¿CUAL ES EL DESTINO HUMANO?

diciembre 19, 2011

19/Dic/2011

¿Por qué el hombre teme al hombre? Porque piensa que puede quitarle lo que cree que tiene más valor: el trabajo, la familia y/o  la vida. Sin embargo, no es eso lo más valioso, pues la vida es eterna; solo mueren los planos en la que esta se manifiesta. El morir es únicamente una acción de tránsito de una dimensión a otra; y no hay ni un ser humano, independientemente de su poder, jerarquía o influencia, que pueda alterar eso.

Se debería dirigir el objetivo del temor en dirección de quien sí puede hacer que esa eternidad transcurra en suplicio y terror sin fin: Jesús de Nazaret, el juez que vendrá, pues, ¿acaso el agua huye del fuego? ¿No será más bien al revés? Busquemos al agua viva que protege del fuego de la muerte, pues como yerba arderá el mortal que niegue al Redentor eterno. Los redimidos del Señor, al morir ganarán su corona de fidelidad; huirán del dolor y el llanto con inmensa alegría por la gloria recibida: la eternidad con Cristo.

El hombre se cuida del furor de opresor humano; nadie se cuida del de Dios. ¡Despierta hombre! No te esfuerces en beber más del cáliz del furor del Señor, tú, que ya has tragado del cáliz del odio hasta las heces. Tú, que estás ebrio, mas no de vino; tú, que el enemigo de Dios ha dicho a tu alma que se le postre, y pusiste tu cuerpo para que lo inmundo te arrollara y marcara para siempre, intentando quitarte tu esperanza. ¡Suelta las cadenas que cautivarán tu cuello!

La carne, hija de corrupción perecerá; en la pudrición verá su sino. Mas los fieles a Cristo, serán llevados por Él en resucitado cuerpo de gloria. Así como la muerte ha sido la eterna recolectora durante milenios, así también hay un misericordioso poder de resurrección. Pero es conveniente que antes venga el hombre en arrepentimiento del pecado; de la misma forma que antes de la caída llega la transgresión. La insistencia del pecado lleva al destierro del Señor; la expiación con arrepentimiento conduce al para siempre con Cristo.

¡Oh el saber de Dios, su gracia e indulgencia! Porque si la carne no se pudiera vestir de incorrupción para ser levantada en pureza, nuestros espíritus quedarían sujetos a ese ángel caído, diablo, para no elevarse más. Por siempre estaríamos sujetos a los eslabones de satanás, sus bofetadas y torturas.

Nuestros espíritus no tendrían otra perspectiva que llegar a ser como él; seríamos sus víctimas, igual que otros miles de millones que subyacen en su ancestral gobierno de tinieblas donde se cocen las almas.

Si no pudiéramos vestirnos de incorrupción, estaríamos separados para siempre de nuestro Dios, y de Jesús el Cristo, y de toda la presencia angélica que habita en la misma gloria del Altísimo. Estaríamos condenados a permanecer hasta la destrucción con el padre de las mentiras, en su misma mísera perspectiva futura.

Seríamos penados a estar bajo la potestad de ese ser que engañó a nuestros padres primigenios. El mismo que incita hoy al humano en sus deseos, haciéndole ver que no hay ley que rija esta vida, que no hay tránsito a ningún otro estado del alma; que la vida es una sola, y que lo mejor es vivirla según la dirijan los impulsos de las ansias.

Gracias a la bondad de nuestro Dios hay albedrío para la decisión. Junto al diseño humano se previó un medio para que cada uno escape de las garras del maligno. Somos la codicia del monstruo de la muerte y del infierno: la expiración definitiva del espíritu… pero muy pocos pueden verlo.

