DARWIN Y SU EVOLUCIÓN: ADN, ESLABÓN IGNORADO

septiembre 29, 2008

Continuamente, en institutos y medios de comunicación, oímos hablar del ADN. Y a mí me gustaría que cada día, en cada casa, y en cada familia del mundo en que vivimos, al menos una persona que lo ignore aprenda qué significa, y la implicación que tiene para el ser humano, para su futuro, y para su relación con Dios… porque el ADN constituye la firma del Altísimo; es la evidencia que ha dejado a toda persona, para que piense en Él.

Esa firma del Señor fue diseñada para que atravesara todas las generaciones futuras, desde el inicio; su proceso comenzó cuando el espermatozoide adánico fecundó al óvulo de Eva: el primer eslabón Abel. En cada animal sexuado, sigue un proceso similar; pero me ceñiré a nuestra especie: la obra cumbre del Creador, el único animal con intelecto y espíritu.

Yo sé que no todos los de habla hispana han tenido la ocasión de ir a la escuela e instruirse; en España, país con contexto social muy favorable, salvo situación puntual, la educación está asegurada para todos; pero no ocurre lo mismo en América. Allí, más de lo debido, la situación económica de la familia hace que los niños, cada vez más temprano, hayan tenido que asumir un papel de responsabilidad dentro del hogar. A menudo vemos documentales que reflejan esta situación en todos los países pobres de Latinoamérica… que son la inmensa mayoría. Este infortunio ha provocado que hayan sido adultos sin pasar por la infancia. Los más privilegiados, con respecto a otros en peores condiciones, solo han ido a las aulas el tiempo suficiente para aprender a leer y escribir.

A ellos va dedicado este artículo, porque el plan de Dios no es como el de los hombres: ante el sistema de vida impuesto por la sociedad, los que logren un mejor desarrollo intelectual tendrán mejores posibilidades de futuro… y un reconocimiento social. Pero ante la mirada del que hurga en el corazón del ser humano, esto carece de interés: lo importante para Él es lo que habita en el espíritu que incuba en cada persona. Y si esa persona ha aceptado a Cristo en su corazón, tiene que estar siempre lista para hacer valer todo conocimiento capaz de neutralizar cualquier teoría disparada contra su sangre en la Cruz.

Los pobres del mundo son la selección de Dios para convertirles en millonarios de la fe; así como para que hereden el reino de su promesa, desde el amor y el respeto. De la misma forma, los pobres del mundo han adquirido ante el Padre el compromiso moral de ser bastiones de Su Palabra. No basta con ir a la iglesia, diezmar, cantar salmos y batir palmas, dándole la alabanza que merece; también tenemos el deber de ser parte de su templo cuando estemos fuera: en las aulas, en el trabajo o entre amigos y familiares.

Y no estoy diciendo que debemos convertirnos en fanáticos desbordados, alzando la voz en cada esquina, Biblia en mano, pues el fruto sería contrario al buscado; nos tomarían por locos, y vendríamos a constituir una piedra de obstáculo en los planes del Señor. Lo que planteo es que el cristiano debe prepararse para neutralizar cualquier ofensa, intento de difamación o blasfemia, contra la Palabra de Dios, la de Jesús o contra el mismo Dios, dondequiera que surja.

En estos tiempos que corren, no hay mejor esmero instructivo, que el que pongamos en el conocimiento del ADN; algo que a algunos podrá parecer un tema muy complejo y difícil, pero les aseguro que si hincan sus rodillas y piden con fe a Jesús que les dé discernimiento, este vendrá y ustedes serán capaces de dominar la esencia de esa maravillosa evidencia de la Creación de Dios. Se convertirá en una poderosa arma para desbaratar cualquier historieta humana que se oponga al milagro del Espíritu.

Pero Dios declara justo al humano, por sus hechos, no solo por su fe. Las instrucciones de Cristo en el Apocalipsis, sus mensajes a las 7 iglesias, clarifican este concepto, alertándoles sobre sus obras en la Tierra. De la misma forma que un cuerpo sin espíritu está muerto, también la fe carece de vida si no va acompañada de la buena acción.

El saber sobre el ADN, es disponer del recurso más sofisticado que jamás ningún cristiano ha podido tener en sus manos, para vencer en estas lides en realidad espirituales, nacidas en el propio nido de satanás, desde que Darwin se hizo su instrumento humano. Veamos:

Los padres aportan 50 y 50% del ADN cada uno. Cuando todos los espermatozoides entran en la vagina, en su viaje hasta el ovario quedan los más débiles. Por lo general, si uno fecunda el óvulo, automáticamente se cierra el acceso al resto. La cabeza del victorioso, portando el pronúcleo con el ADN paterno, enzimas, etc, se separa del resto del cuerpo y se fusiona con el pronúcleo femenino, donde está la información genética de la madre. Allí, por procesos biológicos, se comienza a formar una nueva doble cadena de ADN en ese primer núcleo de la célula en formación. El ADN del padre y el de la madre se unen, formando el ADN definitivo del nuevo individuo. Luego de otros procesos, la hebra genética nueva se multiplica mediante ‘replicaciones’: copias destinadas a nuevas células.

En cuanto los 23 cromosomas del espermatozoide se encuentran con los 23 del óvulo, toda la información necesaria se reúne en el ADN (Ácido Desoxirribonucléico), para determinar todos los caracteres del nuevo ser humano. El cigoto fruto de la fusión, será un individuo distinto del padre y de la madre, pero con una carga genética del 50 % de cada uno. Allí, a nivel molecular, comienza la vida, y la dignidad de cada ser humano, con los mismos derechos que exigimos los que ya hemos nacido… olvidándonos a veces de los suyos.

El ADN resultante, [solo el de los cromosomas, pues hay otro mitocondrial], es en realidad una hebra enrollada, dentro del núcleo de la nueva célula, que si se lograra desplegar, se convertiría en algo similar al esquema de abajo, de ancho microscópico, pero con un largo próximo a los 2 metros: ¡Cuarenta mil veces más alargada que la célula que le contiene!

