EVOLUCIONISMO: ANTÍPODA DEL CRISTIANISMO.

agosto 26, 2009

En muchas ocasiones se me ha tildado en este blog de fundamentalista. Pero si se sabe que eso significa ser fiel a las creencias de forma estricta y literal, solo dejarían de serlo aquellos incapaces de defender rigurosamente sus ideas. O sea, también Dawkins, Stephen Hawking, y cada defensor evolutivo lo son, como lo fue el propio Darwin; creo que ellos son el mejor ejemplo de fundamentalismo evolucionista.

De modo que aclaro que no lo soy, si se trata de culparme de poner bombas, insultar, mentir, o cualquier otra acción dañina, en pos de defender la Verdad que considero mi deber amparar. Ahora bien, ¡Sí!, lo soy, si se hace referencia al significado etimológico de la palabra, pues me ‘fundamento’ con rigor en las Escrituras, cuando digo cada cosa que digo en este blog. Y tengo una buena razón: si Cristo acudió siempre a ellas para instruir a cada persona que le oía, la única opción que tengo para serle fiel, es propugnar lo mismo que Él nos legó para ser propugnado, sin agregar ni quitar nada.

Así, ‘fundamentado’ en el mismo Evangelio usado por Jesús, digo que todo aquel que insinúe que la evolución es un hecho científico, no puede hacerlo sin automáticamente presentar a un Cristo mentiroso. Los cristianos que dudan de una tierra joven, aceptando en su corazón criterios clavados en Ciencia a la fuerza, sin evidencias, y por demás contradictorios, debían creer las Escrituras judías, con las que Cristo instruía por dondequiera que pasaba. Y el original Bereshit judío [traducido luego al Génesis griego], dice en 2:1-2:

Así se completaron cielo, tierra, y todos sus componentes. Al séptimo día Dios finalizó Su obra que hubo hecho, y cesó el séptimo día de toda Su obra que hubo hecho.”

O sea, el libro con el que instruía Jesús, dice que la Creación de Dios fue totalmente acabada desde la fundación del mundo; no en miles de millones de años, sino en solo seis días. Incluso, para no trastocar significados, fija que duró 24 horas cada uno, al repetir luego de cada obra, las seis veces correspondientes:

Y fue de tarde, y fue de mañana” [del primer al sexto día- 1: 5, 8, 13, 19, 23, 31]

La necesidad de miles de millones de años para que el mundo se auto creara; que una rana criara pelos o un lagarto alas, entre otras ideas absurdas y anti científicas, sin agente externo interviniendo, es descartada varias veces en las escrituras judías con las que instruía Jesús, certificando su contenido. Por ej., en Nehemías 9:6 se señala:

Tú, oh SEÑOR, eres solo; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército; la tierra y todo lo que está en ella; los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran.”

Jesús no da margen para pensar siquiera en la probabilidad de que la vida precisara miles de millones de años de evolución; al basar en todo momento su instrucción en las Escrituras, certifica lo dicho por Nehemías: ‘Dios creó todo, tal cual lo vemos’. Por lo tanto, todo cristiano confabulado con tesis evolucionistas, aparta su fe de Jesús; aunque quiera negarlo, da peligrosos pasos en dirección contraria a la de Cristo.

Se nos advierte de ello en Hebreos 3:4-6:

Porque toda casa es edificada de alguno; y el que creó todas las cosas, es Dios. Y, Moisés a la verdad fue fiel sobre toda su casa, como siervo, pero para testificar lo que se había de decir; mas Cristo, como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si hasta el fin retuviéremos firme la confianza y la esperanza gloriosa.”

Y más adelante puntualiza, en Heb 3:18-19:

¿Y a cuáles juró que no entrarían en su Reposo, sino a aquellos que no obedecieron? Y vemos que no pudieron entrar a causa de su incredulidad.“

¿Cuál es el origen de la incredulidad? ¡La falta de Fe! En Hebreos 11:3 leemos:

Por la fe entendemos que el universo fue fundado por la palabra de Dios, de modo que las cosas que se ven fueron hechas de lo que no se veía“.

También en Colosenses 1:22-23, el apóstol Pablo dice:

“…  en el cuerpo de su carne por medio de la muerte, para haceros santos, y sin mancha, e irreprensibles delante de él; si empero permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del Evangelio que habéis oído; el cual es predicado a toda criatura que está debajo del cielo; del cual yo Pablo soy hecho ministro.”

Está claro que condiciona la promesa de Cristo, a la fidelidad total… venciendo al pecado de la duda. Es evidente que Pablo, visitado por el Espíritu de Cristo, recibió la unción del Señor. Bajo esa unción pasó, de cazador de cristianos, a ser perseguido por los enemigos de Jesús. Y eso le hace creíble; arriesgar su propia vida en la prédica y defensa del Evangelio, hasta perderla finalmente, le acreditó como voz de Cristo para el futuro.

Pero el riesgo de la falta de Fe ya se sugería en otros libros de las Escrituras certificadas por Cristo. Por ejemplo, Daniel 12:2-4, apunta:

Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua. Y los entendidos brillarán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas, a perpetua eternidad. Tú, pues, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin; muchos correrán de un lado a otro, y se multiplicará la ciencia”…

Por otra parte, si también se duda del Nuevo Testamento: Mateo, Marco, Lucas, y hasta del mismo convertido Pablo [funcionario romano cazador de cristianos, cuando Jesús se le apareció], crean al menos en dos que vivieron con Cristo tres años, testificaron su muerte en la cruz y Su posterior resurrección: los apóstoles Pedro y Juan.

Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.” [Palabras de Jesús, en Juan 5:39] 

Casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para perdición de sí mismos.” [2ª Pe 3:16]

Quien elija obviarlos, deja que la instancia de satanás abone su corazón. Debería abrirse a la Verdad, y oponerle al menos un poco de resistencia. Quien no quiera creer el planteamiento bíblico, que niega con claridad cualquier opción de evolución darwinista, ha abierto sus oídos al susurro del eterno enemigo de Dios. Y cada vez que un cristiano es capaz de enfrentar a otro, defendiendo teorías ateas, no hace más que ignorar la advertencia de Pablo, en Efesios 6:13-16:

Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y estar firmes, habiendo acabado todo. Estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la cota de justicia. Y calzados los pies con el apresto del evangelio de paz; sobre todo, tomando el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.”

¿Duda alguien que la ‘armadura de Dios’ es su legado escrito? ¿Acaso hay alguien que pueda señalar hacia otra ‘armadura’? Y, ¿qué significa ‘dardos de fuego’? Pues advierte sobre la facultad para mandar o ejercer el poder mental sobre los seres humanos, desde seres espirituales enemigos de Dios. ¿Tampoco lo creen? Pues si no lo creen a estas alturas, es que no han sembrado el Evangelio de Cristo en el corazón; el propio versículo anterior a este les define exactamente como ‘malicias espirituales’.

El maligno y sus huestes, ubicados en la 4ª dimensión espiritual, gobiernan nuestra 3ª dimensión física. Lo ratifica la presencia de sectas en todo el mundo, auto proclamadas ‘satánicas’. Tienen más ardid que el más hábil de los humanos; el mismo diablo tentó 3 veces a Jesús en el desierto, la última, con un versículo bíblico. Y ahora, lograron que la jerarquía católica, garante del pastoreo evangélico de más de mil doscientos millones de cristianos, se doblegue ante el muy anunciado antiCristo bíblico [1ª Juan 2:18, 2:22, 4:3; 2ª Juan 1:7], aceptando la ignominiosa teoría que señala a un Hijo de Dios mentiroso.

O sea, se cumplió el temor del elegido por Cristo para sobrevivirle en varias décadas de advertencia; por mucho que anunció el peligro, satanás supo abonar el terreno, y les venció en la soberbia y la vanidad. En lugar de ser fieles a la triple solicitud de Cristo: “Apacienta mis ovejas” [Juan 21:15-17], exhortándoles a vivir como humildes pastores, resolvieron hacerse con un castillo en Roma, invertir en inmobiliarias, obtener mayoría de acciones en banca… y llegar incluso al contubernio con teorías del enemigo de Dios.

Y no digo que todo lo están haciendo mal, pues enfrentan el pecado del aborto y otros males de la sociedad. Pero fallan tocante al dinero, al tratamiento tibio-tolerante que se le da a la homosexualidad en la iglesia, a llevar en la cintura la toalla de humildad propugnada por Cristo [Mateo 20:25-28]. Y también respecto al principio de la Creación de Dios, con posición dúctil y ambigua ante el ateísmo, debilitando con sus actos la Fe en el Evangelio, pues se pone en entredicho la Verdad que contiene la Biblia; la inquietud más grande que jamás tuvo Cristo, según Luc 18:8:

“… Empero cuando el Hijo del hombre viniere, ¿hallará fe en la tierra?

