LAS ADVERTENCIAS DEL CIELO.

febrero 18, 2013

18 de febrero del 2013

“…el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con gran estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. Y si todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! [2Pe 3:10-12]

La noticia del meteorito que cayó al congelado lago de Siberia la mañana del pasado viernes 15 [colisión detectada en Alaska, a 6,500 kms de distancia] es algo especial: mientras prensa mundial, ciencia, y curiosos, buscaban el trayecto Sur/Norte del asteroide 2012DA14, el aerolito sorprendió a todos yendo Norte/Sur (Siberia está debajo del Polo Norte) evidenciando que no hay relación alguna entre ambos fenómenos. Si la trayectoria del meteorito era opuesta a la del asteroide, no era ni parte de este ni una roca acompañante. La diferencia de trayectoria señala a dos objetos cósmicos distintos, con planos orbitales diferentes. ¿Fue Azar?

CráterHielo

La ciencia, alarmada cada vez que coinciden raros fenómenos en el tiempo, sin poder explicarlos, acude al azar. Ya antes de Darwin, los enemistados con Dios combatían vs las Escrituras; puestos de acuerdo, se unieron mas tarde quienes mostrarían al mundo, como teorías ‘científicas’, mentiras sobre Biología y Geología.

Y, ¿puede considerarse azar una Biología precedida por la instrucción ADN? Si hay instrucción no hay azar, sino diseño, programa… inteligencia. Y, ¿puede ser fiable un método de datación de rocas, ajustado a un solo isótopo, si muchas veces coinciden en una roca disímiles isótopos? ¡No! Esa técnica daría tantas edades como isótopos. Pero una roca no puede tener varias edades al mismo tiempo. Así, vemos que lo que nos cuentan no siempre es lógico ni cierto… y que la seudociencia no es Ciencia.

El azar niega el diseño que grita bajo el microscopio, igual que el mito de las eras geológicas niega la Creación de Dios. Con esos dos bastiones, el ateísmo llevó el engaño a institutos y universidades. Pero, volviendo al tema meteorítico: ¿Puede considerarse azar la advertencia apocalíptica, si vemos que se está cumpliendo?

Con 17 metros de diámetro y una masa de 10.000 toneladas, el meteoro siberiano liberó una energía de 500 kilotones, 30 veces mayor que la bomba de Hiroshima. La detonación rompió los cristales de casi 100.000 viviendas. Las autoridades de la provincia calculan las pérdidas en 1.000 millones de rublos (25 millones €). Hubo más de mil heridos y algunos edificios se clausuraron hasta poder reparar los daños debidos a la onda expansiva generada. La pregunta es: si una sola roca de 17 ms de diámetro provocó tanto daño, ¿qué pasaría si cayeran muchas de golpe?

La historia de la humanidad recoge muchos meteoritos desde la antigüedad. Cada cierto tiempo, un asteroide o un meteorito chocan contra la Tierra y provoca daños de distinta intensidad, según tamaño. En el último siglo y medio aparecen muchos registrados en España; ej: los de Molina de Segura, Murcia, 1858 y Madrid, 1896. En 1994, uno de más de un kg impactó en un automóvil que circulaba por la carretera de Andalucía, dentro del término municipal de Getafe; y no son todos.

En Manchuria, China, se recogió uno de 2 toneladas. En Perú cayó otro el 15/9/2007 que hizo un cráter de 30 ms de diámetro y 20 de profundidad. En octubre 2008, un meteorito del tamaño de un coche, de casi 60 toneladas, cayó sobre el desierto de Sudán. Fue el primero en avistarse con horas de anticipación a su entrada en la atmósfera. Han caído y caen, por todo el planeta.

Y en 1908 cayó lo que se cree fue un trozo de un cometa helado, al no hallar restos. Detonó en Tunguska, también en Siberia. El evento, de muy alta potencia, taló miles de árboles y provocó incendios. Aniquiló fauna y flora en un área de más de 2.500 kms cuadrados y liberó una energía 300 veces mayor a la bomba de Hiroshima.

Testimonios de la etnia local tungus (nómada de origen mongol) citan que ‘brillaba como el Sol’. En Kansk, a 600 km del impacto, hubo barqueros precipitados al agua y caballos derribados; las casas temblaban, y los estantes y objetos de loza se rompían debidos a la onda expansiva. El maquinista del ferrocarril Transiberiano paró el tren temiendo un descarrilamiento, pues notó que vibraban tanto vagones como raíles.

Meteorito1908

La explosión se detectó en el Reino Unido, a miles de kms. de allí. Rompió ventanas, y su onda expansiva hizo caer a gente que estaba a 400 km de distancia. Durante varios días las noches brillaron en áreas de Rusia y otras zonas europeas; se podía leer tras la puesta de sol sin necesidad de luz artificial. Los observatorios del Monte Wilson y el Astrofísico del Smithsonian (continente americano), reportaron reducción en la transparencia atmosférica de EEUU, durante varios meses.

Sabiendo que esto lo provocó un simple bólido aéreo, sin impacto, ¿es injustificado el temor a los meteoritos rocoso-metálicos que amenazan? Se cree que el diámetro de un cráter meteorítico es alrededor de 10 veces el diámetro del meteoro que impacta, y que el daño producido supera en mucho a las cifras hasta ahora consideradas. Y el peligro no es infundado; se conocen las órbitas de alrededor de 15.000 asteroides, pero se revelan más a diario, gracias a fotos de satélites, y a telescopios amateurs, aunque no hay datos suficientes para deducir las trayectorias de estos.

O sea: el peligro es real. No se trata de meter miedo con ‘el tío la vara’ ni ‘el coco’ ni el ‘hombre del saco’; está ahí, latiendo sobre nuestras cabezas. Es algo científico. Y las Escrituras avisan de desastres venidos del cielo, antes que el hombre conociera el telescopio: el caso de Sodoma y Gomorra, que veremos abajo, es uno. La ciencia ha localizado físicamente miles de ellos; sin embargo, se insiste en no darle importancia: “No pasa nada’ ‘sería mucha casualidad’, ‘lo de la Biblia es un cuentito’, etc…

Según su tipo, en el espacio hay unos 20 tipos de órbitas diferentes. Y según su característica, hay unas 14 (circular, eclíptica, elíptica, síncrona, etc). En relación al cuerpo específico, otra diversidad más. Ej: En el contexto de la Tierra se observan más de 10 órbitas diferentes (geocéntrica, geoestacionaria, polar, tundra, etc).

Y pese a la variedad orbital, perturbaciones gravitatorias mutuas, y excentricidades de órbitas planetarias, los planetas asumen su rol en el complejo movimiento interestelar, sin colisionar. Y eso no es índice de azar, sino de diseño. El que existan tantas órbitas distintas, con masas colosales, y pese a ello no colisionen, muestra la poderosa inteligencia que hay detrás, al control de todo. Es muy fácil especular sobre un pasado que nadie vio; pero: ¿quién responde a la incógnita que vemos hoy?

Los astrónomos actuales, enemigos de Dios la inmensa mayoría, intentan siempre vincular a los astros con la hipotética explosión del Big-Bang. Por ej: Bill Cooke, jefe de la oficina de meteoritos del Marshall Space Flight Center de la NASA dijo que la piedra celeste del viernes llegó posiblemente del Cinturón de Asteroides: lo que se cree depósito de material residual de la formación de los planetas… 4.500 millones de años atrás. Datación basada en la absurda técnica de desintegración de isótopos descrita más arriba; la que si se siguiera su pista, sin intervención de la conveniencia ateísta, dice que una roca con varias parejas de desintegración, tiene por narices tantas edades como las que señalen dichas parejas. Algo irracional y anti científico, pues una roca solo puede tener una edad: la de su formación.

Aun más si hay isótopos más tardíos en zonas exteriores que en la interior. Ej: uno exterior que diga que la roca tiene 4 mil millones de años, mientras otro interior dice que tiene 10 mil años. O sea: que el contenido sea miles de millones de años más joven que el contenedor. ¿Acaso no pueden ver la locura del planteamiento?

Lo que algunos llaman ‘mito bíblico’ ha sido científicamente declarado posible por la ciencia. Y no digo que apoyen la Biblia, sino que la realidad de los hallazgos, y el trabajo de investigación de NASA y otros, no solo no logran desmentir la Biblia, sino que, aun sin desearlo, apoyan la posible certeza de las advertencias de las Escrituras.

Miguel Belló, director general de la empresa Elecnor Deimos (Área tecnológica del Grupo Elecnor, uno de cuyos sectores es el Aeroespacial), con unos 500 ingenieros, afirmó que la amenaza de los asteroides “no la ha inventado Hollywood”. Dice que “La duda no es si un asteroide va a chocar contra la Tierra. La pregunta es cuándo”.

Y si se sabe que más de 15.000 están orbitando sobre nosotros, y cada día aparece uno nuevo, no creo irracional el meditar en los avisos bíblicos, muy anteriores a que los hombres puedan confirmar la realidad de la amenaza avisada. “Quien advierte no es traidor”, dice el sabio refrán popular. El hombre tiene, no solo las advertencias de Jesús, sino también de Isaías, que en 24:1-13 anuncia el fin de la humanidad.

‘Apophis’, un asteroide de 300 ms de diámetro y millones de toneladas, es una de las amenazas. Los científicos lo estudian con gran interés pues, según cálculos, hay un riesgo remoto de que choque contra la Tierra en las próximas décadas. Y en las últimas horas el asteroide se ha acercado tanto que les ha movilizado para recabar nuevos datos y calcular mejor su trayectoria; mejorar la vigilancia.

Apophis

¿Es creíble Isaías, el profeta del 740aC que vaticinó sobre el fin? Veamos: Predijo el nacimiento de Cristo (Is 9:6; 42:1) y su crucifixión (Is53:5), 740 años antes de ocurrir. Anunció la redondez de la Tierra [Is 40:22], cuando toda carta náutica exponía un planeta plano. Isaías 13 predijo, 2 siglos antes de suceder, la caída de Babilonia, por igual motivo que Sodoma y Gomorra; dijo además que sería tomada por los medos, tal como recoge la historia. En 13:20 auguró que jamás la habitaría ser humano… y ahí están sus ruinas sin habitar, en Babil, a 100 Km de Bagdad.

