LA EVOLUCIÓN Y LA VERDAD HISTÓRICA.

octubre 29, 2008

En cada debate observado en todo tema, resulta constante la referencia a links de todos tipos, como apoyo y confirmación de lo que se plantea. El hombre siente necesidad de que se le reconozca la validez de sus planteamientos, y para conseguirlo, hace uso de testigos que le avalen, cada vez que plantea algo que cree puede resultar contradictorio o poco convincente para algún interlocutor o lector de sus líneas.

Cada cual con su intención particular, todos más o menos acudimos alguna vez que otra a referencias ajenas, tratando de darle peso a nuestros criterios. Y cuando digo todos, incluyo a reyes históricos, gobernantes, filósofos, líderes revolucionarios, y aquel que de alguna manera haya intentado cambiar su entorno social, presentando lo que considera como verdadero camino, en fidelidad a sus propias convicciones.

Así, vemos por ejemplo a Lenin constantemente aludiendo a Marx en sus discursos. Fundamentándose en sus escritos creó todas las leyes sociales, económicas y políticas: Marx y Engels fueron el constante ‘link’ virtual del padre del comunismo ruso. Sin embargo, Marx acuna la concepción del materialismo dialéctico, a partir del filósofo alemán, el creyente Hegel, que retoñando la Metafísica como ciencia, activó lo que la ‘Crítica de la Razón Pura’ había desautorizado:

‘Todo lo racional es real, y todo lo real es racional.’… y esto constituyó el ‘link’ de Marx.

Así, la Ontología de Hegel sitúa la ‘razón’ como realidad fundamental, pero considerando a Dios como cumbre del hombre, pues se formó en el seminario de la Iglesia Protestante en Württemberg, y su creencia de fe, le siguió hasta su muerte. Ahora bien, al margen de su creencia cristiana, durante su desarrollo intelectual, recibió la influencia de personajes como Heráclito (VI a.C.), Aristóteles, Descartes, Goethe, Spinoza, etc.

De modo que podemos ver como por ejemplo, Heráclito, ajeno por completo a la que se liaría muchos siglos después, según las generaciones fueron dándole a su pensamiento un enfoque distinto al origen, vino a ser parte intelectual en la inspiración de la ‘Dictadura del Proletariado’… aunque jamás tuvo una implicación ‘linkeante’, en el pensamiento de Lenin.

Por otra parte, vemos que Hitler, que se presentaba [y era aceptado por el clero] como católico, cierta vez dijo a sus amigos: ‘Himmler es algo así como nuestro Ignacio de Loyola’ (The Secret History of the Jesuits, por Paris, p. 167, Chick Publications)

En Francia, la Acción Católica fue la quinta columna [Federación Nacional Católica]: constituyó el ‘link’ de Hitler para lograr el apoyo internacional de la iglesia cristiana con más partidarios en el mundo. En los Estados Unidos, el padre jesuita Coughlin (apóstol de la esvástica) convertido en locutor radiofónico, fue escuchado por más de 20 millones de seguidores. Controló células comandos que operaban en las principales ciudades, según los métodos de los hijos de Loyola… entrenados por agentes nazis (The Secret History of the Jesuits, Paris, p. 159, Chick Publications)

Los jesuitas decían a los católicos que el Papa respaldaba a Hitler, inculcando un ejército católico nazi cuando llegara el momento. En 30 días, los tanques alemanes sometieron a Francia (New illustrated Encyclopedia of World History, p. 1048)… apoyados por la Acción Católica; algo que considero como una confirmación de que el papado católico no tuvo verdadera FE en un Espíritu Santo con el cual poder enfrentar al maligno. De haberla tenido, sus curas no se habrían fotografiado junto a uno de los mayores asesinos de la historia. [Dudo con respecto a Stalin]; no creyeron lo que predicaban y su fe se diluyó en el miedo, ante las SS de Himmler.

¿Comprenden a dónde quiero llegar?… A lo que es en realidad el pensamiento humano. Tenemos la tendencia inherente a dirigir nuestro conocimiento hacia ‘links’ demostrativos que coronen que lo que pensamos es lo congruente con la verdad… para que nos tomen en serio, y nuestras peripecias vayan en la dirección adecuada; sin embargo, a veces resultan contradictorios. Nadie es inmune.

El mundo es un mutable y relacionado sistema: estilos humanos considerados por cada quien como positivos o negativos, e incongruentes entre sí. Toda realidad implicará la convivencia de elementos contrarios, la alternativa, la versión opuesta a la Verdad. Y quienes no creen en una Creación de Dios, unidos con quienes creen a medias, faltos de fe en Su Palabra, se dicen a sí mismos:

‘¿Dónde se puede encontrar la Verdad, en un mundo material, sino en respuestas que provengan de lo racionalmente deducible, de lo evidente… de lo sensorial?’

Mas la ignorancia del humano es una constante; no importan los adelantos científicos. El hombre aprende cada día, pero cada enseñanza trae siempre de la mano una nueva duda, un nuevo desconocimiento. Llegados a este punto, creo conveniente citar un comentario del defensor creacionista Ken Ham:

Si no puedes saber lo que ignoras, no puedes saber qué no ignoras; y si no puedes saber qué sabes, puede entonces ser debido a que en realidad sepas muy poco.’

Ya voy terminando; presentaré 2 testimonios escritos, en la esperanza que mediten en el hecho de que fueron sucesos históricos recogidos por quienes participaron físicamente en ellos. El 1º convivió con Jesús, y le vio hacer todo tipo de milagros, incluido el resucitar muertos: el apóstol Juan. Él nos entrega las palabras pronunciadas por Cristo, en un momento de Instrucción.

Presento mi propio ‘link’ al respecto, seguro de él, puesto que mi protagonista murió siendo fiel a la causa del perdón. No deja de ser una carta ‘testamentaria’: Juan 15:1, hasta 16:1. Les ruego sean pacientes y lean:

Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Toda rama que en mí no da fruto, la corta; pero toda rama que da fruto, la poda para que dé más fruto todavía. Ustedes ya están limpios por la palabra que les he comunicado. Perseveren en mí, y yo permaneceré en ustedes. Así como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes darán fruto si no persisten en mí.

Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada. El que no permanece en mí es desechado y se seca, como las ramas que se recogen, se arrojan al fuego y se queman. Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, lo que quieran pedir se les concederá. Mi Padre es glorificado cuando ustedes dan mucho fruto y muestran así que son mis discípulos. Así como el Padre me ha amado a mí, también yo los he amado a ustedes.

Permanezcan en mi amor. Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo he obedecido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que tengan mi alegría y así su alegría sea completa. Y éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no está al tanto de lo que hace su amo; los he llamado amigos, porque todo lo que a mi Padre le oí decir se lo he dado a conocer a ustedes.

No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre. Éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros. Si el mundo los aborrece, tengan presente que antes que a ustedes, me aborreció a mí. Si fueran del mundo, el mundo los querría como a los suyos. Pero ustedes no son del mundo, sino que yo los he escogido de entre el mundo. Por eso el mundo los aborrece.

Recuerden lo que les dije: ‘Ningún siervo es más que su amo.’ Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán. Si han obedecido mis enseñanzas, también obedecerán las de ustedes. Los tratarán así por causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió. Si yo no hubiera venido ni les hubiera hablado, no serían culpables de pecado. Pero ahora no tienen excusa por su pecado. El que me aborrece a mí, también aborrece a mi Padre. Si yo no hubiera hecho entre ellos las obras que ningún otro antes ha realizado, no serían culpables de pecado. Pero ahora las han visto, y sin embargo a mí y a mi Padre nos han aborrecido.

Pero esto sucede para que se cumpla lo que está escrito en la ley de ellos: ‘Me aborrecieron sin motivo’. Cuando venga el Consolador, que yo les enviaré de parte del Padre, el Espíritu de Verdad que procede del Padre, él testificará acerca de mí. Y también ustedes darán testimonio porque han estado conmigo desde el principio. Todo esto les he dicho para que no flaquee vuestra fe.”

Fueron Palabras de Jesús. El 2º testimonio es de un soldado romano, nacido en la época romana, un judío que vistió uniforme dado por el César, portó armas del César, y cobró en monedas del César: Saulo de Tarso… el último de los primeros apóstoles de Cristo; como decía él mismo: uno no natural. Veamos los recuerdos de un apóstol Pablo encadenado por propugnar la Palabra de Dios, y las enseñanzas de Jesús: Act 26:1-32:

Agripa [el rey] dijo a Pablo: ‘Se te permite hablar por ti mismo’. Pablo entonces, extendiendo la mano, comenzó a dar razón por sí, diciendo:

Acerca de todas las cosas de que soy acusado por los judíos, oh rey Agripa, me tengo por bienaventurado de que haya hoy de defenderme delante de ti; mayormente sabiendo tú todas las costumbres y cuestiones que hay entre los judíos, por lo cual te ruego que me oigas con paciencia. Mi vida, desde mi juventud, desde el principio, fue en mi nación, en Jerusalén, todos los judíos la saben; los cuales tienen ya conocido que yo desde el principio, si quieren testificarlo, conforme a la más perfecta secta de nuestra religión, he vivido como fariseo.