Visualización del ADN

Visualización del ADN

Cada ser se inicia en el instante en que toda la información genética, necesaria y suficiente, surge dentro de la célula, durante la fertilización. Esta información, con los datos genéticos de ambos progenitores, está inscrita en esa ‘cinta’ llamada ADN; todos los procesos de la vida futura, están regulados ahí, y ahí se comienzan a ‘copiar’ las instrucciones contenidas, para iniciar la diferenciación de la célula: tejido epitelial, órganos vitales, músculos… todo lo que conformará la futura criatura, leyendo sobre determinados tramos. A veces se toman datos de la instrucción proveniente de una cadena, y otras de la que aparece en la cadena opuesta.

Aunque el ADN no es vida, sino ‘información’ para crear, desarrollar, y mantener la vida de un nuevo individuo, en una especie dada, el nuevo embrión se genera desde el mismo momento de la fecundación; de hecho, ya el espermatozoide tiene vida propia. El concepto de Instrucciones para crear vida, es válido para todos los seres vivos del planeta: desde los ínfimos hasta los mayores y complejos… incluido, por supuesto, todo lo correspondiente al mundo vegetal.

El ADN contiene la INSTRUCCIÓN para crear un nuevo individuo, miembro de una especie única y particular, a partir de elementos químicos inertes; cada ser vivo del planeta, tiene un ADN específico, que le hace diferente e incompatible con seres de especies distintas, a cualquier nivel, y en cualquier sitio de la Tierra.

Tan diferente le hace, que la acción anterior del espermatozoide fecundando al óvulo, el único medio natural para crear un ser, jamás ocurre si el apareamiento sexual tiene lugar entre especies distintas: una evidencia más contra la locura de cuadrúpedos convirtiéndose en grandes animales marinos sin patas, de reptiles surcando los vientos del Cóndor, o de monos haciendo doctorados en Ciencias Exactas.

Los evolucionistas plantean que si somos tan parecidos en el ADN, se ratifica que todo tuvo un mismo origen, cuya evolución en cadena, dio lugar a lo que hoy conocemos como vida biológica. Pero esa es una mala praxis, porque se olvida lo esencial: ninguna especie está biológicamente diseñada para generar otra: de hecho, el concepto especie infiere la imposibilidad de descendencia. ¿Qué sentido tiene la evolución lagarto-ave, si el ADN limita a cada especie para la que fue programado? La información genética es una frontera inviolable entre especies distintas; y eso no es teoría soñadora, sino postulado científico.

Si hay parecido genético, es porque se diseñó un lenguaje de solo 4 letras para codificar cada una de las miles de millones de operaciones que resultan necesarias en todo ser vivo, reduciendo al máximo el tamaño de los datos. Si no hubiera sido así, habitaríamos en un mundo de gigantes, con células enormes capaces de contener las instrucciones adecuadas… y con los problemas que eso acarrearía a la hora de garantizar alimento a las millones de especies conocidas. Pero veamos cómo es el proceso:

Todo órgano se hace en base a proteínas, desde el más pequeño al mayor; en el ser humano existen decenas de miles de proteínas… y todas se elaboran ensamblando aminoácidos. Precisamente, la construcción de cada uno de los veinte aminoácidos implicados en el genoma humano, depende del orden en que esas cuatro letras aparecen inscritas en la hebra de la cadena de doble hélice que ustedes han visto arriba.

Todos, más o menos, hemos oído sobre ‘datos codificados’. Yo quiero que este concepto se domine, porque resulta otra de las evidencias de que provenimos de un Diseño Inteligente, con un Plan prescrito… no de una casualidad sin futuro ni expectativas. Y para que esto se entienda mejor, quiero recalcar que toda la información contenida en el ADN, todas sus instrucciones, se logran con solo 4 letras. Representan a las bases nitrogenadas con las que se fabrica la vida de cada embrión, en todas las especies existentes.

Estas 4 letras, son: (A) adenina, (G) guanina, (T) timina, y (C) citosina. Préstenle atención, porque su disposición física en el genoma humano, es lo que determina qué aminoácido se fabricará, cuántos de ellos, el orden de sus uniones, y el tamaño de la secuencia que formarán para elaborar cada una de las proteínas implicadas en el organismo.

Un punto fundamental, es que las bases nitrogenadas son complementarias entre sí, y así se ven sobre la hebra del ADN. Si en la cadena del padre aparece en un punto determinado: ‘adenina’, su opuesto en la hebra de la madre será ‘timina’; y si en otro punto del ADN paterno aparece ‘guanina’, su enfrentado en la cadena materna, será citosina. Forman pares de igual manera que lo harían dos piezas que encajan en un rompecabezas. Por afinidad química, la adenina y la timina son complementarias; igual se forma la otra pareja guanina-citosina. En el siguiente esbozo se observa ese rasgo, considerando que solo tiene un fin descriptivo, pues ambas cadenas no aparecen lineales como en esta presentación sino con una estructura de doble hélice, según vimos antes en la micrografía superior.

Sopa de letras... ORDENADA

ADN: Sopa de letras... ORDENADA

Se transcriben las instrucciones del ADN: los datos son copiados en ácidos ribonucleicos elaborados con ese fin, ARNm [ARN mensajeros], mediante una enzima llamada ARN polimerasa; en la mayoría de los casos, primer paso de la síntesis de proteínas. La constitución de aminoácidos siempre se hará en base a tres letras, así que se leen de tres en tres. Al trío formado se le llama ‘codón’, y también ‘triplete’; con una particularidad: cada vez que se ‘lea’ la timina, será sustituida en el ARNm por Uracilo.