El fin del mundo es la única profecía bíblica que aun no se ha cumplido. El hecho es: si todas las anteriores sí, ¿por qué no pensar que la del fin del mundo también? Y Sodoma y Gomorra, símbolos del pecado y la perversión, destruidos según el Génesis por Yahvé con una tempestad de fuego y azufre como escarmiento, son una evidencia meteorítica; un legado de advertencia.

El director de empresa espacial, Alan Bond, y Mark Hempsell, titular de aeronáutica en la Universidad de Bristol, afirmaron que lo de Sodoma y Gomorra fue un meteorito. Tal deducción partió de la información aparecida en una tablilla de arcilla exhibida en el Museo Británico, rescatada en el siglo XIX de las ruinas del palacio de Nínive por el arqueólogo victoriano Henry Layard. Con forma de escudo, luce un texto escrito en caracteres cuneiformes que relata el suceso. Como mínimo, el análisis indica que un asteroide impactó contra la tierra en esa lejana fecha.

Tablilla

Todo se detalla en el libro: “A Summerian Observation of the Koefels Impact Event”. Y por si eso no probara la destrucción y/o existencia de Sodoma y Gomorra, los informes anteriores de otros arqueólogos sobre el hallazgo de restos de incendio de dos pueblos extintos y contiguos de la zona, lo corroboran, lo hacen posible.

Jesús advirtió sobre el fin necesario para la purificación del planeta; dijo que “las potencias celestiales serían conmovidas”. Pero también promete que quienes le acepten, se arrepientan de sus pecados, se bauticen en las aguas, y luego le sean fieles, serán salvos. Y esa promesa va más allá de la salvación del fin del mundo, que sin duda será algo terrible para quienes estén vivos en esa época… pero no lo peor.

El verdadero tormento es el espiritual no el físico, pues la muerte libera del tormento físico; se deja de sufrir en la carne cuando se muere. Pero, al ser el espíritu inmortal, su dolor es eterno. Quien muera en sus pecados, sin haber reconocido y aceptado a Jesús como puente de reconciliación con Dios, deja su cuerpo físico y entra al sitio espiritual donde pagará el precio de punición según sus actos en la tierra: el infierno.

Esto es cierto, y no me cansaré de testimoniar de ello, pues me juego la salvación de mi alma si me callo. Seamos prudentes, y no insensatos; oigamos sus avisos sobre el castigo que asolará a cada humano que muera contraviniendo sus ordenanzas, y aprovechemos el tiempo que Dios nos da para hacernos acreedores de su promesa.

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RESPUESTA Nº 2 A ANTICIENCIA ATEÍSTA

julio 26, 2012

 Julio/26/2012

Continuando con las respuestas al anticientificismo ateísta, presento el 2º párrafo-debate de:

http://imaginario-nopensar.blogspot.com.es/2011/09/los-cristianos-son-ateos.html

Planteamiento fotónico.

Divertimiento en ignorancia, no en saber, pues no vemos en fotones. Es el error de anclarse a teorías ancianas sin razonar. ¿Acaso Ud. ve las partículas elementales? ¿Puede ver las líneas de fuerzas de un imán actuando sobre un clavo? ¿Acaso Ud. o algún vecino, o amigo o pariente de vecino que Ud. conozca es capaz de ver las ondas electromagnéticas? Porque le recuerdo que el fotón es una partícula elemental con la que se manifiestan no solo la luz visible, sino todas las formas de radiación electromagnética (microondas, ondas de radio, rayos X y gamma, luz infrarroja, ultravioleta…). El fotón, ya en manifestación cuántica, ya como onda, es normalmente INVISIBLE AL OJO HUMANO.

Solo ha podido verse en laboratorios, en experimentos cuánticos, pero siempre intermediando una instrumentación adecuada. Mas, cuando el ser humano mira no ve ondas de radio, ni microondas, ni rayos X, ni rayos gamma, ni neutrones, ni positrones, ni electrones. Ve IMÁGENES. ¿Qué pasaría si Ud. viera la imagen de un fotón? Para describirlo tendría que acudir entonces a otra unidad de menor expresión porque: ¿cómo explicar en ‘fotones’ las diferentes etapas de un fotón? No sé si sus neuronas pueden seguir ese análisis. Más adelante profundizaré en esto.

Expuse en su blog el mejor ejemplo: Ud. sale una clara mañana de verano y, gracias a la radiación de luz desde el sol, sus ojos perciben una claridad tendiente al blanco. Sin embargo, Ud. hace que uno de esos mismos rayos atraviese un prisma, y… ¡Sorpresa!: La imagen blanca se descompone en los colores fotónicos del arcoiris: azul, rojo, amarillo… que Ud. no vio. Y no los vio, porque sus ojos no ven fotones, sino imágenes.

El prisma viene a ser como un interfase que le permite ver lo que sus ojos no ven. ¿Por qué? ¡Porque no vemos fotones, sino IMÁGENES! Por eso, aunque tenemos conos y bastoncillos en el ojo, no percibimos fotones, sino solo las imágenes integradas antes en el cristalino.

Y si Ud. mira una estrella radiando fotones, que no son otra cosa que ondas electromagnéticas, no ve estas, sino el resplandor generado… y un cuerpo físico ocupando un lugar en el espacio. Y lo ve al instante, pese a estar a miles de millones de años luz de distancia; por tanto, lo ve a una velocidad muy superior a la de la luz. Por eso le digo que la realidad niega el testimonio seudocientífico que nos obliga a cacarear que no vemos lo que vemos, sino lo que al ateísmo antiCristo le conviene que veamos.

Se ve un cuerpo espacial, aunque sea opaco, porque tiene imagen; y todo suceso que ocurra en su entorno si refleja imagen: explosión nuclear, gamma, ultravioleta, infrarroja, etc… da igual. Ud ve perfectamente la imagen real de cada evento que ocurra en ese momento.

Sabemos perfectamente lo que vemos cada día: cuerpos físicos actuales, con formas, profundidad, opacidad, brillantez; cuerpos masivos en toda la extensión de la palabra. Lo vemos con los ojos, y mejor aun con el telescopio, en una fracción de segundo, a una velocidad muy superior a la de la luz. Y esa realidad rompe el irracional concepto de los fotones trotones del pasado; ni siquiera los fotones ateos más recalcitrantes pueden viajar desde el pasado para reproducir el cuerpo de una estrella que existió hace miles de millones de años y hoy no existe. Es un absurdo.

Observe esto: el fotón cuántico se absorbe o emite por el núcleo atómico o por el electrón… ambos más pequeños que la longitud de onda de ese fotón; es algo inobjetable. Una cosa es la emisión de fotones, y otra la imagen del cuerpo emisor. Incluso el fotón, en expresión cuántica, a mayor velocidad que la luz, posee imagen. Y eso es muy importante, pues anula la causalidad y el postulado de que vemos en fotones. Si distingue un fotón, no ve en fotones; igual que si detalla una vaca ud. no ve en vacas… necesita algo más para definir sus cambios en el tiempo, el espacio, o la ubicación física de la que se trate: la imagen integral de lo que ve.

fotón cuántico

Fotón Cuántico

Un equipo científico del Laboratorio Kastler Brosser del CNRS francés (con instrumentos adecuados), logró captar estas imágenes: secuencias de un fotón deslizándose de un estado cuántico frágil a uno estable; como si la paradoja del gato de Schrödinger se hubiera registrado en imágenes, a escala microscópica. O sea, se definió la imagen de una expresión de decoherencia cuántica, preservando la propiedad cuántica y con ello la opción real para futuras aplicaciones.

Lograron ver a los fotones pasar de un estado cuántico de superposición a otro estable, siguiendo etapas intermedias. Así abrieron la posibilidad de extraer información variada del mismo fotón, para poder compartir sus datos con un conjunto de átomos, mediante un ‘entrelazamiento cuántico‘, proceso básico para la fabricación de los soñados ordenadores cuánticos.

Según explicaron en Nature, lograron imágenes de estados coherentes, de estados de Fock, y del ‘gato de Schrödinger’. Y el año anterior, el mismo equipo logró filmar, en primicia, el decaimiento de un fotón. Atraparon un único fotón dentro de una cavidad superconductora, y siguieron en tiempo real su nacimiento, vida y muerte, en un intervalo de segundos.

Sin embargo, muchos insisten en el absurdo de que vemos las estrellas porque sus fotones vigorosos y eternos, sin decadencia, son capaces de trotar desde el pasado, durante miles de millones de años, hasta activar el telescopio con la imagen eónica de la estrella que una vez fue y ya no es. ¿Es eso ciencia? ¡No! Es un capricho infantil sin sentido, apartado del conocimiento; una versión que estaría mejor en las estanterías de ciencia ficción, junto a Start III y otros.

Dígame ahora: ¿Cómo Ud. insertaría en este trabajo investigativo su tesis de que vemos en fotones, si el propio trabajo muestra la imagen de las diferencias establecidas sobre un fotón en proceso cuántico? ¿Qué vieron los investigadores: ondas electromagnéticas? ¡No! Vieron la imagen de un fotón en decaimiento. Porque es así como vemos: en imágenes; detalles diferentes del fotón manifestando sus propios cambios de imagen según su proceso cuántico, con forma definida, con cambios definidos, con tamaño, con posición.  

Durante 10 años de trabajo en un centro de investigación, me reuní con científicos de distintas ramas. Ej: en la reunión salía la necesidad de un amplificador de pulsos con determinada ganancia y bajo nivel de ruido, y yo exponía mi criterio. Al final tenía tenía que proveer lo que se acordara, aumentando ganancia y reduciendo efecto microfónico, a punta de osciloscopio y mucha dedicación. Y aseguro que nunca vi entonces la terquedad y ceguera que veo hoy en personas experimentadas y además, con títulos universitarios.