Y ahora, por la esperanza de la promesa hecha por Dios a nuestros padres, soy llamado a juicio; la cual promesa a nuestras doce tribus, sirviendo constantemente de día y de noche, esperan que ha de llegar. Por esta esperanza, oh rey Agripa, soy acusado de los judíos. ¡Qué! ¿Se juzga cosa increíble entre vosotros que Dios resucite los muertos? Yo ciertamente hice muchas cosas contrarias contra el nombre de Jesús el Nazareno; lo cual también hice en Jerusalén. Y encerré en cárceles a muchos de los santos, recibida potestad de los príncipes de los sacerdotes; y cuando los mataron, yo di mi voto.

Y muchas veces, castigándolos por toda sinagoga, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras. En lo cual ocupado, yendo a Damasco con potestad y comisión de los príncipes de los sacerdotes, en mitad del día, oh rey, vi en el camino una luz del cielo, que sobrepujaba al resplandor del sol, la cual me rodeó y a los que iban conmigo, habiendo caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebraica:

“Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?… Dura cosa te es dar coces contra los aguijones.”

Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor exclamó:

“Yo Soy Jesús, a quien tú persigues. Mas levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto te he aparecido, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que apareceré a ti; librándote de este pueblo y de los gentiles, a los cuales ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, remisión de pecados y herencia entre los santificados.”

Por lo cual, oh rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial: Antes anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento. Por causa de esto los judíos, tomándome en el Templo, intentaron matarme. Mas, con el auxilio de Dios, persevero hasta el día de hoy, dando testimonio a pequeños y a grandes, no diciendo nada fuera de las cosas que los profetas y Moisés dijeron que habían de venir: que el Cristo había de padecer, que había de ser el primero de la resurrección de los muertos, [a la vida espiritual], que había de anunciar luz a este pueblo y a los gentiles.’

Y diciendo él estas cosas (y dando razón de sí), Festo dijo a gran voz:

Estás loco Pablo; las muchas letras te vuelven loco. — contestando Pablo:

No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que hablo palabras de verdad y de templanza. Pues el rey sabe estas cosas, delante del cual también hablo confiadamente. Pues no pienso que ignora nada de esto; pues no ha sido esto hecho en algún rincón. ¿Crees, rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees.’

Entonces Agripa dijo a Pablo:

Por poco me persuades que me haga cristiano.

— ¡Deseo delante de Dios que, por poco o por mucho, no solamente tú, sino también todos los que hoy me oyen, fueseis hechos tales cual yo soy, excepto estas cadenas! —Contestó Pablo.

Y cuando hubo dicho estas cosas, se levantó el rey, y el gobernador, y Berenice, y los que se habían sentado con ellos; cuando se retiraron aparte, hablaban los unos a los otros, diciendo: Ninguna cosa digna ni de muerte, ni de prisión, hace este hombre. Y Agripa dijo a Festo: — Podía este hombre ser suelto, si no hubiera apelado a César…

Han sido mis dos links; testimonios de personas vivas, recogidos en pliegos históricos, a los que le asignaron numeración, línea a línea, para que no pudieran ser distorsionados… no derivan de anécdotas del abuelo Pepe ni son como las teorías de especies surgiendo al azar desde un tornado darwinista, sino planteamientos acreditados por la sangre que le dio a la humanidad una oportunidad de redimirse. Lástima que actualmente, buena parte de su descendencia quiera sellar aquellos prodigios en el olvido.

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EL CEREBRO, Y SU EVOLUCIÓN ‘MÁGICA’.

octubre 27, 2008

¿Qué van a hacer cuando deban rendir cuentas, cuando llegue desde lejos la tormenta? ¿A quién acudirán en busca de ayuda? ¿En dónde dejarán sus patrimonios? [Isa 10:3]

Después de haber tratado en este blog numerosas evidencias de nuestro cuerpo que niegan la teoría evolutiva, paso a manifestarme sobre lo que considero la obra cumbre de Dios en el ser humano: el cerebro. Más allá de que constituye el elemento orgánico considerado como un privilegio único con respecto a la escala animal, hay que verlo como la materia que sirve de ‘Jefatura’ de la mente insustancial.

La Ciencia halla en el cerebro el mayor reto del campo biológico: él es materia… la mente no. Es el único órgano cuyos procesos no pueden verse, aunque se revelen conectados; los electroencefalogramas dan evidente expresión de energía en el pensamiento humano, pero los procesos de la mente ocurren en milisegundos, y los electros, unidos a nuevas técnicas matemáticas, solo han sido capaces de reunir los datos cerebrales producidos por miles de millones de neuronas, como simples señales eléctricas.

El electroencefalograma sólo registra las ondas eléctricas cerebrales; no mide por tanto inteligencia, pensamientos ni sentimientos. Desde el siglo XIX se sabe que todo estímulo nervioso causa una señal eléctrica, del orden de los milivoltios. Y desde 1940 se obtienen registros clínicos de esta actividad. Pero al pensar, ‘vemos’; el cerebro es capaz de crear pictogramas asociados a cualquier pensamiento… sin límites. ¿Dónde se esconden estos procesos, inequívocamente existentes, aunque invisibles? Más abajo daré una respuesta; por el momento, analicemos al órgano desde el punto de vista genético:

Neurólogos del Instituto Picower, descubrieron que varios genes dependen igualmente del factor genético y del ambiental durante un periodo crucial de desarrollo del cerebro. En él, algunos genes sólo se expresan o activan, respondiendo a estímulos externos. Como un automático sistema de luces, los que no reciben ‘señal’ no se “encenderán”, no recetarán las proteínas oportunas.

Durante la concepción humana, en el nuevo ADN del óvulo fecundado se hallan todas las instrucciones codificadas para generar las distintas proteínas del futuro embrión. Desde las primeras semanas comienzan a esbozarse en el embrión los ulteriores órganos; al mismo tiempo que este se forma, lo hacen también los anexos embrionarios.

Durante las primeras 8 semanas del bebé en desarrollo, aparecen los ‘botones’ de las futuras extremidades, y se empiezan a formar el corazón y los pulmones. Para el día 25, el corazón empieza a latir; el tubo neural se convierte en cerebro, y la médula espinal, se empieza a constituir. Al final del primer mes, 30 días, el embrión no llega a los 2 cm de largo, pesa menos de 30 gramos… y ya desarrolla cerebro. No es un amasijo de tejido, tal como plantean los abortistas [me niego a llamarles médicos], sino un ser vivo en toda ley.

Se nace con un cerebro perfectamente configurado, a nivel genéticamente estructural; sus células, como las de todo el organismo, tienen diferente dotación genética sexual: XX en las mujeres y XY en los varones. Por ello fabrican hormonas diversas. Podemos decir que las funciones ‘generales’, iguales en ambos grupos, como la inteligencia global, son las que no dependen de las hormonas.

El coeficiente de inteligencia, por ejemplo, depende de la velocidad con que aumenta el espesor de la corteza del lóbulo frontal del hemisferio izquierdo. En niños y niñas empieza a incrementarse aproximadamente, desde los siete hasta los 13 años. El aumento es rápido en los de alto coeficiente de inteligencia, mientras en los menos o poco inteligentes lo hace lentamente. Pero tanto hembras como varones nacen con una capacidad de inteligencia basal.

Las hormonas intervienen en el cableado del cerebro. Son las señales, y resultan diferentes en varones y mujeres, variando en cantidad a lo largo de la vida. Para construirse, el cerebro requiere estas señales en unas áreas o en otras, según tenga o no receptores para ellas. Su mapa de receptores se traza genéticamente y varía según el sexo. Hay una pubertad pueril, un tiempo en el que el cerebro queda literalmente anegado en hormonas femeninas o masculinas, que dependen de la información genética.

La bioquímica del cerebro está muy avanzada. Se saben con muchos datos los procesos básicos que hacen excitar una neurona, frenarla o conectar determinadas moléculas, los mensajeros implicados en esas señales, etc. Las cosas que vemos y muchas de nuestras acciones, implican procesar una excitación neuronal; es decir, que se pongan en marcha una serie de circuitos o conexiones neuronales: los neurotransmisores. Son las sustancias químicas que se encargan de la transmisión de las señales desde una neurona hasta la siguiente, y se producen en algunas glándulas como la pituitaria y la adrenal.

Mas los neurotransmisores no fueron activados por la selección natural a la que acuden los evolucionistas para desmentir la Creación. Por ejemplo, la acetilcolina que estimula los músculos, y programa el sueño REM, se sintetiza gracias a la instrucción precisa, inscrita en la hebra del genoma, en un punto del cromosoma 10. Hace años, se identificó la anomalía genética en la región 10q11.2 del cromosoma, que induce el síndrome miasténico congénito: mutación en el gen CHAT que codifica la ‘colina acetiltransferasa’, la proteína que permite la síntesis de la acetilcolina, un compuesto químico forzoso en la transmisión de la orden motora del nervio al músculo.

Hay muchos otros neurotransmisores involucrados; norepinefrina, epinefrina, dopamina… y las instrucciones para su síntesis aparecen antes, inscritas y codificadas en el ADN. No surgieron por casualidad, sino que aparecen debidamente programadas, aminoácido por aminoácido, miles de ellos, en la información genética de todo humano. ¿Quién instruyó esa elaboración? ¿Quién dejó explicado en el ADN, cada paso químico para lograrlo? Imposible hablar de azar ante una instrucción de tanta complejidad, inscrita, a modo de firma personal, en todo genoma donde se manifieste.