El hecho es que, sometida la cabeza a estos obvios pecados, el cuerpo quedó a merced de la astucia y del engaño; quienes debían defender a capa y espada que Dios nos hizo a su imagen y semejanza, según instruye Bereshit 1:26, apoyaron que descendemos de monos… validándolo con la misma lengua que extienden en la iglesia, para ‘comer’ el cuerpo de Cristo. ¡Qué blasfemia! Si se hubieran fundamentado en las Escrituras, y si hubieran sido la mitad de fieles que lo fue Juan el Bautista, las cosas habrían sido de otra manera, y se habría manifestado la lealtad que Cristo demanda, no plegándose ante doctrina del diablo.

No es difícil; cada cristiano, para ser leal a Jesús, solo debe preguntarse: ¿Cómo actuaría Cristo en estos instantes? ¡Todos sabríamos la respuesta en cada momento! También lo supo el Vaticano ante el evolucionismo darwinista, mas flaqueó en la Fe. Satanás ha logrado inyectar tanta duda sobre la Biblia, que muy pocos podrán enseñorearse de la promesa de vida eterna en la Paz de Cristo, pues también está escrito:

Muchos son llamados; pocos escogidos.” [Mat 20:16; 22:14]

Hay que estar muy afincados en la Fe, para conquistar el reino prometido en profecía por el mismo Jesús:

“… Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.”  [Apo 2:10]

Jamás se alejen de las Palabras del Señor, la corona de toda mente. ¡La fidelidad nos ata a Cristo; la duda sin Fe nos separa de Él!

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DATACIÓN: ENCADENADOS AL BULO

agosto 24, 2009

Ayer vi un documental en la tele, que intentaba amparar la teoría darwinista desde una óptica monoteísta. De tal trabajo, solo citaré un enfoque pusilánime, salido de la boca de alguien vestido de sotana, que se cree la voz del Señor en la Tierra: ‘Dios pudo haber apelado a cualquier método para ejecutar su Creación’. O sea, urgido del reconocimiento ateo, apoyaba que el Creador necesitara miles de millones de años para concluir su obra… y que las Escrituras usadas por el mismo Jesucristo, no dicen verdad.  

Imaginé a quien dijo eso, como un ratón encogido, trémulo, y vacilante; irresoluto ante la presencia de la serpiente. Le supuse sometido al miedo; con vergüenza de acogerse a lo único que instruye perfectamente sobre la Creación: ¡La Palabra de Dios, con crédito conquistado en la crucifixión del Gólgota!  

Cualquiera que abrace bocetos antiCristo, convierte en estéril la sangre de Jesús. Olvida que el Señor evangelizó durante tres años según las Escrituras, autentificándolas. Donó su propio cuerpo al martirio, como garantía de que cualquiera que se ciñera a Su Verdad, defendiéndola con ahínco, ganaría el sello de ‘fiel’, y sería llevado con Él en Su día del regreso, durante la ejecución del último plan de Dios para con la raza humana.  

En Job 28:5 puede leerse: “De la tierra nace el pan, y debajo de ella estará convertida en fuego”. ¿Acaso Job era geólogo? La Palabra de Dios instruye, desde hace más de 3,800 años, sobre lo que la humanidad supo hace poco. Debajo de la corteza terrestre hay casi 16 millones de kms de la lava que asoma de vez en cuando por  volcanes.  

Puedo entender que algunos académicos se confiesen ateos: asumen una posición firme y apechugan con ella; oro por ellos para que Dios les abra los ojos del corazón y logren asentarse algún día en Su Palabra. Pero jamás podré aprobar la actitud de nadie que, declarándose cristiano, intente propugnar al mismo tiempo que Jesús fue un mentiroso, solo para congraciarse con los ‘científicos’ del azar. Quienes defienden que provenimos de monos, niegan el “hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”, escrito en el libro que Cristo revalidó al hablar de Adán, de Noé, del diluvio, de Sodoma y Gomorra…  Insultan al Señor, y a sí mismos, pues la doblez  jamás será objeto de respeto, ni mucho menos podrá constituir sello de dignidad.  

No penséis que he venido para abrogar la ley ó los profetas: no he venido para abrogar, sino a cumplir. Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas.”  

¿Qué parte de eso no se entiende? Son palabras del Señor, en Mat 5:17-18: “la ley y los profetas”. Así que no solo patentiza firmeza en los mandamientos de Dios, sino también desde el alfa hasta la omega en alegatos de profetas. Y eso es el Génesis escrito por Moisés; uno de los pocos elegidos que pudieron hablar con Dios.  

Dicho esto, calemos una fábula diseñada por el propio satanás para propugnar un Cristo engañador: el mito de la datación. El argón39, un isótopo del gas, se usa para fechar núcleos de hielo y aguas subterráneas: se mide la cantidad presente, y se supone un efecto de decaimiento radiactivo desde otro isótopo… proceso hábilmente presentado como posible de cuantificar en años. No analizaremos aquí el error del concepto, tema de otro artículo, sino la contradicción en la que se cae, una vez más.  

Hace días escribí sobre el tridente de satanás; arma subliminal elaborada en un mismo contexto de tiempo: la victoria del ateísmo en Rusia, [‘Manifiesto Comunista, Marx y Engels, 1848], la Escala Geológica [1850], y ‘El Origen de las Especies’ [Darwin, 1859]. Pues bien, el mango de ese arpón triple, fue la presunta gran glaciación planteada por primera vez en 1837 por el biólogo Louis Agassiz. Así se abonó el terreno para la ofensiva del diablo, el vil cañoneo al campo de las ciencias.  

Mucho dinerito se ganó a partir de ahí; millones de libros sobre el tema, con teorías descabelladas, han saturado bibliotecas en todo el mundo durante siglos. Sin embargo, como siempre ocurre con el ateísmo, el argumento cae en cuanto se hurgan los primeros milímetros de glaciaciones ‘INTERMITENTES’, desde el místico período ‘proterozoico’, hasta el ‘holoceno’ actual. Vean el gráfico:  

Supuestas Glaciaciones y Deshielos

Supuestas Glaciaciones y Deshielos

Según se ve, la primera ‘supuesta’ glaciación ocurrió en una era datada en 2 mil millones de años [proterozoica]. La dilatan hasta un pasado de 144 millones de años [mesozoico], donde teóricamente ocurrió el primer deshielo ‘interglacial’. Observen que imaginan 8 glaciaciones, intercalando 8 deshielos, hasta la era actual. ¡Cuánta locura Dios mío! En fin… de aquí brota una pregunta, con la fuerza de un tornado, categoría máxima:  

Si se reconocen 8 fases de deshielo [Interglaciares], con 64 millones de años la primera [144-80; supuesto cretácico], otros millones intermedios, + 80,000 de la última, ¿cómo datar un bloque de hielo, según el argón contenido? ¿Cómo, si se acreditan 8 eónicas etapas de ‘deshielo’ en el planeta? ¿No ven que cada uno de ellos daría tiempo suficiente para que se liberara el gas hacia la atmósfera? Ante tanta licuación, la cantidad de argón debe tender a ‘0’, pese al decaimiento radiactivo. ¿Es que se toman alucinógenos?  

¡Eso lo puede ver un niño! Solo es invisible para quien, ciego de ofuscación, pese a su talento, se porta como toro en el ruedo, ignorando todo lo que explosiona alrededor, mientras centra su atención en un absurdo trapo rojo que abandera la ignorancia.  

Mas, veamos otra perspectiva. Si usted se sitúa frente a un espectrógrafo que analiza una muestra de roca, la pantalla exhibirá tantos espectros como isótopos contenga; no una sola pareja de decaimiento nuclear. ¿Por qué acuden siempre a parejas específicas, y no a todas? ¡Porque cada pareja de decaimiento radiactivo arrojaría una fecha distinta, y eso no conviene a los planes! Una roca no puede decir al mismo tiempo que tiene mil millones de años, o 300 millones, o un millón… o solo 6000.  

De hecho, una roca datada en un millón de años por el método potasio-argón, puede presentar también rubidio87… sin presencia de su producto de decaimiento: estroncio87 [o baja cantidad de este], suficiente para arrojar un resultado de unos pocos miles de años. Así, el método rubidio-estroncio, muy usado cuando conviene, es desechado cuando se convierte en incordio ‘científico’. Si se data un terreno al que a priori, según fósiles o ‘mapa geológico’, le han asignado ya millones de años, buscan la pareja isotópica que confirme lo que desean oír. El sistema ha sido concebido para apoyar lo que se necesita exponer como evidencia científica. ¡No la verdad, sino lo conveniente!  

En 1830 se conocían 55 elementos químicos. A mediados del siglo XIX, con la invención del espectroscopio, se revelaron otros nuevos. En total, la Tabla periódica actual contiene 106 elementos que conforman todo lo que vemos; se requiere de todos para la existencia, tanto de cuerpos inanimados, como de seres vivos. ¿Por qué pensar entonces que la cantidad de Argón 40 que tiene una roca, se debe solo a semidesintegración del Potasio 40? ¿Por qué no suponer que desde el primer momento en que surgió la piedra, el Argón40 ya era uno de sus componentes?  

