LA ‘INVOLUCIÓN’ DE NUESTRA ESPECIE.

mayo 31, 2008

Mayo 31/2008
¿SE MUERE LA RAZA HUMANA?

Para que se cumpliese la palabra que dijo el profeta Isaías: ¿Señor, quién creerá a nuestro dicho? ¿Y el brazo del Señor, a quién es revelado? Por esto no podían creer, porque otra vez dijo Isaías: Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; ‘Para que no vean con los ojos, y entiendan de corazón, Y se conviertan, y yo los sane’. Estas cosas dijo Isaías cuando vio su gloria, y habló de él.” (Juan 12:38-41)

La esperanza de vida ha aumentado ampliamente en nuestra sociedad. La vejez se alarga; pero muchas de las complicaciones debidas al paso de los años, son efectos acumulativos de las lesiones y enfermedades que ha ido sufriendo la raza humana a lo largo de los siglos.

Por los estudios realizados en las últimas décadas, parece evidente la implicación de factores genéticos en este proceso; eso se ve en ciertas enfermedades asociadas, como alteraciones del Sistema Nervioso (Alzheimer, Parkinson…), cáncer, diabetes, etc.

El Alzheimer es el problema neurológico más frecuente entre los mayores de 65 años, y la primera causa de demencia en el mundo. Ya se ha relacionado con el acopio anómalo de proteínas Beta-amiloide y Tau, en cerebros enfermos. También se ha asociado a mutación en los genes PSEN1, PSEN2 y APP; en este caso presentándose en épocas tempranas de la vida, y transmitiéndose de padres a hijos, para convertirse así en un mal genético ‘progresivo‘.

Si actualmente se vive más y mejor, no se debe a recursos favorables provistos por la ‘selección natural’ que muchos proclaman, sino a los apasionantes resultados de los investigadores involucrados en la lucha por mejorar las crecientes calamidades que afectan al ser humano. La teoría evolutiva es irracional: generar cada cambio necesario para garantizar toda la biología existente en el planeta, a partir de un alga o lo que sea que constituyó la primera célula, requiere una inteligencia que ningún evolucionista jamás ha podido señalar; salvo aquellos que la han reconocido en una entidad sobrenatural y se han acercado al Creador.

Los males derivados de alteraciones genéticas son continuos, muchos y muy variados. Los doctores Martin, Oshima, y Ms. Leistritz (Univ. de Washington), desarrollaron un trabajo sobre uno de ellos, el Síndrome de Werner, tratando de identificar los genes que causan las enfermedades de ‘envejecimiento prematuro’. Intentaron comprender cómo estos genes funcionan normal y anormalmente, buscando solución a dicha decadencia, a tumores malignos y benignos concretos y a enfermedades cardiovasculares.

Son casi 30,000 los padecimientos genéticos reconocidos; uno de ellos, la diabetes, es bastante frecuente; de acuerdo con la OMS, en el año 2000 se estimaron alrededor de 171 millones de diabéticos en el mundo, y se calcula que llegarán a 370 millones en 2030. Su mayor peligro es la aparición de complicaciones vasculares debidas a la hiperglucemia, las cuales disminuyen alrededor de un 50% la esperanza de vida de los enfermos.

Por otra parte, ya se reconocen artrosis hereditarias; se ha identificado una anomalía genética específica para la clásica deformidad de los nudillos de la mano, relacionada con una alteración en la síntesis de aminoácidos y un deterioro prematuro de los cartílagos. Aun se sigue estudiando los otros tipos, aunque sí se sabe que las lesiones iniciales se encuentran al nivel del cartílago (degeneración, fisura, reducción).

Otro mal, el Parkinson, que sufre el 1 % de los sujetos de 50 años o el 10% de los de 60 años, y cuya influencia crece generacionalmente, resulta hereditario en el 10% de los casos; en el 90% es adquirido, pero algunos investigadores trabajan sobre la hipótesis de predisposición genética. Algunas neuronas se degeneran, principalmente las que producen la dopamina. Las terapias clásicas representan un progreso importante, pero son únicamente sintomáticas y no impiden la agravación progresiva de los trastornos.

Y en el caso del cáncer, una célula ha tenido que sufrir alteraciones genéticas antes de manifestarse. Según la OMS, pese al éxito de las técnicas actuales, la cruel enfermedad mató 6 700 000 personas en el 2002,  y 7,6 millones en el 2005, solo 3 años después. Se cree que en los próximos 10 años morirán otros 84 millones; muchas veces debido a fallos en la reparación de lesiones en el ADN, un proceso ‘programado’ para su ejecución constante en la célula. Algo esencial para su supervivencia ya que protege al genoma de daños y mutaciones dañinas… y que señala PREVISIÓN, por parte del Diseñador.

Esas lesiones causan averías estructurales a la molécula de ADN, y alteran drásticamente la lectura de la información codificada en sus genes. Si no se corrige el daño, surgen dolencias muy variadas. La mayoría de las células entran primero en senescencia; después, tras las roturas  irreparables sobreviene la apoptosis, un mecanismo de “último recurso“, que intenta evitar que la célula se vuelva carcinogénica y ponga en peligro el organismo.

El fracaso al corregir lesiones moleculares en las células que forman gametos, conduce a descendencias con mutaciones, conspirando así contra la tasa ‘evolutiva‘. El daño del ADN en la célula oscila entre 50.000/500.000 lesiones moleculares al día. Aun así, algunos factores de daño pueden hacer que este rango incluso aumente. Estas cantidades constituyen sólo el 0,0002% de los 3 mil millones de bases; una simple lesión sin reparar, en un gen relacionado con el cáncer (como un gen supresor tumoral) puede tener consecuencias catastróficas para el individuo.

