EVANGELIO, RECHAZO, Y LA CORAZA DEL AMOR

mayo 20, 2008

A lo largo de la historia han existido hombres y mujeres que siempre han sido admirados, ya sea en los perfiles sociales, militares, políticos, artistícos, deportivos… etc.

Es el caso, por ejemplo, del nadador Michael Gross, apodado ‘El Albatros’, campeón olímpico en los Juegos de los Ángeles, en 100 y 200 metros mariposa, con varios records mundiales, que cuando perdió en la final de los 100 ms, en los posteriores juegos de Seúl, recibió muchas ‘profecías’, anunciando que estaba acabado, y que ya no daba la talla en la alta competición.

Sin embargo, este formidable nadador demostró lo equivocado que estaban sus críticos, al ganar, pocos días más tarde, la medalla de oro en 200 ms, en su estilo preferido: el ‘mariposa’.

La gente es terrible; los que en un momento te alaban y te bendicen, más tarde te odiarán, aunque sigas siendo la misma persona. Salvando las enormes distancias, y solo a modo de nexo parafrasal, podemos establecer un vínculo con la situación de Jesús, a su entrada a Jerusalén. Con muy pocos días de margen, muchos malos judíos quisieron primero hacerle rey… y crucificarle después.

Cuando nuestro Señor entró triunfalmente en la ciudad que sería testigo poco después de un hecho que conmovería para siempre los cimientos de la civilización, todos le aclamaban. El grito de ‘Bendito el que viene en el nombre del Señor‘, estallaba en las gargantas de los individuos de la gran multitud que salió a su encuentro, poniendo hojas de palmas a sus pies, e incluso tendiendo sus propios mantos para que ‘Su Cristo’ no pisase tierra.

¡Querían hacerle rey! ¡Darían sus vidas por Él!

Días más tarde, esa misma muchedumbre (quizás con algunas pocas excepciones) chillaba tanto en su contra, que el gobernador romano apenas podía hacerse entender. Ya no querían coronarle y declararse sus súbditos incondicionales… ahora querían matarle.

Ya no ponían sus mantos en el camino para que Él no ensuciase sus pies en el polvo judío; sino que le quitaban el suyo al Maestro, para dejarle desnudo. Ya no estaban dispuestos a perder la vida por su causa, sino que gritaban exigiendo su crucifixión, y que en su lugar fuera liberado un asesino. ¿Por qué? ¿Cuál fue la razón de este cambio?

Solo una: el pecado de la humanidad. Que también es nuestro pecado, porque no hay ninguna evidencia que nosotros no hubiéramos hecho lo mismo de haber vivido en aquellos tiempos. La violencia actual en las calles lo confirma: hijos que matan a sus padres y hermanos, madres que matan a los propios hijos que llevaron en sus vientres durante nueve meses, maridos que matan a sus compañeras de vida…

Jesús dijo: “Si esto lo hacen en mí, ¿qué no harán en vosotros?”

Muchas veces pensamos que nuestra vida puede ser mejor que la de nuestro maestro. Pero es una gran equivocación; si a Él le persiguieron, lo mismo harán con nosotros. A menudo nos preocupamos sin razón, porque no hemos aprendido a vivir independientemente de las circunstancias; nos duele que nos rechacen y nos sentimos bien cuando nos admiran.

Pero esto no es sabio ni tampoco correcto. Debemos aprender a tratar el éxito y el fracaso como a dos impostores que quieren influir solapadamente en nuestras vidas. Si permitimos que los que nos alaban o nos critican tengan alguna influencia sobre nosotros, somos dignos de lástima. Dios nos enseña que debemos aprender a tener gozo, con independencia de los estímulos que nos rodean.

Tenemos un admirable ejemplo en Jesús: fue el mismo cuando quisieron hacerle rey, que cuando lo juzgaban para crucificarle. Supo seguir amando a sus amigos… y a sus enemigos; al punto que llegó a pedir perdón por ellos al mismo Dios que le envió, alegando:

“Perdónalos Padre, que no saben lo que hacen”

Hermanos, todo esto nos indica que si en nuestra vida cristiana buscamos las cosas de arriba, tal como nos enseña Col 3:1, Satanás intentará destruirnos para que la obra de Dios no prospere, y su nombre no sea glorificado. Por eso no debemos permitir que la obra de Dios sufra, ¡por nada ni por nadie! Ella es la razón de ser de nuestra propia existencia.

Quizás habrá momentos en nuestra vida cristiana, en los que seremos vitupereados y calumniados, sin ser verdad (Mt 5:11); no obstante, nuestra oración siempre debe ser la misma:

‘Señor, enséñame a amar a todos los que me rodean, tanto a los que hablan bien de mí, como a los que me critican, porque yo sé Señor, que el trabajo que realizo en tu obra, jamás resultará en vano.’