Por ej., si se ‘lee’ CGT’, el ARNm, portará ‘CGU’: el aminoácido Arginina. En cuanto esa información llegue al ribosoma, ese aminoácido estará dispuesto, esperando por el resto, para elaborar la proteína que corresponda a las ‘instrucciones’ inscritas en el ADN. Para que se entienda mejor el proceso, pondré la secuencia que ‘codifica’ para la hormona concentradora de melanina, una de las más cortas, de solo de algunas decenas de aminoácidos. Todos ensamblados en el ribosoma, según lo indicado en el ADN.

atg (inicio) gca aag atg aat ctc tct tcc tat ata tta ata cta act ttt tct ttg ttt tct caa ggt att tta ctt tca gca tcc aag tcc ata aga aat tta gat gat gac atg gta ttt aat aca ttc agg ttg ggg aaa ggc ttt cag aag gaa gac act gca gaa aaa tca gtt att gct cct tcc ctg gaa caa tat aaa aat gat gag agc agt ttc atg aac gaa gag gaa aat aaa gtt tca aag aac aca ggc tcc aaa cat aat ttc tta aat cat ggt ctg cca ctc aat ctg gct ata aaa gga tat caa gca cta aaa gga tct gta gat ttc cca gct gag aat gga gtt cag aat act gaa tca aca caa gaa aag aga gaa att ggg gat gaa gaa aac tca gct aaa ttt cct ata gga agg aga gat ttt gac atg ctc aga tgt atg ctc gga aga gtc tac cga ccc tgt tgg caa gtc [tga – Fin de síntesis]

Para saber cuándo comienza una síntesis de proteínas cualquiera, hay un codón de inicio: ATG, que el ARNm transcribirá como AUG, pues él, siempre sustituirá ‘timina’ por ‘uracilo’. Y para saber cuándo debe parar; o sea, cuando se debe detener la secuencia de una proteína específica, para que esta sea liberada en el ribosoma, hay 3 codones: «TAG, TGA, y TAA [Transcritos en el ARNm, como UAG, UGA, Y UAA]

Esta es la síntesis del proceso; hay muchas complejidades y acciones metabólicas no mencionadas, así como variación de ciertos aminoácidos, pero lo importante del concepto se concentra en lo explicado.

Y ahora, después de haber llegado hasta aquí, razonen si creen que exista alguna posibilidad de que ese ‘programa’ en lenguaje codificado, haya surgido por sí mismo. Mediten sobre la posibilidad de que las instrucciones secuenciales que contiene, hayan tenido su origen en el azar. También les pediré que piensen si puede provenir del azar, la precisión con la que se ensamblen los aminoácidos indicados, la orden de inicio de la actividad de elaboración de proteínas, y la orden de darla por finalizada.

Yendo más lejos, ¿es posible que una secuencia de datos codificados en miles de tripletes imprescindibles en proteínas específicas, también haya podido surgir del azar, sin un exhaustivo control inteligente detrás?

Lo que quería que vieran, es que el ADN resulta un colosal programa diseñado para crear vida, a partir de sustancias químicas inertes. ¿Puede un programa haber salido de la nada, sin programador? ¿Conoce la Ciencia algún ejemplo de tal hallazgo, en cualquier lugar del planeta?

El ADN es el sello de nuestro Dios; da testimonio de la Sabiduría y de la Ciencia del Altísimo… y es un canto de esperanza para todos aquellos que creemos en las promesas de Nuestro Señor Jesús.

¡Gloria a ti Padre, tan artífice de las primeras obras de tu Creación, como de las que harás en el Sión definitivo de tus promesas, cuando Jesús venga a reclamar los suyos, en su Justicia!

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¡EL ADN GOLEA AL DARWIN!

enero 24, 2008

ADN: UNA EVIDENCIA IRREFUTABLE

Cuando charlamos por el móvil con alguien y le comentamos acerca del estado de un amigo común accidentado, pese a la distancia, las vibraciones de nuestra voz se transforman en oscilaciones electromagnéticas que llegan hasta su oído medio. De ahí, esas ondas pasan al oído interno, ya convertidas de nuevo en vibraciones y estimularán a las células nerviosas, la última secuencia del procesamiento del sonido. Entonces él oirá nuestro mensaje.

Luego, frente a su ordenador wireless, (sin cables) comienza a mandar e-mails a todos los conocidos que de una forma u otra se relacionan con el accidentado; de nuevo, las ondas electromagnéticas se difunden por el espacio para llevar la noticia a distintos destinos, y a veces, en distintas lenguas.

Uno de ellos, de origen parisino, recuerda a otro amigo común que está viviendo en esa ciudad; no tiene su correo electrónico, pero sí la dirección de su domicilio, así que hace una carta manuscrita, la mete en un sobre y la certifica en una oficina de correos para que llegue lo antes posible. Otro es un misionero; el correo de Internet le llega, pero en esos instantes visita una aldea indígena que se halla en un cerro lejano. El único medio de comunicación en la zona es el boca a boca, pero ha ocurrido un desprendimiento y nadie puede salir para el lugar; así que hacen una fogata y usan un patrón de señales de humo. Alguien de la aldea, capacitado para interpretarlas, se acerca al misionero y le hace partícipe de la desagradable nueva.

Ni un solo átomo ni una molécula de ninguna sustancia se movieron entre los puntos involucrados. Sin embargo, la noticia se desplazó por los itinerarios necesarios.

De esa forma tan variada se manifiesta la ‘información’; el medio de tránsito del mensaje puede ser muy versátil, pero los datos contenidos se mantendrán inalterables. Al margen de la lengua original, los informes serán los mismos, con independencia del sitio de donde provengan.

El medio utilizado, jamás será ‘la información’, sino sólo la ‘vía’ para que esta llegue.

El materialismo enseña que la materia no se crea ni se destruye, sino que se transforma; basado en este argumento, ve la vida de un ente biológico como un elemento que obedece a estrictas leyes químicas y físicas. Pero el ser vivo es algo más que química y física: es un portador de inconmensurable información. ¿De dónde salieron ‘esos informes’ que la sustentan?

Alguien podría plantear que todos los medios de comunicación usados por el hombre se subordinan a leyes químicas y/o físicas. Mas, un ordenador no escribe mensajes por sí mismo, ni un bolígrafo, ni las señales de humo salen por sí solas, si no hay antes un orden de pautas y formas. Sin embargo, una mente sí tiene la posibilidad de crear determinado paquete de datos y codificarlo de forma efectiva y universal, entendible en cualquier idioma.

