CANTANDO LAS 40 AL EVOLUCIONISMO.

enero 23, 2008

Enero 23/2008

¿CREACIÓN DE MILLONES DE AÑOS?

Años después de exhibir su teoría, Carlos Darwin comprendió la dificultad de explicar la visión humana u animal desde la evolución. En un libro suyo, manifestó:

‘Suponer que el ojo con toda su inimitable complejidad para ajustar su centro focal a distintas distancias, para reconocer distintas cantidades de luz, y para corregir las desviaciones esféricas y cromáticas, pudiera haber sido formado por la selección natural, parece, y lo confieso francamente, absurdo en sobremanera.’

Sin embargo, más adelante, explica ambiguamente por qué, de todos modos, creía que el ojo evolucionó y que el ‘absurdo’ solo era ilusorio. Con el conocimiento actual acerca del ojo y sus sistemas asociados (el cual es mucho mayor que en su tiempo), habría abandonado su teoría naturalista sobre el origen de los seres vivos.

Más de un siglo después recibió ayuda del Papa Juan Pablo II, pues este dinamitó la Biblia entera, al exponer el 23 de octubre de 1996, en la Academia de Ciencias Obispales que: “el nuevo conocimiento lleva al reconocimiento de que la teoría de la evolución es más que una hipótesis”.

Con esas palabras autorizaba que creación y evolución convivieran juntas sin ningún conflicto, en una manifestación de debilidad, incongruente con alguien que con tanto valor se opuso siempre al comunismo, el aborto, las abominaciones sexuales, y todo lo que atentaba contra la Palabra de Dios. Una concesión filosófica para lograr mantener al menos, que solo Dios puede crear el alma humana.

Los medios de comunicación fueron al árbol caído, como el oso al panal de miel. La noticia siguiente hizo ver que la expresión papal se convertía en la mortaja definitiva sobre una Biblia caduca. ¿Cuál fue la consecuencia de esta postura del líder católico? Pues inducir la pérdida de la Credibilidad de la Palabra de Dios; si el Génesis no era fiable, ¿cuándo entonces comenzaba a serlo el libro Sagrado? No solo atacaba la Verdad de la Creación, sino que arruinaba la fiabilidad de los otros 65 libros que el propio Creador ordenó que se escribieran, y que jamás han resultado contradictorios en sus afirmaciones y enseñanzas.

Sembró duda sobre lo escrito: la deidad de Jesús, sus milagros y enseñanzas, su agonía en la cruz y, lo más importante, el motivo por el cual se sometió a ese inenarrable martirio: el perdón de los pecados de toda la humanidad y su resurrección, que implicó la esperanza de resurgir a una vida eterna con Él. Es decir, también arruinaba la solidez de los escritos del Nuevo Testamento: las enseñanzas recibidas por apóstoles directos e indirectos del Redentor, plasmadas por escrito por orden de este, como testimonio para las siguientes generaciones, pues el mismo libro que dice que Dios creó el mundo y todo lo que existe, da alegato de los hechos anteriores.

A partir de ahí, entre los propios creyentes comenzaron a fluir los ‘iluminados’. Un ejemplo lo vemos en la teoría de una ‘Creación progresiva’, ideada por el Dr. Hugh Ross en ‘Cómo interpretar el libro de Génesis’, respaldada por varios líderes ¿religiosos? y por iglesias, seminarios, y universidades cristianas; como si después de Dios, alguien tuviera que agregar algo. Respaldando la postura de ‘Respuestas en Génesis’, creo que es vital citar aquí el aviso legado desde Hechos 17:11

Y éstos judíos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.”

El Dr. Ross se manifiesta ‘cristiano’, pero aúna criterios con astrónomos y geólogos evolucionistas: algo incompatible. Veamos sus planteamientos y mis respuestas desde ‘Bereshit’, el libro judío original al que acudía Jesús, que después se llamó ‘Génesis’ en la traducción griega:

1- ‘El gran Estallido (‘Big Bang’), origen del universo, surgió 16 mil millones de años atrás; por tanto, la muerte, la violencia y la enfermedad existieron antes de Adán y Eva.’