Y además de para la acción, también se codifican neurotransmisores para ‘detener’ una actividad física que ya ha empezado; por ejemplo, cuando vamos a dar un golpe en la mesa, y decidimos no hacerlo en el último minuto. ¿Cómo ordena el cerebro ese ‘no’? Pues con una orden, de naturaleza no material, que le ‘dicta’ a la zona implicada en el ADN, que se secuencie el GABA, (ácido gamma aminobutírico), el que ‘frena’ en la corteza cerebral, la información procesada, a velocidad refleja, inmediata.

Pero, y atención en este punto: ese ácido tiene una composición química, cuya síntesis está inscrita en el ADN; sin embargo, a diferencia de la inmensa mayoría de los procesos químicos ocurridos en el organismo, el ADN no tiene autonomía para todas las funciones cerebrales. La orden de andar, hablar, pensar, comer… todos los reflejos condicionados en el hombre, ¡TODOS!, tienen un origen ‘NO MATERIAL’. Y lo mismo ocurre con la mayoría de las respuestas de nuestros cinco sentidos: los procesos químicos están visiblemente secuenciados en el Programa diseñado en el ADN; pero las órdenes son invisibles; la Ciencia no sabe de dónde proceden.

La orden que induce a activarse la información genética para crear los neurotransmisores que respondan a una actividad física dada, ya sea del tipo ‘Marcha’ o ‘Parada’, es de un origen desconocido para los ateo-materialistas aunque saben, por los electro encéfalogramas, que determinadas órdenes activan determinadas áreas del cerebro. Saben que fue originada… ¡EN LA MENTE! Mas la mente sigue siendo ‘incorpórea’… ¡INVISIBLE!

Si analizamos el resto del cuerpo, desde la perspectiva genética, nos encontramos ante un mecano: todo marcha mecánicamente, según instrucciones del ADN… anteriores incluso a la síntesis de proteínas que darán lugar al cerebro embrionario. Sin embargo, hoy se ve con claridad que muchos procesos cerebrales los vamos haciendo; que hay encendidos y apagados personales, de origen ignoto.

En una situación concreta podemos ser altruistas o egocéntricos, según decidamos. Ante esa capacidad de reflexión e idealismo, pierde fuerza la idea de que los fenómenos mentales se reducen a circuitos neuronales; se evidencia algo más íntimo… tan interior que resulta invisible a los ojos de los investigadores.

Muchos de estos procesos existen de modo similar en los animales, pero sucesos como el razonamiento, la comunicación oral con sentido semántico, la habilidad en las artes, en los diseños, el uso de herramientas complejas, los análisis matemáticos, todos los usos y creaciones industriales… son únicos en humanos. Y es que no solo estamos dotados de genes, sino también de aliento divino procedente del espíritu del mismo Dios. Tocante a sentimientos y empatía, los genes están de más… el tamaño del cerebro y sus conexiones también, porque el ser humano es el único individuo que posee espíritu.

Es la espiritualidad la que confiere la personalidad, no el cerebro, no los circuitos neuronales ni las circunvoluciones del órgano, sino la energía invisible propia de los mismos ángeles, enclaustrada en nosotros, hasta que el Señor determine la hora de liberarla e independizarla, devolviéndola a su origen, en la 4ª Dimensión Espiritual.

Para los defensores evolutivos, la mente sólo es cerebro Lo que hasta ahora se había considerado como la parte espiritual del ser humano, ellos plantean que podría no ser más que una expresión de la estructura neuronal. La sensibilidad ante la pintura, la escultura, la escritura, la comunicación hablada y escrita… todos los procesos cognoscitivos que nos hacen específicamente humanos, pretenden explicarlos desde la materia.

Pero además del cerebro hay una realidad espiritual que, aunque se manifiesta en alguna medida en la materia, no puede ser reducida a componentes materiales, y la Ciencia habla de ello; el neurólogo Mario Beauregard y la periodista Denyse O’Leary, coautores de ‘The Spiritual Brain: A Neuroscientist’s Case for the Existence of the Soul [El Cerebro Espiritual: Un estudio de la Neurociencia para la Existencia del Alma] evidencian que el cerebro humano es instrumento orgánico de un Yo inmaterial, que permite que se manifieste la personalidad de naturaleza espiritual de cada persona.

Los argumentos evolucionistas para el origen del cerebro resultan contradictorios, si se afirma que ese órgano es sólo una aglomeración de moléculas conformadas por fuerzas evolutivas; el propio hecho de reconocer existencias inmateriales como la Verdad, la razón y la lógica, ya presenta contradicción con el mismo planteamiento materialista del cerebro. El ateísmo materialista usa constantemente esas acepciones que su propio código niega que existan.

Ni el alma es una ilusión ni la racionalidad evolucionó desde canales físicos. El criterio darwinista que plantea que nuestros cerebros evolucionaron a partir de antecesores animales, no resultan plausibles, incluso haciendo un esfuerzo sobrehumano para creerlo. Los primeros registros escritos recogidos por historiadores, se remontan solo a unos cuantos miles de años; en tanto se plantea que en Europa hay constancia de la presencia humana desde hace casi 1 millón de años (Homo antecessor)

Un equipo formado por expertos de la Universidad de Chicago y del Departamento de Antigüedades de Siria, tras estudios arqueológicos en Hamoukar, frontera iraquí, concluyeron que cerca del año 3500 aC, una gran batalla destruyó una de las ciudades más antiguas del mundo, en un asentamiento urbano en la Alta Mesopotamia, abandonando allí artefactos de la vida cotidiana. Clemens Reichel, investigador del Instituto Orientalista de la Universidad de Chicago, dijo al respecto:

Toda el área de nuestra más reciente excavación fue una zona de guerra“.

El equipo vio gran destrucción, y paredes derruidas, como resultado de un bombardeo de proyectiles lanzados con hondas. Evidenciaron que el sitio estuvo protegido por una pared de ladrillos de barro de 3 metros de alto, y hallaron más de 1.200 pequeños proyectiles ovalados (2 cms y medio de largo por 4 de diámetro), y unos 120 de arcilla, redondos y más grandes (6 a 10 cms de diámetro). Lograron identificar muchos objetos de valor, sepultados bajo masivas ruinas, y unidades arquitectónicas domésticas, tales como cocinas, talleres o edificios de uso administrativo o religioso.

Es decir; esperan que creamos hipótesis que dictan que tardaron 1 millón de años en expresarse como humanos, sabiendo que 5500 años atrás, ya se liaban a cañonazos, vivían en estructuras sociales perfectamente inteligentes, fabricando edificios y murallas… y usaban joyas. O sea, en menos de 6000 años se ha pasado de la onda a los satélites de comunicaciones, mientras se tardó 1’000,000 en manifestar inteligencia, en el limbo de la ignorancia. ¿Quién apretó el interruptor del imposible?

¿Cómo puede nadie tragarse tal cuento? Además, la evolución se basa en leyes naturales… aplicadas a todo ser vivo. ¿Por qué entonces, ningún otro animal, incluyendo a aquellos cuyos cerebros tienen capacidad semejante a la humana, desarrolló razonamiento abstracto, arte y lenguaje semántico? ¡Solo nosotros, entre más de un millón de especies, por casualidad! Eso, analizado desde la inteligencia, resulta ilógico, anti razón, y muy poco convincente.

Y pretenden atribuir ese ‘paso’ intelectivo, a mutaciones. O sea: errores de copia en las secuencias de información genética. Todo el que induzca a pensar que la cognición humana se debió a errores genéticos, debe ser considerado cognoscitivamente herrado, así, con ‘h’. La selección tuvo que aplicarse mucho en los laberintos binarios de la doble cadena de ADN, para crear tripletes. Tal como leí hace unos días:

Las piedras caen a tierra por la fuerza de gravedad, no porque la selección natural haya eliminado todo lo que tendía a ascender‘.

La mentira evolutiva presenta doctorados en dientes de cerdos mutando en humanos, y algas que se rieron de sus órdenes cromosomáticas, para crear autónomamente, millones de especies. Hace falta mucha preparación académica para intentar explicar todos los procesos que debieron ocurrir, y poder sustentar la teoría de la evolución; hace falta tanta, que aun no se ha podido llegar a ella. Tanto el darwinismo primigenio como el contemporáneo, destilan incongruencias por todas partes.

La Verdad en cambio, es más humilde; solo espera por cualquiera que la busque para mostrarse. La Verdad es un pájaro de Cristo, preso y oculto en el corazón de cada persona; ávido de que le abran su jaula. Y no importa lo que se haga por evitarlo; su propio dueño vendrá para liberarlo. Estamos en la alta competición, y no todos los equipos llegarán al podio único; solo el de los fieles al Señor. Lo dejó bien establecido:

En aquel tiempo muchos se apartarán de la fe; unos a otros se traicionarán y se odiarán; y surgirá un gran número de falsos profetas que engañarán a muchos. Habrá tanta maldad que el amor de muchos se enfriará, pero el que se mantenga firme hasta el fin será salvo“, [Mat 24:10-13]


DARWIN Y LA TERMODINÁMICA: ¿POR QUÉ RELACIONARLOS?

octubre 23, 2008

Desde hace meses, un día sí y otro también, se está debatiendo en este blog la implicación negativa de la 2ª Ley de la Termodinámica sobre los postulados darwinistas, y su ‘selección natural’, motivando gran rechazo en los defensores evolutivos. Visto que el tema puede aparecer un poco complicado para aquellos que no han tenido la oportunidad de estudiar pero que sin embargo están abiertos al conocimiento, he considerado imprescindible dedicar un nuevo artículo a algo tan importante y escabroso.