Gracias a Dios, que previó solo un tránsito para la muerte física. Llegará el día que el abismo tendrá que ceder sus muertos, espíritus cautivos, al juicio de Cristo. Seres que tendrán un conocimiento absoluto de sus pecados e impurezas, y verán cada desobediencia, cada ofensa a Dios, cada violación de sus estatutos; incluso las hechas a oscuras, a puertas cerradas. Los cuerpos y los espíritus de los hombres serán restaurados, gracias al poder de la resurrección del Incorruptible Hijo de Dios, el Señor Jesucristo. Y será para dar cuentas de sus actos.

¡Oh cuán grande es el plan del Creador! Pues también el paraíso de Dios entregará los espíritus de los justos, y cada espíritu será restaurado a su cuerpo, para tornarse incorruptibles e inmortales; almas vivientes con conocimiento perfecto. Almas vestidas de pureza, debido a su rectitud, con conocimiento perfecto de su gozo.

Ambos grupos deberán entonces comparecer ante el tribunal de Cristo: las ovejas y las cabras, inmortales todas, escucharán las actas. Y tan cierto como que Jesús vive; el propio Señor lo advierte en Rev 22:11-12, para que luego nadie se sorprenda:

El injusto, sea injusto todavía; y el inmundo, sea inmundo todavía; y el justo, practique la justicia todavía; y el santo, santifíquese todavía. He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.”

El diablo, sus ángeles, y todos los hallados inmundos, al ser todos eternos, al castigo eterno serán enviados, el preparado para quienes se confiesen enemigos de Cristo, desde el principio de los tiempos. Un tormentoso lago de fuego y azufre, cuya llama asciende por siempre.

Mas los justos, obedientes, y leales, que sufren hasta la muerte las cruces de esta vida, sin avergonzarse de su fe, heredarán el reino de Dios según el proyecto establecido por el Creador desde antes de la fundación del mundo. Allí, junto al Señor Jesús, su gozo será completo y definitivo.

¡Oh la gran misericordia del Creador! Él redimirá a los inocentes de ese espantoso monstruo combinado: diablos, muerte e infierno, y del lago de fuego y azufre: tormento sin fin. ¡Oh Su gran indulgencia, al enviar a Su Hijo al mundo para que, sufriendo en su propio cuerpo el dolor humano, lograra salvar a todo aquel que oiga Su voz y decida atender a su llamada, bautizándose en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo… y luego, fiel, resista los embates y tentativas del que quedó exento, y desea entorpecer los planes de Salvación que a él y a sus huestes le son negados.

Gracias a Cristo, su propia Gloria podrá ser compartida por todo el que cumpla la condición inexcusable ante el Padre: arrepentimiento, bautismo, y posterior sujeción a Sus mandamientos. De lo contrario, si no se arrepienten, ni se bautizan, ni creen en su nombre, ni perseveran hasta el fin, deben ser condenados, pues el Amor de Dios no puede anular su Justicia

Él ha dado la ley; y donde no se ha dado ley, habrá menor castigo. Las clemencias del Dios Santo tienen derecho de ser reclamadas por motivos de la expiación de Cristo, por el poder de Él. Pero ¡ay de aquel que sabe la ley y se burla! Quien disipe su vida violando las ordenanzas de Dios durante los días de su probación, tendrá un final terrible.

¡Oh, ese sutil plan del maligno, tras la vanidad, flaqueza y necedad humana!  La instrucción les hace creerse sabios; la seudo sabiduría les hace sentirse dioses y no oyen el valioso consejo del único Dios. Le repulsan, opinando que saben por sí mismos; sin embargo, su saber es locura para su propia alma: no les salvará, y por negar a Cristo, terminarán siendo pasto de llamas.

¡Ay de los sordos apriorísticos, que cierran sus oídos a la Palabra!

¡Ay de los ciegos que se niegan a ver la realidad del poder de Dios que les circunda, y propugnan irrealidades, arrastrando a otros a la vorágine! Ante el Señor responderán, no solo por sí mismos, sino por aquellos a quienes condenaron con mentiras, incitándoles a seguirles hacia el abismo.

¡Ay de los incircuncisos de corazón, pues serán heridos de muerte eterna, con la propia conciencia de sus iniquidades!

