DISCIPLINA, REPRENSIÓN, CORRECCIÓN Y CASTIGO

UN DEBATE QUE NO ACABA

A día de hoy, uno de los usos más controvertidos del cristianismo, es el concerniente al que se hace de la palabra ‘castigo‘, según sea la tendencia de la iglesia que se manifieste al respecto. La católica, a través de los tiempos, es la que más se ha esforzado en su ‘fidelidad‘ a esta expresión bíblica que aparece, en los 66 libros, casi una centena de veces. El recuerdo de los errores de la Inquisición que recoge la historia, y de la estela de mártires generados por ella, ha trabajado en el subconsciente de la humanidad, y gran parte de esta se esfuerza en desterrar para siempre la punición correctiva bíblica, obviando la palabra… o cambiándola por otra que resulte más ‘políticamente correcta‘.

El semi-pavor al vocablo ha echado raíces en el corazón de la mayoría del resto de congregaciones cristianas. Pero, si andar en los extremos siempre es malo, quedarse cortos también lo es: nos hemos adormecidos en el amor al que constantemente nos llama Jesús, y a veces nos convertimos en ‘tergiversadores‘ de su Palabra. Sabiendo que su sabiduría está muy por encima de la humana, ¿por qué intentamos siempre dar otra explicación a los versículos donde se nos alerta sobre el castigo de Dios?

En varias ocasiones, ante un atentado de ETA, por ejemplo, las multitudes se concentran a favor de la paz, alzando sus manos pintadas de blanco. Este es el idioma del amor; el lenguaje que pueden entender todos aquellos que aman la concordia y el buen ‘rollo‘ entre las personas, independientemente de su naturaleza, raza, sexo o nación. Pero, ¿cómo reaccionan ante estos brazos pintados con el matiz de la armonía, aquellos que usan sus dedos para ‘gatillar‘ el arma homicida?

Para ellos, se les está hablando en chino, esperanto, o ‘quechua’: se ríen de esos brazos en alto y de los minutos de silencio; no pueden ser receptivos a esas señales, pues sus corazones son incapaces de interpretar el lenguaje del amor. Por eso es que la justicia humana impone el castigo punitivo allí donde resulta imprescindible. El pederasta, el asesino, el sicótico perseguidor de jovencitas que viola y mata… ninguno de aquellos que representan un penoso lastre para la sociedad, son aptos para asimilar la disciplina de la convivencia en el respeto mutuo y la corrección. De ahí, la necesidad de pena carcelaria.

Asimismo ocurre con las Escrituras. El Señor nos llama una y otra vez desde su ternura y entrega; nos instruye en la vía más directa para alcanzar todas las promesas por las que se ofreció en crucifixión. La vida eterna no es un fin en sí mismo, sino una continuidad en el camino de la perfección; para llegar a ella es imprescindible estar depurados espiritualmente, pues nadie permanecerá allí si no demuestra antes que no constituirá una ‘mala levadura‘ o contaminación para el resto de las almas con las que convivirá.

Cuando morimos, la carne se descompone en los elementos químicos que le sucederán; pero el espíritu, cuya composición es desconocida para el hombre, no es destruido, sino que cambia automáticamente del plano físico donde vivió, enclaustrado en cuerpo humano, hacia el espiritual. Allí se mantendrá hasta que el Todopoderoso decida el momento de juicio e instaure el Sión definitivo, bajo el reinado de Jesús, con todos los que hayan pasado su prueba y accedan a la eternidad prometida.

Por eso es importante aprovechar la oportunidad mientras se respire, en el caso de aquellos que no accedieron por voluntad propia a la llamada del amor de Cristo o que se adhirieron inicialmente, pero luego, bajo el influjo de las pasiones enemigas del espíritu, se separaron del camino. Ellos también tendrán posibilidades, si son sensibles a la disciplina, reprensión, corrección y castigo, a los que serán sometidos, según corresponda.

Disciplina‘, según el diccionario de la RAE, involucra ‘doctrina, enseñanza o educación sobre la conducta de la persona,  a través de reglas que afirmen el orden entre miembros de organizaciones militares, políticas, civiles o religiosas‘. La Biblia enseña sobre ella:

“El que tiene en poco la disciplina, menosprecia su alma: Mas el que escucha la corrección, tiene entendimiento.”  (Proverbios 15:32)

Por otra parte, la palabra ‘reprensión‘ (que sale al menos 31 veces en las  Escrituras), según el mismo diccionario, significa: ‘Regaño, reprimenda, pena o amonestación a alguien, sobre una actitud específica.’ Expongo una cita de la carta a los Tesalonicenses:

“Y el Dios de paz os santifique en todo; para que vuestro espíritu y alma y cuerpo sea guardado entero sin reprensión para la venida de nuestro Señor Jesucristo. ” (1ª Ts 5:23)

La consecuencia inmediata al poco caso, cuando se es reprendido, da lugar a la ‘corrección‘, bíblicamente reiterada en 24 versículos, y de la que el RAE expresa: ‘Rectificación o enmienda de errores o defectos: Castigo leve que el superior impone al subordinado por haber cometido alguna falta; advertencia para enmendar un error.’ Una de las ocasiones en que se menciona en el Antiguo Testamento, es en Jeremías 5:3:

“Oh Jehová, ¿no miran tus ojos a la verdad? Azotástelos, y no les dolió; consumístelos, y no quisieron recibir corrección; endurecieron sus rostros más que la piedra, no quisieron tornarse.”

Y, por último, esa acepción tan dada al debate y a las múltiples traducciones erróneas, por el ‘yuyu‘ que impone en algunos: ‘castigo‘, que la Biblia cita, no menos de 60 veces. ¿Por qué razón Dios ha hecho que esta palabra apareciera tanto en las Sagradas Escrituras? Solo Él lo sabe, pero todos debemos coincidir en que resulta una osadía obviarla, pasarla por alto, dar un quite o, en el peor de los casos, intentar ofrecer otra significación distinta a la que encierra, pues si el Altísimo decidió que apareciera, resulta obvio que sus razones tendría: nadie tiene el derecho a minimizarla ni esconderla.

Recurriendo de nuevo al significado etimológico, nuestro libro de acepciones describe al castigo como: ‘Pena que se impone al que ha cometido delito o falta, con objeto de enmendar un comportamiento.’ ¿Por qué el profeta Jeremías, quien hablaba directamente con el Creador,  presenta estos dos versículos repetitivos, sobre la punición:

“Porque yo estoy contigo para salvarte, dice Jehová, y destruiré a todas las naciones entre las cuales te esparcí; pero a ti no te destruiré, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin castigo.” [Jer 30:11]

“Tú, siervo mío Jacob, no temas, dice Jehová, porque yo estoy contigo; porque destruiré a todas las naciones entre las cuales te he dispersado; pero a ti no te destruiré del todo, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin castigo.”  [Jer 46:28]

Cuando el Señor insiste dos veces, muestra interés en que llegue su mensaje de sanción; si es reiterativo, resulta importante, y nuestro deber es no ser indiferentes a su proclama. Acepta margen para el error, pues conoce cada milímetro de la debilidad humana, pero, en su sabiduría, también sabe cómo el hombre es capaz de responder a sus expectativas, luego de la adecuada corrección y/o castigo pertinente. Por eso es vital que su Palabra llegue tal cual, a todos los corazones, según Él dispone; aclarando que quienes entren a partir el amor, siendo fieles desde que son llamados, se ahorrarán el dolor del correctivo.

Hay quien entiende el mensaje de amor de Cristo… y hay quien no. A estos se dirije el Padre en sus amenazas; para darle también a ellos su oportunidad. De modo que estamos obligados, en un ejercicio de responsabilidad, a describir cada palabra, tal cual aparezca en cada uno de los párrafos donde se use, pues Dios da en cada momento, la acepción exacta; Él no es de: ‘Donde dije ‘digo’, dije ‘Diego‘, sino que constantemente alerta sobre el peligro de cambiar una sola letra de sus mensajes.

Los que son capaces de ser leales a Dios, no deben reprimirse al trasmitir cada una de las alertas de condena dadas por el Omnipotente, pues Él tiene sus razones para el ultimátum. Se dirige a aquellos que o no quieren oír su Palabra o la oyen y la aceptan, pero luego cometen fallos, debido a fragilidad espiritual. El Señor sabe que esta no alcanza el mismo nivel en todos los humanos, y acude al aviso sobre lo que una actitud de desobediencia puede costar, para que reaccionen, cambien, y puedan optar al mismo privilegio.

Una evidencia bíblica de ello la encontramos en Ez 7:8:

“Ahora pronto derramaré mi ira sobre ti, y cumpliré en ti mi furor, y te juzgaré según tus caminos; y pondré sobre ti tus abominaciones.”

El castigo de Dios resulta peligroso cuando se hace definitivo; los más inteligentes le temen, porque son conocedores de su poderío y saben que puede causar la destrucción total. Sobre ello nos instruye Proverbios 1:7:

“El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.”