Por ejemplo, dentro de la mitocondria, las formas de oxígeno libre o radicales libres, subproductos de la metabólisis constante de adenosín trifosfato (ATP) en la fosforilación oxidativa, generan un ambiente muy oxidante que daña el ADNmt. Antes de la división celular, la replicación de ADN dañado puede hacer que se incorporen bases erróneas. Cuando las bases dañadas pasan a las células hijas, ya son mutantes, y no hay vuelta atrás. Estudios recientes en japoneses centenarios, mostraron un genotipo mitocondrial común que les hace menos susceptibles a sufrir daños en el ADN de sus mitocondrias.

En general, ‘está programado‘ que las células no toleren daños del ADN que comprometan la integridad y el acceso a la información esencial del genoma; mas a veces las células se mantienen funcionando mínimamente cuando se pierden o alteran genes “no esenciales“. Hemos visto en artículos anteriores, que según el tipo de daño causado a la estructura de doble hélice, ‘saltan‘ varias estrategias de reparación para recuperar la información perdida; si puntualmente, ese proceso falla, surgen mutación y patologías.

Aparecen afecciones genéticas como la Xeroderma pigmentosum (hipersensibilidad a la luz solar o UV, que acarrea mayor incidencia del cáncer de piel y envejecimiento prematuro). O el Síndrome de Cockayne (hipersensibilidad a luz UV y productos químicos) A menudo, con esta última aparece retraso mental, lo que parece indicar una vulnerabilidad mayor de las neuronas en desarrollo. Los afectados parecen más viejos de lo que son, sufriendo a edades precoces, dolencias usuales en ancianos.

Otra enfermedad asociada con la capacidad reducida de reparación de ADN es la anemia de Fanconi. Pero hay muchas otras dolencias genéticas, entre ellas, por citar algunas: Síndrome de Werner (envejecimiento prematuro y retraso en el crecimiento), Síndrome de Bloom (hipersensibilidad a la luz solar, alta incidencia de cánceres, especialmente leucemia), Ataxia telangiectasia (sensibilidad a la radiación ionizante  y algunos productos químicos).

Además, se relacionan directamente con mutación genética, las derivadas de la Herencia Recesiva Autosómica: mutaciones en los dos alelos de un gen, que convierten a la persona en ‘homozigota’ para ese gen. A esta afección genética se debe, entre otras, la fenilcetonuria (o PKU): un desorden que hace que el organismo no pueda metabolizar el aminoácido fenilalanina en el hígado, y afecta al paciente con retardo motor y mental.

También se conoce la Herencia Autosómica Dominante, que se manifiesta con solo una copia del gen alterado. Uno de los males que causa es la ‘enfermedad de Huntington’, antiguamente conocida como ‘baile de San Vito’. Se considera neurodegenerativa hereditaria; destruye paulatinamente los ganglios basales (cerca de la base del cerebro, dentro del telencéfalo), y conduce inexorablemente a la muerte. 

Pero existen muchas más, algunas de las cuales son:

-Neurológicas: Síndrome de Down (Tres Cromosomas 21, en lugar de dos). También la trisomía del cromosoma 13 (“síndrome de Patau”) y el 18 (“síndrome de Edwards”). Infelizmente, el 90 por ciento de los nacidos con estas últimas, mueren temprano. El 5 y el 10% sobreviven al primer año de vida. Existen algunos informes sobre bebés con trisomía 18 o 13 que llegaron a la adolescencia; sin embargo, estos casos son poco frecuentes.

-Endocrinología y metabolismo: Síndrome de Prader-Willi…

-Enfermedades respiratorias: Enfermedad vascular cerebral, Asma, Fibrosis quística, Cáncer de pulmón de células pequeñas, Enfermedad de Zellweger…

-Enfermedades del sistema inmune: Asma, Ataxia telangiectasia, Síndrome autoinmune poliglandular, Linfoma de Burkitt, Diabetes tipo 1, Síndrome de DiGeorge, Immunodeficiencia con hiper-IgM, Leucemia mieloide crónica…

-Patologías del Aparato digestivo: Cáncer colorrectal, Enfermedad de Crohn, Fibrosis quística, Diabetes Tipo 1, Malabsorción Glucosa Galactosa, Cáncer de páncreas…

-Males congénitos del Músculo y hueso: Acondroplasia, Esclerosis Lateral Amiotrófica, Síndrome de Charcot-Marie-Tooth, Síndrome de Cockayne, Displasia Diastrófica, Distrofia de Duchenne, Síndrome Ellis-van Creveld, Fibrodisplasia osificante progresiva…

-Sangre y tejido linfático: Anemia falciforme, Linfoma de Burkitt, Enfermedad de Gaucher, Hemofilia A, Leucemia linfoide crónica, Enfermedad de NiemannPick, Talasemia…

-Males específicos en mujeres: Cáncer de mama, Cáncer de ovario, Síndrome de Rett…

-Enfermedades específicas en hombres: Síndrome de Alport, Cáncer  de Próstata…

-Cáncer: Leucemia mieloide crónica, Melanoma maligno, Neoplasia múltiple endocrina…

Quiero hacer una mención aparte a una de las enfermedades raras: el Síndrome de Von Hippel-Lindau que crea quistes y tumores en riñón, páncreas, hígado y glándulas adrenales. Algunos de estos tumores son benignos, pero otros resultan cancerosos; sus afecciones multifacéticas provocan una vida molesta y dolorosa. Además, con más frecuencia de la debida, afecta la visión, generando muchas veces una deficiencia en la visibilidad que prácticamente sumerje en la ceguera a la persona afectada .

Hay muchas otras que no conducen directamente a la muerte, como el caso de la Catarata genética y el de la Esclerosis tuberosa, raro trastorno génico que causa el crecimiento de tumores no cancerosos en el cerebro y otros órganos, y cuyos síntomas, que varían según la ubicación de los tumores, pueden ser: Problemas en la piel, Convulsiones, Problemas de conducta, Discapacidad en aprendizaje, Retraso mental, Patología renal…

En Resumen: ¿cuántas muertes y padecimientos han provocado y provocan cronológicamente en la humanidad, las dolencias degenerativas derivadas de mutaciones? Sin dudar: ¡cientos de millones!