Nota: Bereshit 1:1’En el comienzo de la creación de Dios del cielo y la tierra, 2cuando la tierra estaba informe y vacía, con oscuridad sobre la superficie del abismo, y la Presencia Divina flotaba sobre la superficie de las aguas, 3dijo Dios: «Que haya luz», y hubo luz. 4Dios vio que la luz era buena, y Dios separó la luz de la oscuridad. 5Dios llamó a la luz «Día» y a la oscuridad la llamó «Noche». ‘Y fue de tarde, y fue de mañana, un día.’

Es decir, ‘en el comienzo’, o dicho de otra forma, durante el comienzo, cuando la tierra recién hecha estaba vacía‘, creó luz con su Palabra, dando órdenes. Al final puntualiza: ‘y fue la tarde y fue la mañana: un día’, mostrando por vez primera su definición de ‘día’: una tarde y luego la mañana. ¿Existe algo de lo ‘hecho’, antes de un comenzar a hacerlo? ¡Big Bang no! Lo dice el Señor.

2-‘ La Creación no fue en 6 días, sino que atañe a las eras geológicas establecidas’.

Nota– Si seguimos leyendo Bereshit 1, hasta el 1:31, veremos cómo a cada obra finalizada Dios sentencia: ‘y fue de tarde y de mañana, el segundo día’, el tercero, el cuarto, el quinto, el sexto… es decir, establece antes de construirlos, los ciclos que corresponderían al día y a la noche. El sol y la luna fueron hechos el cuarto día, pero ya desde los anteriores, desde que creó la luz, fijó la tarde y la mañana: la puesta y salida solar del futuro inmediato, marcando el inicio de una nueva jornada y dejando evidencia de su propósito: 6 días de 24 hs., al concluir en 1:31: Y Dios vio todo lo que había hecho, y he aquí que era muy bueno. ‘Y fue de tarde, y fue de mañana, el sexto día.’ Lo de una sola era geológica podrá verlo explicado puntualmente en el artículo ¡Mi planeta es un chavalito!

3- ‘El Diluvio de Noé fue un evento local.’

Nota- Veamos esto, que es interesante; primero, la distribución original del planeta. (Gn 1:9):

‘Dijo Dios: «Que las aguas debajo del cielo se reúnan en un área, y que aparezca la tierra seca». Y así fue. Dios llamó a la tierra seca «Tierra», y a la reunión de aguas la llamó «Mares».’

Es decir, una tierra y mares. Cada día más, los estudiosos coinciden en que, al principio, todos los continentes estaban unidos, confirmando el saber bíblico. Actualmente sabemos que el movimiento de las llamadas placas tectónicas, producen terremotos y tsunamis catastróficos. Pero veamos qué dice el libro del Conocimiento y la Sabiduría sobre el diluvio de Noé:

Según Bereshit (ó Génesis) 7:11En el año seiscientos de la vida de Noaj (Noé), en el segundo mes, el diecisiete del mes, ese día, se rompieron todas las fuentes del gran abismo y se abrieron las ventanas de los cielos.’

Todas las fuentes en todo el planeta; de local, nada. El cimiento continental se partió y dividió; esto tuvo más consecuencia de lo que muchos imaginan, porque se originaron los continentes… y la única glaciación que existió. También se explicará en el artículo llamado ‘Una edad: una glaciación.’

4- ‘El pecado tiene sólo un efecto regionalmente limitado en el mundo.’

Nota: Induzco al Dr. Ross a que le eche un vistazo a lo que dice Ro 5:12:

‘Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron’

5– ‘Seres semejantes al hombre pintaron las paredes de las cuevas antes de Adán y Eva, pero no tenían un espíritu y por lo tanto no tenían ninguna salvación’.

Nota– Es tan absurdo y tan falto de evidencia que no merece otra respuesta que el mismo Génesis 1:1:31. Dios empieza a referir la historia del Mundo con las palabras: ‘En el comienzo de la Creación’ ¿Qué puede haber antes de un comienzo? Sobre las lucubraciones evolucionistas del hombre Neandertal y otros, ver el artículo: ‘¿Un mono pintor?’

6- ‘El registro humano de la naturaleza, es tan perfecto como la Palabra de Dios.’

