AMOR, ESPADA, Y FALSAS EXPECTATIVAS.

junio 26, 2008
Premio Excelencia

PREMIO EXCELENCIA

Desde que el hombre fue capaz de reflejar toda información a partir de la palabra escrita, los creyentes en la Fe de Dios fueron evolucionando personalmente según el plan divino, con los fundamentos establecidos en lo que fue considerado como ‘Las Escrituras’. La Palabra de Dios fue dada cronológicamente a los profetas, desde el AT, (39 libros de la Torá) hasta el NT (27 libros), todos los que conformaron la actual Biblia.
Pero, con los siglos, el mundo se dejó influenciar por una enseñanza darwinista basada en hipotéticos ‘miles de millones de años’ que sacarían a Dios de la fórmula de la vida. Así comenzaron a ceder los principios básicos de la fe cristiana; las conexiones entre la forma de pensar, de comportarse y el propio análisis de las enseñanzas de Cristo, fueron variando con el tiempo, de manera constante y desleal, hasta el día de hoy.

Un grupo amplio de creyentes en un único Creador, fue abandonando su conexión con Él, aunque intentando mantener un cierto grado de fe; otros se apartaron por completo, dando lugar a todo tipo de manifestaciones religiosas: hinduistas, budistas, santeros, babalaos, vudúes, espiritistas (que incluso leen la Biblia en sus reuniones)…

Así surgió el recurso nemotécnico satánico [el ‘Divide et Vencis’ Cesáreo]. Luego surtió a las nuevas generaciones de pedagogos y líderes [concientes e inconscientes], apartados de la fe cristiana, que asumieron el poder sobre antiguos colegios y universidades del mundo entero, logrando que esta se percibiera como ‘inconsistente y demagógica’ y que la nueva juventud se volcara, cada vez más, en el movimiento modernista:

‘Todo es relativo; no hay absolutos… la evolución de las especies así lo demuestra.’

Una vez llegados a este punto, se perdió totalmente el respeto por Dios y su subsecuente Creación humana. La evolución de las especies, ya en la mente de muchos, pasa a ser la célula básica de la sociedad, desplazando el carácter tradicional educativo que venía imponiendo la familia, que sí respondía al verdadero proyecto del Creador. Se nació a un nuevo concepto humanista y desapareció de las aulas la verdad sobre la fórmula de la vida.

O sea, el bisabuelo asistía a la iglesia, la Biblia era su libro de cabecera y sabía de nuestros orígenes; así como también del Apocalipsis. Conocía que cruzaba una estación de tránsito que nos evaluaría para nuestra permanencia en otra definitiva y espiritual, bajo el gobierno del propio Jesucristo; así se lo trasmitió a sus hijos. Pero una gran parte de la descendencia de estos, (padres actuales), han desechado por completo el planteamiento del Génesis.

La teoría evolutiva (que solo es eso: una como tantas, no DEFINITIVA), echó por tierra las creencias, fortificándose en una fe debilitada. Los actuales nietos, ya ‘pasan’ por completo de un tema que consideran ‘tabú’, un cuento para tontos; mientras, los biznietos ‘meditan’ con posturas yogas en las montañas, ante la ‘madre Naturaleza’… o se hinchan de wisky y alucinógenos de nueva tecnología, dándose cada vez más a la sin razón y el despropósito.

A esto ha llegado el mundo occidental, incrementándose día a día en el árabe, el hindú, el budista; es decir, de una u otra forma, gran parte del mundo, respondiendo al croquis del enemigo de Dios, se aparta de las creencias primigenias inculcadas por Jesús: almas débiles, lanceadas por el demonio buscador de fisuras penetrables.

Tal error fue fortalecido por los propios teólogos, cuya vanidad hizo que el hombre deformara la verdad, reinterpretando la revelación bíblica; fue revitalizado en el mismo instante en que los ‘doctos de la iglesia’ consideraron determinante una frase sacada de contexto, cuando Jesús dijo que mil días para el hombre eran como uno para Dios, refiriéndose en realidad a la paciencia imperturbable de quien es eterno en el tiempo, no a los días de la Creación, perfectamente definidos en el Bereshit judío, que señala, al fin de cada obra creada: ‘Y fue la tarde y la mañana, el 1º… el 2º… el 6º día’. En ese momento, quien debía ser defensor a ultranza de la Palabra del Eterno, según solicitud a Pedro por parte del propio Mesías, en realidad trasmite a las nuevas generaciones que la Biblia es falible, pues, si existe dudas en uno solo de sus planteamientos, ¿cuál es el creíble?

Cualquier colegio cristiano que comprometa el fundamento del Génesis bíblico (y este es el estado de la mayoría, por error Vaticano), ha iniciado su resbalón por el peligroso canal de la inverosimilitud; si no se corrige la brújula cristiana, unificando la iglesia, como Cristo exige, el final no será otro que el repetido, por importante, en Gálatas 1:8-9:

“Mas, aun si nosotros o un ángel del cielo os anunciare otro Evangelio del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo decimos otra vez: Si alguno os anunciare otro Evangelio del que habéis recibido, sea anatema.”

En realidad, todo hombre o mujer que se considere a sí mismo un ‘soldado del Señor’, se deprime ante esta situación. ¿Seremos capaces entre todos de normalizarla? Estoy seguro que sí, si lo rogamos al Padre. No hace mucho, leí en un libro, cuyo nombre no recuerdo:

‘Si uno empieza a escarbar en una mina de carbón con una cuchara, se hará un pequeño agujero; pero si se incorporan millones de personas con la debida voluntad, cuchara en mano, esa mina será desvastada.’

