Cucarachita Martina, Extraterrestres… y Transferencia Genética.

junio 30, 2011

Junio 29/2011

Hoy continuamos con el análisis del artículo pro-evolucionista presentado como ‘supuesto’ apoyo científico a la teoría evolutiva, en el siguiente link:

http://www.uruguayeduca.edu.uy/Userfiles/P0001%5CFile%5CLos%20or%C3%ADgenes%20de%20los%20eucariotas.pdf

Veamos la segunda parte del párrafo que quedó pendiente:

{… Obligó a las células a la transferencia horizontal para combatir a este nuevo veneno, el oxígeno”…}

Intentan que sea científico decir que la fotosíntesis ocurrió miles de millones de años después de la aparición de la primera vida en el planeta. La frase insinúa que para ‘adaptarse’ al oxígeno, durante más de mil millones de años, el primer procariota ‘evolucionó’ su ADN mediante transferencia horizontal de genes.

Así, si las evidencias señalaran hacia que el oxígeno estuvo presente siempre, habría que reconsiderar esa afirmación de miles de millones de años entre la aparición de arqueas y bacterias. Hecho contradictorio, pues aunque ‘arquea’ significa ‘antiguo’, en realidad, obviando la carencia de los casi diez orgánulos ausentes en arquea y presentes en el eucariota, se parece más a esta célula, que según la teoría evolutiva fue la última en ‘surgir’.

Toda confusión introducida en ciencia desaparece solo siguiendo la evidencia de laboratorio, donde ningún organismo evoluciona a ningún otro: la arquea siempre es arquea; la bacteria, bacteria; el anaerobio, anaerobio; el aerobio, aerobio; y el eucarionte, eucarionte. Jamás hay cambios genéticos en ninguno de ellos; y hay oxígeno en la cadena metabolico de arqueas, bacterias, y eucariontes. Oxígeno, azufre, fósforo, aminoácidos, azúcares, carbono, nitrógeno, metano, hidrógeno… son comunes en todo ser vivo.

Veamos:

1- Bacterias.- Las cianobacterias, “algas” procariotas, realizan fotosíntesis oxigénica… donde el agua es el dador primario de electrones, liberando oxígeno al aire.  Pero también comparten con otras bacterias la habilidad de tomar nitrógeno atmosférico, reduciéndolo a amonio (NH4+), una molécula que los microorganismos saben aprovechar. Las sulfobacterias purpúreas se caracterizan por emplear sulfuro de hidrógeno (H2S) como dador de electrones y por acumular el azufre en su interior. Este rastro pues, nos lleva hacia la presencia de nitrógeno, hidrógeno, azufre, y oxígeno desde el inicio.

2- Arqueas.- Las arqueas autótrofas utilizan el CO2 de la atmósfera como fuente de carbono. Otras usan el CO2 como aceptor de electrones procedentes de la oxidación del H2, proceso por el que obtienen su energía de modo litotrofo. Las metanógenas son microorganismos procariontes que viven en medios estrictamente anaerobios y que obtienen energía mediante la producción de metano (CH4). Si seguimos estos rastros, vemos la presencia de carbono, oxígeno, hidrógeno y metano.

3- Eucariotas.- Oxígeno presente en todas. En la fotosíntesis, durante el ciclo de Calvin, sin detallar el proceso, se genera materia orgánica (glúcidos) desde la coenzima nicotinamida adenina dinucleótido fosfato, vital en numerosas vías anabólicas, cuya fórmula empírica es C21H29N7O17P3. O sea, la cadena presenta carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno y fósforo.

Así, todos apuntan científicamente en sus metabolismos a que el oxígeno fue parte integral de la atmósfera desde el inicio. No hay ni una razón para pensar que no ha sido así siempre, pues vemos que no hay evolución celular de ningún tipo, sobre todo en procariotas, cuya enorme velocidad de reproducción posibilitaría esa prueba.

Se cumple en todo el ecosistema terrestre; no sé ya en el evolutivo planeta Yupi. La uniformidad en composición química y función de los componentes esenciales de los seres vivos, así como una serie de reacciones básicas metabólicas destinadas a obtener energía con varios métodos de alimentación, son comunes en la gran mayoría de organismos. Esa similitud indica que la vida en la Tierra pudo funcionar así desde el principio y que coexistían, todos contentos, los pro-oxígeno con los anti-oxígeno.

Todos los datos en las tres especies, señalan que el oxígeno, y el resto de elementos químicos, coincidieron desde el inicio. No apuntan a choque casual de elementos atemporales, como dicta la teoría evolutiva, sino hacia un colosal Diseño Ingeniero, un intrincado sistema Biogenético con propósito, donde todo sigue línea ejecutiva instantánea, y todos los elementos coexistirían en un mismo punto ‘X’ del tiempo.

Ignoran y/o ocultan malintencionadamente que ya había oxígeno en los organismos que ellos llaman ‘primitivos’. Ocultan que las evidencias señalan que el oxígeno, nitrógeno, y restos de gases, ya formaban parte de la atmósfera desde los inicios.