¡Ay del embustero que engaña por un puñado de billetes o toda codicia, pues el infierno será su estación definitiva!

¡Ay del asesino que cada día se sentirá arder, clamando por un fin de tortura que no llega, pues la muerte no vendrá a rescatarle del tormento!

¡Ay de los fornicadores, gays, pederastas, y todos los que cometan cualquier tipo de inmoralidad sexual, pues entre llamas, por gusanos serán traspasados!

¡Ay de todos aquellos que mueren en sus pecados, porque en sus pecados quedarán ardiendo, y luego estos le escoltarán fielmente en el día de su juicio!

Ser de ánimo carnal es muerte; ser espiritual es vida eterna. ¡No sucumban ante las seducciones astutas del antiCristo!

Sé que, en un mundo que flota en la permisividad, seré criticado por intolerante o loco. Pero la autocrítica guía a la vida; la complacencia por autojustificación lleva a muerte. Si a lo malo se llama bueno, se labra en campos de error… y frutos de error se cosecharán en el infierno.

Las palabras de la Verdad resultan duras a la impureza, pero salvan almas. ¡Venid al Señor Jesús, el juez justo! Andad por sus sendas estrechas, las únicas rectas ante sus ojos fiscalizadores. Él es el guardián de la Puerta, y no hay otra entrada sino donde Él custodia. Nadie piense que Él puede ser engañado, pues su ojo escruta hasta lo invisible, grabándolo y exponiéndolo luego ante cada infractor, para que se vea sorprendido a sí mismo. ¡Comprad antes gratis de su perdón, para evitar el horrible sufrimiento que ni siquiera sospechan!

Al que llamare, Él abrirá; pero repudiará a quienes le nieguen: seudo sabios, seudo instruidos, materialistas y sensuales. A menos que en vida se arrepientan de sus errores, se vean insensatos ante Dios y desciendan a las profundidades de la humildad, Él no les abrirá.

¡Sacudid las cadenas de aquel que busca insaciable su comida de almas! No dejen que el diablo les aprese en su tortura. ¿Atormentarían mis palabras a los puros? Si resultan duras, es que necesitan escucharlas; les urge oír sobre las consecuencias del pecado. No gastéis vuestro tiempo y/o dinero en lo que les condenará, aunque ahora les parezca imposible, por vivir en ignorancia.

No hay quien guíe; no hay quien tome al ciego de la mano. Solo la Palabra de Dios salva; solo Cristo, el Verbo de Dios, conduce a la salvación. Sacudíos la modorra y abrid los ojos de la inteligencia, porque no hay nada más terrible para el hombre que morir apartado del Señor, con toda una factura pendiente de cobro. El tiempo da fecha de caducidad al ser humano; y el Eterno es dueño del tiempo, de las llaves, y de las cárceles.

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¿HUBO EVOLUCIÓN EN LA CRUCIFIXIÓN?

febrero 14, 2008

Febrero 14/2008

LA EVOLUCIÓN ES CASUÍSTICA; LA CRUCIFIXIÓN FUE UN PLAN.

En este mundo actual de vuelos espaciales, satélites capaces de divisar lo aparentemente indetectable, saturado de ordenadores y de adelantos tecnológicos de todo tipo que parecen insuperables, a gran cantidad de personas les resulta difícil comprender que hace 2000 años, un hombre dijera llamarse hijo de Dios. Menos aun que asegurara que la causa de su presencia entre nosotros era un final de crucifixión en la cruz, para lograr la salvación de la humanidad, liberándola de todo tipo de pecado.

