EL PELIGRO DEL SEUDOCRISTIANISMO

marzo 10, 2009

Lamentablemente, desde hace días ha habido debate con respecto a las posibilidades de presentar la cronología bíblica como fecha de datación del planeta. En realidad no entiendo dónde ven la impedimenta, porque una cosa es que no quieran creer en lo que se dice, y otra muy distinta es intentar soslayar la cronicidad y congruencia con que el Génesis define todas las generaciones, con exactitud.

El rey David, es el hombre que marca la frontera de la expectativa de vida: fue el primero de los antesores de Cristo en morir a los 73 años, debido a un ya depauperado ADN. En su generación se estableció la frontera natural que hoy se mantiene en los países desarrollados, gracias a los paliativos de la medicina moderna. Sin embargo, el incremento ‘involutivo‘ de un ADN a peor, se manifiesta claramente en los países más pobres, donde una persona con 45 años es ya anciana.

El libro de Lucas refiere nacimiento y muerte desde Adán, hasta Cristo. Siguiendo los datos de edades hasta David, he contado las descendencias implicadas; el resto, desde David hasta Jesús, fue promediado en 75 años por generación. La cuenta final arrojó unos 5800 años.

Pero también la tradición judía, fieles a sus ‘Sagradas Escrituras’, sin reconocer a Cristo como el Mesías, y rigiéndose desde siempre por su calendario solar-lunar, sitúa nuestra actualidad en el año 5769 de la Creación de Dios. Y algo muy importante: Jesús instruía en referencia a esos escritos.

Cada vez que se cita al Señor leyendo la palabra en el Templo Judío, se refiere a los escritos hebreos tradicionales. A estos textos se refería cada vez que pronunció: ‘Está escrito‘; es decir, el propio Jesucristo acreditó la Verdad de dichos textos.

Todas sus instrucciones sobre el Génesis bíblico se fundamentaron en los apuntes del Bereshit: el libro que según la tradición, Moisés escribió por la revelación del propio Dios, bajo la orden de legarlo a la posteridad. Incluso el propio Jesucristo se preocupó de acreditar su veracidad en Lucas 16:17:

Es más fácil que desaparezcan el cielo y la tierra, que caiga una sola tilde de la ley.”

Así que ningún cristiano puede presentar un argumento distinto al que refieren los textos que el mismo Señor jamás apartó de sus manos. Quien diga algo contrario a tales escritos, está desmintiendo al propio crucificado, y está ignorando el sello de sangre con el que fue confirmada la Verdad contenida en la Palabra de Dios.

Y como sé que la Verdad jamás puede ser contradicha por ninguna evidencia, les propongo someter la cronología bíblica a una tercera prueba: la referencia cronológica bíblica hasta José, que fue administrador del Faraón, adicionándole luego la posterior referencia histórica de los Faraones, según historiadores humanos.

Pero antes, considero importante citar un ejemplo de cómo la desinformación puede distorsionar la Verdad, y lo peligroso que esto resulta, si la página se auto titula ‘cristiana‘. Veamos lo que se propugna, quizás con la mejor voluntad del mundo, en:

http://lasteologias.wordpress.com/2008/09/26/busqueda-en-fuentes-externas-a-la-biblia-de-las-evidencias-de-la-permanencia-de-israel-en-egipto-previas-al-exodo-iv/

Le he hecho fotocopia, por lo importante que resulta, como ejemplo de tergiversación de la Palabra de Dios, porque, allí se dice lo siguiente:

[“De Moisés, aunque no hablan de él los libros de profetas, jueces y reyes, si habla el Nuevo testamento de él en reiteradas ocasiones, e incluso fue citado por Jesús.”]

Como tal cosa falta a la verdad, y resulta demasiado importante para soslayarlo, citaré aquí las veces que habla la Biblia sobre Moisés, justo donde esa página comenta que no se dice nada:

— Josué, primer profeta anterior: 1:1-17 [9 veces]; 3:7; 4:10-14 [tres veces]; 8:31-35 [4 veces]; 9:24; 11:12-23 [4 veces]; 12:6; 13:8-33 [9 veces]; 14:2-11 [7 veces]; 17:4; 18:7; 20:2; 21:2-8 [2 veces]; 22:2-26 [seis veces]; 23:6; 24;5. Total: 51 veces se menciona a Moisés.
— Jueces: 1:16-20 [2 veces]; 3:4; 4:11; 18:30. Total: 4 veces
— 1ª Samuel: 12:6-8 [2 veces]
— 1ª Reyes: 2:3; 8:9; 8:53; 8:56. Total: 4 veces.
— 2ª Reyes: 14:6; 18:4; 18:6; 18:12; 21:8; 23:25 Total: 6 veces.
— 1ª Crónicas: 6:3; 6:49; 15:15; 21:29; 22:13; 23:13; 23:14; 26:15; 26:23. Total: 9 veces.
— 2ª Crónicas: 1:3; 5:10; 8:13; 23:18; 24:6; 24:9; 25:4; 30:16; 33:8; 34:14; 35:6; 35:12. Total: 12 veces.
— Esdras: 3:2; 6:18; 7:6. Total: 3 veces.
— Profeta Nehemías: 1:7; 1:8; 8:1; 8:14; 9:14; 10:29; 13:1. Total: 7 veces.
— Salmos: 77:20; 99:6; 103:7; 105:26; 106:16; 106:23; 106:32. Total: 7 veces.
— Profeta Isaías: 63:11-12. Total: 2 veces.
— Profeta Jeremías: 15:1 Total: 1 vez.
— Profeta Daniel: 9:11; 913. Total: 2 veces.
— Profeta Miqueas: 6:4. Total: 1 vez.
— Profeta Malaquías: 4:4. Total: 1 vez

Es decir; donde una página que ha sido vista por más de 1 millón de personas, dice que el Antiguo Testamento, la Palabra de Dios, solo menciona a Moisés en contadas ocasiones, en realidad observamos que se le cita con cronicidad casi constante en el tiempo, un total de 112 veces, solo a partir de Josué, el primer profeta.