Esto último se ha corroborado en la práctica. En 1980 hubo una erupción en el volcán St. Hellen; diez años más tarde, un equipo de ‘Answers in Genesis’, tomó muestras de la dacita resultante, y las llevaron a un acreditado laboratorio de datación, en 3 porciones: fragmento, cristales y polvo. No se les dijo la procedencia, pero se comentó que se consideraba que correspondía a un período lejano en el tiempo. El método usado por quienes apoyan el concepto de un planeta eónico, fue justo el comentado: el potasio-argón. Y arrojó un resultado distinto para cada muestra.  

Fragmentos, cristales y polvo, fueron datados en, desde miles de años, hasta algo más de un millón… según el Argón hallado. Sin embargo, la procedencia era la misma: una roca de dacita, formada 10 años antes, durante una erupción volcánica. Según la teoría de decaimiento radiactivo forzoso, el argón debería haber tendido a ‘0’, por el poco tiempo transcurrido desde que se integró el peñasco. Mas el encadenarse al concepto provocó el error. Innegablemente, el argón no formó parte de la muestra, el millón de años antes que arrojó la datación, sino durante la propia erupción, solo una década antes. Y ello anula la fiabilidad del método; se podrá validar para cuentos de ficción, pero jamás para la Ciencia.  

Hay científicos que postulan el Diseño Inteligente de la Creación, y luchan para que el mundo lo reacepte. Retan al criterio humanista que tilda de oscurantista a todo aquel que proteja la Verdad. Y lo hacen sin afectarles el claustro al que son sometidos por quienes han logrado que la ignorancia profane la blanca bata del Saber. Propugnan la realidad, y cuando logren romper toda cadena que les separe de Cristo, harán mejor uso de las armas que el Señor ponga en sus manos, aboliendo el timo de quienes se alinean con el contrario de Dios. El Señor les observa y lee en sus corazones, muy atento.  

Hoy, el mayor reto del mundo científico creyente, es librarse de conceptos reglados por el antiCristo. Inconsciente y/o indiferente, evita que la Verdad de la Creación de Dios fluya como el torrente que Jesús merece. Jamás, en la historia de la humanidad, existió tanta apatía en la Ciencia cristiana; gracias a su resistencia, satán solo había podido incursionar en la ignorancia. Nunca logró influir en Ciencias, pues hombres como Pasteur, Kepler, Newton, Pascal, y muchos otros, cumplieron su compromiso con Dios, testimoniaron sobre Él, y vetaron la entrada a su enemigo. Nunca antes la abulia se manifestó con tanta intensidad como en esta generación científica.  

Y, ¡atención! No digo que la Ciencia deba ser filtrada por la Biblia; sino que todo criterio humano contrario a esta, si se analiza desde la razón, será neutralizado por la Ciencia. Así ocurrió con los ‘órganos vestigiales’ que jamás lo fueron, con el ADN llamado ‘basura evolutiva’ negado por la Ciencia [Ej: intrones, con funciones concretas, reconocidas hoy], y con el proyecto genoma, que nos hizo chimpancés en un 98%, cuando el propio trabajo arrojó diferencias del 92% en el cromosoma ‘Y’, y del 73% en el ‘X’; los que tienen que ver directamente con la reproducción y la supuesta ‘nueva especie 

Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según usanzas de hombres, conforme a los elementos del mundo, y no según el Cristo… [Colosenses 2:8]  

Cada alumno que lleve a Jesucristo en su corazón, debe salir al paso a cada planteamiento antiCristo de sus ‘maestros‘ evolutivos. El que funde sus clases en la mentira, tiene que hacer frente al amargo momento de tener que enfrentar las contradicciones que propugna. Si ha decidido obtener un salario de forma indigna, no puede irse de rositas, sino que deberá pagar el precio de la descalificación. Siempre será mejor que responder ante Cristo por su irresponsable alianza con satán, aun de forma inconsciente; incluso quizás la vergüenza le haga reaccionar, ajuste su brújula con la Verdad, y aproveche el tiempo que le queda, en defenderla.  

La garrafal deuda que la Ciencia cristiana tiene con Jesús, dura ya siglo y medio. Todo concepto que contraríe Su Palabra, es falso por axioma de Fe; quien lo acepta, hace falaz a Cristo… mas Él no miente. Un ejemplo es asentir que la luz de las estrellas indica un mundo de miles de millones de años. [Ver artículo 147 de este blog: ¿El Primer Astro? ¡La Tierra!] Todo cristiano está siendo catado respecto a esto; satanás sembró duda en las mentes, pero el Señor demanda Fe en la Creación que propugnó. La Ciencia debe hallar la Verdad; mas el velo de la Verdad solo será descorrido con declaración de Fe:  

Contraría a Cristo; luego, es falso’. La ulterior investigación racional deberá obviar cadenas de enunciados concebidos para alejar de Dios. Así, el Señor admirará vuestra Fe y les hará ver la Verdad; la Verdad les hará libres, y trasmitirán el nuevo conocimiento al mundo. No se encadena la Biblia al saber humano, sino que se somete a los pies de Cristo toda idea que contraríe la Palabra de Dios; así, Él proveerá la llave de la Verdad. De rodillas ante el rey, palmas en alto, oración de Fe… y Cristo dará discernimiento.  

“…Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, que hayas escondido esto de los sabios y de los entendidos, y lo hayas revelado a los niños. Sí, Padre, porque así agradó a tus ojos. Todas las cosas me son entregadas de mi Padre; y nadie conoció al Hijo, sino el Padre; ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quisiere revelar. [Mat 11:25-27]  

Gracias Señor por permitirnos ver Tu Verdad, oculta a quienes, pese a tener mayores conocimientos, opten por alinearse con tu enemigo… o duden sobre hacerle frente.  

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DARWIN: UN MITO HÍBRIDO

agosto 18, 2009

Si hay algo que se me hace difícil de entender, es cómo, pese al enorme conocimiento adquirido por el humano, cada día más se niega el razonar. Toda información es almacenada en memoria, sin discurrir lo recibido. Y no veo mejor ejemplo para confirmar este comentario, que el que la teoría de la evolución de las especies aun sature millones de aulas, bibliotecas y librerías en todo el mundo, pese a lo descabellado y anticientífico de sus planteamientos.

Darwin postuló que todas las especies de seres vivos evolucionaron a través  del tiempo, a partir de un antepasado común, mediante un mecanismo llamado selección natural. ¿Es mucho pedir que se analice esto? Veamos: la biología, con siglos de desarrollo a sus espaldas, sabe perfectamente que, salvo los organismos unicelulares, las plantas de semilla, y algunas especies hermafroditas pluricelulares, el resto de la vida del planeta grita a todo pulmón su necesidad de macho y hembra coincidentes en el tiempo, para que pueda generarse un nuevo ser, trátese de la especie animal que se trate.

Se dice que un alga generó toda la vida del planeta, y buena parte del mundo lo acepta, pero, ¿hay alguna evidencia que sugiera esto? Si el mundo se remitiera a las evidencias que explosionan hoy ante todo ojo, se vería obligado a convenir que lo que se plantea, a la luz del conocimiento en biología actual, es totalmente imposible.

Existe más de un millón de especies, cuya multiplicación solo puede tener lugar bajo el proceso de inseminación natural. Es decir: un macho montando una hembra y depositando su semen… o en el caso de los peces, arrojando su semen sobre los huevos que antes han soltado las hembras de sus propias especies. Y ¡ojo aquí!: un pargo no insemina huevos de cherna, ni un chicharro los de merluza… de la misma manera que ningún animal macho garantiza la procreación de su grupo, si no monta una hembra de su  misma familia animal.

Pero: ¡más atención ahora! Señalaré algo que se ha pasado por alto, desde que se concibió la teoría de la selección natural en 1838, dos décadas antes que saliera el libro de ficción ‘El origen de las especies’. Cavilemos: un híbrido, por definición, es el ser vivo producto del cruce de dos especies o subespecies distintas. De modo que, el ‘primer homínido’ de la fantasía de Darwin, no tuvo otra opción que la de ser un híbrido.

Si una línea de monos generó un ‘homínido’ que antes no existía, no pudo ser de otra manera que desde la hibridación a partir de dos especies distintas. Si antes de él no había ‘homínidos’, entonces, sus padres, macho y hembra por necesidad molecular, tendrían que haber sido de distintas especies, puesto que el empirismo científico basado en el ADN, dice que los hijos siempre serán de la misma especie que los padres. Para que se entienda bien: un chimpancé y una chimpancé, siempre darán chimpancés; la única vía para que surgiera una nueva especie, es que los padres primates fueran de especies diferentes… y entonces, el ‘homínido’ resultante, sería un híbrido. ¿Se coge?