Un ejemplo: a partir del momento en que un animal fecunda a otro, se comienza a formar una nueva criatura, con características muy similares a sus padres. ¿Quién dicta esa maravillosa ‘elaboración’, tan precisa y magnífica? ¿Qué patrón se sigue para que un chimpancé nazca con sus propias características, y un humano crezca también con sus peculiaridades únicas? ¿Cómo se ha trasmitido desde los ancestros de los primeros ejemplares, ese mensaje repetitivo? ¿Por qué nace un cóndor y crece como tal, en lugar de formarse un cedro?

¡Porque todos los seres vivos poseen, intrínsecamente, una información ‘codificada’ que los identifica: el ácido desoxirribonucleico, más conocido como ADN!

Esta molécula de doble hélice, como la conocen científicamente, es como un largo collar, arrollado en el centro de cada célula del cuerpo. Es ella quien porta los programas para la vida de un ser específico; la información que se transmite de generación a generación.

Algunos piensan que tiene vida en sí misma, pero esto es un error: es una molécula con INSTRUCCIONES para la vida. Un paquete con 12 mil millones de bits de información; datos que regulan la vida de todo ser, desde su etapa embrionaria hasta su muerte. Y  ‘no es capaz de autocopiarse’, como sugieren los evolucionistas; se necesita la maquinaria de una célula viva para hacer las copias de una molécula ADN, que ‘no es la información, sino que la contiene’. Solo es el ‘rollo orgánico’ sobre el cual se escribe el mensaje.

 La fecundación humana ocurre por la fertilización del óvulo femenino por parte del espermatozoide masculino. Así nace la primera célula del nuevo ser, llamada zigoto, que luego originará el resto de las células del organismo, por divisiones sucesivas.

Ese primer zigoto recoge la herencia contenida tanto en el óvulo como en el espermatozoide, en el ADN de sus cromosomas, y la transmite luego a lo largo de incontables divisiones. La herencia ADN del organismo humano está contenida en 46 cromosomas, en el núcleo de cada una de las células. Para ello, cada uno de los 46 cromosomas del zigoto [23 del padre y 23 de la madre] se duplicarán también en cada división celular, de modo que cada célula del organismo tenga en principio igual participación de la herencia materna y paterna. Esta división de cada cromosoma en otros dos idénticos se realiza por un proceso llamado ‘mitosis‘.

Al final, resulta una información recogida; como dos ‘collares de cuentas’ paralelos entre sí. En cada célula humana, (y en todos los organismos eucariontes), el ADN está organizado en cromosomas. Cada especie tiene un número característico: la cebolla tiene 16 (organizados en 8 pares), la mosca de la fruta Drosophila melanogaster, 8, y los seres humanos, 46. O sea,  tenemos 23 pares de cromosomas: 22 de ellos se llaman cromosomas autosómicos, y trasmiten el carácter hereditario. Los del par 23 se conocen como ‘sexuales‘ y son diferentes entre sí. (XX en el caso de una hembra/ XY en el caso del macho)

El ADN contiene un ‘programa‘ que hace que se integren dos cromosomas en cada nuevo par [trasmitirán la herencia genética al espermatozoide fecundar el óvulo]. La información contenida en uno corresponderá a la madre y la del otro,  al padre; de ahí surgirá todo el proceso de ‘elaboración’ del nuevo ser, con un ADN único y exclusivo. 

Pero no sucederá nada si no hay una maniobra de ‘lectura y transcripción’ de los datos contenidos como ‘en una receta de cocina‘, indicando qué proteínas habrán de formarse en el ribosoma, y a partir de qué aminoácidos específicos se sintetizará cada una. Vea el ADN como una cadena de letras enlazadas entre sí bajo un código extricto; a menos que sean unidas en la secuencia correcta, según ese código,  no darán ningún mensaje coherente.

Por ej.,  el escribir ‘elleavmaloniicáaodapsgaranicaheaiirlsobamo’ no dice nada, por estar codificado de acuerdo a un orden; pero si es conocido tal código, como se ha hecho en este caso, se ve el enunciado: ‘lleva el aminoácido asparagina al ribosoma.’

Por tanto, para leer el mensaje se necesita conocer un cifrado lingüístico ‘pre-existente’ así como el ‘sistema decodificador’. Y todo eso existe dentro de la célula; al igual que un artilugio fabricado por el hombre, no surge por sí mismo de las propiedades de su materia prima. Si Ud. mezcla los ingredientes básicos para elaborar una célula viva, sin información, no ocurre nada.

Las máquinas y los programas no surgen por sí solos de las leyes de la física y de la química, sino que precisan de una inteligencia que las cree. Jamás se ha visto nada complejo, surjir sólo con materia prima, tiempo y azar. El intelecto es lo opuesto al azar; si existe un código, es porque antes hubo un ‘codificador inteligente’ que lo diseñó.

Cuando los seres vivos se reproducen, pasan información al nuevo ente, que transportada en el ADN de los padres, resulta el ‘manual de instrucciones’ que le permite a la maquinaria de una célula elaborar, a partir de la materia prima, el nuevo ser viviente. ¡El milagro de la Creación!

Esto se hace combinando cromosomas de la cadenas materna y paterna; así los niños no serán fielmente iguales a sus padres y tendrán sus particularidades específicas. La información codificada en el ADN de todos los seres vivos señala directamente hacia una Creación inteligente, no hacia cambios casuísticos sin dirección ni orden.

La información genética de un ser tiende a alterarse (mutaciones generacionales); de ahí las anomalías físicas o psíquicas de los individuos que se ven afectados, pero nunca que se ha incrementado,  ha  generado nuevos órganos, con funciones específicas, sino que ha sido para generar caos, enfermedad y/o muerte.

