SELECCIÓN NATURAL Y MUTACIONES

marzo 15, 2008

“Pues con el corazón se cree para alcanzar la justicia y con la boca se confiesa a Jesucristo, para alcanzar la salvación.” (Romanos 10:10)

ANEMIA FALCIFORME: ¿MUTACIÓN POSITIVA?

En un reciente debate de este blog; una deliberación trató sobre las ventajas evolutivas de la mutación para las especies. Provino de alguien capacitado para opinar, a quien le agradezco su participación y la generosa entrega de su tiempo, pues presenta alternativas de reflexión, siempre bienvenidas a esta página. Sus palabras decían lo siguiente:

‘…sabrás de la existencia de la malaria, enfermedad producida por un protozoo, el Plasmodium, que mata en torno a 3 millones de personas al año (más que el SIDA, pero como solo afecta al tercer mundo…) Bien, este protozoo se adquiere por medio de la picadura de un mosquito, y es capaz de invadir las células rojas de la sangre: los eritrocitos. Al final, causa una hemólisis severa que puede causar muerte al infestado.

Por otro lado, existe una enfermedad hereditaria llamada anemia falciforme. Esta enfermedad es producida por una única mutación del gen de las cadenas beta de la hemoglobina: un residuo de aminoácido glutámico pasa a ser valina. Y esta única mutación hace que los eritrocitos adquieran forma de hoz y sean mucho más viscosos, con lo que pasan con mayor dificultad por capilares y vénulas.

Pues bien, se ha podido observar que la frecuencia de aparición de esta mutación, y por tanto de la enfermedad, es mucho más elevada en África que en otras zonas del mundo. Tras multitud de estudios se ha demostrado que aquellas personas que tenían la enfermedad eran mucho más resistentes a ser infectados por el plasmodio de la malaria. Esto permite que aquellos individuos que presentan la enfermedad, tengan más probabilidades de sobrevivir a la malaria y por tanto de pasar sus genes a su descendencia. Y por ello, esta mutación se ha extendido en la población africana.’

Hasta aquí el comentario; ahora, reflexionemos sobre lo expuesto: ‘La mutación que genera la anemia falciforme es buena, pues ‘posibilita’ (no ‘asegura’) la inmunidad ante la malaria’.

La anemia de células falciformes (drepanocítica) afecta la hemoglobina, una proteína que forma parte de los glóbulos rojos y se encarga del transporte de oxígeno. Es de origen genético; ocurre por la sustitución de un aminoácido por otro en su síntesis, motivando que, a baja tensión de oxígeno, la hemoglobina se deforme y el eritrocito adquiera apariencia de hoz. Esta nueva geometría crea conflicto circulatorio, se taponan los vasos sanguíneos y causan síntomas que van, desde la propia anemia hasta la muerte.

¿Pueden desviar nuestra atención, los hipotéticos beneficios sin garantía, de la mutación que provoca la anemia falciforme y olvidar por eso el daño producido? Me parece oportuno trasmitir a las personas que oyen decir que las mutaciones pueden ser buenas, las consecuencias que tienen que enfrentar, quienes ‘sufren’ en su propio cuerpo, las ‘bondades’ de esta mutación por transferencia parental:

Se dan cuadros dolorosos y agudos causados por vasos sanguíneos bloqueados y órganos dañados; así como el ‘secuestro esplénico’ (se dilata el bazo, atrapando células sanguíneas). O crisis aplásica (una infección hace que la médula ósea deje de producir glóbulos rojos). Todos son trances dolorosos, en casi todos los pacientes, en algún momento de sus vidas; pueden durar de horas a días, afectando los huesos de la espalda, los largos y el tórax. Pueden ser tan graves que requieren hospitalización para el control del dolor mediante líquidos intravenosos, y llegan a matar.

Si son repetitivas, pueden ocasionar daños en riñones, pulmones, huesos, hígado y sistema nervioso central. Se dan ataques de dolor abdominal, de hueso, Jadeo, Retraso en el crecimiento y en la pubertad, Fatiga, Fiebre, Ictericia, Taquicardia, Orina sanguinolenta (hematuria), Dolor en el pecho, Sed excesiva, Micción frecuente, Erección dolorosa (priapismo; esto ocurre en el 10 al 40% de los hombres con la enfermedad), Visión deficiente y ceguera. Así como susceptibilidad a infecciones y úlceras en la parte inferior de las piernas. (En adolescentes y adultos)

Los trasplantes de médula ósea pueden curarla, pero sólo se recomiendan en una minoría de pacientes debido al alto riesgo, pues las drogas necesarias para posibilitar el trasplante son altamente tóxicas, además de la dificultad para encontrar donantes apropiados.