Y más de lo mismo: hay casi 200 especies de primates [160 de monos]; pero, en ningún lugar del planeta, se ha visto jamás un híbrido de dos monos de distinta especie, que además resultara fértil… condición forzosa para crear el necesario mundo ‘hominido’ que nos emparentaría con Chita. O sea, aquí no hay instrucción, sino tergiversación de la verdad, y es que la teoría evolutiva no pretende instruir; su único plan es negar la Creación del ser humano por Dios: “A su imagen y semejanza”, según está escrito.

Pero ya no es solo con el humano; el problema persiste en el resto del millón de especies con cromosomas ‘X’ y ‘Y’. Cada una de las 10, 000 clases distintas de aves, si salió de un alga, u otro bicho, también fue un híbrido. El primer gorrión darwinista, la primera águila, el primer cóndor, la primera gallina, etc., tuvieron que ser híbridos. Y lo mismo ocurre con las 6,600 especies de lagartos y serpientes que existen hoy. Si se derivaron de un alga, la primera iguana darwinista, lagartija, camaleón, boa, pitón, etc., al no tener padres con su mismo ADN, no tuvieron más opción que la de haber nacido híbridos.

Cualquiera de ellos, cualquiera del más de un millón de especies sexuadas que existen hoy, más las que existieron y ya están extintas [ej. las muchas especies de dinosaurios], en el momento de nacer alimentaron una lista de híbridos. Como pueden entender, eso implica a todos los vertebrados e invertebrados; las primeras criaturas de ellos, ¡todas!, fueron forzosamente híbridos derivados del apareo de especies distintas.

No se le da ese enfoque, porque saben que conspira en contra, pero el hibridismo fue absolutamente necesario para que la teoría resultara válida; el mundo creado por la selección natural darwinista no sería otra cosa que… ¡Un mundo de híbridos!

¿Es una teoría científica? ¿Qué dice la Ciencia al respecto? Pues que el más del millón de especies con sexo diferenciado [macho/hembra], solo pudo proliferar si coincidieron en el tiempo; su multiplicación exige dos cromosomas. Y esto le complica aun más las cosas al evolucionismo; ya no se puede decir que un mamífero se metió en el agua y se convirtió en ballena, dando lugar a las 50 especies de ballenas que existen… pues entonces, esa primera sería además hermafrodita. Y sabemos perfectamente que eso no es cierto: hay ballenas macho y ballenas hembra; copulan, y son muy estrictas en lo del coito, no se unen a otro ser si no es de su misma familia biológica. ¡Otra mentira!

En fin, lo más convincente es contrastar la teoría evolutiva híbrida de Darwin, con la experiencia científica respecto a la capacidad de multiplicación de los híbridos. Daré una lista con algunos animales producto de cruza genética. En la mayoría de los casos, gracias a la intervención humana, y comenzaré por dos conocidos de todos: la mula, producto de la pasión burro/yegua, y el burdegano, de la de caballo/burra. Todo el mundo sabe que ambos son estériles; no multiplican su especie. También el cruce de una cebra con caballo o con burro, genera dos nuevas especies estériles: zebrallo  y cebrasno. O sea, ninguno de estos confirman la teoría darwinista de la hibridación, sino que la niegan en la práctica.

Por otra parte, la cruza de león y tigresa, genera una nueva especie: el ligre, con aspecto de gran león rayado. Y el cruce de tigre y leona, causa un felino más pequeño y estilizado, con patas y cola largas, al que le llamaron ‘tigón’. También en este caso los híbridos son estériles, y si logran nacer, la especie muere con ellos; no crean ‘nuevas poblaciones’, no valen para la selección natural darwinista… sino que también la niegan.

Hay otro híbrido conocido como ‘Dzo’, el resultado de la cópula de un yak con una vaca. También el Grolar, mezcla de un Oso Polar y un Oso Grizzly; y el ‘cama’ nacido de camello y llama, por inseminación artificial, pues apareamientos entre llama macho y camello hembra no dieron resultado. Todos estos híbridos son estériles; de modo que, más que resultar válidos para confirmar la teoría híbrida de la evolución, se suman a la inmensa lista de detractores que la señalan como imposible.

Otro experimento significativo, fue el nacimiento en cautiverio de un ‘balfín’, producto de la unión de dos delfines diferentes: una hembra ‘nariz de botella’ y una falsa orca. Solo se conocen dos casos, y jamás en la naturaleza. Ambos ejemplares también son estériles; también se oponen a la teoría evolutiva.

Las causas de esterilidad en híbridos se deben a incompatibilidad en comportamiento reproductor, imposibilidad de formación del cigoto, y/o muerte embrionaria (lo usual). Además de las diferencias en el número de cromosomas y/o combinación de genes no viables; o sea: incompatibilidad cromosómica o génica. De modo que, según lo real y empírico, la teoría evolutiva va contra la Ciencia; intenta imponer un resultado que la barrera del ADN le impide, demostrado en la vida práctica, con múltiples ejemplos. Como contrapartida, la Biblia, el libro más vilipendiado, denigrado, desacreditado y atacado en todo el mundo, diciendo mucho menos, explica mucho más. Pese a no ser un libro de Ciencias, da una lección de biología desde un momento histórico ubicado más de 3 mil años antes del microscopio:

Gén 1:21  ‘Y creó Dios los grandes monstruos marinos y todo ser viviente que se mueve, de los cuales están llenas las aguas según su especie, y toda ave según su especie. Y vio Dios que era bueno… Gén 1:24  Entonces dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su especie: ganados, reptiles y bestias de la tierra según su especie. Y fue así… Gén 1:26  Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra

¡Eso es coherencia con la verdad manifiesta hoy en biología! ¿Por qué Darwin se obcecó con su aberración biológica, intentando por todos medios negar la existencia de Dios? Su posición naturalista, y el hecho de que existen flores como la campana, con alto poder alucinógeno, podría validar la posibilidad de que concibió la teoría en ese estado. O quizás un psicólogo pudiera entenderlo, argumentando algún tipo de trauma cuando niño. En septiembre de 1818, él y su hermano Erasmus formaron parte del alumnado de la escuela anglicana de Shrewsbury. ¿Vivió ‘algo’ allí que le hizo sentir rechazo a Dios?

Pudiera ser; lo cierto es que ya en su segundo año en Edimburgo, ingresó en la Sociedad Pliniana, un grupo de debate de historia natural que siempre se proyectó hacia el materialismo radical. Oyó la voz de satanás desde el principio; muy pronto formó parte del entramado diseñado en el nido del antiCristo, y contribuyó a moldear el tridente del diablo:

— Año 1848: Marx y Engels publican el ‘Manifiesto Comunista.’
— Año 1850: Se fija la escala del tiempo geológico internacional.
— Año 1859: Darwin publica el origen de las especies.

Este tenedor histórico alteró por completo el rigor científico y el orden social en el mundo, con las siguientes consecuencias:

— En el 1917 se institucionaliza el ateísmo en Rusia, hasta entonces de creencia cristiana, y se comienza a perseguir la iglesia de Cristo.
— A partir de Darwin, geólogos y paleontólogos usan la escala geológica sobre la base de las posiciones relativas de los diferentes estratos y fósiles, especulando las dataciones.
—Por primera vez la Ciencia, hasta entonces netamente experimental, aceptando solo hechos probados por la evidencia, admite conceptos teóricos basados en supuestos. El mundo ateo vio la posibilidad real de quitarse a un Dios al que habría que darle respuestas; la puerta liberadora. Se aceptó la nueva corriente de la seudo ciencia atea.

Ya el apóstol Pablo lo había advertido, dos mil años antes, en Eph 6:12:

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del siglo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los cielos.”

Ya sé que muchos pensarán que estoy obcecado; pero yo vuelvo a repetir lo mismo de siempre: reflexionen, razonen. Las evidencias históricas, dando cumplimiento a las profecías, están ante los ojos de todos. El antiCristo se viene anunciando desde muy atrás en el tiempo… y ya ha llegado; vive entre nosotros y hasta se identifica, para que le reconozcamos sin dudar.

Pero la luz más pequeña destroza la oscuridad más absoluta; sigan la luz y olviden el oscurantismo del mundo híbrido e imposible de Darwin. Razonen sobre lo que dijo, y contrástenlo con lo que manifiesta la realidad; verán que no encaja. No se dejen llevar hacia donde vuestro espíritu interior no desea ir; sigan el corazón, y la Verdad que hallarán en él les hará libres.

El momento de Cristo está más cerca cada día; Èl vendrá a cumplir su promesa. Sí Señor, te esperamos. ¡Amén!

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EL GÉNESIS EN LA CIENCIA

agosto 17, 2009

El descubrimiento de la estructura del ADN, divulgado en 1953 por James Watson y Francis Crick, constituyó el paso más sólido para revalidar la congruencia entre Ciencia y Biblia. Aunque esta no resulte libro científico, sino fuente histórica, constantemente se expone a que detractores al servicio del adversario de Dios [de modo consciente o inconsciente], la midan con lupa ante cada nuevo hallazgo de la Ciencia.

