FAMILIA, ESTADO… Y POLÍTICA.

febrero 5, 2008

Febrero 5/2008

QUIEN SIEMBRA VIENTOS, RECOGE TEMPESTADES.

Abogad siempre, disciplinados en el proyecto del hogar.

Hace unos días, con la celebración de San Canuto, se vio un reportaje por la TV, en el que se reflejaba el ambiente festivo existente entre los estudiantes de la Universidad Complutense de Madrid, zambullidos en dicho homenaje.

Pude apreciar que la mayoría de los jóvenes entrevistados no sabía exactamente quien era el homenajeado ni cuál su trayectoria. (Debo confesar que en realidad yo tampoco) En realidad eso no resultaba importante, estaban reunidos y se lo montaban de la mejor manera posible para pasárselo bien, de la forma que saben hacerlo; a saber: un buen suministro de porrillos, pastillas mágicas, coca (el que podía tenerla), chocolate, y mucho, mucho botellón. Estoy seguro que ninguna juventud en el mundo puede superar a la española en cuanto a mezclas alcohólicas se refiere; no me cabe duda que en ese sentido están a la vanguardia internacional.

No serán los más aplicados ni sacarán las mejores notas, pero a lo etílico le saben un montón… y a lo que le acompaña también. Son especialistas en inventar una buena celebración en cualquier esquina; solo tienen que coger el móvil y pasarse el mensaje:

‘A las tantas, todos en más cual sitio.’

Y hecho; poco a poco los vecinos comenzarán a inquietarse y los teléfonos de la policía local y nacional comenzarán a sonar, en busca de un auxilio desesperado. Las toneladas de residuos, orines, jeringuillas, etc. que quedan al final, dejan la apariencia de que allí se reunió la crema y nata de la escoria de la ciudad; a un extranjero de visita le costará mucho comprender que ese sitio estuvo ocupado horas antes por el futuro del país: políticos, economistas, ingenieros, presidentes, ministros… la España dirigente de la próxima década.

La juventud actual recibe una formación moral distorsionada que les oculta su deber para con la sociedad y les lleva a poseer la estadística nacional más alta de todos los tiempos en  fracaso escolar, alcoholismo, SIDA y consumo de drogas de diseño como el Éxtasis, y las convencionales de siempre: cocaína, hachis, marihuana, etc. (estamos entre los primeros consumidores de cocaína del mundo) Se aboga por una emancipación no basada en la libertad, sino en el libertinaje, con violencia en las calles y en las aulas. Ser profesor de adolescentes, hoy día, es algo insufrible para algunos educadores, porque los alumnos, ‘son intocables’.

Es decir, se enseña a los estudiantes que deben respetar y ser tolerantes con el entorno de la sociedad, sin importar raza, religión o tendencia sexual (lo cual me parece muy bien, pues la tolerancia debe imponerse sobre cualquier idea), pero son incapaces de proporcionarles a los profesores una herramienta de protección profunda ante las faltas de respeto y ataques que sufren continuamente, mermando su necesaria autoridad en las aulas.

Mas, debo romper una lanza a su favor: no tienen toda la culpa;  reciben una de las peores educaciones desde la base primaria en lo que respecta a moral y cívica. Sus padres, por otra parte, no pueden hacerlo mejor; heredaron el sistema de educación que precedió al franquismo: el pistoletazo de salida al ‘sálvese quien pueda‘ instruido por Darwin desde su ‘Teoría de la Evolución de las Especies’.

Muchos creen que la educación es la que eliminará el problema de la droga, alcohol, sexo e irresponsabilidad de la juventud; pero hay más que eso. La instrucción que los estudiantes reciben hoy, incluye la anticientífica y absurda doctrina que les inculca ser el producto de una casualidad sin propósito y que las especies han aparecido por una selección natural, donde los más fuertes son los que han prevalecido, trasmitiendo la idea de que solo se puede triunfar si se pasa por encima del semejante.

Los jóvenes de la actualidad son, en su mayoría, (saco una bandera por todos aquellos que son ejemplo de conducta ante la sociedad) adictos a videojuegos violentos, a películas de terror, a pornografía, etc. El sexo está formando parte de sus vidas cada vez más pronto; las estadísticas de embarazos indeseados se han disparado hasta techos inalcanzables nunca antes.

Las clases de sexo se han introducido en escuelas primarias de algunas comunidades, en las que se instruye sobre el uso del condón y la homosexualidad. Y, para aumentar la desorientación, se prevé enseñar a los niños de todas las escuelas españolas un nuevo concepto de matrimonio, en la ley de la Educación para la Ciudadanía, sin tener en cuenta lo que millones de familias contribuyentes les aleccionan al respecto en el seno del hogar, y que ello generará confrontación.