Así, lo de la transferencia horizontal de genes, para que los anaerobios pudieran vivir en presencia del oxígeno, es fábula, no Ciencia. Tal transferencia jamás ha sido vista en ningún anaerobio del planeta, pese a los millones de especies implicadas; no hay ni una evidencia evolutiva.

¿Algún microscopio ha visto tal transferencia entre individuos de distinta especie que les convierta en especie distinta? ¿Alguno ha visto que los anaerobios terminen adaptándose al oxígeno, en algún punto del planeta? ¿Ha visto alguno que un aerobio, deje de respirar oxígeno para convertirse en anaerobio?

¡No! Y no es capricho, sino Ciencia. Ese ‘NO’ lo acredita la microbiología. Jamás ha sido vista la evolución microbiana por ningún microscopio del mundo, pese a que cada día, cada microbio genera otros 20 000’’’’ 000, 000’’’ 000, 000’’ 000, 000’ 000, 000. ¡Pentamillones, en cada cepa de laboratorio, cada día! La teoría evolutiva es una quimera de igual nivel científico que Caperucita Roja, Spiderman, y los Tres Cerditos. Tiene el mismo crédito científico de los cuentos infantiles.

Veamos un ejemplo de lo que propugnan: transferencia horizontal de genes, en la vida real. Un virus ARN, por carecer de ADN, invade organismos donde sí hay presencia de esa molécula de la Instrucción, para replicarse. Pues, cada vez que un virus ‘transferente’ entra en un ADN, el único beneficiado es el virus. El hospedador, si no es capaz de librar su buena batalla, termina siendo eliminado como individuo; no evoluciona… sino que INVOLUCIONA hacia su fin. ¡Es el único hecho científico!

Salvo algunos pocos casos de colaboración [ej: digestión], cada vez que un microorganismo incursiona en otro es con fin egoista: una vida a cambio de la otra. No crea nada nuevo, sino que destruye. Esos seres son heterótrofos por depredación o parasitismo. Si un Bdellovibrio parasita dentro de otro procariota le mata; y si un Myxococcus penetra en otro microorganismo, mata y succiona. Jamás hay intercambio genético entre ellos; ni transferencia horizontal ni vertical, sino lucha a muerte por la supervivencia .

Siempre van contra las evidencias, analizándolas no bajo empirismo, sino bajo capricho. Asimismo, constantemente niegan el obvio diseño que implica cada instrucción ADN, muchas veces con millones de datos perfectamente secuenciados en los que está previsto no solo la reproducción, sino el mantenimiento y la defensa de la célula ante imprevistos, hasta el último instante. Yendo contra realidad, intentan convencer al mundo de que la casuística puede tener un sitio en el diseño de la previsión. 

Contando mitos. Si lo observado en la vida real va contra su propugna, entonces dicen que la realidad está equivocada, que debió ocurrir transferencia genética entre microbios, para permitir el tránsito evolutivo de unos hacia otros. Pero nadie vio ni ve en ningún laboratorio transferencia, genética que cree un nuevo organismo. ¡Eso es mentira! Sueltan y defienden ese cuento contra viento y marea solo para que nadie acepte a Dios como la colosal inteligencia que permitió el Diseño de la Creación.

Lo único cierto es que el cimiento evolutivo es el ateísmo anticientífico. La Ciencia no interesa para nada a quienes no buscan la Verdad; en realidad se ven obligados a tergiversarla y alterarla siempre, porque ¡JAMÁS! les da la razón. El metabolismo microbiano dicta que Oxígeno, nitrógeno, hidrógeno, carbono, azúcares, fosfatos, metaloides y metales: la base de la vida, fue garantizada desde el principio por el Dios Creador. Lo apoya la Ciencia.

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LA ODILEA, EL VELLOCINIO… Y OXÍGENO A LA CARTA.

junio 27, 2011

Junio 27/2011.

Continúo hoy con el análisis del artículo de la defensa evolucionista, mostrado como apoyo científico a la teoría, según el link:

http://www.uruguayeduca.edu.uy/Userfiles/P0001%5CFile%5CLos%20or%C3%ADgenes%20de%20los%20eucariotas.pdf

Ahí aparece este párrafo:

{“Mientras que nosotros prosperábamos en una atmósfera rica en oxígeno, ese gas era venenoso para muchos de los organismos de la Tierra cuando surgió la fotosíntesis. Obligó a las células a la transferencia horizontal para combatir a este nuevo veneno, el oxígeno“…}

De nuevo la especulación vs realidad. En Biología, la única forma de comprender el pasado es observando el presente. Y a día de hoy, los organismos anaerobios viven en ausencia de oxígeno. Lo cierto es que, pese a contar con los últimos adelantos tecnológicos, jamás se ha visto que un anaerobio evolucione hasta poder vivir en presencia de oxígeno ni que un aerobio pueda prescindir de él. Se propugna aparición parcial de los elementos, tergiversando, pues hoy, el oxígeno sigue siendo veneno para los anaerobios, que jamás se han adaptado a él. La evolución no tiene sostén científico.