¡Qué fácil puede resultar venirse abajo y desanimarse ante los ‘gigantes’ que se han unido contra la Biblia! Gigantes negadores de la Creación, tales como: la prensa, la radio, la TV, las universidades y colegios (incluyendo cristianos/católicos), organizaciones humanistas, gobiernos (especialmente los de izquierdas), toda agrupación filosófica atea…

Contra tal depresión, el antídoto de Dios: Su Palabra. Recordemos la historia de David vs Goliat, en 1ª Samuel 17:42:

‘El filisteo le tuvo en poco, porque era un joven de tez sonrosada y hermoso semblante’

Es decir, Goliat le subestimó, viéndole como un hombre débil; mas, ¿cuál fue la respuesta?:

“Tú vienes a mí con espada, lanza y venablo, pero yo voy contra ti, en nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a quien tú has desafiado.”

David le hizo frente. ¿Cuál fue el resultado? ¡Un gigante decapitado! Opongámonos al gigante evolutivo, en el nombre del Dios Altísimo; les aseguro, con la convicción absoluta de quien sabe de qué les está hablando, que este grande también quedará sin cabeza. Cual ‘ciclópeo’ acéfalo, la mentira darwinista, como el agua que siempre busca su nivel, quedará sellada en el olvido definitivamente; no por nuestra pujanza, sino porque debido a nuestra fe, el propio Espíritu de nuestro Señor Jesucristo tomará el control de la onda cristiana.

Como contrapartida desafortunada, reconocidos disertantes educativos cristianos han editado libros, y escrito artículos, contra la postura de una Creación divina que muchos sostenemos y apoyamos; ante esta situación, es muy fácil que el cristiano de a pie vacile. El ‘instruido’ que vulnera la Palabra del Señor, muchas veces es escuchado por seguidores de Cristo; estos aceptan lo que oyen, dándolo por válido, impresionados por la irracional facundia evolucionista; abrumados ante el léxico seudo científico que les anula.

Incluso en varios centros de estudio e iglesias, muchos académicos son subyugados ante la idea de aceptación y respeto de sus compañeros seculares; como si fuera un premio el obtener respeto y aceptación de los intelectuales no cristianos, a cambio de ceder en principios que el propio Jesucristo, quien mencionó repetidamente a Adán y Eva, a Moisés y al diluvio de Noé, consideró irrenunciables.

Con frecuencia mayor de la debida, se alega que aceptar el Génesis tal cual aparece, resulta demasiado ingenuo, y se alienta a oír a los enemigos de Dios. ¡Cuán bajo hemos caído! ¡Nos exaltamos ante los hombres, aunque estemos crucificando de nuevo al que tiñó con su sangre la cruz, para perdonar nuestros pecados y darnos la opción a la eternidad mesiánica!

Ni siquiera nos detenemos a pensar que la evidencia está a nuestro favor, que los propios descubrimientos de la Ciencia, la dualidad de idiomas usados en la traducción de un ADN nacido antes que la misma vida, la inscripción en lenguaje codificado, y toda la información programada conteniendo la fórmula de la vida biológica, señala, como flecha justiciera, hacia una Creación inteligente, por parte del Todopoderoso.

El apóstol Juan, testigo ocular por 3 años de la instrucción de Cristo en persona; uno de los favoritos del Señor, que contempló con sus propios ojos los muchos milagros de curación realizados, la resurrección de una niña, la de Lázaro y la del Mesías mismo, describe bajo revelación, la verdadera despedida de Cristo: la alerta del Apocalipsis. Y ante el preferir el respeto de los hombres, a la gloria y las bendiciones de Dios, nos dice, en Juan 12:43:

“Porque amaban más la gloria humana que la gloria de Dios. Mas Jesús clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió; y el que me ve, ve al que me envió.”

Y, probando que todo ha sido parte de un plan, este hombre-espíritu dice, en Juan 12:38:

“Para que se cumpliese la palabra que dijo el profeta Isaías: ‘¿Señor, quién creerá a nuestro dicho? ¿Y el brazo del Señor, a quién es revelado?’ Por esto no podían creer, porque otra vez dijo Isaías: ‘Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón: para que no vean con los ojos, y entiendan de corazón, y se conviertan, y yo los sane.”

Y luego, patentiza que son las Palabras de Jesús las que nos juzgarán, en Juan 12:48:

“El que me desecha, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.”

Todo es definido en la instrucción apostólica; también Pablo profetizó sobre nuestros días:

“Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de maestros que les digan las novelerías que quieren oír. Dejarán de escuchar la verdad y se volverán a los mitos.”[2ª Ti 4:3]

Dicho esto, ¿qué nos queda? Dios siempre ha estado al control. Si 7 defensores evolutivos se dan palmaditas y enhorabuenas entre sí por lo ‘bien que lo hacen’, esto les hará sentirse mejor, indudablemente; pero ese estado será efímero e iluso, pues no controlan el Proyecto de la Vida. Y si 700 o 700,000 o 700,000,000 se encumbran a sí mismos, dándose entre sí valores terrenos, sucederá igual: sus criterios jamás podrán alterar el Plan de Dios, que se llevará a cabo, con ellos, sin ellos… e incluso contra ellos, si no cambian.

