fieles como sol en su aurora, quemando la paja: los adictos a tinieblas… los verdaderos muertos de la Creación de Dios:

Despiértate, tú que duermes;
levántate de entre los muertos,
y te iluminará Cristo
. [Efe 5:14]

Doy testimonio de que es absolutamente cierto: si el pecado lastra tu conciencia como losa, entrega tu arrepentimiento a Jesús; tendrás la luz de Cristo… pero luego sé fiel, porque sin santidad nadie verá jamás su rostro. Mucho menos después de haber sido perdonado.

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LINGÜÍSTICA vs ‘HOMINIDIA’.

noviembre 11, 2010

Noviembre 11/2010

Cada vez que oigo hablar de homínidos, recuerdo la Ilíada de Homero, por afinidad mitológica. Y la Ciencia jamás debe consentir la mitología; de hecho, los que sentaron las bases científicas de la humanidad, de fe cristiana: Kepler, Copérnico, Pascal, Newton, Galileo, y otros cientos, aunque fundados en su fe, siempre concluyeron sus planteamientos con evidencias.

La Ciencia es búsqueda, pero la conclusión científica es ética; decir que algo es real, solo es moral si se avala con pruebas. Si una investigación no da evidencias más allá del argumento, no se ratifica una teoría; debe seguir buscándose la verdad, sin enseñarse en institutos como la realidad misma. Eso es inmoral y antiético; lo argumentativo jamás es admitido en ningún tribunal como evidencia de nada.

El descubridor de la anestesia por cloroformo, y autor de trabajos que conducirían a avances en ginecología, y en rayos-X, el Dr. James Simpson, al preguntarle sobre su mayor hallazgo, no refirió sus éxitos en medicina. Dijo que lo fue el saberse pecador, y que podía ser salvo por la gracia de Dios: “El hombre que no haya entrado en relación con Dios, mediante Jesucristo, se ha perdido el verdadero proyecto de su vida.”

La Ciencia es área exclusiva humana, vedada a chimpas; aunque la seudociencia, tergiversando al paroxismo, sellara analogía genética del 98%… hasta que se decrete en juicio la real divergencia. El responder a incógnitas distintas a la necesidad biológica, es único en el humano; sale de su alma. Pero muchos se esfuerzan por negar esa energía interior, solo por no haber logrado establecer el punto físico de su fuente.

La zona donde reside el origen de las ideas, sentimientos y análisis; la capacidad que nos convierte en la excepción de la regla, y en amos de la comunicación, es algo que siempre ha intrigado a la humanidad. Palabra, lectoescritura, y artes, son privilegio exclusivo humano, entre casi dos millones de especies. La lingüística es solo nuestra; y se controla en puntos del lóbulo temporal del córtex cerebral… ausentes en chimpas.

Los Centros de Broca y Wernicke, puntos claves de la neurolingüística, situados en ese lóbulo, constituyen otra gran espina ética hundida en la carátula del ‘Origen de las especies’ de Darwin, impidiendo pasar página. Desde la falta de ciencia, con argumentos filosóficos, se saltan a la torera los muchos impedimentos científicos que niegan la teoría darwinista. Y este es de los más espinosos; contra él no hay evidencias. Pero ningún argumento es admitido como evidencia en ningún tribunal; y la teoría evolutiva acabará sus días allí, muy pronto.

Darwin arguyó que el habla y la postura erguida surgieron por instinto. Pero toda su suposición teórica, se basó en ignorancia científica. Hoy se reconoce limitación anatómica para el bipedismo en simios, y hay por ej., hallazgo antropológico en Turquía de humanos cuadrúpedos, debido a mutación génica… que afecta al cerebro.

 

Malformación

Malformación

Esas personas, de una misma familia turca, evidencian que los restos declarados ‘homínidos’ por la paleontología, seguramente pertenecieron a simios… o a humanos que padecieron dolencias degenerativas. No obstante, el fisiólogo turco Uner Tan, sostuvo que esos rasgos típicamente humanos pueden ser el resultado de un suceso evolutivo “puntual”. O sea, se hizo eco del ‘equilibrio punteado’ apelado por los paleontólogos evolutivos Stephen Jay Gould y Richard Lewontin, luego de romper mucho pico, pala y buldózer, en busca del eslabón perdido que jamás apareció, y que les forzó a negar la evolución gradual, tradicionalmente sostenida por el darwinismo.