La palabra ‘termodinámica’ implica ‘calor’ y ‘trabajo’; ambos indisolublemente unidos. En toda operación mediante la cual se obtiene un trabajo mecánico determinado, ocurre un gasto energético… que se manifiesta en calor. Incluso se cumple en los flagelos bacterianos tratados hace unos días en este blog, que usan el medio líquido en el que viven para refrigerarse durante su proceso ATP. [Obtención de energía celular]

Termodinámica, es la parte de la física que analiza las consecuencias de los cambios de temperatura, presión y volumen de los sistemas físicos, a nivel macroscópico. El calor puede verse como ‘energía en tránsito’ y dinámica se refiere al “movimiento”; así que, en sustancia, se estudia la circulación de la energía y cómo esta infunde actividad. El origen del estudio de la termodinámica surgió de la necesidad de aumentar la eficiencia de las primeras máquinas de vapor, cuando la revolución industrial.

Todas las reflexiones sobre ella, se basan en leyes derivadas de la observación práctica, y de una u otra forma postulan que la energía puede ser intercambiada entre sistemas físicos en forma de calor o trabajo, describiendo cómo los sistemas [motores, procesos industriales, reacciones químicas, transporte…] responden a los cambios en su entorno.

La aplicación de esas leyes es esencial en física, química, acción aeroespacial, ingeniería mecánica, biología celular, biomedicina… etc. Se han nominado como 1ª, 2ª y 3ª Ley; además de la ley ‘cero’. Aquí analizaremos la 2ª Ley específicamente, relacionada con los procesos de la vida; la que dicta que solo  desde un programa se logró instaurar la biología del planeta.

Esta ley establece una sola dirección en los procesos termodinámicos y, por lo tanto, la imposibilidad de que estos resulten irreversibles. Así, un gas diluido en otro no puede concentrarse de nuevo en un pequeño recipiente, si un agente externo no lo impone. Y todo el fundamento de esta ley radica en la existencia de una magnitud física llamada ”entropía’, tal que, para un sistema aislado, (que no intercambia materia ni energía con su entorno), la variación de la entropía siempre debe ser mayor que cero, aumentando.

También dicta que el flujo ‘espontáneo’ de calor siempre es unidireccional: desde los cuerpos a temperatura más alta, a aquellos de temperatura más baja. Lo cual nos lleva directamente al tema que nos interesa hoy: el comportamiento Tierra-sol, desde la perspectiva de la 2ª Ley de la Termodinámica. Aquí interviene directamente la ‘entropía termodinámica’: la energía que no puede utilizarse para producir un trabajo… el grado de ‘desorden’ que poseen las moléculas que integran un cuerpo o el grado de irreversibilidad alcanzada después de un proceso que implique transformación de energía.

Debe puntualizarse que no debe confundirse este término, con las entropías de formación, de Kolmogórov, de los agujeros negros, de la información, la topológica ni la aplicada a la ecología: todas con particularidades específicas. O sea, solo trataremos la entropía incremental de un sistema que esté bajo acción termodinámica.

Dicho esto, analicemos la Tierra, con respecto al sol. El Sol, la Tierra, los otros ocho planetas, y todos los cuerpos celestes que orbitan a su alrededor, forman el Sistema Solar. Pero el sol es en sí mismo un inmenso sistema termodinámico: en su interior hay reacciones de fusión [nucleares], donde átomos de hidrógeno se transforman en helio, produciendo la energía que llega en forma de radiación electromagnética, a todo el entorno planetario bajo su influencia, no solo a la Tierra.

Su espectro incluye rayos gamma, X, ultravioletas, luz visible, infrarrojos… diferenciados entre sí, por el tamaño de las ondas y su frecuencia. A medida que pasamos de los rayos gamma hacia el resto, la longitud de onda aumenta y la frecuencia disminuye. Todos viajan a la velocidad de la luz (300.000 Km/s), y solo llega una ínfima parte de la nociva radiación ultravioleta; la no absorbida, fundamentalmente, por el ozono.

Pero los efectos de la radiación solar sobre la Tierra son varios; su energía calienta el vapor de agua en unas zonas más que en otras, originando alteraciones de densidad en los gases: variaciones que imponen la circulación atmosférica. Su energía fija la temperatura en el planeta, [aumentando por efecto invernadero], y regla el contraste de temperaturas entre el día y la noche, así como entre los polos y el ecuador. También la temperatura generada excita las moléculas de todas las sustancias existentes, creando caos en ellas, y provocando una constante dilatación-contracción en todas las inertes.

Por otra parte, la Tierra, afectada por la radiación solar, al igual que los otros ocho planetas, aunque en una medida que depende de la distancia de la órbita de cada uno con respecto a esa inmensa fuente de energía, no le entrega nada al sol. Las distintas capas de la atmósfera, cuya última frontera es la exosfera, así como la propia fuerza de gravedad, evitan que exista una acción termodinámica desde la Tierra hacia el Sol. Y este es el concepto más importante, para entender por qué resultó imposible que la vida biológica se originara por azar.

En general, la mayor parte de la energía utilizada por los seres vivos terrestres, en cada subsistema termodinámico latente en el planeta, la entrega el Sol. Las plantas la absorben directamente y realizan la fotosíntesis, los herbívoros absorben indirectamente una pequeña cantidad de esta energía comiendo las plantas, y los carnívoros absorben indirectamente una cantidad más pequeña comiendo a los herbívoros.

Otro ejemplo lo vemos en la vitamina D, que interviene en la absorción del calcio y el fósforo en el intestino, y por tanto en el depósito de los mismos en huesos y dientes. Aparece en los alimentos lácteos, en la yema de huevo y en los aceites de hígado de pescado… pero otra de las formas de sintetizarla, es a través de la exposición a la luz solar, a partir del ergosterol de la piel.

Así mismo debe mencionarse que la mayoría de las fuentes de energía industrial y de transporte usadas por el hombre derivan indirectamente del Sol. Los combustibles fósiles preservan energía solar capturada hace miles de años mediante fotosíntesis, la energía hidroeléctrica usa la energía potencial del agua que se condensó en altura después de haberse evaporado por el calor del Sol, etc.

Pero es muy importante señalar que un sistema termodinámico y sus fronteras están determinados por el observador. Así, desde el sol, la tierra puede verse como un sistema abierto, pues permite el paso de la energía de este; sin embargo, desde la óptica de la tierra, esta constituye un sistema aislado con respecto al sol; no puede ejercer influencia sobre él ni en concepto de materia, ni de energía.

En ese contexto sale la 2ª Ley de la Termodinámica: crece la entropía o desorden en el planeta. La Naturaleza es caos; de hecho, la teoría del Big-Bang, aceptada en el campo darwinista, es en sí misma una oda al desorden, y fue considerada como una gran deflagración. También terremotos, tornados, tormentas de arena, eléctricas, mareas, tsunamis, tifones, ciclones y huracanes. Ninguno puede ser controlado una vez que se manifiestan; no hay forma de lograrlo… y está aumentando exponencialmente con el tiempo [el fenómeno del ‘Niño’ y la ‘Niña’, son ejemplos], confirmando así el planteamiento del aumento de la entropía en el sistema, que constantemente está haciendo de las suyas.

Edward Lorenz [década del 1960], estudió la naturaleza caótica de la atmósfera; fue fundador del campo de la teoría del caos. Los avances matemáticos derivados, fueron retomados por la meteorología y contribuyeron a estabilizar el límite de predecibilidad del modelo atmosférico. Así surgió el efecto mariposa: los disturbios del tiempo en un área determinada, imponen un efecto en otra zona. Y llegados aquí, señalamos: entropía termodinámica es desorden, y el desorden lleva al caos; eso está demostrado científicamente… y también está demostrado científicamente que no surge la vida desde el caos, sino desde un programa.

Esto niega un origen de la vida desde el azar, tal como señala el darwinismo, aunque digan que no tratan los orígenes; pues a diferencia de la Naturaleza, irregulable y caprichosa, la vida se ejecuta en orden sincrónico, desde que un óvulo animal o vegetal sea fecundado por espermatozoide o polen, según suceda o desde que una bacteria comience a replicarse. ¡Todo aparece ordenado y regulado, inscrito y codificado, en lo concerniente a la Biología, y los millones de especies que la componen!

En definitiva, lo que la Ciencia ha puesto a disposición del conocimiento de la humanidad, es que el orden y la sincronía de todos los procesos metabólicos, de toda la vida existente en el planeta, manifestándose en millones de especies, es totalmente regulada, de principio a fin, por las instrucciones que aparecen inscritas y codificadas en el genoma humano.

El ADN estableció un programa inteligente para crear, desarrollar y mantener la vida desde el proceso embrionario; fue el factor externo que permitió que, pese a las condiciones de entropía existentes en el planeta tierra, predominara una regulación dirigida sobre el caos y la casuística, y pudieran ser llevadas a feliz término, cada una de los trillones de órdenes encerradas en la información genética de todo individuo, sin importar la especie a la cual pertenezca.