Es el propio Señor quien viene a reclamar lo que le pertenece; su prédica fue la del amor, pero también resultó claro ante los fariseos, a quienes llamó ‘hipócritas’, evidenciando que ante ciertas posturas agresivas a Dios, Él olvida la diplomacia y pasa de lo ‘políticamente correcto’: al ‘pan’: ‘pan’, y al ‘vino’: ‘vino’. Su profecía Apocalíptica enseña que la 2ª aparición suya será empuñando la espada de la justicia: amor, a quien amor merece; sanción a los conquistadores de castigo.

Soy consciente que se me ha criticado en el blog por intentar ‘asustar’, recordándome que estoy ante gente que peina canas; como si representara el cuento que se les hace a los niños para que coman. Pero sería un irresponsable si no actuara así; a diferencia de otros, yo he escogido la aprobación de Cristo, (aunque venga acompañada de la descalificación, y la burla de la mal llamada Ciencia), antes que la palmadita darwinista. Está escrito:

“El temor de Dios es el principio de la sabiduría.” [Salmos 111:10]

“Aprovecha más la reprensión en el entendido, que cien azotes en el necio.” [Pro 17:10]

Acojámonos al refrán ‘A buen entendedor’; neguemos las falsas expectativas que inducen a pensar que si Dios es amor, siempre habrá tiempo para la contrición. Nuestros relojes controlan horas humanas, pero nadie conoce el ‘kairos’ del Señor; a la hora de partida (individual o colectiva) nos iremos, con o sin maletas. Será el fin de la ocasión de arreglar asuntos con Cristo.

De lo sublime a lo vulgar no hay más que un paso; toda reflexión que nos evite darlo, será sabia. La diferencia de conocimiento que aísla al cristiano de ateos, budistas, hinduistas, musulmanes o cualquier otra manifestación religiosa y/o filosófica, es la identificación con el Espíritu de Cristo. Todas las religiones tienen su líder (incluso los hijos de Darwin), pero ninguno dejó una estela de milagros de todo tipo, y se entregó luego en una cruz, condonando la deuda humana ante el pecado, para resucitar días después.

Puntualizo que no tengo nada contra quien decide no creer, sino contra el que no cree y decide arrastrar a su vorágine a todo aquel inocente que le escucha, haciendo todo lo posible por sacar a Dios de la mente humana, pues es un acto reprobable. Exhorto a todo aquel que lea estas líneas, sin marginar color, sexo o nación (todos somos de una misma raza), a que abran su mente como un paracaídas, al conocimiento del Espíritu, pues él, y no otro, será quien impida que seamos llevados a donde no deseamos.

Seamos buenos y reflexivos; el Señor bendice con el mismo poder que juzga. Guste o no, con independencia de halagos humanos, ya vengan de aldeanos, obreros, sabios, reyes o gobernantes, Cristo regresa con su cetro eterno y definitivo, ungido por el Padre.

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UN SAPO NO TRASMUTA EN PRÍNCIPE.

junio 16, 2008
PREMIO EXCELENCIA

PREMIO EXCELENCIA

Durante estos días se ha estado tratando en este blog el tema del incremento de las mutaciones humanas, relacionándolas con la imposibilidad de hipotéticos ancestros nuestros corriendo la ineludible carrera del autodesarrollo genético, que les permitiera llegar a andar como lo hacemos hoy, inventar un cohete que les llevara a la Luna, desarrollar la creatividad de la que puede jactarse el ser humano y todas las posibilidades cognoscitivas y analíticas que ‘siempre’ han poseído la mujer y el hombre.

Las enfermedades genéticas cada día representan un mayor reto a los sistemas de salud del planeta. Su herencia depende del tipo de cromosoma afectado (autosómico o sexual), y de si el rasgo es dominante o recesivo. Una mutación en cualquier gen, en uno de los primeros 22 cromosomas no sexuales, puede causar un trastorno autosómico grave.

Los genes asoman en pares y la herencia de un mal resulta dominante cuando un gen mutante de uno de los padres “domina” sobre el otro (aunque este sea normal), y causa la enfermedad; si uno de los progenitores tiene un gen defectuoso dominante, se le considera entonces portador, y les puede transmitir tal mutación a sus hijos (cada uno con 50% de probabilidades de heredar el trastorno). En el caso de la herencia ‘recesiva’, en cambio, ambos genes (en padre y madre) deben estar dañados para causar la enfermedad.

Los resultados de herencia de rasgo ya la vimos en el artículo anterior, cuando una familia sin la enfermedad, pero con los genes recesivos de esta, dieron lugar a 14 afectados en 4 generaciones: hijos, nietos, biznietos y tataranietos. O sea, si una persona nace de padres que porten el gen autosómico recesivo, tiene una de cuatro probabilidades de recibir los genes de ambos padres y presentar la dolencia. Asimismo, la persona tiene un 50% de probabilidades de heredar un gen anormal, y convertirse así en portador.

En otras palabras, si cuatro hijos nacen de una pareja en la que ambos portan el gen, pero que no tienen signos de la enfermedad, pueden presentarse las siguientes situaciones:

– Uno nace con 2 cromosomas normales (No trasmitirá el mal a su descendencia)

– Dos nacen con un cromosoma normal y otro anormal (serán portadores, pueden trasmitir la enfermedad)

– Un hijo nace con dos cromosomas anormales (Adquiere con seguridad la enfermedad)

Profundizando en esta temática, hoy quiero presentarles varios testimonios de hombres y mujeres que han tenido la mala fortuna de ser víctimas de distintas mutaciones congénitas. Por ejemplo, si alguien padece la enfermedad de Huntington, su prole tendrá el 50% de riesgos de herencia; si la madre, prima o tía de una mujer, han padecido cáncer de mama, esta tendrá más peligro de contraer el mal que el resto de la población en general. Por otra parte, ¿tiene el derecho de permanecer en la ignorancia un hombre de 50 años, con historial de Alzheimer en su familia, y padre de un menor, sobre si pertenece o no a un grupo de riesgo con posibilidad de contraer el mal en los próximos diez años?

