MADRE SOLTERA: PACTANDO CON EL DIABLO

julio 26, 2015

Quiero comenzar escribiendo que este artículo no se dirige a mujeres a quienes no ha quedado otra opción que ser madre soltera debido a un embarazo por violación o a haber sido abandonadas por su pareja. Este artículo no va dirigido a ellas; aunque no está de más el leerlo, pues habla del Proyecto de Dios para la familia y el hogar.

En este mundo, ampliamente desalineado del mandamiento del creador de la familia y de la humanidad, cada vez más mujeres deciden ser madres solteras, aún sabiendo las dificultades económicas, sociales y laborales que esta opción puede suponer. El instinto y el capricho superan todo obstáculo; incluso la Ley Celestial.

Ser madre soltera ha dejado de suponer un problema moral para muchas mujeres que deciden dar el importante paso del embarazo, bien respondiendo a su instinto maternal o bien por la decisión, tomada antes del embarazo, de excluir la figura del padre en su plan de familia.

En este sentido, una mujer decide tener hijos sin estar casada y sin contar con el apoyo de una pareja para su crianza, yendo contra las connotaciones negativas que suelen acompañarla en esta decisión (soledad, abandono, frustración…) en una elección tomada a veces con inmadurez (se puede ser inmaduro con 60 años), o con más antojo que determinación objetiva.

Las causas que llevan a una mujer a ser madre soltera, yendo contra la realidad de que ello exigirá mayor esfuerzo económico/personal, y mayor grado de compromiso y responsabilidad que en el matrimonio tópico, son muy variadas; pero el resultado final casi siempre será el mismo: una familia monoparental.

Varios estudios concluyen que muchas madres solteras por elección suelen ser mujeres sobre los 38 años, con estudios superiores, laboralmente activas, y con unos ingresos medios de entre 1.500 y 2.000 euros mensuales. La mayoría de ellas siempre decidiendo su maternidad porque su fertilidad podía estar llegando a su límite de edad, y prefiriendo obviar la presencia de un padre estable. Estas madres resuelven sus expectativas personales bien mediante la fertilización in Vitro, bien mediante el acto sexual con un hombre elegido para ello, acordando la complicidad de este, liberándolo de compromiso, o engañándole, sin ponerle al día de las intenciones de su corazón… aunque no siempre con intención de involucrarle.

Se da incluso el caso de solteras embarazadas, que continúan en aventuras sexuales con otros hombres casados, intentando eludir responsabilidad, no tomando en cuenta que nadie podrá jamás evadir su momento de respuestas ante Dios por cada obra contraria a su Ley consumada en la carne, y obviando con alevosía que el adulterio es fornicación; para Dios el mayor pecado después del asesinato.

Cada vez resulta más frecuente que una mujer sin pareja se plantee la maternidad en solitario, debido a que las personas, dirigidas por el enemigo de Dios, cedan al susurro diabólico de “la libre elección”; una falsa libertad que en realidad encadena al infierno. Y ello por elegir seguir la corriente progre inducida por satanás (enemigo eterno de la familia en Cristo), antes que el edicto matrimonial de Dios, que condiciona la promesa de la bendición en la exaltación celestial solo a través del matrimonio convencional y la fidelidad entre un hombre y una mujer. Solo así, junto a su descendencia, y sellados todos ante el Creador de la humanidad, en una ordenanza sagrada, la familia trasciende el tiempo y la inmortalidad.

La visión que el Señor Jesucristo presenta al apóstol Juan, desterrado en la isla de Patmos, por elegir ser fiel a Su legado, es una evidencia del plan de Dios para la familia. En Apo 21: 12, cuando se le muestra la Jerusalén celestial, la describe así:

“Y tenia un muro grande y alto con doce puertas; y a las puertas, doce ángeles, y nombres escritos en ellas, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel.”

Las doce tribus de los hijos de Israel no son otra cosa que las doce familias descendientes de Jacob, el patriarca de Israel. Da fe de la importancia que tiene la familia en el proyecto que el Dios creador ha elaborado para los fieles a Él. Por esas puertas entrarán todas las familias bendecidas de la Tierra, una vez el Señor Jesús ponga en orden todas las cosas.

El cada vez más popular ‘embarazo por libre elección’, al igual que ‘el aborto por libre elección’, es otra de las vías implantadas desde el averno para que se nutran sus huestes, mediante la destrucción de la familia; pues Dios advierte que seremos abrazados en muerte por aquel a quien nos hayamos abrazado en vida con nuestros actos. Y tanto embarazo, como aborto por libre, son contrarios a las Escrituras.

La maternidad en soledad ha sido una constante en muchas familias, a lo largo de la historia de la humanidad, dado que siempre dependió del varón el reconocimiento o no del hijo. Y estudios realizados por la CEPAL (Comisión Económica de la ONU, para América Latina y el Caribe) revelan que los hombres tienden a no utilizar métodos anticonceptivos y a restringir su uso por parte de las mujeres; así como que en muchas más ocasiones de las debidas, estas ceden a tal requerimiento. Asimismo, que cada vez más, unos y otras se implican en múltiples experiencias sexuales, ignorando tanto la responsabilidad como las consecuencias, que no solo pueden ser embarazos no deseados, sino también la infección personal, y el contagio de virus, muchas veces letales, a todo el círculo implicado.

En muchas de esas ocasiones, el embarazo queda a cargo exclusivamente de las mujeres (en su mayoría adolescentes) pues los hombres evaden su participación durante el nacimiento y la crianza de los hijos. En un alto por ciento no reconocen a los hijos nacidos de estas relaciones, amparándose, paradójicamente, en el pretexto de la incertidumbre de paternidad que siembra el comportamiento mutuo de seguir el criterio de ‘libertad sexual’, desde el que se dieron placer mutuamente: ‘No es mío; igual es de Fulano, con el que estuviste este verano.’

En fin; cada vez es más común que una mujer decida establecer una familia sin la presencia de un hombre; y cada día la opinión de la sociedad en torno al tema se vuelve más abierta, receptiva, y tolerante. La estadística señala que desde 2001 muchos países ven aumentar el número de madres solteras de forma exponencial.

Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística 2014, los hogares monoparentales en España, formados por uno solo de los progenitores con hijos, están mayoritariamente integrados por madre con hijos (1.412.800, el 82,7% del total, frente a 294.900 de padre con hijos). El número de hogares formados por madre con hijos ha crecido en más de 53.000 desde el censo de 2011. En un 43,7% de los hogares de madres con hijos la madre está viuda; en un 35,7% separada o divorciada; en un 12,6% soltera, y en un 8,0% casada. El 56,4% de los 178.000 hogares de madre soltera con hijos está formado por mujeres de 40 o más años.

Y esos datos llevan a concluir que la familia española tiende a la desestructuración, algo que no es nada bueno, pues muchas veces los efectos son que las familias monoparentales sufren un mayor riesgo de pobreza y dificultades sociales que en los matrimonios convencionales formados por padre y madre. En primer lugar, el hacer frente en solitario al cuidado de los hijos supone siempre un problema añadido al de una única fuente de ingresos: el tiempo de atención. Además, dado que la mayoría de los núcleos monoparentales están encabezados por mujeres, es mayor la probabilidad de que dependa de un trabajo peor retribuido. Y en última instancia, la familia monoparental conlleva mayor dificultad al intentar hacer compatibles los horarios de trabajo con la atención a los menores.

La experiencia señala creciente y reiterada presencia de gran número de alumnos, tanto en la escuela pública como privada, derivados de familias mal estructuradas, que exhiben trastornos de conducta, delincuencia y\o drogadicción, traducidos en causas del fracaso escolar. Es una realidad fundada en estudios estadísticos que indican la cercana relación entre la familia desestructurada y los problemas psicológicos que presentan niños y jóvenes  que asisten a las aulas.

Así, desde la lógica del empirismo, una mujer debería meditar bien antes de tomar la decisión de quedar embarazada descartando la presencia de un esposo, ya que, según la estadística, violar la ley de Dios no lleva a buen resultado, sino a terribles consecuencias. Ese empirismo consolida la utilidad de seguir fielmente la Ley Divina, evidenciando que seguir el consejo de Dios es un acto no solo de obediencia, sino también de inteligencia; y que su desobediencia es poco inteligente.