Desde la lógica y la razón humana, a no ser por la desgarradora y sufrida muerte, esto pudiera parecer un cuento para niños, en el mejor de los casos, y la actitud de un desequilibrado mental, para muchos que viven vinculados a endebles filosofías. Pero no fue otra cosa que un plan diseñado por Dios desde mucho antes. Las Escrituras hablan del Mesías, desde tiempos del Éxodo judío. Pero, ¿qué relación pueden tener entre sí, sabiendo que distan entre unas y otro, a veces más de mil años? La primera, directa, aparece en 2ª Samuel 7:16 (aprox. 1200 aC); en una promesa al rey David (ascendente 43 del Señor, según linaje humano):

‘Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.’

En un orbe apocalíptico, de final previsto, el ‘para siempre’ de Dios solo puede referirse a una vida eterna regida por Jesucristo, luego de juzgar a todos los hombres. El Salmo 2:2 (cerca de 1000 aC), lanza una profecía que se corresponde a estos tiempos:

“Los reyes y gobernantes de la tierra se rebelan y juntos conspiran contra el Señor y su rey escogido. Y gritan:’¡Vamos a quitarnos sus cadenas’! ‘¡Vamos a librarnos de sus ataduras!’ Y el Señor, que reina en el cielo, se ríe de ellos…”

Y años después, alrededor del 900 aC, el propio David habla de Jesús en Sal 110:1:

“El Señor dijo a mi señor: ‘Siéntate a mi derecha, hasta que yo haga de tus enemigos el estrado de tus pies.’ “

Poco más tarde, en el 740 aC, Is 53: 5 vaticina:

“Mas Él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”

Finalmente, el profeta Zacarías (519 aC) hizo su aporte muy puntual, en Zac 9:9:

“¡Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén! He aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.”

La presencia de Jesucristo respondió a un plan de Dios en el tiempo; no fue obra de la casualidad, sino hubo toda una preparación sicológica, antes de que Jesús emprendiera su prédica, cumpliendo sus 30 años. El que se conociera su pre-existencia, es un NO rotundo al evolucionismo, pues no existe plan en una evolución que dicta que todo surge por sucesos aleatorios y casuísticos. Su entidad como ser humano, con todo su código ADN de humano, fue constantemente anunciada antes de manifestarse. No llegó en paracaídas ni producto de la evolución de las especies, sino que ya estaba previsto y anunciado más de un milenio previo a su llegada.

Imagino estar viendo el escándalo que estas líneas provocarán a los evolucionistas que lean esto, pero son hechos recogidos en un libro de Historia que habla de todos los sucesos importantes ocurridos en la humanidad desde la creación. Para aumentar sus exaltaciones, les diré que Isaías, además de augurar la llegada de Cristo, también había predicho la caída de Babilonia, unos doscientos años antes de que esta ocurriera; incluso puntualizando que sería tomada por los medos, en Iz 13:17-19:

“Ved, yo suscitaré contra ellos a los medos, que no estiman la plata ni se afanan por el oro… Babilonia, la joya de los reinos, la perla, el orgullo de los caldeos, será destruida por Dios como Sodoma y Gomorra”.

O sea, mucho antes de ocurrir, auguró lo que historiadores (Herodoto, 484/425 aC: Crónica de Nabónida) y arqueólogos (hallazgo de tablillas de arcilla cocida, escritas en persa antiguo, babilonio y elamita) han confirmado: Ciro II “El Grande”, fundador del imperio persa, pero nieto del rey medo Astiages, la conquistó en el 539 aC, con sus generales y ejército medos, para luego liberar a los judíos y permitir su regreso a Israel, arrasada en el 579 aC por Nabucodonosor, quien les llevó esclavizados a Babilonia.

Se trata de otra evidencia histórica contra ‘la evolución imprevisible‘. Hablamos de personas, resultados cromosomáticos planificados y previstos antes de que se manifestaran. Algo ESCRITO mucho antes, que quedó como prueba para el futuro.

Pero aún añade más sobre esto, en: Isaías 13:19-22:

“No será jamás poblada ni habitada al paso de generaciones; el árabe no alzará allí su tienda, ni el pastor apacentará su ganado”.