Sobre esto trata la página: [http://reportajes.wordpress.com/2003/11/01/enfermedades-geneticas-el-test-de-la-verdad/], de la que me he permitido extraer los testimonios:

I- [“Rezo para que mis hijos no me vean muy deteriorado”]

[“Durante años me pregunté por qué no daba la talla y me costaba tanto concentrarme. Siempre fui nerviosillo, y hoy no me acuerdo de muchas cosas de mi pasado. No sé explicar por dónde he venido a casa, y empieza a fallarme el equilibrio. Yo, que he jugado al fútbol en segunda división, me caigo al suelo si intento echar una carrera. Tenía 38 pulsaciones en reposo y he corrido la maratón de Madrid ocho veces: nunca me cansaba de correr.

Tengo dos hijos, de doce y diez años; el mayor también juega al fútbol, y la pequeña hace natación. Estoy separado desde hace un año; se juntó el mal con la crisis matrimonial, y me he venido a vivir con mi madre, Trinidad. Doy largos paseos; no quiero dejar de andar, aunque no pueda ir rápido, y cuando me toca, recojo a mis hijos de sus entrenamientos.

Tuve que dejar el trabajo y he vendido el coche. Me cuesta masticar y tragar: casi me muero por culpa de una brocheta; menos mal que en el restaurante había una enfermera, que me hizo una maniobra para que expulsase la comida. Mi madre tiene 74 años y dice que aprenderá esa maniobra, no me acuerdo del nombre. Los familiares de quienes enferman con el mal de ‘Huntington’ tienen que dominarla.

También me cuesta hablar y escribir; y eso que tenía una letra preciosa. Soy una persona que siempre ha reconocido sus limitaciones. No quiero que mis hijos sufran, por eso soy realista. Y aunque tengo amor propio, sé lo que me espera. Sé que poco a poco la cosa irá a peor, que empezarán las caídas, que no podré ducharme solo…

Por eso rezo para tener calidad de vida durante los años suficientes, para que mis hijos no me vean muy deteriorado. Por lo menos mientras son pequeños. Yo ya tengo medio perdida mi vida, pero quiero que mis hijos puedan decir: éste es mi padre. Cuando me hice el test sabía lo que se me podía venir encima; yo acepto lo que venga”.]

Usted acaba de leer sobre un caso con la enfermedad de Huntington, de origen genético, hereditaria, que afecta al cerebro y suele aparecer entre los 30 y 45 años. El portador del gen permanece normal hasta que comienza su proceso degenerativo. Padece espasmos, realiza muecas, el lenguaje se vuelve ininteligible y apenas puede tragar. No tiene cura; el enfermo acaba en silla de ruedas y muere diez o quince años más tarde. Si se sabe que se tiene ese problema congénito, los planes de futuro se anularán o se limitarán muchísimo.

Veamos otra situación, esta vez en una mujer:

II- [“Soy la mayor de siete hermanas y la única que se ha hecho el test para saber si padecerá la enfermedad de Huntington, de la que murieron mi madre, mi tía y varios familiares. A mi madre no se la diagnosticaron hasta muy tarde. El médico de cabecera le decía que tenía que adelgazar; hasta que se cayó y se rompió una pierna. Se llevó a urgencias y salió el grave problema: obvio para todos, menos para nosotras. Se le prendía la bata en la estufa de gas, se golpeaba en los marcos de la puerta… siempre tenía alguna brecha en la cabeza.

Yo tenía 16 años cuando le diagnosticaron el Huntington. No sabía qué porras decía el médico… pero cuando explicó que era hereditario en el 50% de los casos, sí lo entendí. Entonces te posicionas; decides no casarte y no tener hijos. O solo haces planes hasta los 40 años. Yo quería tener hijos… y deseé saber si también enfermaría. Empecé a moverme, a preguntar; aparecieron las primeras pruebas genéticas, bastante rudimentarias, pero decidí echarle valor.

Cogí el coche, una nevera, una carta del hospital, y me fui a Valencia a ver a todos mis familiares por vía materna para convencerles de que se hicieran un análisis de sangre. Entonces era necesario, para comparar el ADN de sanos y enfermos con el mío, a ver a cuál se parecía más, porque el gen específico no se descubrió hasta 1993.

No tuve infancia; recuerdo a mi madre siempre enferma, a mi padre enfadado… Yo era la mayor, hacía la compra desde los tres años; recuerdo la bañera llena de pañales… Quería tener hijos, sí, pero que no pasaran por lo que pasé yo. Me dieron el resultado y salió bien. Con 28 años, de repente se me abrían todas las puertas. Me casé, tuve la parejita, y la posibilidad de que ellos la sufran es del 0%. Esta enfermedad es cuestión de estadísticas.”]

En este caso, la mujer sobrevivió, pero ella misma reconoce la muerte de su madre, su tía y varios familiares más. El mal (alelos mutantes dominantes), se ceba en las descendencias. Cada hijo o hija de un progenitor portador, si no lo hereda, no la padecerá ni tampoco la transmitirá a sus descendientes. Pero hay una probabilidad de herencia del 50%, que aumenta las posibilidades de incremento, según crezca el número de hermanos.