Sabiendo esto, ¿puede pensarse seriamente que el ser humano está ‘evolucionando‘ hacia una especie ‘mejor‘?

Al margen de toda la técnica y medicamentos paliativos que los investigadores han puesto a disposición de los afectados (un factor externo que ayuda a minimizar los daños e incrementar la calidad de vida), se impone la realidad de un sistema orgánico que va en decadencia, cada vez más, según aumentan las generaciones, y con ellas las fatales alteraciones que se han ido presentando a través de los siglos.

No hemos ‘evolucionado‘ desde fantasmales homínidos, sino que ‘involucionamos‘ como especie; algo avisado desde el principio, en la sentencia ‘muriendo, morirás‘ del Bereshit 2:17 judío: las escrituras que el Señor usaba para instruir a sus discípulos, y que nos enseñan cómo las primeras generaciones (desde Adán, a Matusalén, a Noé), lograron vivir cerca de un milenio. Luego, según se incrementaban las anomalías genéticas, la descendencia de Noé fue menguando en expectativa de vida, desde los 600 años de Sem, hasta los 175 de Abraham.

Los defensores evolutivos se niegan a reconocer la lógica decadencia genética aparecida en la Bíblia; cronología histórica anotada miles de años atrás, por personas que no fueron médicos, y varios milenios antes de que el ADN fuera descubierto por el hombre. Ocaso congruente con la evidencia surgida de siglos de investigaciones médicas, que determinan que década a década aparecen cada vez más enfermedades letales, (por mutación génica), y que apuntan a que en algún momento anterior a ese incremento, la existencia debió haber sido mucho más larga que la de nuestros días.

Tampoco asumen que si las instrucciones de la vida aparecen inscritas en la molécula de ADN, esto implicó antes un ‘INSTRUCTOR’ que lo programara así. Si además aparecen en lenguaje codificado, minimizando el tamaño de la hebra ‘o pergamino de inscripción’, y el espacio que este ocuparía, se demanda una inteligencia imprescindiblemente extrasensorial, pues la primera célula, forzosamente, antecedió a la especie. 

Conformes o no con esto, el escenario no cambiará: Dios siempre estará tras esa evidencia palpable. Así como el ombligo sella en el hombre la huella de su madre, el ADN en el ser humano será la constante rúbrica de nuestro Creador. Dios está ahí; si no se le reconoce en el período de esa posibilidad, se hará ineludiblemente, cuando ya se haya agotado el tiempo para buscarle.

Cristo Jesús murió joven en la cruz; se entregó como el Cordero sin mácula, para lograr ante el Padre el perdón de todos los pecados de la humanidad. Su resurrección nos abrió el camino a la opción de una vida eterna ESPIRITUAL, en el amor, sin genética, sin padecimientos, y sin muerte. Esa es la única y verdadera evolución que debemos esperar, con fe y esperanza en nuestros corazones, pues Él es fiel. 

“Porque  “todo mortal es como hierba,  y toda su gloria como flor del campo;  se seca la hierba y se cae la flor, pero la palabra del Señor permanece para siempre.” (1ªPe 1:24)

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UN ÉXITO DE TODOS

mayo 30, 2008

En una ocasión leí que cierto organista famoso fue a una gran ciudad para dar un doble concierto, en la Sala del Palacio de la Música. Era en los días en que los órganos poseían fuelles, y estos tenían que ser accionados por una rueda, manualmente. Para tal trabajo, se buscó a un muchacho muy fuerte.

El músico dio su primer recital, y el entusiasmo de los asistentes quedó plasmado en sus fervorosos aplausos. Al concluir de saludar, el músico sintió que le tiraban de su levita; era el chico de los fuelles, quien, sonriente y satisfecho por la actuación, le dijo:

–¡Qué bien lo hicimos, eh!

— ¿Qué estás diciendo? ¿Qué es eso de ‘qué bien lo hicimos’? ¿Qué has hecho tú, desgraciado? — contestó el organista, con soberbia y rabia.

–Oh, perdón… yo creía… — apenas pudo contestar el otro.

Al día siguiente llegó el segundo recital. El organista había guardado su mejor pieza para la despedida. Era una partitura que expresaba una tempestad, por lo que requería de gran energía.

Pero los fuelles fallaban estrepitosamente, y el músico, enfadado y preocupado, le dijo al ayudante:

–¡Por favor, sopla fuerte, chico!

–Imprimiré más fuerza… pero el concierto lo haremos entre los dos. ¿Sí o no?

–¡Sí, claro que sí! ¡Sopla, sopla o estoy… estaremos perdidos!

Al final, el recital tuvo un éxito inmejorable y el organista acabó abrazando al operador del fuelle, a la vista de todos los presentes.

Esta anécdota tiene actualidad en muchos órdenes de la vida, y lo es, sobre todo, con respecto al de una iglesia local. Todo se hace entre todos; nadie debe sentirse autosuficiente, intentando sobresalir ante el resto, ni tampoco demasiado pequeño, pensando que su aporte no podrá resolver ninguna situación… y sobre todo, nadie debe ser despreciado, como si no tuviera valor alguno.

Una iglesia es como una colmena; todos deben elaborar la miel del evangelio, desde el que se considere a sí mismo como el menos útil, hasta el Pastor, sin olvidar a las hermanas que se ofrecen voluntarias para mantener la limpieza e higiene del templo del Señor, pues todos le sirven por igual, cada cual según su aportación individual.