Alejandro Magno la asaltó y murió en ella en el 323 aC. Hubo todavía otros intentos por perpetuar Babilonia mientras se rompía, continuando sus orgías y ofrecimientos de sacrificios en su viejo santuario, aún durante un siglo después de la muerte del gran conquistador; pero, una vez más, se confirmó el prevalecer de la profecía, pues según otras tablillas datadas en el 275 aC, halladas por una expedición arqueológica, los babilonios, en la última invasión sufrida, fueron transportados a Seleucia del Tigris, la nueva capital creada por Seleuco I Nikator, para su naciente reino.

Hacia el año 141 aC, cuando los partos sometieron la región, Babilonia ya estaba vacía, sumida en completa desolación y oscuridad. (“No será jamás poblada ni habitada al paso de generaciones”)

La convergencia histórica de la topografía y vivencias de Babilonia, con las predicciones bíblicas, se lograron a partir de coincidencias entre narradores clásicos, las inscripciones en piedra realizadas por Nabucodonosor y las excavaciones del Deutsche Oriengesellschaft, en el 1899 de la era contemporánea. Al fin, Babilonia nunca más fue ocupada. Sus ruinas aún pueden verse en la actual provincia iraquí de Babil, 110 kms. al sur de Bagdad. La historia, definitivamente, volvió a darle la razón al bueno de Isaías, mas… ¿Cómo pudo éste conocer el final si no fue a través de una revelación?

Algunos escépticos pensarán que tantos siglos es suficiente tiempo para que una ciudad no sobreviva. Pero ahí están, entre otras, Gaza y Damasco, capital aramea en el año 732 aC (hoy de la actual Siria)

La raza humana no responde a la casuística, sino al plan de Dios en el que todos participamos. Jesús comenzó sus enseñanzas con 30 años de edad; durante 3 años instruyó a sus apóstoles y a todo aquel que se le acercó, mientras hacía que los ciegos vieran, los cojos recuperaran su andar, los mudos hablaran: sanaba dolencias de todo tipo. También convirtió el agua en vino, dio comida a 5000 personas con 5 panes y 2 peces… y resucitó muertos.

Instruía y alertaba sobre el futuro, acreditando su palabra con hechos de poder. Y lo hizo no solo educando sobre el comportamiento que esperaba de las personas, sino también para no dejar lugar a dudas sobre un final de los tiempos que ya venía siendo anunciado por varios profetas, desde 740 años antes, Isaías primero, pero también Ezequiel, Daniel, etc.

Ahora bien: ¿Por qué concluyó entregándose para ser inmolado? Al hombre actual eso puede sonarle a cuento chino; la mayoría de la sociedad está secularizada y vive apartada de la religión. Muy pocos leen la Biblia de vez en cuando y muchos, jamás lo han hecho; nuestros hábitos son distintos a los de los judíos de entonces. Ellos eran fieles a su Torá, su libro de cabecera (varios libros en uno, como nuestra Biblia) Tenían varios hábitos, entre ellos, el de purificación de sus pecados, para poder entrar al templo.

En aquel entonces eran frecuentes las ofrendas y sacrificios para depurar todo tipo de faltas. Estos actos de purificación durante la Pascua (conmemorando la liberación judía de Egipto) tomaban un cariz especial: se escogía el mejor cordero para ofrendarlo, el más sano, blanco como la nieve, sin manchas; era el único válido para un acto de purgación en un día tan solemne.

Y ese fue exactamente el día elegido por Dios para la crucifixión de Jesús; no solo lo atestiguan los escritos judíos y cristianos, sino las mismas crónicas romanas. Fue todo un símbolo, pues Él representaba ese cordero sin mancha que limpiaría el pecado del mundo: fue sacrificado el mismo día de la pascua hebrea. Murió y, según el plan previsto, resucitó el domingo, el primer día de la semana.