Mas, si seguimos tal razonamiento, deberemos convenir con que entonces no estamos ante evolución, sino ‘involución’, puesto que los padres no son homínidos, sino humanos normales… que degradaron la especie, trasmitiendo defectos congénitos a hijos.

El ‘International Journal of Neuroscience’ expuso este síndrome, visto en Iskenderun, cerca de la frontera con Siria. Allí, fisiólogos, neurólogos y psicólogos analizaron la descendencia de lejanos consanguíneos: 19 hijos [entre 14 y 36 años], de los cuales nacieron con el síntoma cuatro hembras y un varón, mientras otros 12 eran normales. El análisis genético concluyó característica genética recesiva, debida a mutación.

El examen cerebral con resonancia magnética, reveló además un estrechamiento de la ‘vermis‘, y reducción del cuerpo calloso. Pero, aún ante tal evidencia de mutación genética, con la obstinación propia de la defensa evolutiva, cerrada a cualquier posibilidad de error, Tan aseguró que ese defecto parece producir un retraso de miles de millones de años en el reloj de la evolución humana. O sea, inconsciente propugna a una ‘involución’, sin inferir desde la evidencia que todo supuesto hallazgo fósil ‘homínido’, en realidad debería corresponder a monos o a humanos con ADN mutado.

Y se repite la obcecación cuando el biólogo inglés Nicholas Humphrey, junto a John R. Skoyles, y el anatomista Roger Keynes [Universidad de Cambridge], tras examinar a los enfermos, dijo: ‘Estas personas caminan de la misma manera que nuestros ancestros hace millones de años‘. Especulativo, pues nadie vivió eso para contarlo; y por tanto sin valor legal ante un tribunal de apelaciones.

Si hay algo común en la defensa evolutiva, es la reticencia a admitir siquiera que los fósiles hallados fueran en realidad restos de humanos con dolencias degenerativas conocidas hoy. Y la mayor evidencia del error es que hay por ahí 200 tipos de monos que no copulan si no son de la misma especie, no presentando evidencia de descendencia ‘homínida’ en ninguna selva o laboratorio evolutivo del planeta. Todo lo que tienen contra la verdad es argumento filosófico; pero en todo tribunal se rechaza lo argumentativo. Es una de las acepciones jurídicas que han sentado cátedra en jurisprudencia, para negar la razón a quien argumenta.

Mas lo trascendental es que ni el mono ni otro animal, es consciente del yo futurista; no prevén más allá de su necesidad inmediata. Ni hablan ni presentan la gramática intelectiva que permita crecer en conocimiento. Tienen diferente actividad cerebral.

En el córtex se integran las capacidades cognitivas y la consciencia, que permiten comunicarse por palabras, y hacer razonamientos complejos. El córtex cerebral humano tiene numerosos pliegues, distintos al resto de especies. Aun así se instruye que la genética humana nos iguala al chimpa en un 98%. Algo que fija discordia: ¿Por qué entonces los neurocirujanos experimentan con monos rhesus [macacos], especie evolutivamente más ‘lejos’ según la teoría, en lugar de con los chimpas, los ‘iguales‘ al humano al 98%?

Y los que insinúan que los cambios mono-humano se dieron por azar, citando la interrelación social de poblaciones, como el motor impulsor del proceso de lenguaje ‘homínido’, deberían pensar con igual lógica que de haber sido así, las otras 196 especies simias habrían alcanzado también el lenguaje. Pero no; el humano es el único. Y eso se convierte en evidencia contra lo que se propugna; la misma lógica de raciocinio conduce hacia que nacimos hablando desde el principio, debido al exclusivo diseño biológico que lo permitió. Lo contrario a eso es argumentativo… y ya se sabe que lo argumentativo no vale en un tribunal para acreditar una verdad, sino que acredita sentencia en contra.

El lenguaje es la más específicamente humana representación del mundo; es el proceso cognitivo que nos diferencia de las otras especies. La semántica, creada por intelecto humano, da significado a símbolos [palabras], logrando describir sucesos u objetos, sin importar lo lejanos que estén. Y eso está ausente en chimpas & company.

El humano describe un sin número de pensamientos, partiendo de cantidad finita de palabras. Su intelecto percibió la necesidad de establecer las reglas gramaticales que determinan el lenguaje. Los chimpas & company carecen de tal facultad.