En 1983 un nutrido grupo de científicos, (entre ellos James Gusella y Francis S. Collins), identificaron el gen dominante causante de la enfermedad, situado en un extremo del brazo corto del cromosoma 4, codificando la proteína ‘huntingtin’ (3.136 aminoácidos)

Pero veamos otro padecimiento debido a mutación genética: la ‘Fibrosis Quística’, que suele provocar trastornos multisistémicos, afectando fundamentalmente a pulmones, intestinos, páncreas e hígado. Sin cura, y cuya supervivencia media para los afectados se estima en 29 años, alcanzando valores más altos en algunos países (36,8 en EE.UU):

III- [“Mi marido se hizo el test genético porque queríamos tener hijos”]

[“Yo empecé a vivir el 8 de febrero de 2002, cuando me trasplantaron los dos pulmones en el hospital Reina Sofía de Córdoba. Cuando la vida te pone tantas trabas como a mí, no dejas escapar ni un momento. La fibrosis quística es una enfermedad de nacimiento, pero a mí me la diagnosticaron con cinco años. Me hicieron el test del sudor y una prueba genética que confirmó el resultado. Lo peor es el deterioro pulmonar; llega un momento en que no puedes vivir sin estar enchufada a una botella de oxígeno.

Cuando ya estás muy mal te ponen en la lista de espera de trasplantes… y a esperar. Puedes morirte aguardando; yo tuve suerte: llevaba un año con oxígeno, gastaba seis litros por minuto, y el calor de Sevilla me tenía postrada, deshidratada. Después del trasplante me han dejado muy claro que ‘mi esperanza de vida teórica es de diez años‘.

Mi marido se hizo las pruebas genéticas cuando aun éramos novios. Yo tenía veinte años y muchas ganas de ser madre; nos dijeron que mi capacidad pulmonar ya estaba al límite para tener hijos (60%), que era entonces o nunca. Él se hizo la prueba y dio normal: no era portador del gen; o sea como yo sí soy portadora, nuestros hijos tendrían un 25% de riesgos de nacer con fibrosis. Entonces te asaltan dudas; ser padres tan jóvenes, sin trabajo fijo, sin casa, mi peligro personal… se nos echó el tiempo encima. Mi capacidad pulmonar se redujo a un 23%; un pulmón ya estaba inutilizado, y al otro le quedaba un pedacito.

Ahora tomo la medicación para el rechazo, y mi situación pulmonar es normal; más que la de mi marido, que es fumador. No puede imaginarse lo que ha pasado conmigo este muchacho… tiene 26 años. Nos casamos después del trasplante y fuimos de viaje de novios a Tenerife. A mí me daba miedo el avión; pregunté al médico ‘si podía volar con los pulmones’. Se rió y me dijo que me habían puesto pulmones, no alas.

Actualmente nos estamos planteando adoptar a un niño. Lo que tengo claro es que la fibrosis no me va a superar ni me va a cohibir. Al revés, me hará disfrutar más de la vida; haré cosas que nunca he hecho, puedo ponerme ropa de deporte y correr entre los olivos. Es un milagro, ¿sabe?”]

Este otro mal derivado de mutación, la fibrosis quística, ahoga a cámara lenta; si ambos padres son portadores del gen dañado, la transmisión a los hijos es segura. Si solo uno lo es, hay un 25% de que la hereden. O sea, el peligro de la multiplicación mutante siempre está latente, en mayor o menor medida. Lo peor son las infecciones pulmonares; las secreciones bronquiales son más espesas de lo normal y dificultan su expulsión. La pérdida de función pulmonar es gradual, y la vida media se sitúa en los 30 años.

Quien hace este artículo, intenta pensar en ancestros de estas personas, como ‘homínidos’. En solo unos años vemos los estragos de las mutaciones genéticas en la sociedad, aumentando más cada vez, pese a los adelantos médicos. ¿Creen que tales mutaciones pudieran ‘optimizar’ la especie, durante millones de años, sin medicina paliativa? ¿Cómo pudo ocurrir la imprescindible ‘mejora’ del cerebro, ‘homínido’-humano, si lo palpable es que la genética no va a mejor, sino a peor?

La verdad es que mis neuronas se ponen en huelga ante lo que consideran un absurdo… igual es que resulto más objetivo que imaginativo y prefiero dejar esas especulaciones para los guionistas de la ciencia ficción o de los cuentos de ‘ranas que se convierten en príncipes.

En realidad fuimos creados mejor que como estamos hoy; nuestro antecesor Adán, vivió casi un milenio, con genes fresquitos. Su pecado hizo que Dios limitara la vida física, mediante la progresiva depauperación genética; la sentencia: ‘muriendo, morirás’ de Bereshit 2:17. La Biblia recoge el detrimento de la esperanza de vida, con datos específicos de la edad de distintas generaciones, hasta los 175 años de Abraham; congruente con los descubrimientos del ADN y de las crecientes mutaciones genéticas que generan distintas y nuevas enfermedades.

Tan nuevas, que solo afectan a un grupo minoritario de la población, como es el caso de la Histiocitosis de Células de Langerhans, con una incidencia de 1 entre 250.000 personas, y solo 15 o 20 casos reconocidos y diagnosticados en España. Surge sobre todo en bebés y niños, pero también en adultos entre 25 y 35 años. En total están registradas más de 5000 enfermedades ‘genéticas raras’; esta es solo un ejemplo.

