ORGULLO DE POCOS, IMPUESTO A MUCHOS.

Julio 13/2009

El domingo 5 de julio del 2009, las TV del mundo trasmitieron la algarada que por motivo del ‘Día del Orgullo Gay‘, se desarrolló en la población madrileña de Chueca, según lo que ya se ha convertido en esperpento usual, desde hace varios años.  No está de más detenerse en el sentido etimológico de la palabra ‘orgullo‘, que en el contexto homosexual, pretende clasificar, catalogar y encasillar una actitud que enfrenta las ancestrales normas de conductas éticas y cívicas dictadas por siglos de humanidad.

La voz ‘orgulloso‘, en nuestro diccionario, define a quien, convencido de su valía o belleza, presume además de ello; implicando también a un inherente sentimiento de satisfacción por cosas propias, autocalificadas como ‘méritos‘ ante la sociedad. También contiene otra tipificación que tiene que ver con el amor propio, el respeto  y la autoestima que alguien siente por sí mismo: ‘Por mi orgullo, no me humillaré ante nadie‘.

Así, el orgullo se constituye en sinónimo de altivez y de arrogancia, alineadas contra todo sentimiento de recato, pudor, castidad y vergüenza. Justo esta proyección es la que convierte al orgullo, en todo lo contrario de la modestia.

Distintos padrones a nivel asiático, europeo y americano, dictan que el 2% de la población mundial, 30 millones, siente atracción sexual por otros del mismo sexo. Así, la inmensa mayoría [98%, casi 7 mil millones], comulga según la tradicional unión de sexos distintos y complementarios; hombre y mujer, según la imposición que al fluir de la vida asigna la genética. Y si algo resulta indiscutible, es que durante siglos, las leyes sociales jamás han sido fijadas según la minoría; no por capricho, sino por pura justicia social y lógica: si cualquier actitud afecta a una mayoría, los estatutos humanos siempre han ido en la dirección de proteger el derecho de tal conjunto, porque de hecho, cuantitativamente, lo que fuera contra ellos, afectaría al derecho de un número mayor de personas.

Esto es realidad manifiesta y sostenida, en el caso de múltiples inclinaciones y tendencias de distintas minorías que siempre han existido entre  humanos. El resto, los descontentos, los inadaptados, los que se han autoexcluido de las normas de conducta establecidas como correctas por el otro 98% de la población mundial, no tiene otra opción que someterse al código fijado, y vivir según las reglas que tal código provee, apechugando con las consecuencias de la actitud asumida.

Y en Chueca, mientras los payasos del policromo se preparaban para lucir sus nalgas al aire de una forma que jamás lo han hecho ni las propias mujeres, excepto prostitutas, muy cerca de allí, en Galapagar, el principal impulsor de la ignominia, la desvergüenza y la falta de respeto en España, el peor ‘presi’ de gobierno en la historia del país, Don Zapatero, inauguraba el curso de la escuela de verano ‘Jaime Vera’. Y una de sus frases de ese día, fue que cada ley promovida por él, es resultado de ‘ser fiel a valores mayoritarios’… de donde se desprende que según sus sólidos conocimientos de matemáticas, un 2% debe ser considerado como ‘valor mayoritario’, cada vez que se le compare con un 98% opositor.

Lo cierto es que desde siempre, la sociedad se ha armado de leyes para luchar contra ‘sus lacras‘ [ninguna palabra más precisa], y estas armas se han usado cuando han sido necesarias, han sido efectivas, y mantienen la ley, el orden y el civismo: la paz y la justicia social. La ejecución constante de las regulaciones sociales ha mantenido a raya, durante siglos, a ladrones, exhibicionistas, estafadores, pedófilos, asesinos, maltratadores… a todo aquel que, viéndose a sí mismo como el ombligo del mundo, pretende imponer sus normas, hábitos, apetencias, inclinaciones, y tendencias, amparándose en supuestos ‘derechos‘, pero olvidando convenientemente el dogma básico de la humanidad:

No se puede reclamar derechos individuales, si estos atentan contra el derecho colectivo‘.

Algo que, dicho de otra forma vendría a ser: ‘No se puede reclamar a la sociedad ningún derecho individual, si antes no se ha cumplido con cada deber individual para con ella.’

Ninguna conducta individual o colectiva puede ser aplaudida, ni premiada, ni festejada, si afecta a una mayoría; eso es un extravío que va contra las más básicas normas de la convivencia. Sin embargo, en este mundo de incoherencias, el actuar incorrectamente, se ha convertido en ‘políticamente correcto‘ según decreto; ha entrado en la conciencia social y ha echado raíces, creando falsas expectativas de civismo. Mas ese mal ejercicio de ‘autoridad’ no deja de ser errado, y lo erróneo jamás puede convertirse en ‘correcto’, solo porque a algunos resulte ‘políticamente‘ conveniente. Se actúa bien o no; no se puede ir con un calzador, forzando como natural lo antinatural, desde el capricho y la obstinación.