Se le presentó a María Magdalena en primer lugar, luego a algunos apóstoles, y al final a los 12; compartió con ellos durante varios días, en diferentes apariciones y al final les pidió que salieran por el mundo para dar la buena noticia de una resurrección posible. Sin embargo, en realidad esa buena nueva lo que hizo fue subsanar la mala que había dado días antes, cuando les habló del fin de este mundo y de las señales antes del desenlace humano.

Su última enseñanza fue que hay una vida incombustible, según Jn 6:53:

“Jesús les dijo: ‘El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.”

¿No es fácil de comprender, verdad? Jesús lo supo; para aquellos que no pudieron captar el mensaje a la 1ª, se ratifica y conceptúa un poco después, en el versículo 63:

“El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.”

Ese fue su legado: si nos arrepentimos de nuestros errores pasados, le somos fieles con nuestros actos y nos mantenemos en comunión con Él a través de la oración, llevará nuestros pecados a ‘0’; el Espíritu Santo nos visitará y fortalecerá en fe constantemente. Nuestro propio espíritu será alimentado por esta relación constante; desde esa promesa y la realidad de su resurrección, la fidelidad nos permitirá tomar la corona de una vida sin fin, en su reino definitivo, porque ese es el Plan de Dios y Él no es ‘casuística evolución‘.

Un cuento para tontos, según los que se viven en una sabiduría alejada de Dios. Para nosotros, una excelente noticia, reforzada por la promesa de Dios en Ez 18: 21-22:

“Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá. Todas las transgresiones que cometió, no le serán recordadas; en su justicia que hizo vivirá.”

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CANTANDO LAS 40 AL EVOLUCIONISMO.

enero 23, 2008

Enero 23/2008

¿CREACIÓN DE MILLONES DE AÑOS?

Años después de exhibir su teoría, Carlos Darwin comprendió la dificultad de explicar la visión humana u animal desde la evolución. En un libro suyo, manifestó:

‘Suponer que el ojo con toda su inimitable complejidad para ajustar su centro focal a distintas distancias, para reconocer distintas cantidades de luz, y para corregir las desviaciones esféricas y cromáticas, pudiera haber sido formado por la selección natural, parece, y lo confieso francamente, absurdo en sobremanera.’

Sin embargo, más adelante, explica ambiguamente por qué, de todos modos, creía que el ojo evolucionó y que el ‘absurdo’ solo era ilusorio. Con el conocimiento actual acerca del ojo y sus sistemas asociados (el cual es mucho mayor que en su tiempo), habría abandonado su teoría naturalista sobre el origen de los seres vivos.

Más de un siglo después recibió ayuda del Papa Juan Pablo II, pues este dinamitó la Biblia entera, al exponer el 23 de octubre de 1996, en la Academia de Ciencias Obispales que: “el nuevo conocimiento lleva al reconocimiento de que la teoría de la evolución es más que una hipótesis”.

Con esas palabras autorizaba que creación y evolución convivieran juntas sin ningún conflicto, en una manifestación de debilidad, incongruente con alguien que con tanto valor se opuso siempre al comunismo, el aborto, las abominaciones sexuales, y todo lo que atentaba contra la Palabra de Dios. Una concesión filosófica para lograr mantener al menos, que solo Dios puede crear el alma humana.

Los medios de comunicación fueron al árbol caído, como el oso al panal de miel. La noticia siguiente hizo ver que la expresión papal se convertía en la mortaja definitiva sobre una Biblia caduca. ¿Cuál fue la consecuencia de esta postura del líder católico? Pues inducir la pérdida de la Credibilidad de la Palabra de Dios; si el Génesis no era fiable, ¿cuándo entonces comenzaba a serlo el libro Sagrado? No solo atacaba la Verdad de la Creación, sino que arruinaba la fiabilidad de los otros 65 libros que el propio Creador ordenó que se escribieran, y que jamás han resultado contradictorios en sus afirmaciones y enseñanzas.