En la obra de Dios, todos somos colaboradores, y cada uno debe buscar su don, para servir al Altísimo dentro del engranaje divino. Debemos ser conscientes, en todo momento, que si logramos algo, no lo habremos conseguido por nuestra gran capacidad, sino por la colaboración de todos los hermanos, bajo el control, la misericordia y ayuda inigualable de Nuestro Señor. Él nos capacita en aquellas áreas en que más lo necesitemos, permitiendo que nuestro trabajo dé buenos frutos, y que sean abundantes.

Así pues, desde aquí quisiera tener una palabra de agradecimiento y apoyo a todos cuantos colaboran sinceramente en la precisa y preciosa batalla de la Evangelización, ya sea a los que conforman nuestra Congregación, como a los que se reúnen en cualquier otra, en cualquier punto del planeta. En definitiva, todos somos uno en el árbol de Cristo, para la obra de Dios.

Con amor: Pastor Daniel.


ACERCÁNDONOS A CRISTO

mayo 30, 2008

Hoy, es mi deseo reflexionar con ustedes sobre las actitudes que se espera de los buenos cristianos; en esta ocasión, he enumerado seis de ellas, consideradas como muy importantes en nuestra trayectoria hacia Jesús:

1- VIVIR COMO CRISTIANOS.

A veces hay cosas que nos tienen encadenados (vicios, rencores, envidias etc); estas son, en la gran mayoría de los casos, las que nos limitan el crecimiento espiritual y el consecuente acercamiento al Señor. Por ello, para que cambie nuestra vida, debemos transformar nuestra forma de vivirla.

Un punto de inicio es el quebrantamiento, en medio de esta sociedad consumista y exhibicionista, donde la inclinación al pecado nos tienta constantemente. Hay que progresar de acuerdo con los tiempos, y adaptarnos a las condiciones de un mundo cambiante, encontrando un punto de madurez y equilibrio, sin ir a medias con el Señor, quebrantándonos ante Él cuando pequemos, liberándonos del orgullo y la soberbia, confiando que Él oirá, si el arrepentimiento es desde el corazón.

2-TENER VISIÓN Y PASIÓN.

Nunca podemos ser más de lo que soñamos ser. Nuestra visión cambiará según nos fijemos en las Escrituras y experimentemos un desarrollo, teniendo comunión con el Espíritu Santo. Necesitamos tener Ilusión por los asuntos del Señor, y pasión por las almas que se pierden cada día. ¿Quién irá a hablarles del amor de Dios si nosotros no vamos?

3-LLEVAR UNA VIDA DE ORACIÓN.

Para poder evangelizar con efectividad, una congregación debe tener una relación íntima con el Señor Jesucristo. Esta relación incluye la disposición de obedecer sus mandamientos encerrados en la Biblia, pero abiertos al mundo; aunque eso no es suficiente para tener el poder espiritual necesario, que ofrezca un testimonio eficaz.

Resulta imprescindible la participación personal y activa del Señor en la Obra de evangelizar. Tal participación se consigue mediante el Espíritu Santo, y Él responde tan solo a la oración tenaz del creyente. El propio Jesucristo dijo, en Juan 15:5:

“El que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí, nada podéis hacer.”

Por ello, una congregación que desea hacer la obra de la evangelización, con el firme deseo de crecer en ese cometido, debe redescubrir el gozo que nos da la Oración. A través de ella debe buscarse la voluntad de Dios y no nuestros caprichos y éxitos personales. Por esto debemos decir que es necesario que fomentemos los cultos de oración, las cadenas de oración, vigilias, etc.

También:

A- Aprender la importancia de la oración para evangelizar, tal como se enseña en Luc 18:1, 1ªTim 2:8; 1ª Tes 5:17; Isa 55:6… Veamos por ejemplo, lo que señala Hechos 1:8

“…mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, y en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra.”

B- Proveer un plan que facilite la oración; primero para el creyente individual, y después para toda la congregación.

4- ESFORZARSE EN SANTIDAD DE VIDA.

Debemos esforzarnos cada día, a todo momento, en el crecimiento del ‘control’. Esto resulta imprescindible para que podamos ser visitados por el Espíritu Santo, y podamos ser llenos de Él.

“Sed Santos, porque yo soy Santo” (1ª Pedro 1:16)

Este texto nos enseña que Dios actúa a través de canales apropiados. Es cierto que Él no se fija si somos un recipiente grande o pequeño, blanco o negro, de barro o cristal; pero sí conoce cómo está nuestro interior. Por ello necesitamos vivir según las Escrituras, y dejar que el Espíritu Santo actúe en nosotros, porque de lo contrario, nuestras vidas no experimentarán ningún cambio especial, y nuestra congregación tampoco.

5- Tener Fe.

Esto resulta algo esencial; si carecemos de fe, es mejor que no intentemos nada, ya que todo lo haremos con desgana y desilusión. Debemos creer sin dudar, que Dios hace posible lo que resulta imposible para el ser humano; y esto no es algo que podremos hacer confiando en nuestras propias fuerzas, sino gracias al poder de Dios, actuando a través nuestro, mediante Su Espíritu. Esto lo vemos, primero en Heb 11:6, y luego, en T2ª Timoteo 1:3:

“Pero sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que a Dios se allega, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”

“Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo, y la caridad de todos y cada uno de vosotros abunda entre vosotros; tanto, que nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las Iglesias de Dios, de vuestra paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y tribulaciones que sufrís; en testimonio del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del Reino de Dios, por el cual asimismo padecéis.”

6- APERTURA AL CAMBIO

Las Iglesias que consiguen crecer, no lo han logrado solo por estar ‘abiertas al cambio’, sino porque han conseguido realizar satisfactoriamente la diversificación más acorde con los criterios del Espíritu Santo. No ha sido una metamorfósis por el simple hecho de presentar una variación de comportamiento, sino por la causa de Cristo, en el imprescindible camino de tránsito hacia el Padre, intentando parecernos a Jesús, cada vez más.