Analicemos: Si primero apareció el aerobio [presencia de oxígeno], ¿cómo puede explicarse desde la óptica evolutiva la posterior aparición del anaerobio, en ambiente hostil, bajo el oxígeno que aun a día de hoy les mata? ¿Cómo pudieron sobrevivir por evolución, si en la vida real vemos que los anaerobios no ‘evolucionan’ en presencia del oxígeno? Por otra parte, si apareció primero el anaerobio, sin oxígeno, ¿cómo sobrevivió luego al surgir ese gas, si hoy se ve que el anaerobio no tolera la presencia de oxígeno ni evoluciona ante él? La única respuesta lógica es que anaerobios y aerobios coexistieron en el tiempo desde el principio, capaces de hallar su hábitat idóneo, igual que lo hacen hoy.

La defensa evolutiva presenta un origen muy remoto de las arqueas, datándolos como los primeros seres con autonomía, los más antiguos de la Tierra. Y se sabe que muchas bacterias y arqueas son anaerobias, mientras otras no. Así que, si son consideradas como los primeros entes vivos, hay que pensar que desde el principio existieron aerobios y anaerobios, y que desde siempre coexistieron oxígeno, hidrógeno, carbono, nitrógeno… todos los elementos químicos para la vida en la Tierra. Algo que demostraremos más abajo.

Por otra parte, dicen que la fotosíntesis fue un proceso muy posterior a la aparición de arqueas. Pero si analizamos la evidencia científica, vemos tres formas funcionales fotosintéticas:

-En cianobacterias, algas y plantas verdes, H2A = H2O, como agente reductor. Al oxidarse se libera O2 (fotosíntesis oxigénica).
-En bacterias fotosintéticas anoxigénicas H2A puede ser H2, SH2, S2O3-, etc. No liberan oxígeno (fotosíntesis anoxigénica)… pero en la cadena hay moléculas con oxígeno.
-Procariotas fototrofos captan la energía de la luz, pero emplean CO2 como fuente de carbono, por lo que se denominan fotoheterotrofos. Por tanto, vemos también presencia de oxígeno.

Las arqueas fotótrofas utilizan luz para producir energía y almacenarla en gradientes electroquímicos que luego convierten en ATP… la misma moneda energética de animales y vegetales. Además, vemos cianobacterias liberando oxígeno, y a bacterias fotosintéticas liberando hidrógeno, azufre… Y eso anula el enunciado evolucionista de la aparición posterior de la fotosíntesis. El que la hubiera ya en los primeros seres, indica la posibilidad de que también coexistieran plantas, tal cual ocurre hoy; y el hecho común de usar una misma moneda energética, señala hacia un diseño preconcebido: un mismo resultado por distintos caminos.

En la oxidación anaerobia del hidrógeno, p. ej, uno de los pasos de la cadena es la reducción del sulfato [SO4]; y en la oxidación del azufre se forma ácido sulfúrico [H2SO4]; en la del hierro, el anaerobio Chlorobium genera NADH para fijar CO2. O sea, el oxígeno está presente en cada uno.

La desnitrificación, extensa en Proteobacterias, utiliza el nitrato [NO3-] y luego lo reduce al nitrito (NO2-), al óxido nítrico [NO] y al nitroso [N2O]… mediante enzimas donde el oxígeno es imprescindible: nitrato y nitrito reductasa, y óxidos nítrico y nitroso reductasa. La nitroso reductasa es una de las moléculas de transporte de protones, usadas en respiración celular.

En otros metabolismos el amoníaco pasa a nitrato [NO3-]. Su oxidación se da por pasos: amoníaco a hidroxilamina (NH2OH), e hidroxilamina a nitrito [NO2-] Por otra parte, los microorganismos Anammox provocan la oxidación anaerobia del amoníaco; en el proceso fijan el CO2, y liberan el 50% del nitrógeno marino donde habitan. O sea, oxígeno presente en los primeros seres.

La evolución dice que las formas van desde lo simple a lo complejo. Están obligados a ello, pues hay dos expresiones de vida: unicelular procariota en microorganismos, y eucariotas, en millones de especies animales y casi un millón de plantas. Según esa estaca conceptual inamovible, las arqueas deben ser más simples que el eucariota, que según la teoría, surgió miles de millones de años después. Pero, ¿son tan simples? ¿Dice eso la Ciencia?

¡NO! La arquea usa una complejidad de recursos mayor que la eucariota. Para su nutrición procesa por igual azúcar, amoníaco, iones de metales, hidrógeno, azufre… La halobacteria [tolerante a la sal] usa la luz solar como fuente de energía, mientras ciertas arqueas fijan carbono. Algunas obtienen energía de inorgánicos como azufre o amoníaco, pero al final la molécula energética que entregan es universal, igual a la mitocondria animal y cloroplastos vegetales, aunque lo consigan por distintos caminos: el adenosín trifosfato, conocido como ATP. Y eso apunta a un diseño: varios caminos para lograr un mismo objetivo.

Se conoce el importante papel de las arqueas en las reacciones de oxidación de amoníaco en los océanos, así como en la oxidación de amoníaco en el suelo, produciendo nitritos [NO2]… posteriormente oxidados en nitratos [NO3] por otros microbios, y luego absorbidos por plantas y otros organismos. O sea: presencia de oxígeno.