Los tratamientos adicionales pueden ser: diálisis o trasplante de riñón para enfermedad renal, extirpación de la vesícula, reemplazo de cadera en caso de necrosis, cirugía para problemas oculares y transfusiones o cirugía para eventos neurológicos, tales como accidentes cerebrovasculares. Las causas de muerte abarcan insuficiencia de órganos e infección. Algunos viven incidentes menores, breves y poco frecuentes, mientras que otros sufren traumas graves, prolongados y habituales. Veamos qué problemas clínicos específicos puede producir la anemia falciforme:

Infecciones.- Los bebés y niños pequeños enfermos, son especialmente propensos a contraer graves infecciones bacterianas como la meningitis (infección de la membrana que reviste el cerebro) y las infecciones de la sangre. Presentan la principal causa de muerte entre los niños afectados, sobre todo en los países pobres. En los ricos, puede detectarse en la mayoría de los recién nacidos, proporcionándoles la atención médica adecuada para prevenir complicaciones, pero solo eso.

Episodios de dolor: Es el síntoma más común de la dolencia. Algunos afectados tienen uno o ningún episodio de dolor anual, mientras otros llegan a tener 15 o más. Suelen durar desde unas horas hasta varios días o incluso semanas y puede originarse en cualquier órgano o articulación del cuerpo donde los glóbulos falciformes se amontonen y bloqueen los vasos sanguíneos. Algunos estados pueden ser graves y necesitan ser tratados en un hospital con analgésicos potentes administrados por vía intravenosa.

Accidente cerebrovascular.- Ocurre si los glóbulos en forma de hoz bloquean un vaso sanguíneo del cerebro. El 10% de los niños con la mutación lo sufre, pudiendo llegar a incapacidades permanentes. En algunos casos, los médicos pueden identificar los niños con un mayor riesgo, tras examen por ultrasonido; en ocasiones indicando transfusiones de sangre periódicas para evitarlo. Un estudio realizado en 1998 comprobó que estas reducían mucho el riesgo en niños; también el de un segundo accidente. Pero estas, si son periódicas tienen peligro, pues se acumula más hierro del debido en el organismo y se puede generar infección en la sangre.

Síndrome torácico agudo.- Este síndrome tiene síntomas similares a los de la neumonía, como dificultades para respirar, dolor en el pecho y fiebre. Puede ser causado por una infección o por el bloqueo de los vasos sanguíneos del pulmón; puede ser fatal y debe tratarse en un hospital, con antibióticos, transfusiones de sangre, analgésicos, oxígeno y medicamentos que ayudan a abrir los vasos sanguíneos y mejorar la respiración.

Problemas de visión.- Cuando los diminutos vasos sanguíneos del ojo se bloquean con glóbulos falciformes, pueden aparecer problemas de visión e incluso ceguera. Algunos niños con la mutación, pueden necesitar exámenes de vista periódicos.

Retraso en el crecimiento.- Los niños con esta anemia suelen crecer más lentamente que lo normal y comienzan la pubertad después que los demás. Por lo general, suelen ser pálidos, les falta el aire y se cansan fácilmente.

Embarazo.- Las mujeres que hereden esta mutación tienen un riesgo mayor de sufrir complicaciones que pueden afectar su salud y la de sus bebés. Durante el embarazo, la enfermedad puede volverse más grave y las crisis de dolor pueden ocurrir con más frecuencia. El riesgo de parto prematuro y de dar a luz un bebé de bajo peso, es mayor.

La anemia depranocítica, causada por un tipo anormal de hemoglobina (pigmento portador de oxígeno) llamada hemoglobina S, es heredada de ambos padres como un rasgo autosómico recesivo. Si la hemoglobina S se hereda de uno de los padres, el hijo adquiere el rasgo depranocítico, pero la enfermedad se presenta generalmente sin síntomas. Este mal, afecta principalmente a personas de herencia africana, con lo que, además de en África, 1 de 400 afro americanos también se ven afectados.