Pero, pese a que muchos buscan desatino entre esta y la Palabra de Dios escrita [sin lograrlo], hay incluso premios Nobels cristianos, que no sienten comprometida la Verdad que hay en sus corazones, con la que aprenden en cada irrupción en Ciencias. Arno Penzias, Nóbel de física 1978, por su revelación sobre la radiación de fondo cósmico [que otros físicos consideraron prueba del Big Bang ‘creador’ del Universo], dijo:

«Si no tuviera otros datos que los primeros capítulos del Génesis, algunos de los Salmos y otros pasajes de las Escrituras, habría llegado esencialmente a la misma conclusión en cuanto al origen del Universo que la que nos aportan los datos científicos».

Asimismo, el ingeniero espacial Wernher Von Braun, director del Marshall Space Flight Center en los años 60 y directivo del cuartel general de la NASA hasta 1972, dice en el prólogo de uno de sus libros:

«Me sería tan difícil concebir que un científico no reconozca la presencia de superioridad racional detrás de la existencia del universo, como que un teólogo negara los avances de la ciencia. Y de cierto, no hay razón científica para que Dios no pueda retener la misma relevancia en nuestro mundo moderno, que la que tenía antes de que irrumpiéramos en su Creación con el telescopio, el ciclotrón y los vehículos espaciales».

Se refería, entre otros, a los hombres que han puesto sus conocimientos en función de demostrar la inexistencia de Dios: paleontólogos, geólogos, y biólogos evolutivos. La teoría de la evolución [patrón de mando que les une], cuenta con errores acumulados en el ADN, para proveer la inmensa riqueza biológica del planeta, a partir de la supuesta alga surgida miles de millones de años atrás. Sucesivas mutaciones genéticas originarían supuestamente los más de 10 millones de especies que hoy se conocen.

Es decir, todo lo contrario a lo que enseña la Palabra del Creador: todos los seres vivos, según su especie, en un espacio de tres días, pues el tercer día creó las plantas, los primeros seres con ADN, según traducción griega del Génesis original, Bereshit 1:12-13:

Y la tierra produjo vegetación: hierbas que dan semillas según su especie y árboles que producen frutos, cada uno conteniendo su semilla, según su especie. Y Dios vio que era bueno. Y fue de tarde, y fue de mañana, el tercer día.”

Lo contrario a eso no se ha podido ver jamás en ningún punto del planeta: no solo las de las plantas, sino todas las especies en general, son fieles entre sí, y dan más de su misma especie; nunca otras distintas y nuevas. Y es muy importante que los agnósticos reconozcan ese precepto, dado a la humanidad desde un libro histórico, cuando nuestra Ciencia ni pensaba existir aun. Es decir: ¡Congruencia con la Verdad!

La teoría evolutiva, ‘mal enseña’ en las aulas que un alga eónica generó, no solo las múltiples especies de plantas que existen, sino también al resto de los seres vivos en su totalidad… hasta llegar al hombre. Pero el Bereshit, el libro con el que instruía Jesucristo a sus apóstoles, y a todo el que quisiera oírle, dice en 1:20-23

Que las aguas proliferen seres vivos y que aves vuelen sobre la tierra a través de la extensión del firmamento del cielo”. Y Dios creó los enormes gigantes del mar y todos los seres vivos que reptan, con los que se colmaron las aguas según sus especies; y todas las aves aladas de todas las especies… Y fue de tarde y fue de mañana, el quinto día.

Aves y reptiles el quinto día, opuesto al decir evolutivo: ‘los reptiles generaron aves’; y eso se corresponde con lo que se ve en realidad. Pese a existir casi 10 mil especies de reptiles, en ningún punto del planeta se ha reportado ni uno siquiera que muestre al menos la intención genética de volverse ave. Además, si el fundamento de la evolución, es la ‘mejora’, a través de la selección natural, ¿por qué trasmutaron en aves, si los vemos tan capaces reptando o nadando que, si las emplumadas no andan ligeras, suelen terminar siendo su comida?

Es decir, se dicta que los errores genéticos [mutaciones], crearon toda la vida que se ve hoy, más de 10 millones de especies. Pero tal planteamiento es un insulto al raciocinio, y no se corresponde con la verdad molecular observada en los laboratorios del planeta.

Solo en el caso humano, que es donde grandes trasnacionales farmacéuticas invierten con la sola intención de multiplicar ganancias, se ha reportado más de 20,000 dolencias genéticas, debidas justamente a mutaciones. Y se señala que cada semana aparecen entre tres y cinco nuevas, debido a alteración genómica. Tan es así, que ante el suculento pastel, cada año se invierten ingentes sumas en investigación, con el objetivo de sacar al mercado los medicamentos capaces de neutralizar males debidos a mutaciones que, a día de hoy, resultan incurables.

Se ha verificado que puede haber cambios en los alelos, generando crías más gordas o más flacas; más o menos desarrolladas, más oscuras o claras… etc. Pero nunca, ¡nunca!, otro tipo de ser que pueda considerarse ‘especie nueva’. En el ‘muy especial’ caso de los primates [la fuente de la ficción homínida], clasifican unas 200 familias, entre simios, monos, lémures… Ahí, anti científicamente ha sido insertado el humano, mas lo visto siempre es que se mantiene la fidelidad genética; en caso de mutación o muere o sigue apareándose con los de su especie, pero nunca, en ninguna selva o zoo del planeta, se trasmuta en un tipo nuevo de animal.

Hay algunos casos híbridos, pero son estériles y no perpetúan la especie. Resultan tan importantes para apoyar el fundamento de la Creación, que serán constituyentes de un próximo artículo. El solo insinuar que descendemos de algas y monos, exigiría antes de ello que:

A-. La inicial alga unicelular procariota presentara de pronto el ADN correspondiente a los organismos pluricelulares que comprenden el más de un millón de especies animales, más el cuarto de millón vegetal. Ese paso jamás se ha dado, con millones de cazadores de Nobels, intentándolo, desde Darwin. Y eso que la unicelular bacteria les facilita la labor, al ser el más rápido y prolífero [millones de cepas, en 15-20 minutos]. Jamás, en 4 siglos de búsqueda, se ha hallado ni siquiera la evidencia de intención genética, para adquirir los orgánulos que la harían eucariotas. ¡En ningún laboratorio del mundo!

B-. Si la primera célula procariota tenía ya inscrita su información genética, ¿cómo se logró elaborar mitocondrias, citoesqueletos, núcleo, aparatos de golgi… presentes en cada animal o vegetal [eucariotas], pero ausentes en la información ADN procariota? Se llena la cabeza de alumnos con absurdos conceptos, como que la mitocondria, toda una central energética, surgió por endosimbiosis entre bacterias [aun pendiente de explicar aparición del resto de orgánulos]. Pero, ¿cómo esa fuente dinámica y controlada de energía pudo surgir por azar, si toda manifestación termodinámica [terremotos, ciclones, incendios, etc] se manifiestan fuera de control?

Además, desde siempre, la experiencia enseña que primero debe existir el conocimiento para instruir, y luego la función debida a la instrucción derivada del conocimiento. O sea, raciocinio y lógica, dictan que no pudo existir ADN [instrucción de cada metabolismo celular], si no existió antes el elemento ‘cognisciente’ capaz de diseñarlo, elaborarlo y codificarlo en un rollo que, desplegado, superaría en mucho al tamaño de la propia célula que lo contiene.

La ignorancia del azar jamás puede ser una fuente convincente… a no ser que el cerebro que lo dé por válido esté al mismo nivel de ignorancia. Y no lo afirmo yo, sino las investigaciones moleculares sobre el ATP, la moneda de cambio energética de cada célula, cuyos procesos dependen de órdenes ADN. ¿Puede la endosimbiosis explicar el orden sincrónico de esos pasos? ¡NO! ¡Es un planteamiento anticientífico!

La bacteria endosimbionte es un fiasco anti Ciencia. Hay enfermedades autosómicas que implican al menos un gen que regula la cuantía de moléculas de ADN mitocondrial desde el ADN nuclear. Si falla, ocurre el ‘Síndrome de Reducción de ADNmt’: disminuye el número de copias de ADNmt en tejidos, y genera cuadros clínicos como miopatía y otros males típicos de causa mitocondrial. O sea, una evidencia científica de que el ADN mitocondrial depende de la instrucción ADN del núcleo de la célula… el ‘más allá’ de la mitocondria. ¿Cómo pueden explicar esa dependencia, los que dicen que la mitocondria surgió por endosimbiosis de bacterias sin núcleo?