En el ciclo del azufre, ciertas arqueas oxidan compuestos sulfurosos; liberan azufre de las rocas, que aprovechan luego otros organismos. En el ciclo del carbono, las arqueas metanógenas liberan metano. Su capacidad de eliminar hidrógeno es vital para degradar materia orgánica. O sea: arqueas en presencia de carbono, oxígeno, hidrógeno y metano.

Y algo importante: una reacción típica de los metanógenos implica el uso de dióxido de carbono [CO2] como receptor de electrones para oxidar hidrógeno; otra evidencia que ampara la presencia de oxígeno, metano y carbono desde los albores de la Creación.

Otras arqueas utilizan el CO2 de la atmósfera como fuente de carbono, en un proceso llamado fijación del carbono; y eso es otra flecha señalando hacia la presencia del oxígeno desde el inicio de la Creación.

Los Nitrosupumilales oxidan amoníaco, y los Sulfolobus oxidan el ácido sulfhídrico o azufre elemental, utilizando oxígeno o iones metálicos como aceptor de electrones. Y eso es una flecha más señalando la presencia del Oxígeno compartiendo planeta junto al Carbono, Metano, Hidrógeno… y metales, desde el principio.

En realidad, ni arqueas ni bacterias exhiben evolución; jamás se ha visto a ninguna de ellas adquirir ninguno de los orgánulos exclusivos del eucariota. La realidad científica es que son génicamente distintas al resto de organismos. Sus genes exclusivos, codifican hasta un 15% de proteínas únicas en su ADN.

Así, no es cierto lo que insinúa el párrafo evolucionista que estamos analizando. La Ciencia no ha descubierto que la fotosíntesis se estableció miles de millones de años después de la primera explosión de vida, sino que el oxígeno tuvo que aparecer desde el primer momento para que pudiera surgir la vida. Incluso la de anaerobios, pues, como hemos visto, precisan moléculas con oxígeno en algún sitio de su cadena metabólica.

Plantean que solo luego de la fotosíntesis se enriqueció el oxígeno de la atmósfera, pero muchos microorganismos que usan luz como fuente de energía, [Ej: Cyanobacteria y algas] son oxigénicas. Y es un hecho científico que, junto a las plantas, generan todo el oxígeno sobre la Tierra, siendo el agua su donador de electrones durante la fotosíntesis. ¿Acaso insinúan que el agua apareció después de las arqueas? Y, ¿cuánta agua no hay en el planeta Tierra? No hay que ser muy listos para saber que siempre el 71% del planeta fue ocupado por el agua; es decir, por el H2O… presencia del oxígeno desde el inicio.

No es científico declarar ausencia de oxígeno en los orígenes, si moléculas con ese componente participan activamente en el metabolismo de arqueas y bacterias. Y el que procesen metano, azufre, fósforo, nitrógeno, hidrógeno, carbono y otros metaloides, junto a hierro + otros metales, señala un mundo donde ya estaba presente toda la tabla periódica química que hoy conocemos.

 Tal combinación química, en procesos básicos para la vida de entes que la teoría evolutiva señala como los pioneros de la humanidad, debería ser una flecha de reflexión que instruye que todos los elementos químicos coexistieron desde el inicio. No señala hacia el planeta del azar, sino hacia un astro de diseño, distinto al resto cósmico, donde procariotas y eucariotas interrelacionan para permitir la vida.

Obviamente, si existían todas las condiciones desde el principio, no hay ni una razón para negar que toda vida surgió en el mismo momento. Aerobios, anaerobios y eucariotas existían de igual forma que lo hacen hoy. Jamás se ha visto en la Tierra que quien rechaza el oxígeno llegue a aceptarlo gracias a la evolución, ni que quien lo necesita aprenda a vivir sin él. Cuando se ven en un ambiente que no va con su genética, o salen pitando buscando su hábitat, o mueren por lentos. ¡Nada de evolución!

El resultado de la investigación científica señala hacia un diseño con propósito, no hacia un azar. El resultado de la investigación científica dice que el tránsito de una especie a otra no existe, que resulta tan mitológica como la Iliada. El resultado de los datos científicos dicen que no se puede presentar el oxígeno a la carta, según convenga a la teoría evolutiva, pues el estudio de los metabolismos de los seres que los propios teólogos evolutivos citan como primeros pobladores del planeta, evidencian que el oxígeno fue imprescindible incluso para anaerobios en cuya cadena metabólica se precisa de moléculas con ese gas.

Desde hace mucho aprendí que antes de aceptar cualquier argumento, hay que analizar antes si se contradice. Si lo hace, si las conclusiones no se corresponden con lo que enuncia la tesis, el argumento queda inválido por incongruente; se hace mitológico a sí mismo.

De ahí el título de este artículo: “LA ODILEA, EL VELLOCINIO… Y OXÍGENO A LA CARTA.”