La explicación es sencilla: los 35-80 años de vida de un ser humano, actuales (según se nazca en paises desarrollados o no), solo representan una ínfima partícula de tiempo ante la vida eterna prometida por nuestro Señor Jesucristo, y confirmada en su resurrección como Espíritu Conciliador. Hacia Él nos dirigimos todos, independientemente de si creemos o no… ese es un problema individual que deberá solucionarse mientras se alimente carne, pues su mano siempre está abierta ante quien decida asirla.

¡Gloria al Cordero de Dios, que borra nuestros pecados y nos ofrece la opción de vida espiritual en su reino eterno!

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ADN: VIAJE SIN RETORNO A LA INVOLUCIÓN.

junio 10, 2008
PREMIO EXCELENCIA

PREMIO EXCELENCIA

Junio 10/2008

Este artículo es en realidad otra secuencia del presentado aquí mismo días atrás: ‘LA INVOLUCIÓN DE NUESTRA ESPECIE”. He sido acusado por varios tutores evolutivos (no todos, gracias a Dios) por mentir, por falsificar datos… y quizás hasta por feo, así que me veo obligado a presentar más credenciales sobre ‘mi verdad’.

Una de las evidencias de incremento de las enfermedades genéticas, lo vemos en los EU. Allí, las aseguradoras ya están presionando mucho en este sentido, al notarse la progresión de estos padecimientos; la preocupación ha alcanzado tal magnitud, que están influyendo cada vez más en los círculos legislativos, para que las empresas de seguros puedan tener acceso legal a datos genéticos de quienes soliciten algún tipo de seguro de vida… sobre todo de los que ofrecen compensaciones millonarias.

La información aparece en:

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/ESTADOS_UNIDOS/Academia/Ciencias/EE/UU/advierte/discriminacion/causas/geneticas/elpepisoc/19931106elpepisoc_1/Tes/

Con respecto a esta situación, hay otra página que no se puede dejar de ver:

http://geneticaysexologiaintegral.blogspot.com/2007_11_01_archive.html

“ENFERMEDADES MONOGÉNICAS (MENDELIANA CLÁSICA).

“A la fecha del 12 de enero del 2008, están registradas en el catalogo de Victor Mc Kusick (OMIM) 18,358 síndromes genéticos monofactoriales, de los cuales 17,212(93.8%) son autosómicos; 1013 (5.5%) ligados al cromosoma X; 56 (0.3%) ligados al cromosoma Y (herencia holandrica) y 63 (0.34%), responden a mutaciones de carácter mitocondrial.”

En la siguiente página se aclara algo interesante sobre las alteraciones mitocondriales:

http://www.universia.es/portada/actualidad/noticia_actualidad.jsp?noticia=90452

La revista NATURE GENETICS ha publicado un trabajo del grupo de investigación del Departamento de Bioquímica, Biología Molecular y Celular, Universidad de Zaragoza (“Grupo GENOXPHOS”), donde explican cómo ciertas variaciones no patológicas en la secuencia del ADN de ratones influyen en la predisposición a enfermedades y en la respuesta individual a medicamentos.

El estudio se centró en una zona muy concreta del genoma, el cromosoma mitocondrial (que heredamos exclusivamente de la madre) y que contiene información necesaria para producir la energía celular. Las indagaciones fueron dirigidas a estudiar cómo influye el ADN mitocondrial en la vida de los individuos. Así, ha propuesto por primera vez una explicación molecular, para entender la relación de las mutaciones en el cromosoma mitocondrial de humanos y animales, con la predisposición a enfermedades y la respuesta individual a medicamentos, la longevidad, la sordera, la fertilidad, la capacidad de aprendizaje o la respuesta adversa a fármacos.

El aumento de toda mutación cromosómica es explicado por ‘La paradoja de Sherman’. Esta dice que según avanzan las generaciones, se anticipa la edad de presentación de los síntomas, debido a que se incrementa el número de repeticiones de los tripletes CAG en la descendencia, con un riesgo de recurrencia del 50% en cada embarazo.

Esto se ve repetido en la ataxia espinocereberal tipo 12 (SCA12): enfermedad que se caracteriza por provocar la descoordinación en el movimiento de las partes del cuerpo de cualquier animal, incluso el humano; afectando dedos, manos, brazos, piernas, al cuerpo, al habla, a movimientos oculares, al mecanismo de tragado, etc. Un mal que progresa lentamente, incluyendo otros signos corticales y cerebelosos, y que se diagnostica ante una expansión de 51 o más tripletes CAG dentro del gen PPP2R2B.

En proteínas normales, la secuencia de tres nucleótidos que constituyen la glutamina: citosina, adenina, y guanina, o CAG, se repite a menudo de 15 a 20 veces, pero en las proteínas del gen mutado, la repetición aumenta hasta 50, o incluso 100 veces. El inicio más temprano y la mayor severidad de la enfermedad particular van unidos a números más altos de repeticiones de trinucleótido.

En algunas neuronas, la repetición CAG acumula proteínas en los núcleos de las células, agregando masas insolubles en su interior, que pueden reunirse y ocupar demasiado espacio nuclear. Una vez esta agregación ha comenzado, las proteínas del gen mutado parecen reclutar versiones normales de proteínas, en un proceso llamado inclusión, que incrementa la masa y exacerba aún más el problema.