Una evidencia de lo contraproducente que resulta escribir sobre la Biblia, sin haber analizado a fondo lo que se quiere trasmitir. No se puede hablar de las Sagradas Escrituras sin estudiarlas a la luz del Espíritu; copiar y pegar un texto que distorsione la Verdad bíblica, conlleva una responsabilidad ante Cristo. Máxime, si se pone en tela de juicio la congruencia bíblica a través de los siglos.

Incluso cada vez que la Biblia se confronta con la Arqueología, sale bien parada; un ejemplo de esto es que estaba enseñando sobre los egipcios, miles de años antes de que se realizaran las primeras excavaciones. El texto bíblico hebreo llama a un milenario faraón por su nombre: Ramsés, ya desde el libro de Éxodo, uno de los primeros. ¿No aporta credibilidad este planteamiento socio-histórico, verificado milenios más tarde?

Pero bien, una vez aclarada la nota discordante, y con esta evidencia bíblica sobre historia egipcia, permítanme presentarles una tabla con la edad de la Tierra, según la Biblia:

CronologiaBíblica

Según pueden ver; el tiempo bíblico hasta la muerte de José, corresponde al año 2316 de la Creación de Dios. Si analizamos que José llegó a Egipto siendo aún un muchacho, alrededor del 2236 bíblico, y que los hebreos permanecieron esclavos 400 años, tendremos que la etapa libertaria corresponde al 2636 bíblico… Y ese suceso coincidió en el tiempo con la llegada al poder de Ramsés II, quien había esclavizado a los israelíes para terminar la obra del padre, referida en Éxodo 1:11:

Fue así como los egipcios pusieron capataces para que oprimieran a los israelitas. Les impusieron trabajos forzados, tales como los de edificar para el faraón las ciudades de almacenaje Pitón y Ramsés.”

Según la Biblia, este Ramsés es el que atrae las plagas de Dios, por no querer liberar a Moisés, y muere al intentar perseguir a los hebreos, mientras cruzaban el mar Rojo. Y según los historiadores, Ramsés II, murió en el 1213 aC; de modo que, si sumamos los 2636 años bíblicos hasta Moisés, más los 1213 desde ese punto de la historia, hasta Cristo, y luego le agregamos los 2009 hasta la actualidad, tenemos:

2636 + 1213 + 2009 = ¡5858 años!

Aproximadamente el mismo resultado que arroja, el sumar la cronología desde Adán a Cristo, según lo refiere Lucas. Es decir; se mire como se mire, la Tierra bíblica jamás acreditará los 15000 años que algunos seudo cristianos pretenden endosarle. No importa bajo que cronología se sume; la obra del Creador no llega a los 6000 años… y esto puede ser más importante de lo que parece, según el próximo trabajo que presentaré, como continuidad de este.

La exactitud de los años es importante, pues lo que defiendo es que cada persona que decida entregarse a Cristo, debe estar convencida que la Biblia es un Manual de Conducta fiable y creíble. Debe estar convencida que se podrá acceder a Sus promesas, si se es fiel a sus postulados.

Por eso es que insisto con sus coherencias, vistas al derecho y al revés; incluso al contrastarlas con la historia de la humanidad, para que cada nuevo cristiano sepa que al leer, no está frente a un libro de ficción, de suposiciones o de posibilidades teóricas, sino ante un amplio compendio garantizado por el propio Jesús, pues el Señor dijo:

Yo soy el alfa y la omega

El Hijo de Dios nos garantiza desde la primera a la última letra de su legado escrito, como una guía fiable hasta su regreso. Y esto no lo digo yo, sino el propio Señor:

Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.” [Apoc 2:10]

¿A qué tenemos que ser fiel? Quien tenga el Espíritu de Cristo, sabe perfectamente cuál es la única referencia para lograr esa fidelidad que espera: Su Santa Palabra, cuya Credibilidad fue sellada por un personalísimo cuño rojo, desde la Cruz del Calvario.

Asimismo, la resurrección a la vida eterna anunciada, fue certificada por quien resucitó para entregarla a todo el pueda acreditar la fidelidad exigida… a todo el que haya sido merecedor de recibirla, en la hora del momento inevitable.

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EL ESPÍRITU DEL DÍA DE ‘REYES’

enero 5, 2009

Estamos en la víspera del día posiblemente más esperado por los niños; desde varias semanas atrás, el amor de los padres ha hecho que se hurguen en los bolsillos, para dar lugar a las repetidas relaciones de intercambio que sus ‘divinas majestades’ comerciales esperan con alegría, esperanza, y afán.

Las calles de las ciudades se nos presentan como una especie de maratón con obstáculos, salvando paquetes de todos tamaños y colores que se nos vienen encima una y otra vez; así como también se ha visto repetida, semana sí y semana también, el rastreo de muchas caras infantiles, en la mayoría, buscando la difícil elección, pues sus padres ya les han alertado que en estos tiempos de crisis, hasta los reyes se las están viendo negras para hacer llegar los regalos, y se impone un límite: no más de tres peticiones… y que no sean muy codiciosas, para fomentar el altruismo, y permitir que otros padres con mayor poder adquisitivo accedan más fácilmente a los juguetes ‘hight’.

Ese es el nuevo sentido que tienen las fiestas tradicionales para los seres humanos de la actualidad; el consumismo impone sus condiciones, y cada fiesta que tradicionalmente ha sido religiosa, cada día más, se abre al paganismo con entrega y abnegación. Cada Santo tiene su fecha, y eso implica más venta de flores, de estampitas, de velas… y de solicitudes de consolación, de cambio de pareja, de mejor trabajo, de coche nuevo, de vivienda, etc.

Se ha fomentado el egoísmo, y se ha perdido la espiritualidad. Estos días, mientras empaquetamos los regalos, giramos el rostro, negando las imágenes de pasarela que ofrece la TV, con el desfile de niños tercermundistas hurgando entre escombros de basura, tras un particular obsequio de Melchor. O de africanitos con el vientre a punto de estallarles en la cara, tragados por el hambre y la parasitosis crónica… o sufriendo sin culpa, el inmerecido tránsito del VIH a través de una sangre cada vez más debilitada.