La distribución de las altas incidencias de anemia falciforme, coincide en África con áreas de presencia de la malaria falciparum, la forma más severa y con frecuencia mortal, de esta infección, causada por el Plasmodium falciparum, un protozoario parásito de los glóbulos rojos del hombre. Los africanos con hemoglobina normal (HN-HN) son muy susceptibles a la malaria y con frecuencia sucumben a esta enfermedad, mientras que los portadores del gen mutante falciforme, en forma homocigota, son muy resistentes a la infección del parásito. Se supone que los eritrocitos deformados y de poco volumen, no permiten el desarrollo adecuado del parásito en su interior, por lo que la infección nunca ocurre. Sin embargo, la anemia es tan severa en estos individuos, que no suelen llegar a los 40 años.

Por otro lado, los heterocigotos (HN-HS), en los que sólo una proporción de sus eritrocitos son falciformes, presentan resistencia a la infección del plasmodio de la malaria y son lo suficientemente robustos para no sufrir severamente los efectos de la anemia. Y esto es precisamente lo que se manifiesta como evidencia de que la selección natural ha favorecido al individuo, presentada como un caso de selección ‘balanceadora o estabilizante’, en el que una mutación, letal en los homocigotos, se conserva inocua en los heterocigotos que han adquirido una adaptación favorable a las condiciones de su medio, que incluyen el alto riesgo de contraer la malaria falciparum. Pero no señalan que solo una parte de sus eritrocitos son falciformes, que el resto es normal ni que la garantía de inmunidad no es del 100%.

Este paralelismo malaria/anemia depranocítica,  no pasa de ser una simple coincidencia; la relación de esta mutación, como respuesta genética producto de una hipotética selección natural, queda desmentida, según puede verse en el mapa. En países del sur de Asia como el oeste de Irán, todo Pakistán, Afganistan, India, Bangladesh, Nepal, Myanmar, Thailandia, Cambodia, Laos, Vietnam y parte del sur de China, la malaria ha impuesto un trono, y sin embargo, la anemia falciforme no se manifiesta con mayor incidencia que, digamos, en Francia. Por lo que la relación malaria/mutación falciforme africana, no va más allá de la simple coincidencia, al igual que la gripe/cancer en Inglaterra.

No solo eso, sino que al turista que viaja a esos países se les recomienda vacunarse contra la malaria, mientras muchos de los nativos ya han adquirido inmunidad ante la picadura del Anopheles. Es decir: ‘no ha sido necesaria una mutación para hacerle frente a la enfermedad’; el propio organismo logra crear los anticuerpos necesarios. Dicho esto: ¿puede considerarse beneficiosa una mutación que no deja vivir a un grupo importante de individuos más allá de los 40 años, luego de sufrir toda su vida hasta el final,  cuando se demuestra que nuestro código genético codificado contempla la autodefensa?  ¿Es racional plantear que la mutación se origina porque constituye una ventaja evolutiva?

 Nacer con la mutación, implica peor calidad de vida hasta el final; la malaria en cambio, es curable. El vector de la malaria humana son las hembras de mosquitos del género Anopheles. Los machos no pican al ser humano, ya que únicamente se alimentan de jugos vegetales. La única causa de muerte ocurre por la falta de atención médica, que no tiene que ver con la genética, sino con la riqueza o la pobreza. Esto si es un ejemplo negativo del azar, que establece que unos nazcan en una sociedad con todos los medios disponibles, mientras otros lo hacen en una aldea del centro de Zaire, en el sur de China, o en las zonas más pobres de América Latina, según puede verse en el siguiente mapa:

Malaria en el mundo

El primer tratamiento eficaz para la malaria, se debió a la corteza del árbol Cinchona, que contiene el alcaloide quinina: el mejor antídoto hasta ahora. En regiones donde la malaria es altamente endémica, las personas son tan a menudo infectadas que a veces desarrollan la ‘inmunidad adquirida’, es decir: son portadores más o menos asintomáticos del parásito. Aunque la co-infección VIH-malaria ha incrementado la mortalidad, ésta permanece siendo un problema menor que la combinación de VIH-tuberculosis.

La pregunta que deseo lanzar al lector es la siguiente: ¿cuál es la mejor forma de combatir la malaria: con la mutación que produce la anemia falciforme, que mata y produce sufrimientos prolongados durante todas una vida o con quinina en cantidades suficientes, donde sea necesaria?

La mutación genética causa cada año, solo en España, unos 160000 nuevos casos de cáncer. He accedido a un sublistado de 110 enfermedades genéticas, en el que aparecen otros cientos más; de él extraje algunas para compartirlas en esta página:

Leucemia infantil, causada por mutación celular, retinoblastoma: enfermedad que forma células cancerosas en la retina. Detección de la prevalencia de mutaciones consideradas malignas en los genes de la cadena pesada de la betamiosina (MYH7, 11 mutaciones) y la troponina T (TNNT2, 5 mutaciones) en pacientes con miocardiopatía hipertrófica.