Como la cadena es doble (madre-padre) a veces uno de los dos genes prevalece sobre el mutante y se da un tipo de auto corrección paliativa, como por ejemplo, arcos bucales con menos dientes, pero que no impiden la función de la dentadura. (Mi caso específico: nunca me nacieron los incisivos superiores y dos premolares salieron desde el lateral del maxilar; hubo que extraerlos pese a estar en buen estado)

De regresar en el tiempo a lo largo de la línea genética de cualquier ser vivo, los humanos por ejemplo, veríamos como patrón general una mejora genética gradual en la medida que retrocedemos, pues siempre hay merma de información a partir de varias generaciones.

Ninguna población es infinitamente vieja ni contiene información infinita, por lo tanto, tuvo que haber un punto en el tiempo en el cual el primer programa surgió sin otro pre-existente; es decir: el primero en su especie, sin padres. Porque la evidencia es una: si existe una cadena de ADN ‘codificada’, debe también existir alguien que la ‘codificó’.

Razonando con inteligencia, la perfección biológica de la Naturaleza entera, en toda su diversidad, no pudo haber surgido caóticamente espontánea, sin el ADN, guía de procesos específicos, calculados y establecidos de antemano. Si la evolución quiere dar otra explicación que la del Diseño Inteligente bíblico, más que abordar la explosión casuística de vida a partir de un alga unicelular, debe decir cómo esa alga trasmutó en la compleja célula eucariota que constituye a más de un millón de animales y casi otro millón de plantas. 

¿Por qué no presentan ‘sus pruebas’  de un procariota adquiriendo los orgánulos solo visibles en la célula eucariota? Eso jamás ha podido ser comprobado en ningún laboratorio del mundo; y hay microscopios desde el año 1600.

No podemos decir que el hombre evolucionó del mono y que este provino de una especie de alga marina ‘unicelular’ que llegó a la tierra, dando origen a la biología; a la vida… transformándose por sí misma en árboles, arbustos, aves, peces, cuadrúpedos, chimpancés… y ¡dinosaurios! De organismos simples a complejos, por sí solos. Eso es menos inteligente que decir que la inmensa complejidad de la suma de entes biológicos existentes, plantas y animales, es producto de un diseño bien definido. Hay demasiada complejidad en la información ADN, para suponer que somos producto de una evolución azaroza, sin orden ni programa.

¿Cómo es posible que el mundo no ‘Vea’ la locura de esa definición? Está ciego y sordo. ¡Todo es tan simple! Solo tenemos que mirarnos a nosotros mismos por dentro. ¿De verdad puede alguien creer que este laboratorio tan complejo y cronometrado como el nuestro puede haber surgido de un caos, por generación espontánea? ¡Venga ya!

Esto me recuerda lo escrito en Ro 1:18-20:

Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa’

¡El código del ADN es una prueba irrefutable de que no procedemos del ‘caos’, sino del ‘orden’ cronometrado por una mente infinitamente superior a la humana: la del Creador! Es el sello de Dios.

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¡HALLADA LA COSTILLA DE ADÁN!

enero 22, 2008

Enero 22/2008

ADÁN Y LA COSTILLA ‘PERDIDA’

Este artículo es sobre un relato hallado en ‘Respuestas en Génesis’, que deseo compartirles por lo curioso e instructivo que resulta, y que concluye con mis comentarios personales:

‘En Mayo del 1999, un inesperado impacto frontal contra un tanque de combustible completamente lleno, a velocidades de vértigo por la autopista, casi a 180 Km/h me obligó a vivir  una experiencia que a nadie le deseo. La sorpresa fue haber sobrevivido a ello, al igual que mi hija Lisa, entonces con 11 años, quien milagrosamente escapó ilesa; claramente, Dios tenía otros planes para mí.

Durante los 5 meses y medio en el hospital, y durante años después, sufrí una serie de operaciones para reconstruir varias partes de mi cuerpo, especialmente los huesos de mi cara. Como resultado directo del accidente, tuve un total de 55 sesiones de cirugía bajo anestesia general; aunque la mayoría no involucró extracción de costilla.

Estas operaciones a menudo requirieron usar mis propios huesos para hacer injertos. Yo notaba que el cirujano plástico siempre volvía al lado derecho de mis costillas, de hecho a través de la misma cicatriz horizontal, para tomar más, con vista a la reconstrucción. Un día le pregunté por qué nunca se le agotaba el hueso. Me miró vagamente y me explicó que él y su equipo extraían la costilla entera cada vez. ‘Dejamos el periostio intacto, así que normalmente la costilla crece de nuevo.’ El ‘periostio‘ es una membrana fibrosa pegada a los huesos, que sirve para su nutrición… y renovación.

A pesar del hecho de haber sido entrenado y de haber practicado como médico, estaba intrigado; nunca antes me había dado cuenta de eso. El periostio (el significado literal es ‘alrededor del hueso’) es la membrana que lo cubre; la razón por la que se te queda ‘algo‘ entre los dientes cuando muerdes un muslo de pollo, por ejemplo. Contiene unas células llamadas ‘osteoblastos‘, productoras de la sustancia ósea, que regeneran el hueso. Sobre todo en los jóvenes, el periostio de la costilla tiene la admirable capacidad de regenerar hueso, quizás más que cualquier otro del cuerpo.

Los cirujanos toráxicos extraen costillas de forma rutinaria, y estas vuelven a crecer, por completo o en parte. Depende del cuidado con el que es extraída; necesita ser ‘pelada‘ de su periostio para dejar la membrana lo más intacta posible. Una razón importante por la que la costilla es ideal para la regeneración, es que los músculos intercostales ligados a ella le proveen un flujo de sangre. Cuando oí al cirujano, pensé de inmediato: ‘¡qué bien, Adán no tuvo que andar por ahí con un defecto!’ En Génesis 2:21, refiriéndose a la creación de Eva, leemos:

‘Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.’

Sorprendentemente, muchos crecen creyendo que el hombre tiene una costilla menos que la mujer. Tienen el mismo número, por supuesto. Algunos anti-creacionistas han usado el hecho de que a los hombres no les falta ninguna costilla para burlarse de un Génesis literal.