La 2ª Ley de la Termodinámica, con su entropía o caos tendenciosamente incremental, manifiesta en tormentosos, incontrolables y perjudiciales fenómenos naturales, se cumple de hecho en toda la Naturaleza… menos en la Creación biológica de Dios: su obra maestra. La información codificada, con instrucciones precisas, prevista en el ADN por el Creador, como eterno cuño acreditativo para la posteridad, es el encargado de evitarlo.


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EVOLUCIÓN DEL OJO: LOS SALTOS IMPOSIBLES

octubre 17, 2008

Hace unos días, me enviaron a este blog un link con las ‘científicas’ reflexiones que supuestamente explicarían la real posibilidad de que un órgano tan complejo como el de la visión, pudiera haber evolucionado desde elementales sistemas surgidos hace miles de millones de años.

http://www.sindioses.org/cienciaorigenes/bookjehova03.html

Textualmente, dice lo siguiente en sus inicios:

Para este primer paso puede considerarse posible al ver el fotorreceptor que existe en Euglena, un protista fotosintético que tiene un organelo sensible a la luz, conectado con el flagelo que le permite la locomoción. No se afirma que los ojos de los humanos se remonten al fotorreceptor (eyespot en inglés) de Euglena, solo se muestra que este primer paso es posible en la naturaleza.

Muy fácil se lo ponen al raciocinio y a la lógica, sin necesidad de una inteligencia sobrenatural; solo hay que usar la que Dios nos dio a todos… al 20% de marcha, casi sin esfuerzo. Desde el primer paso, este planteamiento se manifiesta inverosímil. En el caso citado de Euglena, el eucariota fotosintético, se refieren a la mancha ocular, un orgánulo fotorreceptor, propio de las células flageladas.

La mancha ocular permite a las células detectar la dirección e intensidad de la luz y acudir a ella [fototaxis] o alejarse [“fotosock”, respuesta fotofóbica]. Así la célula busca la cantidad de luz óptima para la fotosíntesis. Pero las manchas oculares, aunque pudieran constituir los ojos más simples y comunes existentes en la Naturaleza, FORMAN PARTE DE UN SISTEMA no surgido del azar ni de falsas asociaciones casuísticas de proteínas; en realidad es un servosistema óptico INDIVISIBLE, formado por proteínas fotorreceptoras, y un mecanismo de transducción de señales capaz de generar una respuesta fotovoltaica. Elementos que no serían nada individualmente, que solo son efectivos cuando conforman un conjunto… y que aturde a los más virtuosos ingenieros actuales.

En realidad, estos ‘sistemas visuales’ se revelan en las propias bacterias, y cualquier investigador que intente demostrar que la visión evolucionó desde un factor común, terminará en un siquiátrico. Existen múltiples y distintos sistemas fotorreceptores en bacterias, no uno común… y cada uno instituye un caso de la Complejidad Irreductible presentada por Behe, como evidencia de la EVOLUCIÓN IMPOSIBLE, y de un Diseño Inteligente.

Un trabajo de científicos argentinos, publicado en la edición del 24 de agosto de Science, demostró que incluso las bacterias consideradas no fotosintéticas, tienen un mecanismo que les permite “ver” la luz azul; algo que usan para liberar distintos mecanismos, y el aumento de su actividad. Una respuesta similar a la de las plantas, al inclinarse hacia la luz, ejecutada mediante fotorreceptores con módulos de proteínas denominados LOV [luz, oxígeno y voltaje], con aminoácidos que absorben la energía lumínica.

Fue el hallazgo de una nueva familia de fotorreceptores en bacteria: las LOV-histidinas-quinasas, en las que la molécula sensible a la luz es una flavina, una proteína relacionada con la vitamina B2. Y la primera vez que se establece la activación mediante luz, de una actividad enzimática en una proteína-LOV, en bacteria. También se supo que Brucella, una bacteria patógena conocida por más de cien años y que se pensaba no era afectada por la luz, contiene en realidad una molécula capaz de detectar la presencia de esta y usar esa información para controlar un proceso vital.

Tres años antes, este mismo investigador describió a la ‘fototropina’, un fotorreceptor de luz azul en plantas, que gobierna la orientación de la planta hacia la luz (fototropismo). Una característica del girasol, la flor que siempre ‘mira’ al astro: desde la aurora, hasta el crepúsculo. Esta proteína, descubierta por el Dr. Winslow Briggs en la Universidad de Stanford, hace una década, fue la primera proteína LOV que usa flavina como pigmento fotorreceptor.

Los segmentos LOV (LOV-domains en inglés) aparecen en un gran número de proteínas, en diversos organismos en las que el resto de la proteína pueden ser moléculas tan diversas como enzimas o segmentos que se unen al ADN y controlan la expresión de genes. Ahora bien, ¿cómo puede el LOV-domain activado por la luz, propagar la señal a componentes tan diversos?

Hay distintos LOV domains bacterianos; y todos constituyen un mecanismo complejo… un Complejo Irreductible. La sigla LOV se refiere a un segmento pequeño de estas proteínas complejas, que funciona como modulo sensor de Luz, Oxígeno, o Voltaje (LOV), y la función depende de las distintas moléculas sensoras en el segmento.

La fototrofina y las histidino-kinasa bacterianas contienen flavina como detector de luz; pero también se sintetizan otras proteínas para este efecto. Los detectores de oxígeno contienen el grupo hemo (similar a hemoglobina en glóbulos rojos), casi en el mismo lugar de la molécula donde los receptores de luz contienen flavina. Los detectores de voltaje son segmentos LOV cuyo mecanismo de detección del potencial eléctrico no se ha descubierto aún… y los tres actúan en sintonía; resulta imposible aislarles. Si se anula alguno de los genes codificadores del trío, el sistema deja de funcionar. Así que no se puede entender que cada uno tuvo una función específica en un hipotético proceso evolutivo.

Otro hallazgo fue el de mecanismos de función de las rodopsinas bacterianas, unas proteínas que contienen retinal (vitamina A). Algunas rodopsinas bacterianas funcionan como convertidoras de energía: bombean iones a través de la membrana, en cuanto son activadas por la luz; otras actúan como sensoras de luz de diferentes colores (rodopsinas bacterianas sensoras).

En general, la fotosíntesis es el proceso mediante el cual las plantas, algas y algunas bacterias captan y utilizan la energía de la luz para transformar la materia inorgánica de su medio externo, en la orgánica usada en su crecimiento y desarrollo. Hay dos tipos:

1- Fotosíntesis oxigénica: liberación de oxígeno molecular (proveniente de moléculas de H2O) hacia la atmósfera.

2- Fotosíntesis anoxigénica, no libera oxígeno. Propia de un número reducido de bacterias, como las púrpuras y las verdes del azufre; pues su donador de hidrógenos es el H2S.

También hay bacterias capaces de compensar un bajo abasto de nutrientes, activando fotorreceptores: la fotoheterotrofía, muy común entre las bacterias marinas. Investigadores del Instituto Max Planck, junto a colegas de Alemania y Estados Unidos, analizaron su genoma, y hallaron los genes que codifican el empleo de energía lumínica; millones de ellas pueden verse desde el espacio, como una gran mancha.

Los fotoheterótrofos son muy abundantes; representan el 10 % del plancton marino. Varios microbiólogos marinos del Max Planck analizaron de cerca el ADN de una de las bacterias comunes halladas en costas de muchas partes del mundo: Congregibacter litoralis KT71, aislada por primera vez en aguas cercanas a la isla alemana de Helgoland.

Los experimentos de cultivo mostraron que KT71 es heterótrofa y depende de fuentes de carbono como azúcares y pequeños péptidos. Luego de investigar los datos genéticos aportados por el Instituto Craig Venter en E.U, los investigadores se sorprendieron de hallar todos los genes para la fotosíntesis bacteriana… pues la KT71 no está pigmentada como otras bacterias fotosintéticas.

Los expertos del laboratorio de la Colección Alemana de Microorganismos y Cultivos Celulares (DSMZ, por sus siglas en alemán), pudieron mostrar que cuando sus nutrientes escasean, la KT71 crece mejor con luz. Asumieron que la bacteria pasa de la combustión del carbono orgánico al sistema fotovoltaico, dependiendo de las condiciones ambientales… según dicte su programa en el ADN; si se elimina uno de los genes codificadores, muere. Otro complejo irreductible, conformando un nuevo tipo del ‘ojo elemental’, citado por la defensa evolutiva.

Las cianobacterias también forman su propio complejo irreductible; son uno de los máximos exponentes de bacterias fotótrofas. Su metabolismo forma parte de un sistema, donde todas sus partes funcionan como elementos indivisibles de un conjunto fotosensible:

1- Plastos: En la membrana celular, dentro del citoplasma. Poseen pigmentos fotosintéticos, específicos para esta función. Suelen contener una especie de clorofila [el mismo pigmento que tienen las plantas] conocida como bacterioclorofila, y de la cual existen al menos, 6 tipos diferentes, desde la ‘a’ a la ‘g’

2-Tilacoides: son las vesículas donde se activan las reacciones captadoras de luz de la fotosíntesis y de la fotofosforilación.