Con cariño, el Pastor.

 

 


NUTRIENDO CON POTAJE DE PIEDRAS.

mayo 25, 2008

UNA TRILOGÍA APUNTALADA 

Como recibo tantas críticas por mi defensa de una Creación inteligente, mi oposición a un azar originando vida, y a la posterior ‘Evolución de las Especies‘ mediante una ‘Selección Natural‘ basada en hipotéticas ‘mutaciones favorables‘, he decidido presentar un artículo, sobre lo que considero más importante. Las descalificaciones las pasaré por alto; créanme, las entiendo: la psicología reconoce que estas ocurren cada vez que una persona se siente amenazada en sus convicciones, pero carece de alternativas dialécticas convincentes.

Sobre el dueto, ‘Origen de la vida/Evolución de las Especies‘, aunque algunos defensores evolucionistas pretendan separarlo, están intrínsecamente unidos: representan la fórmula que se considera más adecuada para apartar a Dios del proyecto humano. Y repito las razones porque me obligan, al pasarlas por alto con continuas cortinas de humo… y porque además resulta vital que todo el que entre en este blog medite sobre las dos alternativas sin ninguna posibilidad de punto de encuentro: la Evolución y la Creación.

Razonemos: aun asumiendo la absurda historia de una célula creada a partir de sustancias inertes, [vida de la no-vida: sustancias orgánicas a partir de inorgánicas] ¿en qué momento y de dónde surge la ‘Selección Natural’? ¿Cómo se instituye el ADN? ¿Quién ‘ESCRIBIÓ y CODIFICÓ‘, el conciso Manual de instrucciones que en él aparece? ¿Cómo obtuvo la ‘Selección Natural‘,  la necesaria inteligencia para todos los procesos subsiguientes?

Por otra parte, una vez reconocida la enorme complejidad del ‘ácido desoxirribonucleico‘, resulta un contrasentido hablar de ‘Evolución de las Especies‘, cuando en el ADN de cada célula ya existe la información necesaria para todo tipo de metabolismo, ya corresponda al de un elefante o una hormiga; al de una espinaca o un roble centenario. Lo que implica un ‘diseño‘ garante de todo ciclo biológico del planeta entero.

Durante las décadas 1980/2000, se estuvo reuniendo datos comparativos en torno a la secuencia molecular de diferentes individuos y se enfocaron en la dirección de responder con ellos al imaginativo árbol filogenético que pretende la Teoría de la Evolución, distorsionando la realidad completamente. Todo se fundamenta en suposiciones, ninguna comprobada; no se ha demostrado algo fundamental: el imprescindible paso de una célula elemental bacteriana a la complejidad de, por ejemplo, una ameba.

Lo que se ha demostrado consistentemente, es que no existen ‘genes nuevos‘, sino ‘copias, duplicaciones, mutaciones, etc. Se plantea que aún cuando la variación genética es baja, existe una variación significativa en la morfología de las extremidades de las salamandras, y en el número de segmentos de los centípedos. Así, surge una duda en la investigación del campo evolutivo: ¿De dónde procede la novedad, si el cambio morfológico observado no se refleja en el genoma? La respuesta evolutiva es que esta ‘puede surgir‘ a través de varios medios, incluyendo la duplicación y los cambios en la regulación genética.

Luego, ante la falta de otras explicaciones, el ‘puede‘, se convierte en ‘debe‘, y horas después, en ‘así funciona‘. Si no se es capaz de hallar la respuesta en el ADN, debido simplemente a la aun carencia de conocimientos, entonces se especula, y tal especulación queda como postulado. Pero esto fue así, solo para derivar hacia la poca variación genética entre humanos y simios, y que la gente asimile un estado intermedio necesario para sustentar la teoría evolutiva: los homínidos que jamás han existido. Los restos arqueológicos atribuidos a esta ‘especie intermedia‘, correspondieron a distintos tipos de simios o a humanos con deformaciones genéticas importantes.

Por no resultar conveniente, los investigadores eludieron pronunciarse sobre las enormes diferencias que implican las características específicas del ser humano, como la habilidad para caminar erguido, elaborar lenguajes complejos, así como su incomparable capacidad de análisis, entre muchas otras. Es lógico, lo que interesa no es marcar las diferencias, sino todo aquello que pueda indicar proximidad con los simios y distancias con Dios.

Ya se presentó en este blog el artículo: ‘DEL NEANDERTHAL Y ALGÚN OTRO TAL’, que refiere el caso de una familia de una aldea turca, afectados con la enfermedad genética conocida como: ‘Ataxia Cerebral y Síndrome de Uner Tan’, que provocaba que les resultara imposible andar erguidos, viéndose obligados a desplazarse a cuatro patas. Cualquier resto humano que en vida haya sido afectada por tal mal, les daría una oportunidad a los paleontólogos para sustentar su ‘alquimia‘.

Pero, regresando: no fue posible llevar a cabo la primera síntesis de proteínas, de la primera célula creada, sin información de ningún tipo, aunque se alegue posibilidad casuística aleatoria en supuestos miles de millones de años, si se sabe que el último aminoácido de la cadena (Nitrógeno terminal) que forma la proteína, marca su supervivencia, y existen aminoácidos esenciales, como arginina, fenil, alanina, leucina o aspartato, que duran apenas dos minutos.

¿Cómo se logró que los datos secuenciales aparecieran de manera cifrada en el ADN? Y avanzando un poco más: ¿quién hizo que surgiera el ARN, y le instruyera sobre los códigos, para que consiguiera efectuar la  transcripción de dichos datos, de forma que el ribosoma pudiera elaborar proteínas? Y un poco más aún: ¿cómo se logró su lectura e interpretación en el ribosoma? Y más: ¿cómo se ‘enseñó‘ al primer ribosoma a elaborar proteínas? El azar no responde estas cuestiones; la amorfa selección natural tampoco.