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CAMPANILLAS, PETER PAN Y CRONOCITOS CARIÑOSOS.

junio 27, 2011

Junio 27/20011.
Hoy continuaremos el análisis del artículo pro-evolucionista presentado en el siguiente link como supuesto apoyo científico a la teoría evolutiva:

http://www.uruguayeduca.edu.uy/Userfiles/P0001%5CFile%5CLos%20or%C3%ADgenes%20de%20los%20eucariotas.pdf

Analizaremos dos párrafos, porque se relacionan:

1- {“Hartman postula un tipo de célula ancestral separado, que denomina Cronocito. Sugiere que un Cronocito (C) absorbió a un archaea (A) y a una bacteria (B) y formó un eucariota (E): E = A + B + C, haciendo que los eucariotas de hoy sean una combinación de esos tres tipos de células.”}

Esto es otra especulación falta de evidencias: El cronocito no existe; jamás ha sido visto en ningún microscopio, en ninguna parte del mundo. Tiene el mismo peso científico que la liliputiense ‘Campanillas’, esa ficticia mujercita con alas del cuento infantil ‘Peter Pan’. Nació de ilusión, igual que Caperucita, Cenicienta, y otras lecturas para niños.

2- {En la publicación Proceedings de la NSA, Hartman presenta pruebas de su hipótesis ABC: un conjunto de proteínas eucarióticas que no se encuentra en ninguna bacteria ni archaea. Hartman encontró 347 proteínas que él y el coautor Alexei Federov, de Harvard, llaman proteínas de firma eucariótica. Entre estas se encuentran algunas asociadas al citoesqueleto, y eso ha llevado a Hartman a la conclusión de que el cronocito tenía el mecanismo necesario para absorber otras células.}

Otra tergiversación de la verdad observada en laboratorios del mundo entero. Continúan sin ver la realidad: arqueas y bacterias tienen una velocidad de reproducción sin igual. Una sola de ellas, cada día, genera otras 20,000””000,000”’000,000”000,000’000,000, una cifra impronunciable. Ahora imaginen cada laboratorio evolucionista del planeta buscando el Nóbel con su cepa de varios millones de microbios. ¡Penta trillones de ellas reproduciéndose en la Tierra, desde por la mañana hasta la noche cada día, los siete días de la semana, los 30 días del mes, los 12 meses de un año. Si hay un ser vivo que brinda la oportunidad de mostrar evolución, esos son los microorganismos; sin embargo, jamás ha sido vista ni la intención genética de adquirir orgánulos eucariotas, en ningún laboratorio terráqueo.

Esas 347 proteínas siguen sin aparecer a día de hoy en procariotas; pese a su vertiginosa velocidad de reproducción, ningún procariota ha exhibido jamás ni siquiera el intento genético para formar la decena de orgánulos que la separan del eucariota. El único dato científico comprobado es que son proteínas típicamente eucariotas, las constituyentes de todos los millones de especies animales y de casi el millón de plantas registrados.

Y más importante aun: jamás se ha visto ni el cronocito, ni esa actividad socio-cariñosa que se le atribuye. Lo único científico bajo microscopio es que cada vez que una bacteria incursiona en otra la destruye. No crea nada nuevo. Son heterótrofos por depredación o parasitismo; hay miles de ejemplos de esto.

Bacterias como Bdellovibrio parasitan dentro de otras y las matan; y algunas Myxobacterias, como la Myxococcus, matan y succionan. Jamás se ha visto que la absorción de ningún bicho por otro implique una mejora genética, ni mayor información en el ADN del hospedador, sino una respuesta a vida o muerte contra el organismo ocupa.

En este blog se ha dicho que aunque la especulación es normal en ciencias, en la Biología no tiene por qué ser así. Cada proceso celular se puede ver, analizar y compartir en laboratorios de todo el planeta. No hay números imaginarios, ni vectores angulares cambiando; todo es predecible, pues todo proceso se desarrolla según el programa informático ADN, la instrucción para la vida.

Y aunque este contiene aun muchas incógnitas, se hace patente ante nuestros ojos para estudiarlo; solo dejándolo correr por sí mismo tenemos acceso a él al menor nivel que ninguna otra Ciencia puede llegar: el molecular y microscópico.

No hay números imaginarios en Matemáticas por capricho; la Geometría espacial, infinita, tiene el inconveniente de distancias angulares siempre cambiantes, y con la Física teórica pasa algo semejante. Matemáticos, geómetras y físicos intentan responder verificadas incógnitas reales actuales; y para ello se ven obligados a teorizar sobre lo que no saben con exactitud, basándose en lo que ven. Pero en Biología evolutiva se teoriza sobre el pasado, ninguneando caprichosamente datos de laboratorio empíricos, y actuales que contradicen todo aquello que plantean.

Amparándose en la desinformación que el pasado implica, intentan desvirtuar la realidad biológica que explosiona hoy ante nuestros ojos; niegan lo que vemos, en favor de apoyar lo que jamás ha podido ser visto en ningún laboratorio del planeta.

Pero eso no es Ciencia, sino capricho; solo historiadores y filósofos especulan sobre el pasado, intentando explicar el presente. La biología no necesita caprichos; mirando sus registros se establece el pasado. La experiencia actual dice que una bacteria, pese a su colosal velocidad reproductiva [una sola genera cada día otras 20 00000000000000000000000000], con casi 10 millones de tipos diferentes de ellas, desde hace cuatro siglos, jamás ha evidenciado ni tan siquiera la intención genética de alterar su ADN para saltar a otro tipo de microbio.