3- Ficobilinas: [o ficobiliproteínas] son proteínas que capturan la energía lumínica, que será luego pasada a la clorofila durante la fotosíntesis… sabiendo que todas las proteínas existen porque sus síntesis están inscritas y codificadas en el ADN.

De modo que los pigmentos de los plastos no significan nada en el sistema, sin la ayuda de las tilacoides, que es donde tendrá lugar la reacción fotolúminica. Ni las ficobilinas hacen nada sino están los plastos que serán activados por la luz; ni las tilacoides valen para nada, sin los pigmentos de los plastos ni las proteínas sintetizadas para capturar la energía lumínica. ¡Todo tuvo que surgir junto! Solo un ‘Programa’ pudo generar ese primer ‘ojo’ inexactamente llamado elemental; lo dicta la interdependencia de su funcionamiento.

No se puede hablar de ‘procesos de evolución del ojo’, mencionando como primer paso a un sistema que ha demostrado poseer en sí mismo una complejidad propia de conjuntos diferenciados. Otra evidencia de no-casualidad; una prueba más, de un programa inteligente y hábilmente diseñado, que permitió que distintos factores orgánicos se organizaran y evidenciaran una autonomía de acción, mediante distintos sensores activados al unísono… a nivel de célula.

Abanderados neodarwinistas: si pretenden evidenciar la evolución del ojo humano, desde el precepto de cualquier organismo ancestral, están obligados antes a demostrar que el sistema de ese organismo eónico pudo surgir por modificaciones aleatorias en el tiempo. Y la propia bacteria les dice que eso no es posible; de hecho, la ‘explosión’ de vuestro hipotético periodo cámbrico mostró el complicado sistema de lentes del ojo del trilobites, sin justificación fósil anterior, surgiendo completo, con ojos compuestos, como los de los insectos actuales.

De modo que la próxima vez que se pretenda decir que el ojo humano ‘evolucionó’ desde un organismo eucariota, deben recordar que la bacteria tiene un sistema similar, gracias a una actividad de conjunto, indivisible. Lo que tanto temía el afamado líder religioso:

Si pudiera demostrarse que ha existido un órgano complejo que no pudo haber sido formado por numerosas y ligeras modificaciones sucesivas, mi teoría fracasaría por completo.’ [Charles Darwin]

¡Ahí lo tienes de nuevo Carlitos, en la propia evidencia que tus seguidores pretenden propugnar!


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DARWIN Y LOS MOTORES IGNORADOS

octubre 8, 2008

ATP SINTETASA: UN FÓRMULA 1 SIN EVOLUCIONAR.

‘Si pudiera demostrarse que ha existido un órgano complejo que no pudo haber sido formado por numerosas y ligeras modificaciones sucesivas, mi teoría fracasaría por completo.’
Charles Darwin.

Continuando con la estela de los motores casuísticos, según definición darwinista: ‘el tiempo todo lo puede’, hoy he optado por algo que, más que una máquina, en realidad es toda una factoría inteligente: el complejo proteico ATP Sintetasa; una verdadera industria, con enorme eficiencia y gran capacidad de renovación.

Y aunque interaccionan, no debe confundirse con ATP, la molécula formada por adenina, un azúcar [ribosa], y tres grupos fosfatos que le dan el nombre de adenosín-trifosfato; la única que se puede convertir directamente en energía, una de las más complicadas jamás descubiertas, y casi seis veces más grande que la de la hemoglobina.

El conjunto coenzimático ATP sintetasa [de origen proteico], recibe su nombre porque en realidad se encarga de ‘sintetizar’ la molécula ATP [adenosín trifosfato], presente en las mitocondrias de animales, plantas, de todo organismo eucarionte; y también, aunque de otra forma, en las bacterias procariotas. Ejemplarizando, la función de la ATP [molécula] se pudiera comparar a cuando llenamos nuestro auto de combustible, antes de un largo viaje, y nos montamos en él, confiados en que con mínima ayuda hará casi todo el trabajo con eficiencia y seguridad, transformando el líquido de la gasolinera en fuerza y movimiento.

Trasmutando a la célula eucariota [propia de humanos, animales y plantas] este proceso de obtención de energía en el automóvil, se observa que tal metabolismo se debe a reacciones ‘redox’ u ‘oxidorreducción’, es decir, una molécula se oxida y otra se reduce. Sin entrar a profundizar: cuando un átomo de hidrógeno pierde un electrón, se ‘oxida’, y cuando lo gana, entonces hay ‘reducción’.

Y ahora lo importante: hay una relación directamente proporcional, entre el contenido de hidrógeno de una molécula y la cantidad de energía que se puede obtener de ella. Cuanto mayor sea el contenido en hidrógeno de un compuesto [o sea: cuánto más ‘reducido’ esté] mayor es su contenido energético y más energía se puede obtener de él. Con igual reflexión, cuanto más oxidada esté una sustancia, menos hidrógeno contiene… y aportará menos energía.

Así, se llega a la conclusión de que la energía de una molécula está en sus enlaces hidrogenados. Los ácidos grasos [CH3-(CH2)14-COOH] suministran mucho más energía que la glucosa [C6H1206] y ésta mucho más que el CO2 [sin hidrógenos: la forma más oxidada].

Casi todo lo que comemos y bebemos, se transforma en nuestro laboratorio mitocondrial, a través de distintas rutas metabólicas, en ‘la gasolina necesaria’. Parte de la energía que adquirimos de los alimentos que ingerimos van a proporcionar reservas de ATP; cuando están cubiertas las necesidades de esta, entonces se acumulan en forma de glucógeno, en grasas y en proteínas. Para que se entienda: como un ‘precocinado’ de mercado que aun hay que terminar de procesar, pues todas estas moléculas (glucosa, glucógeno, grasas y proteínas) pueden ser convertidas en ATP para su posterior utilización por el músculo, en el momento que se agote el almacenado en este. La forma en que el organismo sintetiza estas reservas de energía (para posteriormente convertirlas en ATP) marcan los diferentes sistemas energéticos.

Como se mencionó arriba, el ATP es una molécula de gran potencial, con 3 enlaces fosfato que al romperse liberan mucha energía, de tal manera que las células constantemente están rompiendo ATP, para obtener la necesaria para vivir, movernos, pensar, etc.

Cuando se flexiona el brazo, el bíceps se tensa; al correr, intervienen varios músculos a la vez. Para realizar las contracciones-flexiones musculares implicadas, se necesita energía… y se saca del ATP que nuestro laboratorio mitocondrial cede, para que el metabolismo lo acumule en las células. Es la única energía que puede usar un músculo para sus movimientos; está guardada en ellos. Pero bajo ejercicio, se agota rápido y tiene que ser restituido constantemente, y la forma en que el organismo recupera ese ATP, constituye una de las funciones más vitales de la mitocondria.

Las reservas de ATP en la célula muscular son muy pequeñas, lo que no da para más de uno o dos segundos de actividad. Para poder continuar, se activa inmediatamente un brillante, económico y útil sistema que logra energía mediante procesos inteligentes, dignos del más pensado diseño mecánico.

En realidad, además del ATP, existen varios mecanismos en el organismo para almacenar energía: los carbohidratos se metabolizan mediante la glucólisis, y las grasas mediante la beta oxidación [hay otras pero estas son las más importantes en este artículo]. Los productos de estas dos reacciones metabólicas siguen a una 3ª fase: el ciclo de Krebs, cuya función es transformar los compuestos de tres carbonos obtenidos de la glucólisis y la beta oxidación en otras moléculas: “FAD y NAD”, conocidas como ‘poder reductor’… o sea un incremento de la cantidad de hidrógeno.

Son cofactores enzimáticos; básicamente, las coenzimas FAD y NAD son acarreadores de electrones y de protones… y como toda sustancia de naturaleza proteica, su síntesis aparece regulada por la inscripción que aparece codificada en el ADN. No surge gracias a miles de millones de años, puesto que el azar no es capaz de ‘escribir’ y mucho menos de ‘codificar’, una mucho menos irracional ‘instrucción casuística’, ya que según venimos repitiendo, una instrucción precisará siempre del Instructor que la creó, pónganle los miles de millones de años que se quieran.

En realidad, el poder reductor se emplea para generar una corriente de iones hidrógeno; proceso muy complejo, del que se intentará explicar lo más importante. Estos iones hidrógeno atraviesan la membrana interna de la mitocondria a través de una especie de válvula reguladora: la ya mencionada arriba ‘ATP sintetasa’ [a partir de ahora: ATPasa]; un acontecimiento similar al agua corriendo por un tubo, donde la ‘ATPasa’ sería la llave ‘reguladora’ de la cantidad de agua que saldría.

Las enzimas ATPasas, participan en el metabolismo de la molécula de ATP y, por tanto, en la producción de energía en la célula. Y como toda enzima, surgen de una síntesis proteica no evolutiva, dependiente de los datos que aparecen en la hebra de ADN: las instrucciones que existen en el programa que constituye al genoma, y que ningún azar es capaz de hacer que se inscriban y codifiquen por sí mismos.