Algunas otras derivaciones de la ‘bondadosa‘ mutación genética, que se supone algunas veces buena para la evolución (mejoría biológica) del ser humano, son: Aneuploidía, Beta-talasemia, Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, Cromosoma Filadelfia, Distrofia muscular de Duchenne, Síndrome de Down, Enfermedad poliquística renal, Esclerosis tuberosa, Fenilcetonuria, Galactosemia, Glomeruloesclerosis diabética, Glucogenosis, Hemofilia, Hipertermia maligna, Síndrome de Marfan, Neurofibromatosis, Osteogénesis imperfecta, Osteopetrosis, Síndrome de Patau, Síndrome de Proteus, Síndrome de Rett, Sindrome de Lowe, Síndrome de Stickler, Síndrome de Beckwith Wiedemann, Síndrome de Ochoa, Síndrome de von Hippel-Lindau, Talasemia, Enfermedad de Tarui, Enfermedad de Tay-Sachs, Síndrome de Tourette, Síndrome de Turner, Enfermedad de Von Gierke, Síndrome de Williams, Enfermedad de Wilson, Síndrome de Wolff-Parkinson-White, Síndrome del XYY, Síndrome de Zellweger.

Solo son algunas; ponerlas todas significaría una conferencia escrita, que no es el objetivo del blog. Pero sí, deseo hacer un llamado a la meditación, a todos aquellos que han sido imbuidos de la idea de que las mutaciones pueden constituir un ejemplo de la selección natural. ¿Es más el daño que provocan, que las hipotéticas ventajas que algunos piensan? Yo creo que sí.

¿Y ustedes?

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SOMOS ALGO MÁS QUE CASUALIDAD.

febrero 2, 2008

Febrero 2/2008

¿EVOLUCIÓN? SÍ… PERO HORIZONTAL

Los evolucionistas consideran al creacionismo como fuente informativa anacrónica y falaz. Es decir, nos encasilla (yo me incluyo, por supuesto, y con mucha honra) en un marco bien definido, como ejemplo de lo que “no debe escucharse, por no ajustarse a la realidad“.

Pero, ¿dónde está el límite entre lo irreal y lo real? Porque ellos no han presentado aún una prueba concluyente; un científico evolucionista sale a buscar la respuesta que le conviene, hace ensayos tras ensayos en su laboratorio sin aceptar las evidencias que no respondan a sus expectativas. Cuando al fin, logra llegar a través de sus cálculos a un resultado que considera conveniente, lo convierte de inmediato en concluyente, estableciéndolo como corolario fiable.

Se ha hallado miles de fósiles humanos que no responden a sus expectativas. Si aparecían en un área anacrónica, aludían que un terremoto había removido las bases naturales correspondientes a su Biblia particular: su tabla geológica. Pero, si topaban a un individuo con malformaciones producidas por alguna artrosis atrofiante, o alteraciones óseas importantes (como los hay incluso hoy día), hacían la prueba de datación por C14… ¡y ‘hallazgo’ publicado!

Lo que comenzó siendo hipotético, termina en teorema: una verdad demostrable a través del razonamiento…pero sin agregar la inherente posibilidad de errores en sus conjeturas, porque, voy a darles una noticia: el carbono 14, la base de sus conclusiones radiométricas, ¡NO ES FIABLE!

Hay muchas evidencias desmintiendo su fiabilidad, que la censura ha callado. Han hallado colágeno1 en huesos de dinosaurios con, supuestos 65 millones de años. ¿Es eso posible químicamente? Desde luego que no; la espectrometría de masa ha fijado que el colágeno tiene fecha de caducidad en 2000 años, a 20ºC, y que alcanza un máximo de 130000 años, si se conserva a 7ºC. Si el colágeno hallado en el T. Rex de Montana demuestra algo, es que el bicho no podía tener la edad que le atribuye una datación erróneamente chapucera, por mucha bata blanca ostentada durante la técnica.

Han datado ciertas formaciones en el período Cretáceo, definiéndolas como producto de sedimentación paulatina, pese a que en ¡el mismo terreno!,  estas aparecen dobladas, evidenciando la acción de sedimentación inmediata ‘barrosa’, producto, posiblemente, de una cataclismo húmedo que bien pudo haber sido el diluvio de los tiempos de Noé, hace solo unos miles de años atrás. También han datado un gato familiar, enterrado 20 años antes, como un antecesor del gato común actual, pero cifrándolo en ¡30000 años! ¡Apaga y vámonos!