Siempre tuyo:El Pastor.

 


ESPAÑA TRAS LA HUELLA DE CRISTO

mayo 20, 2008

Como pueblo de Dios en España, estamos viviendo una circunstancia inmejorable, que abre nuevas posibilidades para la causa del evangelio en nuestra patria. La situación actual es todo un reto a la ‘acción y a la oración,’ priorizando, por supuesto, a esta última.

La acción debe dirigirse en primer lugar, a fomentar la unidad con el cuerpo de Cristo, con miras a una mayor creatividad en próximas actividades de testimonio. Pero, para que este trabajo llegue a buen fin, generando óptimos resultados, la oración resulta vital; creemos en el poder de la plegaria sentida en el espíritu, y estamos convencidos que cuando el pueblo de Dios ora con Fe sincera y ardorosa, Dios oye en los cielos… y actúa.

Es cierto que nuestra responsabilidad en estos tiempos excede a nuestra capacidad. No obstante, si realmente deseamos que el Espíritu Santo irrumpa en nuestras vidas con toda su plenitud, debemos reconocer nuestra actitud, fuerza, sabiduría y fruto como una dádiva del mismo Creador, ya que solo de Él puede venir la bendición auténtica y genuina.

Por lo tanto, nuestra oración como Iglesia, Templo de Dios, debe ser incesante y fervorosa delante del Trono de la Gracia del Altísimo. Es por esa razón que el señor nos pregunta: ¿Has orado hoy?

Si lo has hecho, habrá sido para la Gloria del Todopoderoso y para tu propia bendición. Pero si todavía no has doblado tus rodillas para hablar con Él, hazlo y dile:

“Señor, dame un Crecimiento espiritual; anhelo una comunión íntima contigo.
Señor,  dame un Discernimiento, para saber buscar tus prioridades en cada área de mi vida, y así servirte mejor.
Señor, dame Fortaleza tuya en mis momentos difíciles para que no sucumba en ellos.
Señor, irrumpe en mi vida, Quebrantándome y Moldeándome a tu imagen, para sentir la plenitud del Espíritu Santo en mi vida cristiana, y que el Espíritu Santo tome el control de cada área de mi existencia.”

Con amor cristiano:
Pr. Daniel Contreras


REPARACIÓN TISULAR: OTRA EVIDENCIA CREATIVA

mayo 20, 2008

“Una mentira repetida mil veces se transforma en una verdad”. (Joseph Goebbels, Ministro de campaña Nazi.)

En el año 1894, el médico W.R. Dunham publicó su trabajo sobre la comunicación subliminal titulado “The Science of Vital Force” (La Ciencia de la Fuerza Vital) demostrando la existencia de dicha influencia en el ser humano. Más tarde, el Dr. Poetzle pudo demostrar la percepción subliminal, así como sus efectos en sueños y conducta.

Aproximadamente en los años 50, se realizó un experimento en un cine de New Jersey, insertando en la película “PICNIC”, cada 24-30 fotogramas, las palabras “Tome Coca-Cola” y “Coma pop-corn” sobre el rostro de la actriz Kim Novak. Con ello se logró aumentar las ventas del refresco en un 18% y las de pop-corn en un 58% respectivamente.

El mismo sistema se ha empleado en la medicina con fines curativos y pedagógicos; la Clínica Médica McDonagh (Gladstone, Missouri), lo usó para relajar a los pacientes. Los enfermos dejaron de sufrir desfallecimientos, mejoraron… y luego volvieron de nuevo a desmayarse cuando se retiró esta influencia subliminal. Podría dudarse de su efectividad si no existiesen pruebas, pero están, y los resultados son aplastantes. La psicología industrial lo utiliza en la prevención de robos en los supermercados, y la disminución de estos hechos delictivos ha sido de un 80% en todos los casos de faltantes de mercaderías.

Existen además otras estadísticas y ejemplos muy alarmantes. Uno de ellos, realizado por Marie France Charron, en una de las publicaciones gubernamentales del Ministerio de Comunicaciones de Québec, Canadá, demostró que en 22 tipificaciones de causas de suicidio, el mayor porcentaje resultó debido a la audición de música rock infectada de mensajes subliminales con satanismo. Se evidenció que la mente puede ser manipulada sin conciencia de ello, dando la sensación de que nadie podía evitar ser su víctima. Se produjo un profundo rechazo hacia todo lo subliminal y se redactaron leyes para su prohibición.

Pero también se ha demostrado que la constante repetición de una frase tiene efectos en el subconsciente, aunque no se presente de manera subliminal. Si se comienza a trasmitir en la escuela desde las primeras incursiones de la infancia (raciocinio inmaduro), penetra en el subconsciente de un niño totalmente sin defensa ante esta forma de agresión. Se hace subliminal por repetitivo; ataca traicioneramente al receptor, pues anula las barreras de la selección inteligente.