Y todo porque se han apartado de la Verdad. Jesús lo advirtió en Jn 8:31-32:

“Si permanecéis en mi palabra, seréis en verdad discípulos míos, y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”

El ateísmo no es libre, sino lacayo de las exigencias constantes del antiCristo por destruir el Proyecto de Dios. A tiempo y a destiempo, satanás insta a que se caven y defiendan a como sea las trincheras del absurdo y la mentira, para que el hombre separe su camino del trayecto fijado por Cristo, y así no logre salir de su esclavitud.

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Respuestas a la anticiencia ateísta: Nº 1.

julio 25, 2012

Julio/25/2012

Por la importancia evangelista que contienen, y al mismo tiempo, para confirmar aquello de “quien tiene tejado de vidrio no puede tirar piedras al vecino”, creo conveniente iniciar una serie de artículos cuyo único objetivo es responder a debates sostenidos en la pág:

http://imaginario-nopensar.blogspot.com.es/2011/09/los-cristianos-son-ateos.html

Allí es imposible el debate: se insulta con el propósito de que quien no piense de la misma forma se retire. Por eso lo expongo en mi blog. No es nada personal, sino que, como cristiano, no puedo callar ante apologías del antiCristo. Sin atacar, abogo a favor de la credibilidad de las Escrituras y, sin insultar ni hacer sentir íncomodo a nadie para que se retire, combato todo párrafo anticientificista disfrazado de bata blanca con el que muchos intentan obstruir el Evangelio de Jesús:

Expongo el 1º:

Los Neutrinos Espinosos

Los Neutrinos Espinosos

Imaginario: antes de acusarme de ignorante debe exponer dónde ‘no doy una’. Si he cometido un error lo reconoceré sin problemas; Ud. también los comete, como veremos más adelante, pero, con o sin, al ofenderme se hace deudor de debate. Y no es nada personal; sino defiendo, gratis, la Credibilidad bíblica, y el Evangelio de Cristo. Por eso iré siempre contra cada aspecto seudo científico que el ateísmo más recalcitrante use para negar el Evangelio de Jesús.

Y los cristianos no despretigiamos la Ciencia; de hecho, fueron científicos cristianos quienes sentaron las bases del conocimiento actual. Sin subvenciones ni ayudas estatales de ningún tipo, muchas veces pasando hambre, dedicaron toda su vida a la investigación, salvando muchas vidas humanas, dando gloria a Dios, y poniendo sus descubrimientos en manos de todos para que pudiera vivirse en un mundo mejor. Muchos Pasteurs de la historia lo confirman; solo hay que leerles.

Por otra parte: el punto de los neutrinos no es nada insignificante como insinúa. Se trata de un demoledor experimento que como un buldózer apisona postulados anquilosados en el 1915. Ese trabajo muestra dos evidencias con claridad meridiana:

1- Al ateísmo no le interesa la Ciencia si esta no aporta datos para denigrar las Escrituras y el Evangelio de Jesús. Lo apoya el hecho de que cuando Robert Wiedersheim publicó como órganos vestigiales, escoria de la evolución entre especies, 86 órganos perfectamente funcionales como: Clítoris, amígdalas, hipófisis, epífisis, apéndice, etc, el ateísmo lo aceptó sin la cautela que Ud. propone en este párrafo; más bien a una velocidad mayor que la de la luz. Luego debieron haber sentido vergüenza y disculparse, pero hay demasiada soberbia para dar lugar a contrición; todavía pululan los libros por ahí diciendo esas estupideces en las aulas.

Igual faltó cautela para declararnos génicamente iguales al simio en un 98%, aunque el propio trabajo Genoma Hombre-Chimpa, dejó bien claro (entre otras) diferencias del 73% en el cromosoma X, y del 92% en el Y. Hubiera sido mucho más provechoso para la Ciencia que en estos trabajos se hubiera ido con igual ‘cautela‘ que la que Ud. propone respecto a los neutrinos. Pero no lo hicieron, ni lo hacen, ni lo harán. El no aceptar trabajos como estos, porque les obligan a levar anclas oxidadas del antiCristo, es la mejor evidencia de cuál es el combustible que les locomociona; la ciencia les tiene sin cuidado… excepto si media una subvención. Ahí la cosa cambia.

2- El trabajo sobre la velocidad de los neutrinos es otra demostración más que anula el concepto que fija la velocidad de la luz como la máxima posible en el espacio estelar, vacío (que no lo es), o como prefiera llamarle. Veamos:

Desde mediados del 2011, el experimento OPERA, del Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN) mostró al mundo cómo unas partículas alcanzaron una velocidad superior a la luz en 60 nanosegundos; es decir: 0.000’000,060 seg.

Y lo pongo así, en decimales, para que se vea que es una velocidad supralumínica que tiende a infinito… lo que vengo diciendo desde el 2008, aunque nadie quiera aceptarlo. Muyyyyyyy superior a la de la luz, por si alguien no lo ha entendido bien.

El trabajo no es una intentona creacionista, sino una investigación tan seria, que fue repetida durante seis meses hasta que se decidió hacerlo público en una conferencia científica celebrada en la sede del CERN. E incluso después de ello, por convenio internacional se pusieron de acuerdo para repetirlo por dos vías paralelas, en Japón y en USA. Pero hasta el momento no se han encontrado errores en el hallazgo.

El Original de Science puede verse en la sig. dirección web:

http://news.sciencemag.org/sciencenow/2011/09/neutrinos-travel-faster-than-lig.html?ref=hp

No es el único experimento que lo ha demostrado; los propugnadores del antiCristo en ciencia, NASA incluida, lo saben perfectamente. La física cuántica y la astronomía han aportado mucho sobre esto, solo que eligen seguir anquilosados en patrones del 1915. No tienen apertura a Ciencia, sino cierre obstinado a cualquier avance científico que les demuestre que han estado sembrando en campos de error. Y lo hacen porque saben que si se siembra en campos de error, solo se recogerá frutos de error; y la soberbia le pone fronteras a reconocer lo mal que lo han hecho.

Por ej: Hace tiempo se observaron 9 púlsares (una la del Cangrejo), y se concluyó que esas estrellas de neutrones de giro rápido, emiten un equivalente electromagnético al estallido sónico. Y un modelo creado para advertir ese fenómeno mostró que la fuente de las emisiones viajó más rápido que la luz en casi 10 veces.

No obstante, al igual que en algún que otro experimento cuántico, a los especialistas le pesan mucho las anclas de Einstein. El investigador principal, John Singleton, del Laboratorio Nacional Los Álamos, dijo en la rueda de prensa de la Sociedad Astronómica Americana en Washington, DC.:

Esto no es ciencia-ficción, y no se viola ninguna ley de la física en este modelo, y no se viola la Teoría de la Relatividad Especial de Einstein”.

Una vez más, no se quiere ver ‘lo que se ve’, si ‘lo que se ve’ señala hacia la verdad bíblica. Hubo información: púlsares viajando a una velocidad más rápida que la luz’, fuentes de radiación radioeléctrica, luminosa, X, y/o Gamma. El hecho de haberla detectado ya es sí mismo una evidencia de información; gracias a ella se neutralizó informaciones anteriores. No hay duda que contiene mucha información.

Y tal información viola la ‘causalidad’ emanada de la teoría de la relatividad, que dice: “una información no puede viajar a una velocidad superior a la de la luz”. ¿Acaso un púlsar no es una información? Informa sobre su localización, velocidad, intensidad, tiempo de duración (aprox. 5 milisegundos = 0.005seg), y de repetición a intervalos altamente regulares (desde algunas centésimas de seg., hasta algunos seg.)

Si se es buen observador se verá que la ciencia actual es visionaria si conviene al antiCristo, y anquilosada si dicta que han perdido un siglo defendiendo la trinchera de un concepto útil al ateísmo. Su ‘ciencia’ ve en la imaginación a dinosaurios disputándole el cielo a las águilas y luego cantando como ruiseñores; sin embargo niega sistemáticamente toda velocidad que supere la de la luz, aunque esa realidad explosione ante sus ojos, no en la imaginación, sino en el mundo real.

Ya en la década de 1980, el Nóbel Vitaly Ginzburg y colaboradores, demostraron esas corrientes de polarización actuando como fuentes de radiación electromagnética, superando la velocidad de la luz. Luego, la teoría fue desarrollada por Houshang Ardavan (Universidad de Cambridge U.K). Asimismo, otras evidencias de dicho principio han sido desarrolladas en el Reino Unido, Rusia y EEUU).

Por estas razones, y muchas otras, repito que el conocimiento humano está aun muy por debajo de dar respuestas ajustadas a la verdad. La soberbia acelera la falsa euforia, si conviene al ateísmo; pero afinca el pie en el freno si de algún modo apoya la instrucción bíblica. Mas la verdad es indetenible: no reconoce anclas ni fronteras; sencillamente ‘ES’. Aceptarla o no ya no depende solo del conocimiento científico y de la inteligencia, sino de la predisposición del corazón.

He dicho siempre que la velocidad de la luz no es la más rápida que existe, que la mecánica cuántica y la propia astronomía han demostrado muy bien que hay más. El propio Einstein reconoció lo difícil que lo tiene la teoría de la Relatividad, cuando durante años sostuvo debates con físicos muy duchos en la materia, sobre lo que él mismo denominó como “Acción espeluznante en la distancia”, refiriéndose a los experimentos sobre el ‘instantáneo’ colapso de onda; aclarando con toda intención por mi parte, que ‘instántaneo’ significa ‘más rápido que la luz’.

No habrá real sabiduría hasta que decidan levar las oxidadas anclas, y dejen que les guíe el río del verdadero conocimiento. Déjense llevar por su poderoso raudal, pues la fuente de energía sustentadora no es otra que la del propio Dios.