Son los desdichados sin fiestas, ignorantes de alegrías solo conocidas por la parte favorecida de la sociedad, y nuestras conciencias nos obligan a mirar en otra dirección, para no sentirnos culpables de pasividad.

Estos días, mientras hacemos planes para llevar a nuestros hijos al sitio que nos pidan, mientras contamos el dinero que nos sobra o el que nos falta para ofrecer el regalo que deseamos entregar, también giramos la vista hacia otro lado [o miramos deseando que no pusieran tales cuadros] si nos enfrentamos en la tele a rostros de niños palestinos, en estas fiestas de reyes; las verdaderas víctimas de locuras aventureras de adultos que aun no han llegado a serlo.

¿Qué hacer, si ocupados en administrar presentes lindamente forrados, observamos en el Telediario a una preciosa e inocente niña palestina mirando sin ver en todas direcciones, entre convulsiones inevitables, atacada por el pánico? Quizás intentemos deducir qué le produjo ese estado y pensemos en quién sabe qué atrocidad impuesta a sus ojitos minutos antes. Seguramente nos sentiremos conmovidos e identificados con ella, así como con los otros muchos niños ingresados en hospitales que hoy no tendrán la visita de los reyes magos… pero después haremos lo posible por olvidar.

Muy mal nos sentiremos también seguramente, con esos otros cuadros que insultan nuestra mirada: niños que sin desearlo, se han visto involucrados como mártires directos. Inocencias cortadas por una mal dirigida y empleada inteligencia humana; hijos que jamás tendrán la oportunidad de disfrutar de los jocosos y compartidos ratos de felicidad y seguridad que otros gozan, al abrigo de padres más tocados por la fortuna de la paz.

No quiero amargar estos días a nadie; solo pretendo hacer un llamado a la conciencia, para que todos demos gracias a Dios, si nuestros hijos no están siendo víctimas de barbaries bélicas, de pederastas… o de una grave enfermedad que amenaza con llevárselos.

Afortunado al que disfrute en estos días de un niño a su cuello, de su cariño, sus besos, reconocimiento y confianza. El abrazo de un inocente es un mensaje: ‘gracias por estar conmigo‘, ‘confío en ti‘, ‘me siento protegido‘… ‘te quiero‘.

Pero desafortunado aquel que se aprovecha de la ingenuidad del casto, para abusar de él de cualquier forma, arrebatando su inocencia y llevándole por senda inadecuada, mediante astucia, mala fe, oscuros deseos y lujuria. Según alerta el Señor, en Mar 9:42:

Y cualquiera que fuere piedra de tropiezo a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y fuera echado en el mar. “

El verdadero espíritu de este día ha sido convenientemente sellado en el olvido; pero no estaría de más hacer un recordatorio de su origen, cuando hace algo más de 2000 años, un niño de solo unos días de nacido, recibía la visita de unos magos de oriente, que habían recibido el anuncio de la llegada del Mesías: la luz de la esperanza que comenzaría a brillar para toda la humanidad. La Biblia lo señala así, en Mat 2:1-6:

Y cuando nació Jesús en Belén de Judea en días del rey Herodes, he aquí unos sabios vinieron del oriente a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. Y oyendo esto el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él. Y convocados todos los príncipes de los sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Y ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta: ‘Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres muy pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un Guiador, que apacentará a mi pueblo Israel.

No fueron reyes, sino sabios; enviados por el mismo Dios. Les dio como referencia una estrella que les marcaría el sitio donde el Señor se abría a la vida, en cuerpo humano, en nuestra dimensión; y luego les instruyó para que no regresaran por el mismo sitio, ya que el rey Herodes les estaba esperando, para conocer hacia dónde debería enviar a los verdugos, intentando abortar el plan del Creador.

Pero al margen de esa otra historia de vanidad real, indiscutiblemente debió haber sido impactante el que tres hombres adultos, sabios por demás, hicieran un trayecto tan largo, solo para adorar un niño de apenas días de nacido; no podemos soslayar la instrucción derivada de esta actitud de sana complicidad:

– Reconocieron a Jesús como el Rey enviado.

– Le aceptaron como el Verbo encarnado de Dios.

– Entrega total en adoración al Rey del Sión futuro y eterno.

– Humildad rendida ante Jesús, reconociendo Su Suprema Autoridad.

– Discernimiento de los tiempos y señales divinas.

– Confianza en el Espíritu Santo, al dejarse guiar, solo por la fe, siguiendo una estrella.

– Sentimiento de Gozo, al llegar ante Él.

– Doblaron sus rodillas y pusieron su rostro en tierra en humillación ante el Señor.

– Le adoraron fervientemente y fielmente, reconociéndole como la luz que venía al mundo.

– Manifestaron su entrega, a través de los presentes, posiblemente lo mejor que tenían.

– Total obediencia al Espíritu de Dios, cuando se les dijo que se pusieran en camino.

– Manifestaron respeto y celo ante lo que se ofrecía a sus ojos, en forma de recién nacido.

Y por último, el significado de los regalos, también recogidos por la Biblia: oro, incienso y mirra.

— El oro: El metal más preciado por la mayoría de las personas. Bíblicamente, el símbolo de realeza, dignidad, poderío y autoridad. Refiere gobierno, posición, omnipotencia y dominio, y representó la rendición total de influencia, poder, autosuficiencia y dominio, a los pies de Jesús. El regalo del oro a los pies de Cristo significó que sometían al Rey de Reyes, lo que más valoraban: un ejercicio de entrega total.

— Incienso: La planta aromática que se quemaba en el Tabernáculo de Moisés y en el Templo de Salomón sobre el altar de oro. Preparado solo a través de la fórmula dada por Dios a Moisés en Éxodo 34-36 y de uso exclusivamente sagrado. Se relaciona con la espiritualidad y debía ser quemado en el santuario cada día y cada noche, como ofrenda agradable al Señor.