¿Cómo es posible atentar contra el derecho infantil a que sus ojos no vean lo que no tienen que ver, subordinándolo a las inclinaciones sexuales de un 2%? Si el 98% de los padres y madres del mundo entero, haciendo uso de su patria potestad, ha decidido instruir a sus hijos en el proyecto convencional del matrimonio [al margen de que luego este perdure o no, no es eso lo que se discute], nadie puede ir por ahí ante tales hijos, intentando ‘influenciar‘ en plena calle, sobre todo lo contrario, exhibiendo sus desfachateces, propugnando una forma de vida sexual marginada de lo establecido por la mayoría.

No es legal, ni justo, por mucho que se desgarren vestiduras, y se intente hacer ver lo contrario. Todo lo apartado de lo considerado natural y lógico por una mayoría, se clasifica como aberrante; y ninguna aberración puede ser convertida en actitud normal, por mucho interés que se ponga en ello: se impone bajo presión política, pero no deja de ser un extravío.

Por otra parte, y esto no debe pasar desapercibido, si se reconoce todo derecho minoritario, por la misma regla de tres habría que reconocer también, por ejemplo, el derecho de los viejos cuya felicidad consiste en ir por ahí, toqueteando niñas, y reclamando tal derecho para sí, porque es el que ha ‘elegido‘ como opción personal, como su derecho a ‘ser feliz’.  Y les aseguro que ese por ciento está por encima del 2% de la población homosexual; solo hay que explorar los dineros que se dejan en variopintos prostíbulos para comprobarlo. Y eso les daría, desde la óptica del barbarismo, ventaja sobre estos, en cuanto a ‘reclamación de derechos raros’ se refiere.

O habría que reconocer el derecho del que se siente realizado saliendo a la calle para coger lo que no es suyo, reclamándolo como un ‘derecho individual‘ que le hace sentir pleno consigo mismo. O del que tima, embauca, y miente en busca de algún beneficio propio, dañando el derecho individual de otros a vivir en paz y sin engaños.

Nada de lo que nos ‘alegra‘ la vida puede constituir ‘derecho individual’, si de alguna forma atenta contra la libertad individual de una abrumadora mayoría acogida al propio derecho de ver las cosas desde otra óptica… una masa humana a la cual hace infeliz lo que a otros entusiasma.

Si el 98% de la población mundial educa a los hijos según el concepto genético del matrimonio: hombre-mujer, el 2% restante no tiene ni el más mínimo derecho a ir por ahí celebrando ferias, patrocinando lo contrario a lo que ha aceptado y ampara oficialmente ese 98%. ¡Eso es aberrante! No tienen ningún derecho a intervenir a grito vivo, en contra de la educación que las familias convencionales, la inmensa mayoría de la población mundial, está trasmitiendo a sus hijos.

Si el homosexual pretende hacer valer sus derechos individuales, oponiéndose tal reclamo a las pautas establecidas por el 98% de la población mundial, debe aceptar que forma parte de una ínfima agrupación, que su punto de vista choca contra el 98% de las familias y debe ser coherente y justo, reconociendo que su postura minoritaria afecta a una gran mayoría… si es que siente la necesidad de sentirse orgulloso de algo. Ese sería el verdadero orgullo gay: la ausencia de egoísmo, el pensar más en los deberes, antes de reclamar derechos.

Sus derechos íntimos, al igual que lo hace el otro 98% de la población mundial, deben accionarlos en la intimidad, el único sitio donde no afectará al derecho de la mayoría. No tiene más opción de justicia que la de no conculcar, transgredir, violar, vulnerar, y contravenir lo que la mayor parte de la sociedad ha dejado establecido como correcto, para que esta se desarrolle en paz. Lo otro solo es imposición y chulería; nada de derechos. Primero cumplamos nuestros deberes como agentes sociales; luego reclamemos, porque no se puede reclamar derechos personales, si se va por ahí incumpliendo a capa y espada cada deber contraído con la sociedad.

He querido dejar lo más importante para lo último: Las leyes de los hombres fueron creadas para dilucidar juicios en tribunales humanos; se fundamentan en la igualdad de derechos para todos. Pero al margen de los tribunales humanos, las leyes de Dios fueron establecidas para juzgar desde el Supremo y definitivo tribunal de Dios. Jesús, quien en su momento se apareció a la humanidad como abogado, triunfando en el juicio contra el pecado de la humanidad, vendrá por segunda vez, en esta oportunidad como fiscal del mundo, estableciendo cada causa personal… según tales leyes de Dios dictadas al ser humano desde el principio de los tiempos.