De ahí que el Eterno acuda a la alerta del castigo. Sin embargo, muchos cristianos, cuando se enfrentan al análisis de esta palabra, manifiestan su convicción de que no se trata de una corrección directa del Padre, sino de la consecuencia derivada de la mala cabeza de quien cae en pecado, aun con conocimiento de causa.

Pero, aunque es real que por causa de inmadurez, precariedad de espíritu u otras razones, muchas veces somos víctimas de nuestro propio desatino, también es cierto que existen otros contextos ante los cuales no podemos dar la misma respuesta. El diluvio, Sodoma y Gomorra, y el propio anuncio del Apocalipsis, dan testimonio del castigo directo de Dios.

El enigmático libro de Job nos presenta otro enfoque. ¿Quién puede insinuar que este favorito del Señor, a quien amaba y de quien estaba orgulloso por su comportamiento y actitud ante la vida, tuvo mala cabeza? La Biblia explica cuán grande fue su pesadumbre, pese a no haber caído en pecado; doble enseñanza, pues el mismo Creador, luego de presentarse en el debate con los amigos que le criticaban, amonestó a estos por su rapidez en emitir juicio sobre el doliente. Enseñó a todos que la postura ante alguien a quien no le van bien las cosas, por estar bajo sanción o prueba, no debe ser la de convertirse en jueces, pues ya está Él para ese oficio.

El dolor purificador del castigo, hará crecer a todo aquel que no tuvo la estatura necesaria para ser fiel al amor de Cristo ni el comportamiento adecuado ante sus enseñanzas. Una nueva oportunidad a la que debe aferrarse quien ha fallado, y que, quebrantado ante nuestro Señor, decide aprovechar la oportunidad que le ofrece su piedad, reemprendiendo el camino, reorientando su brújula, templando y fortaleciendo su espíritu, para conseguir el reencuentro con sus hermanos en la fe; esta vez, de manera definitiva y en Paz con Dios.

Por otra parte, Judas 1:5, describe un castigo más severo:

“Mas quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron. Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha encerrado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día…” 

¿Significa esto que Dios quiere infligir daño? ¡De ninguna manera! Pero necesita asegurarse que el espíritu humano que pase el filtro, sea lo suficientemente fuerte para no contaminar el reinado mesiánico; por ello, el propio Jesucristo nos anuncia, en Apocalipsis 3:19:

“Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.”

Y repite, por último, casi al final del libro, en Apocalipsis 22:14:

“Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad.

Afortunado el sacudido por la vara del Todopoderoso; eso demostrará que no es un bastardo, y que el Padre tiene buenos planes para él. Si logra aprender la lección, su nombre será inscrito en el libro de los cielos; si es capaz de corregir su rumbo y seguir los pasos de nuestro Señor Jesucristo, se sentará con Él, como invitado, en el banquete que dará inicio al nuevo Tiempo.

Por amor, y no por miedo, seremos considerados inocentes; mas el temor hará que los indecisos y los rebeldes trasmuten y puedan experimentarlo, aunque parezca incongruente. Seamos prudentes y asumamos la actitud acertada, mientras el sol alumbre para todos, y no se detenga el reloj de la vida, pues luego, será tarde.

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7 respuestas a DISCIPLINA, REPRENSIÓN, CORRECCIÓN Y CASTIGO

  1. investigadora dice:

    Hola Jolimu,

    Te mandé un comentario hace un unos minutos pero no lo veo. No sé si te llegó.

    Por favor escribeme por e-mail. Te quiero mandar alguna información.

    Saludos

    Ana
    <

  2. jorge osses perez dice:

    muxas bendicionees xao
    ç

  3. jorge osses perez dice:

    hola muxas gracias me hicieron todas la stareas

  4. pauloarieu dice:

    hola, gracias por la corrección. Mi intención no fue quitarlo. Igual lo deje publicado. Te lo puse de vuelta. Gracias por la corrección.
    Saludos y bendiciones.
    Paulo

  5. pauloarieu dice:

    Gracias por tu nota.
    Muira, yo recibi un documento terrible muy agresivo,pero tenia un buen nucleo, y lo depure y lo pegue aca

    http://lasteologias.wordpress.com/2008/04/21/la-teoria-de-la-evolucion-no-se-gana-nada-con-ocultar-la-informacion-esta-debe-ser-evaluada-para-bien-o-para-mal/

    Es la teoria de la evolucion, con sus disitntas facetas.
    Cuando quieras, entra y hace todos los comentarios que creas correspondientes, que por lo menos de mi parte no recibirás golpes, como en toros blogs. Ahi podes poner links a tus artículos, para que puean ser evaludos.
    Saludos
    Paulo
    Dios te bendiga mucho!!!