Nota- El registro humano de la Naturaleza se basa en una suposición tras otra; nadie vivió desde el principio; los estudiosos del tema hacen sus cálculos mediante el sistema radiométrico y otros, considerando, por ejemplo, valores iniciales de carbono14 por concepto, sin tener en cuenta que se desconoce el efecto de la variación de las radiaciones nucleares del Sol desde sus inicios y su influencia sobre esto. Tampoco se sabe si esa cifra, considerada estable, se comportó de esa forma o si varió (como es lógico suponer) con los cambios de temperatura producidos con la glaciación.

El registro humano es falible; se ha demostrado con lava volcánica de origen conocido (10 años) que sin embargo arrojó varios millones de años en laboratorios evolucionistas cuando se mandó a datar sin informarles su procedencia. También se escribirá sobre esto próximamente.

7- ‘Millones de años atrás, Dios creó especies que luego se extinguieron.’

Nota– Otra fábula desmentida en el Génesis; los animales, todos, incluido el hombre fueron creados entre el 5º y el 6º día. Si la evolución es real, los fósiles deberían ir apareciendo en orden: los primarios debajo y los ‘evolucionados encima’; sin embargo, en las capas más inferiores han aparecido animales que existen aún en la actualidad… porque el diluvio, el único desastre reconocido, es el que pudo generar la fosilización por enterramiento inmediato. Recuerden que ‘se abrieron las fuentes del abismo’. También se profundizará sobre esto en un artículo a punto de salir.

Los libros del Dr. Ross son publicados por NAVPRESS, el soporte editorial de los Navegantes. Su declaración ante la prensa fue radical: “Nosotros consideramos nuestro privilegio y nuestro llamamiento, sostener a Hugh Ross con nuestro apoyo como su publicador.”

¡Que Dios les bendiga… y les pille arrepentidos!

El Señor tiene un plan para usted; solo tiene que hincar su rodilla en lo íntimo y pedirle que le provea de discernimiento sobre estas cosas. Si lo hace de corazón, se asombrará de los resultados.

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¿PERMITE DIOS EL SUFRIMIENTO?

enero 23, 2008

Enero 23/2008

EL SUFRIMIENTO HUMANO Y LA PERSPECTIVA DE DIOS

Ante la muerte de un niño a manos de un pedófilo asesino, nos quedamos sin respuestas; pero si un tormentoso Tsunami arrebata de las manos de la madre impotente a su pequeño hijo, ahogado luego en el agua, los filósofos se refieren al problema como “un mal natural”: se sufre y muere entonces por causas ajenas a maldad o imprudencia alguna. Tanta pena y dolor sin sentido, hace surgir la misma pregunta formulada cuando las Torres Gemelas; no importa si la causa es natural o humana, la gente dice: “si Dios es todopoderoso y amoroso, ¿por qué permite que sucedan estas cosas?”

Responsabilizar al Eterno implica dudas alarmantes, pese a la colosal sinrazón. Aunque los inocentes, los más necesitados… todas las víctimas, han sido física y emocionalmente golpeadas más allá de lo racional, antes de especular contra el Altísimo debido a la injusticia de estos hechos, tendríamos que alejarnos un poco de lo individual y analizar la total información sobre decesos en todo el planeta.

Cada día agonizan cientos de miles de personas, pero, al no atañernos de cerca, no nos afecta mucho. Humanamente hablando: ¿qué hay de justo en ello? ¿Qué hay de “justo” en cualquier muerte? Si Dios impidiera toda defunción, excepto la de una sola persona, esa única muerte también sería “injusta”; quizá más indebida todavía. La pregunta se amplía entonces: ¿por qué existe la muerte y el sufrimiento; cualquier muerte o sufrimiento?

Los cristianos han de enfrentar esta consulta porque es parte de la responsabilidad evangélica, desde nuestro compromiso con Jesús… y porque se la hacen constantemente. Una respuesta cristiana, de integridad bíblica, tiene que fundamentarse en el Génesis: el relato de una creación perfecta, donde la muerte y el sufrimiento no fueron “originarios”, sino intrusos. Todos sabemos que ocurrieron por una rebeldía contra el Creador, inducida por el enemigo eterno. (Gén. 3). A partir de ahí, se inició una larga etapa de depuración y filtrado, para asegurar que la vieja levadura no pasara al Sión definitivo.