¿Es que se ve a los cristianos como gente incapaz de reflexionar? ¿Es que se piensa que creemos en la Biblia sin analizar todo lo que en ella se dice? Muy bien, según refrán español: “entremos al trapo“; demostraremos que también poseemos cerebro y que además, sabemos utilizarlo muy bien. Razonemos:

Hubo un hombre que se constituyó en la herramienta satánica para desmentir el plan de Dios: Charles Darwin, el verdadero motor de la teoría de la evolución de las especies.

La raíz que diferencia sus planteamientos y los fundamentados en Génesis, estriba en el eje del tiempo: un mundo de miles de millones de años, según los evolucionistas y un universo de sólo unos pocos miles, según el libro de Moisés. Es decir, estamos ante dos diseños contrapuestos y ambos, sustancialmente, provienen de hombres: uno, según su propio testimonio, ha escrito toda la historia recibida directamente del mismo Dios, mientras que el otro ha reunido una serie de deducciones humanas para contradecirle.

El debate comenzó en el siglo XIX. Increíblemente, incluso en los colegios católicos ya se imparte hoy la teoría de las especies con la aprobación del mismo Vaticano. Es obvio el triunfo logrado por un pensamiento fundamentado solo en especulaciones; presentan esqueletos, dicen que las pruebas de la ‘contrapeluza epítilica‘ ratifican que tiene un millón de años, y ya está: hay quien deja que sus oídos sean llenos de palabras nuevas y, complacido con el ‘a vivir que son dos días‘ y sobre todo, satisfecho de no tener que dar cuentas de sus perversiones a ninguna entidad superior, se encarga del resto.

Acuña esos absurdos pensamientos con sello ‘científico‘ y cierra sus ojos a una realidad que grita tan alto, que si la escucháramos no permitiría oír nada de lo dicho en su contra. Pero el triunfo no se mide por un éxito inmediato, sino por la victoria definitiva; la verdad está a la puerta y se enseñoreará de todos nosotros.

Sé que ustedes dirían: – ¿Moisés?… ¿Quién es este señor?

Entonces, la respuesta nos llevaría hacia la posición en la que hablo del libro de Dios, sin aportar más evidencia que el cúmulo de realidades visibles de nuestro entorno, observadas con los ojos del corazón. De modo, que, para defender este artículo, no queda otra opción que intentar trasmitir la simiente de Verdad contenida en cada uno de sus folios. Veamos lo que se profetizó en las escrituras sobre todo esta porfía actual:

“Lo que de Dios se puede conocer, ellos lo conocen muy bien, porque Él mismo se lo ha mostrado; pues lo invisible de Dios puede llegar a conocerse si se reflexiona en sus hechos. En efecto, desde que el mundo fue creado, se ha podido ver claramente que Él es Dios y que su poder nunca tendrá fin. Por eso los malvados no tienen disculpa, pues aunque han conocido a Dios, no lo han honrado como a Dios ni le han dado las gracias. Al contrario, han terminado pensando puras tonterías y su necia mente se ha quedado a oscuras.”(Romanos 1:18).

Analicemos, por ejemplo, al cerebro: un diseño divino. Pese a que millones de forenses, de todas las nacionalidades y todos los tiempos, han escudriñado hasta el milímetro en cráneos de cadáveres, jamás ninguno ha detectado una imagen guardada, ni la magia utilizada en el ser humano que le permita esas formidables representaciones pictóricas que suceden durante los ‘sueños, pesadillas e incluso en los propios pensamientos‘. ¿Cómo se almacena la inteligencia? ¿Cómo actúa ese procesador por excelencia? Y la pregunta más importante: ¿De dónde rayos evolucionó?

El cerebro humano, que según los evolucionistas provino de la ‘evolución de un alga‘, pesa alrededor de 1,3 kg y cuenta con unos 100.000 millones de células nerviosas, conectadas entre sí. ¡100000 millones! Estas tienen la entretenida tarea de coordinar no solo  las funciones mentales, sino del cuerpo entero: sueño, hambre, sed y casi todas las actividades vitales necesarias para la supervivencia. Todas las emociones humanas como el amor, el odio, el miedo, la ira, la alegría y la tristeza, son controladas por él.