— Mirra: Una resina gomosa y fragante, extraída de la “Commiphra myrrha”, planta abundante en el sur de Arabia y Etiopía. Éxodo 30:23, enseña que sería un componente vital del sagrado aceite de la santa unción, según instrucciones dadas a Moisés por el mismo Dios. Debía ser ‘mirra excelente‘, pues era para el uso santísimo.

Pero la mirra, aunque era usada también por sus cualidades soporíferas, se empleaba además para perfumar, durante las ceremonias mortuorias. Y así ocurrió con Jesús, luego de su total entrega, al decidir tomar la copa de sufrimiento en toda plenitud, a cambio de liberar del pecado a toda la humanidad.

Luego que su dolor fuera ofrendado hasta la muerte, José de Arimatea y Nicodemo perfumaron su cuerpo con vendas mirradas, según el testimonio vivo de Juan, en Jn 19:38-40. ¡Gloria a Dios!

Es decir, pusieron a sus pies, lo que el mismo Cristo personificaría hasta su final humano: poder, santificación… y la entrega a los demás, sellando con su sangre en la cruz el Nuevo Pacto entre Dios y el ser humano. Tratado por el cual se nos concedió la opción al perdón y a la vida eterna, en el planeado reino mesiánico, según libre albedrío: solo para quien así lo deseara.

Ese fue el verdadero origen de la tradición: un acto espiritual, en un hogar humilde de la campiña, lejos de discotecas, juguetes, vinos, comilonas, lujos y confort. Los hábitos humanos, su inclinación a intentar sacar provecho de todo, la vanidad personal, los raquitismos de fe… han ido conspirando reiteradamente, para adulterar el primer significado. Pero el legado nos queda vivo en la Palabra de Dios, y no debemos esmerarnos en olvidarlo, sino en promoverlo, buscando de nuevo las raíces que contienen la verdadera sabia de la vida y del amor incondicional.

Cada padre que ha comprado regalos para sus hijos, con estos esperando en sus hogares, debería ante todo, agradecer al Señor por concederle el privilegio de tener una familia con salud… y por no haber nacido en una aldea de África o entre los parias hindúes, en fabelas brasileñas o latinoamericanas, en Chernobil… o en Gaza.

Cada padre que disfrutará este día de Reyes de la alegría familiar, debería aprovechar la bella oportunidad de recordarle a cada hijo el verdadero origen de esta fiesta, inculcándoles la esperanza trasmitida por Jesús, sobre un mundo sin violencia, y lleno de amor, donde todos seamos iguales.

Eso no le hace daño a nadie, ni le convierte en más frágil ni en más tonto ni en menos valorado, pues la urbanidad en la forma jamás será excluyente de la vehemencia en las convicciones. Y no es el odio, sino el amor a Dios, lo que nos acerca a la vida prometida, por todos deseada, aunque muchos no quieran reconocerlo, debido al pago de lealtad que hay que dar a cambio.

¡Feliz día de Reyes a todos aquellos que puedan disfrutarlo!

Para el resto, no olviden nunca el canto de la esperanza:

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.” [Mat 11:28-30]

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LA FAMILIA ES PLAN DE DIOS, NO HERRAMIENTA POLÍTICA.

diciembre 28, 2008


Abogad siempre, disciplinados en el Proyecto del Hogar


Ayer estuve viendo por la TV un debate sobre la ‘Misa por la familia’. Y la porfía, aunque se celebraría en el mundo entero, se centró en el acto litúrgico que tendría lugar en la madrileña Plaza de Colón. Una parte defendía el derecho a salir a manifestarse, alegando que nadie se cubre de ceniza cuando la desvergüenza ‘gay’ sale a la calle subida a carrozas, haciendo todo tipo de manifestaciones obscenas, mientras una familia que desea darle una educación moral diferente a sus hijos, ve inflingidos sus propios derechos, y se siente condenada a no salir a la calle a pasearles, porque las leyes del estado les desamparan. La contraparte, ‘los progre‘, alegaban que estaban contra la manifestación, porque la consideraban no religiosa, sino política.


Pero yo me pregunto: ¿es que hay algo no político en esta sociedad? Las luchas de ideas, todas, de una u otra forma se convierten en pugnas políticas; y en este caso específico, más aun. Se autorizó toda fiesta homosexual impúdica, sin tener en cuenta para nada la posible influencia sobre la niñez… porque se consideró ‘políticamente correcto’. Sin miedo a pecar de difamación, yo digo que en la aprobación de esas ‘autorizaciones’, así como en la que concede la adopción de niños a parejas del mismo sexo, predominó el derecho a la lascivia, sobre el derecho a la inocencia que corresponde a la infancia.


Y esa ‘injusticia’, está mellando incluso los propios órganos del estado creados en utopía para asegurar la ‘justicia’ en todas las decisiones judiciales. Analicemos: el juez Calamita fue procesado en Madrid, penado a dos años de inhabilitación por sus propios colegas, acusado de no tramitar la solicitud de adopción de un niño, por parte de una lesbiana que convivía con la madre biológica. Poco antes, esta misma institución, sentenció ‘justicia’ sobre el caso sevillano, la negligencia del juez Tirado, que dejó en la calle a un pederasta que luego violó y asesinó a la niña Mariluz, ‘condenándolo’ solo a 1500 € de multa.


El bastón de mando justiciero, está en manos del corporativismo. Es inadmisible que una negligencia que acabó en muerte solo sea multada con 1500€, mientras que otro juez, por fidelidad a su convicción cristiana, sea alejado dos años de los órganos del Poder Judicial. No importa cuánto griten desde la otra orilla: fue un juicio político… Y ambos afectaron a familias.


