4ª Capciosidad antiCristo que Orbita en Red. (Cont.)

julio 13, 2012

[Capcioso: (Del latín captiosus; raíz: captio = engaño) Proposición hecha para confundir o engañar a un interlocutor o auditorio]

[4-¿Por qué un gran número de cristianos siguen creyendo en el inminente fin del mundo cuando el Nuevo Testamento dice claramente que el Apocalipsis iba a ocurrir 2000 años atrás?]

Esta tergiversación se basa en la frase de Jesús (Mat 24:34, Mar 13:30, y Luc 21:32):

De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.”

En ella se fundan para decir que Jesús aseguró que el fin sería durante aquella generación, y que por tanto, al no cumplirse, la Biblia miente. Pero Jesús no se refería aquí al Apocalipsis, sino a la destrucción del templo y los sufrimientos del pueblo judío, por no haberle aceptado como el Mesías anunciado, pese a todas las pruebas en forma de milagros que les dejó.

Mateo, Marcos y Lucas, mezclan abruptamente dos asuntos diferentes en ese capítulo de la profecía. Pero si leen desde el inicio verán que primero Jesús cita la destrucción del templo de Jerusalén cuando en un ataque de vanidad sus seguidores llamaron su atención sobre la belleza del santuario. El Señor anunció lo que pasaría al pueblo judío por no aceptarle como enviado de Dios, y por desatar sobre Él toda la maldad que más tarde descargarían.

Luego cruzaron al Monte de los Olivos, frente al templo, y sus apóstoles le piden que les explique cómo será el fin del mundo; es allí donde ocurre la profecía apocalíptica. Y es allí donde les detalla las señales del fin, aclarándoles que antes de eso sería necesario que el evangelio fuera llevado antes a todas las naciones. Son dos cosas distintas. En aquel tiempo los escribas tomaban nota todo lo rápido que podían, y al parecer, al transcribir mezclaron destrucción del templo con Apocalipsis, como si fueran dos hechos inmediatos.

Su 1er vaticinio vio cumplimiento tres décadas más tarde: en el 70 dC, siendo Vespasiano el emperador, el general Tito cercó Jerusalén, destruyó el templo y masacró cada judío que topó en su camino. Se inició así la última diáspora, que concluyó al fin de la 2ª guerra mundial cuando, proviniendo de distintas partes del mundo fueron reagrupados en el Israel que conocemos hoy.

Fue esa destrucción del templo lo que Jesús afirmó que ocurriría en ‘aquella’ generación: “Les digo que no quedará piedra sobre piedra”.

El antiCristo se vale de personas de cierto nivel intelectual para confundir, presentando esta tergiversación como evidencia de que el Señor mintió… para que el mundo piense que la Biblia no es creíble, que no confíen ni en las promesas ni en las advertencias de Jesús; pero sobre todo, para que no se arrepientan ni se bauticen ni sean salvos. Sin embargo, vemos que uno de los presentes cuando Jesús habló, el apóstol Pedro, poco después profetiza con convicción en 2Pe 3:3-9:

“…en los postrimeros días vendrán burladores, andando según propias concupiscencias, Y diciendo: ‘¿En dónde está la promesa del advenimiento de él? Porque desde el tiempo en que los padres durmieron, todas las cosas perseveran así como desde el principio de la creación’… pero no olviden que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. No es que el Señor tarde en cumplir su promesa, como algunos suponen, sino que tiene paciencia con ustedes, pues no quiere que nadie muera, sino que todos se vuelvan a Dios.”

Puede verse que 2 milenios atrás Pedro ya está advirtiendo sobre los burladores de hoy. Pero en realidad las dudas ni siquiera deberían haber existido, pues el propio Jesús reveló el tiempo del fin, en el diálogo de Luc 21:7-9:

Y le preguntaron: ‘Maestro, ¿cuándo será esto? ¿Y qué señal habrá cuando estas cosas hayan de comenzar a ser hechas?’ Él entonces dijo: “Mirad, no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: ‘Yo soy’; y, ‘el tiempo está cerca’; por tanto, no vayáis en pos de ellos. Pero cuando oyereis guerras y sediciones, no os espantéis; porque es necesario que estas cosas sean hechas primero; mas aún no será el fin.”

Mat 24:14 y Mar 13:10 puntualizan más sobre el tiempo del Apocalipsis:

Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, por testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.”

