EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA I vs. EL PROYECTO DEL HOGAR.

enero 17, 2008

¿MAMÁ CON ERECCIÓN Y PAPÁ MENSTRUANDO?

Ha sido dado el pistoletazo de salida: los nuevos tiempos -según algunos- no deben medirse con relojes viejos, y si de algo puede jactarse la nueva ley que tanta efervescencia ha despertado entre los españoles, es que este nuevo ‘cronómetro’ ha sacudido los fundamentos de la base constitutiva de la sociedad: la familia.

No es que todos los puntos que engloba el nuevo reglamento estén mal; pero la bonanza que encierran aquellos que resultan positivamente regulados, queda apagada por la gigantesca sombra que despliega el de la generalizada ‘igualdad de géneros’ sobre el sector más importante de la nación,  los futuros dirigentes del país: los niños.

No se puede instruir a un inocente, limpio aún de la perversidad humana, sobre el que un matrimonio puede ser entre ‘dos padres’ o ‘dos madres’, de la misma forma que ha venido siendo internacionalmente, desde que la primera mujer se unió al primer hombre para traer al mundo a un primogénito. No existe tal igualdad ni biológica ni síquicamente.

Todos tenemos los mismos derechos… pero no todos somos iguales. La ‘Naturaleza’, siempre por delante de la inteligencia humana en cuanto a conocimiento, diseño y planificación, se encarga de dejarlo todo bien clarito. En cuanto a los atributos sexuales, la única similitud es que todos tenemos pezones, pero, ¿implica ello que en algún momento, en esa ‘fantasía’ IMPROBABLE que es la evolución de las especies, el macho amamantó alguna vez a un bebé prehistórico y que el pezón en el hombre es un órgano vestigial?

Esto se responde en el libro de Bergman y Howe ‘Vestigial Organs’ are Fully Functional: (Creation Research Society Monograph No. 4) Los varones tienen pezones por el patrón embriológico común seguido durante el inicio fetal: los embriones empiezan produciendo rasgos comunes al varón y a la mujer (un ejemplo de “economía diseñada”) Los pezones forman parte de este diseño económico; mas, tal como Bergman y Howe indican, el afirmar que son inútiles, es discutible.

La testosterona indicadora de la masculinidad, llega en el tercer mes de embarazo, (para los del cromosoma Y) formando la actividad genérica de los genitales y la zona asociada del cerebro. Pero para entonces, esas papilas mamarias ya no se moverán de ahí.

El calificativo: ‘vestigial’, se aplica a la parte biológica que ha perdido su función, pero que la tuvo en ‘sus antepasados’. Algo con lo que no estoy de acuerdo, pues  la ‘ciencia’ ha calificado anteriormente como tales, a elementos que posteriormente se ha descubierto su oficio en el organismo. En 1893, Robert Wiedersheim publicó una lista de 86 órganos humanos de los que se desconocía su función. Teorizando que eran vestigios de la evolución, los llamó “vestigiales”; pero la misma Ciencia le ha hallado funciones a la mayoría de ellos y la lista de órganos humanos considerados como vestigiales es mucho menor, y muy debatida.

Tal vez la estructura “vestigial” más conocida fue el apéndice vermiforme. Hasta finales del siglo XX, no se le atribuían funciones identificadas claramente, pero la revista New Scientist manifiesta en uno de sus artículos que aunque se solía creer que el apéndice no tenía función y era un vestigio evolutivo, ya no se piensa igual, pues se le supone una actividad inmunológica que provee al embrión que se desarrolla, y que continúa funcionando incluso en el adulto. Se deduce que actúa sobre las células inmunes que circulan, los antígenos de las bacterias y otros organismos que cohabitan en su intestino, para que su sistema inmunológico les identifique, diferenciándoles del enemigo y no cause daño a las procariotas que coexisten felizmente en el cosmos interno del ser humano.

Conforme pasa el tiempo, aumenta el conocimiento del hombre y se ratifica la perfección del cuerpo humano.

Pero volvamos al tema: los niños y la familia.