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ANILLOS DE EINSTEIN AVALAN EL GÉNESIS

septiembre 18, 2009

Algunos amigos me cuestionan que emplee tanto tiempo enfrentando a quien apoye la teoría darwinista, los sistemas de datación, y las estrellas necesitando miles de millones de años para ser vistas en la Tierra. Preguntan si no sería mejor limitarme a hablar del amor de Cristo; así como de sus promesas de perdón y vida eterna para quienes le reconozcan como el Rey que vendrá. Incluso me recuerdan que la jerarquía católica validó el sistema de datación que hace eónico al planeta, aceptando además la teoría evolutiva.

Yo siempre respondo lo mismo: En América es usual ver estudiantes en las iglesias; aunque la teoría evolutiva se está impartiendo en aulas de EEUU desde 1925, luego del juicio Scopes, aun hay allí millones de jóvenes aferrados a Cristo, negados a arriar la bandera de la Fe. Mas no ocurre lo mismo en Europa.

La iglesia del viejo continente parece un club de veteranos. El estudiante no quiere oír de Dios ni del Cristo crucificado. En tanto jóvenes americanos pugnan por ser fieles al Señor, sin dejar de ser felices por ello, en Europa se citan por móvil para encuentros masivos cada fin de semana, como loa a la droga, al alcohol, y al desenfreno.

Una acción manipuladora, intenta durante siglos, sacar a Jesús del corazón humano. En las aulas se habla del Alejandro Magno histórico, fundamentado en escritos de sus contemporáneos; otros informes, de igual valor testimonial [incluso de sus propios enemigos] avalan al Cristo milagroso, surgido más de 3 siglos después. Sin embargo, le han sacado de las aulas, ante nuestra indiferencia, con total impunidad. ¿Cómo callar ante la mala intención?

Satanás quiere un mundo ciego a la Verdad de Dios… así como una Ciencia entregada a él, para poderla dirigir hacia objetivos antiCristo. Desde niños, se nos dice que descendemos de monos, que no hay vida después de la muerte, que el universo es eónico, y que hay que gozar, pues la vida son dos días. La meta del antiCristo, tantas veces anunciada en la Biblia, es alcanzada cada día por más personas; satanás reclama lo suyo. Ha logrado una juventud atea o pagana; en ausencia espiritual, y apegada al culto al cuerpo, el libertinaje, la promiscuidad, y las cosas materiales. Con brazos abiertos se le entregan millones cada día, sin freno ni gobierno, abrazados al mito que les aparta de Dios.

Es doloroso saber que esto ocurre, sin que padres tan mal adoctrinados como ellos, hagan nada por evitarlo. Pero más triste aun es que a padres y a hijos les han llevado al punto donde están, desde la mentira. Mas, ¿cómo hablarle de Dios a quien desde niño le han llenado la cabeza de falsas negaciones sobre la Verdad bíblica, exponiéndolas como Ciencia? ¿Qué posibilidad tienen los pastores evangélicos europeos de llenar sus iglesias de gente joven, comprometida con Jesús, si no es combatiendo la seudociencia que les aleja de Cristo? El Señor nos inculcó responsabilidad, y tenemos que asumirla:

Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y ser hollada de los hombres.” [Mat 5:13]

Por eso este blog: como miles de hermanos, asumo compromiso ante el Señor, hasta que venga a pedir cuenta de nuestros actos. Por Él me dedico a salir al paso constantemente a la ‘no ciencia’ que inculca el ateísmo. Y por eso, este artículo buscará lo de siempre: exhibir una Ciencia congruente con la Palabra de Dios, para que nadie pueda decirle a un pastor que miente cuando intente ganar un alma más para el Crucificado.

Estos días he expuesto trabajos de física cuántica, porque la Teoría de la Relatividad afirma que la máxima velocidad a la que se puede propagar ‘información’ en el vacío, es la de la luz. Eso envejece las estrellas y niega al Génesis, que dice que la Tierra es 3 días más vieja que el resto del cielo. Pero la cuántica lo confirma con tal precisión, estadísticamente hablando, que  no deja lugar a dudas. De ella surgió un concepto nominado ‘Interpretación de Copenhague’, [en honor al físico danés Niels Bohr]; y por su renuncia al principio de causalidad no fue aceptada por físicos de la talla del propio Einstein, que afirmó: “Dios no juega a los dados”.

Él mismo, con ayuda de Podolski y Rosen, creó la Paradoja EPR [siglas de autores), cuya conclusión hacía aparecer absurda la acotación de Copenhague. Pero luego, Bohr mostró que en realidad no era falsa, y también lo confirmó Alain ASPEC solo hace unos años.

No obstante, como la Verdad está por encima de los retos, en el artículo anterior a este, presenté evidencias donde incluso la propia teoría de la relatividad demuestra que puede trasmitirse información en el vacío, a una velocidad mayor a la de la luz. Y hoy repetiré el modelo desde otra perspectiva: ‘los anillos de Einstein’.

Se forma un anillo de Einstein [o Chwolson], si una fuente radiante, una agrupación estelar lejana, se alinea en su camino con un entorno masivo [por ej: una galaxia], y la lente de un telescopio. O sea: cuerpos físicos con masa. Si no se cumple la linealidad total, el anillo será parcial. Repetiré la imagen del otro día, que es la que mejor lo explica.

Efecto de Lente Gravitacional sobre una Galaxia

Efecto de Lente Gravitacional sobre una Galaxia

En este caso, la masa astral lejana radía su imagen, y al topar con la galaxia interpuesta, la fuerza de gravedad de esta [debido a su masa] forma una lente gravitacional convexa que amplifica esa imagen espejo del cuerpo masivo distante. Tan real, que es vista por el telescopio. Más abajo les presento algunos registros de anillos de Einstein, percibidos por el Hubble.

Anillos de Einsteins vislumbrados por el Hubble

Anillos de Einsteins vislumbrados por el Hubble

Pero para que se comprenda mejor el concepto, acudiré a un recurso nemotécnico sencillo: el de imágenes formadas por refracción en superficie plana, que puede considerarse como una esférica de radio infinito. La imagen de un objeto visto a través de una superficie refractora plana, es virtual, y se forma del lado de incidencia del objeto. Si el medio de incidencia de los rayos tiene un mayor índice de refracción que el de transmisión, como suele ocurrir, veremos el objeto algo distorsionado, y más próximo de lo que realmente está.

Un remo semi hundido en agua parece estar curvado, porque la imagen que vemos se forma a una profundidad menor que la real. La imagen del remo que surge ante nuestros ojos  está a las ¾ partes de la profundidad real. Parece curvado, por efecto de la refracción. En general, esto se cumple con toda imagen de objetos bajo el agua. Veámoslo con un pez:

Refracción de imagen en el agua

Refracción de imagen en el agua

Y ahora, intentemos ver algo similar en el espacio. La desviación gravitacional fue predicha en la Teoría de la Relatividad General de Albert Einstein. La imagen de una fuente espacial se ‘curva’ ante la presencia del cuerpo masivo que se interpone. Se porta como lente, deformando el espacio-tiempo conceptuado. Se manifiesta la imagen brillante de un anillo, gracias a la alineación simétrica de tres cuerpos físicos reales, no fotones: la masa, fuente de la imagen lejana, la lente gravitacional generada por la fuerza de gravedad del cuerpo masivo y el lente telescópico.

Eso es importante y definitivo. Mediante el telescopio espacial Hubble, los investigadores Raphael Gavazzi [Space Telescope Science Institute] y Tommaso Treu [Univ. de Santa Bárbara, California], lograron detectar este anillo de Einstein doble, proveniente de tres galaxias que distan de la Tierra, 3, 6, y 11 mil millones de años luz, respectivamente.

Efecto del doble anillo de Einstein

Efecto del doble anillo de Einstein

En este caso no se implica un solo cuerpo lejano, sino tres. Y aun distantes, resulta imposible el cumplimiento, en ninguno de ellos, del enunciado relativista que niega a una información viajar por el espacio a mayor velocidad que la de la luz, pues la imagen de las tres galaxias llegan en fracción de segundo, pese a la colosal distancia. ¿Quien duda que una imagen es información? De hecho, en enero del 2007, Científicos de la Universidad de Rochester lograron imprimir una imagen en un fotón de luz, guardarla y, recuperarla. Es tanta la información de una imagen, que lo consideraron un paso serio en la dirección de los ordenadores cuánticos del futuro.

Se mostraban las iniciales de la Universidad de Rochester (UR), en unos pocos píxeles; y la novedad alcanzada: guardar información, resultó rotunda. Tanto, que John Howell, profesor asociado de física y líder del proyecto, dijo: “Casi suena imposible, pero en vez de guardar ceros y unos, nosotros almacenamos una imagen entera.”

Desde la Relatividad de Einstein habría que decir que la imagen relativa al anillo [una información en toda regla], consecuencia de la galaxia más lejana, a 11 mil millones de años luz, debería tardar en llegar a la Tierra 11 mil millones de años, pues la teoría le ‘obliga’ viajar a la velocidad de la luz… considerada como la más rápida posible en el vacío. Sin embargo, el Hubble , al enfocar un cuerpo físico real, ‘no fotones‘, la divisó en fracción de segundo, por lo que su velocidad tuvo que tender a infinito: tuvo que exceder la velocidad de la luz en una cantidad de veces tan grande, que la resultante tendió a infinito.

La imagen de la galaxia física, a 11 MM años luz, se curva ante la fuerza gravitatoria ejercida por la masa física de la galaxia intermedia, a 6 MM años luz, reflejando en el telescopio el 1er anillo. Pero esta misma a su vez, al tener también masa, irradia su imagen hacia la tercera galaxia, la situada a 3 MM años luz… y tal imagen se curva al enfrentar la fuerza de gravedad de ese último cuerpo enfocado por el telescopio, reflejando en la lente el 2º anillo.