Antes de mi accidente, si alguien me preguntaba sobre esto yo le respondía algo así:

‘Si su padre perdió su dedo en una sierra circular, ¿esperaría usted que todos sus hijos tuvieran un dedo menos? ¿O todos sus hijos, pero no sus hijas? Claro que no. Las instrucciones del ADN que son pasadas de un padre a un hijo van en forma de código, como un escrito; remover una costilla (o un dedo) no cambiaría las instrucciones en el código, así que toda su descendencia tendrá todas sus costillas (o dedos).’

Mientras todo eso es verdad y pertinente, esta información sobre la regeneración de las costillas añade una nueva y fascinante dimensión. Dios diseñó la costilla junto con el periostio y los osteoblastos contenidos en ella: los encargados de su regeneración, pues la célula ósea, como el resto de las células del cuerpo, envejece y necesita ser renovada continuamente. Él sabía con seguridad cómo extraer una costilla de manera que creciera de nuevo, justo como las costillas lo hacen hoy; sin requerir ningún tipo de milagro especial, pues el milagro ya fue manifiesto en el origen de la ‘creación’ del hombre.

Mi Comentario: ¿Por qué no hizo a la mujer de la misma forma que al hombre, del polvo? La respuesta es obvia: Para que todos, hombres y mujeres,  fuéramos descendientes de Adán, incluso Eva, la madre de la humanidad.

El poder y sabiduría de Dios se ratifica en toda la Naturaleza; pero si nos circunscribimos a la vida animal, esta evidencia se palpa desde el enigma de la concepción: un espermatozoide fecunda un óvulo y automáticamente se inicia un proceso mágico de diferenciación de la célula; la apertura de operaciones extremadamente complejas, responderán al diseño de condiciones exigidas a cada futuro órgano de la precisa maquinaria que constituye al ser vivo. Y es infalible, pues cada ser humano y cada animal, marino o terrestre, ya sea insecto, cuadrúpedo, reptil o ave, tendrá su propia complejidad… ¡y nunca serán compatibles fuera de cada especie! ¿No es un clarísimo ejemplo de diseño autonómico?

Con respecto al embrión de hombre, lo que será hueso, primero deviene en tejido óseo y lo que será carne, se convierte en tejido muscular. Su cuerpo tendrá funciones de todo tipo, ‘dirigidas’ por un cerebro mediante un complicado entramado de nervios y conexiones micro eléctricas muy variadas: los minúsculos, pero maravillosos circuitos neuronales.

Para que sea perfecto, es necesario que el futuro ‘software’ de la máquina extraordinaria que resultará al final, se subdivida en dos: el sistema nervioso central, con todas las ramificaciones necesarias desde el eje del cuerpo que es la columna, y el sistema periférico que controlará el pensamiento, la digestión, señales de hambre, de dolor, la inteligencia, etc. Además, si el nuevo ente biológico será bípedo, precisará un elemento regulador del equilibrio; y el Creador entonces le dota del cerebelo, que cumplirá esas funciones.

También diseñó y creó el resto de órganos que conforman el ‘atlas humano’. Es obvio que ‘calculó’ la energía necesaria y la corrección precisa ante el inexorable desgaste celular por oxidación, a partir del momento en que el embrión se desarrolla, llega a su edad adulta y muere. Pero quizás la mayor maravilla de esta creación, sea la gigantesca cadena de ADN de la que dispone todo ser vivo; tan inmensamente compleja y larga, que fue preciso ‘codificarla’ inteligentemente, de forma que todas las órdenes hagan su aparición en el justo momento y escogiendo el órgano preciso entre  muchos con los que cuenta el ser humano.

¿Más, cómo podrá el feto de sólo unos centímetros, llegar a adquirir una estatura superior al metro cincuenta y los 50-100 kilogramos que alcanzará más tarde, en su edad adulta?

¿No les parece que todo resulta muy complejo como para que la teoría de la evolución, que defiende un ADN casuístico logre conseguir tales resultados? A mi inteligencia, de coeficiente normalito, le resulta imposible aceptar esa respuesta. ¿Y a la suya?

No lo dude; somos un objeto de creación: fuimos diseñados, calculados y ‘creados’. Nos lo dice el propio Creador. ¿Es que no les resulta esta solución la más confiable?

El periostio le permitió a Adán recobrar su costilla y tener su caja toráxica perfecta; hasta su muerte, dispuso del mismo costillar que nosotros poseemos hoy en día.

El milagro especial fue la creación de Eva a partir del hueso y la carne. ¿Por qué de esta manera, por qué no directamente del polvo de la tierra, como el primer mortal?… Para que todos nosotros, incluyendo a Eva, estemos relacionados con Adán. De esta forma los millones de mujeres de la actualidad pueden sentirse identificadas directamente con él y, por supuesto con el postrero, que vendrá a buscar a todos aquellos que le hayan sido fieles: Cristo Jesús, para que disfruten junto a Él de Su reino eterno.

‘Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.’ (1ª Co 15:45)

Podemos tener órganos más chicos o más grandes, pero desde luego que a nadie le falta nada; mucho menos, una costilla.

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EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA II: LOS NIÑOS Y EL SEXO.

enero 19, 2008

Enero 19/2008

¿EDUCAR EN EL LIBERTINAJE? HUMMM.

La educación abarca un proceso de enseñanza y aprendizaje, cuyo objetivo es la formación integral de una persona. Resulta evidente que hay dos sectores determinantes para el resultado final de esta importante gestión: la escuela y la familia.

Nótese que pongo en primer lugar la escuela, dado que es allí donde el niño se satura de mayor información ‘externa’. Si existe contradicción entre lo que los padres entienden como instrucción moral y cívica, y la interpretación del organismo estatal encargado de la educación de la sociedad, hay un conflicto de intereses muy grande, cuyas consecuencias serán seguramente funestas para el propio país en el futuro inmediato.