Existen países donde está aprobada por ley la adopción de niños por parte de homosexuales. Esa legislación responde a la continuada reivindicación del colectivo gay y lésbico: parte constitutiva ineludible de toda civilización, desde tiempos ancestrales. En Levítico y Éxodo, aparecen las primeras leyes de comportamiento en las que se ve implicada esta parte de la sociedad que ya existía desde entonces.

Para un grupo importante de personas, el sexo es visto como una inmensa e incomparable fuente de placer; para otros, que se decantan por el poder, las artes o la religión, no lo es tanto. Pero, de cualquier manera, el fundamento del sexo es la ‘procreación’: la familia en un hogar.

Hay todo un complejo aparato reproductivo que así lo confirma; diferencias genitales que exigen que una parte de la pareja sea ‘donante’ y la otra ‘fecunda’. Es decir, el diseño original responde a las expectativas del espermatozoide que busca un óvulo para fertilizarlo y comenzar el mágico prodigio de la concepción.

Esta establecerá otro complejísimo proceso por el que comenzarán a diferenciarse las nuevas células entre sí: el hueso será hueso y la carne, carne. Igual ocurre con la piel, el aparato circulatorio, sistemas nervioso central y periférico, los órganos, etc. Así funciona el diseño; y este ser, a su momento, deberá sentirse atraído por alguien del sexo opuesto, para repetir el mismo ancestral ciclo. Lo que esté fuera de esto: hombres con hombres, mujeres con mujeres o seres humanos con animales, va contra lo programado genéticamente; prueba de ello es que los homosexuales pasivos también tienen erección.

Si alguien de inclinación distinta a la normal reclama el derecho de satisfacer sus apetitos, será una opción de responsabilidad personal por la que, créanlo sin ver provocativas amenazas: tendrán que rendir cuentas. Todos, sin excepción responderemos; cada cual por su lastre.

Ahora bien, si se reclaman derechos individuales, se debe ser coherente con los derechos del niño a vivir en un ambiente familiar; no por un decreto real o legislación humana, sino por el dictado de la propia Naturaleza. Un niño abandonado por sus padres o el huérfano víctima de un accidente que les arrebató a los suyos, ya tienen suficiente con haber comenzado su enfrentamiento con el mundo, contando con un mal juego de naipes: los que la vida les ha entregado sin considerar sus propios anhelos.

¿Por qué arrastrarlos además a convivir con dos personas imposibilitadas biológicamente a tener descendencia? ¿Por qué obligarles a ver los ‘mimitos sexuales’ de dos seres del mismo sexo? ¿Por qué negarles la misma opción de un padre y una madre, hasta que sean capaces de decidir por sí mismos su orientación sexual? ¿Por qué ese egoísmo sin frenos?

No se puede justificar la imposición de un estilo de vida, con el ansia personal por incluir al niño en una familia que les diferenciará del resto de compañeros del aula. No se trata de adoptar a un perrito o gatito, sino de un ser humano con los mismos derechos de todos; una decisión tan grande y con tantas implicaciones debía ser más seriamente meditada por los organismos competentes, más allá del ‘voto’  potencial y del ‘rasgado de vestiduras ante lo políticamente incorrecto’.

¿Qué a esto? ¿Soy homófobo? ¡De ninguna manera! A lo largo de mi vida, haya sido por motivos de trabajo o porque de alguna forma estuvieran vinculados en mi familia o la de alguna amistad, he tenido relaciones personales con gays; todos los que he conocido han resultado excelentes personas y compañeros: buenos hijos e inmejorables trabajadores, serviciales y de buen corazón.

Mi sangre es ‘0’ negativo, soy donante universal; si alguien, sea gay o lesbiana, la necesita, puede contar con ella sin dudarlo. Si hay que aliarse a alguien, y en una de las esquinas hay un asesino, un pederasta, un violador, un maltratador o alguien de ese estilo, yo estaría junto al homosexual, ¡sin dudarlo!

Todos somos conscientes de cómo están funcionando los hogares actualmente: los divorcios se han disparado y cada día son más los niños separados de uno de sus padres. La pregunta es: ¿Resuelve esta problemática la adopción homo? ¡Pues va a ser que no! Ahí también pululan las infidelidades, las discusiones de ‘pareja’, las separaciones… y la vuelta a unirse con gente nueva. Tanto o más que en las relaciones convencionales hombre/mujer.