O sea, de nuevo se cumple lo que se viene afirmando en este blog: no hay imagen por fotones salidos 11 mil millones de años atrás, pues el hecho de que el anillo de Einstein, un efecto de lente gravitacional, solo ocurre si se presenta el estado de alineación entre cuerpos físicos con masa [telescopio, galaxia intermedia, y cuerpo multifactorial distante], hace que estemos ante una acción coincidente en tiempo, donde el pasado no puede tener ni la más mínima expresión. Así, tocante a la información viajando a velocidad muy superior a la de la luz, la teoría no solo es refutada por la física cuántica, sino por su propia evidencia, su manifestación en el cosmos.

La propia exigencia gravitatoria imposibilita la teoría del ‘vemos fotones del pasado’, puesto que la carencia de masa del fotón le impide ejercer la fuerza gravitacional requerida para lograr el efecto de lente manifestado en cada uno de estos casos. Ese efecto solo lo logra un cuerpo físico de gran masa; por tanto, son cuerpos físicos, y los vemos en fracción de segundo, pese a estar ubicados a miles de billones de kms de la Tierra.

Si vamos por la vida aceptando conceptos sin razonar, negamos el conocimiento, pues este no llega desde la aceptación, sino intentando demostrar que el precepto invasor, puede ser negado. Si aceptamos todo lo que viene, solo porque llega arropado en una bata blanca, sin analizar, negaremos al propio conocimiento de que lo establecido puede estar cimentado en campos de error. Solo pensando en otra opción podremos estar en continuo proceso de avance hacia el dominio de la Verdad. Negarnos a ello podría sumirnos voluntariamente en la ignorancia de aceptación de lo irreal.

Mas lo real es: vemos, en fracción de segundo, la imagen de cuerpos físicos situados a 11 mil millones de años luz; no son necesarios los cacareados miles de millones de años para observarla. Y ello posibilita que la Tierra sea 3 días más vieja que el resto del universo; así, la Ciencia, esa con mayúsculas, no tergiversadora, es congruente con el planteamiento bíblico citado en el libro con el que instruía Jesús:

Dijo Dios: 14«Que haya luminarias en el firmamento del cielo para que separen el día de la noche; y sirvan de señales y para las fiestas, y para los días y los años, 15 y sirvan de luminarias en el firmamento del cielo para que iluminen sobre la tierra». Y así fue. 16 Y Dios hizo las dos grandes luminarias, la luminaria mayor para que domine el día, y la luminaria menor para que domine la noche; y las estrellas. 17 Y Dios las colocó en el firmamento del cielo para que den luz sobre la tierra, 18 para que dominen de día y de noche, y para que separen la luz de la oscuridad. Y Dios vio que era bueno. 19 Y fue de tarde, y fue de mañana, el cuarto día. [Bereshit 1: 14-19]

Ya he explicado varias veces que esta 3ª dimensión física se subordina a la 4ª dimensión espiritual, a la que, además de Dios y sus ángeles, también pertenecen satanás y sus huestes. De ahí la enorme influencia de estos últimos sobre el pensamiento humano. Es tanta, y está tan por encima de nosotros, que logró confundir incluso a una mente tan prodigiosa como la de Einstein.

Pero hay una noticia: el espíritu humano que se entrega a Cristo en una relación directa y fiel, es automáticamente inmunizado de cualquier influencia de confusión. Y si algo niega al Señor, es falso; solo hay que implicarse más para hallar la Verdad. Podrá ser tentado, pero también podrá vencer el intento por separarlo de la vida eterna en Jesús. Por eso está escrito:

“… y conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres.” [Juan 8:32]

La Verdad es oro: aguanta embestidas y prevalece eterna. La mentira es más débil que el papel donde se escribe: frágil ante el tiempo, e intolerante ante el crisol y el fuego.

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EINSTEIN: IMÁGENES A MAYOR VELOCIDAD QUE LA LUZ.

septiembre 15, 2009

Sí, ya sé que la frase se las trae, pero al final verán que, aun situándonos en el punto de inflexión de los defensores de conceptos ‘ancla’, el título de este artículo se ajusta perfectamente a la Teoría de la Relatividad. Y para avalar lo que planteo, me remitiré a un efecto astrofísico, predicho en el cálculo einsteniano, y verificado en el 1919.

Ese año, durante un eclipse solar, el astrónomo Arthur Eddington vio cómo se curvaba la trayectoria fotónica proveniente de estrellas distantes al enfrentar al Sol, generando una imagen de desplazamiento aparente desde su espacio real… como si estuvieran donde no tenían que estar.

El efecto, captado muchas veces después por distintos telescopios, al paso del tiempo, llevó a la práctica el vaticinio adjunto a la Teoría de la Relatividad exhibido por Einstein en el 1915: la existencia de las lentes gravitacionales ampliamente conocidas hoy en Astrofísica. Esa lente sideral se forma siempre que la luz procedente de objetos masivos distantes y brillantes, tope en su camino una galaxia [o astro], alineada en ese instante entre los cuerpos emisores y el telescopio que les enfoca. En esas condiciones, la imagen múltiple se curva sobre la galaxia, como si intentara rodearla.

El fenómeno de lente gravitatoria ha sido a menudo utilizado para detectar la presencia de objetos masivos invisibles, tales como agujeros negros, e incluso planetas fuera de la Vía Láctea. También ha resultado útil para observar la imagen de universos muy distantes. Por ejemplo, un equipo de investigación de EE.UU., logró detectar la galaxia más lejana, gracias al efecto de lente gravitacional ejecutado por la agrupación de galaxias ‘Abell 2218’, el supercúmulo más lejano observado desde la Tierra, con más de 250 galaxias, a 3 mil millones de años luz distante de la constelación Draco, alejada a su vez unos 200 años luz de nuestro planeta. El telescopio espacial Hubble, detectó esta imagen proyectada en su sistema de lentes, el 15 de febrero de 2004.

LenteGravitacional

Esquema de trayectorias de luz en una lente gravitatoria. Las imágenes de objetos distantes adquieren forma de arcos rodeando el objeto masivo intermedio.

Es decir: mediante la lente gravitatoria se detectó la presencia de cuerpos físicos tan lejanos que, de circunscribirnos a la velocidad establecida para la luz [300000 kms/seg], y según concepto de que vemos en fotones, habría que pensar que esos fotones tuvieron que salir hace… 3 mil millones de años. Y dicho esto, razonemos sobre lo que implica el hecho en sí mismo, recordando cómo se conforma esta lente astral:

La lente gravitatoria se forma si la luz procedente de objetos masivos distantes y brillantes, topa en su camino una galaxia o un astro, alineado en ese instante entre tales objetos emisores y el telescopio que les enfoca. Si esto ocurre, la imagen múltiple se curva alrededor de la galaxia, como si intentara rodearla.”

Ahora, siguiendo el concepto de ‘no vemos los cuerpos físicos que ve el mismo telescopio, sino fotones provenientes del pasado’, axioma que aflora cada vez que se menciona la visualización de una estrella situada a miles de millones de años luz de distancia, tendríamos que hacer un gran esfuerzo neuronal para asimilar cómo, los fotones sin masa, correspondientes a la galaxia alineada, pudieron interactuar con los otros fotones, también sin masa, de forma tal que se creara la lente gravitacional.

¿Cómo puede ocurrir eso, sabiendo que tal lente solo se logra si hay un cuerpo físico intermedio, cuya fuerza de gravedad ‘curve’, la imagen proveniente de la galaxia más lejana? ¿Acaso un fotón sin masa, genera campo gravitatorio? Es obvio que el efecto de lente gravitacional, comprobado hasta la saciedad, exige la presencia de cuerpos físicos, no de fotones. Luego, esa galaxia intermedia y distante que activa la lente del telescopio, es la misma que activa nuestro cristalino cuando miramos a través del artefacto. No corresponde a fotones del pasado, sino a un cuerpo físico actual que, ocupando su lugar en el espacio, es capaz de curvar cualquier imagen que se proyecte sobre él, proveniente de sitios distantes, y/o de cuerpos físicos reales.

Y tal galaxia es vista en fracción de segundo, sin importar lo lejos que esté, burlando el concepto de fotones yendo a la velocidad de la luz, pues cualquier imagen galáctica llega con celeridad que supera a esta en mucho. Así, el propio Einstein, con su augurio sobre lentes gravitacionales, auguró [sin saberlo], que toda imagen surca el espacio a una velocidad que supera, con tendencia a infinito, la fijada para la luz… la paradójicamente señalada como la más rápida posible en el vacío.

Más asombroso aun, es que se ha podido probar que una lente gravitacional actúa en todo tipo de radiación electromagnética, no solo sobre la proyectada imagen de cuerpos físicos. También, que este tipo de lentes carece de aberración cromática; o sea, su efecto no es función de la longitud de onda de la luz incidente, sino que se cumple igual para el rango completo del espectro electromagnético, sea infrarrojo, ultravioleta, o gamma. Gracias a ello, es posible analizar los objetos amplificados por la lente astral, usando la técnica convencional de fotometría y/o espectroscopía astronómica, según la radiación.

Pero quizás lo más interesante es que además son efectivas en viceversa. Es decir, desde la deformación de las fuentes de fondo se puede deducir la distribución de masa del objeto que hace de lente. Gracias a ello, se ha logrado calcular la masa de cúmulos de galaxias, no visibles; además del ya citado ‘Abell 2218’, y muchos otros. Incluso ha sido posible el rastreo de la materia oscura del cúmulo mediante esta técnica. De modo que no hablamos de una ilusión óptica, sino de una realidad empíricamente comprobable.

La propia obligatoriedad de que exista una alineación entre telescopio, galaxia reflectante, y cuerpos masivos distantes, para que se logre la imagen en la lente gravitacional, ya exige que se trate de cuerpos físicos, no de fotones trotones desde el pasado. O sea, según se ha venido repitiendo en este blog, si alzamos la vista y miramos las estrellas, vemos sus cuerpos físicos ocupando su lugar en el espacio, no una miriada de fotones invadiendo la Tierra. Y su imagen se proyecta en la pantalla de la mente a una velocidad tan superior a la fijada para la luz, que en realidad tiende a infinito.