La familia está siendo víctima de la inquisición gay. Cualquiera que dice algo en su contra pierde su empleo, es juzgado y condenado al ostracismo y presentado como enemigo público. La degeneración homosexual y totalitarismo gay, no contento con abrirse un hueco en las aulas en la asignatura mal llamada ‘Educación para Ciudadanía’, ha impuesto además, trono en la Magistratura.


Y ocurre esto, porque se ha convertido al laicismo en la punta de lanza del Gobierno. El apoyo legislativo a la institución matrimonial se ha reducido a la mínima expresión; por ir a más, se ha ido a menos; se degrada el concepto de familia a escalones que conducen al mismo nido de satán. Y tal diseño se hace extensible al ámbito educativo: por ‘simpatizar’ con la cada vez mayor fuerza votante que representan los homosexuales de ambos sexos, se hace un pacto con el diablo, y se condena a la familia al ostracismo, en lugar de auxiliarla, por su papel esencial en la transmisión de valores y ética.


La ofensiva laicista se oculta bajo una interpretación falaz de los derechos humanos, reconociendo los que resultan convenientes, y obviando los que no lo son. La familia, como célula básica de la sociedad, exige al poder político una actitud activa para su protección social y económica, que está muy lejos de las expectativas iniciales. En su lugar vemos un radicalismo ideológico eliminando el Crucifijo en las aulas, mientras apoya una ‘Ley de la Memoria Histórica’ cuyo único objetivo es meter debate en la sociedad, dividiéndola, según interesa al enemigo de Dios.


La evocación eucarística con motivo del Día de la Sagrada Familia, incluye una conexión con Roma para escuchar el mensaje del Papa y la misa presidida por el cardenal arzobispo de Madrid, a la que asistirán cerca de cuarenta obispos de diferentes diócesis españolas. Se defenderá el único concepto de ‘familia’ posible: el de aquellos biológicamente preparados para concebir y procrear. Una valiente oposición a conceptos políticos que nada tienen que ver con la Verdad, sino que la enfrentan de forma irracional.


La Familia debería ser defendida como el núcleo moral de la sociedad; según todas las encuestas, es la institución más valorada en España. Jesús nos habla continuamente de la importancia que Él le da y le dará al amor en su hora de justicia, y la familia es la mejor vía para trasmitir esos valores: un hogar fundado y alimentado en los conceptos cristianos, es la mayor manifestación de desinterés y entrega, y la mayor trinchera contra el egoísmo y materialismo que la parte atea de la sociedad pretende promover.


No hay oportunidad mayor que la de estos tiempos, para apelar a la familia como el epicentro de la maquinaria que podrá solventar estos meses de graves dificultades. Una familia imbuida en la fe cristiana, ayuda a soportar las tensiones de la crisis y del paro; así como la discrepancia y las malas experiencias sufridas en entornos personales. La familia cristiana da abrigo; el incremento de hogares cimentados en Cristo constituye la mejor esperanza de la humanidad, y será bendecido por la propia gracia del único Dios Creador.


Quiero dedicar esta página de hoy a toda iglesia que se confiese cristiana: la gran familia de Cristo, para que en ella reine la unidad, el amor y la alegría, dando contención a todas las familias. Pero también a todas las familias del planeta. Quiero que todos oremos por los maridos y las mujeres, para que vivan su amor conyugal, asumiendo con compromiso la entrega de la vida, y convirtiendo cada hogar en una proyección de la Familia de Nazaret.


Quiero orar desde aquí por los padres de familia desempleados, para que hallen en Cristo la esperanza y la fortaleza para seguir luchando con dignidad por el sustento de sus familias. Y también por los hijos, para que la familia, desde el amor responsable, les guíe y ayude a desarrollar un carácter maduro que condicione desde la fe en Jesús, su proyecto de vida personal. Quiero orar por los novios, para que piensen en el matrimonio con amor y responsabilidad desvelando en el amor el proyecto de Dios para sus vidas.


Y por último, deseo orar por los gobernantes, para que atinen más con la justicia, considerando que el concepto de familia se extrapola de la opinión política y tiene frontera en la Biología. En el contexto humano, solo puede ser considerada como familia, la unión de seres capaces de incrementar la sociedad mediante la procreación y la multiplicación genética de la especie, según el proceso de semen-óvulo, dispuesto en la naturaleza.


Que el Señor les ayude a llevar a las familias a vivir con decoro su misión social, recibiendo todo el apoyo necesario para educar a sus hijos de la forma que decidan, porque es un derecho elemental, adjudicado en el mismo momento en que se firma el acta de matrimonio, y santificado por el mismo Dios, el único dador de vida.


Jesús, prácticamente desde su primera aparición como hombre, habla del amor entre los seres humanos, destacando la importancia que tiene, incluso, para nuestro propio perdón: ‘El amor te hará inocente‘, dice el Señor. Y como siempre, este consejo de Cristo no fue para cubrir un espacio de tiempo, haciendo comentarios sin sentido, sino que nos instruye sobre la mejor manera de vivir, para que nos vayan bien las cosas.


El incumplimiento de sus instrucciones se manifiesta en los miles de focos de violencia que vemos entre distintos países, y aun, dentro de un mismo país. No basta pues con el amor individual dentro de una familia, sino que debemos alimentar el amor entre todos los seres humanos, como miembros que somos de la gran familia creada por Dios.


Hermanos: abrámosnos al reconocimiento de que solo el amor nos hará inocentes ante el Juez con toga de talla única. Piensen por qué el amor nos hace sentir mejor que el odio; ¿por qué no amarnos tal como somos, si todos somos de una misma familia?


Padre Creador, haz que cada familia humana en el mundo, se llene de la fe en tu Hijo Jesús, nacido de la Virgen, y mediante el Espíritu Santo, para que en estos tiempos difíciles, tu palabra de promesa alimente a todos los hombres, y todos los hombres se vuelvan a ti, que eres la fuente de toda solución. Permite que los pensamientos y obras de cada padre y madre implicados en la sociedad, sean guiados por tu propia bendición, para el bien de su núcleo, y así, de todas las familias del mundo. Actúa Señor, para que los hijos logren hallar en su familia, su propio crecimiento en la verdad y el amor.