No habrá ningún pretexto inteligente que justifique el error. Al morir, cada mortal debe dar cuenta de todos sus actos; y pagará un precio de castigo por cada vez que haya violado la ley de Dios; sobre todo, por violar la ordenanza de Dios instaurada para la familia, posiblemente una de Sus leyes más importantes.

Las leyes humanas cada vez más se adecuan al concepto de justicia inducido por el mismo satanás, oponiéndose consuetudinariamente a la ley de Dios. Cualquier persona con un nivel de inteligencia normal puede darse cuenta de que de forma generalizada, constante y sucesivamente, cada vez más la legislación humana atenta y viola el legado de Jesucristo, quien dijo sobre el matrimonio:

“Por tanto, el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos serán una sola carne. Así que, no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre.”

Él vendrá a juzgar a la humanidad; ¿alguien piensa que podrá violar sus leyes y no tener que pagar un precio por ello? Les aseguro que no será así; Él dejó bien claro que no vino a cambiar ni una coma ni una tilde de la ley, sino que todos seremos juzgados por ella, tal cual fue mostrada a la sociedad desde el principio.

Y parte de esa ley dicta que la familia es algo sagrado y no debe tomarse a la ligera. Debe tomarse muy en serio, puesto que hay mucho, concerniente al futuro posterior a la muerte física, que depende de cómo hayamos formado y sostenido una familia, así como de los valores morales que hayamos inculcado en nuestra descendencia.

Todos tendremos que responder ante el Señor por la forma en que elegimos para formar una familia, y por la responsabilidad o irresponsabilidad con la que nos hayamos implicado en la posterior evolución y desarrollo de esta.

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LOS PADRES RESPONDERÁN ANTE DIOS POR LA EDUCACIÓN A SUS HIJOS.

julio 12, 2015

Los niños se enfrentan a la toma de decisiones, prácticamente desde que comienzan a razonar. Normalmente, el característico ‘¿Por qué?’ marca la pauta de inicio de esa etapa en que van formando sus principios de conducta. Necesitan saber para poder decidir; necesitan enfrentar los titubeos que les asaltan y les incapacitan para dar respuestas.

Es una etapa clave en la vida del niño, que depende de la orientación de sus padres para enfrentarse a la vida desde los más elementales retos que esta le impone. Es un tiempo vital en la educación; y los padres deben estar muy pendientes del repetitivo ‘¿Por qué?’, aunque al oído le resulte cansino. Salvo excepciones de mentes extraordinarias, de un padre pasota que deja a la escuela y al mundo la educación de su progenie, solo saldrán hijos pasotas.

Hace unos días en la TV se trataba el asunto: el famoso programa ‘Pesadilla en la Cocina’, del popular maestro cocinero Chicote presentaba el caso de unos hermanos que llevaban un restaurante, y este se hundía. La organización de los dueños era nula… y rápidamente se vio que el origen del problema estaba en la base: la educación que habían recibido desde niños.

Entró en escena el padre de los muchachos, portando su coleta ‘progre’; y desde el inicio dejó claro que él había optado por respetar ‘la libertad de decisión de sus hijos’. Se amparaba por supuesto en aquello de ‘las libertades civiles’, que tanto se proclama desde sectores ateístas de la sociedad. Debido a esa actitud vaga, los niños debieron aprender por sí mismos, a golpes de la vida, perdiendo así la vital influencia de los padres en su educación básica; y una de las consecuencias fue la incapacidad para organizarse y triunfar.

¿Aprenderían por ese método de educación? Sin dudas, sí. Pero tendrían que pagar un alto precio en tiempo (la sustancia de la cual está hecha la vida) antes de adquirir la experiencia necesaria para decidir por sí mismos… sin cometer errores que muchas veces conducen a tragedias.

En la historia del multimillonario Henry Ford, creador de la famosa industria del automóvil, vemos un ejemplo de cómo un padre debe influir en los primeros pasos de sus hijos. Es cierto que al final, cada quien dará según su valía personal; pero es innegable que una buena pauta de conducta, una orientación primaria, es un buen sistema para conducir al éxito personal.

El millonario Ford le dio educación académica a su hijo; tuvo la preparación básica durante años. Fue exigente con el heredero durante toda su infancia; no tenía carencias económicas… pero tampoco careció de retos que irían formando su actitud y aptitud posterior ante la vida. En cuanto tuvo edad para ello lo metió en los talleres de su fábrica, como un peón mecánico más, sin privilegios. Años después, este hijo heredó la Compañía con un conocimiento total del funcionamiento de cada departamento, y logró cosechar aun más éxitos que su propio padre. Es innegable que gracias a la formación y orientación inicial por la que su padre le fue guiando durante años.

En este mundo actual la juventud está rodeada de una nutrida toma de decisiones desde que salta de la cama en la mañana, hasta que regresa a ella en la noche. Y los padres deben saber que deberán responder ante Dios por la educación que han dado a sus hijos. Si los hijos han salido de mala cabeza por sí mismos, aun habiendo recibido una buena disciplina, entonces la culpa recaerá sobre ellos mismos; serán responsables de sus actos. Pero si estos actos han sido consecuencia de una actitud negligente de sus padres durante su etapa de formación, les aseguro que estos se verán ante el tribunal de Cristo, respondiendo por no haber dado en su momento la instrucción que la Ley de Dios ordena que se dé dentro de una familia.

El proyecto del hogar no es posterior al demencial concepto de ‘antes monos, luego personas’, inducido en las aulas del mundo por el sofisma de la teoría evolutiva. (Sofisma: Razón o argumento aparente con que se quiere defender o persuadir de lo que es falso.) El plan de Dios para la familia es tan viejo como la propia humanidad. El matrimonio, el hogar y la familia no es una institución social, sino divina. Empezó con Adán y Eva sobre el primogénito Caín (mala cabeza y peor corazón) y continuó en cada uno del resto de su descendencia.

El plan: “Creced y multiplicaos”, incluyó pautas de conducta que exigían fidelidad a los estatus preconcebidos: los mandamientos del Creador; y así ha sido trasmitido de padres a hijos durante varios cientos de generaciones. Los proverbios y libros de Salomón contienen muchas reflexiones y enseñanzas derivadas de tales ordenanzas celestes.

Cada hijo, al morir (excepto los niños inocentes) tendrá que dar cuenta de su paso por este estado de probación del alma que constituye la vida. A consecuencia de sus acciones en el mundo, en su nuevo estado espiritual será conducido a un sitio acorde a esas acciones. Si ha muerto aferrado al Evangelio de Jesús (dado por Dios), reconociéndole como Salvador (salva del infierno y de la muerte espiritual), y siéndole fiel desde su bautismo, su alma será llevada a una dimensión de felicidad y paz: el Paraíso. Y allí permanecerá hasta el regreso del Cristo, cuando vuelva para derrotar a satanás y hacer efectivo el plan para la familia eterna. Es la promesa del Señor, que no miente.

Por otra parte, los pecados del hijo/a sorprendido/a por la muerte mientras vivía en negación a Jesucristo, según el lema mundano: “A vivir, que son dos días”, conducirán su alma a un estado de miseria, una dimensión de dolor y tormento: el infierno. Y si los padres no enseñaron a ese hijo los preceptos dados por Dios, tendrán que responder ante el Creador por tal indolencia. Aseguro que se les pedirá cuentas por las consecuencias de su desidia.

De modo que todos esos padres que en vida crían a sus hijos al margen de las leyes divinas, abrazados a leyes mundanas, se verán en la tesitura de ser abrazados luego por el mismo ser a quien decidieron seguir en vida. Del Señor Jesús recibí hace unos pocos años:

“Seréis abrazados en muerte por aquel a quien os hayáis abrazado en vida.”

La familia cristiana es una de las mayores fortalezas de Dios contra el mal que cada día más y más, prolifera en el mundo. Es un deber de los padres el esforzarse por mantener a su familia fuerte y unida; digna de las bendiciones que nuestro Padre Celestial tiene preparada para sus fieles.

La familia es el lugar más eficaz para inculcar valores duraderos a sus miembros. No es fácil criar hijos en medios contaminados por el mal; se hace imprescindible el enseñar los mismos principios morales inculcados por Jesús de Nazaret desde que sus hijos son pequeños. E igualmente importante es el control del uso de la televisión y las nuevas tecnologías, que arrastran hoy a la juventud hacia los abismos. El falso concepto de la ‘libertad’, (traducido por libertinaje), en realidad conduce a las férreas cadenas del infierno.