Y hay muchos confundidos por ahí, con respecto a la ley y al ‘amor‘ entre los hombres, propugnado por el Señor. Cristo dejó muy claro el abismo existente entre sexo y amor; y la palabra sodomía, nacida de la corrupta Sodoma conocida por todos, fija el contexto. Jesús se expresó con toda claridad con respecto a esto, cuando refirió la ‘sanción’ sobre ella:

De cierto os digo, que el castigo será más tolerable a la tierra de los de Sodoma y de los de Gomorra en el día del juicio, que a aquella ciudad… “[Mat 10:15]

Sin embargo, el verdadero peligro no está en la homosexualidad en sí misma, sino en lo que genera la política de la propaganda homosexual, su intención de influir sobre los más débiles de la sociedad, incitándolos a ver como normal lo que resulta una manifiesta actitud contra la ley de Dios: la incitación al pecado sobre los niños. Aquí podemos ver la opinión de Jesús al respecto, y su más que clara advertencia:

Pero si alguien hace pecar a uno de estos pequeños que creen en mí,  más le valdría que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojaran al mar“. [Mar 9:42]

De modo que, lo más inteligente es ver a Chueca, y a toda parafernalia gay, en cualquier punto del planeta, como lo que realmente es: un símbolo del enemigo de Dios, un terreno peligroso del que hay que apartar incluso la mirada. No nos engañemos: ‘Quien calla, otorga‘; si no alzamos nuestras voces contra lo declarado por Dios como inmoralidad, nos estamos haciendo cómplices de la impudicia. En estas cosas no podemos ser ambiguos, pues con nuestros actos tomamos el mismo partido que con nuestra inacción… y eso nos pasará la cuenta, cuando seamos confrontados por el Espíritu, en la hora última de nuestras respuestas.

Cuando miremos ondear la bandera multicolor, no estamos ante un símbolo inocuo e inofensivo, sino ante un emblema nacido en el Puesto de Mando del Comandante en Jefe de las huestes enemigas de Cristo: el nido de satán. Pueden creerlo o no, pero es un hecho inamovible. Y cada postura individual al respecto, en cada uno de esos momentos, ya sea por acción o inacción, será grabada con huellas eternas, testimoniando en su momento a favor o contra nosotros, el día de nuestra presencia individual ante el Juez.

No se engañen: cuando Dios decida, el Señor Jesucristo hará la selección de su equipo olímpico, para la mayor Olimpiada conocida jamás por la humanidad. Será celebrada en el Sion Definitivo, habrá banquete y habrá fiestas, y nuestro anfitrión se nos presentará ya sin su toga, con todo hecho, según su promesa:

Les digo que muchos vendrán del oriente y del occidente,  y participarán en el banquete con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos.” [Mat 8:11]

Les aseguro que ese día está cada vez más cerca… y que no habrá ni un asta en esa fiesta, donde se enarbole la bandera de la ignominia. El Señor viene, tal cual fue su promesa, y llega mirando los registros individuales que están siendo debidamente grabados, según plan, según lo establecido por el Creador de todo, para dar a cada uno lo que cada examen individual establezca.

Y para los que gusten hablar de Ciencia, con la intencionalidad manifiesta de apartar a Dios del corazón humano, les diré que la grabación y registro de nuestros actos es un hecho empíricamente comprobado, pues ha sido científicamente observado en miles de casos, durante décadas de investigación neurológica. Y tales registros serán inexorablemente desplegados ante el León de Judá, cuando llegue el tiempo de saldar nuestras cuentas; es promesa escrita.

Escribe al ángel de la iglesia de Tiatira:  ‘Esto dice el Hijo de Dios,  el que tiene ojos que resplandecen como llamas de fuego y pies que parecen bronce al rojo vivo:’
“Conozco tus obras,  tu amor y tu fe,  tu servicio y tu perseverancia,  y sé que tus últimas obras son más abundantes que las primeras. Sin embargo,  tengo en tu contra que toleras a Jezabel,  esa mujer que dice ser profetisa.  Con su enseñanza engaña a mis siervos,  induciéndoles a cometer inmoralidades sexuales… Le he dado tiempo para que se arrepienta de su inmoralidad,  pero no quiere hacerlo… los heriré de muerte.  Así sabrán todas las iglesias que yo soy el que escudriña la mente y el corazón;  y a cada uno de ustedes lo trataré de acuerdo con sus obras
.” [Apocalipsis 2:18 -23]

¿Queda clara la posición del Señor con respecto a la homosexualidad? Entonces, no la tergiversen ni añadan más leña a lo que pudiera convertirse en propio fuego; cultivemos la oportunidad de estar vivos mientras podamos, arrepintámonos todos de nuestros errores [la homosexualidad no es el único] y pongámonos en las manos de la misericordia de Cristo, el único con Poder de limpiarnos y adecuarnos para su regreso.

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2 respuestas a ORGULLO DE POCOS, IMPUESTO A MUCHOS.

  1. pauloarieu dice:

    Hola,si estas vivo,di amen.¡¡Amen!!

    Che, tengo unos artículos que estoy escribiendo sobre apologética antievolucionista, si me escribes,te envio los enlaces, ya que estan en un blog mio,pero no deseo que trascienda mucho hasta que no esten bien depurados y evaluados.
    Saludos

    • jolimu dice:

      Hola hermano; Amn al estar vivo… y al seguir vivo despus en Cristo! Paulo, estoy muy cogido con el tiempo; es una poca en la que apenas puedo atender la pgina. Estoy trabajando en un proyecto en el que quiero que nos involucremos todos los cristianos: “Cristo como personaje histrico en las aulas: alas para llegar a Dios” Te deseo xito en tu trabajo; mndame la direccin de tus artculos para mirarlos segn pueda.

      Hermano: el Seor viene. Bendiciones che.

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