Es pública la clara interacción de los genomas mitocondrial y nuclear, con instrucciones codificadas para producir polipéptidos de la OXPHOS. ¿Cómo logró la bacteria endosimbionte, inscribir y codificar en su ADN, datos que no posee el procariota? ¿En que laboratorio del planeta se ha podido ver si quiera ‘intención genética’ de paso de procariota a eucariota? [Ver más evidencias en el Artículo 96 de este blog: EVOLUCIÓN, MITOCONDRIAS, FÓSILES Y MOMIAS.]

Pueden seguir haciendo todo el esfuerzo que deseen por imponer conceptos ficticios, pero es indignante que se amparen en la Ciencia, cuando cada nuevo conocimiento que sale a la palestra, en realidad les deja constantemente en ridículo. La Ciencia, lo que ha demostrado y demuestra, es que las especies surgieron tal cual instruye el Génesis bíblico: cada cual según su ADN, e incapaz de convertirse en una especie nueva.

Más allá de lo expuesto aquí, el defensor evolutivo tiene otros asuntos graves que refutan sus postulados del azar: ¿La ‘selección natural’ puede diseñar el ojo sin conocimiento de óptica? ¿O el oído sin conocer la conducta de las ondas sonoras? ¿O el cerebro, sin estar al tanto de los intrincados enigmas del pensamiento y raciocinio, que tienen sin respuesta a ejércitos de científicos eminentes en el mundo entero? ¿Es que la humanidad quiere cerrar tanto los ojos, que es incapaz de ver tales incongruencias con la lógica?

Como ya comenté en un artículo anterior, lo escrito en libros evolutivos resulta inconexo con la realidad objetiva; una tela de araña insorteable para el propio artrópodo. También puede compararse a la frágil veleta que gira a un lado u otro, según sople el viento, y que al final se quiebra, para desconcierto de quienes en ella buscaban el camino.

La Biblia en cambio, es el firme faro que disocia toda ola de descrédito; rompe ciclón y tornado, sin dejar de señalar, inmutable por milenios, hacia la única vía firme que lleva al ser humano a la paz segura y eterna de Dios, bajo el gobierno de Cristo. Y su aliada, como no podría ser de otra manera, es precisamente, cada nuevo hallazgo de la Ciencia.

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¿EL PRIMER ASTRO? ¡LA TIERRA!

agosto 14, 2009

“…y las estrellas, Dios las colocó en el firmamento para que den luz sobre la Tierra, para que dominen de día y de noche, y para que separen la luz de la oscuridad. Y Dios vio que era bueno. Y fue de tarde, y fue de mañana, el cuarto día. [Bereshit 1: 17-19 (y su traducción griega: Gen 1:17-19)]

Según las Escrituras, la Tierra se hizo unos cuantos miles de años atrás, antes que el resto del cosmos. Científicos antiCristo lo rebaten con más interés que si les fuera en ello la propia vida; que sí les va, aunque toman el sentido errado y con argumentos que la razón niega. ¡Obstinada anticiencia, afanada en que el mundo obvie a su Creador!

El actual postulado ‘científico’, dice que lo observado en un telescopio atañe a miles de millones de años atrás. ¿En qué punto histórico humano se disipó el juicio? ¿Por qué no se razona? Vemos lo que está a millones de años luz, con solo mirar; el espacio tridimensional se vuelve panorama plano en 2ª dimensión. La cercana luna se ve en la misma fracción de segundo que la distante nebulosa de Andrómeda, sin importar distancias.

La vista supera la velocidad de la luz. Una onda de luz radiada en el espacio lejano, tarda millones de años en llegar a la Tierra. Si arribara, en caso que el cosmos existiera aun, todos habríamos muerto… viviendo ya en el espíritu.

La emisión electromagnética [calor, luz, rayos X…] que viaja a la velocidad de la luz, desde un cuerpo que esté a 12 millones de años luz de distancia, tardaría en llegar a la Tierra 12 millones de años. Sin embargo, ver la superficie de tal astro a través de un telescopio, solo lleva una fracción de segundo. ¿Qué cuentas están fallando? Es obvio que la Ciencia, coja en ese aspecto, se diluye en la anticiencia del ‘vemos en pasado’. Analicemos:

Estos son los distintos tipos de ondas; varían en longitud y frecuencia. Según pasamos de los rayos gamma a las ondas de radio, la longitud de onda aumenta y la frecuencia disminuye… proceso imperceptible para el ojo humano, diseñado y programado para ver en imágenes. ¿O alguien es capaz de ‘percibir las ondas’ con la mirada?

Banda electromagnética

Banda electromagnética

El ojo no ‘ve’ ondas de luz visible, tal como se dice en las aulas. ¡Ve una imagen integrada por la unión de todas las ondas, la resultante! Lo prueba el propio rayo de luz solar: ante un prisma las ondas integradas en la imagen son diferenciadas y reflejan los matices reales del espectro. Revela los tonos reales. Si atraviesa las gotas de agua de la atmósfera, se forma el arco iris. Y es porque la ‘claridad’ consta de frecuencias invisibles al ojo humano, (cada color una frecuencia) que integradas, ofrecen la imagen del día claro.

Todo cuerpo irradia ondas electromagnéticas a la frecuencia de la energía que actúe; pero nuestro ojo no está diseñado para verlas a ellas, sino al cuerpo que las emite y/o la imagen que generan. El arco iris es ejemplo del espectro de luz visible. Y nadie dice: ‘Mira que lindas ondas del violeta, a 750 tetra ciclos por segundo’. ¡Vemos la ‘imagen violeta’ fruto de vibraciones, no las ondas! Igual con el rojo que detecta el telescopio espacial: no vemos la onda cuya vibración genera tal color, sino el efecto incitado… sin que la onda en sí misma cruce el espacio y llegue al ojo. ¡Vemos el rojo generado en el cosmos, a una velocidad superior a la de la luz!

Hoy, el vasto adelanto tecnológico provee medios precisos para verificar la Verdad de la Palabra de Dios; sin embargo, se adultera todo con el fin de negar coherencias Biblia-Realidad objetiva. Es la meta de investigaciones auspiciadas por el Centro de Nueva York para ‘Estudios de Orígenes de la Vida’, que incluyen becas de la NASA. La Astronomía es su baluarte; sin embargo, los telescopios infrarrojos, sensibles al calor, no apoyan tesis de cielo eónico, sino que las desmienten de forma absoluta.

Vemos un cuerpo, si la luz actúa sobre él, contrastándole; pero no es así en el infrarrojo. La serpiente cascabel, con una fisura sensora entre ojos y nariz detecta esa luz; así caza presas de sangre caliente en la oscuridad total: ve tonos rojizos destacando sobre tierra y/o vegetación. Cualquier cosa con temperatura superior al cero absoluto [-273,15 °C o 0º Kelvin] irradia ondas en la banda infrarroja. Incluso el hielo; y también las estrellas. Sus cambios de temperatura matizan áreas que pueden ser seguidas y registradas por el lente infrarrojo. Tal visión, según nivel de calor, crea una imagen distinta; datos que no se podrían obtener a través de los canales normales de la vista.

El telescopio normal [copia ingeniosa del ojo] ‘acerca’ el astro, no fotones trotones del pasado que, al carecer de masa, son invisibles para el ojo. La lente enfoca un cuerpo físico en el lugar que ocupa en el espacio; su imagen, más definida, integra gran información. Luego la procesan fotómetros anexos. Así, una galaxia lejana activa la retina; los conos y bastoncillos la descomponen en tonos. Estos se convierten en señales eléctricas de distinta frecuencia, y se envían al cerebro a través del nervio óptico. Al final se proyecta la figura espacial en la pantalla de la mente, antes de un segundo… ¡más rápido que la luz!

Ahora, imaginen una colisión en el frío cosmos, creando ignición de hidrógeno, a 2500ºK. ¿Cuánto tiempo duraría el calor detectado por el sensor infrarrojo? Según refrigere, la imagen del destello inicial irá atenuándose  hasta llegar al negro espacial. Y no tarda miles de millones de años; el blanco de la ignición irá atenuando su tono hasta que se enfríe y se vuelva tan oscuro como el espacio, pero tal como veremos, el telescopio provee imágenes infrarrojas yendo desde el rojo, hasta el tono oscuro de los cuerpos fríos, en dos años. ¡Esa es la Verdad! ¡Solo dos años de observación!

Se me ha dicho que en el infrarrojo no hay tonos blancos, pero no es así; si ud. observa desde el aire la emisión de infrarrojos de un campo verá distintas tonalidades desde el rojo al amarillo y el pardo, según el nivel de clorofila de las plantas. Pero si llega a unos matojos secos, entonces los verá blancos.

Otro Ej:  http://ciencia.nasa.gov/science-at-nasa/2009/18dec_titanglint/ 

Ahí pueden observar la imagen del Espectrómetro para Cartografía Visual e Infrarroja (Visual and Infrared Mapping Spectrometer o VIMS) de la nave Cassini. Observen que es una combinación ‘visual/infrarroja’;  muestra un destello de luz blanca reflejado en un lago de Titán, una luna de Saturno. La imagen fue proporcionada por la NASA/JPL/Universidad de Arizona/DLR.