Haz que el amor fortalecido en las instrucciones de Cristo, de donde se deriva tu Proyecto del Hogar’, sirva de solución ante debilidades y crisis por las que a veces atraviesan familias de todo el mundo. Permite Dios mío, en el sagrado nombre de Jesús, la unión de toda tu iglesia, entre todas las naciones de la Tierra, para que seamos más capaces de responder a todas las expectativas que Tú has depositado sobre todos los que aseguramos reconocerte y amarte.

Te lo pido Señor, en el sagrado nombre de tu Hijo Jesús, abrazado a su promesa, pues Él nos dijo que todo lo que te pidiéramos, fundamentados en Él, nos sería concedido por tu gracia. ¡Amén!

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LOS ELEGIDOS

junio 5, 2008

La gente, a menudo tiene que hacer ajustes en su estilo de vida para adecuarla a un embarazo inesperado y criar a un hijo no ‘planeado’; otros, sin embargo, luego de años fracasando en su intento por tener familia, deciden acudir a algún centro de adopción internacional, donde se facilitan algo estas gestiones. Una vez allí, una mirada, una sonrisa… algo que lleve a ‘seleccionar’ uno de los candidatos/as a ser acogidos, hace tomar una decisión y se ‘elige’ aquel por el que, de forma íntima e inexplicable, se siente mayor atracción.

¡Muy pocos adoptan a niños que no resulten agraciados, o que tengan algún mal congénito que les obligará a no poder llevar una vida ‘normal’!

Sin embargo, Dios, aun conociendo todas nuestras debilidades, errores cometidos, imperfecciones, nos escoge y se abre a la selección tal como somos. Lo hace porque nos ve como lo que seremos una vez limpios, no con las deficiencias actuales; lo refleja en Gálatas 4:5-7:

“…para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo en vuestros corazones, el cual clama: Abba, Padre. Así que ya no eres más siervo, sino hijo, y si hijo, también heredero de Dios por Cristo.”

¿Te das cuenta bajo qué tremenda gracia estás? Nunca tendrás que preguntarte si está bien que te acerques a tu Padre. Él está siempre preparado para darte la bienvenida. Él tiene un lugar reservado en su mesa, especialmente para ti. Sobre esto, David también habló, en Salmos 23:5:

“Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores; ungiste mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.”

Cuando eres elegido,, es como si tuvieras una tarjeta de oro o platino; tienes tratamiento privilegiado. Sin embargo, esto no significa que tienes permiso para vivir como quieras; muchos de nosotros somos como el niño que oraba:

“Señor, has de mí un buen chico,  pero si no puedes, no te preocupes, ¡lo paso estupendo tal como yo soy!”

Recuerda; el Señor, al que ama, disciplina; según Hebreos 12:6-8:

“…porque el Señor al que ama castiga, y azota a cualquiera que recibe por hijo. Si sufrís el castigo, Dios se os presenta como a hijos, porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no castiga? Mas si estáis fuera del castigo, del cual todos los hijos han sido hechos participantes, adulterinos sois y no hijos.”

Dios no te escogió basándose en tus virtudes y facultades o porque tenías talento potencial, atractivo o inteligencia. No, Él te eligió porque te ama y porque tiene un plan muy especial para tu vida:

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dijo el SEÑOR, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.” (Jer 29:11)

La mejor parte, es que Él te fortalecerá y equipar, para que lo consigas:

“A vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos de ánimo en malas obras, ahora empero os ha reconciliado en el cuerpo de su carne por medio de Su muerte, para haceros santos, y sin mancha, e irreprensibles delante de él; si empero permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del Evangelio que habéis oído…” (Col 1:21-23)

De manera que, si sabes que Dios te ha escogido, pese a ser como eres, ¡reacciona y empieza a actuar en consecuencia!

Con cariño: Daniel Contreras.

 

 


DIOS, EL HOMBRE, Y LAS PRUEBAS

mayo 19, 2008

Con este escrito, proveniente de las intervenciones del Pastor Daniel Contreras, de la Iglesia Evangélica ‘Kairos’, en Fuengirola, se presenta la óptica que se aconseja en la iglesia evangélica, para enfocar los distintas situaciones a las que el ser humano debe hacer frente en la sociedad.

Pongo a la disposición de todo lector interesado, la primera de esta serie:

“Es muy cierto que a veces, en nuestra vida cristiana, nos encontramos ante situaciones y experiencias que nos producen bastante impresión, y que en muchos casos no llegamos a comprender. Es un tipo de actitud normal en el ser humano, ya que resulta imposible que con nuestra mente finita podamos razonar totalmente todo lo relacionado con Dios, así como ser capaces de alcanzar a evaluar toda la dimensión de su poder.

En ocasiones, esto mismo que nos ocurre a nosotros, sucedió hace ya mucho tiempo, en la antigüedad, a algunos de los seguidores de Cristo. De hecho, en Juan 13:7, la Biblia refiere una escena concreta en la que el Señor le tuvo que decir a Pedro:

“Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; más lo entenderás después.”

Esto, de alguna manera nos indica que Dios, como un ser infinito que es, se mueve según sus patrones, y no con los modelos o esquemas que nosotros creemos o deseamos que lo haga. Nuestro Dios es un ser Todopoderoso; es el mismo Dios del Sinaí, el mismo Dios que abrió el mar Rojo, que envió muy posteriormente a su Hijo Jesucristo como elemento esencial de perdón del pecado de la humanidad, y que lo resucitó de entre los muertos como un anticipo de la resurrección que experimentará todo aquel que le sea fiel y siga sus enseñanzas con fidelidad… si es que el regreso de el Señor Jesús no ocurre antes.

Por lo tanto, hermano, cuando Dios se manifieste en Gloria y Poder, nuestra actitud de respuesta debe ser de reverencia y fe, ya que, como declaró el profeta Malaquías: (3:2)

¿”Quién podrá estar en pie cuando Él se manifieste?