Lo que se desprende de toda la literatura evolucionista que he leído (informaciones hasta el 2007) es que la teoría de la evolución plantea lo siguiente:

1- La primera célula (procariota, por supuesto) carecía de información codificada; se hizo ella sola a sí misma, a partir de materia inerte, y luego fue capaz de crear, sin instrucciones de ningún tipo, un metabolismo que la Ciencia reconoce que resulta muchísimo más variado, que el de las eucariotas. Algo que, sin embargo, JAMÁS SE HA DEMOSTRADO EN NINGÚN LABORATORIO DEL PLANETA TIERRA.

Luego, ‘algo tuvo la habilidad‘ de ir escribiendo y ‘CODIFICANDO’ toda esa información, ‘recogiéndola, mientras ‘ESCOGÍA‘ lo que consideraba que resultaría mejor para los distintos tipos de individuos. En algún momento posterior, las células elementales hicieron simbiosis y, de nuevo sin ningún tipo de información, diseño ni orden, fueron capaces por sí mismas de crear la enorme complejidad comparativa que presenta la célula eucariota; algo que TAMPOCO  SE HA PODIDO DEMOSTRAR JAMÁS EN NINGÚN LABORATORIO DEL PLANETA TIERRA.

De modo que de alguna forma IMPRECISA, JAMÁS DEMOSTRADA EN NINGÚN LABORATORIO DEL PLANETA TIERRA, las bacterias se pusieron de acuerdo entre sí, se reagruparon en una especie de ‘simbiosis diferenciada‘ y fueron capaces de:

1- Un día, una bacteria decidió convertirse en Núcleo; algo nada fácil, ni más ni menos que el ‘cerebro celular’ rector de las actividades, pues toda célula, animal y vegetal, posee un laboratorio químico en el que se procesan, por ejemplo, las reacciones de oxidación-reducción (REDOX), así como una fábrica donde se elaboran, entre otros, los aminoácidos, azúcares y proteínas. Al que se suman sistemas respiratorios, de transporte, de lectura y transcripción del ADN,  y de reproducción. Y del núcleo sale toda instrucción.

También sistemas digestivos y sus consiguientes módulos excretores. Y por si esto resultara poco,  contiene y regula además, a todos los cromosomas, el ‘container‘ donde, de alguna manera que nadie ha podido precisar, se establecen las órdenes y se porta el material genético (ADN) que condicionará la organización de la vida, y las características hereditarias de cada especie: una precisa información, en un lenguaje cifrado que denota inteligencia, pues no hay ley física ni química ni de ningún tipo, que sea capaz de lograr que las ‘instrucciones de operación‘ se codifiquen a sí mismas.

2- Otra bacteria se volvió Mitocondria: Verdadera ‘central energética‘ que garantiza la vida, no solo de sí misma, sino de toda la célula, metabolizando, de una manera aprendida nadie sabe cómo, todo aquello que llegara a ella, y pudiera constituir un alimento. Se sabe que también la respiración se lleva a cabo en las mitocondrias, sintetizando ATP (adenosín trifosfato) por medio de la fosforilación oxidativa y síntesis de algunas coenzimas.

Dicho de otra manera: una de las bacterias que hizo ‘simbiosis‘, logró aprender, (sin instrucción de ADN, pues hablamos de la primera, sin inteligencia diseñadora, y por tanto, sin enseñanza) todos los procesos necesarios para convertirse en una factoría energética.

3- Hubo otra que le apeteció ser Ribosoma: Un firme ejemplo de diseño inteligente, pero sin diseñador; una fábrica donde sintetizar todas las proteínas indispensables para la vida. ¿Cómo adquirió ese conocimiento, y la necesaria sintonía y sincronismo entre los elementos que podían garantizarlo: ADN/ARN (de distintos tipos), fosfatos, azúcares, bases nitrogenadas, etc? ¿Cómo pudieron crearse esas sustancias, así como los aminoácidos, y las proteínas posteriores sin un programa pensado y calculado que lo permitiera ?

4- Otra procariota se convirtió a sí misma en un Aparato de Golgi: Produciendo, procesando y almacenando proteínas. ¡Toda una planta empaquetadora! Asumió de pronto múltiples funciones, (una sola es suficiente para que la eucariota muera), entre ellas: glicosilación de proteínas, selección, destinación, glicosilación de lípidos y la síntesis de polisacáridos de la matriz extracelular… No es posible conseguir este funcionamiento complejo sin una ingerencia exterior que lo confeccione antes.

5- Hubo una que llegó a Lisosoma: Orgánulo relativamente grande, con enzimas hidrolíticas y proteolíticas que sirven para digerir los materiales de origen externo o interno que llegan a ellos. Son capaces de digerir bacterias y otras sustancias que entran en la célula por fagocitosis, u otros procesos de endocitosis. También imposible lograr esto desde sus inicios, sin instrucciones intelectivas.

6- Un procariota ‘optó’ por volverse Retículo endoplasmático: Una red interconectada, que forma cisternas, tubos aplanados y sacos intercomunicados, participantes todos, en funciones relacionadas con síntesis proteicas, metabolismo de lípidos y algunos esteroides. Es conocido como la “autopista intracelular“, porque transporta todo tipo de materiales alrededor de la célula. Es irrazonable pensar que surgiera todo este engendro de factores interrelacionados perfectamente, sin un diseño nacido del conocimiento y de la capacidad creadora.

7- Una Bacteria simbiótica se conviertió en Vacuola. Hay un tipo de ellas, la pulsátil o contráctil, que aparece en muchos protozoos, especialmente en los dulceacuícolas. Se llenan de sustancias de desecho que van eliminando de forma periódica y además bombean el exceso de agua al exterior. Todo un ejemplo de diseño, pues resulta obvio que es capaz de censar y decidir ante la sobreabundancia o falta de agua. ¿Tiene sed? ¡Es posible que sus vacuolas estén pidiendo agua! El azar tampoco resulta una respuesta coherente en este caso.