Así, los hijos deben saber que hay un plan eterno, que tienen un Padre Celestial eterno en quien pueden confiar, a quien pueden orar, y de quien pueden recibir guía. Deben saber tanto ‘de dónde vinieron’, como ‘a dónde podrán ir finalmente’, para que su vida tenga significado y propósito.

A los hijos se les debe enseñar el poder de la oración, y a expresar agradecimiento por la bendición del sacrificio de Nuestro Señor Jesucristo como puente de expiación contra el pecado, y de reconciliación con Dios. A los hijos se les debe enseñar a distinguir el bien del mal; pueden y deben aprender los mandamientos de Dios. Se les debe enseñar que robar, mentir, engañar y codiciar lo que otros tienen es pecado e impone un precio muy gravoso.

Se les debe enseñar a ayudar en las labores del hogar, y deben aprender que el trabajo honrado fomenta la dignidad y el respeto, no solo de los demás, sino por uno mismo. Y los padres tienen la responsabilidad de desarrollar un hábito de conducta hogareña: la reunión de una noche de hogar dedicada a buscar la comunión con el Espíritu Santo, para que, con la presencia de Jesús, el gran aglutinador de la familia, se pueda neutralizar cada intentona del diablo para destruirla, según el plan que ha venido desarrollando desde el principio de la humanidad, cuando indujo a Caín a cometer homicidio contra su hermano Abel.

Lo más inteligente que pueden hacer los padres es apegarse al Evangelio de Cristo, y fomentarlo en el corazón de cada hijo. La acción más beneficiosa de los padres es luchar por mantener una casa en orden, guardando los mandamientos de Dios e inculcar esto en la visión de futuro de los hijos.

El amor filial, en su expresión más profunda, no es una sombra fugaz que termina con la muerte, sino la sustancia misma que une a las familias en un plan definitivo y eterno que trasciende la muerte física, y que un día reunirá a todos los que se fueron antes, con los que se fueron después. Es un hecho.

Y es vital la instrucción sobre el sexo. Cada padre que se deje llevar por los vientos modernos, diciendo a los hijos que ni la homosexualidad ni el sexo fuera del matrimonio son malos, tendrá que responder ante Dios por ello. Cada padre que lleva a sus hijos inocentes a participar de los vergonzosos desfiles gays, responderá por ello ante un juez cuya justicia prevalece por encima de la humana. E igualmente los que instruyen que deben ser pícaros, que predomina el más fuerte sobre el más débil y el más listo sobre el más puro de corazón; y los que incitan a pasar por encima de la sociedad como apisonadoras.

La familia es algo más que la consecuencia de compartir sexo; es un compromiso inalienable ante el que deberemos un día dar cuenta al Creador del Proyecto. Si se logra constituir como Dios manda, habrá un premio que trasciende la eternidad; pero si se establece desoyendo las leyes divinas, habrá que pagar un alto precio de castigo, igualmente eterno.

Así lo he recibido del Señor Jesús, y así lo trasmito, en su Santo Nombre.

Amén.


LA ANTIFAMILIA: TRINCHERA DEL DIABLO.

abril 24, 2013

 24 de Abril/2013

La república francesa, al oficializar ayer la unión homosexual (no matrimonio), se suma a la ofensiva europea contra la familia. Una vez más, el enemigo de Dios muestra quien reina en el mundo: una minoría, apenas el 2% de la población, pone en servilismo al estado de derecho. El concepto de matrimonio como unión de un hombre y una mujer, mantenida durante sesenta siglos, está siendo abolido por el ateísmo.

Apelando a los derechos humanos, se cometen todo tipo de aberraciones. Siguiendo la vorágine de pensamiento liberal, no me cabe la menor duda de que en cualquier momento se comenzará a reclamar los derechos de contraer matrimonio con el perro al que se ama, el caballo, o el gato. Total: ¿no son todos minorías, y no tienen todos los mismos derechos de ser felices? Ya puestos, también la minoría de pedófilos podría reclamar asimismo sus derechos a ser ‘felices’ según sus deseos.

Cada vez más, incluso personas de gran peso específico en ciencias inducen a la infracción de las leyes divinas, por las que les aseguro todos seremos juzgados. ¡Ningún hombre podrá burlar a Dios! Los legisladores serán legislados, los jueces serán juzgados, y los abogados defensores de esa barbarie antinatura darán cuentas por profanar lo que viene de Dios, para amparar lo que viene de su enemigo.

Cada vez más vemos la decadencia de la sociedad; la destrucción de las barreras de la moral y cívica establecidas por Dios, y confirmadas luego por el Señor Jesucristo. Y se hace amparándose incluso en seudociencia, para confundir, para pretender poner el cuño de la justificación sobre decretos injustificables ante el mismo hacedor de decretos.

Pululan los blogs que hacen exaltación al desacatamiento; un ej:

http://www.ivoox.com/podcast-maternidad-monoparental-maternidad-lesbica_sq_f112027_1.html

Aquí se escriben cosas como esta:

[La reproducción sexual requiere la interacción de dos células germinales: una femenina y una masculina, en el interior de genitales femeninos. Cuando por cuestiones de identidad u orientación sexual, este proceso no es aceptado, se precisa recurrir a las Técnicas de Reproducción Asistida porque la sexualidad y el deseo de procrear, no tienen que estar necesariamente unidos a esas condiciones biológicas.]

Esta expresión: orientación sexual, tan común hoy, se fundamenta en la teoría evolutiva, que dice que nacimos por azar, que no hay plan ni obligaciones de comportamiento, ni juicio por hacer lo que nos plazca. O mejor dicho: la teoría evolutiva fue creada en el mismo nido de satanás para derribar el Proyecto del Hogar establecido por Dios.

Yo le llamo ‘el tridente de satán’; su cronología lo hace evidente:

Año 1848: Marx y Engels ramifican el ateísmo con su ‘Manifiesto Comunista’. Gracias a ellos se oficializa luego en Rusia el primer país antiCristo del planeta.

Año 1850: Se fija la escala del tiempo geológico internacional en períodos eónicos contrarios a los 6 mil años bíblicos.

Año 1859: Darwin crea su ‘Origen de las Especies’, e introduce el concepto de origen por azar, para derogar la idea de “Proyecto de Dios”.

Fue una guerra del antiCristo, con 3 frentes, para destruir la credibilidad bíblica y neutralizar las advertencias de Dios, y sus promesas de perfecta vida eterna con Jesucristo, al ser humano que decida vivir en obediencia a sus estatutos. Pero doy testimonio una vez más que ningún criterio ni justificación humana podrá violar ni la más pequeña de las leyes divinas y quedar impune.

También me llamó la atención el blog de Eduard Punset donde, supongo que con su aprobación, hacen apología del matrimonio monoparental.

http://www.fundacionpunset.org/apol/tag/familia-monoparental/

Aquí se pretende justificar el derecho a la familia monoparental desde la ciencia: una coz contra el aguijón, pues todo el que enfrente la ley de Dios deberá responder ante Él por las motivaciones que le indujeron a ello.

Hacer apología de la familia monoparental desde seudociencia también tendrá precio de castigo. A la ley de Dios la hace violable el libre albedrío dado por el Creador al hombre; pero todos deberemos responder por cada acto hecho bajo el amparo de ese libre albedrío.

A la familia monoparental solo pueden justificarla trances involuntarios: violación, o muerte imprevista de uno de los padres. Exhortar al proyecto de hogar distinto al fijado por Dios (que dura ya sesenta siglos), entraña una responsabilidad tasada en un muy alto precio.

En fin… en muchos frentes se confronta sin vacilar la ley de matrimonio instituida por el Dios Creador, el Juez que vendrá. A las trincheras del anticristo se suman a cavar hoy picos homosexuales y seudocientíficos.

La familia lésbica, y la homosexual en general, son vedadas por Dios; la homosexualidad es el pecado que más ofende al Creador después del derramamiento de sangre. E inmiscuir a un niño en aberraciones de adultos grava aun más la dura hipoteca de las almas implicadas; y no lo digo yo, sino el propio Señor Jesucristo:

Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino, y que se le hundiese en lo profundo del mar. ¡Ay del mundo por los tropiezos! Porque es necesario que vengan tropiezos, pero  ¡ay de aquel por quien viene el tropiezo! Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno. Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego. Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos. [Mat 18:6-10]”

Este aviso general, también toca en particular a la unión de personas del mismo sexo, pues inducir al niño que la homosexualidad es algo natural y no tiene castigo, es obligarle a vivir contra la ley de Dios. Y quien lo haga pagará por ello.