Mas, ¿cómo exponer eso a la madre del niño tragado por las olas? ¿O a familiares de víctimas de accidentes de tráfico, guerras, terroristas, terribles enfermedades? Si el fallecido es anciano, el impacto emocional no es tan brutal; pero si se trata de alguien joven e inocente, no hay consolación cercana al entendimiento. El mejor que podemos dar es este: ¡Dios siempre irá al corazón que sufre!

En cuanto a la angustia derivada, Jn. 16:33 repite palabras de Jesús:

“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”

El Señor nos enseña que cada sufrida prueba vigoriza al espíritu, una vez pasada la tragedia.

 Un verso martiano reza: ‘Una horrible confusión me arredra: ¿Cae la piedra porque pasa el hombre o pasa el hombre porque cae la piedra?’

Desde ‘causa y efecto’ podría llegar la respuesta: Si alguien limpia un colosal ventanal en un 7º piso, su posibilidad de caer aumenta con respecto al que labora frente a su ordenador; si no se cuida, irá al vacío. Lo normal es que si se desploma desde esa altura, muera; aunque ha habido casos en que un niño, ante un accidente de ese tipo o similar, salva la vida… acaeciendo un verdadero milagro. Si alguien fallece, debido a su poca precaución, el padecer del familiar siempre será inmenso, pero al final se aceptará la adversidad: la imprudencia la justifica.

Pero, ¿y los niños violados y asesinados o víctimas de desastres? ¿O el herido leve por accidente de auto que, atacado en el propio hospital por el estafilococo ‘aureus’, muere en unos días? Los padres se desgarran de dolor e incomprensión; el ‘motivo’ inexistente, si su fe no es fuerte, hace que se quebrante su relación con Dios a partir de ese instante, culpándole por ‘no haber estado allí para salvarle’

Al humano le somete la filosofía de la carencia: no ve la pérdida del familiar como un simple tránsito, sino como algo definitivo, obviando su propia muerte forzosa; pero el Señor actúa desde la abundancia:

‘Tendrás todo lo necesario en cada soplo, incluyendo mi amor, que te sosiega del mismo dolor que te fragua.’

Algunas tribus lloran al que nace, inocente de las futuras pruebas, y festejan al que muere, porque conocen la armonía inmortal; pero el hombre común sobrevalora su existencia: ¿qué significan 70 u 80 años en la vida de una persona, con respecto a la perpetuidad que el Creador promete a quienes le sean fieles? ¿Qué, el sufrir de unas horas ante la paz eterna? Sólo es una gota en el océano de Su eternidad. Dios ve la vida infinita de sus elegidos, pero las personas no perciben más allá de sus límites físicos, olvidando la promesa: “…la muerte ha sido devorada con victoria.” (1ª Co.15:54)

Él usa en el corazón del justo, el valor pedagógico del sufrimiento, mas atenuando su dolor; allí mismo instruye sumario contra el autor del mal. Su juicio es tan seguro, como que cada día el sol pone luz donde horas antes reinó la tiniebla. Coronará con gloria infinita, la angustia del casto que muere sufriendo a manos del agente de satanás: el pederasta asesino; el pasaporte del infante fue acuñado por el propio Jesús, antes incluso, de ser crucificado:

“Dejad a los niños venir a mí, no lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios”. (Mc.10:14)

En cuanto al resto de víctimas de cualquier suceso, por causa natural o accidental, si han sido buenos, nada deberán temer. El quebranto de sus allegados puede hallar consolación y  paz en otra promesa del Señor:

” De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, pues ha pasado de muerte a vida.”  (Jn. 16:33)

Cuando el Juez vista su toga, los hallados victimarios engrosarán el grupo de Judas Iscariote; mas los inocentes habrán sido bendecidos por la Gloria del Todopoderoso. Los que ya han muerto su muerte y son recibidos en el seno Divino, van al Paraíso; los que quedan con vida, tendrán que enfrentar aún ignoradas y futuras pruebas, hasta sufrir su propia defunción, porque nadie será inmune: cada cual tragará el trago inexorable.

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