La relación familia/estado debe ser concebida como los convencionales casamientos en iglesias, ayuntamientos o cualquier otro sitio donde sean ofrecidos. El ‘Hasta que la muerte nos separe‘ debe marcar el código de conducta entre padres y gobierno; lo que vaya contra eso sería un error garrafal que convertiría al propio estado en el máximo perjudicado.

Los gobernantes no deben interferir en las normas del hogar; ya lo intentaron en los países comunistas y todos conocemos el resultado; no hubo ni una sola nación abrazada a la bandera roja, que tuviera éxito económico ni social. Su intrusismo en las familias solo causó caos y sus juventudes no fueron capaces de sacar ese programa político a flote, pese que tuvieron casi un siglo para conseguirlo; el resultado fue que los dirigentes políticos de entonces están comprando chales en la Costa del Sol y otros sitios de la geografía internacional, mientras el pueblo eslavo está cada vez más sumido en la miseria.

China, lo está intentando ahora; ha logrado alcanzar el afamado cuarto lugar en la economía mundial, con un índice de crecimiento anual que supera a Inglaterra, Estados Unidos y los países más aventajados en este sentido. Pero lo consiguen desde un sistema en el que los trabajadores son casi esclavos.

Tampoco estoy pidiendo que el episcopado católico vuelva a controlar la sociedad española como antes; una iglesia que no sabe ser fiel a Jesucristo, no es fiable. No se puede estar con Dios y con el diablo; no se puede dar misa con la Biblia, y al mismo tiempo enseñar que provenimos de un alga por generación espontánea, rasgando de un tirón el Génesis del 1 al 11, para quedar bien con la enseñanza de hombres, tirando a la basura la propia Palabra del Creador.

Los padres exigen el derecho a educar a sus hijos en los principios y normas de conductas que deseen… y que las enseñanzas impartidas en las escuelas no contradigan a la instrucción dada entre las paredes familiares. Los gobernantes deben asumir su compromiso docente con las futuras generaciones, inculcándoles valores que sean respetuosos con TODOS los principios existentes en el país… incluso los de aquellos que no les dieron el voto. La Constitución del 78 no se meditó para volver a segregar y debilitar España, sino para mantenerla aglutinada y fuerte.

Hacer concesiones morales en acuerdos políticos necesarios para continuar gobernando, constituye una ignominia constitutiva de delito, pues entra en lo tipificado como ‘tráfico de influencias‘, penado por la Constitución española, independientemente del partido que la infrinja.

Si falla el Proyecto del Hogar, se irá a pique el del país, pues la familia es la célula básica de la sociedad, y el gobierno debe garantizar su salvaguarda. Por otra parte, los padres tienen la responsabilidad de dedicarle más tiempo a la atención de sus hijos; estar pendientes de ellos constantemente, para que se sepan importantes y les acepten como sus mejores compañeros, sus cómplices y principales consejeros ante cualquier situación.

Está bien comprarles su Play Station, y todas las actualidades tecnológicas que están al alcance de la mayoría, pero nada, ¡NADA!, puede sustituir al calor familiar. El gobierno, en esta relación obligada, tiene la responsabilidad de poner al alcance de la familia, los medios necesarios para que ningún agente externo intervenga en la educación de sus hijos hasta que estos no estén preparados para decidir por sí mismos.

Internet es una profunda fuente de información, pero hay que hacer más esfuerzos para que no resulte peligroso a niños inocentes y adolescentes mal aleccionados, que son succionados por la vorágine lasciva y psicópata de proxenetas y pederastas. Desde aquí un aplauso a todas aquellas personas involucradas en la defensa de esos derechos, que cada día arrestan a más pedófilos y traficantes de sexo… y un 0 con mayúsculas a las leyes débiles que permiten que alguien sentenciado por tales causas obtenga un permiso carcelario y recaiga, incluso con alevosía y ensañamiento, pues primero violó y luego viola y asesina.

Y ahora, no tengo más opción que hacer una pregunta que flota desde el inicio: ¿Por qué ese miedo a defender leyes por las que abogan los creyentes cristianos? No somos los ‘cocos’ del pueblo; no nos emborrachamos ni consumimos estupefacientes ni dejamos las esquinas llenas de basuras y suciedad, provocando gastos de limpieza extra a los ayuntamientos que afectan al erario público. No vamos por ahí haciendo gamberradas, volcando contenedores ni quemando cajeros; no chillamos ni provocamos peleas, sino que siempre estamos dispuestos a ayudar al necesitado.

No quiere decir eso que seamos unos aburridos; hacemos nuestras fiestas y la pasamos pipa; despedimos el año viejo y celebramos Pascua, Navidad y Año Nuevo, bailando salsa, sevillanas, hip-hop… todo lo que se escucha en la calle; pero sin drogas ni alcohol, porque eso no es necesario para ser feliz. En mi iglesia, nos reunimos unos 30 hombres en una camaraderil parrillada, una vez al mes, donde no falta el chiste ni la gracia; las mujeres también tienen sus días de reunión. No molestamos a nadie ni ofendemos a nadie y todo aquel que desee incorporarse, declarando que Jesucristo es el Señor, siempre es bienvenido.