¿Acaso esa generación predicaría Su evangelio en todo el mundo? ¡NO!; la iglesia recién nacía; muchas pruebas vendrían sobre ella y toda la humanidad hasta el fin que auguró el Señor. Él no dijo que vendría antes que ellos murieran, sino cuando hubiera sido predicado su Evangelio en el mundo entero. Aun hoy, no han oído hablar de Jesús cientos de millones de personas en pueblos, desiertos, y selvas del planeta. Así, está claro que, aunque las señales ya se ven, todavía no ha llegado el tiempo…

A instancias del Espíritu Santo, pidiendo yo una Palabra sobre esto, tres veces seguidas se abrió una misma página del libro de revelaciones que, junto a la Biblia convencional, constituye las Escrituras de la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El libro de Doctrinas y Convenios. Allí, en 45:16-30 Jesús puntualiza:

[Y lo manifestaré claramente, como lo manifesté a mis discípulos cuando estuve entre ellos en la carne, y les hablé diciendo: Por cuanto me habéis preguntado acerca de las señales de mi venida, en el día en que venga en mi gloria en las nubes del cielo para cumplir las promesas que yo hice a vuestros padres, pues ya que habéis considerado como un cautiverio la larga ausencia de vuestro espíritu fuera del cuerpo, yo os enseñaré cómo vendrá el día de la redención y también la restauración del Israel disperso.

Y ahora veis este templo que se halla en Jerusalén, al cual llamáis la casa de Dios, y vuestros enemigos (judíos) dicen que esta casa jamás caerá. Mas en verdad os digo, que la desolación vendrá sobre esta generación como ladrón en la noche, y este pueblo será destruido y dispersado entre todas las naciones. Y este templo que ahora veis será derribado, de manera que no quedará una piedra sobre otra. Y acontecerá que esta generación de judíos no pasará sin que se verifique toda la desolación que os he dicho acerca de ellos.

Decís que sabéis que el fin del mundo viene; y que sabéis que los cielos y la tierra pasarán; y en esto decís verdad, porque así es; mas estas cosas que os he dicho no pasarán sino hasta que todo se cumpla. Y esto os he dicho acerca de Jerusalén; y cuando venga ese día, será esparcido un resto entre todas las naciones; mas serán recogidos de nuevo; quedando hasta después del cumplimiento del tiempo de los gentiles.

Y en ese día se oirá de guerras y rumores de guerra, y toda la tierra estará en conmoción, y desmayará el corazón de los hombres y dirán que Cristo demora su venida hasta el fin de la tierra. Y el amor de los hombres se enfriará, y abundará la iniquidad. Y cuando llegue el tiempo de los gentiles, resplandecerá una luz entre los que se asientan en tinieblas, y será la plenitud de mi evangelio; mas no lo reciben, porque no perciben la luz, y apartan de mí su corazón a causa de los preceptos de los hombres.

Y en esa generación serán cumplidos los tiempos de los gentiles…”]

Hasta aquí. Es la verdad de la profecía bíblica. Ya se ven las señales dadas por Jesús… pero aun no es el fin. Como dato importante, decir que esta revelación, dada en Kirtland, Ohio, EEUU, fue registrada oficialmente el 7 de marzo de 1831, mucho antes de la 2ª guerra mundial, cuando tuvo cumplimiento esa promesa del Cristo sobre la restauración del Israel diseminado. Asimismo, algo más adelante, en el versículo 63 hay otra revelación importante:

“… oís de guerras en países extranjeros; mas he aquí, os digo que están cerca, aun a vuestras puertas, y dentro de pocos años oiréis de guerras en vuestras propias tierras…”

Esa nueva profecía vio cumplimiento 30 años más tarde, en el 1861, cuando comenzó la guerra de secesión americana. Es otra sorpresa que apoya la verdad de las revelaciones de las Escrituras.

No me cansaré de repetir que, más allá de eso, la credibilidad bíblica es visible en muchos hallazgos tardíos de la Ciencia humana… instruidos milenios antes en la Biblia. Por ejemplo:

-Siglo XX: La Ciencia descubre que los continentes tienen un subsuelo quebrado, definiendo la Tectónica de placas como causa de terremotos. 5 milenios antes Gen 7:11 instruye:

“El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día se rompieron todas las fuentes del abismo…”

Siglo XX: hallan fósiles marinos en el Himalaya (840mts); 5 milenios antes, dice Gen 7:20:

“Quince codos más subieron las aguas, después de cubrir los montes más altos.”

-Siglo XX: Descubrimiento del ADN; 4 milenios antes dice Sal 139:16:

Mi embrión vieron tus ojos; y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas.”

-Siglo XX: Se deduce que el universo está en expansión; 5 milenios antes, Gen 1: 6-7 dice:

“Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión.”

Así se inició el universo: en expansión, según la orden de Dios… y aun hoy continúa. La Biblia es creíble; y no solo eso, sino imprescindible para poder volver al sitio de donde vinimos, pues todos somos Hijos de Dios. Espíritus creados por Él, a Él retornaremos si le somos fieles; de lo contrario habrá que ir al reino de su enemigo. Y allí no hay más que dolor.

Cada cual, según su corazón, se sintonizará o con la verdad de Cristo o con la ficción que niega la evidencia que la verdad pone inexorablemente en el camino de cada persona. Y así será hasta que Jesús venga y exponga a la luz, para juicio, lo que hoy oculta cada humano.

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