Es necesaria la prueba en esta vida, para que nuestra respuesta ante ella determine el sitio que ocuparemos en la vida definitiva y eterna. Y les aseguro que allí el matrimonio tiene un significado especial: el matrimonio como Dios manda, conduce a la exaltación en el reino de los cielos.

Desde el Antiguo Testamento se enseña la importancia de la familia; la lógica humana limita el matrimonio ‘hasta que la muerte les separe’; pero la lógica de Dios dicta que el matrimonio es eterno, que la familia fiel al legado de Cristo vivirá en la eternidad junto a Él. Las doce tribus de Israel tenían trasfondo familiar; eran los hijos de Jacob, llamado Israel por el mismo Dios. Y al final de las Escrituras se ratifica el futuro de las familias. En Apocalipsis 21:10-12 se describe la Jerusalén celestial:

“…Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, teniendo la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal. Tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres inscritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel...”

A los que se salven se les asignará una de esas 12 familias; ya por herencia genética (los judíos fueron desperdigados por todo el mundo), ya por adopción a través de la sangre de Jesús. Contra ello no podrán prevalecer ni quienes enfrentan el Proyecto del Hogar fijado por Dios (bajo dominio de bajas pasiones: homosexual o hetero), ni por el humanismo anticristo, (seudociencia). Quien fomente, propugne, defienda y/o justifique por cualquier medio humano un proyecto de familia diferente al que determinó Dios, deberá pagar un alto precio de punición. A mí se me mostró esa zona de castigo; y no me cansaré de advertir de ello, aunque esté dando voces en un mundo de sordos y burladores.

Se intenta desvirtuar el valor social de la familia convencional: padre, madre e hijos, por el alto índice de malos tratos, divorcios, y homicidios. Se acude a esta realidad para convencer que la sociedad tiene el derecho a optar a la familia por una vía distinta y más segura. Es como el chiste que dice que un hombre, al hallar a su mujer con otro sobre el sofá de su casa, vio como solución tirar el sofá por la ventana.

La familia no falla porque el proyecto del hogar de Dios (matrimonio hombre-mujer) falla; sino porque hombres y mujeres se han apartado de Jesús, quien dijo en Jn 14:6

“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”

La vida enseña que la seguridad económica no es el camino, pues muchos matrimonios fallan a pesar de tal seguridad. El humanismo tampoco es el camino, pues también fallan matrimonios en que ambos son seguidores de esta corriente. Tampoco lo es la familia monoparental; aunque muchas madres irresponsables piensen lo contrario, al niño le representa un trauma, y hasta un dolor, el crecer y ver que no es como otros niños, que van a parques de atracciones, cines, playas, etc, con sus padres y madres; que hablan de las cosas que hicieron el finde junto a sus padres o con abuelos maternos y paternos. 

Y por supuesto, tampoco es el camino la unión homosexual, pues la estadística dice que muchas de estas uniones se han roto ya; para nada son más sólidas que los matrimonios convencionales.

Cada domingo veo en mi iglesia a los matrimonios con sus hijos; su unión se sostiene porque ellos están con Jesús, y Jesús con ellos. Jesucristo es la sustancia aglutinadora de la familia; y el día que una pareja logre ver esto, ha alcanzado el 90% de la salvación familiar eterna.

Solo la obediencia a Cristo salva a la familia; solo el trasmitir a los hijos la moral y cívica legada por el Salvador de la humanidad, salva a la familia. Solo el orden, los principios morales, el respeto, y el amor consolidados en la obediencia por fe a Jesús de Nazaret, puede lograr familias felices.

Lo contrario a esto es sembrar en campos de error; y los campos de error, por mucho abono que se le echen, solo darán siempre frutos del error. El Señor nos dijo como hallar el camino del éxito seguro en Jn 10:9:

“Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.”

Tener familia fuera de Su vía no abre Su puerta ni llevará a pastos; no hay más caminos. Ni San Antonio, ni seudociencia, ni ser liberales, ni unión homosexual; solo la ley del matrimonio establecida por Dios, y ratificada luego por Jesucristo.

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MATRIMONIO GAY: EL PELIGRO QUE SUBYACE.

noviembre 23, 2012
23 de noviembre/2012
El 6/11/2012 se aprobó el decreto que constitucionaliza el matrimonio homosexual. Dicen 8 ‘señorías’ que es compatible con la Constitución española. Los 3 jueces que votaron en contra no se imaginan la carga de pecado que se han quitado de encima con el valiente hecho de haberse negado a levantar trincheras frente a Dios, cuyas leyes eternas se dieron a la primera pareja humana hace algo menos de 6 mil años.
Tal decisión pone fin a la incertidumbre jurídica que rodeó en los últimos siete años la reforma que el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero provocó en julio de 2005, recién llegado este al poder. Su ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar fue el brazo ejecutor de las 18 palabras que forzaron el Artículo 44 del Código Civil:
El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o de diferente sexo
Así, España se convirtió en el 3er país de la Unión Europea en legalizar lo que Dios condena explícitamente: la homosexualidad. Desde entonces se han celebrado unas 22.000 bodas homosexuales… menos de un 2% del total de bodas efectuadas en el territorio nacional.
El Tribunal Constitucional alegó no ver nada que impida incluir a la unión entre personas del mismo sexo dentro de la protección que dispensa el artículo 32 de la Carta Magna, según el cual: “el hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica“.
Sin embargo, el artículo 32 es diáfano: ‘jurídicamente solo se puede contraer matrimonio entre un hombre y una mujer‘. Al parecer de sus señorías, si menos del 2% de la población reclama el derecho a recibir aplauso por sus inclinaciones, aunque se opongan al artículo 32, es legal alterar la letra de ese artículo de la Constitución, que rige al 100% todas las personas jurídicas.
Si la Constitución lo deja bien claro: ‘matrimonio entre hombre y mujer‘, al decidir el Tribunal Constitucional que también lo es entre ‘un hombre y otro hombre o una mujer y otra mujer’, alteran en toda regla la propia Constitución, que dicta que solo puede ser reformada mediante el artículo 166 de la CE: ‘su reforma se ha de ejercer en los términos recogidos en los apartados 1 y 2 del artículo 87′. Sus 8 señorías pueden alegar incluso hasta miopía congénita si les place, pero lo cierto es que alteraron el espíritu de la Constitución con alevosía y ensañamiento.
Se llama matrimonio a lo que no es, con el único objetivo de torpedear en su línea de flotación el mandamiento de Dios que regula la única posibilidad biológica de la multiplicación de la especie. ¡La única! Le pese a quien le pese. Otra cosa sería que un hombre fuera capaz de ovular y su óvulo pudiera ser fertilizado por otro hombre; o su contrapartida: que una mujer pudiera ver como su óvulo es fertilizado por el semen de otra mujer. Hechos imposibles, por antinatural.
Ya no basta ofender a Dios en privado (pese a que Su ojo todo lo ve); se necesita el aplauso de la sociedad, y esta, cada vez más enfrentada a su Creador, se lo da. A partir de ahora, lo que antes significaba una cosa pasa a significar otra, porque así lo exige una minoría y punto. Yo estoy seguro que, más allá de esa indigna escaramuza legal, la mayoría de los españoles no aporta sus manos a ese aplauso. Y, créanme, es lo más inteligente.
¿Que lo dice la ley? No vale de argumento; también hubo leyes que prohibieron a negros subir al autobús. Y otras que autorizaban el quemar en la hoguera a quien negara que la Tierra fuera el centro del universo. Las malas leyes de Hitler también fueron cumplidas. La ley humana podrá justificar todo lo que pretenda, e incluso intentar legalizarlo ante el mundo, pero no ante Dios si Él se opone a tal legislación. Y eso ocurre con el matrimonio gay: jamás podrá ser legal ante los ojos de quien juzgará al mundo con leyes que penalizan la unión homosexual, el adulterio, la prostitución, y todo tipo de fornicación; o sea: todo sexo fuera del matrimonio, tal cual Él lo estableció.
Las ilustrísimas que votaron a favor de esa relación proscrita, lo han hecho en la perspectiva de lo políticamente correcto, violando los principios de la moral y cívica cristianas reglados por Jesucristo. Se dejaron arrastrar por el tsunami ateísta que devasta la Rectitud desde hace algunas décadas, cada vez con más intensidad, vulnerando leyes selladas a perpetuidad con la sangre del sacrificio del Señor en la cruz.
Sabiendo que Jesús sentenció:
El buen hombre del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el mal hombre del mal tesoro saca malas cosas. Mas yo os digo, que toda palabra ociosa que hablaren los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. [Mat 12:35-36] “,
Así, queda escrito en el Libro de Dios que Ocho jueces + todas las personas favorecidas por su fallo, + todos quienes lo aplauden, eligieron quebrantar el decreto divino y eterno (para siempre) del proyecto del hogar que el Creador legisló en Gén 2:24:
Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”.
Ninguna ley humana, sin importar el nivel jerárquico de los implicados, tiene poder legal ante Cristo para alterar uno solo de sus mandamientos. ¿Podrá engañar el hombre a Dios? ¿Podrá de alguna forma subordinarse a su lógica de la conveniencia para justificar el pecado? Les aseguro que no; doy testimonio de que hay un sitio terrorífico, tenebroso y lúgubre, para los violadores de los mandamientos divinos. Yo fui llevado a allí en la madrugada del martes 13 de septiembre del 2011, y aun hoy, más de un año después, no me he logrado reponer de lo que entonces viví.
Y declaro que aquello es tan inmenso como ningún hombre conoce. Aunque a veces el Señor lo muestra a algunos para que den testimonio de lo que espera a los rebeldes, solo deja ver un área, y luego lo vuelve a cerrar. No hay un sitio en el planeta: teatro, zona deportiva, colosales escenarios, que logre albergar tanta gente junta como esa zona de sufrimiento, angustia y dolor, dispuesta para asesinos, fornicarios, y rebeldes en general. Y la homosexualidad es un tipo de fornicación, por tanto es inexcusable ante Dios: el pecado que más le ofende, después del crimen. Nos legó el relato de Sodoma y Gomorra, y doy fe que es verídico. Allí están y estarán todos los que fueron, son, y serán rebeldes a Él, muriendo sin aceptarle:
Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. [Apo 21:6-8]
Doy fe que en ese sitio coincidieron, coinciden, y coincidirán, reyes, presidentes, ministros, gobernadores, jueces… todos los que de una forma u otra, teniendo capacidad de influir sobre decretos humanos decidan (o hayan decidido) legislar cualquier disposición contraria a la ley dada por el Hijo de Dios. Y también que fue, va, e irá allí al morir, tanto cada persona que viviera o viva según leyes antiCristo, como quien las aplaudió o aplauda, si mueren sin arrepentimiento y bautismo. Ningún juez humano tiene poder para liberar de las exigencias establecidas en los mandamientos de Dios.
Jesús lo dejó bien claro en dos versículos repetidos en Luc 11:23 y Mat 12:30:
El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.”
Jesucristo fue hecho hombre y enviado a instruir al mundo sobre una Constitución Universal que no admite reformas ni evoluciones en los tiempos. Y aunque hay personas que piensan que ‘los tiempos modernos no deben medirse con relojes viejos’, deben saber que el dueño del tiempo no da otra opción que la obediencia a Su Ley. Su Constitución regula el comportamiento humano para todo el planeta; incluyendo la Sagrada Ley que dicta que el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer. Respecto a la familia, será la única ley válida hasta la llegada del Juicio Final; y todo el género humano (incluyendo jueces, por supuesto) será juzgado por ella. No puede ser de otra forma porque, ¿cómo se va a contradecir Dios juzgando de forma distinta, según el momento histórico de cada generación? Los hombres alteran legislaciones según intereses; Dios no. La Ley que calibrará a todos es inquebrantable, intocable, e inexorable desde el principio de su fundación.
Así que sus señorías antiCristo darán cuenta por la posición adoptada; habrá un día en que sabrán que su imperio no es reconocido por Dios si no ejercen justicia fundados en los mandamientos divinos. Y los aplausos contra la ley de Dios, idem. La gloria de hombres que alcancen en esta vida jamás podrá eximirles de tener que dar cuentas ni de ser a sí mismos juzgados por el Señorío Divino, la única autoridad reconocida por Dios: Jesús de Nazaret, el Juez que vendrá.