Los valores que enseña el cristianismo son: vivir en paz unos con otros, ayudarse entre todos, no fundar la propia felicidad sobre la desgracia del semejante, socorrer a los necesitados, no ser egoístas, matrimonios para siempre, considerar sagrada una vida humana, vivir para el amor, no para un sexo desenfrenado, y todo ello, en la convicción de que hemos sido creados por Dios con un plan que incluirá a todo aquel que se mantenga fiel a estos criterios.

No es según el planteamiento de Darwin, usado por el enemigo eterno del Creador para convencer a la especie humana de que la vida es un sin sentido, sino según la entrega en la Cruz del Hijo de Dios, que se hizo hombre para establecer un pacto de vida eterna a todo aquel que le siga en sus enseñanzas. Esto solo es una estación de tránsito, hasta que llegue el tren definitivo.

Lo que a muchos puede parecerle un cuento infantil, es una realidad que baña cada día más corazones en el mundo. Es la alternativa a una vida sin sentido donde el hombre es el lobo del hombre y miente continuamente para la consecución de planes hipócritas y perversos.

Es una lástima que la gente hable de la Palabra de Dios sin ni siquiera leerla; si lo hicieran, abierto su corazón al aprendizaje, estoy seguro que los más inteligentes tomarían una decisión sabia en su vida. Él nos llama a todos y solo tenemos una vida para decidirnos; no debemos relajarnos demasiado, no sea que llegue nuestro tren y ya no haya tiempo para nada más.

El Señor viene cosechando; no dejes que se pase el tiempo de tu mies.

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EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA I: MATRIMONIOS.

enero 21, 2008

Enero 21/2008

¿MATRIMONIOS FALTANDO VAGINA O PENE?

“Estad siempre preparados para responder a quién os pida razón de la esperanza que tenéis, pero hacedlo con humildad y respeto.’ (1ª P 3:15).

Meses atrás, en el año 2005, durante un programa extensamente transmitido a nivel casi mundial, preguntaron a un reconocido líder cristiano:

¿Puede decir qué parte de la Biblia habla contra  ‘matrimonios’ entre gays o lesbianas?”

Por desgracia, este carismático ‘defensor bíblico’ no ‘supo‘ responder. Sin embargo, la respuesta puede hallarse de inmediato… ¡En el libro de Génesis! En el capítulo 1, versículo 27 dice claramente:

Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos.”

¡Cómo puede atribuirse tal bendición una unión de dos hombres o dos mujeres! La puntualización ‘varón y hembra’ resulta diáfana: un pene y una vagina, pues después Dios les ordenó que ‘crecieran y se multiplicaran’ para poblar la Tierra; es decir, se tomó su tiempo en el diseño del código genético descubierto no hace mucho, para que pudiera tener lugar el milagro de la concepción en el vientre femenino y nuevas criaturas pudieran ver la luz constantemente. ¡Hombre, mujer, barriguita… y bebé! Ese fue su estatuto.

Pero hay más instrucción aún sobre esto, ya que se opone claramente a las inmoralidades sexuales e incluso se efectúa una ‘profecía’ sobre las consecuencias que se derivarían  de esos actos. Hace 2000 años, se escribió en Ro 1:26-27:

“Por eso, Dios les ha abandonado a pasiones vergonzosas. Incluso sus mujeres han cambiado las relaciones naturales por las que van contra naturaleza; y, de la misma manera, los hombres han dejado sus relaciones naturales con la mujer y arden en malos deseos los unos por los otros. Hombres con hombres cometen actos vergonzosos y todos sufren en su propio cuerpo el castigo de su corrupción.”

Si analizamos como se han ido desarrollando las enfermedades venéreas, podemos darnos cuenta que se ha seguido un patrón: de menos a más; constantemente se les ha estado avisando del peligro con respecto a esas actuaciones. Primero surgió la gonorrea, una simple infección genital molesta, pero venérea. Luego apareció la sífilis, otra enfermedad de origen sexual, patógena y contagiosa, producida por una bacteria; que resultó más perjudicial que la anterior, ya que se manifiesta al principio como una úlcera, pero puede degenerar en lesiones viscerales y encefálicas a largo plazo.

Por último, luego de muchos avisos y tiempos para revindicarse, llegó el SIDA, cuyas consecuencias a nivel mundial, todos conocemos; máxime en España, que posee el negativo índice estadístico de ser uno de los primeros países que más desarrollan esta perniciosa pandemia.