En la publicidad comercial, las múltiples técnicas de persuasión dependen del ingenio de su artífice y solo están limitadas por los medios de comunicación, algunas restricciones legales y el código deontológico elaborado al efecto por las propias agencias de publicidad. Pero esto no se manifiesta igual en las escuelas; allí, la repetición del mensaje, ha jugado su basa durante el tiempo que la teoría evolutiva ha ido minando las aulas.

Un mismo anuncio evolutivo es ya internacional. Figuras alusivas aparecen en vallas publicitarias, folletos a la entrada de las tiendas, y en forma de revistas, libros de cuentos o juguetes. La propaganda ha sido extendida a la radio, la televisión, periódicos, revistas, y por supuesto, donde resulta más importante: en todos los libros de textos de biología y zoología, desde los primeros hasta los últimos niveles de la enseñanza.

Como colofón, ha sido usada además una de las formas más efectivas y seductoras: la gran pantalla. Obras como Parque Jurásico (Steven Spielberg), Caminando con cavernícolas (de la BBC), La Evolución de las Especies (de Discovery), y muchas otras, han trabajado tanto en el subconsciente humano, que la teoría está asentada allí como un bloque de cemento.

Pero, visto desde la razón, el que los protozoos marinos pasaran a convertirse en grandes monstruos a lo largo de miles de millones de años, careciendo de la más elemental evidencia, no logra traspasar la frontera de la ficción. La Ciencia jamás ha logrado el paso anterior imprescindible: que una célula simple sea capaz de alcanzar por sí misma la complejidad de una eucariota; de modo que resulta ausente de crédito, el simple hecho de la aparición de las molestas anémonas de playas a partir de procariontes marinos.

El Inconsciente es una parte de la mente que, como esponja, absorbe todo lo programado, de una forma tan sutil, que no nos damos cuenta. Su concepto fue descrito entre 1895 y 1900 por Sigmund Freud, quien planteó que se nutría de sentimientos cursados durante la infancia, junto con los instintos o la libido, y sus alteraciones por la ‘evolución del super-yo‘. De acuerdo con la definición del psicoanalista suizo Carl Jung, el inconsciente también consta de un inconsciente cultural que contiene ciertas fantasías atávicas, universales y heredadas, que pertenecen a lo que este denominó ‘el ámbito colectivo‘.

Si un adulto acepta un concepto, lo envía al subconsciente; igual a un ordenador, se archiva en la memoria, y se usa luego si es necesario. El mensaje recibido en la primera infancia, en cambio, ataca al receptor obviando las barreras de la selección inteligente y consciente, sin advertir esta violación. Por eso no es válido decir, “a mi no me afecta, porque yo no quiero“, pues, la voluntad fue anulada, así como la selección de “esto si, esto no”.

El trabajo del inconsciente, no puede controlarse y opera con los datos que recibe; como en los sueños, se fusionan automáticamente imágenes y hechos de forma no previsible. Nadie maneja sus sueños a voluntad. Un ejemplo, si alguien propone: “Satán es Dios“, lo más probable es que esta información sea detenida y rechazada antes de ingresar a la memoria. Pero si esa frase llega en la niñez más temprana, no hay ningún inconveniente en que así quede sellada, como instrucción válida y acreditada.

E incluso en los adultos, la repetición funciona. Hay una enorme variedad de técnicas; desde un simple anuncio de pared, hasta una campaña en todos los medios de comunicación de masas. Desde sus inicios en la antigüedad, la publicidad ha evolucionado hasta convertirse en una colosal industria. Tan solo en Estados Unidos, a finales de la década pasada, se invirtieron en un año unos 120 000 millones de dólares.

Se calcula que un comercial de un minuto cuesta cerca de 50 mil dólares. Es tan detallada la elaboración de los comerciales, que se gastan cerca de un centenar de millones de dólares, solo en los actores. Uno de 30 segundos puede llevar semanas para grabarlo, sin tomar en cuenta el intenso trabajo de laboratorio y efectos especiales.

Tal como en los tratados evolucionistas, se fotografía y dibuja una y otra vez hasta que salga lo que se pretende, analizando cada mínimo detalle. Tanto dinero en juego, demuestra la efectividad comprobada del método de la Persuasión: una forma de influir en las personas mediante técnicas repetitivas, para prevalecer sobre la capacidad de análisis posterior.

La teoría evolutiva subsiste gracias a una descomunal publicidad, incremental con el paso del tiempo; muchas veces con mentiras que han sido descubiertas, luego incluso de varias décadas. Su modalidad promocional es la institucional, cuyo único objetivo consiste en crear prestigio y fomentar el respeto de determinadas teorías y enseñanzas.