Cada vez más, resulta irrefutable que no vemos fotones del pasado, según se pretende, sino la imagen de cuerpos presentes, coincidentes en tiempo con cada observador. Y me he esmerado en insistir sobre esto, porque valida que la luz de las estrellas lejanas llegara a la Tierra desde el momento en que fueron creadas, según refleja el Bereshit judío con el que instruía el Señor.

El argumento más usado para propugnar que la Biblia miente en su Génesis, es declarado rotundamente falso por la propia Ciencia de la que los agnósticos pretenden adueñarse. Así, se neutraliza el objetivo de cimentar la ignorancia de Dios en el corazón humano, obedeciendo, de forma consciente o inconsciente, el plan del maligno.

Todas las evidencias científicas presentadas en este blog, han salido a la luz para probar que la Verdad bíblica se corresponde con lo enunciado en Ciencias, aunque algunos se empeñen en cimentar lo contrario. Desde hace más de un siglo, el tridente de satán, diseñado en una misma década [ateísmo marxista, método universal de datación, y darwinismo], hincó neuronas y se hizo sitio en toda mente humana débil en Fe. Así se hizo real el proyecto tenebroso concebido para demostrar a Dios la debilidad e infidelidad de las personas; así se logró que gran parte de la humanidad emprendiera el camino de rechazo y desconocimiento de Cristo y de Dios.

Pero pueden estar seguros que el Señor, partícipe directo en la Creación, volverá para hacer cumplir el plan del Padre; y es conveniente que nos halle, si no a todos, al menos a la mayor cantidad posible de gente, sin deudas pendientes con Él… y con nuestro nombre recogido en el libro que determinará cada estado individual, en el futuro eterno concebido por Dios para la humanidad.

E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas.” [Mat 24:29]

Palabras de Jesús.

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VELOCIDAD DE LA LUZ Y ESTRELLAS EÓNICAS: LAZOS DE CRISTAL

septiembre 4, 2009

Estos días, meditando, he concluido que el mayor problema de los científicos cristianos a la hora de defender el Génesis validado por el propio Jesús, es que intentan desmontar argumentos antiCristo desde esa misma argumentación. Lógicamente, si los postulados del universo eónico se trazaron desde axiomas circulares, todo intento por ese camino equivale a buscar la cuadratura del círculo. Y eso, obviamente, es una misión imposible; de modo que la solución pasa por tomar otra vía: la que objete al precepto.

Se afirma en medios de la alta ciencia cristiana, incluso por doctorados, que el problema de la velocidad de la luz, imponiendo miles de millones de años para que la luz de las estrellas más lejanas llegaran a nuestros ojos, es el mayor obstáculo para defender la credibilidad de la Biblia. Sin embargo, el auténtico freno que atenaza la mente, es la falta de fe. Si el científico que se confiesa seguidor de Cristo, tuviera una fe centrada en el Señor, vería descorrerse su velo; la Verdad se mostraría dócil ante él.

Solo olvidando conceptos dirigidos en la dirección ‘no hay Dios’, y plegando rodillas ante Jesús, pidiendo discernimiento, verían que la solución está en estudiar contradicciones, pues Él no se contradice. Toda incongruencia atañerá a su enemigo; como Jesús no miente, se declara en fe que hay errores en los conceptos que tutelaron los miles de millones de años, y se razona para hallarlos. ¡Esa es la armadura de Dios para el fiel a Su Palabra! En la contradicción habita la fuerza que quiebra el disfraz de su enemigo.

Así, al margen de antipartículas, agujeros negros, tiempos negativos, etc., [cortinas de humo para velar la Verdad], bajo análisis saldrán contradicciones innegables; por ej: varias galaxias alejadísimas, visibles sin embargo al ojo humano… distinguibles con solo alzar la vista. Como el caso de  un artículo anterior, ‘α Cam‘, en la constelación de La Jirafa, a más de 65 mil billones [con ‘b’] de kms. de la Tierra, cuya imagen ‘viaja’ desde el cuerpo de donde procede, hasta el ojo humano, en fracción de segundo.

Una de las antiguas teorías de la visión insinúa que la luz es emitida por el ojo, en lugar de ser generada por una fuente, y reflejada en el ojo. Herón de Alejandría avanzó así el criterio de que la velocidad de la luz debería ser infinita, ya que con solo mirar, las estrellas más lejanas se ven al instante. Por su parte, Aristóteles creyó que «la luz está sujeta a la presencia de algo, más allá del movimiento». Y aunque estas reflexiones no son exactamente las que defiendo, hay en ellas algo de razón. No obstante doy mi palabra que me enteré de estas ideas más de un año después de haber adoptado mi posición.

En el debate del artículo de este blog, ‘De Años Luz A Milisegundos: La Paradoja De Dios’ se objetó que no vemos el presente, sino la miríada de fotones emitidos en el pasado. Pero al margen de retardos impuestos por la distancia, la contradicción vino justo de un opositor: un farol en la habitación vecina, y una rendija en la pared, dejando pasar parte de la luz a un cuarto oscuro.

Ese ejemplo solo confirma que no vemos en fotones. Si orientamos un espejo bajo la hendija, recibiendo una porción de luz, reflejará en la pared oscura un área iluminada por fotones de luz, pero jamás una imagen. Sin embargo, al enfocar el farol desde la rendija, con inclinación adecuada del espejo, entonces este reflejará la imagen del farol en la pared del cuarto oscuro, aunque sea muchas veces mayor que la hendidura.

En realidad, si un telescopio convencional enfoca algo visible, ofrece contornos, colores, brillos, sombras… desde el mismo punto ocupado por el astro. No vemos penta trillones de fotones ‘concentrando’ millones de imágenes, en 5 mms de cristalino, sino que hay millones de cuerpos lejanos, posibles de visualizar con solo mirarles, porque es una capacidad del ojo humano; un don del espíritu, extrapolado a seres del mundo físico.

Los quijotes de estrellas antiguas aun afrontan otro problema: pese a que hoy se añaden fotómetros a los telescopios para mejorar la imagen, unos años atrás no existían; y además, el elemento que contacta al cosmos no es el fotómetro, sino la lente y/o espejo. Siempre son ellos los que se aumentan, buscando mayor ‘acercamiento’ y definición panorámica de la imagen. Los fotómetros actúan en un paso interior, procesando la información reflejada en el espejo o lente [brillo, saturación, etc]. ¿Acaso eso puede entenderse como una forma de ‘acercar fotones’ del pasado?

Si lo que el telescopio ve son fotones trotones que vienen desde el pasado, ¿por qué se aumentan cada vez más los lentes y espejos para acercar la imagen? ¿Qué efecto puede tener eso sobre un haz de fotones a distancia incierta? ¿Los acercan más? ¿Cómo no pueden ver la incongruencia de lo que se plantea? El pasado no irradia imágenes, a no ser que se trate de una película, o fotogramas de alguna forma memorizados en los distintos medios que existen. Pero no hay nada de eso en el espacio; solo hay cuerpos capaces de mostrar su aspecto y el de su entorno, si algún lente le enfoca, in situ, allí donde se manifiestan.

No hay imagen si no hay cuerpo que la refleje; una imagen implica que el cuerpo que la irradia existe en ese instante; de lo contrario se habrían registrado también las radiaciones provenientes del Big-Bang. Si, saturados de optimismo son capaces de ver fotones procedentes de estrellas con supuestos miles de millones de años, igual se verían los que fueron emitidos poco antes, tan cercanos como un metacarpo al otro, durante la ‘gran explosión’.

Sin embargo, ¿qué telescopio los ha visto? ¿O es que se fijan límites al espacio-tiempo solo cuando conviene apuntalar postulados frágiles? Si teóricamente la fricción es ‘0’ en el vacío, y estamos ante un espacio infinito, los fotones de una explosión de tal magnitud deberían estar aun manifestándose… tal como lo hacen los emitidos desde astros a miles de billones de kms. de distancia,  desde un ‘supuesto‘ pasado ‘eónico’.

La ausencia de los registros del Big-Bang es una sólida evidencia de que los telescopios no ven el pasado. Toda explosión nuclear, [lo que se cree que sucedió en el Big-Bang], emite radiaciones gamma, que en el espectrómetro aparece como un flujo caótico de fotones; de modo que una, de la envergadura que teóricamente tuvo el inicio del cosmos, debería haber llenado el espacio interestelar de caos fotónico. Sin embargo, el espacio se manifiesta negro; todo registro de radiaciones gamma  aparece siempre perfectamente focalizado, vinculado normalmente a una constelación.

¿Por dónde anda esa miríada de fotones caóticos, cuasi contemporáneos con las estrellas ‘más antiguas‘? ¿No se han enterado que ellos también tienen que ‘llegar’? ¡Ah, espera! Es que antecedieron al planeta y a toda galaxia… Pero, un momento: el espacio es infinito, y los fotones salen en todas direcciones, sin fecha de caducidad, pues se ven los que salieron de estrellas, supuestamente miles de millones de años atrás; sin embargo, ningún telescopio los ha detectado jamás. Solo se registran radiaciones gamma, X, y ultravioleta, en torno a cuerpos específicos.

No existe un pasado interestelar de miles de millones de años; la Tierra es el primer astro creado por Dios, y solo tiene unos pocos miles de años. No vemos en fotones, sino en imágenes; y por supuesto, el pasado es imposible de ver si no es grabado de alguna forma. ¿En qué momento histórico se diluyó el razonamiento de ciertos humanos? Yo lo sé; solo lanzo la pregunta al aire.

Si una estrella irradia luz, su imagen no tardará miles de millones de años en llegar a la Tierra; el lente telescópico captará cómo se manifiesta ella y su entorno. Y si un astro opaco es irradiado con luz, pasa lo mismo. Solo hay que alzar la vista, y una fracción de segundo después, a velocidad casi infinita, su foto ya está en la pantalla de la mente.