Un ejemplo de ello lo tenemos en la polémica política de educación sexual entre niños, auspiciada por la Generalidad de Cataluña, que sigue generando querellas entre padres y la jefatura de sectores de la enseñanza. El Gobierno Tripartito, (muy pocos ignoran de qué lado de este triángulo partió la iniciativa) ha distribuido 400.000 folletos a niños con edades comprendidas entre los 10 y 11 años, alentándoles a consentir la masturbación como algo “íntimo y natural”. Además, les ‘alecciona’ sobre homosexualidad, sexo oral e incluso, sobre el uso del preservativo.

Un segundo programa, dirigido a “jóvenes” entre 12 y 16 años, igualmente defiende la masturbación y las relaciones sexuales sin penetración, con indicación inclusive de algunos ejemplos; profundiza sobre el uso del preservativo y ‘educa’ sobre orientación sexual, fomentando la ideología de género. Y, por si esto fuera poco, recomienda la web cogailes.com, publicitando el lobby homosexual… ¿Es esta la mejor instrucción juvenil?

Los Departamentos de Salud y Educación no están al margen de esto; no pueden tirar la piedra y esconder la mano: son los máximos responsables por bailar al son que le tocan los dirigentes políticos. No se educa sobre el matrimonio ni sobre la fidelidad en las relaciones, ni menciona la abstinencia sexual como el único medio seguro de impedir los embarazos o enfermedades de transmisión sexual de todo tipo: índice en el que se destaca España como cabecera europea.

Tanta literatura repartida de forma indiscriminada en amplios sectores del país, es una tropelía moral. Su diana la constituyen escuelas, institutos, centros de planificación familiar, áreas básicas de salud, consultas de ginecología y centros juveniles; para los indolentes arqueros no cuenta la opinión de padres y madres. Los impuestos de los ciudadanos son dirigidos a esta campaña, en lugar de luchar contra los problemas que afectan en realidad a los estudiantes cada día más: consumo de drogas, alcohol, la violencia dentro de las aulas y el alto índice de fracaso escolar.

En un reportaje de TV, las cámaras se dirigieron al área de reunión de la Universidad Complutense de Madrid. Celebraba el día de San Canuto una inmensa marea estudiantil, hartándose del humo de la ‘María’, de la ‘inspiradora Coqui’, del ‘chocolate’ y de las ‘pastillitas mágicas’ que logran trasmutar juventud en muerte o en vejez precoz, en el mejor de los casos. Para evitar peligro de atragantamiento, se garantizaron el abastecimiento de cientos de litronas de combustible etílico. En fin; un festejo con todos los hipotéticos honores que el Santo, (que la mayoría ni sabía quién era) se merecía en su día.

Otro documental, de la serie ‘Andaluces en el extranjero’, presentó una pareja que trabajaba y residía en Dubai, el emirato musulmán que más se asemeja al modo de vida occidental. Proclamaban estar satisfechos con el sistema existente allí. Tenían dos hijos y declaraban que aquel sitio era el mejor para el futuro de ambos. ¿Por qué?

La respuesta estaba en ‘Reglamento y Orden’: la juventud se divierte, y de hecho lo hace. Tienen discotecas y pueden pasárselo bien, con la tranquilidad de que si por allí aparece un ‘rompe fiestas’, alguien ‘lo esfuma’ por algún tiempo y nadie le encuentra ni en los centros espirituales de esos de bola de cristal. Usan el ‘código 0’ (cero): 0 borrachera, 0 drogas, 0 discusión, 0 gritería… y 0 espectáculo. Si se quiere usar un derecho individual, lo tiene que hacer en privado, sin obligar a nadie a participar de ‘sus cosas.’ ‘Acción-Reacción’ es el método que usan los gobernantes de allí para mantener el control y la tranquilidad de todos aquellos que la buscan y que no tienen por qué afectarse por agrupaciones de las que no desean ser partícipes y que les condenan a encerrarse a cal y canto en su hogar, huyendo de un ruido que a ellos, con los mismos derechos, les resulta indeseable.

El asesino, el proxeneta y el ladrón la pasan muy mal en Dubai. Las ‘libertades’ están limitadas por los deberes ciudadanos; si una revindicación atenta contra los derechos de sus semejantes, es desestimada: no hay desfiles del orgullo ‘gay’. Si una persona decide asumir la responsabilidad de hacer uso de esa inclinación sexual, tiene que irse a casita y dar rienda suelta a ella desde la privacidad. ¡No le es permitido arrastrar a esa vorágine a niños cuyos padres han decidido la opción de darle la educación convencional: ‘un solo Dios, una sola ley’! Manifestar pasión en la vía pública está estrictamente prohibido. ¿Qué quiere decir esto, que no hay casos? Sí que los hay, pero si los pillan, son muy severos.

Los ‘días de orgullo masculino o femenino’, se celebran en privacidad; los hombres y mujeres por ‘Naturaleza’ jamás salen a exhibirse. Así que resulta una provocación que padres que hacen uso del derecho de educar a sus hijos en una línea de conducta contraria, se vean impotentemente obligados en un paseo familiar, a que sus hijos sean partícipes de desfiles que atentan contra dicha educación.

En España; la conflictiva ley de ‘Educación para la Ciudadanía’, que ensaya educar a los niños en que cualquier unión humana puede ser considerada como ‘matrimonio’, ha puesto en pie de guerra a la familia española, que ya se ha manifestado en milenaria multitud contra dicha legislación. Zapatero ha demostrado ser un eficiente valedor de los conflictos internos, pues no es el primero que genera, enfrentando a su sociedad.

Un niño oye en la escuela que provenimos de un ente marino; no existe Dios, y por tanto, no hay responsabilidad ante nadie. Ya de grande, llega a Presidente de un país y firma decretos. La nueva ley ¿para o contra? la ciudadanía, niega la capacidad de decisión de la familia, en cuanto a la educación de sus hijos. No se puede instruir a un inocente, limpio aún de la perversidad humana, sobre que el matrimonio pueda ser constituido por ‘dos padres’ o ‘dos madres’, pues la propia Naturaleza niega tal igualdad: biológica y síquicamente. ¿Qué vendrá después, si nos decidimos a justificar todas las reivindicaciones? : ¿Autorizar el matrimonio entre un perro y su amo/ama que le ama, con las posteriores adopciones?