Sé que se alegará lo mismo con respecto a la Biblia; pero esta no resulta en un mensaje subliminal ni una repetición de cómo las especies fueron ‘mutando‘ de unas a otras. A diferencia de la teoría de la evolución, que desde Darwin hasta la actualidad ha cambiado sus planteamientos constantemente, por plástica adaptación, según las evidencias que han ido trascendiendo a través de la Ciencia, las Sagradas Escrituras constituyen un tratado de historia que ha permanecido inmutable en el tiempo, sobreviviendo y fortificándose en los propios descubrimientos científicos.

Narra, desde la ‘Creación‘ de la humanidad, hasta la etapa del apostolado de los discípulos de Cristo, y, por supuesto, presenta algunas profecías sobre el final material del planeta, dando paso a una vida espiritual, sin carne alguna.

El mejor ejemplo de la presencia de Dios en la creación del hombre, lo ha constituido el descubrimiento del ADN: un lenguaje codificado que garantiza la existencia del codificador INTELIGENTE que antecedió al ser humano. Y ya que la evolución ha sabido usar el método de la repetición de un cuento, durante casi siglo y medio, espero que los defensores evolucionistas no se escandalicen si yo continúo repitiendo las evidencias de diseño e inteligencia que patentiza la misma Ciencia a la que se acogen para intentar acreditar lo que a todas luces constituye un burdo descrédito.

Ya en un artículo anterior, se planteó la admirable programación del sistema autoinmune. Su etapa final es la reparación tisular; según el área, se reparan o no las células, pero siempre está programada una enmienda. Si ocurre algo que altere el equilibrio celular, se desata un sistema de señales programadas en su propio ADN/ARN, que decide si ese daño es reversible o no. Si es irreversible, se produce la muerte de la célula afectada, bien por apoptosis o por necrosis, según se decida en dicho programa.

Si no lo es, el propio sistema decide la reparación tisular entre dos opciones pre-definidas y muy bien organizadas, no casuísticas. En la primera: ‘Regeneración’, las células se dividen en tres grupos, según su capacidad regenerativa y su relación con el ciclo celular. Si hay reemplazo, este es por proliferación de células de la misma estirpe; la reconstrucción de un tejido desaparecido  por causas fisiológicas o patológicas, es entonces casi perfecta.

La segunda opción es la ‘Cicatrización’, y consiste en la sustitución del tejido desaparecido, por tejido conjuntivo producido por células distintas a las del tejido original. Las distintas órdenes aquí se hacen más evidentes, pues todo ocurre por etapas bien definidas:

1- HEMOSTASIA: Permite que la sangre circule libremente por los vasos, y cuando una de estas estructuras es dañada, aprueba la formación de coágulos para detener la hemorragia, reparando el daño posteriormente y disolviendo dicho coágulo. Las plaquetas taponan los vasos rotos, liberando citoquinas, por infiltración celular.

2-INFLAMACION: Ocurre por la acción de los Neutrófilos enviados, los principales actores de este proceso, aunque también se mandan al sitio monocitos y otros linfocitos.

3-REMODELACIÓN: Se producen cambios de coloración y textura, debido a un balance entre la síntesis y la lisis del colágeno.

4-PROLIFERACIÓN: Se manifiesta por fenómenos de neovascularización y angiogénesis; procesos en los que se forman nuevos vasos sanguíneos a partir de un lecho vascular preexistente. Se repiten la proliferación y la migración celular, creciendo la producción y el depósito de colágeno por parte de los fibroblastos, cerrando el proceso.

Resulta evidente la alta complejidad de esta actividad de reparación tisular; tanto, que niega el desarrollo casuístico que predica la abstracta ‘selección natural‘, carente de inteligencia. La minúscula célula actúa como un perfecto hospital; los biólogos evolutivos ganarían mucha más credibilidad si se pusieran a la altura de las expectativas de la entidad que dio origen a toda estas secuencias preconcebidas y diseñadas antes de que se manifestaran los problemas.

La Ciencia lleva muchos años investigando el ADN; con frecuencia aparecen datos diferentes y se concluyen nuevas y desconocidas actividades del cuerpo humano, a nivel microscópico. Es decir, que el hombre de ciencias camina siempre detrás de una señal ya establecida en la Creación; se empapa de conocimientos sobre un diseño que ya existe desde el mismo origen de la humanidad, y luego es capaz de presentar resultados.

La Naturaleza de Dios marca la pauta; los hombres siguen su estela. Si lo hacen en beneficio de sus congéneres, son bendecidos por el Todopoderoso y se dignifican ante Él, pues todo corazón altruista se enaltece ante el Señor.


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