Es cierto que, humanamente, sentimos temor cuando Dios nos envía situaciones y pruebas para capacitarnos; sin embargo, Él en su palabra de Éxodo 33:14, nos promete:

“Mi presencia irá contigo y te hará descansar”

Con estas palabras, nuestro Dios nos está diciendo que de la misma manera que aseguró a Moisés que su presencia le acompañaría siempre, a nosotros nos asegura que no temamos ante cualquier manifestación de su poder, porque Él estará con nosotros y nos dará reposo. Algo que también reitera mucho después, en Jeremías 28:11:

“Porque Él sabe los pensamientos que tiene acerca de nosotros… pensamientos de paz, y no de mal, para darnos el fin que esperamos…”

Por lo tanto, hermano, con Dios apoyándote, podrás hacer frente a cualquier situación que se te presente, en cada prueba en la que te veas sometido, para tu propia superación y bendición posterior.

¡A Él sea la Gloria por siempre!

Siempre tuyo, en el amor de Cristo:

Pastor Daniel.

 


LA MINIFALDA EN EL PROYECTO DEL HOGAR.

mayo 3, 2008


PADRES, HIJOS Y MINIFALDAS GENEROSAS

Ante los constantes cambios en los hábitos y las ‘modas‘ de la juventud (generada por la agresiva publicidad mercantil de los medios de comunicación), el peligro de la vanidad y la preocupación juvenil por no ir contra la corriente de su ‘pandilla‘, los padres no podemos menos que permanecer alertas La mejor instrucción que podemos darle a nuestros hijos, por supuesto, presuponiendo que ya tienen a Jesús en su vida, es que se pregunten a cada momento cómo reaccionaría el Señor ante cada comportamiento suyo.

¿Cómo se sentiría Él, por ejemplo, con respecto a una cristiana en minifalda guerrera, enseñando más allá del horizonte? ¿Cómo, cuando el borde de la casi inexistente braga asoma sugerente sobre el pantalón mientras anda o en el insinuante momento en que se sienta? ¿O cuando la joven se emborracha durante un botellón, por seguir la corriente de los amigos?

Para ser atractiva, una mujer no tiene por qué ir mostrando todos sus atributos; así como  para ser feliz no necesita anegarse en alcohol ni consumir drogas de ningún tipo. La minifalda jamás dejará de instituir un mensaje subliminal: la ‘diana que busca la flecha‘, aunque alguien, inocentemente, piense lo contrario. De la misma forma que no hay inocencia si se exhibe un inmenso diamante, sino vanidad; el objetivo siempre será provocar la mirada hacia el escenario.

Y ya no se habla solo desde la posición ante Dios, sino de la propia seguridad personal. A través de los tiempos, ¿cuántos casos salen en los informativos sobre chicas jóvenes que han sido perseguidas por la lascivia de un psicópata incontrolado que las ataca, viola y asesina brutalmente, alegando luego que la provocación le pudo? El riesgo de incineración siempre estará presente en cada fuego que se prenda.

Llegados a este punto, no creo que sea desacertado señalar la feliz y sana alternativa de una juventud cristiana, no ‘mojigata‘ ni ‘reprimida‘, como quieren hacerla aparecer los ateos, en su afán por el descrédito, sino felizmente reunida entre vasos de refrescos y zumos, con sanas conversaciones que no tienen por qué no resultar divertidas, y al compás de los mismos ritmos que suenan en la calle.

Por ejemplo, el pastor de mi iglesia, quien ha sabido cumplir eficazmente con su deber ante Dios y el Proyecto del Hogar establecido por el mismo Jesucristo, creando una familia sólida, con dos hijas muy jóvenes, llenas de neuronas correctamente instituidas, ha adoptado una sabia medida al respecto: yo he tenido la oportunidad de ver cómo nuestra juventud se la ha pasado muy bien en el amplio espacio de nuestro local, en un día acordado, entre bailes, mucha risa, y sin presencia de alcohol ni estupefacientes.

Además, por iniciativa suya, asiste a una inmutable tertulia directa con ellos cada sábado, orientándoles sabiamente sobre la actitud ante el noviazgo, alertándoles sobre su compromiso cristiano, y alimentándoles el celo por no afrentar a nuestro Señor.

¿Qué mayor acicate que la inmensa deuda de gratitud contraída con Él, por su ofrecimiento en la Cruz como perdón de los pecados de toda la humanidad? Siempre se debe cuidar la compostura ante quien atisba cada milímetro del corazón humano y es garante, si le seguimos en fidelidad, de una vida eterna e incombustible en el tiempo: un mundo de paz y amor, distinto a este beligerante, financiero, usurero y egoísta que nos somete.

Como comentario aparte me gustaría mencionar la alternativa musulmana sincera con Dios (no hablamos de los ‘otros‘), pese a que no puede haber comparación estricta, pues ignoran a Jesús, el fundamento. Pero reconozcamos que la mujer musulmana ‘practicante‘, es más fiel tocante al aspecto del vestir y al maquillaje, que muchas congéneres occidentales de la actualidad. Y si alguna lectora se siente herida, que me perdone; pero antes de juzgarme, lea con el corazón lo escrito, sin soberbia y en humildad, pues por lo general, cualquier comentario como ese, aunque se hable con la Biblia en la mano, es respondido con dureza, alegando machismo y exponiendo la bandera de la ‘igualdad‘ femenina.
Mas, según la Palabra de Dios, ¿quién yerra?

La mujer musulmana fiel a Dios, viste con túnica, sin propaganda de silueta; evita el atuendo vanidoso que vaya ‘pidiendo guerra‘, como percutor de una lujuria codiciada. Por su parte, las hermanas cristianas de mi congregación, incluso las adolescentes, acuden los domingos y otros días de reunión, con elegancia y porte, sin mostrar silicona ni el escote natural que les haga resultar provocativas.  Y no por eso dejan de ser atractivas.