El mejor ejemplo es la luz del día, de composición fotónica, cuya imagen es blanca o tiende al blanco. Sin embargo, si hacemos que uno de sus rayos atraviese un prisma, se diferenciarán los colores que crean  ese ‘blancor’, según frecuencia de onda: los fotones que colorean el arcoiris. Al ver claridad, no vemos fotones correspondientes a varios colores, sino la imagen que esos fotones integran, de color blanco. Una manzana roja no emite fotones; su tono se debe a la vibración de ellos si sobre el fruto incide la luz, y justo eso es lo que ocurre si un telescopio enfoca un astro y ‘capta’ su imagen.

Tal como nosotros [agua en un75%, con oligoelementos en un 65% oxígeno, 18% carbono, 10% hidrógeno, 3% nitrógeno…], cuando nos fotografiamos reflejamos una imagen integral, así mismo la estrella, de composición compleja, con independencia de emitir fotones de luz, refleja en un instante su imagen, en la lente del telescopio que la focaliza.

Aclarado esto, enfrentemos ahora el problema principal del cristiano: los telescopios con sistemas de rayos ‘x’, gamma, ultravioleta… detectan ondas del espectro invisible para el humano. La velocidad de la luz aquí sí es una dificultad, pues no es el ojo quien registra, sino sistemas de detección, y el concepto de que es la mayor posible en el espacio, haría que esas ondas tardaran miles de millones de años en llegar a los detectores del aparato. Pero si damos por definitivo el concepto, negamos las Sagradas Escrituras judías avaladas por Cristo, cuya cronología señala hacia un universo de unos pocos miles de años. Y negamos también lo escrito en una parte de ellas, el Bereshit 1:31:

Y Dios vio todo lo que había hecho, y he aquí que era muy bueno. Y fue de tarde, y fue de mañana, el sexto día.”

De modo que, en coherencia con las líneas iniciales, el científico cristiano debería someter a los pies del Señor toda idea que niegue la Palabra que Él refrendó. Por Fe, consideraría errado todo lo que niegue las Escrituras que Él avaló con su sangre en la cruz, y pugnaría por probar que la velocidad asignada a la luz no es la más rápida viable; negaría lo dicho en el 1915, casi un siglo atrás en el tiempo, pues la Fe dice que deben revelarse velocidades muy superiores.

Y este es quizás el punto más importante, pues la Biblia, constantemente atacada por la seudociencia, tildada de fuente de incultura y oscurantismo, tiene aquí otra gran oportunidad de dejar a sus enemigos en evidencia [que no es la primera vez que lo hace ni mucho menos, pues la Palabra de Dios siempre termina apoyada por la Ciencia] Veamos: ¿Hay evidencia científica de velocidades superiores a la luz, apoyando el planteamiento bíblico? ¿Hay señales indicando que las tesis antiCristo, limitando la velocidad del fotón a 300000 Km/seg, se asientan en un mito? ¡Desde luego que sí!

Hay eventos en Física Cuántica que el propio Einstein llamó “espeluznantes”. Átomos, electrones, y un resto imperceptible del universo, actúan a veces de forma extraña, contrariando incluso lo empíricamente considerado normal. Por ejemplo, en ocasiones podría asegurarse que los objetos están en dos o más lugares al mismo tiempo, o giran simultáneamente en sentidos opuestos.

Uno de estos fenómenos fue nominado “entrelazamiento cuántico”. El propio Einstein se rebeló contra ello, llamándolo ‘acción espeluznante a distancia’. Insinuó que los objetos entrelazados liberan una partícula ignota o algún tipo de señal a alta velocidad que influye en su compañera, dando la ilusión de una reacción simultánea.

Y en el Artículo de este blog, ‘Fotón, Ciencia, y Realidad Objetiva Contradictoria’ se refirió un experimento de este tipo, que demostró que había ‘algo’, que le decía al fotón en qué dirección desplazarse… ‘algo‘ que debería por tanto tener una velocidad muy superior a la de la luz. Allí leerán todos los datos de la investigación realizada.

No hace mucho, un grupo regido por el físico suizo Nicolas Gisin, trabajó con un par de fotones entrelazados [paquetes de luz]. Los pares fueron separados y enviados mediante fibra óptica proveída por Swisscom, a dos recintos distantes 18 kilómetros. El viaje duró solo 300 billonésimas de segundo, superando al menos 10 mil veces la velocidad de la luz… en un medio de fricción. La pregunta es: ¿cuánto no podrá lograrse en el vacío?

Gisin comentó a la revista Live Science: “En cierto sentido, estos eventos instantáneos parecen suceder fuera del espacio-tiempo; en esta historia, no puedes decir que sucede en el espacio-tiempo”. Luego agregó: “Esto es algo que toda una comunidad de científicos ya está estudiando muy intensamente”. Gisin y sus colegas detallaron más tarde esta experiencia en el ejemplar del 14 de agosto de la revista Nature.

También en esta revista se publicó otro trabajo de varios científicos, realizado en el NEC Research Institute de Princeton, según el cual demuestran haber superado 300 veces la barrera de la velocidad de la luz, con un pulso [sin masa], en un medio enriquecido con Cesio. Y eso aunque no contradice la teoría de la relatividad de Einstein, si niega que la velocidad de la luz no se pueda superar. La noticia está en el diario ciber ‘The Inquirer ES’; la fuente original, en Nature, con más información en CBC News.

Que ignoremos algo no implica que se consoliden supuestos; la tiniebla de lo incógnito jamás será una evidencia para aceptar lo que la limitación de conocimiento insinúa a nuestras neuronas. Toda duda implica certeza de no poseer la Verdad; así, un solo ejemplo que contradiga lo que se nos venía diciendo, es más que suficiente para saber que es mayor la duda que el conocimiento. Solo lidiando con Fe contra empalizadas, se hallará el camino del saber; solo insistiendo sin dudar, con Fe en la Verdad de Dios, lograremos merecer alguna vez la Verdad prometida al ser humano.

Los científicos cristianos, en lugar de abrumarse ante lo mostrado al mundo como la mayor velocidad posible [con intención de negar la existencia de Dios], deben contactar a la parte de la Ciencia que busca en otra dirección, pues es obvio que el fotón, portador de toda forma de radiación electromagnética, logra velocidades muy superiores a la fijada hace un siglo para la luz. Y eso anula el arcaico concepto que niega la instrucción bíblica: ‘Creación de las estrellas, el 4º día, después de la Tierra’. Sin ceder, sin decaer en Fe, deben esforzarse e indagar sobre experimentos como estos; harían más feliz a Cristo.

Quiero cerrar con una frase proveniente de un evangelista cubano, llegada ayer a mi correo personal:

La Fe Ve Lo Invisible, Cree Lo Increíble y Recibe Lo Imposible.’

¡Gloria eterna a nuestro Dios, perfecto en lo imposible! ¡Alabanza por siempre a Jesucristo, quien lo hizo posible desde el Padre Creador!

Te esperamos haciendo los deberes, Señor.

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DATACIÓN: ENCADENADOS AL BULO

agosto 24, 2009

Ayer vi un documental en la tele, que intentaba amparar la teoría darwinista desde una óptica monoteísta. De tal trabajo, solo citaré un enfoque pusilánime, salido de la boca de alguien vestido de sotana, que se cree la voz del Señor en la Tierra: ‘Dios pudo haber apelado a cualquier método para ejecutar su Creación’. O sea, urgido del reconocimiento ateo, apoyaba que el Creador necesitara miles de millones de años para concluir su obra… y que las Escrituras usadas por el mismo Jesucristo, no dicen verdad.  

Imaginé a quien dijo eso, como un ratón encogido, trémulo, y vacilante; irresoluto ante la presencia de la serpiente. Le supuse sometido al miedo; con vergüenza de acogerse a lo único que instruye perfectamente sobre la Creación: ¡La Palabra de Dios, con crédito conquistado en la crucifixión del Gólgota!  

Cualquiera que abrace bocetos antiCristo, convierte en estéril la sangre de Jesús. Olvida que el Señor evangelizó durante tres años según las Escrituras, autentificándolas. Donó su propio cuerpo al martirio, como garantía de que cualquiera que se ciñera a Su Verdad, defendiéndola con ahínco, ganaría el sello de ‘fiel’, y sería llevado con Él en Su día del regreso, durante la ejecución del último plan de Dios para con la raza humana.  

En Job 28:5 puede leerse: “De la tierra nace el pan, y debajo de ella estará convertida en fuego”. ¿Acaso Job era geólogo? La Palabra de Dios instruye, desde hace más de 3,800 años, sobre lo que la humanidad supo hace poco. Debajo de la corteza terrestre hay casi 16 millones de kms de la lava que asoma de vez en cuando por  volcanes.  

Puedo entender que algunos académicos se confiesen ateos: asumen una posición firme y apechugan con ella; oro por ellos para que Dios les abra los ojos del corazón y logren asentarse algún día en Su Palabra. Pero jamás podré aprobar la actitud de nadie que, declarándose cristiano, intente propugnar al mismo tiempo que Jesús fue un mentiroso, solo para congraciarse con los ‘científicos’ del azar. Quienes defienden que provenimos de monos, niegan el “hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”, escrito en el libro que Cristo revalidó al hablar de Adán, de Noé, del diluvio, de Sodoma y Gomorra…  Insultan al Señor, y a sí mismos, pues la doblez  jamás será objeto de respeto, ni mucho menos podrá constituir sello de dignidad.  

No penséis que he venido para abrogar la ley ó los profetas: no he venido para abrogar, sino a cumplir. Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas.”  

¿Qué parte de eso no se entiende? Son palabras del Señor, en Mat 5:17-18: “la ley y los profetas”. Así que no solo patentiza firmeza en los mandamientos de Dios, sino también desde el alfa hasta la omega en alegatos de profetas. Y eso es el Génesis escrito por Moisés; uno de los pocos elegidos que pudieron hablar con Dios.  

Dicho esto, calemos una fábula diseñada por el propio satanás para propugnar un Cristo engañador: el mito de la datación. El argón39, un isótopo del gas, se usa para fechar núcleos de hielo y aguas subterráneas: se mide la cantidad presente, y se supone un efecto de decaimiento radiactivo desde otro isótopo… proceso hábilmente presentado como posible de cuantificar en años. No analizaremos aquí el error del concepto, tema de otro artículo, sino la contradicción en la que se cae, una vez más.  