También está la distrofia Miotónica; una más entre un grupo de males cuyo nombre general es distrofia muscular. Estas son enfermedades genéticas que pueden afectar los músculos de todo el cuerpo. Si la distrofia es severa, ocurre un desorden multisistémico; problemas en muchas partes del cuerpo, como el corazón, los ojos, el cerebro y otras más, pudiendo llevar a la muerte prematuramente.

Su diagnóstico se confirma por la existencia de una expansión del trinucleótido CTG en el gen DMPK, mayor de 37 repeticiones. Se HEREDA de manera autosómica dominante, no convencional, debido también a la aparición de la paradoja de Sherman: referida a mayor gravedad y precocidad de los síntomas clínicos, en sucesivas generaciones.

Y otro estudio interesante, quizás el que más, asociado también a la paradoja de Sherman (que trata sobre LA FRAGILIDAD DEL CROMOSOMA X), salió en:

http://www.svnp.es/Documen/ToralXfragil.htm

En él se dice que ‘Muchas de las causas de la deficiencia mental (DM) son vedadas actualmente a nuestro saber, pero de entre la bruma de lo ignorado surgió hace unos pocos años el conocimiento de una afección que hoy se sabe es la causa más común de las formas hereditarias de oligofrenia: ‘la fragilidad del cromosoma X’ localizada en la zona 27 de su brazo largo.’… Esta entidad, es también conocida como Síndrome FRAXA

Luego, párrafos después, señala lo que considero más importante:

Conocidas las manifestaciones y hallado el marcador cromosómico, quedaba por explicar la causa íntima de la afección. El árbol genealógico de las familias afectadas no encajaba en un patrón mendeliano, pues se comportaba como semidominante ligado al X, con la particularidad de que a medida que pasaban las generaciones la afectación de los varones era mayor (AGRAVAMIENTO GENÉTICO)

Trasmisión generacional de un s�ndrome.

D = deficiencia mental; d = CI de 70 a 90 (borderline); o = premutación; oo = mutación completa; — = normal.

El dibujo presenta el ‘Árbol Praxa’;  muestra con claridad el aumento generacional de la mutación, en UNA SOLA familia. En este gráfico, tomado de la tesis doctoral de Fernández Carvajal, se explica cómo la amplificación del triplete CGG lleva de la situación normal a la de riesgo, para la descendencia (premutación) y a la deficiencia mental obligada (mutación completa en varones) o con alto riesgo. (33/50% de las mujeres con la mutación completa tienen algún grado de subnormalidad mental.)

En el gráfico se perciben, en 5 generaciones, con un total de 24 personas involucradas:

1ª generación: Padre/Madre.

2ª generación, 3 hijos: un deficiente mental y una pre-mutación/riesgo.

3ª generación, 6 nietos: dos mutaciones y una pre-mutación/riesgo.

4ª generación, 8 biznietos: dos mutaciones; [una de ellas manifestada en demencia, la otra con 70/90% de demencia], y una premutación/riesgo.

5ª generación, 5 tataranietos: Dos mutaciones. [Una de ellas manifestadas en demencia, y la otra entre un 70/90% de demencia]

Dicho de otra forma:

– 3 deficientes mentales

– 2 con deficiencia entre un 70/90%

– 6 individuos con la mutación completa. (Deficiencia mental obligada)

– 3 con pre-mutación o riesgo.

Es evidente que se afectan 14 personas; comparándola con las 24 implicadas, arroja un 58.3% de aumento mutación/deficiencia en 4 generaciones. Extrapolen eso a las miles de dolencias genéticas conocidas, y sumen el efecto de las nuevas que van reportándose semanalmente.

Cada avance del estudio genómico señala hacia la depauperación de la genética humana, debido al inmutable incremento de las mutaciones en cada fecundación del óvulo con genes mutantes. Algo que queda implícito en el simple análisis: mutación en cromosoma = incremento en dirección padre, hijos, nietos, biznietos, tataranietos…

La genética humana INVOLUCIONA, no evoluciona. La propia Ciencia deriva hacia esa definición, haciendo improbable que hipotéticos homínidos dieran lugar al ser humano actual, gracias a la inexistente sabiduría del birlibirloque.

Somos lo que queda determinado en la ‘inscripción codificada’ que aparece en nuestro ADN, porque una inteligencia fue capaz de diseñar la receta de la vida, codificarla, e inscribirla en la doble hebra; no un ejemplo de azar y de aglutinación de casualidades sacadas del bombo evolutivo.

La Ciencia jamás ha probado que una información, un programa secuencial y congruente, se inscriba y codifique a sí mismo. No hay ley Química, Física, Matemática o de cualquier otra índole que haya conseguido demostrarlo. Por otra parte, la evidencia dice que enfermamos más, que cada vez se incrementa más el gasto de la Seguridad Social debido a las enfermedades genéticas, y que cada vez más, miles de familias piden socorro porque en su entorno hay afectados por enfermedades recientes para las que aun no hay recursos médicos paliativos.

 El argumento que propugne que evolucionamos hacia un organismo mejor puede jactarse de cualquier cosa, menos de tener el apoyo de la Ciencia.

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CRECIENDO EN ORACIÓN

junio 8, 2008

En muchos versículos, la Biblia nos muestra que orar no es cosa fácil. Existen distintos factores que pueden contribuir a crear un verdadero espíritu de la oración; pero sin lugar a dudas, son muchos más los que atentan contra la vida de oración del cristiano.