Transcribo un fragmento de una chica, durante un debate al respecto, en un forum del ‘ciber’ sobre las fiestas de bodas musulmanas. Decidí copiarlo por la enseñanza que encierra:

‘Sí, he asistido a varias y me han parecido las mejores que he visto jamás. La gente se divierte a montones sin necesidad de embrutecerse con alcohol ni espectáculos obscenos. Como no tienen que aportar dinero ni a la iglesia ni para el salón, ni pagarle a nadie para que los casen, al final les sale muy barato el festejo y es por eso que invitan a tanta gente, con la que comparten gustosos el banquete. La gente no va a chismear ni a criticar quién es la mejor vestida o la más escotada. La verdad, me la pasé muy bien; aunque no me cierro, seguramente las habrá bonitas en cualquier parte del mundo.

Ahora bien, ¿qué instruye el planteamiento bíblico acerca de esta situación? Si comparamos los escritos de los profetas del AT con los del NT, podremos apreciar diferencias de contextos, (debido a que los hábitos van cambiando en el tiempo) pero jamás, de principios. Por ejemplo, a partir de Ez. 16:11, tratando sobre la infidelidad de Israel, Dios establece una parábola:

Te atavié con adornos, y puse brazaletes en tus brazos y collar a tu cuello. Puse joyas en tu nariz, y zarcillos en tus orejas, y una hermosa diadema en tu cabeza. Así fuiste adornada de oro y de plata, y tu vestido era de lino fino, seda y bordado; comiste flor de harina de trigo, miel y aceite; y fuiste hermoseada en extremo, prosperaste hasta llegar a reinar… Pero confiaste en tu hermosura, y te prostituiste a causa de tu renombre, y derramaste tus fornicaciones a cuantos pasaron; suya eras.’

¿Qué es lo más importante en estos versículos, que Él autoriza los adornos para la mujer o que la vanidad, la soberbia y la prepotencia pueden llevar a la perdición a una hija de Eva? La gloria de su ornamento: la plenitud económica con la que el propio Dios había bendecido a Israel para que destacara entre todas las naciones, degeneró en altivez arrogante, causando su enfado.

Posteriormente, cuando Jesús vino, nos enseñó reiteradamente que Su misión no era cambiar ni una tilde de la ley y los profetas, sino ‘especificarla‘. Pulió el criterio con respecto al sábado, instruyendo que se podía hacer el bien ese día, aunque fuera trabajando… y también sobre el comportamiento que esperaba de hombres y mujeres. Sobre estas últimas, la carta de Pablo a Corintios, en 1ª 11:6, expresa un planteamiento con respecto al uso del velo, que a nosotros los occidentales nos alarma:

‘Porque si la mujer no se cubre, que se corte también el cabello; y si le es vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra. ‘

Pero se debió a que en el AT, eso era lo que se enseñaba, pues Dios quería disciplinar a su pueblo… y Pablo tenía aun las profundas raíces judías. No hay pues contradicción entre las órdenes dadas a Moisés y los criterios de Pablo, de raíz farisea, una línea del judaísmo que seguía la ley a rajatabla; mas sin la oportunidad del resto de los apóstoles: 3 años de perfeccionamiento junto al Señor. Veamos que indica al respecto, la ‘roca‘ de Jesús (que sí la tuvo) en 1ª Pedro 3:1-4:

‘Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la Palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa. Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.’

Aunque obvia el velo, mantiene la esencia del respeto a Dios; no contradice a Moisés. No hay ni una enseñanza de Jesús con respecto al velo en todo el Nuevo Testamento. De donde se desprende que la idea de que los tiempos nuevos ‘no’ deben medirse con relojes viejos, es válida solo cuando se siguen las aclaraciones del Hijo de Dios, hecho hombre. Tal como se describe en el libro para niños El Principito (también recomendable para los adultos): ‘lo esencial es invisible para los ojos‘; pero el que puede otear cada fisura del corazón humano, está pendiente de las intenciones de su interior, sin importarle las apariencias externas.

Es cierto que la moda varía con los años, pero examinen la dirección del cambio, porque siempre va en trayectoria opuesta a la Palabra. Llegado a este punto, creo conveniente repetir la última frase de 1ª Pedro 3:4:

‘…en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.’

Después de esto, juzguen si se ha comentado algo que se aparte de las enseñanzas o que pueda resultar ofensivo para una verdadera seguidora de Jesús. No se engañen, a Él no se le sigue desde la provocación, sino desde el pudor y el saber estar que se enseña a toda mujer, desde el Génesis, hasta el Apocalipsis.

Su Palabra es inmutable; ni siquiera el tiempo, ese inexpugnable contra el que nadie puede, ha logrado ni conseguirá jamás alterarla. Todos tendremos que responder por nuestros actos; también por nuestra actitud ante las responsabilidades, dentro de la familia. Su pauta más importante es el proyecto del hogar, dado que este constituye la base de la sociedad. El mundo, ante los ojos del Creador, no es más que un inmenso conjunto familiar; si funciona bien, con la educación de la descendencia en sitio preferente, Él bendecirá a sus fieles.

Soy consciente de las violentas reacciones que estas palabras causarán en toda persona alejada de Dios que lea este artículo; pero créanme, eso no resolverá nada, así como el avestruz no resuelve su situación metiendo la cabeza en un agujero que no le salva.  Mi objetivo no es señalar hacia nadie; si alguien se siente aludido, por favor, no lo interprete de otra forma que una llamada a la reflexión, pues todos, incluso quien escribe, tendremos que responder ante nuestros actos. Quien actúe en obediencia, no tendrá problemas, así como no los tiene aquel hijo que atiende la corrección de sus padres.

Y por si queda alguna duda sobre cuál debe ser la posición de los padres con respecto a sus hijos, el dilema de las modas, las generaciones, las leyes ‘anticuadas‘ y el papel del matrimonio, el propio Jesús nos alerta sobre la impermeabilidad de su enseñanza ante el paso de los años. Lo hace reiterativamente en  Mt 24:35,  Mc 13:31 y  Lc 21:33:

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán’

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