Recibe e interpreta las múltiples señales enviadas desde el organismo, y las procedentes del exterior. Su gran superficie y complejo proceso evidencian el sumo nivel intelectivo del hombre con respecto al de los animales; es el órgano del cuerpo que más trabaja, ya que participa en casi todas las funciones del organismo. Si se confronta con un ordenador, la diferencia salta al saber que este hace su trabajo gracias a procesos secuenciales lógicos, de antemano previstos; mientras el cerebro es multidireccional: actúa con mucha más complejidad, procesando incluso situaciones casuales y sintetizando e integrando su análisis mediante pasos paralelos y simultáneos.

Toda información recibida del mundo exterior, proviene de los sentidos (gusto, tacto, olfato, vista y oído) a través de los órganos concernientes, controlando lengua, piel, nariz, ojos y oídos, cuyas células envían asiduamente “mensajes” sobre todo lo que sucede en el extrarradio. No obstante y a pesar de la inmensa información, la Ciencia ha manifestado que utilizamos solo un diez por ciento (10 %), aproximadamente, de la capacidad de este maravilloso órgano.

Asimismo, se sabe que cada hemisferio se interrelaciona íntimamente con su homólogo, aunque ejecutando funciones diferentes; cada uno haciéndose responsable de un lado del cuerpo. Las funciones de la parte izquierda son dirigidas por la mitad derecha, y las de la porción derecha, por el hemisferio izquierdo.

¿Se imaginan tal complicadísima red neuronal de miles de millones de células, dirigiendo las actividades orgánicas? Se trata de toda la acción intelectiva ¡y toda la ‘incondicionada’!: digestión, sexualidad, hormonas, vista, gusto, oído, olfato, tacto, emociones, fatigas, raciocinio…etc, etc.

Me gustaría que alguien me explicara, de forma argumentativa, cómo ‘evolucionó‘ desde una sola célula todo ese compendio magistral que tenemos encerrado en nuestros respectivos tejados óseos. Es inaudito que se pretenda fundamentar tal exactitud y eficiencia  de los procesos increíbles que encierra la mente humana, desde el sortilegio. ¿Cómo pudo un alga unicelular crear, no solo al cerebro, sino a toda la biología contenida en el planeta? Puntualicemos: no quiero enfrentarme a alguien defendiendo mis ideas desde la trinchera de la fe, sino desde la propia inteligencia.

¿Puede alguien exponer de forma racional, cómo interpreta la posibilidad evolutiva de los hipotéticos primeros homínidos hasta el hombre actual, sin aporte genético? Pues no hay ni una evidencia de genes nuevos entre fósiles y hombre actual; todo lo contrario, la Ciencia sabe que lo obvio es la ‘pérdida de información genética‘. ¿Cómo les superamos, perdiendo genes? ¿Es posible explicarlo sin plantear las ofensas ni descalificaciones que indican falta de evidencias?

Un niño recién nacido, inicialmente es un compendio de reflejos incondicionados; a medida que va creciendo, es capaz de interactuar con el medio que le rodea, receptando información. Su inteligencia se va desarrollando, es innegable. Primero emite sonidos guturales, luego comienza a articular monosílabos, más tarde, palabras… y un buen día se te pone delante y te suelta:

– Necesito unos vaqueros nuevos.

En ese sentido, sí acepto una evolución… horizontal; es decir, en base a un programa pre-establecido en el embrión que fue en su momento, ‘sin aportar ningún gen nuevo‘,  él será capaz de interactuar con el mundo hasta dominarlo, respondiendo así al plan de Dios:

“Y dijo Dios: ‘Hagamos al hombre a Nuestra Imagen, y a Nuestra Semejanza. Él reinará sobre los peces del mar, las aves del cielo, y sobre los animales, y sobre toda la tierra, y sobre todos los reptiles que reptan  sobre la tierra». “ Gn 1: 26

Yo, personalmente, con el perdón del Creador, agregaría, parafraseando el original:

“…y sobre todos aquellos que pretenden desmentir la verdad encerrada en la Creación con evidencias no demostrables.”

Estamos ante un misterio de Dios; y ya Deuteronomio 29:29 avisa sobre esto:

“Hay cosas que no sabemos, esas pertenecen al Señor nuestro Dios; pero hay otras que nos han sido reveladas a nosotros y a nuestros hijos, para que las cumplamos siempre: todos los mandamientos de la ley”.

Seamos serios; pero también buena gente, para que el Rey nos traiga el regalo necesario.

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