Los centros de Broca y de Wernicke, en la parte posterior e inferior del lóbulo temporal del córtex cerebral, se vinculan a la capacidad exclusiva del ser humano: la lingüística, alejándonos radicalmente del mundo animal. Ninguna bestia es capaz de hablar y pensar coherentemente lo que dice, entre casi dos millones de especies animales registradas; y por supuesto, ninguna entre las casi 200 especies distintas de monos, chimpa incluido.

Broca notó que los daños en esa área generan afasia motora; un mal que hace que la persona, aun manteniendo capacidad de lectura y escritura, no pueda articular palabra; por eso lo consideró un punto de origen de la neurolinguística… ausente en monos & company.

La comunicación lingüística, incluso la más básica, implica la representación de todo lo que nos afecta del mundo mediante la palabra, tanto en forma oral como escrita… y eso está ausente en chimpas. Demanda abstracción para la clasificación pictográfica de objetos y/o situaciones, también ausente en chimpas; y otra aún superior para la interrelación social-artística totalmente ausente en cada una de las casi 200 especies de monos de los que pretenden derivarnos; chimpas incluidos, por supuesto.

Los científicos registran junto al área de Broca varias regiones críticas, activas si las personas planean decir algo, hablan o se expresan por señas. Y Jared Taglialatela, [Centro Nacional Yerkes de Investigación sobre Primates], juzgó que “la conducta comunicativa de los chimpancés comparte muchas características con el idioma humano“. Escaneó tres cerebros de chimpancés mientras gesticulaban y llamaban a una persona demandando una comida puesta fuera de su alcance.

Detectó que los simios mostraban activación en la región cerebral que en humanos correspondería al punto de Broca [sin tenerlo], y en otras áreas similares del cerebro humano donde se involucran la planificación motora compleja y otras acciones. Pero eso también es argumentativo; si hubieran estudiado esas áreas en perros, caballos o delfines, habrían visto la misma activación, pues necesariamente, si el cerebro es la fuente neuronal de todo proceso animal, es normal que se activen áreas de emociones comunes.

Lo único real, es que carecen de los puntos de Broca y Wernicke. Hablar de áreas homólogas en cerebros diferentes, [tal como en el proyecto genoma hombre-chimpancé], es una argumentación sin evidencia científica, fundada en un supuesto. La única realidad es que NO HABLAN, no esculpen ni pintan ni estudian ni hacen proyectos de futuro, ni tienen la conciencia del ‘yo futurista’ [¿Qué seré de mayor?]; y eso fija una gran frontera, no una semejanza que indique descendencia de ellos. Y lo argumentativo, como se ha venido repitiendo, se rechaza en los tribunales, el lugar donde tendrá que comparecer  muy pronto, Dios mediante, la teoría evolutiva.

La fuente de las ideas, sentimientos y análisis, nos capacita y convierte en la excepción de la regla, y en reyes de la comunicación. La palabra, la lectoescritura, y las artes son privilegio exclusivo de nuestra especie, entre millones de distintos tipos de animales. La lingüística, y todo lo intelectual, fue, es, y será exclusivo de humanos; y siempre estuvo, está, y estará… ausente en chimpas & company.

Legalizar homínidos es propugnar la falaz y anticientífica descendencia híbrida, con diferentes especies de monos copulando y gestando entre sí. Pero jamás, en ninguna selva o laboratorio del planeta se ha visto tal cosa ni se ha logrado que ningún híbrido sea capaz de multiplicar ninguna nueva especie. Eso es mentira; quienes protejan tal anticientificismo, no son dignos de ejercer el decoroso ejercicio del magisterio. Venden su alma por el precio de la subvención.

Y cada gobierno que subvencione el apuntalamiento de tal mentira con los millones de euros invertidos hoy, es un régimen que derrocha para financiar engaños contra la Creación de Dios. Si no cambian, si no se arrepienten y piden perdón a Jesús, unos y otros tendrán que responder ante el Creador por haber sembrado y alimentado ideas antiCristo en el corazón humano.

El argumento de Bereshit 1:26, el libro con el que instruía Jesús, según la tradición judía, reseña: ‘Y dijo Dios: “Hagamos un hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…” Y ese argumento adquiere valor real en la presencia humana. Pero lo de convertir calabazas en carrozas es otro hecho; no vale lo argumentativo. Ningún tribunal lo admitiría sin la evidencia que  lo corroborara. Ni el humano ni el divino.

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