Hay además muchas otras referencias en las que Dios maldice claramente las perversiones, condenando a los que las practican si no se arrepienten; como por ejemplo, lo que se nos instruye en 1ª Corintios 6:9

“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.  “

Analicemos: Según el diccionario, ‘fornicar’ es realizar el acto sexual fuera del matrimonio; pero, como palabra derivada del latín ‘fornix’, también puede implicar ‘lupanar‘, según el contexto en que se use. Y lupanar es el nombre latino dado al prostíbulo, o casa de prostitución. Si más abajo cita a los adúlteros específicamente, ya deja claro el significado que se le pretende dar a la palabra: ‘prostitución’, en cualquiera de sus manifestaciones.

¿Qué se desprende de esto, que Dios la tiene cogida con los que ‘entienden’ y los que se ‘prostituyen’? ¡No! ¡De ninguna manera! Si se fijan, les incluye en un mismo paquete, junto a otras abominaciones; yo diría que todas, pues al citar a los ‘estafadores’, nos circunscribe a todos los que de una u otra forma mentimos para conseguir algo: Políticos, banqueros, comerciales, gente de a pie… ¿Quien no estafa con su palabra e incluso con acciones simuladas, para engañar al prójimo?

Se hace evidente que establece un ‘filtro’ que limitará la entrada en el reino eterno; es obvio, si tiene pensado un lugar perfecto. Los que habiten allí deben ser de mente limpia, para que no ‘desorganicen aquello’, como el Señor la tuvo cuando se hizo hombre, para demostrarnos que se podía alcanzar la perfección incluso alimentando carne, si llegábamos a adquirir la suficiente fortaleza espiritual para resistir las tentaciones.

La buena noticia es que el sacrificio de Jesús en la cruz para redimirnos de nuestras faltas, ¡A TODOS!, nos ofrece, sin distinción de personas, las mismas posibilidades. El mejor ejemplo nos lo mostró cuando la primera persona a la que se apareció fue a María Magdalena. Para dejar patente su perdón abierto, ¡le concedió ese privilegio a una de las que más se repudió debido a sus faltas!

Y es que así como odia el pecado, Él ama al pecador, juzgando su debilidad, ‘sea cual sea’: siempre está listo a perdonar. Gracias a la sangre derramada en la Cruz y al magno sufrimiento que padeció Su unigénito Hijo, nuestro Señor Jesucristo, Dios, que es Todopoderoso también en expectativa, nos brinda un canto a la esperanza a través de su promesa, incluso en estos casos. Desde Ez 18:21-23 nos da su Palabra:

“Y si el malvado se aparta de todos los pecados que cometía, y cumple todas mis leyes, y hace lo que es recto y justo, ciertamente vivirá; no morirá. No volveré a acordarme de todo lo malo que hizo, y él vivirá por hacer lo que es recto. Yo no quiero que el malvado muera, sino que cambie de conducta y viva. Yo, el Señor, lo afirmo.”

¿No resulta maravilloso saber que su misericordia lleva hasta el punto de no diferenciar qué tipo de perversidad está dispuesto a perdonar? Si nos arrepentimos de corazón y nos volvemos a Él con el espíritu, el Creador nos brinda la oportunidad de Su ‘olvido’ total; nuestra cuenta en su Banco ya no volverá a tener números rojos. ¡Alabado sea el Señor, que siempre nos acoge!

La homosexualidad no es un caso aparte; es uno más entre otros rechazados por considerarse graves y por resultarle abominable y execrable a Dios: Su gravedad estriba en que pertenece al grupo de faltas que se comenten con el cuerpo y que Él ubica como ‘inmoralidades sexuales’. Diseñó el cuerpo humano con un objetivo; lo que se salga de ahí le ofende, pues todo nuestro organismo le pertenece.

Se comprende que resulta más cómodo para todos el pensar que descendemos de una ameba y que hemos ido evolucionando. Quien se abraza a esta falacia desmontable, lo hace porque así se ve libre para hacer lo que desea, sin tener que dar cuentas a nadie. Pero no es así, lo siento; las pruebas de su existencia están en nuestra propia maquinaria perfecta.

Permítame concluir de forma similar a como lo hace el propio Jesús en sus últimas palabras, manifestadas en Apocalipsis 21:6-8

“Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.” 

Perdón si alguien se siente ofendido; he escrito esto con el mayor respeto del mundo, y sin ánimos de insultar. Tengo mi propia urna de vulnerabilidades y no me  considero más punteable que el resto, pues para que nadie se sintiera mejor que nadie, el Señor no dice cuantos ‘puntos’ se pierden en cada falta. La toga tiene una talla única y está esperando por su dueño; sólo uno se la pondrá. Créanlo, el juez viene; arreglemos las cosas con Él mientras estemos en este mundo, que es el de las posibilidades de los pactos. 

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