A través del telescopio infrarrojo, las candentes ondas de choque se ven brillantes. Se asocian usualmente a colisión o nacimiento/muerte de una estrella; no hay tiempo de reaccionar a la súbita acumulación de energía y masa, y embisten el plasma cercano, emanando el colosal ardor que el infrarrojo capta… y que se va enfriando hasta no poder ser detectado, confundiéndose finalmente con el vacío sideral. Y lo importante es que ese proceso de atenuación térmica de un estado a otro, a millones de años luz de distancia,  lo podemos ver en 700 días, no en miles de millones de años, tal cual se especula en las aulas.

El 9/4/2009, el Dr. Andreas Brunthaler [Instituto Max Planck, Radio Astronomía] notó algo especial en la galaxia M82, a 12 millones de años luz de la Tierra. Al cotejar los datos del día anterior [Very Large Array (VLA), New México, EE.UU], con los del 2007/2008, vio una ‘nueva’ explosión. Y la imagen 2009 mostró tan oscuras las zonas de estallidos anteriores [más frías], que hubo que ampliarla para lograr la definición que permitiera compararlas. Observen:

Vista Infrarroja Galaxia M82

Vista Infrarroja Galaxia M82

La luz roja surge a 500 ºC. Si la temperatura sube, da luz amarillenta. A 1200 ºC, emite todo el espectro electromagnético, y nos parece que está “al rojo blanco“. De ahí que el nuevo punto blanco del núcleo en el 2009, implique una nueva explosión. El azul es indicador de mayor temperatura (a partir de 12000ºK); su tono se oscurece en función de la temperatura hasta casi los 20000ºK… sin embargo, el negro, que pudiera verse como la tonalidad más oscura del azul, se lee como el frío espacio sideral. Pero lo importante es que áreas que en fotos de dos años antes eran rojas, ahora se muestran negras.

De modo que resulta obvio que hay intercambio de calor; las ondas térmicas varían según se enfría el cuerpo emisor de tales ondas. Máxime si el medio en el que existe, está a bajísimas temperaturas. Y no debe olvidarse que hablamos de un cuerpo que según la equivalencia métrica del año luz, está a casi 115 mil billones de kms de la Tierra.

La secuencia de matices, dando variables de calor en solo dos años, [28/1/2007 a 8/4/2009], desde una galaxia sita a tal distancia, anula todo criterio que intente negar la realidad objetiva: ¡Es actual; está pasando! Es la esencia innegable: si la cámara infrarroja detecta tonos brillantes en un punto, es porque ahí se ha liberado gran energía ‘muy cerca en el tiempo’. De haber ocurrido millones de años atrás, la imagen presentaría la oscuridad típica de zonas que el frío espacio interestelar refrigera rápidamente.

El lente no enfocó fotos antiguas del álbum ‘paleozoico’, sino cuerpos físicos ocupando su lugar actual en el espacio. Si la cámara infrarroja encara un astro, no busca ondas de calor viajando hacia la tierra, sino que explora el matiz de su superficie in situ, mostrando el panorama resultante en fracción de segundo.

En un artículo anterior se explicó que la gracia de ‘ver’ fue antes espiritual que humana. La Biblia enseña que Dios dijo: ‘Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza’; de modo que nos extrapoló dones sensoriales desde seres espirituales. Y para ello usó como interfaz al cerebro; evidencia del colosal talento del Creador, al difundir en masa física, frutos del espíritu intangible. Mas nuestra vista es básica; mucho más limitada que la del espíritu, que sí capta incluso las ondas cerebrales, sabiendo así qué y cómo pensamos. ¡Telepatía pura y dura! ¡Gloria a Dios; bendito el que hace posible lo ‘imposible’!

Quizás se me critique con argumentos tipo: ‘Es falso, pues refuta al Nobel Paco Pérez’; luego se darán los links convenientes que cobijen la nobélica mentira. Anticipo réplica: ¡Usen las propias neuronas! ¿Cuántas veces ha tenido que ser revisados distintos postulados científicos, ante nuevas evidencias? ¿Cuántas veces distintas revistas científicas prestigiosas han pedido perdón, al publicar artículos de supuesta base científica, que luego han demostrado ser erróneos? ¡Ábranse a lo nuevo! El conocimiento humano enfrenta muchas más incógnitas que respuestas.

Lo cierto es que el planeta Tierra, con solo algunos miles de años, fue el pionero espacial; ningún astro le antecedió. Y lo que brilla visible en el cosmos lejano, llega al ojo humano en fracción de segundo. Con ojo o telescopio, su imagen real surge en cuanto enfocamos. El regreso de eras eónicas, estilo ‘máquina del tiempo’ o ‘Cenicienta corriendo hacia su carroza-calabaza, abrumada por la hora’, es un ficticio y absurdo antojo. Cuento infantil que intenta en lo subliminal, separar a Dios de su obra. Y eso, ¡Jamás será Ciencia!

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DARWIN: AUTOPISTA AL INFIERNO.

agosto 13, 2009

La última muestra de la feria Arco, ante el revuelo que hace poco provocó en el Islam la publicación de una revista con viñetas satirizando a Mahoma, y temiendo la potencial reacción violenta de algún comando integrista, dio otro toque de humor negro [yo diría ‘rojo’], eligiendo insultar a los serenos cristianos. Irreverentemente, se presentó a Cristo con un misil en la mano. El hijo de Dios hecho hombre, a quien la historia solo le imputa milagros de curación, instrucción pacifista y actos de amor, fue exhibido como icono del belicismo. ¡Hasta dónde llega la influencia satánica sobre la humanidad!

Intentaron la gracia, vejando al mártir histórico más dócil. El único líder espiritual que hizo que cojos andaran, ciegos vieran y muertos resucitaran, antes de ofrendar su sangre en la cruz como purga del pecado humano, y reconciliación del mundo con su Creador.

En la materialista y poco espiritual Europa, no hay límites de libertad de expresión. Toda provocación morbosa vende; y eso auto faculta para la ofensa. Y es que, bajo el talante chistoso y abierto, en realidad este continente aviva su retorno al integrismo total, en lo cultural, religioso, político, económico… y por supuesto, y con mucha saña, incluso en la seudo ciencia, con ejemplos de expresiones como esta:

“Y no es que los métodos y las instituciones de ciencia nos obliguen a aceptar una explicación materialista del mundo fenomenológico, sino, por el contrario, que nosotros estamos forzados por nuestra adherencia a priori a las causas materialistas para crear un aparato de investigación y una serie de conceptos que produzcan explicaciones materialistas sin importar cuánto vayan en contra de la intuición ni qué tan místicas sean para el que no ha sido iniciado. Más allá de eso, el materialismo es un absoluto, y no podemos dejar que un pie divino cruce la puerta.”

La frase: del evolucionista Richard Lewontin, en ‘‘Billions and billions of demons’; un cabal modelo de integrismo puro y duro. La seudo ciencia apelada por la filosofía enemiga de Dios, no es más que un medio para lograr un fin: que el mundo olvide a su Creador. La sensatez les tiene sin cuidado; la única meta es la corona del ateísmo, y el destierro de Dios del alma humana. Fiel a tal obcecación, se niega sin razonar, a priori, lo que instruye un Creacionismo Bíblico cada vez más fuerte; posiblemente porque ante la verdad científica, el ilusionismo darwinista se queda sin recursos.

Hace poco, el Consejo de Educación de Kansas aprobó medidas que abren su escuela pública a la Verdad del Diseño Inteligente, según instruye el Génesis. En reacción a esto, evolucionistas de todo el mundo se tiraron de los pelos. No obstante, ¿es anticientífica la teoría del Diseño Inteligente? Todo lo contrario; lo que ocurre es que el neodarwinismo se ha reorganizado con tintes integristas: se auto proclama dueño del conocimiento, y fiel a lo que propugna Lewontin, su hacha está lista para cortar el pie de todo aquel que divulgue la imposibilidad del ‘auto-evolucionismo’ biológico.

El sostén del Diseño Inteligente es tan sólido, que cada día anula más los recursos de réplica de sus detractores. Un ejemplo es la imposibilidad de explicar el origen de la vida desde componentes químicos; ratificada por el mismo Stephen Hawking, al afirmar que la traba principal sigue siendo explicar la aparición de seres cognoscitivos, tras catorce mil millones de años de evolución, desde la espacial sopa flotante guisada en el Big Bang.

Pero volvamos a la feria; el donostiarra Luis Rico, director de Medialab, junto al Centro de Biotecnología del CSIC, mostraron el proyecto Gnom [sopa sin ‘cocinero’], en un rincón apartado. Y el personaje principal del acto fue una bacteria: la Escherichia Coli.