Sembró duda sobre lo escrito: la deidad de Jesús, sus milagros y enseñanzas, su agonía en la cruz y, lo más importante, el motivo por el cual se sometió a ese inenarrable martirio: el perdón de los pecados de toda la humanidad y su resurrección, que implicó la esperanza de resurgir a una vida eterna con Él. Es decir, también arruinaba la solidez de los escritos del Nuevo Testamento: las enseñanzas recibidas por apóstoles directos e indirectos del Redentor, plasmadas por escrito por orden de este, como testimonio para las siguientes generaciones, pues el mismo libro que dice que Dios creó el mundo y todo lo que existe, da alegato de los hechos anteriores.

A partir de ahí, entre los propios creyentes comenzaron a fluir los ‘iluminados’. Un ejemplo lo vemos en la teoría de una ‘Creación progresiva’, ideada por el Dr. Hugh Ross en ‘Cómo interpretar el libro de Génesis’, respaldada por varios líderes ¿religiosos? y por iglesias, seminarios, y universidades cristianas; como si después de Dios, alguien tuviera que agregar algo. Respaldando la postura de ‘Respuestas en Génesis’, creo que es vital citar aquí el aviso legado desde Hechos 17:11

Y éstos judíos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.”

El Dr. Ross se manifiesta ‘cristiano’, pero aúna criterios con astrónomos y geólogos evolucionistas: algo incompatible. Veamos sus planteamientos y mis respuestas desde ‘Bereshit’, el libro judío original al que acudía Jesús, que después se llamó ‘Génesis’ en la traducción griega:

1- ‘El gran Estallido (‘Big Bang’), origen del universo, surgió 16 mil millones de años atrás; por tanto, la muerte, la violencia y la enfermedad existieron antes de Adán y Eva.’

Nota: Bereshit 1:1’En el comienzo de la creación de Dios del cielo y la tierra, 2cuando la tierra estaba informe y vacía, con oscuridad sobre la superficie del abismo, y la Presencia Divina flotaba sobre la superficie de las aguas, 3dijo Dios: «Que haya luz», y hubo luz. 4Dios vio que la luz era buena, y Dios separó la luz de la oscuridad. 5Dios llamó a la luz «Día» y a la oscuridad la llamó «Noche». ‘Y fue de tarde, y fue de mañana, un día.’

Es decir, ‘en el comienzo’, o dicho de otra forma, durante el comienzo, cuando la tierra recién hecha estaba vacía‘, creó luz con su Palabra, dando órdenes. Al final puntualiza: ‘y fue la tarde y fue la mañana: un día’, mostrando por vez primera su definición de ‘día’: una tarde y luego la mañana. ¿Existe algo de lo ‘hecho’, antes de un comenzar a hacerlo? ¡Big Bang no! Lo dice el Señor.

2-‘ La Creación no fue en 6 días, sino que atañe a las eras geológicas establecidas’.

Nota– Si seguimos leyendo Bereshit 1, hasta el 1:31, veremos cómo a cada obra finalizada Dios sentencia: ‘y fue de tarde y de mañana, el segundo día’, el tercero, el cuarto, el quinto, el sexto… es decir, establece antes de construirlos, los ciclos que corresponderían al día y a la noche. El sol y la luna fueron hechos el cuarto día, pero ya desde los anteriores, desde que creó la luz, fijó la tarde y la mañana: la puesta y salida solar del futuro inmediato, marcando el inicio de una nueva jornada y dejando evidencia de su propósito: 6 días de 24 hs., al concluir en 1:31: Y Dios vio todo lo que había hecho, y he aquí que era muy bueno. ‘Y fue de tarde, y fue de mañana, el sexto día.’ Lo de una sola era geológica podrá verlo explicado puntualmente en el artículo ¡Mi planeta es un chavalito!

3- ‘El Diluvio de Noé fue un evento local.’

Nota- Veamos esto, que es interesante; primero, la distribución original del planeta. (Gn 1:9):

‘Dijo Dios: «Que las aguas debajo del cielo se reúnan en un área, y que aparezca la tierra seca». Y así fue. Dios llamó a la tierra seca «Tierra», y a la reunión de aguas la llamó «Mares».’