El dolor herirá a cada persona que muera sin arrepentirse ni bautizarse según decreto de Jesús (bautizado con 30 años, no recién nacido): el de la salvación. Si eligen arroparse en leyes humanas que dan rienda suelta a inclinaciones, sabiéndolo o no, se hacen a sí mismos agentes de satanás. Quiéranlo o no, con su actitud se harán representantes de ese ser ya condenado, que influye en la conciencia de las personas de múltiples maneras (el sexo no es la única) para atraerles a su misma condenación. Quien no acepte el legado de Jesús, no podrá abrazarse al premio de su promesa; de modo que será abrazado por aquel opositor a quien se sometió por propia voluntad.

Y ello acarreará el llanto y el crujir de dientes; yo estuve allí y pude verlo. Cuán tenebroso no pueden imaginarlo ni cuán amplio y terrorífico son capaces siquiera de suponer. Si lo supieran, no dudarían ni un segundo en volver atrás, llorar el perdón al perdonador, bautizarse en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espítiru Santo, y hacer compromiso serio de obediencia y sumisión a Sus leyes.
Y ojalá lo hicieran en esta vida, porque en la otra pasarán mucho tiempo purgando pecados; solo el Señor sabe si su misericordia les alcanzará cuando Él regrese para juicio, dándoles otra oportunidad. ¡Esta vida es la etapa de las oportunidades seguras! Y eso es válido tanto para los jueces del antiCristo, como para cualquiera que se ría de lo legislado por Dios. Este tiempo debe aprovecharse bien, pues luego será tarde, porque: ¿quién conoce su fecha de caducidad? ¿Qué pasa si se nos llama esta noche o mañana? El esfuerzo por la Rectitud es eterno y conduce a la buena eternidad.
Arrepentimiento, bautismo para el perdón de los pecados, y compromiso de fidelidad a las leyes de Dios. Esa es la única vía para homosexuales y etéreos que atenten contra los Mandamientos divinos; es la única opción para no sufrir junto a los que murieron, mueren, y morirán, siendo enemigos de Jesús. Y pueden dar por seguro que eso no podrá alterarlo, ¡ni un milímetro!, ningún juez ni alcurnia humana alguna.
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LOS 3 REINOS DE GLORIA

enero 18, 2012

Enero 18/2012

En el mundo, menos de la tercera parte de la población mundial, menos de dos mil millones de seres humanos, confiesan a Cristo. Y esa porción aun se divide más en cientos de confesiones cristianas distintas; sin embargo, todos dicen que son la iglesia verdadera. Eso nos lleva a dos interrogantes:

1- ¿Cuál es en realidad la iglesia verdadera?
2- ¿Por qué se han separado y distanciado tanto unas de otras?

La 1ª cuestión se zanja rápido: La auténtica da fidelidad absoluta a las ordenanzas, instrucciones y consejos de Jesús de Nazaret. Y quisiera repetirlo: funde, clava, y suelda cada palabra de Cristo en el corazón de cada feligrés. Si se hace así, si ante cada acto uno se pregunta ‘¿Cómo actuaría Jesús en esta situación?’, el corazón dará siempre la respuesta adecuada. Cada iglesia que fije este concepto en cada uno de sus miembros, podrá decir al menos que no es infiel al Señor. Ese es el principio de la fe.

La 2ª cuestión, el por qué de tanta división, está atada al concepto anterior, pues se divide al fallar la obediencia a la Palabra original, por el afán de gloria de hombres contra la que siempre alertó Jesucristo. El poder jerárquico, como aberrado semen del antiCristo, fecunda a la iglesia con tres fetos ominosos: egolatría, soberbia, y vanidad; tres eslabones inseparables que darán vida a la cadena que enyugará a todo embarazado, desde su propio cuello, hasta el grillete del diablo.

La Palabra de Dios es siempre la misma; son los hombres quienes la alteran según su propia excusa. Y tal justificación humana, a conveniencia, crea las corrientes separatistas del río de Dios, desmembrándolo y debilitando la eficacia del Evangelio.

Llegados a aquí, el Señor lanza la primera reprimenda:

Sed unos; y si no sois unos no sois míos.”