En realidad son muy complejas; conformadas por cadenas muy largas, que suelen ir desde los 600 a los 1200 aminoácidos, y que se pliegan para formar la estructura tridimensional característica de una ATPasa insertada en la membrana plasmática, como proteína integral. Estas enzimas logran producir hidrólisis del adenosín trifosfato (ATP) almacenada en los músculos y otras partes del cuerpo; mediante una reacción exergónica se ‘libera energía’, obteniendo adenosín difosfato [ADP], y un ión de fósforo [fosfato]. Este proceso de ATPasa sobre una molécula de ATP, es llamado desfosforilación.

Pero, físicamente, la enzima ATPasa es como un rehilete; si se sopla un rehilete este se mueve; asimismo, la parte interna de la ATPasa se mueve o da un giro… cada tres iones hidrógeno que pasan a través de ella. No es algo casuístico, sino programado: la energía contenida en estos tres iones hidrógeno, genera el movimiento necesario. Y esto mismo, de manera reversible, es lo que se emplea para sintetizar de nuevo el ATP a partir de ADP [adenosín difosfato] y un ion fosfato. Funciona así: el giro “pega, une” al ADP y al fosfato, formando un nuevo ATP.

Masasuke YOSHIDA, Doctorado en Ciencias Bioquímicas, observó que la molécula ATP sintasa se semeja a una seta con sus dos partes: tallo y sombrero. El «tallo de la seta», parece girar dentro del «sombrero de la seta». Se ha demostrado que la formación de ATP está vinculada con esta rotación.

Motor ATP sintetasa.

Motor ATP sintetasa.

La ATP sintetasa consiste en F0 y F1. Vemos que F0, localizado en la membrana, actúa en sí mismo como un canal protónico. En organismos típicos procariotas, F0 está compuesto de tres subunidades: a, b y c. F1 puede ser liberado de la membrana como una molécula soluble en agua y esto cataliza la hidrólisis de ATP, considerada una reacción inversa de la síntesis ATP. En organismos procariotas, F1 contiene cinco clases de subunidades con una estequiometría gamma, beta, etc.

Giros de la ATP sintetasa

Giros de la ATP sintetasa

Cuando el “conducto” gira, crea un poderoso movimiento interno en cada una de las tres secciones en espiral dentro de la cubierta. Este movimiento proporciona la energía para provocar cambios químicos. En un sitio se reúnen los “ingredientes” ATP. En otro, se combinan y producen ATP, y en un 3º, la rotación proporciona el ATP formado, liberando la molécula ATP sintasa para ser utilizada en otro lugar de la célula. O sea, también puede considerarse como una microscópica ambulancia que va curando la falta de energía, allí donde esta sea necesaria. ¡Un engendro de la optimización cinética, vaya!

Para las funciones biológicas, se almacena mucha potencia en los enlaces de alta energía que unen los grupos fosfato; estos se liberan cuando uno o dos de los fosfatos se separan de las moléculas de ATP. El compuesto resultante de la pérdida de un fosfato se llama ‘difosfato de adenosina’, adenosín difosfato o ADP. Las otras moléculas [glucosas, grasa, etc.], terminan convirtiéndose en la imprescindible ATP, mediante varios procesos (glucólisis anaeróbica o ciclo de Krebs)

Un gradiente de protones se produce como resultado de la entrada de NADH (derivado de las reacciones oxido-reducción), a la cadena transportadora de electrones. Los protones se acumulan en el espacio intermembrana hasta un gradiente de concentración tal que pueden ser utilizados para producir de nuevo el ATP.

Proceso de la ATP sintetasa sobre la ATP

Proceso de la ATP sintetasa sobre la ATP

Los Protones (indicados por +) entran nuevamente en la matriz mitocondrial a través de los canales que forma el complejo enzimático de la ATP sintetasa. Esta entrada se acopla a la síntesis de ATP a partir de ADP y Fosfato [Pi en el animado]. Así, el ATP es usado para obtener energía, transformándose entonces en ADP [Adenosín difosfato] + dos iones de fósforo [Pi]. El ciclo se reinicia, cuando los protones atraviesan la enzima ATP sintetasa. Entonces cada ADP [Adenosín di-fosfato] se une a un Protón y a un fosfato [Pi], integrándose de nuevo la original molécula ATP [ahora adenosín trifosfato], creando de esta forma un bien previsto círculo energético continuo, que garantiza la energía necesaria… toda una evidencia de diseño, imposible de surgir desde la casualidad.

La experiencia acumulada por el ser humano, desde algunos cientos de generaciones, dicta que nunca nace inteligencia desde la nada, sino de algún proceso inteligente. Si a usted, mientras camina por la calle, le cae en la cabeza una instrucción; digamos, una receta para hacer un pato a la naranja, con solo 45 palabras, piensa que se le cayó a alguien, no que esas palabras ordenadas se crearon a sí mismas. ¡Cuánto más una información como el ADN, con billones de precisas instrucciones bioquímicas, elaboradas con solo 4 letras!

Estamos ante otro ejemplo de ‘complejo irreductible’; lo que Darwin precisaba para que su teoría quedara desmontada. El sistema no puede prescindir de las enzimas ATP sintetasas, que en realidad funcionan como válvulas reguladoras, que lo mismo se ocupan de liberar la energía necesaria para que el organismo ‘viva y vibre’, que de invertir el proceso para volver a obtener el ATP que antes convirtió en tal energía. Este ciclo ‘oxidación-reducción’, automáticamente reversible, dejaría de resultar funcional si se pretendiera que hubiera surgido por partes.

Veamos:

-Las coenzimas FAD y NAD, por sí mismas, autónomamente, no pintan nada en el ‘motor’. Y debemos recordar que no surgen debido a una carambolesca interacción de mutaciones aleatorias, provocadoras de evolución, sino porque su secuencia aparece antes inscrita y codificada de manera precisa en el ADN, como parte del complejo programa de la vida.

-La molécula ATP no puede faltar al sistema; pero ella por sí sola no puede ser útil, pues la energía que contiene se gasta; durando apenas dos segundos.

-La adenosina tampoco puede faltar al sistema; es parte integral del ATP; sin embargo, ella sola no resulta útil para nada, no ejercería ninguna función.

-La ribosa [azúcar], es vital en el sistema; parte integral de ATP. Mas individualmente sería inútil en cualquier paso evolutivo del motor ATP, no jugaría ningún papel.

-Los fosfatos no pueden faltar en el motor; pero por sí solos no harían nada en esta fábrica energética. No resultaría nada eficiente en un hipotético proceso evolutivo del motor ATP.

-La enzima ATP sintetasa, la válvula reguladora, es parte del sistema; sin embargo, por sí sola no sería útil, pues depende del resto de elementos para funcionar. [Los 3 hidrógenos que la hacen moverse como un rehilete, la molécula ATP, y los fosfatos.]

Es decir, no importa lo que se pretenda hacer ver: lo que se ha escrito aquí, es la realidad de lo que ocurre dentro de esa microscópica maravilla motorizada producto de un diseño, un cálculo, una instrucción, un código, y un programa… ninguno de los cuales nadie ha visto jamás surgir por si solos, sin un agente externo intelectivo que los genere.

Según instuyó Darwin, el conjunto conforma un complejo irreductible, donde, la hipotética evolución sistemática de los elementos que lo componen, resulta incapaz de explicar el funcionamiento individual de cada una de sus partes.


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DARWIN, EVOLUCIÓN, ADN… MOTORES QUE SE HICIERON SOLOS III

octubre 3, 2008

Esta página debería salir como simple respuesta a un debate; pero es tan importante, y hay tanto que decir, que resulta necesario que aparezca como artículo independiente.La respuesta de la defensa evolutiva, intentando convencer de que algo tan complejo como el flagelo bacteriano, pudo surgir por partes, desde una hipotética evolución puntual y sistemática, se fundamenta en los siguientes videos:

1- La Evolución del Flagelo:

2- Evolucionista intentando desacreditar la teoría de la Complejidad Irreductible, que la propia Ciencia acredita en el flagelo bacteriano.

Antes de todo, quiero aclarar que el video comienza con una frase tergiversadora, al decir: ‘Irreducible Complexity is the cornerstone of Intelligent Design.’ [La Complejidad Irreducible es la piedra angular del Diseño Inteligente.]

Como sé que es una paráfrasis malintencionada, le salgo al paso a la mayor velocidad posible, para informarles acerca de qué es lo que constituye verdaderamente ‘la piedra angular’, pues no hay nada más importante:

La piedra que rechazaron los constructores ha llegado a ser la piedra angular“.[Sal 118:22]

Un versículo bíblico, contextuado en profecía por el propio Jesucristo, siglos más tarde:

¿Nunca leísteis en las Escrituras: ‘La piedra que desecharon los que edificaban, vino a constituir la piedra angular’? Por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos. Por tanto os digo, que el Reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca el fruto que él espera obtener. Y el que cayere sobre esta piedra, será quebrantado; y sobre quien ella cayere, lo desmenuzará.” [Mat 21:42-44]

Es decir, que quede bien claro: la piedra angular del Diseño Inteligente, es Jesús, el Cristo, participante directo de la Creación de Dios. Él es el fundamento, por más que se quiera hacer una chanza. Y no se engañen: cualquiera que se burle de las palabras del Señor, tendrá que responder por el intento de hacerse el chistoso a costa de su legado; pueden estar tan seguros como de que aun respiran.