Lo que SÍ se evidencia a día de hoy, es que las especies no saltan entre sí de unas a otras; que los híbridos no generan poblaciones; que el ADN fija una frontera infranqueable entre especies; que ni siquiera vemos esos pasos entre las aves, con 10000 especies invariables, entre las cuales jamás ha sido vista un híbrido que dé cigotos viables, sino todo lo contrario: solo anidan parejas de la misma especie. En la vida real, el águila no anida con la cóndor, ni el gorrión con la canaria; en la vida real, un canario siempre da canarios, el cóndor da cóndores, y el águila da solo águilas.

En la vida real, entre 20000 familias distintas de reptiles, vemos que el caimán da caimanes y el cocodrilo cocodrilos; siendo imposible que una caimana tenga cría con un cocodrilo. Ninguno embriona con una especie distinta a la suya ni da una especie nueva. En la vida real, las 128 especies de la familia Chamaeleonidae [camaleones] solo tienen crías si se unen parejas de la misma especie, y jamás da algo distinto a ellas, manteniéndose las 128 fielmente repetidas y separadas según su ADN, acreditando que lo ‘parecido‘ solo puede presentarse como sinónimo de evolución desde el anticientificismo.

En la vida real, las 550 especies de Iguanidae [iguanas] solo crían si padre y madre pertenecen a la misma especie de iguanas, y jamás dan una especie distinta a ellas; las 550 mantienen sus fronteras genéticas durante siglos, fielmente separadas, acreditando que lo ‘parecido‘ solo puede presentarse como sinónimo de evolución desde el anticientificismo.

En la vida real, las 200 especies Lacertidae [lagartos], solo crían si padre y madre pertenecen al mismo tipo de lagarto, y jamás dan una especie distinta a ellas, manteniéndose las 200, durante siglos, fielmente separadas según su ADN, acreditando que lo ‘parecido’ solo puede presentarse como sinónimo de evolución desde el anticientificismo.

En la vida real, 2500 especies de Serpentes (Ophidia), solo crían si padre y madre pertenecen a la misma especie de serpiente; jamás dan una especie distinta a ellas, manteniéndose las 2500, durante siglos, fielmente separadas según su ADN, acreditando que lo ‘parecido‘ solo puede presentarse como sinónimo de evolución desde el anticientificismo.

Pese a que jamás ha sido visto despuntar un ala en ningún réptil, pese a que la Ciencia ha determinado explícitamente que los híbridos son incapaces de generar poblaciones, por serle imposible generar cigotos compatibles con la vida, a pesar de que vemos que 10000 especies de aves ni siquiera pueden relacionarse entre sí generando una sola especie distinta, y a pesar que 20000 especies de reptiles son incapaces de generar ni una sola especie reptil nueva, aun siguen enseñando en las aulas que los reptiles adquirieron alas y empezaron a volar como pájaros.

Y a esa barbaridad especulativa, tergiversadora y mentirosa, incompatible con la realidad observada ante nuestros ojos, nos quieren obligar que la aceptemos como Ciencia.

Que sigan escribiendo párrafos absurdos, que sigan presentando criterios transformistas; no podrán alterar la realidad. El mundo no es el espectáculo circense que pretenden malinstruir; al parecer no compartimos el mismo planeta, pues nada de lo que propugnan es coherente con lo que podemos ver en todo laboratorio, toda selva, y todo zoológico en la Tierra.

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“LA ILIADA, E.T… y LA BACTERIA ENDOSIMBIÓTICA”.

junio 6, 2011

5 de Junio/2011

En 1925, por ignorancia cristiana [bíblica y científica], el vergonzoso juicio Scopes consintió que tergiversación y mito fueran asignaturas a aprobar en clases de biología. Por vez primera se permitió a la mentira la entrada en Ciencias, con banda de música, redoble de tambor, y voluble ondulación de la bandera darwiniana.

Desde entonces, la demagógica especulación evolutiva quebró el criterio unificado sobre la Creación de Dios como origen biológico de las especies, fraguando cada vez más debate entre ‘Creacionistas’ y ‘Evolucionistas’; creyentes y ateos; cristianos, y anticristos. La vanidad, la soberbia y la egolatría fueron herramientas usadas por el enemigo de Dios para doblegar la fe; biólogos cristianos se unieron a la corriente ateísta, prefiriendo gloria de hombres y negando a Jesús, quien dijo en Mat 19:4:

“¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo…?”

¿Acaso puede existir algo antes del principio? Jesús, eternamente rotundo, no dejó fisura por la que pudiera entrar un virtual e inexistente homínido, científicamente imposible de aparecer en la esfera biológica, por híbrido, por estéril… por su imposibilidad de garantizar cigotos viables. Prefirieron seguir la estupidez humana, avergonzándose de Cristo, negándole; obviando su advertencia de Mat 10:33:

Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres,  yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.”