Es decir, una tierra y mares. Cada día más, los estudiosos coinciden en que, al principio, todos los continentes estaban unidos, confirmando el saber bíblico. Actualmente sabemos que el movimiento de las llamadas placas tectónicas, producen terremotos y tsunamis catastróficos. Pero veamos qué dice el libro del Conocimiento y la Sabiduría sobre el diluvio de Noé:

Según Bereshit (ó Génesis) 7:11En el año seiscientos de la vida de Noaj (Noé), en el segundo mes, el diecisiete del mes, ese día, se rompieron todas las fuentes del gran abismo y se abrieron las ventanas de los cielos.’

Todas las fuentes en todo el planeta; de local, nada. El cimiento continental se partió y dividió; esto tuvo más consecuencia de lo que muchos imaginan, porque se originaron los continentes… y la única glaciación que existió. También se explicará en el artículo llamado ‘Una edad: una glaciación.’

4- ‘El pecado tiene sólo un efecto regionalmente limitado en el mundo.’

Nota: Induzco al Dr. Ross a que le eche un vistazo a lo que dice Ro 5:12:

‘Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron’

5– ‘Seres semejantes al hombre pintaron las paredes de las cuevas antes de Adán y Eva, pero no tenían un espíritu y por lo tanto no tenían ninguna salvación’.

Nota– Es tan absurdo y tan falto de evidencia que no merece otra respuesta que el mismo Génesis 1:1:31. Dios empieza a referir la historia del Mundo con las palabras: ‘En el comienzo de la Creación’ ¿Qué puede haber antes de un comienzo? Sobre las lucubraciones evolucionistas del hombre Neandertal y otros, ver el artículo: ‘¿Un mono pintor?’

6- ‘El registro humano de la naturaleza, es tan perfecto como la Palabra de Dios.’

Nota- El registro humano de la Naturaleza se basa en una suposición tras otra; nadie vivió desde el principio; los estudiosos del tema hacen sus cálculos mediante el sistema radiométrico y otros, considerando, por ejemplo, valores iniciales de carbono14 por concepto, sin tener en cuenta que se desconoce el efecto de la variación de las radiaciones nucleares del Sol desde sus inicios y su influencia sobre esto. Tampoco se sabe si esa cifra, considerada estable, se comportó de esa forma o si varió (como es lógico suponer) con los cambios de temperatura producidos con la glaciación.

El registro humano es falible; se ha demostrado con lava volcánica de origen conocido (10 años) que sin embargo arrojó varios millones de años en laboratorios evolucionistas cuando se mandó a datar sin informarles su procedencia. También se escribirá sobre esto próximamente.

7- ‘Millones de años atrás, Dios creó especies que luego se extinguieron.’

Nota– Otra fábula desmentida en el Génesis; los animales, todos, incluido el hombre fueron creados entre el 5º y el 6º día. Si la evolución es real, los fósiles deberían ir apareciendo en orden: los primarios debajo y los ‘evolucionados encima’; sin embargo, en las capas más inferiores han aparecido animales que existen aún en la actualidad… porque el diluvio, el único desastre reconocido, es el que pudo generar la fosilización por enterramiento inmediato. Recuerden que ‘se abrieron las fuentes del abismo’. También se profundizará sobre esto en un artículo a punto de salir.

Los libros del Dr. Ross son publicados por NAVPRESS, el soporte editorial de los Navegantes. Su declaración ante la prensa fue radical: “Nosotros consideramos nuestro privilegio y nuestro llamamiento, sostener a Hugh Ross con nuestro apoyo como su publicador.”

¡Que Dios les bendiga… y les pille arrepentidos!

El Señor tiene un plan para usted; solo tiene que hincar su rodilla en lo íntimo y pedirle que le provea de discernimiento sobre estas cosas. Si lo hace de corazón, se asombrará de los resultados.