Hay iglesias que no creen en el Espíritu Santo, aunque sus propias Biblias testifican de Él. Y hay iglesias que llaman ‘padres’ a sus pastores, yendo contra el mismo Jesús:

Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos.” [Mat 23:9]

También hay iglesias que almacenan joyas, obras de artes y patrimonio inmobiliario, y que además accionan en bancos mundanos, pese a otra instrucción del Señor:

No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. [Mat 6:19-21]

Hay iglesias, de distintas confesiones, donde los pastores se afanan tanto en el dinero que olvidan Su ordenanza prioritaria, dada en Mar 16:15:

Y les dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura“.

Jesús nos legó un manual de Instrucciones perfecto para que lo siguiéramos tal cual, pues Él mismo era el Espíritu de la letra, por orden del propio Dios. Así que no hay necesidad de enmiendas, sino de la Restauración del Evangelio original. Sin embargo, muchos no dudan en alterar la letra de origen divino, mediante teología corruptible.

Ahora bien, sobre el Plan de Redención de Cristo, Él mismo dice:

Mediante la redención en la Cruz del Calvario, ejecutada a favor del género humano, se lleva a cabo la resurrección de los muertos. Y la unión del espíritu y el cuerpo es lo que da lugar al alma humana.”

Así, la resurrección de los muertos es Plan de Dios: cada alma redimida ocupará el sitio que le corresponda en los distintos reinos de gloria diseñados desde el inicio de los tiempos. Por eso Él dice, en Mat. 16:27:

“Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según sus obras.”

O sea, según nuestras obras, ocuparemos un reino. ¿Y cuántos reinos serán? Pablo lo aclara algo en 2 Co 12:2-4 :

 Conozco a un hombre en Cristo,  que hace catorce años  (si en el cuerpo,  no lo sé;  si fuera del cuerpo,  no lo sé;  Dios lo sabe)  fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables, que al hombre no le es lícito expresar.

Ese ‘3er cielo’ es la clave: representa al Paraíso, uno de los Reinos de Gloria  al que podrán acceder solo quienes se hayan purificado para vivir en la presencia del propio Dios. Pero si hay un 3º, entonces también hay un 2º y un 1º.  ¡Tres Reinos! ¡Los ‘cielos‘ de los que tanto habló Jesucristo (“el reino de los cielos”). Cada uno con su propia y legítima ley:

En otro artículo se describirá mejor esto de “el reino de los cielos”, los 3 cielos, de los cuales el Paraíso es el de menor nivel de gloria. ¡Imaginen la gloria de los otros dos! En general, la porción de gloria recibida dependerá del juicio final. Por eso es que Jesús dice en Apo 2:23:

“Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras.”

Especificado luego en Apo 20:13:

“Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.”

Esos serán los 3 Reinos de Gloria Celestial, los 3 cielos, según nivel espiritual. El Celestial es el reino de la pureza; pero habrá dos más, que aunque serán de gloria, no serán celestiales. Veamoslo uno a uno:

CELESTIAL: Este reino tiene 3 subniveles: el Paraíso al que fue llevado Pablo (3er reino), es el de menor gloria de los tres. Son los que recibieron el testimonio de Jesús, creyeron en su nombre, y fueron bautizados según lo fue el mismo Hijo de Dios, guardando luego sus mandamientos con fidelidad; las espigas que dieron 30, 60, y 100 granos por semilla (Mat 13:3-8).

Son quienes vencen por FE y son sellados por el Santo Espíritu de la promesa, que el Padre derrama sobre los justos y fieles. Serán sacerdotes según el orden de Melquisedec, con sus familias; hijos de Dios hallados aptos para habitar aquí, vivirán su inmortalidad junto al Padre y al Hijo por toda la eternidad… porque cumpliendo con la ley celestial establecida, reciben la Plenitud de la promesa. Según su gloria podrán tener el mismo cuerpo de carne y huesos que Cristo tuvo en su resurrección, declarado en Luc 24:39:

“Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad y ved,  porque un espíritu no tiene carne y huesos como yo tengo.”

Y quienes no puedan ser santificados por esta ley celestial, que es de Cristo, deberán heredar otro reino. Quien en su juicio final no haya sido hallado obediente a la ley celestial, no podrá soportar la gloria celestial y por tanto, deberá ocupar un 2º reino, con menos nivel de gloria, que es el siguiente:

TERRESTRE: A este reino irán aquellos cristianos que no fueron valientes en predicar el testimonio de Jesús. También los que murieron sin Ley, y los espíritus que al morir contra la Ley, fueron encerrados en prisiones espirituales, a quienes el Hijo visitó y predicó el Evangelio; los que no recibieron el legado de Jesús en la carne, pero luego lo aceptaron estando muertos y al final, hallado aptos para vivir en este reino. Más las personas honorables de la Tierra, que se dejan cegar por las artimañas mundanas. Al final reciben una porción de la Gloria de Cristo, su presencia, pero no de la Plenitud del Padre, a quien no verán jamás, pues quien no haya obedecido la ley celestial no puede soportar Su gloria, y deberá someterse a este 2º reino.

De la misma forma, quien no sea considerado obediente a la ley del reino terrestre, no podrá resistir la gloria establecida para ese sitio y no tendrá cabida en él. Entonces, el único sitio que quedará disponible será  el 3º y último reino de gloria:

TELESTIAL: Son los que no aceptaron el Evangelio de Cristo, pero no negaron ni blasfemaron contra el Espíritu Santo. Son las personas que, habiendo muerto en pecado van al infierno, y no serán redimidos de satanás sino hasta la última resurrección, cuando el Señor Jesucristo haya cumplido su obra y comience el juicio. Son aquellos que, habiendo padecido tormento, durante un tiempo que les parecerá eterno, finalmente doblarán su rodilla y confesarán reconocer en Jesús al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

Serán considerados aptos para habitar este 3er y último sitio de Gloria… pero no en la presencia de Dios ni del Señor Jesús, sino que recibirán una porción de gloria en el espíritu, bajo el gobierno del Espíritu Santo. Serán escogidos entre aquellos que pagan con mucho dolor sus pecados en la carne: fornicarios y lascivos en general (adúlteros y homosexuales), mentirosos, hechiceros, vanidosos, inmisericordiosos, vengativos, usureros, etc. Los pederastas y asesinos lo tendrán muy difícil para evitar ir a los abismos del infierno, junto a satanás y sus ángeles. En realidad, muchos deberán oír su sentencia condenatoria eterna: punición en el 4º reino. Solo Jesús decidirá quienes tendrán que sufrir eternamente en ese lugar de desesperación y dolor.

El reino Telestial será el más habitado; serán como granos de arena en las playas. Y todos habrán doblado su rodilla ante Jesús para lograr entrar. En general, toda la humanidad será vivificada en su tiempo de juicio; allí se asignará a cada cual el lugar que le pertenezca según los actos realizados durante su vida en la carne. Y muchos de ellos, al no poder heredar un reino de gloria por no haber obedecido las leyes que conducen a estos reinos, deberán heredar otro sitio en un reino que no es de gloria.

Ya que no quisieron ajustarse a la ley de la gloria, deberán ser sometidos a la ley no de gloria, la del reino de satanás. Por no haber aceptado la promesa de Jesús, serán entonces esclavos de aquel por quien sí decidieron optar. 

Todas estas cosas sucederán, pero pertenecen a un futuro indefinido que solo Dios sabe a qué tiempo corresponden. La cuestión es: ¿Estaremos vivos cuando Jesús regrese a juzgar?

No lo sabemos, pero sí que somos vulnerables y que algún día esta carne morirá. Cualquiera puede ser llamado dentro de un rato, mañana, el mes que viene o un año próximo o lejano. Así, hablemos de presente: hasta que Jesús venga a establecer el Plan de Dios, solo hay dos reinos: el Paraíso e Infierno, explicados muy bien en la parábola del rico sin nombre y Lázaro, el mendigo, en Luc 16: 19-31.

El Paraíso es un sitio de perfección donde, por ley de Dios, no habitará corrupción; de modo que el cristiano que muera en algún pecado deberá esperar donde quepa la impureza. Y ya que no supo someterse a las condiciones de la Promesa, deberá hacerlo a aquel que logró encadenarles a la antipromesa. Y eso será hasta que Cristo torne y asigne en juicio el reino que corresponda según considere. No habiendo pecados pequeños, sino el concepto general de desobediencia, a Jesús habrá que esperarle allí. Y, ¿de cuánto tiempo hablamos?