El cristiano de hoy no tiene mayor deber que defender el legado íntegro de Jesús. Desde la fe, debe ser consciente que cada palabra suya que nos dejó está acuñada en la Verdad. Debemos estudiar y prepararnos; no evadir el amparar su Evangelio, sino esforzarnos por ser capaces por escudarlo con la Ciencia, pues su enemigo de siempre, utilizando la ignorancia humana, acude a la distorsión de toda verdad biológica, para intentar desestabilizar la Palabra de Dios entre los hombres.

Así, cada día más blogs cristianos instruyen sobre cómo anular la parodia evolutiva. En esa línea, analizaremos un artículo presentado como evidencia de conocimiento y sabiduría, estando en realidad sustentado por el dislate y el absurdo. Este es el link:

Orígenes Eucariotas

 Pero ni la literatura mítica ni la infantil, pueden ser consideradas científicas. Por eso, el análisis de este ensayo evolutivo se hará por partes, sobre párrafos concretos. Imaginen un juicio que decretaría la exclusión definitiva de la teoría de la evolución de las especies y su condenación al ostracismo. ‘Evo’ sería la propugna evolutiva, y ‘DD’, la del abogado que defenderá al Diseño Inteligente como origen de toda la Biología del planeta.

1.- “LA ILIADA, E.T… y BACTERIAS ENDOSIMBIONTES”.

Evo{“La mayoría de los científicos acepta en la actualidad que por lo menos las mitocondrias (que se encuentran en casi todos los eucariotas) y los cloroplastos (que se encuentran en todos los eucariotas fotosintéticos) descienden de bacterias absorbidas…”}

DD-. ¡Protesto Señoría! Especulativo por falto de evidencias, y ocultista por no mostrar la esencia. Esta sala debe saber la verdad científica: mienten respecto a un orgánulo esencial en la célula desde su inicio, e ignoran la aparición de otros nueve: Núcleo, Citoesqueleto, Retículo endoplasmático, Aparato de Golgi, Lisosomas, Cloroplastos, Sistema vacuolar, Centrosoma, Peroxisomas… ausentes todos en la bacteria. No es científico explicar un todo, especulando en argumentación sobre una sola de sus partes. No solo deben mostrar cómo surgen las mitocondrias que el ADN bacteriano jamás sintetiza; sino además ese gran resto.

Lo real, lo científicamente empírico son estas 3 evidencias absolutas: [el abogado presentará gráficas elaboradas por genetistas de prestigio]

1- El 80% de las proteínas mitocondriales no se sintetiza en la mitocondria, sino lejos de ellas, en los ribosomas; y el proceso ocurre según instrucción inscrita en el ADN nuclear, fuera de la mitocondria. ¿Cómo hablar de endosimbiosis, si existe en un área exterior a ellas una Instrucción para crearlas? El ADN nuclear sabe cómo hacer mitocondrias; hace la mayoría de las proteínas que la conformarán, y luego las conduce hasta su área; su aparición ‘fortuita’ es un dislate anticientífico.

2- El ‘Síndrome de Reducción de ADNmt’, mal genético, implica un gen del ADN nuclear, reduciendo la cuantía de mitocondrias en tejidos. O sea: lo provoca la mutación de un gen existente fuera de la mitocondria, que controla a esta, sabiendo a cada momento qué cantidad de energía necesita la célula; con tal conocimiento, determina la cuantía de la cantidad de mitocondrias a fabricar. Insinuar que la aparición mitocondrial surgió porque un bicho se tragó a otro, es como insinuar que un reptil puede echar alas porque se coma un canario. Resulta infantil e irracional, no científico ni inteligente.

3- Hay 13 polipéptidos, complejos de la fosforilación oxidativa, regulando la energía de la célula [El abogado exhibirá gráficos de genetistas de prestigio]: 7 del I, 1 del III, 3 del IV y 2 del V). Pero, ¡El complejo II es codificado completamente por el ADN nuclear, fuera de la mitocondria, controlando y regulando a esta! ¡No apareció por azar! ¡Una instrucción, fuera de ella, prevé su existencia!

Insinuar que la instrucción inscrita en el ADN nuclear para codificar el complejo II de la fosforilación oxidativa llegó a allí, porque un bicho se comió a otro, es como decir que el ADN de un elefante adquiere la instrucción para elaborar cloroplastos y el paquidermo llegue a respirar como las plantas, gracias a ser herbívoro. No es argumento científico, sino prosa argumentativa, científicamente estúpida; sin ánimos de ofender a nadie.

Si la mitocondria depende de inscripción externa, el ADN nuclear que la regula, ¿cómo insinuar su aparición por endosimbiosis de dos bichos? Esa inscripción muestra que se diseñó desde el inicio a la mitocondria como pieza celular clave. La mitocondria es a la célula, lo que una planta generadora de corriente a una ciudad. Hay una instrucción, científica, inteligente y producto de diseño [no azarosa], pues antes de la elaboración final de mitocondrias hay todo un organigrama: [El abogado presentará gráficos de biólogos moleculares de prestigio internacional]

a- Esta sala debe saber que una subestación eléctrica garantiza la corriente que necesita un núcleo poblacional dado; sin tal energía, no podrían existir comercios, hospitales, industrias, etc. Para ello, existe todo un servosistema, un régimen de mando y control autómata que, según la necesidad [por ej. en horarios de mayor consumo], garantice en todo momento la demanda. O sea, un proceso inteligente que incrementa o limita la producción de corriente, actuando como un lazo de retroalimentación sobre el propio sistema que proporciona la energía.