Antes de ubicar estos impedimentos con una visión bíblica, será útil para nuestro propósito señalar tres puntos que pueden contribuir a acercarnos confiadamente al trono de la gracia, alcanzar  misericordia, hallar bendición del Padre y el oportuno socorro. Algo bien definido en Hebreos 4:16:

“Lleguémonos pues confiadamente al trono de su gracia, para alcanzar misericordia, y hallar la bendición de la ayuda oportuna.”

Primeramente, considero importante señalar la necesidad de procurar el ambiente necesario donde orar. Es verdad que Dios está en todo lugar, y se puede orar en una cámara secreta de nuestra casa, en la calle o mientras viajamos; el Altísimo siempre escucha. Sin embargo, el sitio es de tanta trascendencia, que no en vano el mismo Jesús al hablar del Templo no vaciló en llamarlo: ‘Casa de Oración’.

La iglesia, el templo de Dios, es un lugar ideal; tanto como podría ser encontrarse en el campo una noche estrellada y dar gracias y alabanzas al Señor.

En segundo lugar, quisiera señalar la importancia de una adecuada preparación mental y espiritual: Una riña o enojo o el uso de  un vocabulario inadecuado, no puede crear el ambiente necesario para la oración; no hay nada mejor que un momento de paz, silencio y serenidad, para permitir que  el Espíritu Santo nos ayude a abrir las ventanas de los cielos y nos capacite para entrar en el Santuario de Dios, libres de carga emocional.

En tercer lugar, que considero de gran importancia, está el tener motivos legítimos y concretos por los cuales orar. El Padre Nuestro es una oración modelo, tanto por su orden, como por los asuntos que incluye. Hay que superar vaguedades, vanas repeticiones, verborrea inútil, distracciones y gestos que no conducen a nada ni coinciden con el acto de orar, que es, simplemente, ‘conversar con Dios’.

Con frecuencia escuchamos oraciones que son verdaderos sermoncitos dirigidos al Padre.

Dicho esto con un propósito altamente constructivo, quiero insistir en que debemos librarnos de profesionalizar nuestra oración, para lograr hacer de ella una actividad viva, real, emocionante y existencial. Entreguemos el corazón, para que podamos decir lo mismo que Jesús ante la tumba de Lázaro:

“Padre, gracias te doy por haberme oído; yo sabía que siempre me oyes.”

Con amor: Pastor Daniel.


LA SABIDURÍA NECESARIA

junio 8, 2008

Frecuentemente, incluso en aquellas personas que no son miembros de una iglesia (y a menudo entre agnósticos), ante cualquier impreviso doloroso, molesto o preocupante, muchas veces nos acordamos de Dios; entonces, no volvemos a Él y, más o menos, le decimos:

‘De acuerdo, dime exactamente lo que necesito hacer para aprender de las pruebas.’

Pues, ante este planteamiento, debes darte cuenta que la sabiduría que necesitas para tratar las pruebas correctamente, viene del Señor. Por este motivo, después de hablar Pedro, en 1ª Pedro 4:12:

“Carísimos, no os maravilléis cuando seáis examinados por fuego, (lo cual se hace para vuestra prueba), como si alguna cosa peregrina os aconteciese; mas antes en que sois participantes de las aflicciones de Cristo, gozaos, para que también en la revelación de su gloria os gocéis en triunfo. Si sois vituperados por el Nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque la gloria y el Espíritu de Dios reposan sobre vosotros. Cierto, según ellos, él es blasfemado, mas según vosotros es glorificado.”

Sobre esta temática, se nos instruye, en Santiago 1:5:

“…Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, (el cual da a todos abundantemente, y sin reproche) y le será dada.”

Ahora bien, esto no es una invitación para interrogar al Señor sobre el ¿por qué? de tus pruebas. Esta información tal vez no la obtengas en este lado del cielo; si Dios no se lo dijo a Job, el patriarca, es muy probable que tampoco te lo diga a ti. Tal cuestionamiento es muy humano, pero generalmente es muy poco productivo.

En lugar de preguntar ¿Por qué me ocurre tal cosa… o tal otra?, debes orar:

‘Padre Celestial, ¿Cómo quieres utilizar esta prueba para que me desarrolle espiritualmente? ¿Cómo quieres que colabore contigo para obtener el máximo beneficio? ¿Qué cambios quieres que produzca en mí?

Estas si son preguntas que nuestro Dios contestará; pero no solo se trata de de cuestionarnos ante Él cómo podemos responder a sus espectativas con nosotros ni hacer las preguntas correctas, sino que hay que hacerlo, además, con un corazón dispuesto a la entrega, libre de egoismos y segundas intenciones.

También puedes pedir a Dios sabiduría y luego argumentar, excusándote de mil maneras, andando con rodeos o perdiendo el tiempo en tonterías, mientras decides si lo obedeces o no; esto está definido en las Escrituras como ‘persona de doble ánimo’, en Santiago 1: 7-8:

“Pero pida en fe, no dudando nada; porque el que duda, es semejante a la onda del mar, que es movida del viento, y es echada de una parte a otra. Ciertamente no piense el tal hombre que recibirá ninguna cosa del Señor. El hombre de doble ánimo, es inconstante en todos sus caminos.”

Está claro el resultado para quienes pidan sin fe; cuando pidas sabiduría a Dios, tu única oración debe ser, tal como instruye 1ª Samuel 3:9:

“Y dijo Elí a Samuel: Ve, y acuéstate; y si te llamare, dirás: Habla, SEÑOR, que tu siervo oye.”