Pues la ortodoxia judía, basada en Sus Escrituras, recogidas con celo desde Moisés, dice que estamos en el 5772, o sea, a finales del sexto milenio. Y si Cristo viene en el séptimo milenio según 2Pe 3:8:

Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.”

Así, lo del “día del reposo del Señor’, el séptimo, que vendrá Jesús a establecer ese reposo definitivo, se correspondería al principio del 7º milenio. De modo que la humanidad probablemente tendrá que esperarle aun algo más de dos siglos… muchos bajo el tormento de satanás. ¡Es la realidad que enfrentamos!

Jesús prometió que todo el que le confesara sería salvo, pero no que inmediatamente. Hay casi 50 versículos de Él que advierten sobre la etapa de castigo. Ej Apo 3:19:

Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.”

Es la perspectiva que ninguna iglesia debate, pues a satanás le interesa una iglesia tolerante y autocomplaciente, sumida en su nirvana; adormecida como si le hubieran suministrado un opiáceo. Y así es en efecto, con los dardos del enemigo de Dios, cuyas puntas son previamente humedecidas en la miel de la gloria de hombres. Una iglesia autojustificada en la falsa ‘paz’ que reina hoy en la mente de muchos líderes cristianos que ignoran con premeditación que Jesús dijo en Luc 12:49-53:

Yo he venido a prender fuego en el mundo; y ¡cómo quisiera que ya estuviera ardiendo! Tengo que pasar por una terrible prueba, y ¡cómo sufro hasta que se lleve a cabo! ¿Creen ustedes que he venido a traer paz a la tierra? Les digo que no, sino división. Porque de hoy en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres. El padre estará contra su hijo y el hijo contra su padre; la madre contra su hija y la hija contra su madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra.”

Y en efecto, el mundo está ya ardiendo, pero la iglesia no quiere enterarse. ¡Chis!, no la despierten… no sea que a papá diablo le moleste y haga pupita.

¡Dios nos pille alineados en fidelidad a Cristo! Yo al menos lo intento; sí que lo intento. Me juego, nada más y nada menos, que un sitio en la eternidad. Y mi espíritu y mente solo buscan el de la Gloria Celestial; en los otros ni pienso.

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LEYES ANTICRISTO PARA OLVIDAR.

noviembre 25, 2011

Noviembre 25/2011

A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición: escoge pues la vida, para que vivas tú y tu simiente…” [Deu 30:19]

España comienza una nueva etapa política; espero de corazón que el nuevo gobierno sea más racional con las leyes que se emitan a partir de ahora. Con mayor ilusión aun cuento horas y minutos hasta que se deroguen leyes erróneamente ‘sociales’, como la del matrimonio homosexual, la educación para la ciudadanía, y la del aborto.

Sin caer en política [para mí ninguna es efectiva si no se basa en la Moral y Cívica de Cristo o se avergüenza de Cristo], cuento con que el nuevo Consejo de Ministros sea más racional, y que a lo malo no le llame bueno, ni a lo incorrecto, correcto. ¡Ojalá la Regencia de España hincara sus rodillas y orara a Dios rogando sabiduría, antes de emitir alguna ley! Estoy seguro que mejor nos iría a todos.

La irracional ‘Educación para la Ciudadanía’, no educa, sino corona la impudicia; es un plan que, rigiendo la voluntad del niño, logra que ya adulto viole sin pudor cada ley instituida por Dios. Un estatuto creado en la propia caldera del antiCristo, con el fin de extirpar del hombre su sentido de compromiso con el Creador. Y el semen gestor fue la teoría atea por antonomasia: la evolución de las especies de Darwin.

Una vez amoldados a la idea del azar, el no-proyecto en la vida, y el ‘no hay Creador controlador’, se induce que lo racional es: ‘vive la vida según tú mismo’. Sin embargo, no hay azar en la mente del diablo; sino propósito: ¡Poseer el alma humana!

Satanás actúa con poder sobre seres del mismo sexo para que violen la ley de Dios que pena la homosexualidad. Es antinatura hablar de matrimonios Gays. El fundamento del matrimonio es la familia. Solo un padre, una madre, y los hijos garantizan la sociedad; sin partos, la raza humana deja de ser. Los 23 cromosomas aportados por el padre, son genéticamente distintos a los 23 de la madre; y los 46 invisten la impronta genética (imprinting), una característica química indispensable para la fecundación. El imprinting genómico expone la imposibilidad real de que dos seres de igual sexo generen hijos; así que, si quieren meter el jeep en el barro, llámenle unión concupiscente, lasciva o lujuria, pero no matrimonio.

La ley del aborto, exhibida como un logro, es en realidad brutal; su trasfondo es la maldad, pues no tiene en cuenta el derecho a nacer del nuevo niño. Y además egoísta, pues solo busca que predomine el placer sexual sobre el derecho infantil.

El término ‘masa informe’, usado por abortistas, para justificarse [que no médicos], es válido únicamente si en un matrimonio normal, por razón patológica, el cigoto solo contiene cromosomas masculinos o femeninos. En tal caso no hay embrión; el embarazo concluye en una mola o un teratocarcinoma, ‘una masa carnosa e informe’ que aparece a veces en la matriz, dando apariencia de embarazo. Pero en ese caso no hay aborto, pues no hay feto; solo se extirpa una anomalía orgánica.

En realidad, la genética desmiente la legalidad del aborto: El proyecto de individuo se manifiesta ya en cada embrión de ser vivo. El diseño para lograr la individualidad del hombre se palpa en el soplo mismo de la concepción. Desde que un espermatozoide fecunda un óvulo se fragua un nuevo ser, técnicamente llamado cigoto. Ese individuo microscópico ya contiene su genoma completo, distinto a sus padres. En cuanto contactan las membranas del espermatozoide y del oocito, corre el programa de la existencia diseñado por Su programador: Dios; se desencadenan una serie de eventos preconcebidos por el Creador para generar, desarrollar, y mantener vida.

Ese programa arranca y organiza los pronúcleos masculinos y femeninos, duplica los cromosomas, ordenándolos en un sitio específico, e inicia la difusión celular. Las 2 células iniciales o blastómeros, pasan a ser 4, luego 8, y así sucesivamente, hasta formar el embrión que seguirá desarrollándose hasta que nazca la criatura.

Y ya en ese cigoto en estado de pronúcleos hay expresión de genes propios del embrión. Ej: la expresión del gen SRY, cromosoma Y, inicia la determinación sexual masculina. A partir del día seis de desarrollo embrionario, otros dos factores; BMP4 y BMP8b, dan al ectodermo la capacidad de producir las células germinales que fijarán el sexo del nuevo ser. O sea: explosión de vida con identidad sexual.

El día 14 ya hay epiblasto, hipoblasto, y lámina precordial en la ‘ya’ porción cefálica, la cabeza del embrión. Al concluir la 2ª semana, hay un cráneo infantil en ciernes. La cresta neural dará lugar a células de Schwann, meninges, melanocitos, médula de la glándula suprarrenal y/o huesos. Al final del 1er mes se crean cavidades de órganos tales como pulmones; el cordón umbilical fijará el embrión infantil al saco vitelino, y se iniciará un proceso vertiginoso e imparable de órganos, y sistemas metabólicos del bebé. Es una conclusión científica del Manifiesto de Madrid, de marzo/2009, firmado por más de 3000 investigadores españoles.

Luego, no estamos ante una ‘cosa’, pues una cosa no tiene orden genético ni sexo. La ética médica, el conjunto de reglas y principios morales que regulan esa actividad profesional, fueron concebidos para la salvación de vidas, no para el asesinato.

El famoso genetista y pediatra francés, el Dr. Jerome Lejeune, descubridor de la trisomía 21 del Síndrome de Down, afirmó: “el embrión es la más indefensa de todas las criaturas”.

Extirpar embriones no es propio de la ética médica, por mucho que obtusos políticos y depredadores clínicos se empeñen en justificarlo. Es asesinato, y todos sabemos que el crimen está penado por una Ley Orgánica; ningún apartado de esa Ley lo justifica.

Pero, aun más allá de eso, el aborto es antípoda a Dios; una ofensa directa al dador de la vida. Todo el que defienda o propugne la cruzada abortiva, puede estar convencido que tendrá que dar cuentas ante un Juez que no juzgará desde el estamento humano, sino desde una Legislatura vigente desde el principio de los tiempos.