Hace días escribí sobre el tridente de satanás; arma subliminal elaborada en un mismo contexto de tiempo: la victoria del ateísmo en Rusia, [‘Manifiesto Comunista, Marx y Engels, 1848], la Escala Geológica [1850], y ‘El Origen de las Especies’ [Darwin, 1859]. Pues bien, el mango de ese arpón triple, fue la presunta gran glaciación planteada por primera vez en 1837 por el biólogo Louis Agassiz. Así se abonó el terreno para la ofensiva del diablo, el vil cañoneo al campo de las ciencias.  

Mucho dinerito se ganó a partir de ahí; millones de libros sobre el tema, con teorías descabelladas, han saturado bibliotecas en todo el mundo durante siglos. Sin embargo, como siempre ocurre con el ateísmo, el argumento cae en cuanto se hurgan los primeros milímetros de glaciaciones ‘INTERMITENTES’, desde el místico período ‘proterozoico’, hasta el ‘holoceno’ actual. Vean el gráfico:  

Supuestas Glaciaciones y Deshielos

Supuestas Glaciaciones y Deshielos

Según se ve, la primera ‘supuesta’ glaciación ocurrió en una era datada en 2 mil millones de años [proterozoica]. La dilatan hasta un pasado de 144 millones de años [mesozoico], donde teóricamente ocurrió el primer deshielo ‘interglacial’. Observen que imaginan 8 glaciaciones, intercalando 8 deshielos, hasta la era actual. ¡Cuánta locura Dios mío! En fin… de aquí brota una pregunta, con la fuerza de un tornado, categoría máxima:  

Si se reconocen 8 fases de deshielo [Interglaciares], con 64 millones de años la primera [144-80; supuesto cretácico], otros millones intermedios, + 80,000 de la última, ¿cómo datar un bloque de hielo, según el argón contenido? ¿Cómo, si se acreditan 8 eónicas etapas de ‘deshielo’ en el planeta? ¿No ven que cada uno de ellos daría tiempo suficiente para que se liberara el gas hacia la atmósfera? Ante tanta licuación, la cantidad de argón debe tender a ‘0’, pese al decaimiento radiactivo. ¿Es que se toman alucinógenos?  

¡Eso lo puede ver un niño! Solo es invisible para quien, ciego de ofuscación, pese a su talento, se porta como toro en el ruedo, ignorando todo lo que explosiona alrededor, mientras centra su atención en un absurdo trapo rojo que abandera la ignorancia.  

Mas, veamos otra perspectiva. Si usted se sitúa frente a un espectrógrafo que analiza una muestra de roca, la pantalla exhibirá tantos espectros como isótopos contenga; no una sola pareja de decaimiento nuclear. ¿Por qué acuden siempre a parejas específicas, y no a todas? ¡Porque cada pareja de decaimiento radiactivo arrojaría una fecha distinta, y eso no conviene a los planes! Una roca no puede decir al mismo tiempo que tiene mil millones de años, o 300 millones, o un millón… o solo 6000.  

De hecho, una roca datada en un millón de años por el método potasio-argón, puede presentar también rubidio87… sin presencia de su producto de decaimiento: estroncio87 [o baja cantidad de este], suficiente para arrojar un resultado de unos pocos miles de años. Así, el método rubidio-estroncio, muy usado cuando conviene, es desechado cuando se convierte en incordio ‘científico’. Si se data un terreno al que a priori, según fósiles o ‘mapa geológico’, le han asignado ya millones de años, buscan la pareja isotópica que confirme lo que desean oír. El sistema ha sido concebido para apoyar lo que se necesita exponer como evidencia científica. ¡No la verdad, sino lo conveniente!  

En 1830 se conocían 55 elementos químicos. A mediados del siglo XIX, con la invención del espectroscopio, se revelaron otros nuevos. En total, la Tabla periódica actual contiene 106 elementos que conforman todo lo que vemos; se requiere de todos para la existencia, tanto de cuerpos inanimados, como de seres vivos. ¿Por qué pensar entonces que la cantidad de Argón 40 que tiene una roca, se debe solo a semidesintegración del Potasio 40? ¿Por qué no suponer que desde el primer momento en que surgió la piedra, el Argón40 ya era uno de sus componentes?  

Esto último se ha corroborado en la práctica. En 1980 hubo una erupción en el volcán St. Hellen; diez años más tarde, un equipo de ‘Answers in Genesis’, tomó muestras de la dacita resultante, y las llevaron a un acreditado laboratorio de datación, en 3 porciones: fragmento, cristales y polvo. No se les dijo la procedencia, pero se comentó que se consideraba que correspondía a un período lejano en el tiempo. El método usado por quienes apoyan el concepto de un planeta eónico, fue justo el comentado: el potasio-argón. Y arrojó un resultado distinto para cada muestra.  

Fragmentos, cristales y polvo, fueron datados en, desde miles de años, hasta algo más de un millón… según el Argón hallado. Sin embargo, la procedencia era la misma: una roca de dacita, formada 10 años antes, durante una erupción volcánica. Según la teoría de decaimiento radiactivo forzoso, el argón debería haber tendido a ‘0’, por el poco tiempo transcurrido desde que se integró el peñasco. Mas el encadenarse al concepto provocó el error. Innegablemente, el argón no formó parte de la muestra, el millón de años antes que arrojó la datación, sino durante la propia erupción, solo una década antes. Y ello anula la fiabilidad del método; se podrá validar para cuentos de ficción, pero jamás para la Ciencia.  

Hay científicos que postulan el Diseño Inteligente de la Creación, y luchan para que el mundo lo reacepte. Retan al criterio humanista que tilda de oscurantista a todo aquel que proteja la Verdad. Y lo hacen sin afectarles el claustro al que son sometidos por quienes han logrado que la ignorancia profane la blanca bata del Saber. Propugnan la realidad, y cuando logren romper toda cadena que les separe de Cristo, harán mejor uso de las armas que el Señor ponga en sus manos, aboliendo el timo de quienes se alinean con el contrario de Dios. El Señor les observa y lee en sus corazones, muy atento.  

Hoy, el mayor reto del mundo científico creyente, es librarse de conceptos reglados por el antiCristo. Inconsciente y/o indiferente, evita que la Verdad de la Creación de Dios fluya como el torrente que Jesús merece. Jamás, en la historia de la humanidad, existió tanta apatía en la Ciencia cristiana; gracias a su resistencia, satán solo había podido incursionar en la ignorancia. Nunca logró influir en Ciencias, pues hombres como Pasteur, Kepler, Newton, Pascal, y muchos otros, cumplieron su compromiso con Dios, testimoniaron sobre Él, y vetaron la entrada a su enemigo. Nunca antes la abulia se manifestó con tanta intensidad como en esta generación científica.  

Y, ¡atención! No digo que la Ciencia deba ser filtrada por la Biblia; sino que todo criterio humano contrario a esta, si se analiza desde la razón, será neutralizado por la Ciencia. Así ocurrió con los ‘órganos vestigiales’ que jamás lo fueron, con el ADN llamado ‘basura evolutiva’ negado por la Ciencia [Ej: intrones, con funciones concretas, reconocidas hoy], y con el proyecto genoma, que nos hizo chimpancés en un 98%, cuando el propio trabajo arrojó diferencias del 92% en el cromosoma ‘Y’, y del 73% en el ‘X’; los que tienen que ver directamente con la reproducción y la supuesta ‘nueva especie 

Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según usanzas de hombres, conforme a los elementos del mundo, y no según el Cristo… [Colosenses 2:8]  

Cada alumno que lleve a Jesucristo en su corazón, debe salir al paso a cada planteamiento antiCristo de sus ‘maestros‘ evolutivos. El que funde sus clases en la mentira, tiene que hacer frente al amargo momento de tener que enfrentar las contradicciones que propugna. Si ha decidido obtener un salario de forma indigna, no puede irse de rositas, sino que deberá pagar el precio de la descalificación. Siempre será mejor que responder ante Cristo por su irresponsable alianza con satán, aun de forma inconsciente; incluso quizás la vergüenza le haga reaccionar, ajuste su brújula con la Verdad, y aproveche el tiempo que le queda, en defenderla.  

La garrafal deuda que la Ciencia cristiana tiene con Jesús, dura ya siglo y medio. Todo concepto que contraríe Su Palabra, es falso por axioma de Fe; quien lo acepta, hace falaz a Cristo… mas Él no miente. Un ejemplo es asentir que la luz de las estrellas indica un mundo de miles de millones de años. [Ver artículo 147 de este blog: ¿El Primer Astro? ¡La Tierra!] Todo cristiano está siendo catado respecto a esto; satanás sembró duda en las mentes, pero el Señor demanda Fe en la Creación que propugnó. La Ciencia debe hallar la Verdad; mas el velo de la Verdad solo será descorrido con declaración de Fe:  

Contraría a Cristo; luego, es falso’. La ulterior investigación racional deberá obviar cadenas de enunciados concebidos para alejar de Dios. Así, el Señor admirará vuestra Fe y les hará ver la Verdad; la Verdad les hará libres, y trasmitirán el nuevo conocimiento al mundo. No se encadena la Biblia al saber humano, sino que se somete a los pies de Cristo toda idea que contraríe la Palabra de Dios; así, Él proveerá la llave de la Verdad. De rodillas ante el rey, palmas en alto, oración de Fe… y Cristo dará discernimiento.  

“…Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, que hayas escondido esto de los sabios y de los entendidos, y lo hayas revelado a los niños. Sí, Padre, porque así agradó a tus ojos. Todas las cosas me son entregadas de mi Padre; y nadie conoció al Hijo, sino el Padre; ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quisiere revelar. [Mat 11:25-27]  

Gracias Señor por permitirnos ver Tu Verdad, oculta a quienes, pese a tener mayores conocimientos, opten por alinearse con tu enemigo… o duden sobre hacerle frente.  

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