Aquí, muchos alumnos ponen a ‘parir’ a profesores sin defensa estatal, se hinchan de drogas y alcohol en concentraciones multitudinarias y están constantemente haciendo gamberradas en sus barrios, molestando a los vecinos ante su impotencia… y la de los dirigentes, que no saben hacer otra cosa que paliar daños valorados en altas cifras, acudiendo a un erario público que bien pudiera dirigirse en otra dirección más constructiva.

En un acto de justicia, no incluyo a aquellos que no participan de estas tropelías; les aplaudo y exhorto a que continúen por el buen camino, esperando que sean ellos y no ‘los otros’, los que tengan mañana la responsabilidad de dirigir la nación.

Pero en la búsqueda de un buen ‘Proyecto del Hogar’, si invito a la reflexión a padres e hijos. A los primeros, para que se preocupen más de las actividades de su prole, que conversen con ellos y se conviertan en sus principales ‘cómplices’ (en el sentido de camaradería, no de gansadas), que trasmitan sus experiencias y les ayuden a organizar sus ideas. Que les eduquen en la moral, el civismo y los valores del respeto y consideración por sus semejantes; en fin, que influyan más en la educación de su descendencia.

Con respecto a los hijos, sobre todo a los adolescentes, (la edad más difícil, debido a que se revolucionan las hormonas y se piensa menos) les recomiendo como consejo principal, que abran sus ojos, cierren sus piernas… y lean esta parte de una carta de un padre a su hija:

“… En la escuela enseñan sobre la evolución de las especies; dicen que descendemos de un tipo de mono, desmintiendo el relato bíblico que instruye que fuimos ‘creados’ por Dios. Yo no sé que te dice tu propia inteligencia al respecto, pero la mía me indica que somos demasiado perfectos… todo es demasiado perfecto en la Naturaleza para imaginar que estamos aquí por casualidad.

El cuerpo humano es un diseño, el pensamiento humano es muy, muy complejo; la circulación sanguínea, con entrelazadas calles de sangre venosa de desecho y sangre arterial limpia que recorren todo el cuerpo sin mezclarse, es un ejemplo de diseño, no de algo que surgió ‘casuísticamente’. La propia procreación es un ejemplo de que fuimos pensados y diseñados: el óvulo es fecundado por el espermatozoide, y a partir de ahí se inicia un proceso mágico. La diferenciación de la célula comienza: lo que será piel, empieza a serlo; pelo, uña, músculo, cerebro, neuronas, tejido óseo, epitelial, muscular… cada tejido se forma sin que nadie intervenga, perfectamente diferenciado del resto del organismo. ¿No te parece demasiado arduo como para no admitir una sabiduría detrás?

Mi amor, quiero que estés alerta con tu vida personal: en el mundo real, el que nos ha tocado vivir, un ejército frágil es atacado y sometido constantemente. La historia lo confirma: los más débiles siempre han acabado accediendo a los intereses de los más fuertes mediante concesiones que convienen a estos últimos. A través de los tiempos, continuamente se ha confirmado que una paz lograda por medio de aceptaciones incondicionales, tan sólo logra un orden pasajero, dependiente por completo de la voluntad de quien actuó en cada momento como dueño de la situación; en cuanto éste cambió de parecer, reverdecieron los problemas para el derrotado.

Debes ser muy sensata con los peligros encerrados en falsas promesas de felicidad: un atractivo cuerpo de mujer u hombre, según sea el caso, puede ser una puerta ancha y abierta para que se corra como liebre hacia la trampa; los que se dejen dominar por la lascivia o la lujuria, son los principales candidatos. Son marionetas en un ambiente muy peligroso, e incompatible con las leyes establecidas por Dios.

En estos tiempos, es fácil oír: “hagamos el amor”, y más factible aún, el ver como se corre sin frenos hacia un negro abismo que engaña con sus bordes rosados. El concepto original ha sido trastocado por la lascivia humana; la promiscuidad sexual es un canto de sirena que moviliza hoy a millones de seres en todo el mundo. Pero Dios nos enseña que la frase debe ser: “vivamos el diseño natural del amor”, porque no existe mayor placer, ni más puro, que el que se genera desde el sentir compartido por un matrimonio bendecido por Él.

Quería trasmitirte esta manera de pensar para que la evalúes; todos somos responsables de nuestros actos y Dios nos da el libre albedrío; tenemos la última palabra. La verdadera felicidad está a tu puerta, tú puedes enseñorearte de ella; pero todo depende de cómo lo hagas y de la esperanza que te mueva. La esperanza y el temor llegan de pronto. La esperanza es un canto al corazón, el temor es un alarido sin voz; la esperanza nos llena de alegría optimista, pero el temor nos inunda de dudas e incertidumbres. Una viene de lo alto y representa la cumbre… el otro procede del abismo: es la fosa que espera a quienes no vivan en la luz de Cristo. No busques más, porque no hay más.

Te quiero más de lo que imaginas; tanto más te quiero, por cuanto al estar separados desde hace tanto tiempo, no he podido hacerte ver el amor que te tengo. De forma que estas palabras no son una ‘descarga’ más, sino un mensaje desde la verdad que vive en mi corazón; deseo lo mejor para ti, y como soy conocedor de cuál es el camino que te lleva a la felicidad perfecta, iría a medias ante Dios si no comparto esta verdad contigo…”

Escogí estas líneas, porque se ajustan a la temática de este artículo. Analice su proyecto personal para su hogar; pelee su buena batalla, porque nuestra responsabilidad no acaba en la tumba, con la muerte física. Más allá, hay un más allá; no lo dude. Ábrase como un paracaídas a ese conocimiento y una nueva perspectiva le inundará el corazón.

¡Que Dios le bendiga… a usted, y toda su familia!

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