En fin; resulta imposible pensar que toda esa maravilla que existe en la célula surgió sin necesidad de que ‘alguien‘ la diseñara y la creara. Es un absurdo pensar que las procariotas se pusieron de acuerdo y se unieron, distribuyéndose las respectivas y complejas funciones futuras, imprescindibles en la eucariota. Y resulta imposible creer en un origen celular apartado del cálculo, el orden y la planificación que reclama a gritos toda la vida existente en cada célula.

La Creación demanda inteligencia, la mutación desorganiza, atrofia y conduce a la muerte temprana o una vida sufrida, en más del 90% de los casos y no es beneficioso en ninguno, pues nada que constituya un perjuicio puede considerarse como favorable.

La amorfa selección natural carece de raciocinio para ‘seleccionar‘, y la evolución es un imposible, pues el ADN no adquiere nueva información genética; los nuevos genes debidos a duplicaciones, solo ‘repiten’ la información original. Y las mutaciones señalan en realidad hacia una ‘INVOLUCIÓN’, tal como lo demuestran las nuevas enfermedades génicas que aparecen constantemente, consideradas por la Ciencia como ‘raras‘.

Las denominadas enfermedades raras son aquellas que afligen a un pequeño número de personas, dentro de una población general. En Europa, se consideran así, cuando afecta a 1 de cada 2,000 personas. Hasta la fecha, se han detectado seis o siete mil, y cada semana se describen cinco nuevas en la literatura médica… que a medida que se incrementen dejarán de serlo, como ya lo ha hecho, por ejemplo, las que en su día lo fueron: la hemofilia, el síndrome de Down y la Espina Bífida, entre miles de ellas.

Las imaginarias ‘selección natural y evolución de las especies’ no podrán hacer nada por evitarlo; solo el hombre, haciendo uso de la inteligencia de la que Dios le ha dotado, será capaz de continuar paliando y neutralizando, las consecuencias de estas pérdidas de la información codificada, (datos quizás hallados en el futuro, dentro del ADN que hoy es considerado como ‘basura‘ por los investigadores), en la medida en que su esfuerzo y entrega a los demás lo vaya logrando.

La falsa información que la biología evolutiva está introduciendo en las aulas es tal, que en realidad se está nutriendo al conocimiento de las alumnos con un insustancial potaje, donde el valor alimenticio de sus condimentos básicos, jamás han sido acreditados ni siquiera con una sola prueba, en ningún laboratorio investigativo, en ningún punto de este planeta.

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LOS ELEGIDOS

mayo 23, 2008

“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegía a vosotros” (Juan 15:16)

Es muy importante cómo comienzas una relación; las partes necesitan sentirse seguras para que todo vaya bien. Por ejemplo, cuanto te invitan a cenar a una casa, es razonable esperar que se cumplan ciertas obligaciones sociales. Como tú eres el invitado, no hace falta que te preguntes si vas a ser bienvenido o si va a haber suficiente comida o si habrá un sitio en la mesa para ti.

Esas son cosas que te podrían preocupar, si apareces sin haber sido invitado. Con todo, ¡saber que has sido elegido, te da confianza! Significa que eres aceptado; no necesitas hacer nada ni ‘hacer una campaña publicitaria’ para ser elegido.

De esa misma forma funciona con Dios. La palabra elegido, aparece varias veces, incluso con acepciones diferentes; una de ellas, la vemos en Mateo 24:22:

“Y si aquellos días no fuesen acortados, ninguna carne sería salva; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.”

Si piensas que dirigirte al altar de una iglesia para convertirte en cristiano, significa que tú elegiste al Señor, piénsalo de nuevo. ¡El te escogió a ti! Lo hizo porque quiere bendecirte y, lo más importante: ‘bendecir a otros a través de ti.’

Sin embargo, no siempre te sientes preparado para asimilarlas en toda su magnitud desde el principio. El Señor dice, en Malaquías 3:10: ‘”vaciaré sobre vosotros bendición hasta que no dé abasto.” A veces son tan enormes, que cuando Él empieza a derramarlas sobre ti, piensas: “¡Querido Señor, no estoy seguro de poder manejar esto!” Y estarías en lo cierto, si tú hubieras sido el que inició la relación; pero recuerda que tú no le optaste a Él, sino Él a ti, y a quien el Señor escoge, le provee y discipula hasta que resulte un buen mayordomo.

Todo lo que tienes que hacer es permanecer abierto, perseverando en sus enseñanzas y siéndole obediente en todo aquello que espera de tu parte:

“…ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado por instrumentos de iniquidad; antes presentaos a Dios como resucitados de los muertos, y vuestros miembros a Dios, por instrumentos de justicia. Para que el pecado no se enseñoree de vosotros; porque no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.(Rom 6:13-14)

Pastor Daniel.


‘RECIBIR DANDO’, NO ‘DANDO PARA RECIBIR’

mayo 22, 2008

Nos movemos en una sociedad en que la mayoría de personas viven bajo una incertidumbre económica. De hecho, en nuestro país, España, hay un gran índice de desempleo, en comparación a otros países europeos. Pero algo que debemos tener en cuenta es que, si el mundo basase su vida en los fundamentos bíblicos, podría mirar el futuro con optimismo y confianza.

Quizás muchos de vosotros os estéis preguntando: ¿Por qué? Pues porque hay un principio económico muy importante que no mencionan los especialistas de las finanzas, analistas y sociólogos:

‘Todos los recursos que aprovechamos para generar ingresos o utilidades, le pertenecen a Dios’.

O sea, Dios es dueño de todo. Si nos vamos a las páginas de la Biblia, estas nos enseñan que el propio Creador se presenta como tal, de todo lo que existe; por lo tanto, podemos decir que todo lo que producimos depende de algún elemento que se originó en la Tierra, un planeta creado por el Todopoderoso.