Como siempre, ante la ausencia de evidencias, la suposición reina sobre enigmas, la especulación impone su bata blanca y su título académico; mas lo que se pretende mostrar como elemental forma de vida, y primer paso para la generación de los animales superiores, en realidad se convierte en un boomerang de complicaciones que, como siempre que se razona, deja a los defensores evolucionistas en una difícil posición, sumamente débil en respuestas.

La presentada como supuesta autora de la vía ascendente hacia animales aparentemente más sofisticados, se eligió por ser unicelular [procariota]. El trazado evolutivo dice que los organismos unicelulares fueron ganando en complejidad y que adquirieron por sí mismos los orgánulos forzosos, para ‘trasmutar’ en las células eucariotas que forman al más de un millón de especies de animales y plantas que integran el resto de la vida.

Sin embargo, ‘Coli’ no es tan simple como se pretende hacer ver. En general, el microbio puede dar lecciones magistrales de eficacia, vitalidad y adaptación. Ningún otro animal, que debiera ser más complejo según el árbol evolutivo tradicional, logra hacer frente a los ataques químicos que enfrenta, soporta, y vence la bacteria. Extrapolando la escala, ni siquiera la raza humana, supuestamente más completa por su ubicación filogenética, sería capaz de resistir lo que esta diminuta célula independiente.

O sea, la microscópica bacteria no constituye evidencia de ‘paso’ hacia complejidad, sino que ya es compleja en sí misma. Responde a un diseño inteligente, aunque se pretenda no reconocerlo por todos los medios, pues cuenta con un programa ADN, y la regulación de precisos sistemas digestivo, reproductor, defensivo, etc. Ante cualquier ataque reacciona creando nuevas cepas, que nacen resistentes a tal agresión; posee, al igual que animales superiores, un sofisticado sistema auto inmune… inscrito en una simple célula. ¡Su defensa está programada en su ADN! Desde su genoma salen las órdenes para elaborar cualquier proteína protectora. Debido a su capacidad de reacción neutralizante, ante casi todo tipo de ataque químico, es irrefutable que opera con procesos cognitivamente organizados en su instrucción genética. ¿Quién diseñó e inscribió tan magna instrucción?

Cada vez que la Ciencia honesta logra penetrar en lo que poco antes era insondable, se topa con el hecho real de que cada investigación es congruente con la Palabra de Dios… y contradice a Darwin. No hay ni un enunciado evolutivo, que se corresponda con el testimonio bíblico de la Creación; el darwinismo es antitético respecto a la instrucción de Jesús; es todo lo contrario a la Palabra de Cristo.

¿Por qué el Vaticano da coces contra el aguijón y apoya versión distinta? Lía a más de mil millones de fieles, y abraza antojos ateos, negando el saber de Jesús, que nos enseñó sobre las pruebas de fe. Al ser tentado por satanás en el desierto, dio ejemplo de cómo había que afrontarlas: ¡Confiando en la Palabra de Dios! Tres veces fue probado y, pese a ser quien era, en las tres respondió con lo escrito en el Pentateuco judío. [Mat 4:4-10]

No hay más vueltas que darle: si el Señor, Escrituras bajo el brazo, formó a sus apóstoles refiriendo el principio de la Creación, Adán, Noé y el diluvio, Sodoma y Gomorra, etc., acreditó para siempre la verdad del manuscrito, y con ello, la de su primer libro: el Bereshit. [Génesis griego]. ¿Acaso la sangre de Cristo, con la que acuñó Su Verdad en la cruz fue una media sangre? ¿Fue un cuño a medias? ¡Nadie está autorizado para amoldar Su Verdad a pensamiento humano! Recordar 2ª Corintios 1:19:

Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que entre vosotros ha sido predicado por nosotros, por mí y Silvano y Timoteo, no ha sido Sí y No; mas ha sido Sí en Él”.

Nadie que anteponga criterio humano a la Palabra de Dios, puede proclamar luego ser adalid cristiano. No se puede estar al mismo tiempo con Cristo y contra Él. Hemos sido advertidos, y vivimos el momento histórico de la profecía; pero ante la real posibilidad de defender lo que el Señor enunció en su momento, la vanidad opta por lo inverso: ‘Cristo mintió, y el ateísmo lleva razón’. ¡Tal mensaje es anatema! Apoya una falacia y defiende que Dios no nos creó, que los monos fueron mutando por arte de birli-birloque, y que salimos de debajo de la manga del azar. ¡Qué vergüenza!

Y lo peor es que no hay ninguna posibilidad real de tal hecho, porque La Ciencia [con mayúsculas], fija que las casi 200 especies distintas de primates ni se aparean entre sí, ni generan otros individuos que no sean los de su mismo tipo. El ‘homínido’ del año de la corneta de piedra, del que pretenden derivarnos, es un fraude sin fundamento científico. ¡Jamás pudo aparecer, por mucho que intenten hacer creer lo contrario!

Pese a que está escrito que sucederían estas cosas, los principales encargados de defender la credibilidad de la Biblia, el sustento del evangelio de la Creación, y la Verdad de Jesús, llegado el tiempo más importante, le dicen al pueblo que Cristo engañó, y se alinean con los enemigos de Dios. ¿Estaba acaso Darwin con Jesús? ¿Apoyó alguna frase cristiana? ¡NO! ¡Darwin fue la marioneta del antiCristo! Jesús la vio venir; y nos alertó, casi dos mil años antes que el payaso exhibiera sus malabarismos de ‘reajuste constante’:

Quien no está conmigo, está contra mí; y quien conmigo no recoge, desparrama” [Mat 12:30; Luc 11:23]

Lo cierto es que ningún científico ha podido presentar jamás, una evidencia que refute al Génesis bíblico. Su original Bereshit judío muestra aun una colosal salud verídica, pese a tener unos cuantos milenios a sus espaldas; de hecho, constituyó el libro de consulta de la mayoría de los científicos de vanguardia que sentaron las bases de todas las Ciencias. Sin embargo, cada vez más, en este tiempo materialista enfrentamos a un integrismo filosófico que, sin presentar evidencias ciertas, se ha colgado la bata de sabiduría, ha logrado atravesar el umbral de la Ciencia, y dispone un nido para satanás, en donde siempre existió la armonía de Dios con el conocimiento humano.

No todos los libros que se venden como científicos exponen Ciencia. En realidad, muchos son de ateísmo filosófico, encubiertos con títulos académicos, mas con ausencia total de evidencias en el caso de la biología evolutiva, tergiversación de las pruebas en el de la paleontología, y mala praxis en geología/paleontología.

La palabra ‘megalomanía’, derivada de las griegas ‘mégalos’ [grande] y ‘manía’ [locura], define perfectamente al darwinismo. El evolucionismo megalómano no apostó jamás por la instrucción científica, sino por una trinchera filosófica desde donde lanzar un ataque continuado, conociendo la debilidad primaria del humano: la necesidad de la no existencia de un Cristo que vendría a por sus fieles, y que luego pediría al resto las cuentas por sus actos. El eterno enemigo de Dios, conocedor de las batallas interiores del alma humana, concibió este ardid y lo lanzó a la palestra de la única especie capaz de razonar y de tener conciencia del ‘yo’; la única con espíritu… y le dio resultado.

No es una guerra de conocimiento vs atraso, sino una ofensiva espiritual, cuyo objetivo desde el inicio fue entronizar al constantemente anunciado antiCristo, e intentar desintegrar la verdad científica de la Creación de Dios. Las sutiles e invisibles fuerzas de satán, desde lo más bajo de la cuarta dimensión espiritual, tienen el suficiente poder sobre hombres y mujeres, para llevarles a donde quieren. Mediante la individual tendencia a los distintos tipos de pecado, utiliza los canales interiores del ser humano para lograr su objetivo: la renuncia al derecho que da a todos el propio Jesucristo, a la vida plena y eterna bajo su reinado, en el Sión definitivo. Pero el Plan de Dios se hará, no importa los intentos enemigos por evitarlo.

La Creación basada en un Diseño Inteligente, exhibe su cuño más demoledor en el ADN,  la Instrucción para crear, desarrollar, mantener, y reproducir todo tipo de vida. Quien piense que esos miles de millones de datos que aparecen en cada ser humano, hayan podido ser diseñados, programados, secuenciados, organizados, y codificados por el azar, no hace uso del raciocinio otorgado a todos. No mira lo ‘que es’, sino, lo que ‘quiere que sea’, es lo que mira. Pero, según está escrito, lo ‘que es’ será, aunque muchos no lo deseen; son palabras de Jesús, legadas para que las tengamos presente:

El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán”. [Mat 24:35, Mar 13:31, Luc 21:33]

No son palabras de Darwin, sino de Cristo; ¡Ojalá las ovejas dejaran de creerse cabras! Ojalá, antes de agotar su tiempo, aprendieran a ser fieles al Pastor Universal, cerrando los ojos a los tentadores falsos prados… los envenenados pastos del diablo.

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