Aun en los casos más críticos, debe aceptarse con resignación la nueva criatura. ¿Acaso algún padre contrata a un asesino para que mate a su hijo después de quedar tetrapléjico en un accidente? ¿No enfrenta la situación con valor y entereza? No hay ni una sola justificación para alterar el significado etimológico de ‘homicidio’.

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MAPA, PAMA, Y NIÑOS LIGH.

marzo 7, 2011

Marzo 4/2011

Hoy me he enterado, a través del TV, que pese a haber aprobado todos los exámenes con buena nota, se negó la titulación a dos alumnas de una escuela secundaria en Las Cabezas de San Juan, Sevilla. Motivo: la objeción de conciencia de la asignatura “Educación para la Ciudadanía”, que atenta contra su fe cristiana.

La Inspección General de la Consejería de Educación de Andalucía emitió en 2007 una resolución que permitía obtener el título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) con notas de un uno sobre diez en Física, Matemática u otras asignaturas, si se aprobaba el resto; sin embargo, se negó en este caso por no cursar Educación para la Ciudadanía en 3º de ESO ni Educación ético-cívica de 4º, pese ha haber logrado buena calificación en todas las asignaturas comunes a la Unión Europea.

O sea, el gobierno español activa la KGB escolar con toda su artillería, para amparar lo antinatural del 3er sexo y defender la bandera multicolor, coartando con tal acción la potestad de los padres a instruir sus hijos en preceptos cristianos si lo consideran oportuno. Una flagrante violación de los derechos humanos; ¿o solo es humano el homosexual?

¿Dónde está la ‘tolerancia’ proclamada desde las azoteas? ¿Qué sucede en España? El único rédito de la asignatura Aído’ es hacer bailar al son de la trompeta gay; no hay ni un solo sustento académico. Obviamente, la decisión de dejarlas sin título no fue escolar, sino política. Los largos tentáculos de sus señorías ateas demuestran su capacidad de influencia incluso sobre el Tribunal Supremo, que en 2009 determinó inobjetable que alguien decidiera no seguir el ritmo impuesto por invertidos sexuales.

El consejero andaluz de Educación, Álvarez de la Chica, respaldó a la Dirección de la Secundaria y ha dicho que ‘la ley hay que respetarla’. Sin embargo, no se respetó en los ERES ilegales de Andalucía, una vergüenza que pica y se extiende, salpicando ya a cerca de un centenar de socialistas and amiguetes.com. La moral y cívica de la honestidad propugnada por Cristo se sacó de las aulas para poder trampear y mangar sin confrontación de conciencia; en cambio se declara sagrado cada icono gay.

 Olvidan que en la actualidad está aun vigente una fuerza jurídica que se saltan a la torera cada vez que les conviene. Es la que aparece en el Art. 264, conforme a la Ley 23.264, que establece la patria potestad como una institución destinada a la protección e integridad del hijo menor:

“La patria potestad es el conjunto de derechos y deberes que corresponden a los padres sobre las personas y bienes de los hijos, para su protección y formación integral, desde la concepción de éstos y mientras sean menores de edad y no se hayan emancipado”.

Imagino a la ex-ministra Bibiana Aído, valedora del yerro abiológico, glosando al consejero: ‘Si no las suspendes, nos comerá el coco de la derecha; será su victoria‘. Y así fue: la suspensión se oficializó para ‘que no sentara precedentes‘… aunque se violara la patria potestad establecida en la Constitución Española.

Así prevalece aun  la propugna zurda, yendo contra derecho, abatiendo la ética inculcada por padres que deciden trasmitir a sus hijos los mismos valores que ellos a su vez habían recibido, y que antes acogieron todos sus ancestros. Estamos ante un estado totalitario, y stalinista que, como ayer en la Unión Soviética [y aun hoy en cada país comunista] instaura el capricho a grito republicano, aunque cada día sus líderes acudan al Parlamento y a los medios de comunicación, proclamándose a sí mismos como ‘precursores de la democracia’.

¿Por qué no lo someten al escrutinio público? ¿Por qué insisten en mirar hacia el techo mientras las asociaciones pro familia protestan en las calles? El lobby político español en el poder se aferra con obstinación a la impureza del óxido, ancorado aun en las ruinas abismales del sombrío trasatlántico marxista, persistiendo con capricho mohoso en el toque de arrebato de la Internacional:

No más salvadores supremos,
ni César ni burgués ni Dios.
Nosotros mismos nos haremos,
nuestra propia redención
.”

La exministra Aído, hoy relegada a secretaria de Estado de Igualdad, miente sobre el proyecto de educación sexual gubernamental, al negar el martes pasado el anunciado nombramiento de agentes sanitarios para impartir formación sexual en los colegios:

ni el anterior Ministerio de Igualdad pretendía ni el actual Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad pretende nombrar ni a maestros ni a agentes sanitarios, ni por tanto contempla ninguna partida presupuestaria específica para tal fin»]

Pro abortista, pro homosexual, e inflexible antiCristo, achacó la acusación ‘a falta de rigor’ e ‘información no contrastada’; lamentando ‘la enorme diferencia existente entre lo que imaginan y dicen, y la verdad’, aludiendo a las medidas que aparecen en la Ley sobre interrupción voluntaria del embarazo y salud sexual y reproductiva.

Mas, la falsedad no resiste la llama de la Verdad; la candela siempre saca la escoria, pues la Ley sobre interrupción voluntaria del embarazo y salud sexua y reproductiva, se concibió como amparo explícito de la ingerencia educativa:

«Los poderes públicos apoyarán a la comunidad educativa en la realización de actividades formativas relacionadas con la educación sexual» [Artículo 10].

Además, su plan de instituir la educación sexual en el aula, desde instancias ajenas a centros escolares, se legalizó el 8 de noviembre de 2009 por el entonces Secretario General de Sanidad, José Martínez Olmos en declaración al ABC: «Tenemos que contar con farmacéuticos y enfermeros para entrar en los colegios y no cargar a los profesores con cuestiones para los que no están preparados ni formados».

Y hay algo más allá de proveer agentes directamente adjuntos a la administración: el socialismo subvenciona y alienta el adoctrinamiento sexual escolar desde colectivos ajenos al ámbito colegial. Sindicatos, partidos políticos y tropas LGTB, visitaron escuelas con total libertad, adoctrinando a menores, proveyendo preservativos, guías, y otros materiales que incitan a la práctica indiscriminada de la sexualidad.

El 20 de octubre de 2010 se nombró ministra de Sanidad a Leire Pajín, anexándole las funciones de la dislocada cartera de Bibiana Aído, y la Secretaría de Estado de Igualdad, entró en Sanidad. Ya antes, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) había presentado la campaña “Vuelta al Cole. Este curso, ¡Escuela sin armarios!”, apoyando, en el mismo corazón del sistema educativo, la inmoralidad sexual instaurada por la LOE.

Presentaron sus proyectos antipadres, recursos, y material de propaganda pro juventud LGTB, propugnando aquello contra lo que viene luchando la familia tradicional española. Y lo hicieron incluso ante agentes sindicales de enseñanza CCOO, y UGT, implicados forzosos en el proyecto antifamilia.

Se suspende a dos buenos estudiantes por el delito de ser fieles a la educación tradicional, mientras la adopción gay ve portón abierto, engordando el idioma español: la familia ahora no solo la instituye la mamá, el papá y sus hijos concebidos de forma natural. Ya existe también la figura política de ‘mapa’, en lugar de madre; ‘pama’, en lugar de padre… y los niños light, con instrucción homosexual asegurada cada vez que pillen en arrumacos a mapa-pama en el sofá, la cocina… o la cama.

Este gobierno, con su desgobierno, es el principal responsable ante Jesús por propugnar cada renglón que les dicta a sus corazones el propio antiCristo. Sus leyes están concebidas para atentar contra el legado de Dios: la familia, y Su proyecto del hogar. Como siempre, se ponen las manos en los oídos, y los pulgares en los ojos, tirando hacia delante, ignorando las advertencias:

Pero en cuanto a los cobardes, los incrédulos, los odiosos, los asesinos, los que cometen inmoralidades sexuales, los que practican la brujería, los que adoran ídolos, y todos los mentirosos, a ellos les tocará ir al lago de azufre ardiente, que es la segunda muerte.” [Apo 21:8]

Lo advierte Jesús de Nazaret, el Juez que vendrá a salvar o condenar según sea; y lo inteligente no es dar coces contra el aguijón, sino huir de él, pues quema; es llama.

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