Y en la mitocondria ocurre algo similar: un módulo sensor, regido fuera del ADN mitocondrial [en el ADN nuclear], detecta la actividad mitocondrial, y crea señales de control según la necesidad de energía de la célula. Ese diseño decide en qué momento regular la cantidad de mitocondrias necesarias, según el esfuerzo celular, si detecta que no se puede satisfacer toda la demanda. ¿Cómo lo hace? Es aun un enigma para la Ciencia; pero se sabe que lo hace, que está diseñado para funcionar así. Es un dispositivo inteligente que gobierna la acción de un circuito, desde un sistema externo; un diseño de ingeniería a nivel microscópico. A nadie se le ocurriría ni siquiera plantear que los sistemas sensores de una subestación eléctrica existen por endosimbiosis, sino que se deben a un diseño inteligente.

b- Hay un ejército de elementos microscópicos, que en operación perfectamente coordinada por una instrucción del ADN nuclear, fuera de la mitocondria, espera por una señal de ‘Start’, para empezar toda una operatoria e ir ligando aminoácidos específicos en los ribosomas de la célula, lejos de la mitocondria, seleccionando entre 20 de ellos al adecuado en cada gestión, y uniéndolos después paso a paso, en bloques de 3, durante cientos y a veces miles de secuencias, hasta que otra señal, esta de ‘Stop’, de la orden de parada. Ese proceso se repite ininterrumpidamente a lo largo de la vida, garantizando desde lejos que lleguen a la mitocondria el 80% de las proteínas que necesita para funcionar como fuente de energía para la célula, cada vez que se necesite.

Extrapolemos eso a la vida real: un generador de energía cuya fuente es la hulla, el carbón mineral. En la planta hay una serie de mecanismos que arrojan lectura sobre el consumo, diciendo cuánta corriente se disipa ‘afuera’, y cómo se comporta el voltaje dentro del sistema. En general, si se incrementa mucho el consumo de energía [salida de trabajos y posterior encendido de cocinas eléctricas, calentadores de duchas, TV, etc.] si excede la capacidad de entrega de corriente de la central, el voltaje decae, para mantener la potencia de diseño de la planta. ¿Cómo evitar esto? Pues metiendo más hulla en los hornos, incrementando la fuente de energía.

Se alimentan los hornos con hulla, mientras el diseño de control inteligente indique que sea necesario. ¿Alguien puede pensar que la hulla llega por endosimbiosis? Pues es lo mismo, a otro nivel: el músculo necesita más o menos energía según su función; ante un trabajo físico, se precisa mas que ante la TV; y más si estudiamos para un examen que relajados en el cine. Y siempre habrá un diseño actuando como sensor, fijando la actividad mitocondrial, cuantificándola. No hay un cartel en la entrada de la célula de ‘Se solicitan bacterias endosimbiontes para volverse mitocondrias’, sino todo un sistema inteligente creando las mitocondrias según necesidad. Y ese sistema es innato; repito: el hecho de que exista una instrucción regulando la mitocondria desde afuera, evidencia diseño, no azar, desde los inicios.

c- El 80% de las proteínas imprescindibles para crear mitocondrias son elaboradas fuera de esta, y se llevan luego al sitio preciso que ocuparán en la célula. Son moléculas de ácido ribonucleico, conocidas como ARN; cuya función específica en este caso es, primero transportar los ingredientes de la receta celular: aminoácidos, según dicta la instrucción que inscrita en el ADN, y luego las proteínas ya hechas a partir de estos, hacia las mitocondrias. Son verdaderos vehículos orgánicos que ‘saben’ cuándo deben realizar su cometido, y ‘por qué‘ vías hacerlo.

Eso es lo que dice la Ciencia que ocurre a nivel celular. La endosimbiosis casuística es utopía; no encaja en esta evidencia; se hace ineludible la inteligencia de diseño. ¿Cómo hacer coherente que exista la instrucción para regular y hacer mitocondrias, con el hecho de un origen casual de estas? Es un sinsentido más del anticientificismo evolutivo.

Cada nueva mitocondria depende del programa que aparece inscrito en el ADN del núcleo de la célula eucariota, lejos de ese núcleo, que regula paso a paso tanto su cantidad, como el momento en que esta es necesaria, ya sea por necesidad de mayor energía ante determinado esfuerzo, o por simple acción de reposición, por daños. La evidencia científica es que la mitocondria no surge por procesos anexionistas debidos al birli-birloque, sino que responde a una expectativa de diseño inteligentemente programada.

Decir lo contrario; solo insinuarlo, no solo no es científico, sino que constituye una burrada que provoca en cualquier mente normalmente inteligente, un sentimiento de vergüenza ajena.

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