En el próximo artículo, como continuación de este, se profundizará sobre ello con la estadística de la que disponemos, intentando abordar las consecuencias que hereda la sociedad, debido a las fallas en el Proyecto del Hogar.

Pero, ahora, en lo referente al hogar y los niños, sí tengo que posesionarme (desde el amor, aunque parezca incongruente) en contra de toda adopción que no contenga la raíz que genera la familia: un matrimonio constituido por un papá y una mamá de esos de toda la vida; bien definidos, estructurados y que representen la mejor de las expectativas para quien no conoce hogar afectivo.

¿Papá menstruando o Mamá con erección? ¡A mí que me busquen donde eso no exista!

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Juicio Scopes I: GOL Satánico EN PORTERÍA CRISTIANA.

enero 17, 2008
Enero 17/2008

UN JUICIO PARA RECORDAR.

Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.” Rom 15:4

El profesor de biología John Thomas Scopes, quizás no fue consciente de la mecha que prendía al enseñar a sus alumnos sobre la teoría de la evolución de Darwin; a partir de ahí, la humanidad fue cubierta por una red demoníaca y cayó en una vorágine que incluso ha absorbido a todos los cristianos débiles en la fe. Su juicio en Dayton, Tennesee, en 1925, cambió el futuro de la cristiandad…y sus consecuencias se incrementan cada día más.

La causa del virulento juicio ‘Scopes’ en E.U, no implicó crimen o violencia física; fue un combate demagógico, cuya arma resultó ser un torpedo dirigido a la misma línea de flotación de ese gran trasatlántico que es la Biblia Cristiana: el Génesis (‘Bereshit’ hebreo), el 1er libro del Pentateuco que Dios ordenó escribir a Moisés, para constituir el fundamento de todo el conocimiento, para aquella generación y de las futuras… ¡incluyendo la nuestra!

El territorio de EE.UU. estaba mayormente poblado por cristianos que creían, sin duda alguna, cada palabra mostrada en la Biblia. Pero un día, los niños dijeron a sus padres que les estaban enseñando que la creación no debía ser tomada tal como decía el libro de Dios; que en realidad, la vida sobre el planeta había evolucionado luego de un lento proceso de desarrollo de miles de millones de años, a partir de cuerpos unicelulares que dieron lugar a todo ser vivo. Según su profesor, uno de estos, un tipo de mono, evolucionó hasta convertirse en el hombre actual.

Los dóciles granjeros de Dayton no pudieron permanecer impasibles ante esta provocación contra el Creador. Las noticias acerca de un maestro enseñando a sus hijos que los humanos descendían de los monos, se esparció como la pólvora, y su efecto fue la responsable respuesta de los creyentes. La alarma llegó hasta la misma cámara de legisladores de E.U., y uno de sus miembros, John Washington Butler, alzó su voz, pronunciándose sobre la ilegalidad en la que caía el profesor de Biología de una escuela pública de Tennessee, al enseñar algo que negaba la instrucción del propio Dios sobre el origen del hombre.

La respuesta cristiana fue tan rápida y contundente, que el 21 de marzo de 1925, la ley ‘Butler’ se convirtió en estatuto constitucional. Pero al continuar enseñando la teoría de la evolución, Scopes quebrantó la ley estatal. Fue arrestado y acusado de “desmoralizar la paz y la dignidad del estado“.

El incidente del tranquilo pueblo tomó significado nacional, con la entrada en el caso de dos de los hombres más prominentes del país: William Jennings Bryan y Clarence Darrow; fiscal y defensa, respectivamente. Bryan era un fogoso adepto de la Palabra de Dios, que había sido tres veces candidato democrático para la presidencia de EE.UU., perdiendo en las tres ocasiones.

Esta causa, resultó para él una bella oportunidad de golpear a la naciente corriente atea generada por la teoría darviniana de la evolución de las especies… mas en realidad, su ego buscaba la fama que lo catapultara al corazón del poder: la Casa Blanca.