  6. jolimu dice:

    Hola, bendiciones para ti y tu familia, hermano. Gracias por tu participación; he entrado en tu blog antes de contestarte y he visto algunos artículos. Es necesaria toda la información posible, en estos tiempos en que todo está patas arriba y pocos hacen algo por defender la verdad escrita en cada línea de la torpedeada Biblia.
    Con respecto a la teoría de la evolución de las especies, al igual que toda mentira, sí se puede refutar: no tienen ni una evidencia. Todo lo que hay que hacer es estudiar sus planteamientos y pedir que el Señor nos dé la sabiduría y el discernimiento necesario para neutralizar las fisuras que presenta, que te aseguro que son más de las que pueden suponerse. No tienen la verdad, sino un enfoque diseñado para apartar la verdad de la Creación de la mente humana.
    La mentira levantó el vuelo, aprovechando que la realidad no tuvo un defensor coherente que le saliera al paso; debido a ello, hasta el mismo papado ha doblado las rodillas ante una hipótesis que, cuando la analizas, está llena de embustes, distorsiones y falsas apreciaciones por todas partes.
    Lo lamentable es que personas con alta preparación se hayan dado a la tarea de defender lo indefendible. Nuestra responsabilidad ante Dios es salir al paso, pues en realidad, lo que se está haciendo, es enseñar desde la base, en las escuelas primarias, que el hombre tuvo un origen incierto, y tiene un futuro aun más incierto todavía; es decir, se desmiente la crucifixión de Jesús y sus enseñanzas y promesas sobre la vida eterna. No tenemos más opción que asumir nuestro papel; con Él no se puede ir a medias y ya en 1ª Pedro 3:15, se nos alertó: “…sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”.
    El propósito del darwinismo y todas las sucesivas variables posteriores, no es científico ni mucho menos; se trata de negar la existencia de Dios y se hace todo por lograrlo. Afortunadamente, los propios avances de la Ciencia apuntan hacia una Creación y un diseño inteligente; el objetivo de esta página es divulgar todos aquellos descubrimientos científicos que corroboran la instrucción bíblica.
    Aquí podrás encontrar varios artículos que enfocan la evolución desde la perspectiva del cristiano; puedes hacer uso de ellos como si fueran tuyos. En cuanto termine aquí, haré un link hacia tu página, pues debemos unirnos al resto de hermanos que trabajan en ello, por inspiración del Padre, y hacer un bloque monolítico en fe.
    La Palabra de Dios volverá a ocupar el lugar que le corresponde en las aulas y la mentira evolutiva regresará al sitio de las tinieblas que todos sabemos que le corresponde, aunque muchos de sus propios defensores, cegados aun en el espíritu, no sean capaces de verlo… por el momento, pues Dios es grande y puede sacar profetas de entre las piedras.
    Ya verás en su momento, a muchos hombres de Ciencia, ahora evolucionistas, asumiendo la postura que les corresponde, en cuanto el Señor desee tocarlos.
    La evolución es el gigante con pies de barro que se menciona varias veces en la Biblia; el barro sale de la tierra y a ella vuelve, no hay más opción. El tiempo, esa sustancia de la que está hecha la vida, se encargará de poner las cosas en su sitio.
    Por lo demás, los estudiosos de la biología evolutiva, no son malas personas y son hermanos nuestros, pese a que renieguen de ello; el hecho de que hayan sacrificado y sacrifiquen, años de su vida, en el estudio de lo que consideran cierto, ya les favorece. Al Todopoderoso corresponde decidir en qué momento y sobre qué hombre de ciencia va a manifestarse; a nosotros, esforzarnos en estudiar cada día más las Escrituras y la propia teoría de la evolución, como dos asignaturas básicas para el examen al que seremos sometidos todos en nuestro momento.
    Las bendiciones del Dios Padre y de nuestro Señor Jesucristo te iluminen y te hagan más fuerte cada día en la imprescindible defensa de su Palabra.

  7. pauloarieu dice:

    Hola, Dios te bendiga. Lei tu apologetica en el blog del Sr. hernadez y de ahi saque este vinculo y llegue aca.
    Soy cristiano evangelico y tambien trato de debatir con Hernandez. Es un poco dificil de convencer, esta muy preparado y no escuha mas razones que las que el entiende. Pero bueno, hay que armarse de paciencia y tratar de aprender de esto lo mas posible y ver como se pueden refutar si es que se pueda la teoria de la evolucion. Es uno de los gigantes que tenemos por delante los cristianos evangelicos.
    Bueno, Dios te bendiga
    Mi blog es

    http://www.lasteologias.wordpress.com

    Saludos
    Paulo

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