Y aclarado esto, nos salimos de las Escrituras y vamos a respuestas originadas desde el propio empirismo científico, el conocimiento que la Ciencia pone en nuestras neuronas, para que razonemos, porque el motor del flagelo bacteriano no es más que uno entre MILES de evidencias, que niegan el irracional cuento evolutivo.

Por un lado, se refieren a los ‘pilus’, como evidencia de lo que se pretende; un recurso nemotécnico con el que se pretende impresionar. Pero en realidad, aunque estos apéndices filiformes aparecen en la superficie de una gran variedad de bacterias, no surgen en todas… porque así lo fija la información genética, no un proceso evolutivo sin orden ni gestión.

Los pilus son como pelos de 9 a 10 nm de diámetro; más cortos y finos que los flagelos. Aparecen en la superficie de muchas bacterias, y corresponden a evaginaciones de la membrana citoplasmática, a través de poros en la pared celular y la cápsula que asoman al exterior. Permiten la transferencia de ‘información de ADN’ de una bacteria que lo posea (donadora) a otra bacteria que no la tiene (receptora). Un proceso de transferencia de información genética, cuyas instrucciones se hallan en el programa preestablecido, inscrito y codificado en su ADN circular.

Es un mecanismo de defensa, concebido para permitir la diseminación de trazos genéticos importantes para la supervivencia de poblaciones bacterianas. Este mismo mecanismo también puede servir para mover la bacteria cuando el extremo distal del pilus se fija a un sustrato sólido.

Cardán mecánico

Cardán mecánico

Pero la bacteria, además lo que se quiere justificar en el video, posee dos motores con sus cardanes, sus filtros, sus estatores y rotores, no mencionados. Todo funcionando como un conjunto, pues un motor por sí solo, no sirve para nada si no se asocia a un sistema, menos aun dos. Y un cardán, según puede verse a la izquierda, por sí mismo, tampoco sirve para nada, si no es parte de un sistema; no se puede hablar de él como si fuera una simple enzima amorfa entre tantas, pues es un componente mecánico, con un diseño y una función propias: permite unir dos ejes que giran en ángulo uno respecto del otro. Él solo, no ejerce ninguna función.

Por otra parte, el filtro de la bacteria, está acoplado al vástago, y su función es que, cuando el líquido exterior entre en los motores del flagelo, no los obstruccione; luego, cuando el motor invierta el giro, cambia la dirección del fluido, y los posibles residuos recogidos en este, volverán a salir, manteniendo la limpieza del sistema. Toda una evidencia de diseño, que obviamente no surge si no hay una inteligencia controladora detrás.

Y un vástago, en mecánica, no es otra cosa que una varilla o barra que transmite el movimiento a algún mecanismo: como en las válvulas de climatización, que dejan pasar agua caliente o no, según esté regulada en el sistema al que pertenece, moviéndose arriba o abajo, en sentido vertical. [eje central, en la foto] Esta transmisión, en el flagelo bacteriano, no tiene ningún sentido si no forma parte del sistema; si se le retira, ocurre lo mismo que cuando se le quita a una válvula: ni abre ni cierra… ES NO FUNCIONAL.

De la misma forma, una llave reguladora NO puede ejercer ninguna función por sí sola; pues está diseñada para ‘regular’ situaciones en su entorno. De hecho, si se quita la llave reguladora del flagelo, no es que este pierda ‘eficiencia’, no es que constituya algo para ‘mejorar’ el funcionamiento del sistema… sino que este ‘NO FUNCIONA’. De modo que, habría que explicar como pudo responder el sistema, antes de la aparición de algo que se evidencia imprescindible.

Y las chaperonas plasmáticas, no son más que proteínas; así que volvemos a lo mismo, dependen de una instrucción que aparece en el ADN. Forman parte de las miles de secuencias que aparecen allí, inscritas y codificadas, garantizando que ellas surjan: de nuevo la información que prepara la vida, no la vida que surge por casualidad.

Dicho esto, sabiendo que todo proceso de construcción proteica aparece antes inscrito y codificado en el genoma bacteriano, hay que recordar que en ninguno de los dos videos se explica cómo se fueron reinscribiendo y recodificando las instrucciones, en el caso de que fueran apareciendo por partes. Es decir: cuando el flagelo no tenía motores, ¿cómo se reinscribieron y recodificaron en el ADN todas las instrucciones para que tuvieran lugar las secuencias proteicas que lograran que estos surgieran?

Y cuando el flagelo no tenía ‘cardan’, ¿cómo se reinscribieron y recodificaron en el ADN las instrucciones para que tuvieran lugar las secuencias proteicas que les harían surgir? ¿Cuando no tenía ‘llave reguladora’ o filtros o chaperonas plasmáticas proteicas…?

También plantean que el F1Fo ATP Synthase pudo surgir desde un ancestro, por sí mismo. Pero la F1F0 ATP sintasa es el motor molecular más pequeño y eficiente de la naturaleza, que cataliza la reacción de síntesis o hidrólisis de ATP… un complejo enzimático. Y las enzimas no son más que sustancias de naturaleza proteica que catalizan reacciones químicas; todas, absolutamente todas las secuencias para sintetizar proteínas, están inscritas y codificadas en la hebra del genoma.

No surgen por casualidad, para mejorar ‘algo’, sino que existe un ‘recetario programado’; un programa de ejecución, inscrito y codificado en el ADN, con todas las instrucciones para que, al final, este pequeño motor pueda emerger. Las proteínas que se convertirán en enzimas de la ATP, se forman, según esta inscripción; su instrucción no cae del cielo, luego de sepetecientos miles de millones de años, sino que aparecen en esta secuencia:

1- La orden ADN, transcrita a los ARNm, organizan las bases nitrogenadas.

2- Se forman única y exclusivamente, segundo a segundo, los tripletes o codones ordenados por los datos contenidos en el ADN.

3- Aparecen los aminoácidos, según el orden establecido en la información contenida en el genoma de la bacteria.

4- Se elaboran en el ribosoma bacteriano, las proteínas ajustadas a cada una de las 42 piezas del flagelo, motores y estatores incluidos, pues, aunque diferentes, como todos los organismos vivos, las bacterias sintetizan todas sus proteínas necesarias en sus ribosomas… también siguiendo las instrucciones que aparecen inscritas y codificadas en la hebra genómica, no por reacciones aleatorias al azar.

Eso es lo que aparece bajo el microscopio, la evidencia científica. La respuesta científica no está en decir cómo pudo surgir de la nada cada parte de ese complejo irreductible que compone el flagelo, como granizo caido del cielo, sino cómo se fueron REINSCRIBIENDO y RECODIFICANDO en el ADN, todas esas maniobras que los evolucionistas plantean que surgieron poco a poco desde el azar, para ‘mejorar’ al complejo.

Primero está la Información; solo luego se obtendrá el resultado dinámico del proceso que indican las instrucciones contenidas en tal información. Lo que vengo repitiendo desde el principio y continuaré haciendo, cada vez que se pretenda ir por las ramas. No se puede decir que ‘algo surgió’ sin más. Todo proceso metabólico en los seres vivos, es ejecutado porque ANTES APARECE LA INSTRUCCIÓN PARA CREAR VIDA, en forma de datos inscritos y codificados en el genoma.

No se puede hablar de ‘contrapeluzas epitílicas’ y ‘sinobias conceptuales’, palabras sin sentido ni lógica, como si las evidencias declararan sin duda que los distintos metabolismos suceden por azar… o simplemente, porque alguna teoría intente aferrarse a ello para no naufragar.

Hay una información en el ADN, que instruye sobre todos los pasos para que se formen cada una de las miles de proteínas que intervendrán en todo ser vivo, bacterias incluidas. Y si siguen cada una de las explicaciones con las que los evolucionistas pretenden justificar lo irracional de sus planteamientos, se darán cuenta de que jamás mencionan por ningún sitio al ADN.

Dicho de otra forma, se abstienen con toda intención de entrar al debate en cuanto a la información existente desde siempre en la hebra del ADN, con las instrucciones correspondientes a cada uno de los pasos químicos que deben llevarse, secuencialmente, para que las cosas funcionen adecuadamente… proteínas incluidas.

Es una acción lógica: tampoco se menciona la soga en la casa del ahorcado. Resulta prohibitivo.

El ADN no es una evidencia del eónico ‘paso a paso’ evolutivo, sino de programa integral e indivisible; constituye la mayor evidencia de Diseño Inteligente que jamás la Ciencia ha puesto al alcance de la humanidad. Lo inteligente y racional es seguir su huella, para ver a dónde nos lleva, no intentar desviar la atención del mundo entero, obviando su presencia en todo organismo vivo, para decir que la vida surgió porque sí.

Las casualidades consecutivas y positivas, solo ocurren en el mundo fantasioso de la teoría de la evolución de las especies. En la realidad, lo que la Ciencia ha podido comprobar, es que todo servosistema que interactúa con el ser humano, es producto de un diseño, un cálculo y una programación. Nadie podrá demostrar jamás lo contrario, por muy mala intención que tenga en sacar a Dios del programa de la vida.

Por mucho que lo intenten, nunca podrán demostrar al mundo que las instrucciones surgen por si mismas, que los diseños surgen por sí mismos, que los códigos se hacen por sí mismos ni que los programas se hacen solos. No importan los doctorados con trajes y corbatas elegantes que salgan en videos, como abanderados de una causa que cada vez más se hunde en la sinrazón y el descrédito.

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