Darrow, por su parte, era un notorio abogado defensor que, ayudado por la Unión Americana de Libertades Civiles, se puso de parte de Scopes y se enfrentó a la mayoría cristiana. El año anterior había logrado la plenitud de su gloria, salvando de la silla eléctrica a una pareja acusada de homicidio sobre un adolescente de Chicago, en una causa que adquirió tinte nacional: el caso de Leopold y Loeb.

Las venenosas aguas del río impulsado por el mismo Satanás, habían echado a andar; el irreligioso defensor, especialista en encender el fuego del infierno, era un hombre informal, dado a la controversia. Por otra parte, Bryan, un redomado creyente, casi un fanático, tenía gran demanda debido a su rica oratoria. Siempre acudía a la interpretación absoluta de la Biblia, letra a letra.

Con independencia del aspecto de disputa personal, contra quien pretendía saltar fuera del aro establecido por la sociedad, el juicio se convirtió en una batalla de seudo-ciencia vs. religión, porque en realidad se intentaba juzgar entre la infalibilidad de Dios vs. el falible y pretencioso ser humano.

Lo que se conoció como juicio del ‘mono’, se inició el 10 de julio del 1925. Carteles con un simio en distintas posturas, tomaron por asalto la ciudad: vendedores, médicos y centenares de curiosos, fueron a la polémica con la misma exaltación que unos niños a una cesta llena de chucherías.

La sociedad se dividió entre aquellos firmes en la fe y los amantes de goces mundanos que ansiaban ver demostrado que toda enseñanza bíblica era falacia. De esa forma se sentirían liberados de tener que dar cuentas a Dios por su regodeo en aquellos placeres prohibidos que resultaban ofensivos para el Señor… pero que en cambio constituían un intenso e irrenunciable gozo para ellos.

En la sala, comenzó la cruzada. Darrow convino en que su cliente, Scopes, enseñaba la doctrina evolutiva; pero que en ningún momento manifestó estar en contra de la Biblia. Alegó que muchas personas creían a Darwin, sin abandonar por eso el libro de cabecera de la comunidad creyente del país. Hábilmente, enfocó el asunto hacia una mala interpretación que no dañaba las raíces del cristianismo.

El diseño del defensor consistió en que la Biblia no era una obra única, sino que se nutría de 66 libros cuya autoría abarcaba miles de años; algunos escritos muy tempranamente y otros, mucho más tarde. Hizo énfasis en que constituía en sí mismo un tratado sobre religión y moral; que no era un libro de ciencia y que no instruía acerca de cómo construir una vía de tren o un barco de vapor ni cómo hacer avanzar a la civilización.

Concluyó exponiendo que las Sagradas Escrituras contenían muchas ideas que en el pasado se habían considerado teorías científicas universales y que luego fueron tenidas como incorrectas por la ciencia, aludiendo, por ejemplo, a la edad geológica de la tierra.

Cuando le tocó el turno al fiscal, este empleó 79 minutos en explicar cómo, desde su punto de vista, el enseñarles a los niños sobre la evolución, era robarles su fe en Dios.

En su turno de réplica, con hábil treta, Darrow aprovechó que el confiado y seguro de sí mismo Bryan, subió, no ya como fiscal, sino como testigo experto de la Biblia, dispuesto a contrarrestar el ataque ateo. Admitió su creencia literal, palabra por palabra, en todo lo escrito en este libro; los siguientes 90 minutos estuvieron llenos de preguntas estudiadas, que resultaron muy embarazosas para el inusual testigo.

Considere la siguiente porción de conversación tomada de las notas del proceso de juicio al ser interrogado Bryan por Darrow:

Darrow: – ¿Pudo ud. descubrir de donde tomó Caín a su esposa?

Bryan: – No Señor; eso se lo dejo a los agnósticos.

D: – ¿Nunca lo ha descubierto?

B: – Nunca lo he averiguado.

D: – ¿Nunca lo ha analizado?

B:- No.

D: – ¿La Biblia dice que tomó una, verdad? ¿Había más gente en la Tierra en ese tiempo?

B: – No le puedo decir.

D: – No me puede decir… ¿Nunca entró eso en su consideración?