El hombre puede producir casi cualquier cosa, desde, por ejemplo, una barra de pan y mermelada para untarle, una viga de hormigón, o hasta un gigantesco avión de transporte; así como un número casi infinito de artilugios de su diseño. Pero la materia prima de todo depende de lo que Él creó en los inicios de la civilización.

El ser humano se limita a reformar, transformar, mejorar las técnicas de elaboración, perfeccionándolas y haciéndolas cada vez más sofisticadas. Pero la materia está ahí desde el principio; podemos desarrollar nuestra propia capacidad de creación, contando con las sustancias elementales, mas, jamás podremos crear algo de la nada.

Hermanos, Dios reclama como suyo todo lo que nosotros somos o esperamos ser. De hecho, en el libro de Génesis se nos instruye acerca de que el ser humano es la obra suprema de Dios. Gen 1:26:

“Y dijo Dios: «Hagamos al hombre a Nuestra Imagen, y a Nuestra Semejanza. Él reinará sobre los peces del mar, las aves del cielo, y sobre los animales, y sobre toda la tierra, y sobre todos los reptiles que reptan sobre la tierra». Así Dios creó al hombre a Su Imagen, en la Imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó.”

Es cierto que tú y yo no fuimos creados directamente por Dios. Sin embargo, debemos ser conscientes que, gracias a su Ciencia y Sabiduría sí creó el primer hombre y la primera mujer, permitiendo que tuvieran la capacidad de ‘multiplicarse’. Lo logró mediante un complejo aparato sexual sincronizado con un ‘programa’ también de su propio diseño, que aun en la actualidad es objeto de debate entre los científicos agnósticos y los creyentes en una Creación bíblica, tal cual se plantea.

Él creó el ciclo de la vida humana y las constelaciones; todo lo existente: universo, Tierra, nuestro cuerpo, energía y pensamiento, es producto de Su poder creativo, así que todo ello le pertenece a Él por derecho propio.
Además, algo que debemos tener siempre presente, es que Dios tiene parte en nuestro éxito. Por ello, como cristianos que somos, debemos ser fieles en cuanto a mayordomía se refiere.

Para comprender algo mejor lo que Dios hace con nosotros, me gustaría utilizar una ilustración: Imagina que alguien invierte en un negocio que en apariencias puede ser viable, y para ello nos da todos los recursos económicos, humanos y profesionales necesarios. Lo más normal es que, cuando la actividad haya prosperado, el inversor participe de una parte de las ganancias, pues gracias a su apoyo se ha podido llegar a las metas pre-establecidas.

Pues esa misma actitud es la que los cristianos debemos tener con Dios. A Él le debemos todo, incluyendo por supuesto: la vida. ¿No se merece algo a cambio? ¿No tiene derecho a que le entreguemos una parte de nuestro tiempo, trabajo, dones, familia, dinero, etc?. Si nosotros recibimos ganancias gracias a lo que le pertenece, se convierte en ‘nuestro socio‘ y adquiere derechos como tal.

Es cierto que hay cristianos que no entienden todavía que el ofrecer a Dios nuestros diezmos y nuestras ofrendas es un acto de adoración, de privilegio… y también de responsabilidad. El rey David fue consciente es esto, por eso dice, en 1ª Cro 29:12:

“De ti vienen las riquezas y la honra. Tú lo gobiernas todo; la fuerza y el poder están en tu mano, y en tu mano está también el dar grandeza y poder a todos. Por eso, Dios nuestro, te damos ahora gracias y alabamos tu glorioso nombre, pues, ¿quién soy yo y qué es mi pueblo para que podamos ofrecerte tantas cosas? En realidad, todo viene de ti y solo te damos lo que de ti hemos recibido, pues ante ti somos como extranjeros que están de paso…”

Por otra parte, vemos el caso del apóstol Pablo, con una sólida formación teológica, filosófica, jurídica, mercantil y lingüística, hablando además griego, latín, hebreo y arameo. Conocido como Saulo de Tarso, fue un ejemplo de austeridad y de ninguna aspiración material, pues de una situación de bonanza económica, con un puesto de trabajo seguro, como fariseo al servicio de los jefes judíos, cambió a la de paria defensor de cristianos, sin ninguna otra garantía material de futuro, que las ofrendas recibidas de sus hermanos en la fe a través de las donaciones; un ejemplo del uso del dinero que cada creyente deposita en el alfolí de sus iglesias.

Veamos, a partir de Filipenses 4:11, cómo enseña cuál es el verdadero sentido y resultado de las ofrendas a Dios, y las ayudas que hacemos a nuestros hermanos:

“… he aprendido a contentarme con lo que tengo. Sé lo que es vivir en la pobreza y también sé lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a hacer frente a cualquier situación, lo mismo estando satisfecho, que pasando hambre, a tener de sobra, que a carecer de todo. Y a todo puedo hacer frente, pues Cristo es quién me sostiene.. (17): No es que piense solo en recibir; lo que quiero es que vosotros lleguéis a incrementar vuestra cuenta delante de Dios, pues yo ya lo he recibido todo, y hasta tengo de sobra… Lo que me enviasteis fue como una ofrenda de incienso perfumado, como un sacrificio de olor agradable a Dios. Por lo tanto, mi Dios os dará todo lo que os falte, conforme a sus gloriosas riquezas en Cristo Jesús. ¡Gloria para siempre a nuestro Dios y Padre! Amén.”

Dar sin esperar nada a cambio; no permitiendo que seamos esclavos del dinero, sino sabiendo por fe, que Dios proveerá de todas nuestras necesidades si le somos fieles en ese campo. Esa es la enseñanza

“Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y vaciaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.”(Mal:3:10)

Pastor Daniel.