B: – Nunca me preocupó.

D: – No había notas de que existieran otras personas, mas Caín tomó una esposa.

B: – Eso es lo que dice la Biblia.

D: – De dónde vino ella no lo sabe…

Esto afectó a la Cristiandad hasta el día de hoy, pues periodistas de todo el mundo, presentes en la sala, escucharon y trasmitieron el diálogo al día siguiente en todos los periódicos, con un subtítulo similar al siguiente:

¡Los Cristianos no logran defender las actas de la Biblia!’

Con este movimiento sorpresivo, Darrow derrotó a su adversario. Luego de que Bryan confesara no poder responder esas preguntas, el defensor ahondó su estocada, llevándole a admitir que Dios pudo haber necesitado más de 24 hs. en hacer la Tierra. Fue el colmo que confirmó su real ‘ignorancia bíblica’.

Minutos después, ante otro ataque, el fiscal-testigo, declaró no tener dudas en que “Dios castigó a la serpiente, condenando a las víboras a arrastrarse por siempre sobre sus estómagos”. Pero luego se quedó de nuevo sin respuestas cuando se le preguntó,

“¿Tiene alguna idea de cómo se movía la víbora antes de eso?”.

Según posteriores declaraciones de su bufete, esa fue la experiencia más denigrante que William Jennings Bryan sufrió en toda su carrera.

A los ocho días, concluyó la vista: Scopes fue penado con la sanción mínima legal: 100 dólares, Darrow emergió como ganador ‘no oficial’ y continuó defendiendo otros casos impopulares; se apeló sobre un tecnicismo y la Corte Suprema de Tennessee revocó la decisión del jurado, pero estimó que la ley Butler, en sí misma, ‘era inconstitucional‘… así que la teoría de Darwin sobre la evolución de las especies, inundó a partir de entonces los inocentes oídos infantiles, ocupando el lugar en las aulas que le había correspondido durante siglos a la Palabra de Dios.

Luego se incluyó en las universidades, extrapolándose con el tiempo a toda Europa: primero al bloque ateo-comunista de la extinta Unión Soviética y, finalmente, al resto de la comunidad europea occidental.

Jamás nos considerernos más sabios que nadie, si no hemos sido capaces de vencer nuestra soberbia y autosuficiencia; debemos escudriñar constantemente la Palabra, pues ella nos enseña algo nuevo cada día. Experiméntelo por ud. mismo; prepárese y recuerde el ejemplo del incapaz valedor de las Escrituras: Bryan, murió por infarto… pasados ¡seis días del desafío!: ¡el mismo tiempo que el Creador empleó en su obra!

En cambio John Scopes, la herramienta satánica, recibió en 1960 la llave de la ciudad de Dayton de manos del alcalde, festejando el 35 aniversario del juicio que torpedeó a la verdad de Dios.

Los cristianos de hoy tenemos la responsabilidad de demostrar la ‘credibilidad de Su Palabra; los niños y adultos actuales tienen que saber que la Biblia es confiable al 100%; de lo contrario, las reflexiones del propio Jesús, que en varias ocasiones se refieren a versículos del Génesis, quedarían en entredicho…y nuestra labor evangelizadora tendrá alcances mínimos.

Que no nos pase lo que al triste Bryan; eduquémonos tenazmente.

Moisés, que estuvo varias veces en el monte Sinaí, en presencia del Señor, y ‘hablaba‘ con Él, recibió instrucciones precisas de escribir su legado: el Pentateuco, cuyo primer libro es el Génesis, para que las generaciones futuras siempre estuviéramos documentados.

¿Lo está usted debidamente? ¿Podría responder las consultas que le hacen de buena fe? ¿Sería capaz de neutralizar las capciosas puntas de lanza del enemigo?

Todas las respuestas a las preguntas del juicio Scopes, y otros muchos artículos sobre cuestiones ‘sin respuesta‘ serán expuestos aquí, próximamente; mientras tanto, les exhorto a que mediten sobre estos dos versículos y en la relación que guardan con el tema:

“y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros’ (1ª Pedro 3:15)

“Y su señor le dijo: ‘Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor’ ” (Mt 25:21)

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